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¿Cuáles son las 10 emociones positivas más importantes?

19 junio 2017

 La positividad es una elección de vida, la gente que desarrolla esta cualidad generalmente tiene un desempeño superior en las diferentes esferas de su vida. Las emociones positivas que mencionamos en este artículo son objeto de las mayores investigaciones a nivel científico y, la Dra. Barbara Frederickson  PH. D – ganadora del “Highest Templeton prize in Positive Psychology”- después de años de  estudiar las experiencias emocionales de cientos de personas  (estudiantes universitarios, hombres de negocios y mujeres en la mitad de la vida) considera que estas 10 formas de positividad son las que  “colorean” más frecuentemente  el día a día de la mayoría de las personas y, que el cultivarlas tiene un efecto directo en nuestro bienestar.

Alegría:  Sucede en un instante, cuando nos encontramos en un ambiente familiar y seguro.  Aparece en aquellos momentos “perfectos” (un domingo con la familia, una felicitación inesperada) donde sentimos que   las cosas son exactamente como deberían de ser y estamos justamente donde deberíamos estar.

Gratitud: Es un momento en el que te das cuenta que alguien hizo mucho más por ti de lo que era necesario, tal vez un vecino, un maestro o un mentor. La gratitud abre nuestros corazones y activa en nosotros el botón de la “’reciprocidad” genuina que nos mueve a hacer algo por aquella persona que nos hizo tanto bien.

Serenidad: Al igual que la alegría, la serenidad se da en un ambiente familiar y seguro, pero es una versión mucho más relajada, sostenida y sutil. Se disfruta cuando estamos totalmente presentes y conscientes de lo que estamos viviendo, desde disfrutar al comer un  antojo, hasta estar completamente inmersos en un momento de contemplación.

Interés:  Es un estado más elevado donde algo nuevo llama nuestra atención inspirándonos y provocándonos fascinación y curiosidad.  A veces se despliega como un abanico de nuevos retos que te permite mantener en crecimiento tus habilidades; esto nos mantiene despiertos, vigorizados y sintiéndonos realmente vivos.

Esperanza:  Aunque la positividad se genera cuando te sientes seguro y familiar, la esperanza es la excepción. Esta se genera cuando las circunstancias son difíciles o adversas y nos ilumina como un faro de luz, que refuerza nuestra creencia de que todo puede cambiar y mejorar.

Orgullo: Es una de las emociones catalogadas como de “auto-conciencia”, y muchas veces tiene una connotación negativa al asociarlo con los pecados capitales como la soberbia.  Si se mantiene balanceada con algo de humildad, su positividad está en  que nos  permite atribuirnos los logros que resultan de un esfuerzo genuino y de un trabajo duro.

Diversión:  La encuentras en  aquello que te hace reír y te permite la recreación; es a veces una inesperada chispa que brota de manera espontánea y que te ayuda a cambiar o a “refrescar” tu perspectiva.

Inspiración: es como una bocanada de oxígeno que toca tu vida, tu corazón y tu mente exaltando tu imaginación, tu creatividad y tu motivación. Sentirse inspirado por algo o alguien dispara tu atención y le da calidez a tu corazón.

Asombro: Se origina al reconocer la sensación de estar en presencia de algo mucho más grande que nosotros mismos. Puede darse al contemplar un atardecer, al observar la vía láctea o al sostener la cabeza de un recién nacido, esos momentos de magnificiencia y belleza recargan nuestra energía.

Amor: Es la emoción positiva más frecuente y abarca todas las anteriores. Cuando sentimos amor nuestros cuerpos tienen una reacción biológica que incrementa nuestros niveles de oxitocina y progesterona, aumentando nuestra sensación de bienestar y reduciendo nuestro nivel de  estrés, lo que sin lugar a dudas  mejora nuestra salud y  calidad de vida.

¿Cómo cultivar estas emociones?

Un buen principio es analizar qué tiempo de pensamientos y acciones te provocan  estas emociones positivas y tenerlos claro para generarlas cuando necesites sentirte bien, entusiasmado o en calma.
Otra idea es crear un portafolio en tu computadora con imágenes que te provoquen estas emociones: fotografías de personas, vivencias o lugares, música, citas o lecturas o cualquier elemento que te permitan transformar tu estado emocional.

