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CICERÓN: DIALOGO SOBRE LA VEJEZ

5 agosto 2017

MARCO TULIO CICERÓN:

 

CATóN EL MAYOR…………ó

 

DIALOGO SOBRE LA VEJEZ

 

(Traducción de   Rosario Delicado Méndez )

 

Cap. XX  [ pág.  207 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

POR QUÉ DEBEN LOS VIEJOS TEMER POCO LA MUERTE

 

Siempre es inseguro en la senectud el momento final. Pese a ello, la vejez se puede vivir adecuadamente, siempre que se sea capaz de cumplir una responsabilidad e, incluso, despreciar la propia muerte. Por lo cual resulta que la vejez se esfuerza más y tiene mayor ánimo que la juventud. “Hasta la vejez”, respondió Solón al tirano Pisístrato cuando éste le preguntó hasta cuándo iba a seguir oponiéndosele tan seguro de sí mismo. El fin óptimo, sin duda, es vivir con una mente íntegra y con los sentidos en plena forma, pero la propia naturaleza destruye lo que ella creó. Con la misma facilidad que quien construye una nave, un edificio, de igual modo la naturaleza destruye al hombre, y separa lo que ella misma unió. Como toda construcción reciente mal vertebrada se desmorona con facilidad, el breve tiempo que resta de vida ni debe ser deseado con avidez, ni ser rechazado sin causa. Pitágoras prohíbe que, sin orden del emperador, es decir, de Dios, se abandone la estación y la cárcel de la vida. [ Pitágoras enseña que ninguno sin orden del general, esto es, de Dios, se aparte de la guardia y puesto de la vida.]

Del mismo modo reza el epitafio del sabio Solón, que quiere que su muerte carezca de dolor para sus amigos y que no la lamenten. Desea, creo yo, ser querido por los suyos, pero no sé si lo expresa mejor que Ennio cuando dice:

“No quiero que me adornen con lágrimas, ni que se hagan funerales con llantos”

[“Nadie en mi muerte me honre con su llanto / Que andaré vivo en boca de los hombres.]

 

No creo que la muerte deba ser luctuosa cuando a continuación se espera la inmortalidad. El miedo a la muerte puede existir para alguien en algún momento de su vida, pero por breve tiempo, especialmente para el anciano, puesto que una vez muerto ya no existe esa sensación. No obstante debe ser objeto de reflexión para la adolescencia, de tal manera que no nos olvidemos de la muerte, sin cuya reflexión nadie puede sentirse tranquilo de espíritu. Es indudable que tenemos que morir, pero es incierto hasta el último momento. Por lo tanto, ¿quién puede tener firmeza de espíritu temiendo a la muerte, siempre amenazante?

No creo necesario, después de tan larga perorata, traer a la memoria a Lucio Bruto, quien murió en defensa de la patria, ni a los dos Decios que arriesgaron su vida en una carrera de caballos para mantener la promesa dada al enemigo,[ no a M. Atilio, que fue a morir evidentemente por cumplir la palabra que dió al enemigo]; ni a los Escipiones, que quisieron hacer frente a los Cartagineses con sus propios cuerpos, ni a tu abuelo Lucio Paulo, que pagó con su muerte la temeridad de su colega en la ignominia de Cannes, ni a Marcos Marcelo, después de cuya muerte, el crudelísimo enemigo permitió que se le privara del honor de un entierro digno. Sin embargo se ha de tener en cuenta a nuestras legiones, que con frecuencia avanzan, con ánimo seguro y alegre, por donde saben que jamás regresarán, como comenté en mis Orígenes. Así pues lo que los adolescentes ignorantes, incluso también los más aldeanos desprecian, ¿es lo que van a tener los doctos ancianos?

 

En general, según yo opino, la consecución de todos los anhelos produce la satisfacción de la vida. Los caprichos de la infancia son indiscutibles, pero ¿acaso los jóvenes los echan de menos? También cuando llega la juventud tiene sus propios entusiasmos, pero ¿acaso los reclama la edad media y la adulta? Los apegos de la edad madura tampoco se buscan en la vejez. Existen también las últimas inclinaciones propias de la vejez, que van desapareciendo como sucede con los deseos propios de cada edad anterior. Sucede lo mismo con las propias voluntades de la ancianidad. Cuando llega la saciedad de la vida se crea el momento, ya maduro, para la muerte.

 

 

Cap. XXI [ pág.  209 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

PRUEBAS DE LA ETERNIDAD E INMORTALIDAD DEL ALMA

 

Yo mismo no entiendo por qué motivo no me atrevo a exponer mi opinión acerca de la muerte pues, cuanto más cerca estoy de ella, creo que vivo más consciente de su realidad. Yo pienso que vuestros padres, el tuyo Escipión, el tuyo Lelio, preclaros varones y muy amigos míos, viven su vida, una vida digna de ser llamada así. Pues mientras el alma, arrojada del domicilio celestial, y casi hundida en la tierra, lugar opuesto a la divina naturaleza y a la eternidad, está aprisionada en esta estructura del cuerpo, tenemos que realizar trabajos gravosos y obligaciones impuestas por necesidad. Sin embargo creo, que los dioses inmortales han infundido el alma en el cuerpo humano para que haya quienes vigilen la tierra, y contemplando el orden astral, imiten en el modo y constancia de la vida. A mí me impulsa a creerlo, no sólo la razón de este debate sino también la reconocida autoridad y nobleza de los mejores filósofos.

Yo había entendido que Pitágoras y los pitagóricos, a quienes se denominaban filósofos itálicos, casi colonos nuestros, jamás pusieron en duda que tuviéramos un alma emanada de la divina inteligencia universal. Lo demostraban con aquellos argumentos que Sócrates había expuesto sobre la inmortalidad del alma en el último día de su vida. Sócrates, que, según el oráculo de Apolo, es considerado el más sabio de todos los seres humanos. ¿Qué más? Estoy convencido y así pienso: puesto que tanta es la rapidez de pensamiento de las almas, tantos los recuerdos de las cosas pasadas y tanta la prudencia acerca de

las cosas venideras, tanta las artes, tanta la profundidad de los conocimientos, tantos los inventos que la naturaleza abarca, que ésta no puede ser mortal. Y, puesto que el espíritu está siempre en movimiento, y no tiene principio porque se mueve a sí mismo, tampoco tendrá fin porque nunca se abandonaría a sí mismo. Y, puesto que la naturaleza del espíritu es simple, no puede tener en sí mismo ninguna mezcla heterogénea y dispar. No puede ser dividido y por lo tanto no puede morir. Los hombres saben muchas cosas antes de nacer, puesto que los niños, no sólo aprenden las artes más difíciles, sino que también asimilan otras, que a primera vista, parece que no entienden, pero que luego son recreadas en la memoria. Estas son, más o menos, las ideas de Platón.

 

 

Cap. XXII [ pág.  210 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

DISCURSO DE CIRO POCO ANTES DE SU MUERTE

Así habló Ciro el Mayor, cuando se estaba muriendo, en la obra de Jenofonte: “No penséis, mis queridísimos hijos, que yo, cuando os deje, no voy estar en ninguna parte ni voy a ser nada. Mientras estaba con vosotros por las gestiones que llevaba acabo veíais y comprobabais que mi espíritu vivía, pues bien, debéis seguir creyendo que este mismo espíritu sigue existiendo, aunque no lo veáis.”

El honor de los varones ilustres no permanecería en nuestra memoria, después de su muerte, si sus espíritus no se hubieran esforzado por aportar algo a la humanidad. Yo nunca he estado convencido de que sus almas sólo vivían mientras estaban pegadas a sus cuerpos, ni que los abandonaban una vez muertos, ni de que sus espíritus estaban carentes de pensamientos, sino que cuando comienzan a ser puros e íntegros, liberados de su contaminación corporal, entonces llegan a ser sabios. Además, dado que la naturaleza del hombre es destruida por la muerte, es evidente hacia dónde se dirigen los restantes asuntos: hacia el origen de donde han surgido. Sin embargo el alma no se manifiesta nunca, ni cuando está presente pegada al cuerpo ni cuando está ausente.

Ciertamente conocéis que nada hay más semejante a la muerte que el sueño. Los espíritus de los que duermen expresan en grado sumo su divinidad. Por eso se comprende que prevean acontecimientos futuros, y cómo será su futuro una vez que se hayan liberado plenamente de las ataduras del cuerpo. Si las cosas son así, “alabadme como a un dios, pues si el alma ha de morir al mismo tiempo que el cuerpo, también vosotros, que veneráis a los dioses, que vigilan y gobiernan toda esta hermosura, debéis conservar nuestra memoria piadosa e inviolablemente.”

 

 

Cáp. XXIII  [ pág.  211 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

PRUEBAS DE LA INMORTALIDAD DEL ALMA:  CONSUELOS DE LA MUERTE

Así habló Ciro a punto de morir; nosotros, si os parece bien, consideremos nuestras opiniones. Nunca me convenció nadie, Escipión de que tu padre Paulo, ni tus abuelos, Paulo y el Africano, ni otros muchos hombres ilustres, a quienes no es necesario citar, que llevaron a cabo tan grandes hazañas habían pasado a la memoria de la posteridad, si ellos no hubieran conocido con anterioridad en su alma que la posteridad les pertenecía. ¿Acaso piensas que yo, como lo hacen otros ancianos, pueda vanagloriarme de mí mismo cuando los días de mi gloria y mi vida están a punto de finalizar, aunque he llevado a cabo tantos esfuerzos diurnos y nocturnos, en tiempo de paz y de guerra? ¿Acaso no es mucho mejor llevar una vida de descanso y tranquilidad sin ninguna inquietud ni trabajo? No obstante desconozco el modo en que el espíritu, una vez muerto, atento siempre, observa la manera que tenga que vivir la posteridad. Si no fuera así, que los espíritus no fueran inmortales, el ánimo de los mejores no se inclinaría hacia la inmortalidad y la gloria.

¿Por qué precisamente los más sabios mueren con un espíritu muy sosegado, y los necios muy desasosegados? ¿Acaso no os parece que este espíritu, que ve más y con más amplitud, se da cuenta que él se acerca a una situación mejor, por el contrario el de mirada más obtusa no lo comprende? En mi tesis expreso claramente que deseo ver a vuestros padres, a quienes veneré y aprecié, y deseo vivamente reunirme con los que conocí, y con los que escuché y leí, y también con los que escribí. Nadie me apartaría fácilmente de ese lugar, donde, sin duda, no me reconocerían, como le sucedió a Pelias. Y si algún dios me concediera volverme de esta edad a la de niño otra vez, y llorar en la cuna, me resistiría mucho, pues no quiero desde el fin de la carrera volverme otra vez al principio.

En fin, ¿qué tiene la vida de cómodo? ¿Por qué más bien nos aporta trabajo? No me parece lícito quejarme de mi vida, como hicieron con frecuencia muchos y algunos de ellos eruditos. No me arrepiento de haber vivido, pues he vivido de tal manera que no considero que mi nacimiento ha ya sido en vano. Me aparto de la vida como de una hospedería, y no como de mi propia casa. Sin embargo supongamos que la vida produzca seguridad, o satisfacción o bien límite natural, la naturaleza nos dio una posada para detenernos pero no para habitada.; ¡O día memorable, cuando yo llegue a aquella reunión de los espíritus, cuando me aleje de esta revuelta y confusión! Me uniré, en efecto, con estos hombres ilustres, de los que ya he hablado, y también me uniré con Catón, el hombre más honorable que ha existido nunca, cuyo cuerpo fue incinerado por mí, en lugar de ser yo incinerado por él, como hubiera sido lo adecuado. Pero su espíritu no sólo no me abandonó, sino que, mirando hacia atrás, se dirigió hacia aquellos lugares a donde yo llegaré también algún día. He considerado que mi espíritu va a soportar con toda fortaleza mi caída, no porque lo sobrelleve con ánimo equilibrado, sino porque yo mismo me consuelo considerando que, entre nosotros la separación y alejamiento, no serán duraderos.

Para mí, Escipión, tú y Lelio, que según me dijiste, solíais hablar sobre de estos asuntos, pienso que la vejez es breve, y no sólo no es molesta, sino que es agradable. Pues si me equivoco en esto, es decir que yo creo que el espíritu del hombre es inmortal, yerro conscientemente, y no quiero arrancar de mí este error en el que me deleito mientras vivo. En todo caso, como piensan algunos filósofos epicúreos, una vez muerto, no he de sentir, no he de temer que los filósofos se rían de mi error. Si realmente no vamos a ser inmortales, es deseable que todo hombre muera en su momento oportuno. La naturaleza tiene, como todas las cosas, un límite de existencia. La vejez es el final de una representación teatral de cuya fatiga debemos huir, sobre todo y especialmente una vez asumido el cansancio. Estos son los comentarios que os tenía que exponer sobre la vejez: Quieran los dioses que lleguéis a ella, y que la podáis experimentar y comprobar por vosotros mismos, teniendo en cuenta lo que os he comentado.

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FUENTE:

file:///C:/Users/Equipo%20HP/Downloads/de-la-vejez-bilingue.pdf

(Entre [ ] la versión del libro de papel:

Traducción de Don Manuel Valbuena; Sociedad de Ediciones Louis-Michaud. Buenos Aires / Paris)

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VERSIÓN ORIGINAL LATINA:

 

XX. 72. Senectutis autem nullus est certus
terminus, recteque in ea vivitur, quoad munus
offici exsequi et tueri possit [mortemque
contemnere]; ex quo fit, ut animosior etiam
senectus sit quam adulescentia et fortior. Hoc
illud est quod Pisistrato tyranno a Solone
responsum est, cum illi quaerenti, qua tandem re
fretus sibi tam audaciter obsisteret, respondisse
dicitur: ‘Senectute.’ Sed vivendi est finis

optimus, cum integra mente certisque sensibus
opus ipsa suum eadem quae coagmentavit,
natura dissolvit. Ut navem, ut aedificium idem
destruit facillime, qui construxit, sic hominem
eadem optime quae conglutinavit natura
dissolvit. Iam omnis conglutinatio recens aegre,
inveterata facile divellitur. Ita fit ut illud breve
vitae reliquum nec avide adpetendum senibus
nec sine causa deserendum sit; vetatque
Pythagoras iniussu imperatoris, id est dei, de
praesidio et statione vitae decedere.

73. Solonis quidem sapientis est elogium, quo se
negat velle suam mortem dolore amicorum et
lamentis vacare. Volt, credo, se esse carum suis;
sed haud scio an melius Ennius:

Nemo me lacrumis decoret neque funera fletu
faxit.

74. Non censet lugendam esse mortem, quam
immortalitas consequatur. Iam sensus moriendi
aliquis esse potest, isque ad exiguum tempus,
praesertim seni; post mortem quidem sensus aut
optandus aut nullus est. Sed hoc meditatum ab
adulescentia debet esse mortem ut neglegamus,
sine qua meditatione tranquillo animo esse nemo
potest. Moriendum enim certe est, et incertum
an hoc ipso die. Mortem igitur omnibus horis
impendentem timens qui poterit animo
consistere?

75. De qua non ita longa disputatione opus esse
videtur, cum recorder non L. Brutum, qui in
liberanda patria est interfectus, non duos Decios,
qui ad voluntariam mortem cursum equorum
incitaverunt, non M. Atilium, qui ad supplicium
est profectus, ut fidem hosti datam conservaret,
non duos Scipiones, qui iter Poenis vel
corporibus suis obstruere voluerunt, non avum
tuum L. Paulum, qui morte luit conlegae in
Cannensi ignominia temeritatem, non M.
Marcellum, cuius interitum ne crudelissimus
quidem hostis honore sepulturae carere passus
est, sed legiones nostras, quod scripsi in
Originibus, in eum locum saepe profectas alacri
animo et erecto, unde se redituras numquam
arbitrarentur. Quod igitur adulescentes, et ei
quidem non solum indocti, sed etiam rustici,

contemnunt, id docti senes extimescent?

76. Omnino, ut mihi quidem videtur, studiorum
omnium satietas vitae facit satietatem. Sunt
pueritiae studia certa; num igitur ea desiderant
adulescentes? Sunt ineuntis adulescentiae: num
ea constans iam requirit aetas quae media
dicitur? Sunt etiam eius aetatis; ne ea quidem
quaeruntur in senectute. Sunt extrema quaedam
studia senectutis: ergo, ut superiorum aetatum
studia occidunt, sic occidunt etiam senectutis;
quod cum evenit, satietas vitae tempus maturum
mortis adfert.

XXI. 77. Non enim video cur, quid ipse sentiam
de morte, non audeam vobis dicere, quod eo
cernere mihi melius videor, quo ab ea propius
absum. Ego vestros patres, P. Scipio, tuque, C.
Laeli, viros clarissimos mihique amicissimos,
vivere arbitror, et eam quidem vitam, quae est
sola vita nominanda. Nam, dum sumus inclusi in
his compagibus corporis, munere quodam
necessitatis et gravi opere perfungimur; est enim
animus caelestis ex altissimo domicilio
depressus et quasi demersus in terram, locum
divinae naturae aeternitatique contrarium. Sed
credo deos immortalis sparsisse animos in
corpora humana, ut essent, qui terras tuerentur,
quique caelestium ordinem contemplantes
imitarentur eum vitae modo atque constantia.
Nec me solum ratio ac disputatio impulit, ut ita
crederem, sed nobilitas etiam summorum
philosophorum et auctoritas.

78. Audiebam Pythagoram Pythagoreosque,
incolas paene nostros, qui essent Italici
philosophi quondam nominati, numquam,
dubitasse, quin ex universa mente divina
delibatos animos haberemus. Demonstrabantur
mihi praeterea, quae Socrates supremo vitae die
de immortalitate aminorum disseruisset, is qui
esset omnium sapientissimus oraculo Apollinis
iudicatus. Quid multa? Sic persuasi mihi, sic
sentio, cum tanta celeritas animorum sit, tanta
memoria praeteritorum futurorumque prudentia,
tot artes, tantae scientiae, tot inventa, non posse
eam naturam, quae res eas contineat, esse

mortalem, cumque semper agitetur animus nec
principium motus habeat, quia se ipse moveat,
ne finem quidem habiturum esse motus, quia
numquam se ipse sit relicturus; et, cum simplex
animi esset natura, neque haberet in se quicquam
admixtum dispar sui atque dissimile, non posse
eum dividi; quod si non posset, non posse
interire; magnoque esse argumento homines
scire pleraque ante quam nati sint, quod iam
pueri, cum artis difficilis discant, ita celeriter res
innumerabilis arripiant, ut eas non tum primum
accipere videantur, sed reminisci et recordari.
Haec Platonis fere.

XXII. 79. Apud Xenophontem autem moriens
Cyrus maior haec dicit: ‘Nolite arbitrari, O mihi
carissimi filii, me, cum a vobis discessero,
nusquam aut nullum fore. Nec enim, dum eram
vobiscum, animum meum videbatis, sed eum
esse in hoc corpore ex eis rebus quas gerebam
intellegebatis. Eundem igitur esse creditote,
etiamsi nullum videbitis.

80. Nec vero clarorum virorum post mortem
honores permanerent, si nihil eorum ipsorum
animi efficerent, quo diutius memoriam sui
teneremus. Mihi quidem numquam persuaderi
potuit animos, dum in corporibus essent
mortalibus, vivere, cum excessissent ex eis,
emori, nec vero tum animum esse insipientem,
cum ex insipienti corpore evasisset, sed cum
omni admixtione corporis liberatus purus et
integer esse coepisset, tum esse sapientem.
Atque etiam cum hominis natura morte
dissolvitur, ceterarum rerum perspicuum est quo
quaeque discedat; abeunt enim illuc omnia, unde
orta sunt, animus autem solus nec cum adest nec
cum discedit, apparet. Iam vero videtis nihil esse
morti tam simile quam somnum.

81. Atqui dormientium animi maxime declarant
divinitatem suam; multa enim, cum remissi et
liberi sunt, futura prospiciunt. Ex quo
intellegitur quales futuri sint, cum se plane
corporis vinculis relaxaverint. Qua re, si haec ita
sunt, sic me colitote,’ inquit, ‘ut deum; sin una

est interiturus animus cum corpore, vos tamen,
deos verentes, qui hanc omnem pulchritudinem
tuentur et regunt, memoriam nostri pie
inviolateque servabitis.’

XXIII. 82. Cyrus quidem haec moriens; nos, si
placet, nostra videamus. Nemo umquam mihi,
Scipio, persuadebit aut patrem tuum Paulum, aut
duos avos, Paulum et Africanum, aut Africani
patrem, aut patruum, aut multos praestantis viros
quos enumerare non est necesse, tanta esse
conatos, quae ad posteritatis memoriam
pertinerent, nisi animo cernerent posteritatem ad
se ipsos pertinere. Anne censes, ut de me ipse
aliquid more senum glorier, me tantos labores
diurnos nocturnosque domi militiaeque
suscepturum fuisse, si eisdem finibus gloriam
meam, quibus vitam, essem terminaturus?
Nonne melius multo fuisset otiosam et quietam
aetatem sine ullo labore et contentione
traducere? Sed nescio quo modo animus erigens
se posteritatem ita semper prospiciebat, quasi,
cum excessisset e vita, tum denique victurus
esset. Quod quidem ni ita se haberet, ut animi
inmortales essent, haud optimi cuiusque animus
maxime ad inmortalitatem et gloriam niteretur.

83. Quid, quod sapientissimus quisque
aequissimo animo moritur, stultissimus
iniquissimo, nonne vobis videtur is animus qui
plus cernat et longius, videre se ad meliora
proficisci, ille autem cuius obtusior sit acies, non
videre? Equidem efferor studio patres vestros,
quos colui et dilexi videndi, neque vero eos
solos convenire aveo quos ipse cognovi, sed
illos etiam de quibus audivi et legi et ipse
conscripsi; quo quidem me proficiscentem haud
sane quid facile retraxerit, nec tamquam Peliam
recoxerit. Et si quis deus mihi largiatur, ut ex
hac aetate repuerascam et in cunis vagiam, valde
recusem, nec vero velim quasi decurso spatio ad
carceres a calce revocari.

84. Quid habet enim vita commodi? Quid non
potius laboris? Sed habeat sane, habet certe

tamen aut satietatem aut modum. Non lubet
enim mihi deplorare vitam, quod multi, et ei
docti, saepe fecerunt, neque me vixisse paenitet,
quoniam ita vixi, ut non frustra me natum
existimem, ut ex vita ita discedo tamquam ex
hospitio, non tamquam e domo. Commorandi
enim natura devorsorium nobis, non habitandi
dedit. O praeclarum diem, cum in illud divinum
animorum concilium coetumque proficiscar
cumque ex hac turba et conluvione discedam!
Proficiscar enim non ad eos solum viros, de
quibus ante dixi, verum etiam ad Catonem
meum, quo nemo vir melior natus est, nemo
pietate praestantior; cuius a me corpus est
crematum, quod contra decuit ab illo meum,
animus vero, non me deserens sed respectans, in
ea profecto loca discessit, quo mihi ipsi cernebat
esse veniendum. Quem ego meum casum fortiter
ferre visus sum, non quo aequo animo ferrem,
sed me ipse consolabar existimans non
longinquum inter nos digressum et discessum
fore.

85. His mihi rebus, Scipio (id enim te cum
Laelio admirari solere dixisti), levis est senectus,
nec solum non molesta sed etiam iucunda. Quod
si in hoc erro, qui animos hominum inmortalis
esse credam, libenter erro; nec mihi hunc
errorem, quo delector, dum vivo, extorqueri
volo; sin mortuus, ut quidam minuti philosophi
censent, nihil sentiam, non vereor, ne hunc
errorem meum philosophi mortui irrideant.
Quod si non sumus inmortales futuri, tamen
exstingui homini suo tempore optabile est. Nam
habet natura, ut aliarum omnium rerum, sic
vivendi modum. Senectus autem aetatis est
peractio tamquam fabulae, cuius defatigationem
fugere debemus, praesertim adiuncta satietate.
Haec habui, de senectute quae dicerem, ad quam
utinam perveniatis, ut ea, quae ex me audistis, re
experti probare possitis.

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FUENTE:

file:///C:/Users/Equipo%20HP/Downloads/de-la-vejez-bilingue.pdf

 

 

 

ANTONIO MEDRANO: LA LUCHA CON EL DRAGÓN

9 mayo 2017

ANTONIO MEDRANO:

 

LA LUCHA CON EL DRAGÓN

 

 

 

 

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https://www.youtube.com/watch?v=pXERdj0RUJM

https://youtu.be/pXERdj0RUJM

Dimorfismo sexual y pensamiento histérico

3 abril 2017

Lo característico de la sexualidad es la división entre individuos en dos sexos, cada uno con una tarea reproductiva distinta y complementaria. Por qué es así en todos los animales superiores (y en insectos, aves, plantas…) resulta un tanto misterioso, así como la gran variedad de conductas sexuales, a veces acompañadas de muerte. La diferencia no se limita a los órganos genitales, sino que  tiene un alcance incomparablemente mayor. Esto es también misterioso, pues no parece haber razón discernible para que ambos sexos no fueran idénticos excepto en los órganos sexuales, pero la complementariedad reproductiva  se refleja también  en un dimorfismo sexual más o menos intenso, es decir, cada sexo tiene rasgos físicos diferentes no limitados a sus órganos  reproductores.

 Este dimorfismo se halla especialmente acentuado en el ser humano, probablemente más que en cualquier otro mamífero, y no solo en el tamaño sino, más aún en las formas corporales.  Así, es difícil distinguir a simple vista, sin mirar los órganos sexuales, a un perro de una perra, un conejo de una coneja, un caballo de una yegua, incluso un mono de una mona, etc. ; pero en el ser humano la diferencia salta inmediatamente a la vista en las formas, la voz, la suavidad del rostro, etc.   Y en lo no visible, diferencias también fuertes se  presentan en el cerebro, hasta las misma células.   El cuerpo masculino, más musculado,  parece diseñado  para el esfuerzo y la lucha, y su psicología acorde con ello; sus órganos sexuales son exteriores, mientras que los femeninos son interiores y moldean el conjunto del cuerpo,  orientado claramente hacia la maternidad. Ambos sexos se sienten normalmente contentos de sus peculiadirdades y encuentran en estas diferencias un fuerte motivo de atracción, de modo que aquellos individuos con una feminidad o masculinidad físicas poco acentuadas resultan generalmente menos atractivos para el sexo opuesto.

Por otra parte, normalmente varones y mujeres tienden a reforzar  aún más el dimorfismo por medios culturales como los adornos, maquillajes o el atuendo, que en la mujer suele tener un carácter más obviamente sexual y en el varón más profesional, por así decir.  Estas son tendencias muy intensas, y basta notar cómo desde los tiempos más remotos, los adornos femeninos han constituido una industria importante y objeto de comercio en todas las culturas.  A menudo se insiste en que, fuera del dimorfismo puramente físico, las demás diferencias son culturales, en el sentido de que son arbitrarias y podrían cambiarse radicalmente. Sin embargo lo “cultural” es precisamente lo propiamente humano y,  aunque admita muchas variantes, nunca son en lo esencial arbitrarias y siempre tienen una base biológica, vulnerar la cual resulta peligroso. Cabría hacer una analogía con el cuerpo humano, capaz de realizar, si se entrena, los movimientos y piruetas más complicados, como vemos en ciertos deportes, bailes y acrobacias; pero si esos movimientos no se adaptan a la estructura del cuerpo, causan lesiones graves.

Las diferencias  no se limitan, desde luego, a lo físico. En el ser humano son muy agudas en el terreno psíquico y temperamental, como es fácil comprobar. Por ejemplo, existen géneros artísticos casi exclusivamente femeninos como las novelas rosa, las películas “de llorar”, las publicaciones “de cotilleo”, etc., que a la mayoría de los varones les resultan indiferentes. En cambio la pornografía, que tanta atención suscita entre los varones, atrae muy poco a las mujeres, pese a las constantes presiones actuales por crear ahí otra “igualdad” ficticia. El amor es bastante más importante para las mujeres, cuyo lenguaje habitual está lleno de expresiones cariñosas (“cariño”, “corazón”, “tesoro”, “vida”, “cielo”, etc.) un tanto extrañas a los varones. Así como el peligro de los hombres es la brutalidad, el de las mujeres es la cursilería (acabo de volver a ver la película “Coge el dinero y corre”, donde se expresan bien estas diferencias básicas de actitud). Estos son solo algunos pequeños ejemplos, pues el tema podría extenderse mucho. Y no se trata de invenciones “culturales” en el sentido de arbitrariasm que suele dárseles actualmente, pues se presentan clarísimamente en la infancia más infantil, como puede observarse en cualquier colegio o guardería.

El cuerpo y la psicología femeninas tienen relación intensa con la maternidad, el aspecto más importante de la reproducción, es decir, de la supervivencia de la especie. También la maternidad en el ser humano difiere profundamente de la de los animales, en los cuales su función acaba pronto con el amamantamiento. El ser humano madura muy lentamente, y para valerse por sí mismo exige, salvo condiciones anormales, al menos quince años, incluso dieciocho (en la actualidad muchos se quejan de que llega a los treinta). Durante este período es la madre el principal elemento educador, y en todas las sociedades la madre es el centro y principal encargada del hogar, aunque la autoridad fnal recaiga sobre el padre. Dado que el embarazo y la cría de los hijos, en especial cuando son pequeños, implica una indefensión profunda –aunque no invencible si la sociedad ayuda de algún modo–, el varón aparece como la defensa exterior del hogar. Y así lo consideran de modo casi instintivo la mujer y el propio hombre. Este, por lo común, muestra menos interés en el hogar mismo y la crianza de los hijos, su conducta se orienta más hacia el exterior, y sus valores difieren también considerablemente. De la función maternal derivan sin duda otras características psicológicas como la delicadeza, gracia, ternura, generosidad, tensión amorosa, compasión o empatía, claramente más pronunciadas en la mujer que en el hombre

El hecho de que la actividad sexual no tenga en la mayoría de los casos una intención reproductora no anula lo anterior, sino que lo confirma. Por alguna razón,  doña Naturaleza ha hecho con la sexualidad un derroche de energías muy poco económico. Así, los órganos masculinos no producen un solo espermatozoide para fundirse con el óvulo, sino millones de ellos, aunque solo uno logre su objeto y los demás se pierdan. De los encuentros sexuales con intención reproductora, solo alguno lo logra, y la pareja no sabe normalmente cuál ha sido.  Además, la naturaleza — llamémosla así, aun cuando no sepamos qué quiere decir la palabra exactamente– ha rodeado el acto sexual de un “aparato de placer” aparentemente no funcional, que impulsa a él a la gente, de modo que muy a menudo produce el embarazo, incluso involuntario o peor aún, indeseado. La necesidad de la especie obra así a través de los individuos, por encima de los designios conscientes de estos. El impulso de la especie a reproducirse es misterioso en dos sentidos: por su tenacidad y complicados recursos, y por el empeño mismo. En todas las especies se trata de un impulso imperioso, tenga éxito o no, a mantenerse en el mundo.