Fuente: Positivity – Groundbreaking Research to release your inner optimism and thrive-Barbara Frederickson.

FUENTE:
http://www.norataboada.com/blog/las-10-emociones-positivas-ms-importantes

82 SABIOS CONSEJOS DE GURDJIEFF A SU HIJA

15 abril 2017

GURDJIEFF

82 SABIOS CONSEJOS DE GURDJIEFF (CUARTO CAMINO)

MARIA-ELVIRA ROCA BAREA descubre la verdadera historia del Imperio Español

15 abril 2017

MARÍA ELVIRA ROCA BAREA



IMPERIOFOBIA Y LEYENDA NEGRA (María Elvira Roca Barea)


Imperiofobia y leyenda negra



Mª Elvira Roca Barea, en Televisión Española



MARÍA ELVIRA ROCA BAREA


HistoCast 132 – Imperiofobia y leyenda negra



La entrevista | María Elvira Roca, Historiadora y autora de “Imperiofobia y leyenda negra”



Cómo superar la hispanofobia



Entrevista de Paco Linares a María Elvira Roca Barea – EsRadio


Dimorfismo sexual y pensamiento histérico

3 abril 2017

Lo característico de la sexualidad es la división entre individuos en dos sexos, cada uno con una tarea reproductiva distinta y complementaria. Por qué es así en todos los animales superiores (y en insectos, aves, plantas…) resulta un tanto misterioso, así como la gran variedad de conductas sexuales, a veces acompañadas de muerte. La diferencia no se limita a los órganos genitales, sino que  tiene un alcance incomparablemente mayor. Esto es también misterioso, pues no parece haber razón discernible para que ambos sexos no fueran idénticos excepto en los órganos sexuales, pero la complementariedad reproductiva  se refleja también  en un dimorfismo sexual más o menos intenso, es decir, cada sexo tiene rasgos físicos diferentes no limitados a sus órganos  reproductores.

 Este dimorfismo se halla especialmente acentuado en el ser humano, probablemente más que en cualquier otro mamífero, y no solo en el tamaño sino, más aún en las formas corporales.  Así, es difícil distinguir a simple vista, sin mirar los órganos sexuales, a un perro de una perra, un conejo de una coneja, un caballo de una yegua, incluso un mono de una mona, etc. ; pero en el ser humano la diferencia salta inmediatamente a la vista en las formas, la voz, la suavidad del rostro, etc.   Y en lo no visible, diferencias también fuertes se  presentan en el cerebro, hasta las misma células.   El cuerpo masculino, más musculado,  parece diseñado  para el esfuerzo y la lucha, y su psicología acorde con ello; sus órganos sexuales son exteriores, mientras que los femeninos son interiores y moldean el conjunto del cuerpo,  orientado claramente hacia la maternidad. Ambos sexos se sienten normalmente contentos de sus peculiadirdades y encuentran en estas diferencias un fuerte motivo de atracción, de modo que aquellos individuos con una feminidad o masculinidad físicas poco acentuadas resultan generalmente menos atractivos para el sexo opuesto.

Por otra parte, normalmente varones y mujeres tienden a reforzar  aún más el dimorfismo por medios culturales como los adornos, maquillajes o el atuendo, que en la mujer suele tener un carácter más obviamente sexual y en el varón más profesional, por así decir.  Estas son tendencias muy intensas, y basta notar cómo desde los tiempos más remotos, los adornos femeninos han constituido una industria importante y objeto de comercio en todas las culturas.  A menudo se insiste en que, fuera del dimorfismo puramente físico, las demás diferencias son culturales, en el sentido de que son arbitrarias y podrían cambiarse radicalmente. Sin embargo lo “cultural” es precisamente lo propiamente humano y,  aunque admita muchas variantes, nunca son en lo esencial arbitrarias y siempre tienen una base biológica, vulnerar la cual resulta peligroso. Cabría hacer una analogía con el cuerpo humano, capaz de realizar, si se entrena, los movimientos y piruetas más complicados, como vemos en ciertos deportes, bailes y acrobacias; pero si esos movimientos no se adaptan a la estructura del cuerpo, causan lesiones graves.

Las diferencias  no se limitan, desde luego, a lo físico. En el ser humano son muy agudas en el terreno psíquico y temperamental, como es fácil comprobar. Por ejemplo, existen géneros artísticos casi exclusivamente femeninos como las novelas rosa, las películas “de llorar”, las publicaciones “de cotilleo”, etc., que a la mayoría de los varones les resultan indiferentes. En cambio la pornografía, que tanta atención suscita entre los varones, atrae muy poco a las mujeres, pese a las constantes presiones actuales por crear ahí otra “igualdad” ficticia. El amor es bastante más importante para las mujeres, cuyo lenguaje habitual está lleno de expresiones cariñosas (“cariño”, “corazón”, “tesoro”, “vida”, “cielo”, etc.) un tanto extrañas a los varones. Así como el peligro de los hombres es la brutalidad, el de las mujeres es la cursilería (acabo de volver a ver la película “Coge el dinero y corre”, donde se expresan bien estas diferencias básicas de actitud). Estos son solo algunos pequeños ejemplos, pues el tema podría extenderse mucho. Y no se trata de invenciones “culturales” en el sentido de arbitrariasm que suele dárseles actualmente, pues se presentan clarísimamente en la infancia más infantil, como puede observarse en cualquier colegio o guardería.

El cuerpo y la psicología femeninas tienen relación intensa con la maternidad, el aspecto más importante de la reproducción, es decir, de la supervivencia de la especie. También la maternidad en el ser humano difiere profundamente de la de los animales, en los cuales su función acaba pronto con el amamantamiento. El ser humano madura muy lentamente, y para valerse por sí mismo exige, salvo condiciones anormales, al menos quince años, incluso dieciocho (en la actualidad muchos se quejan de que llega a los treinta). Durante este período es la madre el principal elemento educador, y en todas las sociedades la madre es el centro y principal encargada del hogar, aunque la autoridad fnal recaiga sobre el padre. Dado que el embarazo y la cría de los hijos, en especial cuando son pequeños, implica una indefensión profunda –aunque no invencible si la sociedad ayuda de algún modo–, el varón aparece como la defensa exterior del hogar. Y así lo consideran de modo casi instintivo la mujer y el propio hombre. Este, por lo común, muestra menos interés en el hogar mismo y la crianza de los hijos, su conducta se orienta más hacia el exterior, y sus valores difieren también considerablemente. De la función maternal derivan sin duda otras características psicológicas como la delicadeza, gracia, ternura, generosidad, tensión amorosa, compasión o empatía, claramente más pronunciadas en la mujer que en el hombre

El hecho de que la actividad sexual no tenga en la mayoría de los casos una intención reproductora no anula lo anterior, sino que lo confirma. Por alguna razón,  doña Naturaleza ha hecho con la sexualidad un derroche de energías muy poco económico. Así, los órganos masculinos no producen un solo espermatozoide para fundirse con el óvulo, sino millones de ellos, aunque solo uno logre su objeto y los demás se pierdan. De los encuentros sexuales con intención reproductora, solo alguno lo logra, y la pareja no sabe normalmente cuál ha sido.  Además, la naturaleza — llamémosla así, aun cuando no sepamos qué quiere decir la palabra exactamente– ha rodeado el acto sexual de un “aparato de placer” aparentemente no funcional, que impulsa a él a la gente, de modo que muy a menudo produce el embarazo, incluso involuntario o peor aún, indeseado. La necesidad de la especie obra así a través de los individuos, por encima de los designios conscientes de estos. El impulso de la especie a reproducirse es misterioso en dos sentidos: por su tenacidad y complicados recursos, y por el empeño mismo. En todas las especies se trata de un impulso imperioso, tenga éxito o no, a mantenerse en el mundo.