En la actualidad se extiende por el mundo una ideología evidentemente perturbada, que pretende llevar la igualdad, más allá de la igualdad ante la ley, a todos los terrenos., destruyendo la coplementariedad.  Para ello ejerce una presión psicológica y política tremenda, de tipo totalitario,  tratando  de presentar como normales las taras o defectos en la sexualidad (que se producen en todas las funciones humanas), al mismo tiempo que persigue y desacredita la maternidad  como un mal y el aborto como un derecho (los derechos deben ser practicados); un derecho de la madre al margen del padre, como si este no tuviera la menor relación. Algunas corrientes ideológicas consideran al ser humano como un cáncer de la naturaleza, perturbador de la buena ecología. Y no faltan ya quienes propugnan  la extinción indolora de la especie humana mediante un pacto de renuncia a los hijos. Algo técnicamente posible mediante la esterilización masiva de las mujeres o de los hombres, por ejemplo. Un tipo de pensamiento claramente histérico, que intenta imponerse por medios asimismo histéricos (como inventando “delitos de odio”, con la pretensión de penalizar hasta los sentimientos). Pues aquí entramos en el terreno típicamente humano de la moral y el “pecado original” que lo ha conformado, alejándolo del instinto. Según el mito cristiano, Dios ha dado al hombre libre albedrío, que podría llevarlo incluso a la autoextinción por una vía o por otra.

 

Dimorfismo sexual (la letra también tiene ese carácter: el cosaco cabalgará hacia el Danubio — símbolo de una probable muerte– y la mujer quiere disuadirlo, en vano. La sonrisa de la cantante aunque encantadora, choca un poco con la letra)  https://www.youtube.com/watch?v=dqCA-s91TUU

 

  Unas palabras de Doris Lessing al respecto: “Es una de las cosas que recriminé al movimiento feminista. Ellas trataban a las mujeres que decidían tener hijos como si fueran ciudadanas de segunda clase (…) Aunque puede que se le haya escapado un detalle: que las mujeres no parecen tener gran prisa por meterse en política, o en la gran empresa. Me pregunto por qué (…) El banco Natwest tenía un proyecto para promocionar a las mujeres dentro del propio banco y descubrió que solo le interesaba a una parte muy pequeña de las empleadas. Les brindaron cursillos especiales y cosas por el estilo, pero, en general, las mujeres no querían competir. En cambio, lo que sí deseaban era casarse y tener familia (…) a excepción de una minoría. Y aquello me resultó sumamente interesante porque, a pesar de tanto movimiento feminista, esto es todavía lo que parece que la mayoría de las mujeres quiere. Y no veo por qué no (…) Me parece que no es justo que reciban críticas por pensar así (…) Que yo sepa, a Simone de Beauvoir nunca le gustó ser mujer. No le gustaba serlo y siempre se estaba quejando de ello. A mí no me parece nada terrible. Tiene sus ventajas. Y de todas maneras, ¿qué puedes hacer? Lo que me asombra es que noto cierto tono de queja en lo que dice. ¿A quién dirigía sus quejas? ¿A la naturaleza?”

 

 

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FUENTE:

http://gaceta.es/pio-moa/dimorfismo-sexual-pensamiento-histerico-02042017-2116

 

LAS VIRTUDES FUNDAMENTALES: LA FORTALEZA RESISTIR Y ATACAR

10 diciembre 2016

JOSEF PIEPER: LAS VIRTUDES FUNDAMENTALES

LA FORTALEZA

RESISTIR Y ATACAR

Fortaleza y carencia de miedo

Ser fuerte o valiente no es lo mismo que no tener miedo.

Por el contrario, la virtud de la fortaleza es cabalmente incompatible con un cierto género de ausencia de temor: la impavidez, que descansa en una estimación y valoración erróneas de lo real.

Pareja impavidez, o bien es ciega y sorda para la realidad del peligro, o bien es resultado de una perversión del amor.

Porque el temor y el amor se condicionan mutuamente: cuando nada se ama, nada se teme; y si se trastorna el orden del amor, se pervierte asimismo el orden del temor.

Sin duda, el hombre que ha perdido la voluntad de vivir cesa de sentir miedo ante la muerte.

Pero la indiferencia que nace del hastío de la vida se encuentra a fabulosa distancia de la verdadera fortaleza, en la medida en que representa una inversión del orden natural.

La virtud de la fortaleza no ignora el orden natural de las cosas, al que reconoce y guarda.

El sujeto valeroso mantiene sus ojos bien abiertos y es consciente de que el daño a que se expone es un mal.

fortaleza-4Sin falsear ni valorar con torcido criterio la realidad, deja que ésta le «sepa» tal como realmente es: por eso ni ama la muerte ni desprecia la vida.

En un cierto sentido, la fortaleza supone el miedo del hombre al mal; porque lo que mejor caracteriza a su esencia no es el no conocer el miedo, sino el no dejar que el miedo la fuerce al mal o le impida la realización del bien.

El que —aun haciéndolo por el bien— se arriesga a un peligro sin tener conciencia de su magnitud, o bien por dejarse llevar de un instintivo optimismo (con el consabido «no me pasará nada»), o bien porque se abandona a una confianza, no exenta de fundamento, en el vigor y la aptitud para el combate propios de su natural condición…, ese tal no posee todavía la virtud de la fortaleza.

La posibilidad de ser valiente, en el verdadero sentido de la palabra, no está dada más que cuando fallan todas esas certidumbres, reales o aparentes, es decir, cuando el hombre, abandonado a sus solas fuerzas naturales, siente miedo; y no, por cierto, cuando es trivial la ansiedad que se lo inspira, sino cuando el pavor que experimenta se funda en la inequívoca conciencia de que la efectiva disposición de las cosas no ofrece otra opción que la de sentir un razonable miedo.

El que en una situación de tan acondicionada gravedad, ante la que el miles gloriosus enmudece y el gesto heroico se torna paralítico, hace frente a lo espantoso sin consentir que se le impida la práctica del bien, y ello no por ambición ni por recelo de ser tachado de cobarde, sino, y sobre todo, por el amor del bien, o, lo que en última instancia viene a ser lo mismo, por el amor de Dios: ése y sólo ése es realmente valeroso.

Estas consideraciones no pretenden rebajar un punto el valor del optimismo natural o del vigor y la aptitud combativa igualmente naturales, como tampoco menoscabar la importancia vital de tales facultades ni el enorme interés que poseen para la ética.

Pero es importante que se tenga clara idea del lugar donde propiamente reside la esencia de la fortaleza como virtud; y este lugar se halla instalado allende las fronteras de lo vital.

Ante la perspectiva del martirio, el optimismo natural pierde todo sentido, y la natural facilidad para la pelea se encuentra literalmente atada de pies y manos; no obstante, el martirio es el acto propio y más alto de la fortaleza, y sólo en este caso de extrema gravedad accede la referida virtud a revelarnos su esencia, a la cual se adecúan por igual aquellos otros de sus actos cuya realización no requiere tan elevada dosis de heroísmo («ad rationem virtutis pertinet ut respiciat ultimum», tener fija la mirada en lo último es parte esencial de la virtud).

fortaleza5A este respecto conviene mencionar la relación existente entre la fortaleza como actitud ética y su calidad de virtud castrense.

Da que pensar una frase de Santo Tomás: «Quizá los menos valientes son los mejores soldados».

Por supuesto que hay que poner el acento en el «quizá».

De una parte, sin duda, parece que el luchador nato está hecho de audacia, arrojo y coraje.

De otra parte, sin embargo, la entrega de la propia vida en justa defensa de la comunidad es difícil que se dé allí donde no existe la virtud moral de la fortaleza.

La fortaleza no significa, por ende, la pura ausencia de temor.

Valiente es el que no deja que el miedo a los males perecederos y penúltimos le haga abandonar los bienes últimos y auténticos, inclinándose así ante lo que en definitiva e incondicionadamente hay que temer.

El temor de lo que en definitiva debe ser temido constituye, como «negativo» del amor de Dios, uno de los fundamentos sencillamente necesarios de la fortaleza (y de toda virtud en general): «el que teme a Dios de nada tiene miedo» (Eclesiástico, XXXIV, 16).

fortaleza6Resistir y no atacar: el acto propio de la fortaleza

Sólo el que realiza el bien, haciendo frente al daño y a lo espantoso, es verdaderamente valiente.

Pero este «hacer frente» a lo espantoso presenta dos modalidades que sirven, por su parte, de base a los dos actos capitales de la fortaleza: la resistencia y el ataque.

El acto más propio de la fortaleza, su actus principalior, no es el atacar, sino el resistir.

Esta afirmación de Santo Tomás se nos antoja extraña, y a buen seguro que más de un contemporáneo la explicará sin vacilar como expresión de una concepción y una doctrina de la vida «pasivista» y «típicamente medieval».

Semejante interpretación, empero, dejaría intacto el corazón del problema.

Santo Tomás no piensa en modo alguno que el acto de la resistencia posea en su entera generalidad un valor más alto que el del ataque, ni afirma tampoco que el resistir sea en cualquier caso más valiente que el atacar.

¿Qué puede significar entonces con esa afirmación? No otra cosa sino lo siguiente: que el «lugar» propio de la fortaleza es ese caso ya descrito de extrema gravedad en el que la resistencia es, objetivamente, la única posibilidad que resta de oponerse; y que sólo y definitivamente en una tal situación es donde muestra la fortaleza su verdadera esencia.

La posibilidad de que el hombre pase por el trance de ser herido o de sucumbir incluso en la realización del bien, mientras la iniquidad, mundanamente hablando, emerge prepotente, forma parte de la imagen del mundo de Santo Tomás y del cristianismo en general, posibilidad que se ha esfumado en cambio, según sabemos todos, de la imagen del mundo del liberalismo ilustrado.

Por lo demás, el acto de resistencia sólo en un sentido extremo es algo pasivo.

De ello se hace cargo Santo Tomás al plantearse esta objeción: si la fortaleza es una perfección, no puede ser su acto propio el resistir, ya que la resistencia es pasividad pura y siempre lo activo del obrar sobrepasa en perfección a lo pasivo del sufrir.

En su respuesta advierte el Santo que el momento de la resistencia implica una enérgica actividad del alma, un fortissime inhaerere bono o valerosísimo acto de perseverancia en la adhesión al bien; y sólo de esta actividad de valiente corazón se nutre la energía que da arrestos al cuerpo y al alma para sufrir el ultraje de ser herido o muerto.

Preciso es confesar que el cristianismo del pequeño burgués, forzado e intimidado por el canon no cristiano de un ideal activista y heroico de la fortaleza, ha enterrado en la conciencia común estos contenidos al interpretarlos torcidamente en el sentido de un oscuro pasivismo preñado de resentimiento.

fortaleza7Paciencia y fortaleza

Más oportuna, si cabe, resulta la anterior observación por lo que respecta a la imagen hoy vigente de la virtud de la paciencia.

La paciencia es para Santo Tomás un ingrediente necesario de la fortaleza.

La causa de que esta coordinación de paciencia y fortaleza nos parezca absurda no reside sólo en el hecho de que hoy tendamos a malentender en un sentido fácilmente activista la esencia de la fortaleza, sino sobre todo en la circunstancia de que, a los ojos de nuestra imaginación, la virtud de la paciencia ha venido a significar —como antítesis de lo que fue para la teología clásica— un padecer incapaz de llevar a cabo cualquier discriminación sensata, ávido de desempeñar su papel de «víctima», consumido por la aflicción, falto de alegría y de médula y abierto de brazos sin distinción a todo género de mal que le salga al paso, cuando no es que se lanza a buscarlo por propia iniciativa.

Pero la paciencia es algo radicalmente diverso de la irreflexiva aceptación de toda suerte de mal: «paciente es no el que no huye del mal, sino el que no se deja arrastrar por su presencia a un desordenado estado de tristeza».

Ser paciente significa no dejarse arrebatar la serenidad ni la clarividencia del alma por las heridas que se reciben mientras se hace el bien.

La virtud de la paciencia no es incompatible con una actividad que en forma enérgica se mantiene adherida al bien, sino justa, expresa y únicamente con la tristeza y el desorden del corazón.

La paciencia preserva al hombre del peligro de que su espíritu sea quebrantado por la tristeza y pierda su grandeza: «ne frangatur animus per tristitiam et decidat a sua magnitudine».

De ahí que no sea la paciencia el espejo empañado de las lágrimas de una vida «rota» (como tal vez pudiera sugerir la inspección de lo que, bajo múltiples aspectos se muestra y ensalza con este nombre), sino el rutilante emblema de una invulnerabilidad última.

La paciencia es, como dice Hildegarda de Bingen, «la columna que ante nada se doblega».

Y Santo Tomás, basándose en la Sagrada Escritura, resume lo esencial con la infalibilidad de su extraordinaria puntería: «por la paciencia se mantiene el hombre en posesión de su alma».

El que es valeroso es también —y precisamente por ser valeroso— paciente.

Pero no a la inversa: la paciencia está lejos de implicar la virtud total de la fortaleza; tan lejos o más aún de lo que pueda estarlo, por su parte, el acto de resistencia, al que la paciencia se ordena.

Porque el valiente no sólo sabe soportar sin interior desorden el mal cuando es inevitable, sino que tampoco se recata de «abalanzarse» (insilire)acometedor sobre él y desviarlo cuando puede tener sentido hacerlo.

A esta segunda eventualidad se ordena, como actitud interna del valiente, la disposición para el ataque: la animosidad, la confianza en sí mismo y la esperanza en la victoria: «la confianza, que es parte de la fortaleza, lleva consigo la esperanza que pone el hombre en sí mismo y que naturalmente supone la ayuda de Dios».

Cosas son éstas tan evidentes que hacen superflua toda ulterior explicación.

fortaleza8Fortaleza e ira

La relación positiva, en cambio, que, según Santo Tomás, guarda la ira (cuando es justa) con la virtud de la fortaleza ha venido a resultar en amplia medida incomprensible para el cristianismo actual y sus censores no cristianos.

Esta falta de comprensión se debe en parte a la influencia de una suerte de estoicismo espiritualista que ha excluido prácticamente de la ética cristiana el momento de lo pasional (del cual es siempre el cuerpo condición concomitante), como si fuese algo extraño e inconciliable con ella; pero también se explica, en cierto modo, por la circunstancia de que la actividad explosiva que se manifiesta a través de la ira es la antítesis natural de una valentía sofrenada «a la burguesa».

Santo Tomás, por el contrario, encontrándose libre tanto del uno como del otro extremo, afirma que el valiente hace uso de la ira en el ejercicio de su propio acto, sobre todo al atacar; «porque el abalanzarse contra el mal es propio de la ira, y de ahí que pueda ésta entrar en inmediata cooperación con la fortaleza».

Podemos advertir, en consecuencia, cómo la doctrina clásica de la fortaleza rebasa el angosto círculo de las ideas convencionales hoy vigentes, no sólo por lo que respecta a la dirección de lo «pasivo», sino también en lo que se refiere al mencionado aspecto «agresivo» de la susodicha virtud.

Ello no obstante, debe quedar bien sentado que lo más propio de la fortaleza no es el ataque, ni la confianza en sí mismo, ni la ira, sino la resistencia y la paciencia. Mas no —y nunca se repetirá lo bastante— porque la paciencia y la resistencia sean en absoluto algo mejor y más perfecto que el ataque y la confianza en sí, sino porque el mundo real está constituido de tal forma que sólo en el caso ya descrito de más extrema gravedad, el cual no deja otro margen a la actitud de oposición que la resistencia, puede revelarse la última y más profunda fuerza anímica del hombre.

El sistema de poder de «este mundo» está de tal manera estructurado que no es en el encolerizado ataque, sino en la resistencia, donde se esconde la última y decisiva prueba de la verdadera fortaleza, cuya esencia puede encerrarse en esta fórmula: amar y realizar el bien, aun en el momento en que amenaza el riesgo de la herida o de la muerte, sin jamás doblegarse ante las conveniencias.

Uno de los datos o realidades fácticas fundamentales de este mundo, caído en el desorden por el pecado original, es que la más extrema fuerza del bien se revela en la impotencia.

Y la palabra del Señor: «Mirad, yo os envío como ovejas ante lobos», designa la situación del cristiano en este mundo, la cual todavía no ha cambiado.

El solo pensamiento de este orden de cosas podrá resultar punto menos que insoportable para las «jóvenes generaciones»; la repugnancia a admitirlo y el íntimo sentimiento de oposición contra la «resignación» de los que han «capitulado» puede valer justamente como la nota distintiva de la verdadera juventud.

En esa oposición alienta y vive siempre el sentido inmortal del hombre para el orden creacional, «propio» y primigenio del mundo, sentido que el verdadero cristiano no pierde nunca, ni siquiera cuando, enseñado por la experiencia, aprende a reconocer no sólo «conceptualmente», sino en lo que tiene de «real» la insoslayable realidad intramundana del desorden consecutivo al pecado original.

Con lo cual queda dicho, entre paréntesis, que hay también una manera no cristiana o «precristiana » de «capitular», cuya superación es tarea perpetua de la juventud, y muy principalmente de la juventud cristiana.

Por lo demás, conviene añadir que la frase simbólica de las «ovejas entre lobos» no cobra todo su sentido más que cuando se alude por ella al estrato profundo, velado por el secreto del ser en el mundo del cristiano.

Estrato que indudablemente yace como posibilidad real, codeterminándolos y coloreándolos de la manera más íntima, a la base de cuantos conflictos concretos plantea la vida, pero que sólo sale a la luz del día, sin embargo, como realidad desnuda y plena, en el caso extremo del martirio, que exige inequívocamente de todo cristiano la realización pura e impermixta del contenido de ese símbolo.

Del lado de acá, empero, y como en la superficie, por así decirlo, de tal profundidad, se tiende ante nosotros un campo dilatado donde encuentra libre juego toda modalidad de comportamiento que, encarándose activamente con el mundo, se aferra al bien y lo practica, librando batallas sin vacilaciones contra la oposición que puedan presentarle la estupidez, la pereza, la maldad o la ceguera.

El propio Jesucristo, de cuya mortal angustia se nutre, al decir de los Padres de la Iglesia, la fuerza que sostiene al mártir cuando le llega el momento de tener que verter su sangre por la fe; y cuya vida terrena estuvo hondamente informada por la disposición al holocausto de su persona, al que se dejó conducir «cual cordero al sacrificio»…, es el mismo que, blandiendo el látigo, arrojó a los mercaderes del templo; y cuando, en presencia del sumo sacerdote, el más paciente de los hombres se vio abofeteado por un siervo, no le tendió él «la otra mejilla», sino que contestó: «Si hablé mal, da testimonio de lo malo; mas si bien, ¿por qué me hieres?».

En su Comentario al Evangelio de San Juan, Santo Tomás de Aquino ha llamado la atención sobre la aparente contradicción que guarda esta escena (como también el pasaje de los Hechos de los Apóstoles que a continuación se transcribe) con el precepto del Sermón de la Montaña: «Mas yo os digo que no os opongáis al malvado; antes bien, al que te golpee la mejilla derecha, ofrécele también la izquierda».

Es manifiesto que una interpretación «pasivista » no sabría resolver esta contradicción.

Pero Santo Tomás, y no será ocioso añadir que de acuerdo con San Agustín, la explica diciendo: «para entender la Sagrada Escritura debemos tomar por criterio lo que Cristo y los santos hicieron en la práctica. Pero Cristo no tendió a aquel hombre la otra mejilla. Ni tampoco Pablo la tendió. Interpretar, por tanto, literalmente el precepto del Sermón de la Montaña es falsear su significado. Dicho precepto se refiere más bien a la disposición del alma a soportar, cuando sea preciso, sin dejarse vencer por la amargura, una segunda afrenta igual o todavía más grande del agresor. A ello responde la actitud del Señor al entregar su cuerpo al último suplicio. Aquellas palabras con que replicó han sido, por consiguiente, de utilidad para nuestra enseñanza».

Y lo mismo hizo el Apóstol San Pablo cuando, por causa de la libertad con que se expresó, el sumo sacerdote ordenó que se le «golpease en la boca».

Porque a pesar de que su vida toda estaba ordenada hacia el martirio, no se limitó a sufrir en silencio el ultraje, sino que respondió al pontífice: « ¡A ti te golpeará Dios, muro blanqueado! ¿Y tú, que estás sentado para juzgarme según la ley, me mandas golpear contra la ley?».

El estar dispuesto a morir en el supremo trance del martirio, resistiendo pacientemente en el empeño por la realización del bien, no excluye el riesgo de la acometida ni el belicoso ataque.

Por el contrario, esta disposición es la que presta a la actividad del cristiano en el mundo esa superioridad y esa libertad que tan definitivamente le están negadas a las convulsiones del activismo.

“El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma”

30 mayo 2016

https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

 

El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma

 https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

Oh God! FXXX me Harder!: Esclavos del Placer

30 mayo 2016

Por Carlos Arturo Calderón Muñoz.- En algún punto de los años 50 del siglo XX, James Olds y Peter Milner tomaron una cámara de condicionamiento operante y la modificaron para un pequeño experimento con ratones de laboratorio. A esos curiosos mamíferos se les implantaron electrodos en su cerebro para proveerles con estimulación eléctrica directa. Para recibir el deleite instantáneo los ratones sólo debían presionar una pequeña palanca.

El placer debió ser inconmensurable, las pequeñas criaturas se convirtieron en maratonistas del hedonismo, llegando a estimularse a sí mismas 2000 veces por hora durante 24 horas consecutivas; en los casos de mayor desenfreno llegaban a producirse 7000 descargas de gozo electroquímico en 1 hora. Dejaron de comer y beber, los machos perdían interés por posibles parejas en celo y las ignoraban para continuar masturbando sus sesos; las hembras dejaban de criar a sus hijos para inyectarse dosis de electricidad. Los estudios cerebrales mostraban que toda la estructura interna, más allá del neocortex, se convertía en un entramado de choques estimulantes que no dejaban lugar sin tocar. Al final los roedores tenían que ser desconectados para que no murieran de hambre.

Era de esperarse que criaturas tan primarias, simples animales, tuvieran ese tipo de comportamiento degenerado ante el placer sin sacrificio. A diferencia nuestra, que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, no poseen la razón y la fe necesarias para actuar responsablemente. Además, en plena era de la información, nosotros no poseemos dispositivos electrónicos en los que con tan sólo presionar un botón podamos acceder a placer ficticio prácticamente gratuito. ¿Quién puede creer en tales fantasías como el internet o la pornografía?

La parte ventral del cuerpo estriado es un centro de recompensa en el cerebro, de humanos y ratas. Cuando se siente satisfacción por cualquier acción realizada como rezar, meditar, comer, follar u otras, esta parte de la biología mamífera es la responsable de la sensación de bienestar. En un estudio hecho por la universidad de Cambridge, que fuera publicado como un documental llamado “Porn on the Brain” en el canal 4 de Inglaterra en 2013, se demostró que la parte ventral del cuerpo estriado en los adictos a la pornografía tenía la misma reacción que aquellos enganchados en las drogas y el alcohol (que en sí mismo también es una droga).

No importa si somos personas sanas o adictas a cualquier cosa, esta parte del cerebro se verá activada ante situaciones de placer. La diferencia radica en la intensidad del estímulo y en el tamaño de la zona afectada, entre más poderosa es la adicción más neuronas cederán sus funciones para procesar el estímulo. Cuando una función pierde su equilibrio otras se verán afectadas, el cerebro de las ratas se reprogramó para perseguir el placer dejando de lado todas las actividades vitales y nos guste o no, ya sea que estemos cegados por el racionalismo o la fe, somos muy similares a esas criaturas que tanto perseguimos.

El archiconocido psicólogo Phillip Zimbardo realizó observaciones en más de 20,000 hombres jóvenes y su comportamiento con la pornografía y los videojuegos. Sus conclusiones nos hacen ver como la diferencia entre las ratas en las cajas y los muchachos en cuartos solitarios es sólo de forma, pues la esencia de la adicción es la misma. Zimbardo establece que la exposición prolongada en estados de soledad a los contenidos pornográficos, en los que no hay rechazo y cualquier fantasía puede ser cumplida de manera instantánea, está reconfigurando de manera digital los cerebros de los hombres jóvenes.

Phillip Zimbardo

Phillip Zimbardo

En los estudios de Zimbardo se destacan los comportamientos propios del síndrome de abstinencia. Los sujetos de estudio se sienten inquietos cuando se les priva de su dosis de gritos fingidos y dicen que cuando interactúan con mujeres preferirían estar viendo porno, ya que ahí nunca serían rechazados. A este declive en las habilidades sociales se suma el de las características físicas inherentes a la edad. Los jóvenes que, me disculpan las mujeres que lean este artículo, deberían ser máquinas de libido candente en busca de pareja, están teniendo problemas para tener una simple erección, problema tradicionalmente asociado a viejos prostáticos.

Lo anterior se debe al efecto de habituación. En otro estudio, también realizado en la universidad de profesores Lucasianos como Newton y Hawkings, se demostró que los adictos al porno sentían menos placer cada vez que veían una imagen con contenido sexual. La estimulación en sus centros de recompensa como el ya mencionado cuerpo estriado, el núcleo accumbens, la dorsal cingulada anterior y la amígdala, se hacía menor cada vez que se les mostraba la misma imagen con contenido sexual. En términos generales esto deriva en disfunción eréctil inducida por el porno, más conocido como PIED por sus siglas inglesas. Es decir que se está formando un mundo occidental con veinteañeros y adolescentes que no pueden sentir excitación por el cuerpo femenino.

La necesidad de tener una nueva descarga de placer hace que se aumente la dosis, ya sea con una raya más grande de la famosa exportación colombiana o en este caso con imágenes más fuertes. Del porno básico se pasa a versiones más duras y en poco tiempo, los tipos más degenerados, terminan en porno infantil o en el “crush porn”, en el cual preciosas mujeres se dedican a torturar animales indefensos como ratones, conejos, gatos y perros. ¿En qué momento se vuelve sexualmente deseable aplastar ratas? ¡Ni idea! pero así va la cosa.

Es tal la normalización de este tipo de conductas aberrantes que ya vemos a la prensa inglesa, y a algunos descarados sin remedio, diciendo que la pedofilia es una tendencia sexual como cualquier otra y que aquellos que la tienen deberían ser integrados a la sociedad y no tratados como monstruos. Es curioso ver como sus argumentos son tan similares a los de aquellos que secuestraron el arcoíris para hacerlo su símbolo.

Cualquiera podría argumentar que este tipo de conductas sólo pueden ser asociadas a las personas adictas a la pornografía y no al total de la población. La verdad es que una enfermedad se comporta con ritmos distintos dependiendo de la salud del organismo que infecte. Dejando de lado los casos más extremos y moviéndonos al común, aunque cada vez son más normales los comportamientos descritos anteriormente, debo citar que un reporte creado por el Instituto Alemán para el Estudio del Trabajo, conocido como IZA, y un profesor de la Universidad de Pensilvania West Chester, ha demostrado que la pornografía reduce las intenciones masculinas de contraer responsabilidades, específicamente la del matrimonio.

Entrevistas realizadas a hombres entre 18 y 35 años, entre 2000 y 2004, establecen que los hombres cada vez son menos propensos al matrimonio gracias a la facilidad con la que se obtiene placer físico. De forma cada vez más acentuada en la sociedad occidental, los hombres jóvenes prefieren apretar un botón que les de placer gratuito, o de bajo precio, que enfrentarse al mundo para recibir dosis de satisfacción a costa de carísimas obligaciones. También demuestra que los hombres son seis veces menos propensos a casarse que en los años 70 y los divorcios se han duplicado desde los 50, curiosamente cuando se hizo el experimento con las ratas.

Esta tendencia golpea todos los niveles de la realidad occidental, no sólo mandamos a la mierda al amor eterno, y junto con él a Julieta, Isolda, Parvati, Irene Klatt o Dulcinea, sino que se produce un deterioro económico y demográfico. El mismo estudio hace énfasis en la correlación que hay entre el declive de las tasas matrimoniales y de la construcción de riqueza material. Por otra parte, creo que no debemos ser muy versados en conocimientos para saber que las eyaculaciones sobre una pantalla o dentro del recto de otro hombre, no suelen tener éxito en la creación de nueva vida. Las tasas de natalidad y pirámides demográficas occidentales son, tomando prestado a Gabo, una crónica de una muerte anunciada.

Entonces ¿Podemos atribuirle a la industria pornográfica la deliberada intención de hacer colapsar las bases culturales, económicas, morales y biológicas de una sociedad? ¿O sería más honesto decir que quien esto escribe es un fanático adoctrinado que busca atacar las libertades generales para imponer su visión sectaria de la realidad?

Cuando se habla del porno en términos diferentes al sexo, se suelen mencionar las miles de películas producidas al año (13,500 en Estados Unidos en 2011), que las páginas pornográficas representan entre el 14 y el 30 por ciento de los contenidos en la web y que mueve cifras extraordinarias de dinero, que rondan en el mercado mundial entre los 4,900 millones de dólares anuales, según los más escépticos, y 100,000 millones según los más alocados.

El pornógrafo Al Goldstein: “La única razón por la que los judíos estamos en la pornografía es porque pensamos que Cristo apesta”.

Aunque son cifras importantes, es necesario hablar del factor humano detrás de esos números y para hacerlo es obligatorio hablar de los Estados Unidos de América, mayor productor y consumidor de pornografía en el mundo. La pornografía estadounidense y por lo tanto la del planeta entero, siempre ha estado bajo control de prominentes judíos, ¿la razón? Bueno, creo que la mejor forma de resumirlo sería citando al famoso pornógrafo Al Goldstein: “La única razón por la que los judíos estamos en la pornografía es porque pensamos que Cristo apesta”.

Mi objetivo no es crear una discusión religiosa, los judíos, como cualquier grupo humano han querido tomar el control. Como las sociedades occidentales poseían una serie de valores opuestos en muchas formas a ellos y estos estaban representados en la cristiandad, iniciaron una larga y diversa campaña para destruir las bases morales enemigas y así hacerse de las riquezas en medio del caos. Pero esto no es un fenómeno de odio exclusivo a la cristiandad. Europa ya ha sufrido esos embates cuando Grecia y Roma vieron sus valores destruidos por el enemigo semita que les atacó de forma similar.

No olvidemos que el inicio de la cristiandad en occidente fue producto de la intriga de hábiles judíos que querían romper con los esquemas sociopolíticos del Imperio Romano. Después ese golpe se volvió en su contra, pues la genética europea hizo de la cristiandad algo diferente a lo que hubiera hecho de ese germen la sangre semita, el Islam por ejemplo.

Con eso dicho, quiero hacer énfasis en el trabajo de Jay Gertzman, quien ha mostrado con evidencia histórica que los mayores distribuidores de libros eróticos entre 1890 y 1940, fueron los judíos provenientes de Alemania. El académico judío Nathan Abrams, en su trabajo “Triple Exthnics” relata de forma detallada el control de la industria por parte de sus hermanos de sangre. Asegura que más allá de los beneficios económicos, el motivo general de esta lucha es el de vengarse de la autoridad cristiana, por la cual los judíos sienten un odio atávico. Es según él y sus congéneres, una forma de infiltrar la moral del enemigo para luego derribarla y progresivamente destruir todos sus vestigios culturales, para que al final actúen sin un norte propio, para que sean esclavos sin orgullo.

El epicentro de los rodajes pornográficos del mundo es el San Fernando Valley, ubicado en California, también conocido como el otro Hollywood. Allí se radican los mayores estudios de esta industria fílmica, como Vivid Entertainment y AVN, y todos son propiedad de millonarios judíos como Steven Hirsch, Paul Fishbein, Irving Slifkin, Barry Rosenblat y Elli Cross entre otros. Estos hombres han continuado el legado del padrino de la pornografía, el judío Reuben Sturman. Sin embargo, con el ascenso del internet, la distribución pornográfica se ha movido de cintas y discos a la reproducción virtual.