En la actualidad se extiende por el mundo una ideología evidentemente perturbada, que pretende llevar la igualdad, más allá de la igualdad ante la ley, a todos los terrenos., destruyendo la coplementariedad.  Para ello ejerce una presión psicológica y política tremenda, de tipo totalitario,  tratando  de presentar como normales las taras o defectos en la sexualidad (que se producen en todas las funciones humanas), al mismo tiempo que persigue y desacredita la maternidad  como un mal y el aborto como un derecho (los derechos deben ser practicados); un derecho de la madre al margen del padre, como si este no tuviera la menor relación. Algunas corrientes ideológicas consideran al ser humano como un cáncer de la naturaleza, perturbador de la buena ecología. Y no faltan ya quienes propugnan  la extinción indolora de la especie humana mediante un pacto de renuncia a los hijos. Algo técnicamente posible mediante la esterilización masiva de las mujeres o de los hombres, por ejemplo. Un tipo de pensamiento claramente histérico, que intenta imponerse por medios asimismo histéricos (como inventando “delitos de odio”, con la pretensión de penalizar hasta los sentimientos). Pues aquí entramos en el terreno típicamente humano de la moral y el “pecado original” que lo ha conformado, alejándolo del instinto. Según el mito cristiano, Dios ha dado al hombre libre albedrío, que podría llevarlo incluso a la autoextinción por una vía o por otra.

 

Dimorfismo sexual (la letra también tiene ese carácter: el cosaco cabalgará hacia el Danubio — símbolo de una probable muerte– y la mujer quiere disuadirlo, en vano. La sonrisa de la cantante aunque encantadora, choca un poco con la letra)  https://www.youtube.com/watch?v=dqCA-s91TUU

 

  Unas palabras de Doris Lessing al respecto: “Es una de las cosas que recriminé al movimiento feminista. Ellas trataban a las mujeres que decidían tener hijos como si fueran ciudadanas de segunda clase (…) Aunque puede que se le haya escapado un detalle: que las mujeres no parecen tener gran prisa por meterse en política, o en la gran empresa. Me pregunto por qué (…) El banco Natwest tenía un proyecto para promocionar a las mujeres dentro del propio banco y descubrió que solo le interesaba a una parte muy pequeña de las empleadas. Les brindaron cursillos especiales y cosas por el estilo, pero, en general, las mujeres no querían competir. En cambio, lo que sí deseaban era casarse y tener familia (…) a excepción de una minoría. Y aquello me resultó sumamente interesante porque, a pesar de tanto movimiento feminista, esto es todavía lo que parece que la mayoría de las mujeres quiere. Y no veo por qué no (…) Me parece que no es justo que reciban críticas por pensar así (…) Que yo sepa, a Simone de Beauvoir nunca le gustó ser mujer. No le gustaba serlo y siempre se estaba quejando de ello. A mí no me parece nada terrible. Tiene sus ventajas. Y de todas maneras, ¿qué puedes hacer? Lo que me asombra es que noto cierto tono de queja en lo que dice. ¿A quién dirigía sus quejas? ¿A la naturaleza?”

 

 

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FUENTE:

http://gaceta.es/pio-moa/dimorfismo-sexual-pensamiento-histerico-02042017-2116

 

Muere el banquero multimillonario David Rockefeller

21 marzo 2017

http://www.alertadigital.com/2017/03/20/el-mundo-respira-mejor-muere-el-banquero-multimillonario-david-rockefeller-uno-de-los-impulsores-del-nuevo-orden-mundial/

El mundo respira mejor: Muere el banquero multimillonario David Rockefeller, uno de los impulsores del Nuevo Orden Mundial
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David Rockefeller
El empresario David Rockefeller, representante de una de las familias impulsoras del mundialismo, murió este lunes a los 101 un años mientras dormía en su casa, según informó su portavoz.
Como nieto de John D. Rockefeller, cofundador de la petrolera Standard Oil, luego se convirtió en el administrado de los bienes del clan y jefe de una red de intereses comerciales familiares.
El conocido banquero presidió durante años el Chase Manhattan Bank y fue fundador de la Comisión Trilateral, creada en 1973 y considerada una de las organizaciones privadas más influyentes del mundo. El reciente cálculo de la revista Forbes cifró su fortuna actual en 3.300 millones de dólares, lo que lo ubicó 581 de las personas más acaudaladas.
Se calcula que durante su vida se reunió con más de 200 mandatarios en más de 100 países, donde su llegada tenía prácticamente el protocolo de una visita de Estado.
Fue también un férreo defensor del capitalismo. “El capitalismo estadounidense ha traído más beneficios a más gente que cualquier otro sistema en cualquier otra parte del mundo en la historia. El problema es verificar que el sistema corra eficiente y honestamente”, afirmó.
La niñez de David se desarrolló en su mansión de Tarrytown, en Westchester, en el estado de Nueva York. Como todos sus hermanos, sabía que pertenecía a una familia poderosa, distinta, y así fue educado, sin abandonar los principios tradicionales que tanto inculcó su abuelo.
Cada uno de ellos emergió de su adolescencia con una vocación diferente, aunque todos sobresalieron. John III siguió los pasos de su padre en cuanto personalidad y empuje empresario. Nelson, el segundo de la familia, fue un político reconocido que estuvo a punto de ser presidente de los Estados Unidos: perdió las internas republicanas con Richard Nixon. Sin embargo, lograría ser vicepresidente de Gerald Ford luego de que estallara el escándalo Watergate y su antiguo rival partidario debiera abandonar la Casa Blanca.
En su libro “Memorias”, publicado en el 2014, reconoció: “He tenido mucha suerte al vivir esta vida que me ha tocado y, sobre todo, comprender que las cualidades de cada persona como ser humano, la mayoría de las veces, no tienen nada que ver con el marco en el que la vida les ha colocado”.
Por su impulso y el de su hermano mayor, John III, -entre otros- fueron construidas las Torres Gemelas, que fueron apodadas con sus nombres los primeros años de vida. La construcción fue una de sus pasiones. No sólo por el aporte artístico que ofrecían a su amada Nueva York, sino también por la ayuda que representaba para la generación de empleo y como techo para familias de bajos recursos.
Fue también presidente emérito del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), entidad creada por su madre junto a otras dos amigas (Lillie P. Bliss y Mary Quinn Sullivan). “Mi propio interés en el arte se debe a mi madre”, reconoció el veterano multimillonario que cuenta con una de las colecciones de arte más importantes del planeta con obras de Picasso, Cezanne y Matisse.
Rockefeller y la Reserva Federal