Es aquí donde saltan a escena sitios como Pornhub, Redtube, Youporn, Tube8, Xtube, Brazzers, Pornmd, Realitykings, Mydirtyhobby, Gaytube, Sextube, Webcams entre muchos otros. Gracias a la libertad de elección que nos ofrece la democracia capitalista hoy tenemos docenas de sitios pornográficos para escoger nuestras escenas favoritas. Lo curioso, es que todos los sitios que mencioné y muchos otros más, hacen parte de un monopolio que está bajo el control de la empresa MindGeek, la cual resulta ser propiedad de David Marmorstein Tasillo y Feras Antoon. El primero de este dúo es una incógnita visual, simplemente no se encuentran imágenes de su rostro. En plena era del “Face” y siendo el propietario de un negocio que lo muestra todo, él es un anónimo más. Sin embargo, gracias a los reportes de muchos portales se sabe que es de origen judío. Pero seamos sinceros, con ese apellido no es menester aclarar sus raíces étnico-religiosas.

Moviéndonos al horrendo crimen de la pornografía infantil, debemos decir que el 55% de esta se produce en Estados Unidos y un 23% en Rusia. La colección más grande de pornografía infantil encontrada en California era de David Asimov, hijo del famosísimo Isaac Asimov, que incluía unas 4000 cintas en vídeo y cientos de discos. En octubre del 2000, se destapó en Inglaterra un caso de mafias de judíos de Italia y Rusia, que comercializaban videos en los que niños desde los 2 años eran violados hasta la muerte.

No hay que leer el Talmud, cualquier persona que tome una Biblia podrá ver que los primeros cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, que son el equivalente a la Torá judía, abundan en enseñanzas que hacen ver al pueblo de Israel, los judíos, como entes superiores que tienen derechos sobre la vida y destino de aquellos que no lo sean. Derribar civilizaciones enemigas por medio de la intriga no es difamación Nazi. Los judíos han hecho eso desde siempre y lo han reconocido abiertamente en muchas ocasiones.

Atacando masivamente el comportamiento sexual de generaciones enteras, se ha logrado que la cepa más reciente del mundo occidental esté compuesta por hombres estrogenizados y drogadictos, incapaces de salir al mundo y con tasas de fortaleza física e inteligencia cada vez más bajas. En Estados Unidos se calcula que los niños empiezan a ver porno a los 11 años, los adolescentes ven un promedio de 2 horas de pornografía a la semana, en 2011 tuvieron el peor desempeño en las pruebas académicas SAT en 40 años y muchos han terminado por convertirse en hombres que no saben sobrevivir sin sus padres.

Viendo las estadísticas del portal pornográfico más famoso del mundo, Pornhub.com, nos damos cuenta que en 2015 la humanidad vio, y no es en broma, 4,392,486,580 horas de sus contenidos. Los 10 países con mayor consumo per cápita de pornografía son parte de la civilización occidental. Por orden descendiente fueron: Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Noruega, Islandia, Australia, Suecia y Dinamarca. España está en el puesto 13.
Pues la muy golfa tiene un excelente instinto. El placer adormece, el hambre y la excitación despiertan. La naturaleza es sabia, en nuestra biología hay estructuras dedicadas a darnos placer cuando realizamos alguna actividad que lo desate, como jugar o dormir, pero mantiene un control de la cantidad de neurotransmisores liberados en cada emisión y nunca los expulsa si no se encuentra en un estado de bienestar.En dos ocasiones Ilona Staller, la legendaria actriz porno conocida como la Cicciolina, ofreció acostarse con Sadam Hussein y después con Osama Bin laden, a cambio de paz en el medio oriente. Ella aseguraba que al satisfacerlos en la cama no querrían hacer la guerra.

Cuando se conectó a los ratones se ignoraron esos filtros propios de la naturaleza, ya no era necesario hacer ningún esfuerzo para obtener el premio, por ende era innecesario hacer actividad alguna distinta al disfrute. Al destruir los valores de la civilización occidental, al eliminar el heroísmo de la ecuación, el amor por la mujer, por la tierra natal, los hijos, la divinidad y cualquier cosa que nos represente, se le quita el centro de gravedad a la masa, que rápidamente buscará un reemplazo para su vacío. Convenientemente, hay catalizadores de placer instantáneo esperando al ratón bípedo y parlante que quiera presionar la palanca.

Cuando se les ha quitado el espíritu guerrero a los occidentales, como pretendía hacerlo la Cicciolina con Saddam, será bueno invadir sus tierras con hombres tercermundistas pero con los instintos sanos. Algunos creen en Alá, otros en recuperar el oro robado, vengarse de la esclavitud o simplemente quieren vivir sin trabajar. De cualquier forma tienen la testosterona bien calibrada y aplastarán sin problema a los niñitos cuarentones que tienen miedo de que una mujer les diga “no”. Cuando el enemigo sea derrotado se aplicarán las mismas tácticas en las demás poblaciones del globo, de hecho no hay nación ajena a este veneno, pero la intensidad varía dependiendo de las prioridades de los mundialistas.

'Destrucción', de Thomas Cole, pintado entre 1833 y 1836. Resume la visión tradicional y apocalíptica sobre el fin del Imperio de Occidente.

‘Destrucción’, de Thomas Cole, pintado entre 1833 y 1836. Resume la visión tradicional y apocalíptica sobre el fin del Imperio de Occidente.

Cuando descubrimos que los promotores de la pornografía y muchos otros vicios, son de la misma tribu que promueve las guerras suicidas de los blancos y la invasión de la gente de todos los colores en territorios europeos, empezamos a tener indicios serios de que puede ser parte de un gran plan de limpieza étnica para asegurarse el domino global. Pero eso no es menester de este artículo.

Ya la permití hablar a la razón y a la lógica, ahora quiero hacerlo desde las esferas de la fe y la emocionalidad. Yo tengo fe absoluta en la vida, siento fanatismo inextinguible por el amor. Contrario a lo que dicen los datos estoy seguro, por convicción idealizada, de que los hombres occidentales dejarán de comportarse como maricas y las mujeres como zorras promiscuas. Creo religiosamente en que el amor (A-MOR) es una fuerza de alquimia transmutadora que puede vencer a la muerte y elevar a la existencia misma, aun si se manifiesta desde el silencio. Discúlpenme por ser tan retrogrado y machista, pero yo soy hombre, por lo tanto para mí no existe mayor tesoro que la mujer.

Nunca podré tratarlas como a mis iguales, porque estoy convencido de que la mujer, en su estado más puro, es la representación de la divinidad sobre la tierra y haciendo mías las palabras de Herman Hesse, creo que el ser capaz de sacrificar años esperando por la sonrisa de una mujer es felicidad. El mundo nórdico dice que la mujer es la vida y el hombre aquel que ama a la vida. No estoy dispuesto a rendirme a los cañones enemigos ni a ser esclavizado por cuerpos lujuriosos. Cuando termine la guerra que los amos del dinero desatarán, las flores volverán a nacer, los hombres volverán a ser héroes y las mujeres diosas. De mi parte y en honor a Leon Degrelle les digo: ¡Fe en el amor!, ¡Fe en la mujer!, ¡Fe en la vida!

*Desde San Bonifacio de Ibagué, Colombia

¿QUiÉN SOY YO?, por Antonio Medrano

21 mayo 2016

“¿Quién soy yo?” He aquí la pregunta que nos asalta acuciante, a veces de modo incluso
angustioso, en los momentos críticos de la vida, planteándonos el interrogante de nuestra
verdadera naturaleza, del sentido de nuestra vida, del origen y destino del ser que constituimos.
Pregunta ésta, tan sencilla como profunda, que, empleada de forma intencionada y
metódica, figura como elemento clave en toda vía de realización espiritual.

Un maestro japonés contemporáneo, en un libro que lleva precisamente por título “Watashi
ga dare ka?” (¿quién soy yo?), ha podido afirmar que todo el secreto de la doctrina Zen se
halla contenido en esa escueta fórmula interrogativa. Son muchas en la historia del Zen las
anécdotas que nos hablan del empleo por los maestros de esta fórmula, bajo una u otra
variante, como poderosa palanca para provocar en el discípulo el despertar interior. Así, al
acercarse Nagaku al sexto patriarca, fue recibido con la siguiente pregunta: “¿Qué es eso que
viene así hacia mí?”, pregunta a la que Nagaku tardó ocho años en encontrar la respuesta
adecuada. En cierta ocasión, el maestro Sekito preguntó a su discípulo Yakusan: “¿qué estás
haciendo aquí?” A lo que éste último respondió: “no estoy haciendo nada”. La réplica de
Sekito fue inmediata: “¿quién es entonces ese que no está haciendo nada?”. Observación que
provocó en Yakusan el satori.
En la tradición hindú, la repetición intensa y sistemática de tal interrogante sobre el propio
ser constituye la técnica que se conoce con el nombre de vichara ; término que significa
“discriminación”, y que alude al conocimiento discriminante entre la Realidad y lo irreal,
entre el Yo real y el yo ilusorio. Ramana Maharshi recomendaba a uno de sus discípulos:
“Prosigue la indagación ¿quién soy yo? Inexorablemente. Analiza tu personalidad entera.
Trata de descubrir por donde empieza la idea del Yo”. A otro de sus devotos que le interrogaba
sobre como conseguir la salvación, el gran yogui de nuestro siglo respondía: “Por una
incesante pregunta dirigida a ti mismo: ¿Quién soy yo?, llegarás a conocerte a ti mismo y con
ello alcanzarás la salvación”.
Es toda una empresa de búsqueda y hallazgo interior loque tal pregunta conlleva. La empresa
que encontramos como núcleo del esoterismo cristiano. “Búscate y encuéntrate”, era el consejo
que daba Jakob Böhme, incitando a plantearse, de un modo u otro, semejante interrogante.
Lo más necesario –decía- es “buscarnos a nosotros mismos antes de buscar el adorno
terrenal”, y aprender así cual es nuestro verdadero hogar. Y acto seguido, aclarando que tal
tarea no tiene nada que ver con el análisis sicológico, aclaraba que dicha búsqueda debía
efectuarse no “en el reino terreno”, sino teniendo a la vista “el reino de Dios”, “el misterium
divino y celestial”. Los hombres, decía Claude Saint-Martin, se ahorrarían muchos errores y
sufrimientos “si lejos de buscar la verdad en las apariencias de la naturaleza material” (como
pretenden hacer la ciencia moderna y la civilización individualista del confort), se determinasen
a “descender en sí mismos”, tratando de “explicar las cosas por el nombre, y no el
hombre por las cosas”; pues “es en él mismo y en la antorcha que le acompaña –añadía el
teósofo francés- donde el hombre debe encontrar sus consejos y todas sus luces”.
Formularse la pregunta “¿quién soy yo?” es romper la costra de condicionamientos, prejuicios
e ilusiones que recubren los ojos del alma y nos ocultan nuestra propia realidad. Es ir
directamente al centro, al fondo de nuestro ser, a la raíz misma de nuestra vida. Al plantearnos
tan decisivo y enigmático interrogantes –tan enigmático como insoluble por medio de
nuestros habituales mecanismos mentales, lógicos y racionales- nos situamos cara a cara
frente al misterio del ser, pasando por encima de los estereotipos, esquemas conceptuales y
opiniones insustanciales entre los que se desenvuelve la vida diaria. Traspasamos el telón
engañoso de lo que en la doctrina hindú se conoce con el nombre de nama-rupa (el nombre y
la forma) o como shin-jin (la mente y el cuerpo) en la tradición extremo-oriental; esto es, los
elementos constitutivos y característicos de la individualidad. Se trata, ni más ni menos, de
aquél “ver en la propia naturaleza” de que habla el Zen; o, dicho de otro modo –y para
expresarlo en términos propios dela tradición occidental-, de la puesta en práctica de la
célebre norma apolínea “conócete a ti mismo”.
Vivimos habitualmente una vida demasiado superficial, en la que el continuo sucederse de
hechos intrascendentes atraen nuestra atención hacia la periferia, impidiéndonos encarnar la
realidad que tenemos más a mano y que para nosotros es prioritaria: nuestra propia realidad
personal. Nuestra posición social, nuestro prestigio y buen nombre, nuestro bienestar y
seguridad, nuestras ocupaciones y preocupaciones nos tienen demasiado atareados para
permitirnos mirar lo que se oculta tras tales fenómenos y constituya su base y raiz. Todo ello
nos lleva a identificarnos con lo que de más irreal hay en nosotros; con la superficie de
nuestro ser: nuestra individualidad, nuestro yo efímero y contingente. “El hombre común
-escribe Hubert Benoit- vive únicamente en función de su Ego, pero no se pregunta nunca a
sí mismo sobre su Ego”. En otras palabras: el hombre ordinario, que jamás se ha interrogado
sobre lo legítimo o ilegítimo de sus pretensiones egotistas, vive ciego con respecto a sí
mismo, esclavizado por el yo, cegado por ese mismo yo que pretende afirmarse por encima y
a costa de todo.
Nuestra vida es una permanente esclavitud a nuestro yo individual. Esclavitud tanto más
tiránica, violenta e indestructible cuanto que reposa sobre un substrato subconsciente. La
tiranía del yo se afianza en la medida en que la aceptamos inconscientemente y con complacencia;
nos aferra tanto más cuanto menos es examinada y reconocida. Más aún: la ignorancia
egolátrica que nos domina, nos hace creer ilusoriamente que en esta tiranía de nuestro yo
radica nuestro bien y nuestra libertad. No hay peor esclavitud que la del que está convencido
de ser plenamente libre en medio de la abyección de su estado servil.
Si queremos lograr la verdadera libertad, y, con ella,, la plena realización, hemos de tomper
semejante círculo vicioso y acabar con esta situación; pues en la identificación con el yo está
la raíz de todo mal y de toda ignorancia. Para llegar a ser libres hemos de encontrar la verdad
que se encierra dentro de nosotros –“la verdad os hará libres”, enseña la doctrina evangélicay
descubrir lo que realmente somos. Como dice el Abad Stéphane, en una reciente obra, de la
máxima altura, en la que se exponen algunos aspectos de la doctrina metafísica cristiana, “el
peor error es confundir nuestra esencia verdadera -nuestro <> inmortal- con nuestro
ego perecedero” (Traducimos por Si, la voz francesa Soi, pronombre reflexivo que hace
referencia al Absoluto, al Principio trascendente). Y pocas herramientas hay tan poderosas
para poner fin a semejante situación cono la autoindagación de que tratamos. La pregunta
“¿quién soy yo?” actúa aquí como una espada tajante, fulmínea y luminosa, que corta de un
golpe el nudo gordiano que atenaza nuestra existencia.
Cualquier situación es buena para plantearnos la pregunta. Especialmente propicios son
aquellos momentos en que nuestra alma se ve sacudida por una u otra razón, en sentido
favorable o desfavorable. Cuando nos asalte una preocupación, suframos una humillación,
nos invada el temor o la angustia, nos aflija un dolor físico o moral, nos domine una
sensación de desbordante alegría, despierte en nosotros una sensación de triunfo o aliente una
esperanza, es la hora de hacer surgir en nosotros la radical interrogación. Preguntémonos,
situando como objeto de indagación el sujeto que somos: ¿quién es el que sufre? ¿quién se ve
acosado por la ansiedad? ¿quién es realmente el que se ve angustiado, abatido y humillado?
¿en quién despierta el miedo? ¿quién eres tú que te afanas por ganar la vida y prosperar
siempre más y más? ¿quién es este ser que siente el aguijón de la ambición, de la ira, del
odio, de la envidia, o en el que despunta el amor, la compasión, la buena voluntad? ¿qué
individuo es éster que experimenta esta sensación de felicidad, que se siente orgulloso y
triunfador? ¿quién el que siempre responde: yo?
Yasutanni-roshi, célebre maestro zen de nuestros días, aconsejaba tener siempre presente,
durante las horas del día, esta enigmática pregunta: desde el despertar por la mañana hasta el
momento de ir a dormir por la noche; al andar, al comer, al trabajar, al hablar, al descansar, al
lavarse, al afeitarse, etc.… “Esta forma dinámica de autointerrogarse –decía- constituye el
camino más rápido hacia la autorrealización”. Y Sri Ramakrishna, el iluminado santo hindú
de la era moderna, observaba a este respecto, con su sabia palabra: “Aun cuando estemos
cegados por toda clase de deseos mundanos, puede surgir en nosotros la pregunta: ¿quién soy
yo que gozo de todo esto?. Ese puede ser el momento en que comience la revelación del
secreto.
Ni que decir tiene que la pregunta de que tratamos no tiene por qué ser formulada
verbalmente, articulada con palabras sonoras e inteligibles. Como bien observara Ramana
Maharshi no se trata de un mantra, en el que lo esencial es la repetición de unas determinadas
palabras con un determinado ritmo. Ha de ser ante todo y sobre todo un interrogante
existencial, que se haga presente como incógnita vivida en la existencia ordinaria, que
arranque de lo más hondo del ser como poderoso anhelo de saber lo que somos y de resolver
el problema radical de nuestra vida.
Prosigamos incansablemente tan importante indagación. Mantengamos permanentemente
viva en nosotros esa pregunta. Y no admitamos respuestas a medias. Exijamos una respuesta
auténtica, total y definitiva.
No tardaremos en descubrir que la fórmula en cuestión encierra una insospechada potencia
transformadora y puede llegar a convertirse en la llave que nos abra las puertas del templo de
la sabiduría.
___

FUENTE: http://www.antoniomedrano.net/doc/Medrano%20Antonio%20-%20Quien%20soy%20yo.pdf

Alte Kameraden [HQ/HD]…………………..01

10 marzo 2016

Alte Kameraden [HQ/HD]…………………..01

 

https://www.youtube.com/watch?v=9_1cZUquz14

https://youtu.be/9_1cZUquz14

 

17 blogs interesssantes

10 octubre 2015

17 blogs interesssantes

13 blogs son …wordpress.com
europa89, fuegofrio, hirania, hirania89, hurania, hyrania, jrania, yrania.
montalbo, tresmontes, tresmontes7,
avenir89, ser1889,
y cuatro blogs son de blogspot.com

klypeus89.blogspot.com
urania89.blogspot.com

yrania89.blogspot.com

ajitvadakayil.blogspot.com

unos tienen la fama y otros escardan la lana

20 septiembre 2015

http://4.bp.blogspot.com/-v3X4Ixb49Gs/Vf2Dpbod6mI/AAAAAAABkFg/nn_FvAYqZ5E/s1600/15237233-001.jpg15237233-001 (1)

Alemania tiene fama de belicista…pero la realidad histórica es que es una de las naciones que menos agresiones militares ha ejercido…

Por supuesto, la fotografia de arriba puede ser muy tendenciosa y quizás contiene cifras muy exageradas…, lo cual se explica si se tiene en cuenta de que procede de un blog comunista que presume de ser antiimperialista”…  Seguramente se trata de cifras tan falsas como las que diariamente se publican, desde 1933, contra Alemania…

En mi opinión, es más fiable leer, por ejemplo, a Günther Grass, Premio Nobel de Literatura, para saber cómo fue realmente la historia de Alemania durante el siglo XX

Russia’s Rise To Global Power

24 mayo 2014

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Russia’s Rise To Global Power

Paul Craig Roberts

This article first appeared in Strategic Culture Foundation http://www.strategic-culture.org/news/2014/05/22/russia-rise-to-global-power.html

Western propaganda about events in Ukraine has two main purposes. One is to cover up, or to distract from, Washington’s role in overthrowing the elected democratic government of Ukraine. The other is to demonize Russia.

The truth is known, but truth is not a part of the Western TV and print media. The intercepted telephone call between US Assistant Secretary of State Victoria Nuland and the US Ambassador to Ukraine Geoffrey Pyatt reveals the two coup plotters discussing which of Washington’s stooges will be installed as Washington’s person in the new puppet government. The intercepted telephone call between Estonian Foreign Minister Urmas Paet and EU foreign policy official Catherine Ashton revealed suspicions, later confirmed by independent reports, that the sniper fire that killed people on both sides of the Kiev protests came from the Washington-backed side of the conflict.

To summarize, when Washington orchestrated in 2004 the “Orange Revolution” and the revolution failed to deliver Ukraine into Western hands, Washington, according to Victoria Nuland, poured $5 billion into Ukraine over the next ten years. The money went to politicians, whom Washington groomed, and to non-governmental organizations (NGOs) that operate as educational, pro-democracy, and human rights groups, but in fact are Washington’s fifth columns.

When President Yanukovych, after considering the costs and benefits, rejected the invitation for Ukraine to join the European Union, Washington sent its well-funded NGOs into action. Protests broke out in Kiev demanding that Yanukovych change his decision and join the EU.

These protests were peaceful, but soon ultra-nationalists and neo-nazis appeared and introduced violence into the protests. The protest demands changed from “join the EU” to “overthrow Yanukovych and his government.”

Political chaos ensued. Washington installed a puppet government, which Washington represented as a democratic force against corruption. However, the ultra-nationalists and neo-nazis, such as the Right Sector, began intimidating members of Washington’s stooge government. Perhaps in response, Washington’s stooges began issuing threats against the Russian speaking population in Ukraine.

Areas of southern and eastern Ukraine are former Russian territories added to Ukraine by Soviet leaders. Lenin added Russian areas to Ukraine in early years of the Soviet Union, and Khrushchev added Crimea in 1954. The people in these Russian areas, alarmed by the destruction of Soviet war memorials commemorating the Red Army’s liberation of Ukraine from Hitler, by the banning of Russian as an official language, and by physical assaults on Russian-speaking people in Ukraine broke out in protests. Crimea voted its independence and requested reunification with Russia, and so have the Donetsk and Luhansk regions.

Washington, its EU puppets, and the Western media have denied that the votes in Crimea, Donetsk, and Luhansk are sincere and spontaneous. Instead, Washington alleges that the protests leading to the votes and the votes themselves were orchestrated by the Russian government with the use of bribes, threats, and coercion. Crimea was said to be a case of Russian invasion and annexation.

These are blatant lies, and the foreign observers of the elections know it, but they have no voice in the Western media, which is a Ministry of Propaganda for Washington. Even the once proud BBC lies for Washington.

Washington has succeeded in controlling the explanation of the “Ukrainian crisis.” The unified peoples in Crimea, Donetsk, and Luhansk have been branded “terrorists.” In contrast, the Ukrainian neo-nazis have been elevated to membership in the “democratic coalition.” Even more amazing, the neo-nazis are being described in the Western media as “liberators” of the protest regions from “terrorists.” Most likely, the Russophobic neo-nazi militias are becoming Washington’s stooge government’s army, because so many units of the Ukrainian military have been unwilling to fire on peaceful protestors.

The question before us is how will Russia’s leader, President Putin, play this game. His hesitancy or reluctance to accept Donetsk and Luhansk again as part of Russia is used by the Western media to make him look weak and intimidated. Within Russia this will be used against Putin by Washington-funded GGOs and by Russian nationalists.

Putin understands this, but Putin also understands that Washington wants him to confirm their demonized portrait of him. If Putin accepts requests from Donetsk and Luhansk to return to Russia, Washington will repeat its allegation that Russia invaded and annexed. Most likely, Putin is not weak and intimidated, but for good reasons Putin does not want to give Washington more propaganda to employ in Europe.

Washington’s press for sanctions against Russia has an obstacle in Germany. The German Chancellor, Merkel, is Washington’s vassal, but Germany’s foreign Minister, Frank Walter Steinmeier and German industry are no friends of sanctions. In addition to Germany’s dependence on natural gas from Russia, thousands of German companies are doing business in Russia, and the employment of several hundred thousands of Germans is dependent on economic relations with Russia. Former German Chancellors, Helmut Schmidt and Gerhard Schroeder, have slammed Merkel for her subservience to Washington. Merkel’s position is weak, because she has stupidly put herself in the position of sacrificing the interests of Germany to Washington’s interests.

Putin, who has demonstrated that he is not the typical dumb Western politician, sees in the conflict between Washington’s pressure on Germany and Germany’s real interests a chance to break up NATO and the EU. If Germany decides, as Yanukovych did, that Germany’s interests lie in its economic relations with Russia, not in being a puppet state of Washington, can Washington overthrow the government of Germany and install a more reliable puppet?

Perhaps Germany has had enough of Washington. Still occupied by Washington’s troops 69 years after the end of World War II, Germany has had its educational practices, its history, its foreign policy, and its membership in the EU and euro mechanism coerced by Washington. If Germans have any national pride, and as a very recently unified peoples, they might still have some national pride, these impositions by Washington are too much to accept.

The last thing Germany wants is a confrontation, economic or military, with Russia. Germany’s vice chancellor, Sigmar Gabriel, said that it “was certainly not smart to create the impression in Ukraine that it had to decide between Russia and the EU.”

If the Russian government decides that Washington’s control of Ukraine, or whatever part remains after secession, is an unacceptable strategic threat to Russia, the Russian military will seize Ukraine, historically part of Russia. If Russia occupies Ukraine, there is nothing Washington can do but resort to nuclear war. NATO countries, with their own existence at stake, will not agree to this option.

Putin can take the Ukraine back whenever he wants and turn his back on the West, a declining corrupt entity mired in depression and looting by the capitalist class. The 21st century belongs to the East, to China and India. The enormous expanse of Russia sits above both of these most populous of all countries.

Russia can rise to power with the East. There is no reason for Russia to beg the West for acceptance. The basis for US foreign policy are the Brzezinski and Wolfowitz doctrines, which state that Washington must prevent the rise of Russia. Washington has no good will toward Russia and will hamper Russia at every opportunity. As long as Washington controls Europe, Russia has no prospects of being a part of the West, unless Russia becomes Washington’s puppet state, like Germany, Britain, and France.

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¿Por qué despiertan admiración los pechos de una mujer?

28 septiembre 2013

…porque genéticamente los varones estamos diseñados o destinados a procrear hijos sanos y fuertes.  Por esa razón la Naturaleza hace que la líbido, el amor ó como queramos llamar a la atracción entre hombre y mujer es una fuerza poderosísima.

Si la biologia reconoce que la reproducción sexual es la única forma natural del nacimiento de  hijos de hombre y mujer, es evidente que la atracción sexual de individuos  anatónicamente del mismo sexo es un derroche inútil  que  supone una excepción a la regla general que rige en la reproducción sexual de todos los animales.

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ARRECIA CAMPÀÑA ANTIPUTIN, QUE SE SEPARA DE SU MUJER LUDMILA

9 junio 2013

Todo lo que viene de Rusia ha de ser negativo, es una consigna que preside la mesa de los redactores jefes de los países de la NATO. En tal sentido, Volodia Putin, el personaje más odiado y difamado por los medios occidentes- es odiado y difamado porque se las tiene tiesas y aparte de eso es un creyente cristiano- se separa de su mujer la bella Ludmila, consorte de 40 años.
Para los rusos esto no es importante. Los líos de faldas y los deslices por alcoholismo no suelen encontrar el mismo eco que en la gazmoña Inglaterra, o en el mundo americano tan taimado, habitual de la ley del embudo y el doble lenguaje, donde las convicciones victorianas y el espíritu de los padres peregrinos prevalecen.
Las primeras damas en el Kremlin eligieron siempre un segundo plano y no suelen aparecer al lado de sus maridos en los saraos, convenciones y giras por el extranjero. No son lo que se dice la reina de los ingleses o nuestra Sofi que le roba cacho al Juanqui y siempre anda por ahí besando niños con cida en giras benéficas chupando cámara y cobrando dietas, claro; o la propia Angelita Merkel que es la que lleva los pantalones alemanes, todos con tirantes.
El hecho es sin embargo un detonante de que Vladimir Putin se encuentra en el punto de mira. No hizo bien los deberes que le encomendaron ni se pliega a los imperativos de la Casa Blanca. Sencillamente van a por él.
Y en esta lucha todo vale pero Volodia es tan compacto como opaco. Todo un judoka que resiste el gran combate.
Obama buscándole las cosquillas le quiere marcar un ipon. Putin sin embargo tiene cara de bloque. Es un tipo sólido, petreo y muy prieto de andares. Parece un gladiador romano.
Ahora bien, el peligro no le viene de adentro sino desde la propia casa.
Como hombre del KGB, sabe muy bien que estas organizaciones secretas suelen ser implacables, se estructuran en anillos convergentes independientes unos de otros y en eso se basa su eficacia, pero también su flojera. Carecen de sentimientos, son cabezas frías. Me fifuro que dentro de los muros del Kremlin la lucha por el poder debe de estar haciendo correr la swangre. Se trata de una lucha sorda y sórdida.
A mí lo que haga el lider moscovita en su vida social me la trae floja, es un asunto privado y cada uno “la mete donde puede y donde le dejan”.
Lo que verdaderamente me preocupa es la paz del mundo, y la cierta libertad personal qie gozo en la actualidad ante tenga que escribir para Google que no me paga un centavo, espía mis movimientos, me escruta y me acojona hablando en plata porque esto del Internet pese a la cacareada transpariencia forma para de una red de espìonaje universal, pues las redes contra lo que muchos suponen no son transparentes y todas tienen “bicho”.
Saben hasta los pedos que te tiras y los polvos quie echas con tu señora o con tu novia de fin de semana. Nosy bastards. Sin embargo, yo les digo :”soy periodista, sólo periodista, no me rindo” y le recuerdo la fase que pronunciaban mis antepasados judíos cuando los acercaban al brasero: contra verdad no cabe fuerza

Fuente:
http://periodistajournalist.blogspot.com.es/2013/06/arrecia-campana-antiputin-que-se-separa.html

70 comentarios sobre la ideología del “antifascismo”

9 mayo 2013

http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2013/03/sobre-la-ideologia-oligarquica.html

El blog FILOSOFÍA CRÍTICA publica el capítulo 13 del libro
“LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS”, de autor anónimo, seguido de 70
comentarios de distintos lectores del citado blog:
70 comentarios:

Francisco M. dijo…

Importantísima noticia a resaltar:
Se ha caído la fachada de los paraísos fiscales BRITÁNICOS en las Islas Vírgenes. Lugar en donde se ocultan más de 32 Billones de dólares fruto de la corrupción y las mafias. Fue luego de una “investigación” (que de investigar tuvo CERO) de muchos diarios del sistema según publican ellos, con el pequeño detalle de que en realidad alguien (un jefe de muy arriba o un empleado que maneja totalmente el sistema informático) les pasó un disco con 260 GB de información sobre todos los clientes del paraíso fiscal.
La información incluye los mails, los datos personales, las compañías fantasmas abiertas, los directorios y secretarias a cargo de cada compañía, los pasaportes de los que abrieron las cuentas!!
Interesante como alguien destruyó el “Secreto bancario” de los lavadores de dinero y como el sistema a través de 86 periodistas de sus diarios más reconocidos (con The Guardian y Le Monde al frente) tenían esta información hace ya más de 15 meses y recién ahora empiezan a dar nombres -después de haber filtrado seguro a los que no se debe sacar a la luz.
El sistema hace agua en lo financiero y ha llegado el momento en que ellos harán pagar también a los ricos. Con el “detalle” de que sólo serán expuestos (como ha pasado hasta ahora) los millonarios de países tercermundistas, y de políticos corruptos del primer mundo. De los grandes capitalistas ni hablar, pareciera que ninguno ha usado un paraíso fiscal en vida.

http://www.clarin.com/mundo/Identifican-ocultan-dinero-paraisos-fiscales_0_895710519.html

http://es.euronews.com/2013/04/05/la-investigacion-sobre-paraisos-fiscales-golpea-a-hollande/
(en el caso de Francia, el ministro de Economía ya renunció por lavar plata en Suiza, y ahora está el tesorero y recaudador de campaña haciéndolo en las islas Vírgenes)

http://www.lemonde.fr/economie/article/2013/04/05/des-banques-francaises-a-l-ombre-des-palmiers_3154596_3234.html

Cabe notar que en esta campaña de control de daños la noticias tiene menos prensa que las cuatros putas feministas pagas por Soros mostrando las tetas en Paris contra el islamismo!! Como para que se vea que todo quedara en denuncias y nada (como en Grecia donde una lista de lavadores de dinero sucio fue dada por Lagarde del BancoMundial a un político socialista que también tenía dinero malhabido que “luego perdió esa lista”)
El sistema está ajustando hilos: “hay ricos y ricos”. Los que hicieron su plata por fuera del sistema oligárquico de finanzas serán sacados a la luz y obligados a pagar impuestos (para rescatar las economías destruidas de los países centrales); o sea la corrupción y la mafia tendrá que pagar. Los que hacen la plata todo los días en el “mercado” no serán tocados. En 15 meses, 86 personas, con 256gb de data y todos los nombres… cualquiera tendría hoy una lista de MILES de personajes famosos, y apenas tenemos una decena y de gente rara y desperdigada por el mundo.
5:38 a.m.
Francisco M. dijo…

http://www.guardian.co.uk/uk/2012/nov/25/offshore-secrets-revealed-shadowy-side

Sólo 28 “testaferros” o “prestanombres” dirigían más de 21,500 compañías fantasmas. Una mujer solamente tenía 1,200 a su nombre (y también tenía a cargo decenas de sitios de pornografía). Cada país hace saltar los casos que les importan (Francia los de Holande, Inglaterra los millonarios “rusos” que “invitieron” allí). Pero la madeja es larga.