David Rockefeller con Mandela.
Antonio Pérez.- En 1911, el Gobierno estadounidense ordenó que la petrolera Standard Oil of Ohio, propiedad del legendario magnate John Davidson Rockefeller, fuese dividida en varias compañías más pequeñas, para poner fin de este modo a la situación de monopolio que ejercía entonces la Standard Oil of Ohio. Las denominaciones de las nuevas compañías surgidas tras la parcelación, incluían siempre las iniciales «S.O.», las siglas de la Standard Oil. Así surgieron la SOHIO en Ohio, SOCONY en Nueva York y, por supuesto, ESSO que se convirtió, casi un siglo después, en EXXON-MOBIL.
En menos de dos años, desde su fundación en 1870, la Standard Oil había absorbido a 22 de sus 26 competidores en Cleveland, creando una situación de monopolio en el emergente mercado del petróleo. Los medios de los que se valió Rockefeller en sus negocios llevaron a que su compañía fuese rebautizada por sus competidores como la ‘Satandard Oil’ y podrían resumirse en la célebre frase de la película ‘El Padrino’: “Le haré una oferta que no podrá rechazar”.
No obstante, sus negocios, aunque no fuesen ejemplares, le reportaron a Rockefeller una inmensa fortuna con la que creó 12 grandes bancos para canalizar las fabulosas ganancias devengadas de sus actividades industriales centradas en el petróleo y en los ferrocarriles, medio con el originariamente se transportaba el crudo desde los yacimientos hasta las refinerías, para su posterior distribución. Tal era la prosperidad y solvencia de los bancos de Rockefeller, que el Congreso decidió recurrir a ellos para que gestionasen en su nombre la recaudación de impuestos.
En poco tiempo, Rockefeller vio cómo sus ganancias se incrementaban espectacularmente gracias a los intereses que devengaban los impuestos que sus bancos recaudaban para el Gobierno de los EEUU, entonces el sagaz magnate concibió un plan magistral: el de controlar al Gobierno, para evitar que el Gobierno le controlase a él. Rockefeller comprendió inmediatamente que esto pasaba por intervenir más directamente en las finanzas públicas
Así fue como en 1914, en vísperas del estallido de la Primera Guerra Mundial, John Davidson Rockefeller y sus socios fundaban la Reserva Federal de los Estados Unidos.
Siete años antes de fundarse la Reserva Federal, en 1907, se produjo un pánico bancario de gran relevancia fomentado por la Banca Morgan, una situación no muy distinta de la que tuvo lugar en septiembre de 2008 con la quiebra del banco Lehman Brothers, que finalmente fue comprado, precisamente, por la Banca Morgan (J.P. Morgan), algo que ya había intentado infructuosamente en 1929, después de célebre ‘crack’ bursátil.
Tras el pánico financiero orquestado por John P. Morgan y sus bancos en 1907, Nelson Aldrich, testaferro de Rockefeller, consiguió el apoyo del Senado para presidir la Comisión Monetaria Nacional. Desde esa privilegiada posición, Aldrich organizó a finales de 1910 la reunión secreta más importante de la historia de los Estados Unidos.
En la isla de Jekyll se reunieron los banqueros Paul Warburg, Benjamín Strong, presidente del Bankers Trust (sindicato de banqueros), controlado por John P. Morgan; Henry R. Davison, miembro de la compañía J.P. Morgan; Frank A. Vanderlip, presidente del National City Bank, propiedad de Rockefeller, y R. Piatt Andrew, secretario del Tesoro.
Allí decidieron estos poderosos banqueros, según confesaría Vanderlip en sus memorias, la creación de un banco central estadounidense. Pero los participantes acordaron no emplear este nombre para evitar suspicacias del público y decidieron llamarle Reserva Federal de Nueva York. El informe de la Comisión Monetaria y la Ley Reguladora del Sistema de la Reserva Federal también fueron elaborados en dicha reunión.
Sin embargo, la Ley Aldrich no fue inmediatamente aprobada por el Congreso y los especuladores tuvieron que esperar un par de años para llevar a cabo sus planes. El problema se resolvió en las elecciones presidenciales, a las que concurrieron Roosevelt, Wilson y Taft. Los dos primeros fueron apoyados en su campaña por los mismos que idearon la Ley de la Reserva Federal. Cuando Wilson ganó las elecciones, inmediatamente consiguió que el Congreso aprobase la ley. Los especuladores controlaban ya el Banco Central de los Estados Unidos, lo que hoy conocemos como la Reserva Federal, pero que sigue siendo un banco ‘privado’ y no estatal, como muchos creen, y sobre el que el Gobierno de los Estados Unidos no ejerce ningún control.
El selecto grupo de banqueros que se habían conjurado en la mansión de Nelson Aldrich en la isla de Jekyll, apoyaron la investidura del presidente Woodrow Wilson, a cambio de que éste se comprometiera a hacer realidad sus sueños de implantar la Reserva Federal. Cuando Wilson llegó a la Casa Blanca en marzo de 1913, lo hizo acompañado por un inquietante personaje que se hacía llamar coronel sin serlo, y actuaba como su secretario personal. El presidente lo llamada mi otro yo. Su nombre era Edward Mandel House y era hijo de un oscuro representante de diversos intereses británicos en EEUU. Otro de los consejeros personales del presidente Wilson fue un tal Bernard Mannes Baruch, relacionado con el grupo de banqueros de la isla de Jekyll y asesor de varios inquilinos de la Casa Blanca que sucedieron a Wilson: Hoover, Roosevelt, Truman y Eisenhower. Mandel House y Mannes Baruch fueron los encargados de recordarle a Wilson que cumpliera su parte del pacto y que “demostrara su progresismo modernizando el sistema bancario”.