ACÁ TAMBIÉN MATA LA OLIGARQUÍA, son 30 billones de dólares sacados del sistema de producción, investigación y desarrollo industrial y científico para gastarse en placer: mansiones en Dubai, autos de lujo Rolls Royce,joyas, o para pagar ONGs y Fundaciones a favor del sistema oligárquico… y pagarle a los “intelectuales independientes” sus cuantiosas becas, viajes de estudio y Congresos.
6:07 a.m.
Anónimo dijo…

Esperemos que aquí en España estalle pronto la cosa y caiga la monarquía. Quizá el fuego se extienda a Italia y Francia.

A mí me parece a veces que ellos mismos buscan la explosión.

Los “casos” serán usados también con fines políticos. Tienen que simular que la ley funciona y de paso aprovechan y ajustan cuentas entre ellos, pero el sistema y los grandes oligarcas permanece intacto.

Ahora se tratará de promover un gran cambio para que todo siga igual.
3:34 p.m.
Anónimo dijo…

Dudo que hagan caer el actual sistema financiero y los llamados paraísos fiscales, esta gente tiene suficiente dinero y poder para que todo parezca una “cortina de humo”. La oligarquía financiera son los amos del sistema político y de la justicia, además hay que tener en cuenta que muchos políticos también tienen cuentas en paraísos fiscales, por lo tanto dudo que cambie sustancialmente la situación(Ojalá cambiara de verdad).
5:44 p.m.
Francisco M. dijo…

Las cuevas fiscales que han caído son solamente las inglesas (¿un ataque de la banca suiza?).
Las reacciones no se hacen esperar y son las obvias: no es incautar o expropiar el dinero ilícito sino “hacerlo pagar impuestos” como ha declarado hoy mismo el ministro de economía alemán.
Mi tesis es simple: hace 15 meses que tienen la info. Nunca la usaron ni pensaban usarla. Pero como saltó por los aires el proyecto de la Comunidad Europea y se van cayendo como piezas de dominó los Estados, nada mejor que encontrar “alguien que pague”. La mafia será obligada a hacer su aporte, para que la “Europa de los mercaderes” siga con sus negocios abiertos. Lo bueno es que se empieza a dejar al descubierto el verdadero funcionamiento de la “alta finanza” y del uso de los sobornos para el expolio del tercer mundo (la mayoría de los denunciados son políticos y tiranuelos locales, multimillonarios a costa del hambre de sus pueblos). Todo lo que traiga algo de aire ayuda. Y esto no van a poder justificarlo con el cuento de que “fueron los nazis”.
7:04 p.m.
Anónimo dijo…

Se está viendo un poco el verdadero funcionamiento de la alta finanza internacional, es cierto, pero es debido a la situación tan nefasta en la que se encuentran los estados al no poder hacer frentea la deuda que arrastran, haciendo pagar además a los contribuyentes el rescate-saneamiento(fraude) de la banca privada sin tener asegurado además sus depósitos.
Por algún sitio tienen que suavizar la situación, alguien de momento tiene que “pagar el pato” del fraude fiscal-financiero, aunque sea pagando impuestos que antes no pagaba.
8:09 a.m.
Frel dijo…

En efecto sociólogos como Petras que están calificados como muy de izquierdas son contundentes a la hora de cuestionar el sionismo y en calificar de criminales a los mismos. Petras es un claro ejemplo de crítico frente a la entidad sionista de Israel, pero tal como indica el texto de la entrada luego cae en la demagogia de utilizar la palabra fascista para calificar a los mandatarios de USA-Israel, utilizando dicho vocablo para calificar actuaciones violentas y autoritarias, ahí cae en lo políticamernte correcto, por voluntad propia o de forma inconsciente, olvidándose de las otras ideologías contrarias al fascismo que en realidad han demostrado y demuestran que son más totalitarias.
9:05 a.m.
ENSPO dijo…

Parece que la alianza Stalin-Churchill-Roosevelt sigue funcionando.

De cara afuera existe un eje derechas-izquierdas, pero el eje real es fascismo-antifascismo, determinado en función de unos VALORES (que tanto la izquierda como la derecha comparten).

El fascismo es el enemigo principal, los sionistas califican de islamofascistas a los supuestos enemigos de la oligarquía (pero se trata de una religión abrahamánica más), mientras que, por el otro lado, los herederos del marxismo califican de proto-fascistas o de fascistas a secas a los sionistas.

La unidad del imaginario se mantiene así a pesar de ocupar los interlocutores posiciones presuntamente opuestas en el mismo. De algo pueden hablar, hay un sustrato compartido que no aparece, que está detrás y que es a pesar de este segundo plano lo más importante.

Todos ellos aceptan que el fascismo es el mal absoluto y en este punto se apoya el verdadero consenso del mundo occidental.

Pero el fascismo es ante todo un significante, no un significado, tal es la ambigüedad del término que lo aplican incluso a la plataforma contra los desahucios y se lo arrojan unos a otros a la más mínima oportunidad, porque “fascista” connota “asesino”. La denotación está vacía.

Existe un código simbólico de base que ni siquiera los presuntos críticos de la oligarquía violan, es el código común de derecha sionista e izquierda marxista. Por tanto hay que entender que la verdadera “ideología” del sistema es este (anti)fascismo. Los antisistema son figurantes del sistema representando de forma controlada el papel asignado por el sistema para ese lado del espectro, como el Goldstein de Orwell. La verdadera “dictadura” no es policial, sino aquella que define porque puede definir mediante el dominio de los procesos de socialización y construcción de imaginarios incluso los términos de su propia oposición. Así, quienes desean “enfrentarse” al sistema en el fondo van a donde el sistema ya ha previsto que tienen que ir para resultar inocuos, ya hay un perfil de rebelde, de opositor, preparado para ellos por el sistema oligárquico y que los oligarcas toleran y sostienen en última instancia como la mejor de las inversiones.

El rebelde aparece por la tele y le entrevistan como rebelde. El rebelde hace de rebelde. Nunca se nos explica cómo puede ser rebelde si una empresa capitalista le está promocionando, de la misma manera que Herbert Marcuse nunca explicó por qué la Fundación Rockeller financiaba sus libros o por qué el gran ideólogo de los estudiantes contestatarios había trabajado para la CIA.

A Petras no le quemarán la cara con ácido, no le darán una paliza, no lo meterán en la cárcel o asesinarán, como ha ocurrido con no pocos revisionistas, por ejemplo. Los disidentes han sido encarcelados o hundidos en el ostracismo social, pero con ello no pasa nada y ningún “rebelde” protesta por esa descarada vulneración de las “libertades”.
12:42 p.m.
Frel dijo…

Coincido con tu análisis ENSPO, el antifascismo es una herramienta utilizada por los dos brazos ideológicos del sistema, del sionismo,la derecha(especialmente la liberal) y la izquierda en prácticamente todas sus vertientes, un denominador común. Es tal el monopolio mediático y su agobiante irradiación en la opinión pública que han hecho del término fascista un calificativo utilizado de la forma más vulgar, por todo tipo de gente, sin contenido propio y mucho menos ideológico.
Referente al faso rebelde o antisistema ya sabemos quien lo dirige y financia, el verdadero disidente es perseguido y marginado, a estas alturas no engañan a casi nadie, sólo a los más ingenuos.
4:28 p.m.
Frel dijo…

A Petras nuca lo perseguirán igual que hacen con los revisionistas por el simple hecho de su adscripciónn ideológica, aunque utilize los mismos argumentos que los revisionistas para tratar según que temas más que escabrosos para los sionistas. Es la hipocresía del propio sistema, la política del compromiso, dependiendo de quien emita la opinión puede ser perseguido o no serlo.
El hecho de que los marxistas califiquen de fascista a los sionistas es otra de las contradicciones de estos falsos contestatarios, precisamente se expresan así porque ellos en realidad son un producto del sionismo.
4:41 p.m.
Vailos Laros dijo…

Un caso similar al de Petras sería Noam Chomsky, ¿me equivoco?

Y me preguntaba si, en nuestras latitudes (España), Gustavo Bueno no sería también otro caso similar.

Saludos.
10:34 a.m.
Frel dijo…

Noam Chomsky sería un caso parecido tal como afirma Laros, pero incluso más radicalizado ideológicamente puesto que Chomsky se declara libertario, bien alejado de la política convencional y por supuesto de la división derecha-izquierda.

Un saludo al blog.
7:04 a.m.
ENSPO dijo…

En efecto, es como si estos autores de extrema izquierda estuvieran dispuestos a reconocerlo todo excepto una sola cosa; allí donde se detiene su pensamiento empieza un campo prohibido para ellos. Es el tema de los valores, la verdadera sustancia del “fascismo”. Por eso creo que se pueden asumir muchas críticas de pensadores “marxistas” al capitalismo, se trata de planteamientos completamente válidos en tanto que revolucionarios y antioligárquicos, pero hay que llevarlos hasta el final. Y la cuestión no es el “igualitarismo” o “diferencialismo”, que nos retrotraería de nuevo a los mitos de la derecha, sino la VERDAD sin paliativos ni concesiones a la “esperanza”. CONSUMAR EL PROCESO DE RACIONALIZACIÓN, esto hubiera podido ser el “fascismo” si no se hubiese derechizado de manera escandalosa y no hubiese traicionado ya en 1922 sus principios revolucionarios y socialistas. El fascismo ha devenido para siempre escoria ultraderechista y nosotros no tenemos absolutamente nada que ver con ese campo político.
11:52 a.m.
ENSPO dijo…

No me parece que el anarquismo pueda situarse fuera del eje “derecha-izquierda”. El anarquismo es izquierda, no olvidemos la historia de la CNT, AIT y FAI. Los hechos desmienten ese presunto angelismo político de los libertarios cuando Margarita Montseny llegó a ser ministra y sus secuaces regentaban cárceles. Por cierto, alguno de esos anarquistas-funcionarios de prisiones tuvo un comportamiento ejemplar frente a las chekas. Todo hay que reconocerlo.
1:54 p.m.
Vailos Laros dijo…

Supongo que te refieres a Federica Montseny.

Desde luego, esa individua nada tendría que ver con Ángel Pestaña, que, siendo anarquista, mantuvo contactos con Ramiro Ledesma Ramos, sin duda el mejor ejemplo de nacional-revolucionario en España en los años 30 del siglo pasado.

Los “anarquistas” de hoy son patéticos, prácticamente se identifican con los “okupas” y esa tribu urbana de “anarco-punks”, y sobre todo con los “antifas” que son en realidad los perros de presa del sistema.
3:19 p.m.
ENSPO dijo…

En efecto, su nombre era Federica, no Margarita, doy fe de erratas. Me parece, dicho esto, que eran todos de izquierdas.
7:42 a.m.
Frel dijo…

Es que lo que ocurrió con Federica Montseny y otros dirigentes anarcosindicalistas como García Oliver, del sector anarquista mejor dicho, porque en la CNT había dos sectores, el anarquista y el sindicalista(representado por Ángel Pestaña, el cual no era anarquista), el hecho de que estos dos personajes aceptaran cargos políticos en el gobierno republicano(el de ministra de sanidad y el de ministro de justicia) fue una traición al movimiento anarcosindicalista, colaboraron con un estado burgués y con un gobierno que años antes les persiguió, asesinó y encarceló, hay que acordarse de los sucesos de Casa Viejas. el Baix Llobregat, la huelga de la Telefónica de 1932, a raíz de la cual fueron encarcelados cientos de trabajadores cenetistas(entre ellos estaba Ledesma Ramos que también participó en dicha huelga).
A raíz de esta traición, dentro d la CNT surgió un sector llamado “Agrupación amigos de Durruti” que se enfrentaron y eran muy críticos con estos dirigentes que aceptaron cargos en el gobierno republicano, además cargos ministeriales, en total fueron 4 los cenetistas que colaboraron con el nefasto gobierno republicano.
Por eso lo que afirma ENSPO no es cierto, la CNT estaba fuertemente enfrentada a todos los sectores políticos porque rechazaba la partitocracia(aliada del capitalismo), nunca colaboró con partidos políticos, desde su fundación fue perseguida en todos los regímenes(como es obvio en la 2ª república también), prueba de ello fueron los sucesos de Mayo de 1.937 cuando Stalin dió la orden de acabar con la CNT y el POUM, para ello los partidos del frente popular, especialmente el PCE y el PSUC hicieron una buena escabechina, el chacal del Kremlin era un buen aliado de la burguesía francesa e inglesa.
12:17 p.m.
Frel dijo…

ENSPO que no eran de izquierdas, al parecer lo dices en tono peyorativo, es contradictorio porque luego defiendes a la izquierda, aunque tengas un concepto diferente de la misma(ante lo cual yo discrepo), que la izquierda los persiguió, ahí está el ejmplo de los gobiernos izquierdistas de la 2ª república y durante la guerra civil, los sucesos de Mayo de 1937 son un claro ejemplo tal como he indicado en el anterior mensaje, en Barcelona hubo una auténtica masacre contra la CNT y el POUM.
Referente a los que afirma Laros sobre los contactos que hubo entre Ledesma Ramos y Ángel Pestaña pues decir que Ledesma Ramos sentía admiración por el sindicalista revolucionario,de hecho Ledesma Ramos estuvo presente en el congreso de la CNT de 1932, su intención era haber integrado a las JONS en la CNT si en dicho congreso se hubiera impuesto el sector sindicalista, pero no, se impuso el sector anarquista, con lo cual Ángel Pestaña y otros 30 afiliados abandonaron el sindicato, A raíz de ello Ledesma Ramos les hizo un llamamiento para su incorporación en las JONS,al igual que a los trotskystas del POUM. Todo esto viene bien recogido en el libro:”La patria libre, el semanario de la ruptura”, publicado hará unos 4 años.
A fin de cuentas lo que Ledesma Ramos intentó fue nacionalizar el sindicalismo revolucionario de la CNT, ya lo dijo bien claro, tenemos que estar en la lucha revolucionaria coco a codo con la CNT y cuando llegue la victoria ya limaremos nuestras duferencias con ellos.
12:40 p.m.
ENSPO dijo…

No lo digo en absoluto en tono peyorativo. Por favor cítame la frase de la que se desprende esa connotación.

Sólo constato un hecho: el anarquismo comparte todos los mitos de la izquierda cristiano secularizada, la única diferencia es puramente técnica, no acepta el estado como instrumento para la construcción del paraíso social (también los marxistas conciben el comunismo como una sociedad sin estado, pero consideran que éste es necesario en tanto que herramienta para derrotar a la burguesía).

De este factum se desprende la alineación política de los anarquistas españoles con el frente popular. Los enfrentamientos con el gobierno republicano no prueban que los anarquistas no fueran de izquierdas. Para la CNT la República era un gobierno burgués y no dejaron de rebelarse, pero otro tanto hicieron los filo-bolcheviques del PSOE en 1934. También los bolcheviques rusos se enfrentaron con toda la izquierda socialdemócrata (y anarquista rusa). En general, no ha existido UNIDAD en las izquierdas, las distintas ideologías se han combatido y exterminado entre sí sin compasión. De ello no se puede deducir que no pertenezcan a un campo izquierdista genérico, siempre que empleemos la palabra izquierda en el sentido tradicional (que nosotros no aceptamos aquí, de ahí que podamos hablar de izquierda nacional).

Hemos usado la palabra izquierda en el mismo sentido que la usas tú, que es el convencional, pero en la entrada “Nacional-revolucionarios, ¿un proyecto de izquierdas?” ya explicamos -y fundamentamos- qué entendíamos por “izquierda”.
2:26 p.m.
ENSPO dijo…

Stalin daba la orden de acabar con todos los que no fueran estalinistas e incluso masacraba a los de su propio partido: ¿se puede concluir por ello que las víctimas de Stalin no eran nunca de “izquierdas”?

El problema es que el concepto mismo de izquierda como ideología es de una ambigüedad absolutamente irrisoria para cualquier tarea analítica seria.
2:35 p.m.
Frel dijo…

Por eso en mi comentario hacía mención de esa posible contradicción por tu parte, por el concepto que tienes más bien peculiar de la izquierda(y al proyecto INTRA me refiero).
Volvemos otra vez a lo mismo, a incluir al socialismo científico(marxismo)en la izquierda, lo cual conlleva a incluir en la izquierda todo proyecto revolucionario en lo social, lo cual ha fracasado siempre, no es de extrañar. ¿Los comunistas parten de la base de utilizar el estado para derrotar a la burguesía?, es cierto, pero ahí es la gran diferencia con los comunistas libertarios, estos últimos rechazan cualquier forma de autoritarismo porque para ellos abogar por el estado es impedir toda forma de autogobierno por parte de los trabajadores(de hecho siempre han rechazado la expresión “dictadura del proletariado”), en lo demás los llamados comunistas(marxistas) no sólo en España sino en todo el mundo lo único que han hecho es estar financiados por poderes mundialistas e implantar regímenes totalitarios a su servicio, por eso mismo en la antigua URSS persiguieron a muerte a los anarquistas, que fueron los que comenzaron luchando contra las tropas de los zares y al mismo tiempo colectivizando la posesión de la tierra, posteriormente los bolcheviques los combatieron y destruyeron la experiencia autogestionaria del reparto de la tierra.
Los filo-bolcheviques del PSOE no se rebelaron contra la república burguesa en Octubre de 1.934, sino que se rebelaron contra el gobierno de la CEDA, presidido por Gil Robles para desestabilizarlo, utilizando a los mineros asturianos, fue una huelga política, no una huelga de carácter laboral, está más que demostrado que no hubo reivindicaciones laborales de tipo alguno, ni de jornada de trabajo, ni de salarios, por mucho que digan los típicos demagogos de la izquierda, es una falsificación histórica como muchas otras. Referente a estos sucesos José Antonio lo dejó bien claro, lo explica bien en sus escritos, demostrando que fue una huelga política, aunque cometió el error de participar en la llamada pacificación de la zona(como le llaman algunos,otros le llaman represión contra los mineros)con la excusa de que fue una huelga política, ese fue otro de los enfrentamientos que tuvo con Ledesma Ramos, este último siempre dijo que la Falange nunca tuvo que haber participado.
3:33 p.m.
Frel dijo…

Obviamente Stalin eliminaba todo lo que le molestaba, tanto a nivel de la URSS para llegar al poder como durante su mandato, también lo hizo aquí en España durante la guerra civil con sus criminales checas y sus aliados PCE-PSUC, que eran tan contrarrevolucionarios como él. Si eliminaba contrincantes de su propio partido y de otros calificados de izquierdas pues claro que eliminó izquierdistas, digo izquierdistas por lo mismo de siempre, de la costumbre o dogma de englobar a los comunistas(marxistas en sus diversas tendencias) en la izquierda, no por otra cosa.
3:59 p.m.
ENSPO dijo…

Si utilizas marxismo como sinónimo de “izquierda” entonces está claro que los anarquistas no eran de izquierdas, porque no eran marxistas, pero la izquierda no ha sido siempre marxista y reducir la izquierda al marxismo es un abuso conceptual. Esta definición de izquierda es arbitraria e ignora la historia, mucho más amplia, del izquierdismo.

Te cuelgo el enlace a un post que puede ayudarte a aclarar ciertas cuestiones:

http://nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2009/05/nacional-revolucionarios-una-opcion-de.html
4:25 p.m.
ENSPO dijo…

No hay contradicción por mi parte. Si se usa la palabra izquierda como un campo doctrinal, entonces anarquismo, socialdemocracia y comunismo forman parte de la izquierda y declararse de izquierdas implica asumir unos valores que son incompatibles con el nacionalismo revolucionario.

Pero si la palabra izquierda identifica sólo un concepto estratégico y táctico, a saber, la defensa de los intereses morales y materiales de los trabajadores, entonces sí puede haber una izquierda nacional, basada en valores distintos a los del bloque anarquismo/comunismo/socialdemocracia.

Para responderte usé el concepto convencional de izquierda, que es el que estabas usando tú. No quería entrar en un debate sobre la idea de izquierda, sino en tu extraña exclusión del anarquismo, basada en que se rebelaron contra la República o se enfrentaron a los comunistas.

Pero no hay contradicción con el uso que yo considero legítimo de la palabra izquierda, porque de lo que se trata aquí es de si, en el sentido que le das tú, el anarquismo es o no es una ideología de izquierdas y, a mi entender, lo es porque comparte los mismos VALORES que el comunismo y la socialdemocracia. Las diferencias del anarquismo con el comunismo, por ejemplo, son ideológicas, pero no axiológicas.

Todas estas distinciones y niveles de análisis de lo político los expliqué en “Nacional-revolucionarios, ¿una opción de izquierdas?”. Allí está clara la distinción entre valores, ideología y programa político. El problema es que estos estratos semánticos se acostumbran a mezclar y confundir, de manera que se habla de ideología de izquierdas, algo que no ha existido nunca.

Tampoco ha existido nunca una ideología fascista (genérica), han existido el nacionalsocialismo, el nacionalsindicalismo, el nacionalcorporativismo, etc…

Las diferencias entre las ideologías fascistas son tan profundas como las que existen entre anarquismo, comunismo y socialdemocracia, pero todos los movimientos fascistas-genéricos ostentan unos valores comunes.

Lo que jamás había escuchado es que los anarquistas no fueran de izquierdas porque estaban peleados con Stalin o Azaña, como si los izquierdistas no se hubieran machacado siempre entre ellos. Eso no demuestra nada. Ideológicamente, los trotskystas eran tan “stalinistas” como el propio Stalin; Trotsky no se oponía a Stalin porque fuese un dictador, sino por otros motivos.
4:29 p.m.
Frel dijo…

No es que el marxismo sea sinónimo de la izquierda es que está asociado de forma convencional, estamos hartos de oir hablar de que los comunistas son de izquierdas, la llamada izquierda comunista, precisamente yo siempre he afirmado que el concepto tradicional de izquierda es ajeno al socialismo(la historia lo así lo demuestra), de esto ya hemos hablado en otras ocasiones.
Con más motivo para que los anarquistas no fueran de izquierdas.
4:36 p.m.
Frel dijo…

Los anarquistas no eran de izquierdas porque estuvieran peleados con Stalin o con Azaña, yo nunca he afirmado eso, ya lo he explicado en algunos de mis anteriores mensajes, los anarquistgas no eran de izquierdas por el simple hecho de rechazar la partitocracia(instrumento del capitalismo), se podría profundizar con más razonamientos pero éste es un simple ejemplo. Trotsky en sí se opuso a Stalin por la lucha en el poder(al margen de que tuvieran algunas diferencias en planteamientos políticos o socio-económicos), los dos eran bolcheviques y participaron en la fraudulenta revolución bolchevique con objetivos similares, esto no lo discuto.
Ya he indicado en algún mensaje que tienes un concepto diferente de la izquierda, lo que llamas Izquierda nacional, porque obviamente el concepto convencional de la izquierda es incompatible con cualquier proyecto nacional-revolucionario, tal como tú lo analizas.
Lo del bloque anarquismo/comunismo/socialdemocracia olvídate, nunca ha existido tal bloque y mucho menos han compartido valores similares, por mucho que algunos anclados en la izquierda intenten manipular la historia(a la guerra civil me remito), hasta los vencedores de la contienda civil han hablado siempre de ese contubernio, pura demagogia.
4:59 p.m.
ENSPO dijo…

El anarquismo comparte todos los mitos secularizados del judeocristianismo con el comunismo y el anarquismo. Son las famosas “ideas modernas” de Nietzsche. ¿Tengo que citar aquí lo que Nietzsche dice al respecto, mencionando EXPRESAMENTE a los anarquistas?

Forman un bloque, pero no político ni ideológico, sino axiológico, con el comunismo y la socialdemocracia. Sus valores son los judeocristianos secularizados.

Según tú, Frel, el anarquismo no es de izquierdas porque no es partitocrático y se enfrentó a todos los sectores políticos (también lo hizo el comunismo y, en Alemania, los socialdemócratas liquidaron a los comunistas espartaquistas). Te recuerdo lo que tú mismo has escrito, Frel:

“Los anarquistas no eran de izquierdas porque estuvieran peleados con Stalin o con Azaña, yo nunca he afirmado eso (…)”

Pero más arriba habías dicho:

“Por eso lo que afirma ENSPO no es cierto, la CNT estaba fuertemente enfrentada a todos los sectores políticos porque rechazaba la partitocracia(aliada del capitalismo), nunca colaboró con partidos políticos, desde su fundación fue perseguida en todos los regímenes(como es obvio en la 2ª república también), prueba de ello fueron los sucesos de Mayo de 1.937 cuando Stalin dió la orden de acabar con la CNT y el POUM, para ello los partidos del frente popular, especialmente el PCE y el PSUC hicieron una buena escabechina, el chacal del Kremlin era un buen aliado de la burguesía francesa e inglesa.”

Dice Frel que la CNT fue perseguida. Lo que ocurrió fue que la CNT intentó montar su revolución libertaria bajo el gobierno de la República. Me parece que una cosa es perseguir y otra abortar un alzamiento. ¿Qué esperaba la CNT que hiciera el gobierno Azaña? Llamar a eso “persecución” me parece un poco osado.

Y el caso de Stalin tampoco vale: Stalin mandaba acabar con TODOS sus rivales, reales o imaginarios, no sólo con los anarquistas. Incluso los propios comunistas fueron sus víctimas, por millones.
10:47 a.m.
ENSPO dijo…

Nietzsche no distingue entre socialistas, anarquistas y comunistas en su caracterización de las ideas modernas como judeocristianismo secularizado. Y basta leerse los textos para darse cuenta de que el paraíso libertario o ácrata “sin Estado” (todos gozando en la naturaleza comunal-feminal) es una versión laica del reino de Dios. Compárese con los folletos de los Testigos de Jehová. Por supuesto, Nietzsche se refiere a los VALORES en esta caracterización/reducción. Las diferencias ideológicas y políticas entre anarquistas, socialistas y comunistas no las niega nadie. Pero ya sabemos que lo más importante para los NR, “descendientes” de esta reflexión filosófica y ética, son los valores.

Tener que explicar esto ahora resulta sorprendente.
11:15 a.m.
ENSPO dijo…

Aquí dice Frel:

“Lo del bloque anarquismo/comunismo/socialdemocracia olvídate, nunca ha existido tal bloque y mucho menos han compartido valores similares, por mucho que algunos anclados en la izquierda intenten manipular la historia(a la guerra civil me remito), hasta los vencedores de la contienda civil han hablado siempre de ese contubernio, pura demagogia.”

Entonces el concepto nietzscheano de las “ideas modernas” debe ir a la basura, cuando precisamente constituye la clave para comprender la modernidad como proyecto de paraíso social, secularización del “reino de Dios” judeocristiano. Estamos negando el ABC de la postura nacional-revolucionaria, que se resume en lo siguiente: un socialismo basado en OTROS VALORES (heroico-trágicos), opuestos a los del bloque axiológico “progresista”.

11:23 a.m.
ENSPO dijo…

Es muy fácil estudiar la transición del pensamiento milenarista en su versión cristiano-popular, a la versión anarquista-utópica secularizada. Se concibe como un retorno a la comunidad (idealizada) de los primeros creyentes (cristianismo primitivo).

Recomendamos: “El pensamiento utópico en el mundo occidental” (tres tomos), de Frank E. Manuel y Fritzie P. Manuel.

Tomo II: “El auge de la utopía. La utopía cristiana (siglos XVII-XIX)”.

Tomo III: “La utopía revolucionaria y el crepúsculo de las utopías (siglo XIX-XX)”.

También es de obligada consulta:

“Las nuevas izquierdas europeas
(1956-1976)” (tres tomos), de Massimo Teodori.

Es importante el tomo II, Parte IV, Contracultura, y Parte IX, El Izquierdismo. El Capítulo XII se refiere expresamente a “Las tendencias libertarias” y es muy fácil relacionarlo con todo el proceso utópico analizado exhaustivamente por los Manuel.

El anarquismo es un utopismo que entronca directamente con los milenarismos renacentistas germánicos, por ejemplo los campesinos seguidores de Münzer, los anabaptistas, los taboristas…

(véase p. 163, tomo I, de la obra de los Manuel).

Saludos cordiales.
5:11 p.m.
Anónimo dijo…

¿La “rama izquierdista” del fascismo español?

http://la-falange.mforos.com/876947/9953161-ramiro-ledesma-la-izquierda-de-nuestro-movimiento/

Ha quedado malditamente “consagrado”, durante décadas, que el Movimiento Nacional Sindicalista -el Movimiento Falangista Español-, no es “de derechas ni de izquierdas”.
Esa expresión, que tuvo su sentido en la década de los 30 del siglo XX, es hoy manifiestamente inactual.
En primer lugar: “las derechas” -llegándonos a hoy mismo- no es el PP. No sólo es el PP. Las “derechas” -que son torcidas- son el sistema en su totalidad: todas las fuerzas que rapiñan en un orden establecido -circunstancialmente amparado por la hoy eventualmente vigente Constitución Española de 1978-. La “derecha” es simplemente lo establecido y que vive una atmósfera de medro y robo contra la inmensa mayoría del pueblo español. Así pues, la primera fuerza de derecha es el PSOE, y de ahí a “Coalición Canaria” toda la organización partitocrática.
En lógica pura y sin más, el Falangismo Español, es necesariamente una fuerza, que adversa a lo establecido se sitúa en la izquierda; o si se prefiere para aquellos temerosos de encasillarse, será o una Derecha Nacional o una Izquierda Nacional, o un Movimiento Nacional que integra a todas las fuerzas preexistentes, y entre ellas, a las izquierdas.
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Pero siguiendo una terminología impropia acaso, pero que todo el mundo entiende, incluso dentro del Movimiento Falangista -y aún más ante una falta de credo único y ortodoxo-, existe una “rama izquierdista”. Eso es la izquierda de nuestro Movimiento.
“Izquierda” por cuanto nos damos cuenta que cuando Isabel de Castilla, Reina de España -y fundadora de la España Moderna- fue proclamada reina, eso “era ser de izquierdas”. Por cuanto nos damos cuenta de que cuando las masas de campesinos proletarizados por el neocapitalismo de ladrones demoliberales del siglo XIX en España, son arrebatadas de ser “españolas” por el sistema capitalista de robo; sabemos que “nacionalizarlas” a esas fuerzas de izquierdas, es lo español.
La cuestión es bastante más sencilla de lo que parece. En esta parte del Movimiento Falangista, la de Ramiro, que huyó de ser “falangista” y se refugió en el concepto inicial de Nuestro Nacional Sindicalismo; nos priva la visión social -“socialista”- porque creemos que España está hoy y ahora ahí, sin más. Somos “la izquierda del Movimiento” : “la izquierda nacionalsindicalista”, “la izquierda falangista”, o para que se entienda por el mundo exterior : la izquierda fascista, en aquello que lo español puede ser fascista.
Tenemos un pensamiento libre, con un sólo límite que lo envuelve: España. Y reconociendo a España como “la asunción de toda la Historia de España íntegramente” (Ramiro). Con lo cual,sabiendo de donde venimos; tenemos perfecta idea de adonde vamos.
Nuestros límites morales, políticos y humanos están delimitados por la mismísima historia de nuestra Patria Española: historia que asumimos en su totalidad.
Tomamos como referente, en cada momento, “y en función de las circunstancias” aquellas cosas externas a España que hacen mejor interpretable lo que decimos.
Que no nos entienden: para testimonio el fundador del Movimiento Nacional Sindicalista Español, que fue asesinado simplemente como “fascista” y no como ideólogo total del movimiento nacional y socialrevolucionario español.
La imagen de Ramiro, con un yugo y flechas que tomó directamente de la España Imperial de la Reina Isabel -estaba olvidada por todos en 1930, nadie recordaba el emblema-; luciendo sobre el horizonte es, somos, la izquierda falangista.
Aquí estamos.
Camarada Ramiro: presente. Viva la Revolución Española.
ARRIBA ESPAÑA.
2:45 p.m.
Anónimo dijo…

Pregunta fuera de contexto… ¿que ha pasado con la web de la librería barbaroja? Intento ingresar y se ha ido abajo.
9:21 a.m.
Anónimo dijo…

Pues yo acabo de entrar y funciona.
9:31 a.m.
Vailos Laros dijo…

He tenido que leer esta entrada con más calma, dada su extensión.

Y la primera duda que tengo es sobre el artículo de Josep Maria Ruiz Simón, del 26/11/2003, y es que no veo clara la relación de Leo Strauss, y la ideología oligárquica, con Carl Schmitt, ni más ni menos, como cuando se dice, por ejemplo, que Carl Scmitt era un protector de Leo Strauss, o que el concepto de Estado es idéntico en ambos.

¿Pero no es precisamente Carl Scmitt uno de los “malditos” para la ideología oligárquica? ¿O es que ahora resulta que la actual ideología oligárquica tiene a Scmitt entre sus “precursores”?

Esto es lo que no entiendo…

Por otra parte, el vídeo de cómo los indios tomaron América tiene su miga irónica… El argumento de los “antirracistas” se vuelve en contra de ésos cuando se trata de razas no blancas. Empiezo a pensar que, efectivamente, y como últimamente he leído a menudo por ahí, “antirracista” es una palabra clave para antiblanco…
2:27 p.m.
ENSPO dijo…

¿Puedes concretar a qué te refieres con el artículo de Josep Maria Ruiz Simón?

Por lo que respecta a los vínculos entre Leo Strauss y Carl Schmitt, hay que entenderlos en el contexto del libro del que este post es sólo un capítulo.

El libro analiza cómo fue posible la colaboración entre nacionalsocialistas y sionistas, un hecho ocultado por los sionistas, los cuales, en cambio, calificaban de nazis a los palestinos para así justificar su exterminio.

No podemos reproducir aquí todos los capítulos previos de “La manipulación de los indignados”, pero dado que se ha colgado éste en la web, las dudas merecen y sobre todo tienen derecho a una aclaración.

Leo Strauss hizo suyas algunas de las ideas de Schmitt sobre la verdad del poder, pero las convirtió en materia esotérica que no debe ser transmitida a las masas, sino ocultada. De hecho, sionistas y nacionalsocialistas compartían conceptos políticos, como el racismo, la idea de un pueblo elegido o una raza superior, entre otras. Schmitt era católico y concebía las categorías políticas como conceptos religiosos secularizados. Esto lo vemos hoy en día en Israel, en la práctica, cuando se acusa a los israelíes de “nazis”; en realidad habría que decir que los nazis fueron influidos por el ideario ultranacionalista hebreo, algo que el propio Julius Streicher subrayó en el juicio de Nüremberg. En este blog hemos explicado que los nazis heredaron de la tradición bíblica veterotestamentaria determinadas doctrinas políticas, y que el holocausto no es más que la inversión antisemita CRISTIANA de la práctica del anatema, de procedencia judía.

De ahí que concluyamos en la existencia del (anti)fascismo como unidad dialéctica de fascismo y antifascismo en que se hace posible que un ideólogo de la oligarquía haya bebido de las fuentes del nazismo, las cuales a su vez remiten a pensadores como el judío Moses Hess, padre del socialismo marxista y del nacionalismo sionista. Creo que se ha llegado al suficiente nivel de rigor analítico en esta bitácora como para descubirir la verdad en la interpretación de las distintas capas ideológicas e históricas del poder oligárquico.

Para más detalles es necesario leerse el libro “La manipulación de los indignados”. Allí se arroja luz sobre el “misterio” de la oligarquía transnacional actual.

4:47 a.m.
arnold dijo…

Es habitual poner de manifiesto que algunos grupos identitarios europeos simpatizan con Israel… quizás como coartada para no ser acusados de ser “neonazis”… Parece ser que esos grupos ignoran que la invasión musulmana es favorecida por los lobbies hebráicos…
Simultáneamente el autor de “La manipulación de los indignados” señala la colaboración entre “nazis” y sionistas… Lo cual parece la aplicación del refrán “A enemigo que huye …puente de plata”…… ¿Y qué decir del pacto Ribbentrov-Molotov? ¿No estaría justificado en su día?…
A propósito… ¿Podrían ustedes informarme de si cierta prensa del PCF fue tolerada en Paris durante la “okupación”?…He leído que “L´Humanité” se editó con otro nombre…
3:50 a.m.
ENSPO dijo…

El problema no son los pactos, sino las coincidencias ideológicas, que proceden, en primer lugar, de la cristianización de Alemania. La idea de un pueblo elegido, de una raza superior, es judía. Esta idea provocó que Alemania perdiera la guerra. ¿Le parece poco?

Un pueblo elegido nada tiene que ofrecer a los otros pueblos, excepto la vergüenza de seguir existiendo. ¿Quién iba a apoyar a Alemania en este proyecto?

¿Qué pasó en Ucrania cuando los ucranianos quisieron colaborar con Hitler en la lucha contra Stalin?

Por favor, reflexione sobre eso.

Una revolución nacional tiene que empezar por cuestionar el cristianismo y el racismo. El nacionalismo revolucionario no puede basarse en el desprecio, la agresión y la dominación de las naciones, sino en el respeto a todas ellas.
6:18 p.m.
Vailos Laros dijo…

A ENSPO:

Perdona que no te haya contestado más pronto a tu pregunta de si puedo concretar a qué me refiero con el artículo de Josep M.ª Ruiz Simón.

En realidad, tú mismo ya me has contestado, algo que, por supuesto, te agradezco, pues está claro que me refería en concreto al párrafo siguiente:

La crítica del Estado de bienestar continuó formando parte del discurso neoconservador. Pero dejó de ponerse el acento en sus presuntos efectos devastadores para la economía para centrarse en sus disolventes consecuencias políticas y “morales”. La “neutralidad” de Estado, antes tan valorada como garantía del “libre mercado”, pasó a ser vista más como un problema que como una solución. Las lecciones de Strauss, y las de su protector Carl Schmitt, el “jurista del nazismo”, empezaban a ser escuchadas. Para Schmitt y Strauss, contrarios a los planteamientos economicistas, la esencia del Estado es política y la política se basa en la oposición entre amigo y enemigo. De acuerdo con ello, el Estado debe promover, tanto en el exterior como en el interior, la oposición entre “nosotros” y “ellos” y fundamentar su unidad en la toma patriótica de partido.

Las conexiones entre el NS y el sionismo pueden ser evidentes, como la sustitución del “pueblo elegido” judío por la “raza elegida” aria. El problema es que luego, leyendo el artículo de James Petras, al que también enlazas y cuya lectura también aconsejas para entender mejor esta entrada sobre Leo Strauss y la ideología oligárquica, aparece nada menos que el término “judeofascistas”. Lo que quiero decir también es que, pese a que en otras entradas se ha dejado claro lo que se entiende por “fascismo” en este blog, y pese a que tú mismo distingues entre “fascismo” (entre comillas) y fascismo (sin comillas), todavía se sigue utilizando el término y sus derivados de esa forma tan elástica, a modo de comodín: unos hablan de “judeofascismo”, pero es que esos “judeofascistas” hablan de “islamofascismo” para descalificar a sus oponentes.

Quiero decir que este tipo de uso elástico de la palabra “fascismo” no tiene cabida en un blog de alto nivel como este, donde se ha delimitado claramente el concepto de “fascismo” y su alcance. Y que nosotros sabemos esto, pero para quien entre en este blog por primera vez y no sepa esto, puede tener una confusión grande tras la lectura de ciertos artículos: en uno aparece “judeofascistas” y en otro “islamofascismo”, justamente su opuesto en el concepto… pero con el mismo componente común en el término.

No sé si me he expresado bien.
3:11 a.m.
Vailos Laros dijo…

Por cierto, me preguntaba lo siguiente: ¿podría decirse que la ideología oligárquica es lo que principalmente caracteriza a la postmodernidad, o incluso que es el paradigma de ésta?
3:16 a.m.
arnold dijo…

he tenido información de que en los últimos dias de la SGM la alianza del III Reich con multitud de voluntarios combatientes de toda Europa e incluso musulmanes no europeos (También hubo simpatizantes hindues muy importantes) superó la visión estrecha de un “pangermanismo” y se vislumbó una Europa europea, como años después vislumbró Jean Thiriart en su libro “Europa, un imperio de 400 millones de europeos”… (T´titulo aproximado).
Evidentemente
hay cierto paralelismo entre pueblo elegido y cualquier nacionalismo excluyente…
pero el micronacionalismo (catalan, vasco, bretón, etc)ó el nacionalismo de paises con Estado está y puede ser superado por el
“nacionalismo europeo”…
Algo semejante es el “nacionalismo” chino (1500 millones de habts) o el “nacionalismo étnico” de los negros, o sea, la cultura de la negritud… ¿Y no se podría hablar de un “nacionalismo” musulmán o mejór ARABE (ya que sólo cxonsideran el árabe como religion sagrada para interpretar el corán).
En resumen… Si ellos tienen sus “nacionalismos”…¿Por qué no vamos a tener el nuestro?.
Es más… el “universalismo” o la desaparición de nuestra identidad suimergida en la masa amorfa de la “humanidad”.. es el mejor camino para ser derrotados o sojuzgados los los “nacionalismos” ó “humanismos mundialistas” de “comunistas,masones, judios y demás ralea…” como diria Pio Baroja.
Y es que pretenderse “ciudadano del mundo ” es ingenuo y suicida…
3:54 a.m.
ENSPO dijo…

Para Arnold: Pero, POR EL AMOR DE BALDER, ¿DÓNDE HEMOS DEFENDIDO NOSOTROS EL UNIVERSALISMO? ¿Puede citar un pasaje, uno solo? Hemos dicho que hay que respetar TODAS las naciones. Esta es la consecuencia de una postura NACIONALISTA coherente, a nuestro entender.

Otra cosa es qué aceptamos como naciones. Es una discusión en la que no hemos entrado.

Para los que razonan: el nacionalismo entendido en los términos de un pueblo elegido o raza superior concluye siempre con el exterminio de las denominadas naciones o razas inferiores. ¿Es esto nacionalismo? ¿Destruir las naciones existentes, todas excepto una?

El problema del nacionalsocialismo histórico es que fue muy nacionalista y poco socialista, pero además adoptó el modelo nacional del pueblo elegido Gott mit uns que en realidad es el motor secreto del universalismo cosmopolita-oligárquico. Ya se ha explicado el tema en el libro “La manipulación de los indignados”, sólo léanselo. Este modelo oligárquico impulsa la globalización y un sistema jerárquico étnico-religioso-social concebido como doble nivel de poder, separado por un límite sagrado, entre unas masas mestizas cosmopolitas sometidas y una etnia-casta sacerdotal legitimada por YHWH.

La cosa no cambia mucho si en vez de judíos, los oligarcas son los alemanes, ¿no creen? Al menos para nosotros, los españoles, la cosa es inaceptable.

!Seamos ya consecuentes de una santa vez! No podemos estar criticando los fraudes de la oligarquía mientras abrigamos y mimamos con primor todos los tópicos y dogmas de la extrema derecha cristiana. Porque, a fin de cuentas, la raza aria superior, el Gott mit uns, no es más que la versión alemana del judaísmo inoculada a los germanos tras la conversión a la mentira monoteísta.

Las conexiones entre sionismo y NS son mucho más profundas que la mera cuestión de los pactos o incluso de abrumadoras coincidencias ideológicas: obliga a revisar la entera historia occidental desde el sometimiento de Europa a una religión mistérica y mesiánica oriental que adora a un judío como hijo de Dios.

¿Cuándo vamos a empezar a reaccionar? ¿Cuándo vamos a cuestionar la dogmática facha absurda de un Jesús ario y el resto de los delirios de la ultraderecha? Desde luego la pedagogía irracionalista de Evola no favorece el pensamiento, la lógica y la soberanía de la verdad.
6:59 a.m.
ENSPO dijo…

A Vailos Larios:

Me parece que en el texto del capítulo “La manipulación de los indignados” que el post reproduce en su integridad ya se explica que Petras es inconsecuente al (des)calificar a los nacionalistas judíos de extrema derecha aplicándoles el estigma de “neofascistas”.

Queda claro (reléalo, se lo suplico) que nosotros no citamos aquí a Petras para convalidar aquel lenguaje de Stalin, una jerga universal que venimos precisamente denunciando desde 2007 en el blog FILOSOFÍA CRÍTICA y que representa el motivo central de la página. Desde luego, si aceptásemos la morralla antifascista de Petras incurriríamos en una inconsecuencia flagrante, en esto tienes TODA la razón Vailos Larios.

Pero basta poner la lupa sobre el fragmento citado: encontrará el pasaje donde se comenta esta cuestión. Nos interesa el testimonio de Petras, incluso como antifascista o precisamente en calidad de tal, porque acredita que el desarrollo del proyecto neoliberal, la mundialización, ha ido acompañado de un asalto al poder del capital financiero (desplazando al capital industrial), y que dicho asalto es al mismo tiempo el acceso directo del sionismo a las palancas del poder político en los Estados Unidos. Que esto lo sostenga un antifascista como Petras constituye para nosotros un aval de que la información no ha sido elaborada por alguna “oscura secta neonazi”, como pretenderían de forma inmediata los sionistas encargados de la propaganda, sino que el Informe Petras y el resto de la obra de este sociólogo sobre el tema es una información objetiva que refleja el triple nivel del proceso de la globalización.

Veamos cuáles son esos tres niveles: a/ económico: ya conocido como neoliberalismo (saqueo y empobrecimiento galopante de los pueblos víctimas de estas políticas basadas en la rentabilidad del capital como único criterio técnico económico); b/ cultural y político: multiculturalismo, mestizaje, relativismo moral (excepto en el tema del holocausto), desnacionalización, desmoronamiento de los Estados como entidades depositarias de la soberanía política; c/ supremacismo racial de la extrema derecha sionista en forma de edificación de un sistema oligárquico de poder mundial con base étnica, socioeconómica y religiosa.

La dualidad oligarquía racial mundial/multitudes mestizas esclavizadas es la estación términal de la doctrina de la raza superior (=invento judío) que determina la globalización.

SOMOS GOBERNADOS POR LA EXTREMA DERECHA. POR UNA EXTREMA DERECHA RACISTA Y SUPREMACISTA SIONISTA.

Quien quiera oír, oiga.
7:22 a.m.
ENSPO dijo…

Es necesario entender y asimilar este post (y lo estamos dejando el tiempo necesario para ello) a fin de poder continuar adelante con FILOSOFÍA CRÍTICA. Pronto vamos a publicar nuevos textos y documentos. Sin embargo, por el contenido de algunas de las preguntas planteadas consideramos que la cosa no corre prisa.

Algunos usuarios entran aquí como cristianos tradicionales de la extrema derecha europea y, desde luego, sufren un auténtico colapso al leer las cosas que decimos aquí como NACIONALISTAS REVOLUCIONARIOS ANTISIONISTAS.

A mí me preocupa más el sionismo que el islam. El islam nos puede invadir, vale. El sionismo ya nos ha INVADIDO y nos DOMINA gracias a una plataforma que se instaló en el continente europeo hace siglos: el cristianismo. Nos ha sometido hasta tal nivel, este CABALLO DE TROYA, que los propios “patriotas” tienen metido el chip-Sión en el fondo de sus almas —ese chip se llama Jesús de Nazaret–.

¿A cuál de las dos amenazas habría que prestar mayor atención, según vosotros?

¿Podemos reproducir las ideas sionistas simplemente invirtiéndolas, es decir, colocando a otro pueblo, el alemán, como raza superior Gott mit uns? Los alemanes nunca estuvieron tan lejos de sí mismos como cuando adoptaron las doctrinas judías INVERTIDAS y perpetraron el holocausto en calidad de CRISTIANOS ANTISEMITAS.

Saludos cordiales a todos.
7:33 a.m.
Vailos Laros dijo…

ENSPO:

Gracias por tus respuestas; en verdad siempre es un placer leerte, ya lo sabes. De hecho, lo que me ha aportado este blog es la luz que me ha permitido ver claramente el verdadero concepto de nacional-revolucionario, tan contaminado por un espectro variopinto que va de la extrema derecha más carca al tradicionalismo evoliano, pasando por el nacionalsocialismo más o menos renovado e incluso por el “nazi-maoísmo” de los años 60 del siglo pasado o el “anarco-fascismo” (y no sé si por el identitarismo también).

No obstante, y ya que Arnold ha mencionado a Jean Thiriart y su famosa obra ¡Arriba Europa! (subtitulada Europa, un imperio de 400 millones de europeos), ¿podemos considerar a Thiriart como el fundador del nacionalismo-revolucionario, como oficialmente se lo considera? Claro, que también es verdad que Thiriart tuvo varias etapas ideológicas, y habría que definir cuál de ellas podríamos considerar afín a lo que nosotros entendemos por NR.

Me gustaría volver a preguntarte si consideras que la ideología oligárquica es lo que principalmente caracteriza esto que llaman postmodernidad, cuyos teóricos sostienen que carece de paradigmas y de poder centralizado (yo, particularmente, pienso que es todo lo contrario: el paradigma es precisamente la ideología oligárgica, y el poder está más centralizado que nunca).

Por otra parte, si me permites una sugerencia, ¿podrías poner entradas un poco más cortas de extensión? O, si me apuras y pones entradas largas como esta, que estén divididas en pequeñas unidades de contenido bajo epígrafes, para que la lectura sea más llevadera. Es que las entradas largas, y además de contenido profundo, son más dificultosas de leer, pues ya sabes que no es lo mismo leer un texto en pantalla que leer un texto impreso. Y, claro, luego pasa lo que pasa (por lo menos a mí), que me leo artículos enlazados al principio de la entrada y empiezo a comentarlos sin acabar de leerme la entrada entera… Bueno, sólo es una sugerencia, si es posible.

Gracias de nuevo por tus respuestas.
10:26 a.m.
Vailos Laros dijo…

Ah, y respondiendo a tu pregunta, está claro que la amenaza, nuestro enemigo número 1, es el sionismo, y no el islamismo como pretende la extrema derecha, algunos identitarios e incluso ciertos grupos que se tienen por NR.

El problema es que como los musulmanes son más “visibles”, muchos de esos supuestos NR piensan en el falso dilema de que si no apoyas a Israel, estás a favor del islam, y viceversa. ¿No es cierto?
10:36 a.m.
ENSPO dijo…

Es cierto, se trata de un falso dilema, máxime si pensamos, como ya expuse en otra entrada:

a/ que el islam es una religión abrahamánica, hermana del judaísmo; en suma, una especie de herejía judía (al igual que lo fuera y lo sigue siendo el cristianismo, “de retorno” ya éste a su matriz original hebraica);

b/ que el principal promotor del integrismo islámico es un aliado de los EEUU, a saber, la Arabia Saudí, algo que debería dar mucho que pensar (y pensar “mal”); no obstante, los que se “apuntan a un bombardeo” (habría que decir: y “sólo” a un bombardeo) pican rápido, como tontos;

c/ que Al-Qaeda es un montaje para justificar la política imperialista de la oligarquía; el terrorismo y la violencia en general representan la coartada perfecta para la imposición de medidas de excepción que inmunizan cada vez más a la extrema derecha judía contra toda clase de contestación posible; estamos sólo al principio de un proceso que va a acabar con cualquier apariencia de democracia en los próximos 10 o 15 años, si no antes;

d/ que esa política de doble y hasta triple transfondo, con falsas banderas y fabricación de una oposición o resistencia perfectamente controlada, en la que colaboran los medios de comunicación, incluye la inmigración masiva y con ella los inmigrante islámicos, un peón más en el juego oligárquico que se utiliza para muchas cosas imposibles de resumir aquí (entre otras cosas, es obvio y sí cabe apuntar de pasada, desviar la atención sobre el sionismo y justificar a Israel ante los nuevos “bárbaros islamo-fascistas”).

Repecto al tema de las filosofías y actitudes posmodernas, se trata de relativismos descarados que deben disolver hasta las heces los fundamentos morales y metafísicos que occidente pueda todavía abrigar mientras por otro lado se promueve la desecularización y el retorno de las religiones monoteístas como criterios de actuación política (en Israel trabajan seriamente con la llegada del Mesías y cosas así). Estas religiones ya no vuelven empero como verdaderas, sino precisamente como verdugos de una racionalidad europea que ha claudicado, que ha sido literalmente borrada del mapa.

Hay que ponderar los posmodernismos y sus relativismos varios con la vara de medir de su actitud ante la narración del holocausto, allí donde las dudas metodológicas hipersofisticadas de canallas como Vattimo y otros al parecer CESAN DE GOLPE y sólo queda la postración ante una verdad absoluta que ya no podría ser racional pero que se presenta como HISTORIOGRAFÍA CIENTÍFICA (frente a la no científica del revisionismo) judicialmente blindada.

El posmodernismo incluye todo este conjunto de fraudes y contradicciones que van desde el desmantelamiento de la razón a la desecularización galopante pasando por la obligatoridad y “verdad” del “relato del Holocausto” (con mayúsculas). Creo que algo de eso expliqué en el larguísimo post “La construcción del hecho histórico”.

Tendré en cuenta tus sugerencias sobre la excesiva extensión de los materiales publicados.

Saludos y gracias.
11:15 a.m.
Anónimo dijo…

Respecto del racismo creo perentorio de distinguir algo. Es claro que existe una xenofobia tipo judía más considero un racismo como el NS como un intento de realzar y promover los mejores rasgos del propio pueblo sin ánimo de dedicarse a destruir otros pueblos o naciones más allá de purgar y sanear el propio (lo cual de ningún modo creo criticable). Por ejemplo hoy en día con el plan Kalergi en marcha (tal como queda determindo en el libro de Gerd Honsik “Adios, Europa”) ¿hay algún mal en tratar de oponerse a este genocidio planificado de los pueblos europeos mediante la inmigración masiva? ¿Se le puede llamar peyorativamente “racismo” al intentar defender el propio pueblo, la propia comunidad por la que nuestros antepasados dieron la vida? Porque sin duda si el ejemplo básico de autosacrificio opuesto al hedonismo viene a ser inculcado (psicológimante podríamos decir) por la figura del padre de familia y luego por la de los antepasados. Así es la familia la raigambre básica de la comunidad y luego del pueblo, nación o RAZA y es que es innegable que a la postre, desde el comienzo con la familia hay un aspecto biológico y hereditario, de raza, que se transmite desde los antepasados depositarios de nuestros más altos valores (valores guerreros del sacrificio por la verdad y la comunidad: valores griegos y europeos,los que dieron forma a la comunidad de sangre de la que venimos, y que quizás encuentren su mejor soporte en determinadas estructuras biológicas) y que es nuestro deber, como lo fue para ellos, de defender. No se puede tachar sin más al racismo de xenofobia. Es como decir que si voy al gimnasio a mantenerme en forma es porque soy un loco violento con la única intención de ir dando palizas al primero que vea por el camino, es absurdo.
Y si los alemanes deciden escogerse a si mismos como únicos señores y determinadores de su propio destino (ser libres antes que esclavos de Yavhe) no por ello se les puede tachar de tiranos con ánimo de subyugar y esclavizar al resto como bien sabemos que pretenden otros. Y esa es un diferencia substancial que no debe omitirse tan a la ligera.
P.D.:Yo personalmente prefiero los posts largos, tras tanto esperar es bueno tener tanto con que deleitarse 🙂
11:48 p.m.
Vailos Laros dijo…

Hitler, en el Mein Kampf, la “Biblia” del nazismo hitleriano, habla claramente de la raza germánica como la “superior”, e incluso lamenta que durante el Imperio Austro-Húngaro, los austríacos de etnia germánica convivieran con “razas inferiores” como los croatas, los magiares, los serbios y otros eslavos. El odio a los eslavos es patente en esa obra.
Es pues, un libro escrito por y para alemanes exclusivamente; quien no siendo alemán ni de estirpe germánica diga que la entiende y la asimila, sencillamente miente.

Otra cosa es que se considere que las Waffen SS, en las que se alistaban europeos teóricamente “inferiores” según Hitler, supusiera un giro ideológico dentro del NS (donde el paneuropeísmo sustituiría al pangermanismo), o bien una concepción ideológica distinta del NS.
7:41 a.m.
Anónimo dijo…

Pues se puede entender “superior” en el sentido apuntado de que un determinado tipo biológico albergue en su seno la tendencia a ser portador en mayor o mejor medida de un tipo de valores (deseables en este caso y totalmente contrapuestos a los del judaísmo) y visto lo visto, quizás estuviera en lo cierto ¿Quién sabe?
9:47 a.m.
ENSPO dijo…

Los “valores” son el resultado de elecciones éticas libres o no son nada. Cuando los valores dependen de mecanismos genéticos causa-efecto ya no se puede seguir hablando de valores. Esta concepción biologista de los valores es un MATERIALISMO y supone la destrucción de todos los valores éticos, la reducción del hombre a una máquina programable. Si esta era la ideología del nazismo, entonces el nazismo representa la consumación de todo aquello que pretendía retóricamente rechazar. Por no hablar de la relacíón, ya expuesta, entre este tipo de ideas y la herencia supremacista hebrea. Porque los hebreos han sido los primeros en aplicar la eugenesia a su descendencia.
11:14 a.m.
Vailos Laros dijo…

Pero es que la contraposición no es sólo respecto del judaísmo, sino también respecto de los eslavos y de todos aquellos que no fueran germánicos, aunque sí igualmente europeos.

Y es este uno de los puntos clave que se quiere dar a entender en este blog (por lo menos yo lo veo así, si es que no estoy errando): que el racismo NS no es sino la versión germánica del racismo bíblico judío, sólo que sustituye al “pueblo elegido” (el judío) por la “raza elegida” (la aria, esto es, la germánica, pues así lo da a entender explícitamente Hitler en el Mein Kampf, así que me parece vana pretensión interpretar que con “aria” se refería a cualquier raza de Europa…).

Porque lo cierto es que, tradicionalmente, a lo largo de milenios, los arios-germánicos nunca fueron racistas: allá donde se expandieron, se integraron con los pueblos preindoeuropeos (en nuestras latitudes, por ejemplo, los celtas con los íberos), y eso es también lo que lamenta Hitler en su obra: la pérdida de la “pureza de su sangre”, que, si te fijas bien, no es muy diferente del reproche que Yavé, el dios judío, le hace al rey Salomón cuando en su harén se junta con mujeres que no son hijas de Israel (sorprendentemente no le reprocha la poligamia)…

También Thiriart, en su obra ¡Arriba Europa (que se ha mencionado en otros comentarios) criticaba este racismo hitleriano: decía que las fronteras internas de Europa son diferentes y cambiantes (las nacionales, las raciales, las lingüísticas, las étnicas, las económicas, etc.), pero que las externas son las mismas, y que por eso no se puede hablar de Michung entre las razas y pueblos de Europa.
11:15 a.m.
ENSPO dijo…

Uno de los usuarios pregunta: “¿hay algún mal en tratar de oponerse a este genocidio planificado de los pueblos europeos mediante la inmigración masiva?”.

Le respondo: ese plan demográfico de aculturación y sustitución étnica está siendo implementado en nombre de ideas racistas y supremacistas que por supuesto no se exponen públicamente, pero que constituyen la verdadera motivación de la oligarquía.

Lo que sucede es la consecuencia lógica del RACISMO OLIGÁRQUICO DEL “PUEBLO ELEGIDO”.

Para oponerse a ese plan lo suyo no es declararse racista, sino antirracista, hay que denunciar el racismo de la extrema derecha judía. Por supuesto no basta con eso, pero sí se trata de un requisito insoslayable. LOS GENOCIDAS SON ELLOS.

Nuestra causa es la verdad como valor ético supremo. Con la verdad podemos vencer, con el racismo ya hemos perdido.

Pero si realmente cree usted que existe una raza superior y, a su alrededor, razas inferiores, entonces es que usted está defendiendo el mismo tipo de ideología cuyos efectos critica, porque se ha tomado en serio la mentira descomunal de que la extrema derecha judía, el nacionalismo judío radical, no es racista. Lo es. El judaísmo ha INVENTADO el racismo.

Lo único a debatir sería si quienes deben ser considerados superiores son los alemanes o los judíos, desde luego los españoles no estamos en la final de la super-raza. Pero dado que los alemanes fueron derrotados y aquí se aplica el darwinismo social estricto, resulta que esa ideología suya nos condena a la desaparición, que deberíamos aceptar de alguna manera “voluntariamente”.

No se trata de una broma o de un recurso retórico: es aquello que sostenía Hitler al final de la guerra, a saber, que los eslavos habían demostrado ser más fuertes y Alemania tenía que desaparecer. Las tácticas de tierra quemada eran una especie de castigo a los alemanes por parte de su Führer, quien los acusaba de debilidad ante el enemigo. Algo absurdo, porque la derrota alemana se debía a factores materiales y no a la falta de coraje de los soldados de la Wehrmacht. Esa guerra no se podía ganar por una cuestión de números. Así de simple.

Pero no otra fue la conclusión lógica de Hitler (correcta a partir de sus erróneas premisas), lo que demuestra qué alejada estaba su ideología de la cruda realidad. Se equivocaba incluso en la elección de la raza vencedora: los más “fuertes” no eran los eslavos, porque no es la fuerza biológica la que decide una guerra, sino el desarrollo científico, tecnológico y económico-industrial, que incluye las cifras de producción y no sólo la calidad de lo producido.

Por lo demás, una plaga de insectos puede devorar a un león. El propio Nietzsche se reía de este tipo de ideas socialdarwinistas: no sobreviven los mejores, los más fuertes ni nada por el estilo, todo esto son fantasías. Sólo compárese a un homo sapiens con cualquier felino. Tenemos la verdad delante de las narices pero no la queremos ver.

La cuestión siguen siendo los valores y la ética, no los genes y la genética.

¿Qué significa luchar por la supervivencia? ¿Es que somos virus? Empecemos a hablar en términos dignos. Nuestra causa debe ser merecedora de encomio. Nada hay más grande que el heroísmo, que es un ACTO ÉTICO LIBRE. Por aquí empezamos a hablar. Primero hemos de saber para qué luchamos y quién o qué es el enemigo. Nada de cuentos socialdarwinistas, vergonzante materialismo, ideología propia de bacterias.

Hasta que no hayamos aprendido a corregir incluso la dirección de la mirada, nuestro enemigo tiene fácil la victoria.
11:41 a.m.
ENSPO dijo…

Totalmente de acuerdo con el último post de Vailos Laros.
12:18 p.m.
Anónimo dijo…

No se puede reducir el tema de la raza a un darwinismo biólogico materialista tan fácilmente. Creo que en la raza (y supongo que en parte tanto en los genes como en la crianza) subsiste en cierta manera el “poso” dejado por nuestros antepasados, no sólo en un aspecto meramente físico pero parte de sus creencias y actitudes frente al mundo y la vida también. Y así como la comunidad halla su primaria expresión en el núcleo familiar, así también la comunidad arraiga en el legado de nuestros antepasados, tanto físico como espiritual y eso se debe defender por respeto a ellos y a nosotros mismos en cuanto expresión viva suya que somos(a menos que uno considere que sus antepasados fueron todos unos mentirosos compulsivos y criminales patológicos, pero eso ya nos lo vende el marxismo cultural).
¿Quíen no puede emocionarse con la “helegía del 2 de mayo” de Bernardo López García?
Honrar a esos que dieron su vida por los suyos y por su comunidad para que su ejemplo nos sirva de guía en unos tiempos en que nos quieren obligar a olvidar su memoria y nuestras raíces, está muy bien centrarse en la realidad y someterla a una mirada crítica que no se arredre ante la verdad, pero ejemplos de valor heroíco y guerrero los habremos de hallar entre aquellos que ya se fueron y deberemos probar de ser uno con ellos, unidos por la sangre, sí, y por las raíces.
Si la búsqueda de la verdad es en sí una lucha, más vale saber donde hallarán ánimo y moral las tropas.
Y sigo pensando en el ejemplo del gimnasio apuntado arriba acerca de este concepto materialista de la raza del hacen gala ¡ustedes! que pretenden que todo lo relacionado con ella es genético ergo materialista.
1:16 p.m.
Vailos Laros dijo…

Nadie de nosotros está defendiendo el mestizaje o la hibridación; es más, ENSPO ya ha señalado que la aculturación y la sustitución étnica obedece a un designio racista-sionista, donde la gran masa sería así más dócil y obediente a la “élite” biológica hebrea.

Y en cuato al respeto a los antepasados, los celtas y los arios-germanos lo observaban con suma devoción, y también, antes que ellos, los romanos (el respeto al mos maiorum), y no por eso eran racistas.

Lo que se critica aquí es la forma en que el NS histórico llevó a cabo su racismo, y además en un contexto complejo y conflictivo como fue el fin del siglo XIX y el principio del XX, en el que confluían a un tiempo el pangermanismo, el antisemitismo nuevamente emergente, la ariosofía y las teorías raciales de Gobineau y de Chamberlain, por no hablar de la relativamente reciente unidad política de la nación alemana, tan reciente que necesitaba unos mitos fundacionales lejanos en el tiempo.
2:21 p.m.
ENSPO dijo…

Vailos Laros ya ha puntualizado en el post anterior y suscribo una vez más su réplica.

En cuanto al materialismo inherente al concepto de “raza”, quisiera recordar aquí que nosotros no hemos entrado en un debate general sobre “la raza”, sino en la manera en que los nacionalsocialistas alemanes interpretaban la raza superior, réplica aria del hebraico “pueblo elegido”.

Ése era el debate y desde luego un post no da para una teoría de la raza. No es que incurramos en un reduccionismo o simplificación temática, es que no hemos pretendido en ningún momento explicar el concepto de raza.

Y no cabe la menor duda de que interpretación NS de la raza era biológica, genética y, por tanto, materialista, aunque la palabra en cuestión no fuera empleada sino condenada por los ideólogos del régimen. Aquí hay que decir: los nazis no eran consecuentes, porque el biologismo es un materialismo, más aún, “el materialismo” POR ANTONOMASIA.

Ya un anónimo ha hablado en el hilo sobre las “tendencias” de valores inscritas en la raza. Véase:

“Pues se puede entender “superior” en el sentido apuntado de que un determinado tipo biológico albergue en su seno la tendencia a ser portador en mayor o mejor medida de un tipo de valores (deseables en este caso y totalmente contrapuestos a los del judaísmo) y visto lo visto, quizás estuviera en lo cierto ¿Quién sabe?”.

Aquí se habla de un determinado tipo biológico. Creo que está bien claro, pues. Esas “tendencias” no pueden ser otra cosa que procesos bioquímicos inviscerados en el código genético, ajenos a la libertad. “Tendencias” son fuerzas interiores que se nos imponen, que no controlamos, en suma: lo más parecido a la conducta animal.

Tendencia es en efecto el hambre, el deseo sexual, la sed… ¿Alguien puede pretender que estos impulsos constituyen el fundamento de un valor espiritual o ético?

Imaginemos una ideología basada en tales “tendencias” heredadas experimentables sujetivamente como impulsos deseantes. No entremos a discutir su contenido, en este punto, sin ir más allá, cabe afirmar que se acabaron los valores éticos, la libertad, la civilización incluso (otra cosa es el hormiguero)…

Mediante la manipulación genética se podrían FABRICAR seres con “tendencias X”, por ejemplo, tendencias agresivas aptas para la guerra, o tendencias laboriosas aptas para la producción, etcétera.

Esto es materialismo de la peor especie, un materialismo que sobrepuja el economicismo social marxista con un determinismo biológico que nos convierte en COSAS, cosas quizá muy complejas (pues complejísimo es un programa genético) pero cosas a la postre.

4:13 p.m.
ENSPO dijo…

Quede claro que no negamos aquí la genética como no negamos la economía política. Y que los factores hereditarios, dentro de los cuales podrían detectarse elementos raciales, existen, de la misma manera que existen los factores sociales y, dentro de ellos, los elementos económicos; todo esto es algo que sólo un iletrado ignoraría. Pero dichos condicionantes, que configuran la situación existencial donde tenemos que decidir libremente, no anulan la libertad. Al contrario, la libertad sólo tiene sentido sobre el fondo de ese horizonte de determinaciones que pugnan por dominarnos, pero que el acto ético debe vencer para poder hablarse de VALORES, de ÉTICA y de ESPÍRITU.

La elección de la verdad como valor supremo no puede ser el resultado de un proceso biológico, sino una decisión que renovamos a cada instante libremente y que nos constituye como entes dotados de una capacidad moral: la LIBERTAD.

No entiendo que pueda haber nada por encima de la ética y, dentro de la ética, por encima del heroísmo que acepta la verdad hasta sus últimas consecuencias. Si alguien conoce ese algo superior, ruégole que me lo explique.

Pero quizá la cuestión sea el poder, el poder supremo, y unos robots laborioso-belicosos podrían resultar muy eficientes para la consecución de semejante proyecto. En cualquier caso, no es mi proyecto. Y sólo podría serlo si se me explicaran las razones, las cuales tendrían que ser “verdaderas” para que yo las asumiera como propias; mas entonces seguiría sin ser mi proyecto, puesto que sólo me lo apropiaría vulnerando la escala de valores que coloca el poder como summum bonum. Pretender convencer a alguien de que el poder es el valor supremo y de que habría que aceptar esta ideología porque es la verdad, carece de sentido. Espero que puedan comprender sin dificultad a qué me refiero.

Insisto: no se trata, si pretendemos ARGUMENTAR, FUNDAMENTAR y DECIDIR, de genes y etnia, sino de valores y ética. La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, basta. Esta es, a mi humilde entender, la médula axiológica y espiritual de nuestra causa nacional-revolucionaria.

PROPONGAN OTRA DIGNA DE RESPETO. Les escucho.
4:13 p.m.
Anónimo dijo…

La Iglesia Católica dice “Toda doctrina racista es contraria a la fe y al amor cristianos.”

Según he podido leer en varias de sus entradas,fue el cristianismo junto el racismo, además de no entender bien a Nietschze, lo que hizo perder la guerra a Hitler, manifestaciones realmente sorprendentes, por pueriles y por carecer de nexo causal. Aunque luego atine un poco más, como en estos últimos comentarios y atribuya la perdida de esa II GM a la insuficiente capacidad productiva del pueblo y la industria alemanes. Créame que no fue por falta de ganas ni de comprender el asunto de la ecuación cantidad/calidad. La verdad pragmática es que teniendo perdida la guerra que le plantearon en el terreno de la cantidad, se centró en el terreno donde podía albergar alguna esperanza. En fin… respecto a las causas de la perdida de la guerra ¿En que quedamos? ¿Cristianismo, supremacismo bíblico o deficiencias de capacidad productiva?

Sería buena cosa dejar de hacer leña del arbol caido de Hitler y de encorsetarlo como si fuera una lata de sardinas. Su pensamiento político como todo el mundo menos parece que usted ya sabe, iba bastante más allá del Mein Kampf. Hitler en su pensamineto ni se quedó ni se limitó a éste libro ni a las decisiones pragmáticas que tuvo que adoptar y ni a toro pasado se verifica que tuviera tantos errores conceptuales. No creo que Hitler fuera racista en el sentido en el que usted quiere etiquetarlo porque existen declaraciones suyas excluyendo esas fobias y supremacismos que usted cree que eran su norte, ni que fuera más racista que los políticos británicos, franceses, judíos o norteamericanos de su época. Las decisiones tomadas en tiempo de guerra respecto a los Ucranianos no lo fueron tanto basadas en consideraciones racistas como de logística militar. Las circunstancias de esa época fueron las que le indicaron que ideas fuerza le podían servir para unir e intentar poder salvar a un pueblo, el alemán que ya tenía escrita su sentencia de muerte sobre su frente desde mucho antes, porque era una amenaza a la dominación globlal del Imperio anglo-judío. Los verdaderos supremacistas, ingleses, franceses, useños, sionistas y marxistas, pero sobre todo las oligarquías financieras, usaban otro lenguaje mucho más falso que sus actos contradicen perennemente.

Con el mayor de los respetos, junto a su mucha erudicción, usted aúna a ésta pensamientos y comportamientos fuertemente infantiles, como declarar que en su proyecto se pondría toda la energía en la cultura y no en la fuerza militar. Esto lo puede decir manifestar un político en Andorra, Nueva Zelanda, EEUU e incluso China sin faltar a la verdad, pero desgraciadamente no en Europa, salvo que se pretenda mantenerla en estado de perpetua postración. Pretender que Hitler en la Alemania de los años 30 dedicase todavía más esfuerzos a la cultura de los que dedicó, y redujera su política armamentística es bastante pueril. Estoy seguro de que a Hitler le hubiera encantado suscribir su punto de vista respecto a la cultura, hacia la que sintió una verdadera devoción, seguramente más que usted, pero las pesadas responsabilidades de la edad adulta le impidieron manifestarse de la manera que usted nos ha hecho copartícipes. Tampoco Hitler, en el mismo orden de cosas, le dedicó demasiado tiempo a cuestiones religiosas. Quizás no era el momento ni la persona adecuada para dedicarse a eso. Afortunadamente, hasta el momento usted habla poco de economía, prefiere hablar como los marxistas de ética y justicia social. El paso difícil que hay que dar desde esa cómoda atalaya estriba en pasar de las teorías a la praxis y en ese aspecto de la economía, Hitler hizo bastante más de lo que nadie hubiera sido capaz de imaginar y uno tiende a pensar que de no haber surgido la agresión aliada aquello hubiera funcionado bien, sin daño para los supuestos “pueblos y razas inferiores” y digo supuestos porque creo honestamente que Hitler no tenía intención de crear un estado similar al de Israel al este de Alemania, ni en España, ni muchísimo menos.
2:45 a.m.
Vailos Laros dijo…

La derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial se debió a varios factores, de los que aparte del número, como ya se ha indicado, destacaría como principal los propios prejuicios raciales que se volvieron contra el propio Hitler.

Todos conocemos el episodio de Dunkerke: Hitler pudo haber triturado a una buena parte del ejército británico y minarles la moral; pero como los británicos eran “hermanos” de los alemanes…

Pero ¿cuánta gente conoce el hecho de que una representación de indios (de la India) visitaron a Hitler y le propusieron colaborar con Alemania luchando contra los británicos, que entonces todavía dominaban en la India como parte de su imperio? Los indios estaban esperando la señal de Alemania para atacar a los británicos; pero Hitler no les hizo ni caso; claro, como los indios eran oscuritos, y los británicos, blanquitos, rubitos y de ojos azules, pues… ¡Craso error!, y más en tiempo de guerra, cuando los británicos, sometidos a los sionistas, eran los enemigos de Alemania (recordemos que fueron ellos, junto con los franceses, los que declararon la guerra a Alemania). En tiempo de guerra no se puede caer en actitudes tan ingenuas. Claro, que también es verdad que, con la distancia de los años, es más fácil juzgar lo que se pudo hacer bien, mal, mejor o peor…

Por no hablar también de los eslavos (ucranianos sobre todo) que miraron a los alemanes como a salvadores que los iban a liberarles de las garras de Stalin… hasta que los alemanes empezaron a mirar a esos mismos eslavos por encima del hombro, como “esclavos” a su servicio, como seres “inferiores”…, y, claro, los eslavos se volvieron contra ellos.

Esto es como el NS de hoy que prefiere antes a una persona rubia y de ojos azules, aunque sea un especulador en bolsa y tenga dinero sucio en su cuenta bancaria a costa de explotar a los trabajadores, que, pongamos por caso, a un beréber que defiende sus tradiciones y su cultura frente a la globalización y las garras del sionismo.

Piensa una cosa: hasta el mismo Ramon Bau, máximo representante del NS español hoy, sostiene que la raza no es un fin en sí mismo, sino sólo un medio para un fin. ¿Y cuál es ese fin? Digo yo que los valores. Y es que lo que defendemos son eso, los valores, no un código genético.
3:28 a.m.
Vailos Laros dijo…

Ah, y por supuesto, nadie niega la ingente labor política, social, cultural, económica, etc., que Hitler hizo por Alemania en tan sólo 6 años de paz. También es cierto que no pudo llevar a cabo un socialismo al 100%, y que la economía capitalista todavía estaba vigente en buena parte (y esto es lo que le llevó a enfrentarse con los hermanos Strasser); pero esto es comprensible, dado el corto período de paz de que dispuso.
3:37 a.m.
ENSPO dijo…

Al anónimo que escribe lo siguiente:

“La Iglesia Católica dice “Toda doctrina racista es contraria a la fe y al amor cristianos.” / Según he podido leer en varias de sus entradas,fue el cristianismo junto el racismo, además de no entender bien a Nietschze, lo que hizo perder la guerra a Hitler, manifestaciones realmente sorprendentes, por pueriles y por carecer de nexo causal. Aunque luego atine un poco más, como en estos últimos comentarios y atribuya la perdida de esa II GM a la insuficiente capacidad productiva del pueblo y la industria alemanes. Créame que no fue por falta de ganas ni de comprender el asunto de la ecuación cantidad/calidad. La verdad pragmática es que teniendo perdida la guerra que le plantearon en el terreno de la cantidad, se centró en el terreno donde podía albergar alguna esperanza. En fin… respecto a las causas de la perdida de la guerra ¿En que quedamos? ¿Cristianismo, supremacismo bíblico o deficiencias de capacidad productiva?”

Hasta el anónimo.

Paso a responder.

Respecto a la Iglesia Católica, nosotros no hemos dicho que el racismo biologista sea un invento de Roma, sino que el racismo del pueblo elegido procede de la herencia monoteísta abrahamánica en general; lo cual no obsta para que esa herencia haya sido INVERTIDA gracias a siglos de antisemitismo cristiano y católico. Dicha inversión es la condición histórica para que otro pueblo, cristiano pero no judío, pueda considerarse a su vez el verdadero pueblo elegido y perseguir a los hebreos como hijos del diablo asesinos de Cristo.

Hay que estar ciego para no ver esto, pero también existe el típico personaje que no quiere ver y que nunca verá porque la fe cristiana no es cosa racional y lo que no entra en la mente a través de razones tampoco sale de ella mediante refutaciones o argumentos.

Siguiendo con la cuestión planteada, otra cosa es el biologismo, producto de la secularización de las ideas cristianas. Si usted seculariza la doctrina del pueblo elegido por dios, le sale la raza superior darwiniana o cosa similar. Entre los propios judíos acontece dicha secularización a lo largo del siglo XIX, no otra cosa es el sionismo. Al final la elección y los genes son dos caras de la misma moneda. En la propia edad media se hablaba ya de pureza de sangre, un anticipo de lo que iba a suceder con la secularización.

Dado que esto ya no documentamos en su momento, no insistiremos más aquí. Me remido al libro de Goldhagen “La Iglesia católica y el holocausto” o al de Raúl Hilberg “La destrucción de los judíos europeos”, por poner dos ejemplos con fuentes de datos bastante contundentes.

Luego está el tema de las causas de la derrota alemana y el post anónimo afirma que me contradigo o que no me aclaro. Pero lo que pasa es que la doctrina supremacista bíblica convierte la política alemana en un rodillo donde todo pivota entono al ÉXITO MILITAR, de manera que Alemania no puede ofrecer al resto de los pueblos europeos un modelo político de revolución nacional. Alemania se queda sola como raza superior (nuevo pueblo elegido) y de esa soledad surge su inferioridad en términos puramente cuantitativos, porque Alemania, en un mapamundi, es un país pequeño que debe enfrentarse a grandes imperios coloniales (Francia, Inglaterra) y a super-naciones como la URSS y EEUU. El resultado del racismo será así la inferioridad productiva en el balance global de las potencias en conflicto.

Como dice Vailos Laros, las causas de la derrota alemana son varias, la expuesta se encuentra entre las principales, pero hay otras. No pretendo agotar el tema en el hilo de un blog. Las respuestas en una página de internet no pueden sustituir a tratados de filosofía o libros de ciencia. Son sólo orientaciones.
9:46 a.m.
ENSPO dijo…

Segundo fragmento del anónimo:

“Sería buena cosa dejar de hacer leña del arbol caido de Hitler y de encorsetarlo como si fuera una lata de sardinas. Su pensamiento político como todo el mundo menos parece que usted ya sabe, iba bastante más allá del Mein Kampf. Hitler en su pensamineto ni se quedó ni se limitó a éste libro ni a las decisiones pragmáticas que tuvo que adoptar y ni a toro pasado se verifica que tuviera tantos errores conceptuales. No creo que Hitler fuera racista en el sentido en el que usted quiere etiquetarlo porque existen declaraciones suyas excluyendo esas fobias y supremacismos que usted cree que eran su norte, ni que fuera más racista que los políticos británicos, franceses, judíos o norteamericanos de su época. Las decisiones tomadas en tiempo de guerra respecto a los Ucranianos no lo fueron tanto basadas en consideraciones racistas como de logística militar. Las circunstancias de esa época fueron las que le indicaron que ideas fuerza le podían servir para unir e intentar poder salvar a un pueblo, el alemán que ya tenía escrita su sentencia de muerte sobre su frente desde mucho antes, porque era una amenaza a la dominación globlal del Imperio anglo-judío. Los verdaderos supremacistas, ingleses, franceses, useños, sionistas y marxistas, pero sobre todo las oligarquías financieras, usaban otro lenguaje mucho más falso que sus actos contradicen perennemente.”

Pretender que en este blog hacemos leña del árbol caído de Hitler, cuando hemos tratado en todo momento de mantener una actitud objetiva respecto al fenómeno fascista en su conjunto (que incluye a Hitler) es verdaderamente insostenible.

Dicho esto, me parece que el racismo de Hitler es un hecho demostrado más allá de lo escrito en “Mein Kampf”, ya de por sí bastante claro. Hitler consideraba a los pueblos nórdicos una raza superior y despreciaba a los eslavos como raza inferior. Su respeto hacia Inglaterra era racial. Las políticas en Ucrania no se explican por motivos logísticos, al contrario, desmontaron toda logística posible. Hitler no quería una Ucrania independiente, sino una Ucrania anexada al Reich con los ucranianos como siervos de la gleba de los nuevos “señores” alemanes. Alemania perdió la guerra por su racismo. En el debate entre Koch y Rosemberg, Hitler apoyó al carnicero Koch y así les fue. Las razones de Hitler fueron ideológicas y geoestratégicas, no logísticas. Negar todo esto es vulnerar la verdad en nombre de una ortodoxia neonazi tan mentirosa como la ortodoxia oligárquica. No se puede vencer a una mentira con otra mentira, máxime cuando los mentirosos sionistas tienen todos los medios para imponer la suya. Esos poderes aplastantemente superiores sólo serán derrotados por la VERDAD.
9:54 a.m.
ENSPO dijo…

Totalmente de acuerdo con los posts de Vailos Laros, que yo mismo podría haber escrito.

Respecto a Ramon Bau, suya es una frase reciente que a mi entender resume toda la cuestión en un precepto digno de incluirse en un decálogo NR:

“SÓLO LA VERDAD PUEDE SACARNOS DEL EMBROLLO DE LA MUERTE DE DIOS”.

Así, Bau dixit, según Vailos Laros, la raza es un medio para los valores, pero el propio Bau, añadimos nosotros, asume la verdad como valor supremo y con ello pone de manifiesto todos los errores cometidos por el nacionalsocialismo. Pues para el NS la raza estaba por encima de la verdad, algo que el propio Heidegger reconoció en la entrevista del Spigel.

10:07 a.m.
ENSPO dijo…

Tercer fragmento del anónimo:

“Con el mayor de los respetos, junto a su mucha erudicción, usted aúna a ésta pensamientos y comportamientos fuertemente infantiles, como declarar que en su proyecto se pondría toda la energía en la cultura y no en la fuerza militar. Esto lo puede decir manifestar un político en Andorra, Nueva Zelanda, EEUU e incluso China sin faltar a la verdad, pero desgraciadamente no en Europa, salvo que se pretenda mantenerla en estado de perpetua postración. Pretender que Hitler en la Alemania de los años 30 dedicase todavía más esfuerzos a la cultura de los que dedicó, y redujera su política armamentística es bastante pueril. Estoy seguro de que a Hitler le hubiera encantado suscribir su punto de vista respecto a la cultura, hacia la que sintió una verdadera devoción, seguramente más que usted, pero las pesadas responsabilidades de la edad adulta le impidieron manifestarse de la manera que usted nos ha hecho copartícipes. Tampoco Hitler, en el mismo orden de cosas, le dedicó demasiado tiempo a cuestiones religiosas. Quizás no era el momento ni la persona adecuada para dedicarse a eso. Afortunadamente, hasta el momento usted habla poco de economía, prefiere hablar como los marxistas de ética y justicia social. El paso difícil que hay que dar desde esa cómoda atalaya estriba en pasar de las teorías a la praxis y en ese aspecto de la economía, Hitler hizo bastante más de lo que nadie hubiera sido capaz de imaginar y uno tiende a pensar que de no haber surgido la agresión aliada aquello hubiera funcionado bien, sin daño para los supuestos “pueblos y razas inferiores” y digo supuestos porque creo honestamente que Hitler no tenía intención de crear un estado similar al de Israel al este de Alemania, ni en España, ni muchísimo menos.”

Hasta aquí la cita. Poco hay que responder pues se basa en una mala comprensión del lector. En efecto:

¿Dónde he dicho yo que debamos basarnos en la cultura para derrotar al enemigo? Esto lo afirma usted, queridísimo anónimo, pero en mi opinión, y decenas de posts me avalan, la liberación pasa por una revolución política. Tampoco he dicho jamás que Hitler hubiera debido invertir más en cultura para ganar la guerra. ¿De dónde saca usted tamaña sandez? La cuestión es que la ideología hitlerista marcó unas directrices equivocadas de actuación en política. Una ideología distinta hubiera posibilitado una política diferente, más allá (o más acá) del mero militarismo expansionista-racial.

Así que le ruego cite los fragmentos que justifican ese culturalismo imputado sin fundamento.

Y le ruego también que evite las descalificaciones personales, máxime cuando usted está aquí como anónimo y amparado de toda réplica lanzada a título personal. Acusarme de infantilismo no es necesario para el desarrollo de su argumentación, sólo diga, por ejemplo, que yo defiendo el culturalismo estratégico, pruébelo con acreditaciones documentales y luego sostenga que eso no puede funcionar por esta o aquella razón. Las mofas sobran y si yo empiezo a descalificar y todos actuamos aquí de la misma manera, esto se convierte en una tasca del far west en menos que canta un gallo.

Le aseguro que yo también sé insultar y burlarme de la gente cuando ya no queda más remedio que recurrir a ese tipo de lenguaje y comportamiento. Pero prefiero que en esta página funcionemos a base de razones asépticas. Dada la gravedad de los temas debatidos y los fuertes impulsos emocionales que se desencadenan de forma inevitable, mejor que mantengamos la cabeza fría. Controlémonos a pesar de que, en el fondo, políticamente no nos respetemos en absoluto. Esto se llama CIVILIZACIÓN.
10:38 a.m.
ENSPO dijo…

Luego está el tema de las causas de la derrota alemana y el post anónimo afirma que me contradigo o que no me aclaro. Pero lo que pasa es que la doctrina supremacista bíblica convierte la política alemana en un rodillo donde todo pivota en torno al ÉXITO MILITAR de la Wehrmacht, de manera que Alemania no puede ofrecer al resto de los pueblos europeos un modelo político de revolución nacional capaz de oponerse al bolchevismo y al capitalismo.

Alemania se queda sola como raza superior (nuevo pueblo elegido) y de esa soledad surge su inferioridad en términos puramente cuantitativos, porque Alemania, en un mapamundi, es un país relativamente pequeño que debe enfrentarse a enormes imperios coloniales (Francia, Inglaterra) y a super-naciones como la URSS y EEUU. El resultado del racismo será así la inferioridad productiva en el balance global de las potencias en conflicto.

Un error ideológico se transforma en un error político y este a su vez en una situación estratégico-militar insostenible.

!!!Aquí tienen ustedes la “utilidad” de la filosofía!!! Nada que ver con el culturalismo estratégico, es que no hay política sin una ideología detrás.

Como dice Vailos Laros, las causas de la derrota alemana son varias, la expuesta se encuentra entre las principales, pero hay otras. No pretendo agotar el tema en el hilo de un blog. Las respuestas en una página de internet no pueden sustituir a los tratados de filosofía o a los libros de ciencia. Son sólo orientaciones para posteriores abundamentos más sistemáticos.
10:50 a.m.
ENSPO dijo…

Respecto a la Iglesia Católica, nosotros no hemos dicho que el racismo biologista sea un invento de Roma, sino que el racismo del pueblo elegido procede de la herencia monoteísta abrahamánica en general; lo cual no obsta para que esa herencia haya sido INVERTIDA gracias a siglos de antisemitismo cristiano, protestante y católico. Dicha inversión es la condición histórica para que otro pueblo, cristiano pero no judío, pueda considerarse a su vez el verdadero pueblo elegido y perseguir a los hebreos como hijos del diablo asesinos de Cristo.

Cosa distinta es el biologismo supremacista, producto de la secularización de las ideas cristianas. Si usted seculariza la doctrina del pueblo elegido por dios, le sale la raza superior darwiniana o cosa funcionalmente similar. Tenemos así como resultado un montón de razas inferiores susceptibles de explotación y hasta de exterminio (si conviene). Entre los propios judíos acontece dicha secularización a lo largo del siglo XIX, no otra cosa es el sionismo. Al final la elección divina y los genes superiores son dos caras de la misma moneda. En la Edad Media se hablaba ya de “pureza de sangre”, un anticipo conceptual de lo que iba a suceder con la secularización moderna.

Dios, sangre, estirpe, raza, elección divina, etcétera, son nociones que se desarrollan subterráneamente en Europa sin solución de continuidad desde la época teológica a la época científica.

Todavía hoy tenemos a filósofos de la ultraderecha (como Laureano Luna) laborando en ese surco sin que se les caiga la cara de vergüenza.

11:05 a.m.
ENSPO dijo…

Pregunta de Arnold:

“A propósito… ¿Podrían ustedes informarme de si cierta prensa del PCF fue tolerada en Paris durante la “okupación”?…He leído que “L´Humanité” se editó con otro nombre…”

Ciertamente, el PCF siguió publicando y a la historia de la colaboración entre nazis y comunistas en Francia se le mete sordina, pero está documentada, no es un rumor. Los alemanes aceptaron incluso que los comunistas hicieran propuestas pacifistas, pero Pétain las vetó. Desde luego, los petainistas no estaban cómodos con el pacto germano-soviético, sin embargo sorprende que los nazis les dieran más cancha a los comunistas que las propias autoridades francesas colaboracionistas.

Véase el siguiente enlace sobre el tema:

http://www.undiadefuria.org/node/view/6820

Saludos cordiales.
11:28 a.m.
ENSPO dijo…

Un libro sobre el tema:

LIQUIDER LES TRAITRES. La face cachee du PCF. 1941-1943 (París, 2007) Jean Marc Berliere/ Frank Liaigre.

El tema es alucinante, ciertamente.

12:06 p.m.
Vailos Laros dijo…

He leído el artículo enlazado, y ciertamente es alucinante ese tema de la colaboración entre comunistas y nazis en Francia. Esto es algo muy poco conocido.

Lo que sí era ya relativamente sabido es esa falsa entronización de la Resistencia francesa como “héroes”, pues lo cierto es que los “heroicos” miembros de la Resistencia preferían delatar a sus camaradas antes que resistir (y eso si no se tiraban antes por la ventana cuando veían a dos agentes de la Gestapo llamando la puerta…), y por eso estaban recelándose continuamente entre ellos, delatándose entre ellos… y matándose entre ellos por “traición”. Casi podría decirse que los “heroicos” miembros de la Resistencia se mataban más entre ellos que ellos a los alemanes.

He aquí la “heroica” Resistencia francesa… Como diría Albert Speer, con razón: “¿Qué Resistencia?”.

Aparentemente, el tema de la Resistencia francesa no tiene nada que ver con el artículo de esta entrada, sobre la ideología oligárquica; pero, mira por dónde, resulta que en ese artículo sale a colación la Resistencia en cierta comparación, por boca, naturalmente, de cierto “pensador” (francés, por supuesto)…
1:41 p.m.
ENSPO dijo…

En efecto, todos los panfletillos de Stéphane Hessel, la “percha” en la que hemos colgado el libro sobre los indignados como hilo conductor para descender hasta el fondo del asunto, esgrimen el mito de la Résistance française como modelo para la juventud indignada. !!!Menudo sinvergüenza el pájaro Hessel!!!
1:48 p.m.

BÉTICA

9 mayo 2013

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Ni los vándalos ni los moros son los elementos fundacionales de la actual “Andalucía”:

Eslava Galán reivindica las raíces romanas de Andalucía en detrimento de las musulmanas
Eslava Galán, en el Teatro Romano de Málaga. | J. Domínguez
Cristóbal G. Montilla | Málaga

Juan Eslava Galán asume sin ningún problema una frase que pronuncia en su último libro uno de sus protagonistas: «Lo que les debemos a los moros se ha exagerado notablemente», dice Donoso, un personaje que guarda bastante parecido físico con el escritor jiennense. Sobre él descarga el propio Eslava Galán mucha de las cosas que piensa, y las suelta en ‘Ciudades de la Bética'(Fundación Lara), un ensayo que reivindica las raíces romanas de Andalucía en detrimento de las musulmanas. «Está perfectamente comprobado que descendemos de los cristianos del norte, no tenemos sangre musulmana», sentencia el autor.

A su juicio, la creencia de que la mayor herencia de la que bebe Andalucía es la musulmana se inicia con la llegada de los primeros viajeros románticos, «que, como saben que para encontrar las raíces romanas les bastaba con ir a Italia, vienen buscando la huella de Oriente». «Lo de los musulmanes es un tópico que hemos aceptado estúpidamente, y encima hemos hecho que se convierta en una imagen de Andalucía», aseveró.

Además, el autor no se muerde la lengua, y señala a Blas Infante como uno de los encargados de propagar de forma errónea lo que hoy se sigue entendiendo como una certeza: «El padre de la patria andaluza cayó en ridiculeces como la de vestirse de moro, recorrió Marruecos buscando el pasado andalusí y se extasiaba cuando veía allí algo parecido a la Alhambra, porque desconocía que la Alhambra es una creación exportada de Al-Andalus a Marruecos, y no al revés».

A la hora de justificar lo que él entiende como un predominio de las raíces romanas que sigue vigente, el escritor aseguró que «Andalucía llegó a ser la región más culturizada del Imperio Romano, y por eso hay que intentar que tenga una continuidad». «Aquí nacieron dos de las cuatro grandes figuras romanas, Adriano y Trajano, y filósofos como Séneca o tratadistas como Columela», recalcó Eslava Galán.

Asimismo, el autor explicó que uno de los grandes motivos, por los que ha escrito este libro, es que en aquella época el territorio andaluz era muy parecido al de ahora, «ya que sólo quedaría fuera un trozo de Almería, y dentro había una parte de la provincia de Badajoz».

En esta línea, Eslava Galán reiteró que este libro está escrito con el convencimiento de que «lo primero siempre será mirar al futuro, aunque no se deben perder de vista las raíces». De ahí que haya intentado que el relato de su acercamiento a los vestigios arqueológicos de aquel período se haya materializado de la forma más divertida posible, porque no quiere «dar el coñazo con la historia». «Creo que el secreto para que la historia llegue a la gente está en contar las cosas que ocurrieron hace 2.000 años como si hubieran ocurrido ayer y, viceversa, contar lo que ocurrió ayer como si hubieran pasado 2.000 años; al menos, es lo que suelo hacer cuando escribo de la antigüedad o de la historia reciente», apostilló.

Al oírle, no extraña los saltos que, con absoluta naturalidad, se producen del pasado al presente en esta narración que parte del reencuentro de dos viejos amigos, ya jubilados y aficionados a la arqueología, que se deciden a recorrer las antiguas ciudades de la Bética, sin renunciar al placer de sus tabernas o prostíbulos, en busca de la confirmación de lo viva que sigue Roma en numerosas costumbres.

Así, en este itinerario por lo que queda de Itálica, Ronda la Vieja, Carmona, Écija o Linares, lo mismo se emplean latinajos que se le llama ‘Guarralquivir’ al río. O, incluso, los protagonistas se disponen a montarse en una cuádriga cuando, en realidad, están subiendo al Ford Fiesta blanco en el que hacen este viaje que abraza presente y pasado.

FUENTE: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/21/andalucia_malaga/1353500934.html

“aborto” = asesinato voluntario de embrión humano

27 abril 2013


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Fuente:

…comprender a Heidegger…

25 marzo 2013

Cualquier “explicación”, “resumen” o “introducción” a Heidegger que no sea experimentada y vivenciada en las propias carnes como un shock, un auténtico colapso para nuestra existencia y, en fin, como la urgencia de un compromiso total, no es Heidegger. Opónense “comprender” (verstehen) y “conocer” (wissen) en el filósofo alemán. El saber es el negocio de los intelectuales; en el mejor de los casos, la exigible ciencia positiva. El filósofo en cuanto tal, en cambio, no “sabe” nada. Más todavía, comprende (versteht), precisamente, la nada. Así las cosas, empecemos por el principio. IRRUMPIR EN LA EXISTENCIA HISTÓRICA El Dasein somos nosotros, y “nosotros” se traduce como “ser ahí”, el “ahí del ser”, de la verdad, no mi cuerpo, ni mi mente, ni el “yo” individual… La filosofía entraña tomar las riendas de nosotros mismos y, por ende, irrumpir en la tempestad de la existencia histórica. Veremos que la verdad y el ser-para-la-muerte son como dos caras de la misma moneda; ésta en sí misma condénsase en el tiempo finito, un fenómeno que no podemos ver o tocar, pura proyección de fugitivas posibilidades fácticas, que cabe elegir o traicionar. Eso somos. Nuestra sustancia es el Zeit, pero no entendido como la imagen de una línea de puntos en el espacio (que se puede recorrer en las dos direcciones), sino como aquella fatalidad destinal que experimentamos al proyectarnos. ¿Pretenderá alguien que el tiempo no es real? ¿No más real que los objetos físicos? El tiempo no pasa, somos nosotros los que pasamos, dijo el poeta. ¿Qué implica hoy “nuestra existencia histórica” y qué relación tiene el Dasein así entendido -en tanto que temporalidad originaria de la historicidad– con la verdad de la muerte? Hasta la caída del muro de Berlín cualquier persona racional podía justificar el imaginario simbólico antifascistaapelando simplemente a la intrínseca criminalidad, hasta entonces nunca superada supuestamente en la historia, del sistema político nazi. Se trataba de una situación cómoda desde el punto de vista intelectual y moral, y existía una casi absoluta unanimidad sobre el valor universal del antifascismo. En la condena de Hitler confluían, en efecto, personas, grupos e instituciones de todas las ideologías, sensibilidades filosóficas, religiones y corrientes políticas, con la única y comprensible excepción de la denominada “extrema derecha” (siempre y cuando no fuera la extrema derecha judía). El antifascismo definía sin resistencias la ideología de Occidente, pero también la de los países con regímenes inspirados por Marx, de donde por lo demás era oriundo el discurso antifascista, y por supuesto la ideología desarrollista de un Tercer Mundo que se definía obligatoriamente en los términos del lenguaje políticamente correcto impuesto a todo el planeta por la poliarquía vencedora en la segunda Guerra Mundial. De suerte que, oculto tras la pugna por el dominio mundial y la confrontación ideológica entre el liberalismo y el comunismo, se detectaba un consenso axiológico, simbólico y doctrinal, algo así como la identidad en negativo de un significante hegemónico común: la maldad absoluta y metafísica de una entidad denominada “fascismo”. Semejante afirmación, que los intelectuales hacían misteriosamente compatible con el rechazo de todos los absolutos, el relativismo moral e incluso el menosprecio hacia la idea de libertad y culpabilidad aplicada a los delincuentes, se fundamentaba en una definición casi deíctica: la realidad de Auschwitz, es decir, el exterminio “industrial”de seis millones de judíos, atrocidad cuya dimensión y naturaleza superaba todos los crímenes cometidos doquiera en toda la historia de la humanidad y frente a la cual los “excesos” de los aliados angloamericanos y soviéticos empalidecían hasta desaparecer totalmente del campo de visión. Pero todo esto no era más que una fórmula para escapar a la experiencia de la temporalidad originaria, para embozarla y, con esta maniobra, alienar de sí misma la existencia de los sometidos, es decir, convertirlos en dóciles esclavos. Porque sólo el “ser para la muerte” (Sein-zum-Tode) es completamente libre.
Faurisson: la respuesta de los “demócratas”. ¿Escrache o kale borroka?

Cierto que ya antes de que se retirara el velo de la ceguera voluntaria manifestada por los intelectuales, algunas llamémosles “circunstancias” de fácil comprobación podían haber hecho reflexionar a unas personas cuya vocación profesional era supuestamente el pensamiento crítico. Por ejemplo, que la identificación entre fascismo y mal absoluto entrañaba ya un abuso del lenguaje, visto que el régimen de Mussolini, del cual procede el término “fascismo”, no había cometido ningún genocidio y ni siquiera podía ser considerado responsable de genocidios o incluso de haber impuesto un sistema totalitario (tratándose, técnicamente hablando, como reconocían los propios especialistas, de una simple dictadura donde la etnia judía aparecía ampliamente representada en el seno del propio partido fascista). Además, el caso del fascismo originario no era el único. De aceptarse, en efecto, el término para designar una amplia familia de movimientos e ideologías políticas, resultaba difícil, cuando no imposible, convertir a todos los fascistas en criminales contra la humanidad, que era lo que no obstante se pretendía. Frente a tales evidencias, cabía esperar algún signo de honestidad. Sin embargo, los intelectuales no tenían la más mínima intención de servir a la verdad pues el “fascismo” les negaba en calidad de tales, el fascismo era un “enemigo”frente al cual su capacidad de distinción y finura conceptual quedaba de pronto como bloqueada, resolviéndose inmediatamente el asunto en el lenguaje propio de un folleto de propaganda.
Un breve excurso sobre la extrema derecha. Puede haber otros motivos, y no sólo los de los intelectuales, para negarse en redondo a aceptar la verdad. Y ya hemos visto que la extrema derecha no se sumaría en principio al consenso del antifascismo, pero de ahí no se sigue, y ya explicaremos las razones, que la extrema derecha se comprometa con la verdad hasta las últimas consecuencias. Nunca lo ha hecho. Ocurre, más bien, que la extrema derecha es absolutamente incapaz de ejercer la crítica de la ideología dominante. El radicalismo derechista “de raza blanca” tiene sus propias ortodoxias y compromisos intangibles, cuya familiaridad con los de la ultraderecha judía (no podía ser de otra manera) la desautorizan completamente. De ahí que la extrema derecha europea u occidental no haya podido desmentir jamás el relato del sistema oligárquico de forma convincente, limitándose a contraponer, frente a las mentiras del poder, sus propias mentiras y dogmas incuestionables, más ridículos, si cabe, que los del judaísmo. Coherente al fin con esta realidad, una parte de la extrema derecha está ya apoyando abiertamente al Estado de Israel, es decir, haciendo causa común contra el “islamofascismo” y, por ende, con el imaginario antifascista. El destino de la destra (Fini) y de Marine Le Pen resulta a la postre de sobra conocido; antójase ocioso hurgar más en semejante bochorno. Evola: dogmática de la extrema derecha. La única excepción en todo el planeta de la que tengamos noticia empezó en este sitio. Aquí, por primera vez, y lo demostraremos día a día, fue emprendida en 2007 la crítica ilustrada integral de la ideología oligárquica sin concesión alguna a los tópicos ultraderechistas. La verdad racional es la muerte. En dicho precepto encuéntrase inviscerada la entera doctrina crítica como un comprimido semántico que sólo cabe desplegar. Ni dios, ni mito, ni raza aparecen por estos pagos. Existen algunos blogs próximos, pero a la postre estamos solos. Lejos de atribuirlo a méritos própios, el fundamento de este proyecto es la filosofía de Heidegger. Nosotros no tenemos la culpa de que en el concepto mismo de racionalidad vayan implícitos otros filosofemas, valores e instituciones que, como tales, quedan vinculados al simple ejercicio de la crítica veraz. Nos hemos limitado, conviene subrayarlo una vez más, a ser consecuentes. La otra opción sería argumentar desde las dogmáticas mágicas, paganas (“tradicionalistas”) o cristianas (en España, católicas) y, a la postre, desde un irracionalismo cualquiera, pero en esta casa nos lavamos cada mañana. Despellejar a los “intelectuales de izquierda”, acusándoles de mentirosos y cobardes, pero, en nombre del éxtasis chamánico, proclamar al mismo tiempo una nueva fe “pagana”, va más allá de nuestras posibilidades higiénicas. Que el cerdo con monóculo se ocupe de tales abyecciones.
La catadura moral de los autodenominados intelectuales no se mide, empero, sólo por la circunstancia de haber aceptado un difuso lenguaje criminal obra de aquel carnicero que fue Stalin, esto es, el lenguaje del antifascismo, ajeno a toda vocación científica y al menor asomo de rigor ético, político o filosófico, sino por haber vuelto la espalda de forma deliberada a unos hechos que llamaban insistentemente a las puertas de sus conciencias, unas aterradoras evidencias que, en función de su potencial efecto ideológico devastador sobre el imaginario simbólico del sistema político demoliberal, decidieron ignorar y silenciar. Con ello renunciaban, insistamos en este punto crucial, a la crítica y, en consecuencia, a su condición de intelectuales. Ésta comportaba ab initio el deber de desafiar los fraudes e interesadas manipulaciones del poder en aras de la ilustración, la racionalidad y la transparencia, pero al parecer tamaña impostura no les avergonzó.
Desde entonces viven cautivos de su propia decisión, un acto obsceno que explica las repetidas campañas contra la idea de verdad que salpican la historia intelectual de Occidente desde el año 1945 y que culminan en mayo de 1968, para detenerse sólo ante el Holocausto, la súbita excepción, y no precisamente casual, al patrón conductual de una forma de vida, el oficio de la objetividad, declarado obsoleto en sus ensayos de pensamiento. Así, única y exclusivamente Auschwitz sería “lo real” e incluso una realidad susceptible de ser amparada por la policía y el código penal (ese mismo “sistema represivo” que, por lo demás, en cuanto guardián de una realidad objetiva independiente o construida por las mismas instancias explotadoras hegemónicas que pagaban sus nóminas cada mes, no dejaban aquéllos de denostar en aras de la alegre transgresiónestética, política y moral). Por contra, hechos como los descritos en la obra de Solzhenitsyn les inspiraron, ya mucho antes de la caída del velo de Berlín, la socarrona sonrisa del viejo profesor posmarxista cuando pronunciaba la palabra“realismo ingenuo” ante el inocente estudiante de filosofía que todavía preguntaba por la verdad. Los intelectuales se fueron convirtiendo consecuentemente enadministradores de  información, pero no tanto en el sentido de determinar qué es o no es verdad a tenor de unos criterios racionales, cuanto en el de decidir sobre el catálogo de temas que admiten el marchamo de información válida, excluyendo aquéllos sobre los cuales sería inapropiado pretender seguir empleando el “lenguaje de la metafísica”, la “verdad”. Renunciaron voluntariamente, en definitiva, los intelectuales a ser intelectuales para convertirse en tibios híbridos, funcionarios de la burocracia docente y sacerdotes de una religión cívica universal, el antifascismo. Como vacas sagradas de la “cultura”, oficiaron la liturgia del mal radical, ejerciendo en homilías mediáticas o conmemorativas la estigmatización de las ideas, personas o grupos presuntamente fascistas, mientras dejaban reposar para siempre en el estante de la literatura de ficción los gruesos volúmenes de Archipiélago Gulag.
Comprendieron (verstanden) la verdad.
En la actualidad disponemos de una amplia documentación, aunque todavía insuficiente, sobre el mayor genocidio de la historia de la humanidad, esto es, el perpetrado, sin ninguna excepción relevante y a diferencia de los movimientos fascistas, por todos los regímenes comunistas (y sus aliados sionistas) allí donde han dispuesto del poder suficiente para llevarlo a cabo. La cifra de víctimas oscila entre los cien y los ciento sesenta millones de personas, asesinadas de forma sistemática e industrial en nombre de una ideología que no sólo se pretendía científica, sino la encarnación misma de la racionalidad. Ahora bien, si los hechos ya no se niegan, como no sea en el ámbito residual de los propios partidos comunistas, la reflexión que se deriva de tales hechos en lo que respecta a la ideología antifascista permanece encallada. El motivo es que esa reflexión conduce a una nueva serie de crímenes, a saber, los del propio liberalismo sionista occidental, y este hecho afecta directamente a la versión oficial del holocausto y, por ende, a las cátedras de quienes tendrían el deber de asumir la verdad como un acto heroico. Ante la demanda del sacrificio personal, del heroísmo, los intelectuales se escabullen, pues ¿no era eso el fascismo? Porque el heroísmo, por mucho que la extrema derecha intente explicarnos algunos mitos (cuentos) al respecto, no consiste en andar por el mundo con una espada. El héroe no es alguien que lleve en su cabeza la imagen estilizada (que incluye las dimensiones corporales y hasta el peso recomendable) de un guerrero espartano. El héroe es, para decirlo con Felipe Martínez Marzoa, “aquel que osa ser, que se atreve con la verdad y la experimenta en la forma de la ruina, la oscuridad y la muerte”. Observamos, así, un clamoroso y cobarde silencio que se prolonga ya más de una década y que sólo ha sido interrumpido aquí y allá por heroicas voces aisladas. Pues el caso es que los intelectuales no sólo no se han retractado de sus pasadas militancias, no sólo no han pedido perdón por haber legitimado con sus plumas a los mayores criminales que la memoria humana evocar pueda –sí, más incluso, por el volumen, la intencionalidad y la sistematicidad de sus fechorías, que los propios nazis-, sino que pretenden seguir ejerciendo el sacerdocio antifascista como si nada hubiera sucedido tras el hundimiento del comunismo. Para decirlo brevemente, la intelectualidad ha admitido a regañadientes la “realidad” del genocidio marxista, pero no considera cuestionable la vigencia del lenguaje y del dispositivo de valores, significantes y conceptos que hizo posible y justificó ese mismo genocidio y todos los que vinieron después bajo el dominio de la oligarquía filosionista. De ahí que pueda perpetuarse el lenguaje antifascista, herramienta principal del genocidio, incluso con declaraciones tales como que Stalin –el inventor de la jerga antifascista- era, en realidad, un fascista y no un “auténtico” marxista. Exoneración devenida lugar común pese a su incapacidad de explicar que el genocidio comenzara ya con el propio Lenin y continuara, mucho después de la desestalinización, en la obra exterminadora de Mao y de tantos otros matarifes comunistas. Por no hablar del hecho de que las propias víctimas eran calificadas, por sus victimarios, de fascistas, y que ese sigue siendo el lenguaje de las democracias liberales de occidente en tanto que instrumentos del sionismo.
Es en este contexto histórico que detectamos una creciente insistencia mediática y cultural en promover la memoria del Holocausto y  remachar su, por decirlo así, intangible irrebasabilidad criminológica. Ahora bien, en la actualidad no se trata ya sólo de sancionar penalmente la negación de los crímenes nazis, amordazando la libertad de expresión de unos cretinos ultraderechistas amantes de Jesús o de las hadas,  que, sin embargo, deberían tener derecho a exponer incluso sus ridículas pretensiones (otra cosa sería la instigación o la inducción directa a repetir dichos crímenes), sino del concepto de banalizacióndel Holocausto, en virtud del cual se fiscalizaría toda consideración sobre el lugar jerárquico que los crímenes nazis deben ocupar en la escala de las fechorías humanas, penalizando aquellas manifestaciones públicas susceptibles de cuestionar la valoración oficial emitida por las autoridades. Con ello la clase política blinda el núcleo ideológico de sus fuentes de legitimación y lanza a los intelectuales un mensaje asaz diáfano, a saber, que el reconocimiento de los crímenes perpetrados en nombre de unos valores que son al mismo tiempo, para el poder, los valores humanistas, incuestionablemente válidos, no puede ir acompañado de una consideración ética sobre su criminalidad intrínseca y que, por lo tanto, a despecho de las cifras y de las realidades, los crímenes nazis y losvalores fascistas deberán seguir siendo, en adelante y para siempre, los crímenes y los valores criminógenos por excelencia. Evidentemente, con ello se paraliza toda reflexión sobre las consecuencias éticas y políticas de los “genocidios olvidados”, refrendando estructuralmente desde las instancias políticas y las instituciones “democráticas” la que ha sido la postura psicológica espontánea de los intelectuales progresistas: admitir los hechos en silencio y actuar como si tales hechos carecieran de toda significación filosófica.

COMPRENDER HEIDEGGER

De lo dicho se desprende que, en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes. Criminalidad de la ideología, la clase política y de los intelectuales que han legitimado el asesinato de masas y su encubrimiento, o sea, en una palabra, la institucionalización de la mentira como normalidad humana cotidiana que hace posible semejante atrocidad sin par. Ya sabemos que dicha tarea no será emprendida donde debiera, a saber, en las instituciones que representan en nuestra sociedad presuntamente democrática los principios y preceptos de la ciencia, sino en los márgenes institucionales y por parte de personas ajenas a la casta intelectual profesional. De ahí no se puede concluir que todos los intelectuales profesionales, por el simple hecho de serlo, merezcan total descrédito, ni mucho menos. Pero la profesionalidad, siendo un mérito en el filósofo, sólo podrá serlo si a la condición de profesor añade la de auténtico filósofo. No puede ser de otra manera, dado que los intelectuales sólo han llegado a conquistar su estatus social después de una selección o criba político-administrativa que incluye el compromiso tácito, y a esto se llama “corrección política”, de sacrificar la verdad cada vez que “convenga” hacerlo.
Por otra parte, los interdictos políticos que sancionan la defunción definitiva de la crítica en el marco de las corruptas instituciones demoliberales, suponen al mismo tiempo el cambio del centro de gravedad de la vida cultural, la decadencia del intelectual en cuanto figura cívica y la creciente importancia de los procesos de formación de la opinión pública ajenos a la crítica. Porque ya no se trata de fijar el campo de batalla de los procesos de legitimación del poder oligárquico en el terreno de una constatación objetiva de hechos que sólo puede traer malas noticias a las élites hegemónicas. Ahora, la casta de gángsteres que nos gobierna necesita erigir y acotar ante todo un emplazamiento institucional donde ya no se decide qué hechos merecen el calificativo de tales, sino antes bien qué hechos deben ser considerados importantes al margen de todo criterio de racionalidad o equivalencia con lo que en su día fueron los criterios éticos y políticos de estigmatización del fascismo. La valoración del peso axiológico, relativo o absoluto, de los hechos probados, no puede depender así de criterios controlables desde un punto de vista racional, sino de criterios políticos definidos por el imaginario simbólico antifascista y, por lo tanto, fuera del espacio académico, condenado al silencio o, en su defecto, a la chapuza propagandística. El marco idóneo donde fijar los dispositivos de legitimación ideológica es así el llamado “mundo de la cultura”,el periodismo, los medios de comunicación, la radio, el cine, la televisión y la literatura de ficción, primando en todo momento el factor cuantitativo sobre una exigencia de calidad que limitaría los apetecidos efectos de creación de opinión a escala de masas. De manera que los intelectuales se ven paulatinamente condenados a la marginalidad, encadenados como están a lahumillante cautividad de discursos reducidos a imágenes cinematográficas cuyo epicentro simbólico es Hollywood y entorno a las cuales se construye nuestra realidad social en cuanto mundo del antifascismo.Aquí aparece la figura de Heidegger, cima del pensamiento secular y, al mismo tiempo, militante nacionalsocialista depurado por las autoridades de ocupación. Heidegger encarna el compromiso con la verdad que como tenebroso astro negro de fondo pone en evidencia, en términos de silenciosa denuncia, el perfil del podrido intelectual “progresista”.
La primera pregunta que acude a la mente es sin duda alguna la que versa sobre los motivos de una crítica del antifascismo. Criticar el antifascismo, ¿no equivaldría a legitimar el fascismo? Por tanto, dicha tarea sólo podría presuntamente plantearse desde posturas tácita o expresamente fascistas, lo que implicaría un insulto a las víctimas del Holocausto y por lo tanto un delito. Sin embargo, a  nuestro entender, es perfectamente plausible criticar el antifascismo a partir de la herencia de los valores ilustrados, los derechos humanos y la democracia, sin negar que el nazismo fuera efectivamente un sistema político criminal. En efecto, lo que se cuestiona es el grado de criminalidad genocida del nazismo por comparación con otros regímenes políticos que la historiografía oficial ampara por acción u omisión. Lo que se cuestiona también es la intrínseca criminalidad del fascismoentendido como familia de movimientos políticos e ideologías cuyo denominador común sería la negación de los valores hedonistas, la cual categoría genérica, a diferencia del marxismo-leninismo, está muy dudosamente lastrada de una acusación generalizada de genocidio. Por tanto, lejos de legitimar los crímenes del nazismo y por ende de insultar a las víctimas del genocidio perpetrado por los secuaces de Hitler, la crítica del antifascismo rechaza la utilización abyecta de esas mismas víctimas como pantalla para encubrir otro genocidio de proporciones todavía mayores. Efectivamente, la crítica del antifascismo parte de la sospecha, bien fundada, de que la reiterada e interminable condena de los crímenes nazis por parte del dispositivo publicitario antifascista no obedece a razones morales o humanitarias, sino a móviles bochornosamente  políticos. En definitiva, si la sensibilidad presuntamente ética de los operadores del antifascismo se fundamentara en la piedad hacia las víctimas, ¿cómo se explicaría entonces el olvido de los 100-160 millones de víctimas de los regímenes marxistas? ¿Y Dresden, Hiroshima, la Nakba, Vietnam o Irak? Ergo, las razones del antifascismo no puedenser morales sino de otra índole, más siniestra. Quod erat demonstrandum.
Ahora bien, una vez admitido el factum de que la “sensibilidad democrática y progresista” debería ser absolutamente incompatible -pero es compatible de facto– con el silencio entorno a los mayores genocidios de la historia, cuya impunidad clama al cielo entre los cánticos ensordecedores del humanismo institucionalizado, la siguiente cuestión que debería plantear la crítica filosófica sería la de los motivos realesde la constante campaña propagandística alrededor de “el Holocausto”. Y dichos motivos son, por una parte, de índole política, y por otra, perfectamente criminales, pues suponen ocultar, con imágenes cinematográficas de perversos alemanes asesinando judíos, la realidad de los delitos contra la humanidad, perpetrados, legitimados, silenciados o banalizados por quienes desde el año 1945 hasta la actualidad detentan el poder en el mundo. Bien entendido que el dispositivo de lavado de cerebro no consiste en negar que los vencedores hayan cometido crímenes, sino en afirmar que el mayor crimen, el crimen absoluto –tan absoluto que, según el propagandista Elie Wiesel, se ubicaría más allá del pensamiento y del lenguaje meramente humanos, en el limbo de un “silencio” místico- es el cometido contra los judíos. Este planteamiento obscenamente racista, que una vez más no versa sobre los hechos en cuanto tales sino, como ya hemos adelantado, sobre una cuestión filosófica, a saber, su importancia relativa según criterios éticos, jurídicos y humanitarios, convierte los “genocidios olvidados” (Kolymá, pero también Dresden o la Nakba) en cuestión susceptible de banalizaciónpenalmente no sancionada y socialmente promovida. La naturaleza metafísica del genocidio de los judíos posibilita la construcción social de una imagen del mal absoluto que relativiza todos los crímenes que la clase política dominante haya podido cometer y que  comete y seguirá cometiendo en el futuro con total desparpajo y en nombre del humanismo. Así, el antifascismo se nos aparece ahora, aunque ya lo fuera desde sus orígenes estalinianos, como una patente de corso para la promoción de los más turbios intereses antidemocráticos e incluso para el asesinato masivo de segmentos enteros de la población, aunque, eso sí, siempre en nombre de los valores hedonistas que el fascismo, imprudentemente, osó conculcar. Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger. El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la problemática que define nuestra “irrupción en lo histórico” en tanto que acceso a la verdad. CONTRA LOS INTELECTUALES
Una nueva crítica que permita salvar el proyecto ilustrado en tanto que compromiso con la verdad no puede limitarse a la revisión fáctica de la historia: tiene que reflexionar sobre los fundamentos de valores que han hecho posible el mayor fraude informativo y científico perpetrado jamás, pero, precisamente, perpetrado en plena “sociedad de la información”. No en vano habla Heidegger de la información como de “lo informe”: la extinción de la verdad. Porque esta barbarie que avanza cada día (“el desierto crece”, Nietzsche dixit) no sólo se cobra como víctima la historiografía científica en nombre de una memoria histórica manipulada, sino que con ella arrastra la idea misma de verdad, la ciencia en cuanto tal, el pensamiento libre (es decir, no sujeto a observancias dogmáticas de ninguna clase incluida esa coacción permanente denominada Auschwitz, pero también de los dogmas de la extrema derecha no antifascista). Porque, precisamente, el atentado a la civilización que se comete mediante la coartada del dogma “fascismo=mal absoluto” tiene sólo  una finalidad política: servir a la extrema derecha judía, o sea, abonar la exégesis o lectura extremista de una tradición religiosa concreta, la autointerpretación radical de una etnia como pueblo elegido, el racismo, el supremacismo e imperialismo colonialista de un determinado nacionalismo, antidemocrático por esencia, que no se detendrá hasta someter todo el planeta o provocar una debacle nuclear. ¿Cómo puede la extrema derecha “no antifascista” responder a ese proyecto cuando opone al déficit democrático la supresión pura y simpe de la democracia, al dogma antifascista, un nuevo dogma (llámese magia, experiencia de la suprema identidad, fe católica, héroe indoeuropeo o cualquier otra conditio sine qua non), al pueblo elegido, la raza superior y a la prostitución masónica del proyecto ilustrado, la regresión al catolicismo preconciliar o, peor todavía, al chamanismo? La cosa, en efecto, no cambiaría mucho si en lugar de los judíos colocáramos a santa Alemania y el “héroe” del Tsahal fuera desplazado por el “héroe” de la Wehrmacht en nuestro imaginario. Aquéllo que define al héroe es “lo que hace” efectivamente y no una imagen estética. El héroe es la ética, no la literatura épica. El heroísmo no consiste, como cree el skin-head uniformado o su equivalente libresco, en ir por la vida paseándose con una espada en la mano (no me cansaré de repetirlo), sino en una cuestión de orden estrictamente axiológico y espiritual (de cuya sacralidad, ciertamente, puede surgir la legitimidad de la espada, llegado el momento, pero sólo a posteriori). Héroe será quien irrumpa en la existencia histórica y esto significa: quien haga suya la verdad y nada más que la verdad, sin condiciones. Es menester comprender (verstehen) -y no sólo inteligir a la francesa, cartesianamente- cómo ha sido posible el fraude cósmico en que vegetan narcotizadas las sociedades occidentales y la relación de la impostura sionista con otros valores que acompañaron al valor verdad en la fundación del proyecto ilustrado. Comprender Heidegger significa, por tanto, ir más allá del mero “relato de los hechos”. La filosofía de Heidegger no puede, por ende, ser resumida en forma de un mero quantum de información. Heidegger no es un intelectual. Si alguien quiere “información” sobre Heidegger, puede encontrarla en cualquier enciclopedia al uso. Pero la finalidad de la información es dar por satisfecha una curiosidad, tras lo cual el efecto antipedagógico de esta operación  deformativa será el contrario al presuntamente buscado si de veras se pretendía facilitar la comprensión de Heidegger: desmotivar a los que creen que ya “saben” qué es  Heidegger y añadir la ficha correspondiente de la colección a las de Aristóteles, Platón, Kant, Hegel… No obstante, ya para el propio Heidegger comprender (verstehen) es otra cosa que memorizar unos datos, nada que ver la adquisición de información con la verstehen, acto que comporta una suerte de “conversíón” del existente, del Dasein, a la verdad. Los intelectuales encarnan, de todo punto, la negación, la subversión descarada y a veces consciente de semejante proceso. La enseñanza institucional académica de la filosofía es así una prueba, no de un aprendizaje, sino de cómo se destruye el sentido mismo del filosofar. El pensamiento heideggeriano aporta, por el contrario, las claves para que la experiencia de la verdad desencadene esa transmutación interna, de carácter ontológico-constituyente, que equivale al surgimiento ante nosotros de un mundo nuevo, de nuestra enterrada patria ancestral.
En consecuencia, no “resumiré” en diez frases o cien o mil la filosofía de Heidegger para aplacar de cualquier manera, y a la postre saciar, la saludabilísima sed de “comprender Heidegger” expresada por jóvenes disidentes que han encontrado en este filósofo un camino hacia su liberación frente al dispositivo oligárquico. Y añado: este anhelo no lo van a cumplir en ninguna institución oficial gestionada por intelectuales profesionales. Sólo a uno puedo recomendar y es a Eugenio Gil Borjabad. El propio Heidegger intentó transformar la universidad de su tiempo, pero las inercias del cuerpo docente abortaron el proyecto. Las grandes aportaciones a la filosofía hace ya décadas que proceden del exterior de la universidad. Casi todos los pensadores relevantes, después de Hegel, eran filósofos, no profesores de filosofía (=funcionarios): Marx, Kierkegaard, Nietzsche… Una excepción es Heidegger, pero precisamente la característica diferencial de Heidegger consiste en el intento de introducir de nuevo el pensamiento filosófico, devenido exangüe  a manos de los intelectuales, en una institución académica refundada. El Discurso del Rectorado, famosa pieza de oratoria de Heidegger, refleja esa voluntad, erróneamente confundida con la del nazismo más mostrenco, pero “fascista” a la postre.
Nosotros no creemos ya en las instituciones oligárquicas actuales y el propio Heidegger se dio cuenta muy pronto de que poco quehacer quedaba en ellas. El abajo firmante lo ha comprobado también una y otra vez, tras amargas experiencias que le muestran a catedráticos de filosofía como seres capaces de mentir a sabiendas con la más alegre ligereza. Uno de ellos es Alberto Buela, pero podría dar una lista muy larga de mendaces profesionales de la “verdad”. Los intelectuales, incluso cuando se pretenden heideggerianos, redúcense por lo general a meros administradores de una información y a funcionarios deseosos de promoción jerárquica al servicio del poder de turno (o de cualquier otro que le sustituya, por mezquino que sea, en el ámbito de la “extrema derecha”). No son libres, ni pueden serlo, para el compromiso incondicional -existencial- con la verdad, de ahí que la mayoría de ellos puedan mentir sin sentir que hayan traicionado nada.  El intelectual encarna la secularización moderna del sacerdote cristiano, léase: del mentiroso por excelencia, pues todo su ser arraigó en la fábula de la resurrección de Cristo (tras de Jesús, como sabemos, otras fábulas judías ocuparán su lugar…). Necesita, el intelectual, una vida tranquila, unas pautas cotidianas que no van a variar, en lo sustancial, tanto si en su cabeza circula  “información” relativa a Heidegger, como si es Kant, Platón, Marx (o la mismísima figura del héroe) el objeto de sus elucubraciones… Siempre será, al margen de los contenidos teóricos, idénticos contenidos prácticos, la misma vida, a saber, la del intelectual. El estamento sacerdotal es tan antiguo como la civilización y se remonta al Egipto faraónico, donde los sacerdotes controlaban valiosas informaciones matemáticas que les permitían manipular la entera sociedad egipcia. En la actualidad, poco ha variado el rol del sabio, siervo de los poderosos. Pero semejante figura del espíritu nada tiene que ver con la filosofía porque la filosofía es ya una forma de vida en las antípodas del somnoliento rumiar del intelectual y de las servidumbres políticas inherentes a ése su planteamiento existencial constitutivo.
El proyecto “Comprender Heidegger” que se está llevando a cabo en este sitio no se limita, en fin, a proponer un “cursillo” de filosofía, sino a promover aquéllo que Heidegger entendía por existir filosófico, una decisión heroica que reclama romper con la institución filosófica oficial y sus sempiternos modelos humanos de erudición académica. Las fantasías épico-heroicas acompañan a la existencia burguesa (por supuesto, en el desván de la imaginación), pero el héroe filosófico es un héroe trágico, no épico. De ahí que nos hayamos dirigido a militantes nacional-revolucionarios para emprender el proyecto, porque no se trataría de una propedéutica ahormada a una ideología política, sino de algo completamente diferente, a saber, que la filosofía de Heidegger, la filosofía como tal, condujera por sí sola sin distorsión externa al compromiso nacional-revolucionario porque es ese compromiso el que constituye la condición de posibilidad hermenéutica -y epistemológica- de la comprensión (he expuesto esta cuestión en el ensayo Verdad y muerte I. Introducción a los fundamentos filosóficos del nacionalismo revolucionario, Madrid, 2012).  De tal suerte que el Discurso de Rectorado no se concibe aquí como un elemento extraño, “político”, añadido al pensar “propiamente” filosófico de Heidegger, sino como filosofía en estado puro, con el mismo rango que el resto de su obra. La meta de Heidegger: acabar de una vez por todas, y para siempre, con el dominio de los intelectuales en la universidad, para que la verdad sin condiciones pueda volver a ser posible. Y este evento no significa sólo producir una nueva teoría, sino, repitámoslo por última vez, la irrupción en la existencia histórica (inseparable, hoy, del tema de “el Holocausto”) y, por ende, las consecuencias políticas represivas que de ese acto se derivan, el riesgo de muerte. Quienes tengan miedo o deseen “vivir felices”, eviten pues “comprender Heidegger” o consuélense con “información” sobre sus textos.
Jaume Farrerons
22 de marzo de 2013
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13 comentarios:

Vailos Laros dijo…

[Parte 1 de 2.]
Ha sido una buena coincidencia que este texto de Jaume Farrerons, “Comprender Heidegger”, tan interesante como revelador, se publicara cuando todavía estaba leyendo otros que Eugenio Gil Borjabad había publicado en su blog Todo fluye, todo fluye… (http://www.todofluyetodofluye.blogspot.com.es/):  “¿Heidegger difícil?” y otros.  Tras la lectura de “Comprender Heidegger” me gustaría plantear algunas dudas, a la par que hacer algunas puntualizaciones.  En el instituto prácticamente no tocamos nada de Heidegger, así que con mis preguntas y puntualizaciones sólo pretendo acercarme al pensamiento de Heidegger (que es casi un gran desconocido para mí) y captar mejor la esencia de su mensaje.
¿Verdad y ser-para-la-muerte se corresponden, respectivamente, con Sein (“ser” o “estar”) y Dasein (“ser-ahí” o “estar-ahí”)?  ¿Zeit (“tiempo”), en cuanto sustancia, se correpondería con la verdad, esto es, con el Sein?  Si el tiempo no pasa, sino que somos nosotros los que pasamos una existencia acotable (histórica), ¿entonces es que el tiempo es el ser por antonomasia?
¿Debo inferir que la pregunta que se plantea al principio (“¿Qué implica hoy ‘nuestra existencia histórica’ y qué relación tiene el Dasein así entendido –en tanto que temporalidad originaria de la historicidad— con la verdad de la muerte?”) queda respondida, tras una exposición de una especie de “estado de la cuestión” de la ideología antifascista, en el hecho de que el poder actual rehúye esa “existencia histórica” para evitar que surjan héroes verdaderos, es decir, hombres libres conscientes de la “tragedia” de su “temporalidad”, de su condición de ser-para-la-muerte, y, de esta manera, dominar a una masa de esclavos?  Si es así, entonces lo que yo, por paráfrasis, llamaría el “olvido del ‘ser-ahí’ (o del ‘estar-ahí’)” ¿lleva implícito el “olvido del ser”?  ¿O el proceso es a la inversa?
Más adelante se dice:  “Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger.  El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la problemática que define nuestra ‘irrupción en lo histórico’ en tanto que acceso a la verdad”.  Y también:  “(…) en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes“.  Me pregunto entonces si esto no se practicaba también antes que Heidegger; quiero decir que si, por ejemplo, Sócrates, con su dialéctica (y, por tanto, con su búsqueda racional de la verdad), hubiera vivido en la época actual, no sería un héroe al enfrentarse al stablishment actual como se enfrentó al de su tiempo (y por lo que fue condenado a muerte por envenenamiento con cicuta).  En definitiva, estos párrafos me hacen plantear la siguiente cuestión: ¿qué diferencia hay entre el simple mortal que, en pos de la verdad, y sin ser heideggeriano, emplea el rigor científico o la filosofía crítica (racional),  y el que adopta la filosofía heideggeriana?
8:03 p.m.

Vailos Laros dijo…

[Parte 2 de 2.]
Sabía que en Italia había fascistas de etnia judía, como también que había incluso algunos jefes de la mafia en puestos del Partido Nacional Fascista (eso sí, en el sur de Italia sobre todo, donde la mafia tenía –y sigue teniendo– más arraigo); pero ¿tan “ampliamente representada” estaba esta etnia?  El fascismo italiano no se había planteado el “problema judío” porque, sencillamente, no existía.  Sin embargo, en 1938, poco después de la visita de Hitler a Mussolini, se dictó en Italia una Ley de Defensa de la Raza casi a imagen y semejanza de las leyes raciales de Núremberg de 1934.
Es curioso que el hecho de que esos “intelectuales” vendidos eliminaran la objetividad es sus ensayos, coincida con el fin de la “modernidad” y con el principio de la “postmodernidad”, que, como se sabe, defiende la subjetividad.
Y respecto a la “mutación” de Stalin en “fascista” en virtud de la ingeniería semántica asumida por esos “intelectuales”, me gustaría añadir que incluso en las “democracias”, el “fascista” era el que torturaba, el sádico, el violento…  Dos películas pueden servir como ejemplo de ello: Fuerza bruta (1947), dirigida por Jules Dassin y protagonizada por Burt Lancaster, y Brigada 21 (1951), dirigida por William Wyler y protagonizada por Kirk Douglas.  Se diría que los críticos de cine se pusieron de acuerdo en calificar al villano de la primera y al protagonista de la segunda de “fascistas”.  Y es que el demócrata liberal, por definición, es un ser de comportamiento impecable y que nunca ha roto un plato, y, por lo visto, la tortura, el sadismo, el machismo y demás maldades sólo nacieron con el fascismo…  A este respecto, no puedo evitar recordar una frase de Drieu La Rochelle:  “Debemos recuperar la palabra ‘fascista’ de la boca de nuestros adversarios, de toda la palabrería democrática y antifascista, y hemos de retomar esta palabra como un desafío”.
Sobre el énfasis en los crímenes de los fascistas y la relativización de los crímenes de los antifascistas (tanto liberales como comunistas), hay un “argumento” que suelen esgrimir a menudo los “intelectuales” al servicio del poder:  “Se puede pensar el marxismo sin el gulag, pero no el nazismo sin Auschwitz”.  Sin embargo, frente a esto ¿sería válido argüir que el strasserismo (o sea, el “nacionalsocialismo de izquierdas”) vendría a demostrar que el nacionalsocialismo fue una cosmovisión de la que el hitlerismo sería sólo una interpretación, errónea a su juicio?
Efectivamente, los judíos se hallan hoy situados en un plano superior respecto de los demás, y para nada en un plano de igualdad.  Cuando alguien hace un comentario despectivo sobre los rumanos o sobre los andaluces, por ejemplo, aquí no pasa nada; sin embargo, cuando lo hace sobre los judíos, ya es un “antisemita”, y el antisemitismo ha sido elevado al rango de categoría a tener en cuenta en el ámbito legal o penal.  Primero se instituye la “palabra maldita” (“antisemitismo”), y, a partir de ahí, por sugestión, se condiciona la libertad para expresarse…
Me ha sorprendido el comentario sobre Alberto Buela.  Hace un tiempo leí de él un libro publicado por ENR (y cuyo nombre no recuerdo ahora), y también lo he escuchado en unas Jornadas de la Disidencia, y por eso pensaba que, como nosotros, era un disidente; pero, igual que me ha pasado con Alain de Benoist, tal vez me he perdido algún texto suyo donde se ponga en evidencia que no es de los nuestros.  ¿Entonces Alberto Buela es un intelectual que, en el fondo, sirve al poder de turno?
Es posible que mis preguntas resulten impertinentes, pero sólo intento…, pues eso: comprender a Heidegger.
Un saludo.
8:07 p.m.

Augusto dijo…

Alberto Buela y Marcos Ghio (traductor y editor de Evola) son de los pocos ideólogos que le quedan vivos a la extrema derecha argentina. Ambos en nombre de la filosofía, claudican, uno al integrismo católico antisemita (Buela), y el otro a la defensa del fundamentalismo islámico con argumentos evolianos (Ghio). Comparten una visión religiosa de fondo, antidemocrática, y están en las antípodas de lo que se plantea aquí en Filosofía Crítica. Marcos Ghio raya lo delirante y por ello está cada vez más sumergido en la soledad de su desierto proislámico. Buela es más peligroso porque sabe como llenarse la boca de palabras seductoras para los que no tienen suficiente formación filosófica. Sigue las temáticas de moda en la europa ‘identitaria’, y reformula esas temáticas en un tono ‘criollo’ para vender en el mercado de habla hispana. En España podrá pasar por disidente (habría que preguntarle de qué), pero en Argentina las cosas son distintas porque se nutre y surge del ámbito de ultracatólico y reaccionario vinculado a la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina, organización clandestina muy similar a la Red Gladio europea y antecedente represivo inmediato de la última dictadura militar). Esto le impide tener algún eco. En Argentina esta gente es letra muerta, por suerte. Los verdaderos nacional revolucionarios ya ni hablamos de ellos más que para reirnos. De más está aclarar que no tienen NINGÚN TIPO DE RECONOCIMIENTO ACADÉMICO en la Universidad de Buenos Aires, ni en el ámbito de la filosofía en general. Tengan cuidado también con la letra de Juan Pablo Vitali, otro escriba del MSR, que se perfila como un ‘sucesor’ de Buela. La exportación del peronismo que hacen ambos, a la medida del MSR y el sitio ‘el manifiesto’, y el tufillo nostálgico-conservador con que habla de la hispanidad lo vuelve realmente patético. Cualquier autor marxista de la Izquierda Nacional argentina es mucho más nacional-revolucionario que éstos payasos. Es que el peronismo, pero en general, la historia argentina es mucho más rica que lo que expresan estos sectarios, y lo es en la actualidad también. Así lo demuestra a cualquiera que se interese por leer un poco que pasa en nuestro país y compararlo con las sesudas opiniones de estos dinosaurios. No vivimos en el paraíso (como quisieran los Buela) pero si en una realidad más dinámica y pujante, que la del país en ruinas del 2001 que dejó el neoliberalismo. La crisis que hoy tienen en España parece un calco de lo que fue aquella, la nuestra. Saludos.
9:35 p.m.

Anónimo dijo…

He leído muy poco de Ceresole, apenas un libro, “CAUDILLO, EJÉRCITO, PUEBLO. LA VENEZUELA DEL COMANDANTE CHÁVEZ.”, pero no lo tenia dentro de la concepción, ni siquiera remota, de que fuese sionista, o no se si a eso se refería con “Pero se trata de una minoría dentro del radicalismo religioso y, por razones obvias, Naturei Karta no puede ser incluida en el concepto de extrema derecha judía o nacional-judaísmo postsionista (Norberto Ceresole).” Si es así, me gustaría, por favor, que me remitiesen a algunas fuentes para comprobar dicha cuestion. Gracias.
10:40 p.m.

Vailos Laros dijo…

Augusto: muchas gracias por tu aportación.  Sencillamente es que no conocía mucho a Buela, y menos todavía a Ghio.
3:20 a.m.

ENSPOdijo…

Primero quisiera aclarar el tema de Norberto Ceresole. Cuando se le cita es para hacer nuestro su concepto de nacional-judaísmo postsionista. O sea que la cita entre paréntesis de su nombre es sólo una referencia a la oriudez del concepto en cuestión.
3:46 a.m.

ENSPOdijo…

Por lo que respecta a Buela. Nuestra crítica a este señor en el texto de la entrada se refiere a una cuestión personal, a saber, nos consta que Buela, siendo filósofo profesional, miente con una facilidad bochornosa, pero también lo hacen otros profesionales de la filosofía. Cuando hablo de mentiras me refiero a cosas que han dicho y que puedo probar documentalmente que son falsas y que ellos saben falsas, a pesar de lo cual no tienen empacho en sostenerlas.
Esta crítica PERSONAL no quería entrar en las posturas filosóficas y políticas de Buela, pero ya otro usuario ha hecho una aportación al respecto con la cual muestro mi total acuerdo en términos generales.
Saludos.
3:50 a.m.

ENSPOdijo…

Respondiendo a Vailos Larios:
Cuando hablo de que nuestra sustancia es el tiempo, la palabra sustancia es totalmente inadecuada, pero lo hago a efectos pedagógicos, puesto que en el lenguaje imperante el sustancialismo se ha identificado siempre con: somos nuestro cuerpo, nuestros brazos, piernas, corazón, cerebro o, a lo sumo, psique, mente. Incluso cuando se habla del alma, ésta es una especie de sustancia tenue, y a eso se le denomina “espiritualidad”, un materialismo atenuado de un ente que se separa del cuerpo y garantiza la inmortalidad (que es uno de los más produndos deseos del cuerpo y nada espiritual, por cierto…).
Por tanto, se trata de una metáfora. Somos tiempo significa que nuestro ser es la temporalidad, pero no una temporalidad concebida en términos espaciales (línea de puntos sucesiva), como hace el sustancialismo, sino esa temporalidad que experimentamos en la proyección histórica de posibilidades del “nosotros” en tanto que “ahí del ser” o Dasein. Empleo el lenguaje sustancialista y digo que esa es nuestra única  “sustancia” para enfatizar la prioridad, pero ahora aclaro que el tiempo es el fenómeno más alejado posible a cualquier fundamento ontológuco de un  sustancialismo. De hecho, el sustancialismo se ha basado siempre en la percepción presente de la cosa “ante los ojos” y define la antípoda del filosofar  heideggeriano.
La conclusión no es que el tiempo sea el ser por antonomasia, sino que el problema de la temporalidad representa la puerta de acceso a la cuestión del ser. Significa que hemos de pensar en términos no sustancialistas o caeremos en versiones malas de cosmovisionalismos científicos. El filósofo no es un generalista de tesis científicas, sino que se plantea la pregunta por el SER de la verdad, el tema de en qué consiste que la verdad SEA. Éste es su “único” “objeto”, empleando otra vez un lenguaje incorrecto, pero sólo para que me entiendan a título provisional.
4:01 a.m.

ENSPOdijo…

Siguiendo con Vailos Larios:
La cuestión del Dasein no queda respondida con la descripción del “estado de interpretado” de nuestra situación histórica. Pero es inseparable de ésta. Lo que quiero que entiendan es que comprender Heidegger, además de entender conceptual e intelectualmente algunos conceptos filosóficos, que también, es ante todo una auto-interpretación constituyente del propio Dasein comprensor, una suerte de CONVERSION, y aquel sólo puede realizar esta aprehensión existencial de sí mismo, que precede a la reflexión teórica y a la autoconciencia intelectual, por medio de la inmersión en historicidad yy la resolución del “ser para la muerte”. Les he descrito cuál es la “tempestad” que define nuestra historicidad y es en el marco de esa tempestad que uno “comprende” Heidegger, además de “conceptualizar” o “saber”, en el sentido teórico, unos contenidos doctrinales (por ejemplo, los que resume Eugenio Gil).
Respondo pues a su pregunta: la experiencia del “estado de interpretado” del “nosotros” es un requisito o condición necesaria de posibilidad de recuperar la memoria, de “superar” el olvido del ser, pero no es condición suficiente. Digamos que hay que pasar por ella para llegar allí donde tenemos que llegar en tanto que filósofos que no sólo “experimentamos” la verdad sino que la conceptualizamos racionalmente. Pero sin previa experiencia del paisaje trágico de la patria ancestral germánica de donde brotan los filosofemas heideggerianos, no hay pensamiento teórico que valga.
Hay que hacer un viajecito a la Alemania espiritual, invisible para el pensar sustancialista.
4:11 a.m.

ENSPOdijo…

Tercera respuesta al primer post de Lairos Valios.
Como ya le digo en el post anterior, tenemos por un lado la experiencia de la verdad y luego su conceptualización. Para el no filósofo, esa experiencia es posible al margen de la filosofía. Pero el filósofo conceptualiza la experiencia y la hace consciente, expresa, un camino por el que ha de pasar si quiere institucionalizarla. En la Grecia presocrática no era necesario institrucionalizar lo trágico porque la cultura ya era trágica por sí misma. Nosotros tenemos que hacer la revolución y no la haremos si no elevamos la experiencia de la verdad a doctrina filosófica y, en un segundo paso, a doctrina política.
Creo que con ello respondo a todos sus planteamientos, pero también advierto que estas cuestiones hay que empezar a tratarlas en el foro cerrado del blog.
Saludos.
4:15 a.m.

ENSPOdijo…

Respondo al segundo post de Vailos Larios:
La etnia judía estaba muy representada en el fascismo por motivos evidentes a poco que se reflexione. El fascismo inicial era nietzscheano y nacional, pero el Vaticano había sido uno de los principales obstáculos para la unificación de Italia como nación y además un enemigo de los judíos. Los judíos italianos querían una nación italiana lo más nietzscheana posible para poder respirar, o eso pensaban ellos. Preferían un entorno social nietzscheano a un entorno católico tradicional.
Respondiendo a otra cuestión que plantea expresamente: sí, creo que el nazismo hitleriano es como la versión estalinista del comunismo, una posición política concreta, y que la tarea de la izquierda nacional es reconstruir el nacionalismo revolucionario originario y a partir de este “suelo” plantear una alternativa “fascista” sin complejos, aunque no parece muy recomendable el uso del vocablo en cuestión como rótulo o sigla política.
El señor Buela es un “trepa” que tiene contactos en el Opus Dei de Barcelona y que, para hacer un favor a esos contactos, sacrificó a un alumno nacional-revolucionario de doctorado en el contexto de la venganza de un profesor al que dicho alumno había denunciado por plagio. Puedo ACREDITAR y acredito que Buela no merece ninguna confianza política o siquiera moral, y que su presunta filosofía ni siquiera es digna de un comentario, si no fuera porque el hecho de haber estudiado en La Sorbona le da mucho caché entre los grupos de extrema derecha, poco acostumbrados a tratar con gentes que ostentan títulos. Pero si usted lee lo que escribe Buela verá que eso no es filosofía, como mucho es periodismo nacional-católico y antisemita de sacristía.
4:24 a.m.

ENSPOdijo…

Confirmo el comentario de Augusto.
4:25 a.m.

ENSPOdijo…

No ha habido ninguna pregunta impertinente, sólo les animo a debatir estos temas en un foro cerrado, pues los materiales que debo manejar comienzan a ser demasiado delicados y especializados para ventilarlos en un blog.
Para que se pueda abrir el foro cerrado, necesito sus currículos académicos resumidos, que ya les he solicitado y sigo a la espera de recibir.
También aclarar que no es una coincidencia el tema de “Heidegger difícil” con Eugenio Gil Borjabad. Simplemente he querido matizar algunas de las cuestiones que Gil expusiera en su blog. Es evidente que los planteamientos pedagógigos de Gil y los nuestros son casi opuestos, y esto sin entrar en la materia espinosa de las respectivas interpretaciones de Heidegger.
Pero si beben de ambas fuentes, por lo demás complementarias, pueden obtener una visión más rica de Heidegger. Nosotros no sólo le hemos ofrecido a Gil un puesto de profesor en el curso, sino que le propusimos nada menos que la presidencia del grupo de investigación, y ello a pesar de las señaladas diferencias interpretativas y pedagógicas  existentes. Gil ha rechazado todas estas generosas ofertas nuestras por razones personales en las que no puedo entrar aquí por motivos de privacidad.
Saludos.
4:36 a.m.
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Fuente: FILOSOFIA CRÍTICA

las Verdades de Don Claudio Sánchez Albornoz “van a Missa”

20 febrero 2013

“Zarpax” me escribe una carta con el siguiente texto:

Seguimos con Don Claudio Sánchez-Albornoz (Presidente de la República en el exilio):<>

http://historiasdehispania.blogspot.com.es/2011/03/las-opiniones-de-don-claudio.html

El primer aserto aquí arriba es sólo cierto hasta la época actual del panfilismo creado por la opulencia de la sociedad de consumo o Estado del bien-estar… Hoy impera la “felicidad canalla” (por ejemplo el panfilismo antitaurino creador -por el poder- de gayriquitas).

José Mª Rodríguez Vega.

Ultraje de un activista marroquí a…España y a Don Juan de Austria

9 febrero 2013

Don-Juan bProtest mit roten Rosen

Don Juan und sein Türkenschädel

Rosen, Protest-Rufe und ein Großeinsatz: Fast drei Stunden musste die Polizei am Dienstag auf einen Mann einreden, der in Regensburg auf das Standbild von Don Juan d’ Austria geklettert war. Er fordert die Entfernung des Denkmals.

„Nein zu Faschismus. Nein zu Terrorismus. Aber das muss weg.“ Protest am Zieroldsplatz. Fotos: Uli Teichmann

„Frieden! Frieden“, ruft der junge Mann immer wieder, der auf dem Sockel der Don Juan-Statue am Zieroldsplatz steht, während nach und nach Polizeiautos, Rettungssanitäter und die Feuerwehr eintrudeln. „Nein zu Faschismus. Nein zu Terrorismus. Aber das muss weg“, wiederholt er immer wieder, während er den Polizeibeamten und Schaulustigen, die den zwischenzeitlich mit Absperrbändern gesicherten Platz umringen, ab und an Rosen zuwirft.

Das, was da weg soll – das ist besagte Statue von Don Juan d’ Austria. Der „Sieger der Seeschlacht von Lepanto“ 1571 wird gemeinhin als Retter des Abendlandes und in Regensburg als „großer Sohn der Stadt“ gefeiert. Entstammt er doch einer außerehelichen Liaison von Kaiser Karl V. und der Regensburgerin Barbara Blomberg.

Heute zieren den Feldherren grün-weiße Marokko- und türkische Halbmond-Flagge. Rund um den abgeschlagenen Türken-Kopf mit verzerrtem Gesicht, auf den er seinen Fuß setzt, brennen ein paar Grablichter. Der Sockel ist mit Zetteln beklebt, auf denen „Frieden“, „Freiheit“ oder „Demokratie“ steht und am Rand lehnt noch das kleine Holzregal, über das der Rufer hochgeklettert ist. Er hat sich für seine Aktion offenbar viel Zeit genommen.

„Was diese Moslems sich alles erlauben“

Einige Zeit braucht auch die Regensburger Polizei. Beamte der Polizeiinspektion Süd und der hinzugerufenen Verhandlungsgruppe reden bereits seit über einer Stunde auf den Mann ein. „Er könnte ein Messer haben“, sagt ein Polizist. Zuvor habe er gedroht, sich aufzuschlitzen, sollte man ihn mit Gewalt herunterholen wollen. Entsprechend hat die Feuerwehr ihre Leiter wieder eingekurbelt. Stattdessen wird eine Sprungmatte am Fuß der Statue ausgebreitet – falls der Mann sich plötzlich entschließen sollte, von dem fünf Meter hohen Sockel zu springen. Doch der ruft lieber weiter in die Menge, die dem Ganzen teils belustigt, teils empört zuhört. „Was diese Moslems sich alles erlauben“, echauffiert sich eine Mitsechzigerin. „Wenn ich das im Iran machen würde, dann würde ich hingerichtet werden.“ Ein paar andere dagegen applaudieren. Die Statue ist nämlich nicht völlig unumstritten.
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http://www.regensburg-digital.de/don-juan-und-sein-turkenschadel/05022013/

El …. ANGEL ASESINADO…

23 enero 2013

ruina angelAngeldelaPaz_1964 (1) ORIGINAL
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TRESMONTES copia del blog El rincón de Paisano el siguiente texto:
También llamado el Angel de la Victoria:
Esteban Lopez Vega se dedicó a asfaltar y adecentar el entorno…
El monumento no es de Valdepeñas, sino de la Diputación…en su base ponía, La provincia de Ciudad Real al CAudillo….
como homenaje de gratitud…en recuedo de sus mártires de 1936-1939.
Fue inagurado el 16 de noviembre de 1964 y destruido parcialmente
el 18 de julio de 1976 por el FRAP.
La reconstrucción se estimó en varios millones de pesetas, si bien
ahora yo creo que es casi irrecuperable….
El cuadro de El Angel (con la hiedra) creo que está en la Igleisa
de la Asunción…
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angel de la pag big 1angel big bib big
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viewer
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En 1964 se inauguró el monumento al “Ángel de la Paz”, erigido en honor al Ejército español, obra de Juan de Ávalos, se situó en el Cerro de las Aguzaderas, muy próximo y visible desde la carretera nacional IV, hoy autovía A-4. En la actualidad este monumento está casi totalmente destruído, por haber sido objetivo de un atentado terrorista. La obra había sido realizada en chapa de cobre repujada, sobre una armadura interior de hierro.7

Esta escueta información de arriba, en Wikipedia, nos viene a revelar el atronador silencio y censura que los medios de INcomunicación han impuesto sobre temas y hechos que “los que mandan” consideran deben ser desconocidos por la gente, incluso por los observadores más inquisitivos de la realidad social de España y de Europa.

…Lo más escandaloso es que un monumento artístico de colosales proporciones haya sido dinamitado por terroristas “talibanes” –es decir, los que se autotitulan “antifranquistas”– sin que ninguna institución cultural o política se haya dado por enterada. El silencio cómplice es elocuente del fanatismo y estulticia de los así llamados
“revolucionarios” y “progresistas” que se consideran oposición al Sistema, cuando los hechos demuestran que son la esencia misma de ese Sistema que creen combatir.
-…Como detalle interesante de las características del monumento llamado El Angel de la Paz, en la reproducción fotográfica de arriba puede observarse la silueta de una figura humana. Curiosamente, esta colosal estatua –ahora destruida y profanada– recuerda a la Estatua de la Madre Rusia, erigida cerca de Stalingrado, para conmemorar la batalla del mismo nombre. En Rusia se conservan y respetan tanto los monumentos de la época “soviética” como los símbolos de la Rusia Imperial de los Zares. Putin ha sabido reparar los excesos iconoclastas del también “talibanesco”
régimen “comunista”. Por el contrario, en España, los fanáticos revanchistas de la llamada “Memoria Histórica” demuestran cada día su ignorancia y estupidez tratando de borrar los testimonios dejados en piedra y arte por el
período histórico que transcurrió desde 1936 a 1975.
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Nota de TRESMONTES: Para informarse sobre el tema de este gran monumento, obra del escultor Juan de Avalos, hay que entrar en este enlace: https://docs.google.com/file/d/0BwH8_Ruh5yOLUVVUa2taR0RuS2M/edit?pli=1


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