En aquella época, 1913, la mayoría de congresistas seguían estando en contra de cambiar el modelo financiero y, cuando Wilson anunció que presentaría de todas formas su propuesta, se prepararon para rechazarla, pero no pudieron hacerlo gracias a una treta urdida por el presidente de la Cámara, Carter Glass, que convocó un pleno exclusivamente dedicado a la aprobación del nuevo sistema de la Reserva Federal el 22 de diciembre, cuando la mayoría de los parlamentarios habían tomado ya las vacaciones de Navidad, porque el mismo Glass les había prometido, sólo tres días antes, que no convocaría ese pleno hasta enero de 1914, después de las fiestas navideñas y de las de Año Nuevo.
Pese a que no existía el indispensable quórum parlamentario y, por tanto, no podía aprobarse la ley, Glass echó mano de la legislación según la cual “en caso de urgente necesidad nacional” el presidente de la Cámara de Representantes podía obviar ese obstáculo y dar vía libre a una ley concreta. La artimaña fue posteriormente denunciada por el congresista Charles A. Lindbergh (padre del célebre aviador que cruzó en solitario el Atlántico por primera vez), el cual declaró que “este acto establece el más gigantesco ‘trust’ sobre la tierra. […] Cuando el presidente lo firme, el Gobierno invisible del Poder Monetario, cuya existencia ha sido probada en la investigación del ‘trust’ del dinero, será legalizado”.
El presidente Wilson por su parte, se apresuró a aprobar la ley presentándola como “una victoria de la democracia sobre el trust del dinero” cuando la realidad era justamente todo lo contrario: los principales beneficiarios y defensores del sistema eran aquellos a los que se suponía que había que desplazar de los oscuros pasillos del poder en la sombra; los devotos defensores de la banca privada y el ‘libre’ mercado controlado por ellos a través de sus oligopolios industriales, también privados.
Pese al enfado de los congresistas, la decisión tomada era legal. Se pensó en revocarla, pero el trámite parlamentario era complejo y había asuntos más importantes sobre la mesa, como el riesgo inminente de guerra en Europa, que acabaría materializándose en el verano de aquel mismo año 1914, así que el debate sobre el nuevo sistema monetario fue posponiéndose ‘sine die’ hasta que sus defensores lograron consolidar definitivamente sus posiciones.
El consejo ejecutivo de la Reserva Federal ni siquiera se molestó en guardar las formas de cara a la galería. Habían tomado el control asegurando que con su sistema se pondría fin a la inestabilidad financiera, las recesiones y las depresiones económicas. Fenómenos inéditos hasta entonces, y que no se produjeron hasta que, en 1907, a través de la denominada “circular del Pánico”, los socios de Morgan y Rockefeller saturaron súbitamente el mercado de dinero barato, para después retirarlo bruscamente.
Entre 1923 y 1929 la oferta de dinero subió más de un 60%, y la mayor parte fue a parar a la Bolsa. Ya sabemos cómo acabó la fiesta en 1929. Exactamente lo mismo que han venido haciendo la Reserva Federal y el BCE (Banco Central Europeo) en los años previos a la crisis que ahora estamos padeciendo, iniciada en 2008, y cuyo alcance final, todavía desconocemos.
El 2 de octubre de 1919 Woodrow Wilson sufrió un infarto cerebrovascular que le provocó una hemiplejia. Este ataque le incapacitó para desarrollar su cargo presidencial, pero su vicepresidente, Thomas R. Marshall, asombrosamente, no utilizó el derecho constitucional vigente para asumir el poder, por lo cual, y pese a su manifiesta incapacidad, Wilson siguió como presidente de los Estados Unidos hasta la finalización de su mandato en marzo de 1921.
Aquel mismo año, Wilson fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su impulso a la Sociedad de Naciones –precursora de las actuales Naciones Unidas- y por la promoción de la paz después de la Primera Guerra Mundial mediante el Tratado de Versalles. Woodrow Wilson murió en Washington el 3 de febrero de 1924, pero lo más importante estaba hecho: la Reserva Federal era ya una realidad. Pero ¿era realmente necesaria?
Los primeros colonos no estaban sujetos a un sistema fiscal concreto. Después de obtener su independencia de Gran Bretaña en 1783, los norteamericanos establecieron un Gobierno que rechazaba los impuestos directos y se limitaba a imprimir papel moneda para pagar las obras civiles y el mantenimiento de las infraestructuras y servicios públicos. A fin de mantener la estabilidad de los precios y el pleno empleo, el Gobierno se limitaba a controlar que el papel moneda en circulación no excediera en valor los bienes y servicios ofrecidos por el mercado, y con este sencillo sistema, los Estados Unidos alcanzaron una envidiable prosperidad en apenas ciento treinta años (1783-1914), beneficiándose de una política de precios estable en productos y servicios, y con una bajísima tasa de desempleo. Todo esto cambió a partir del momento en que quedó instituida la Reserva Federal. Luego, la pregunta que nos hacíamos en el párrafo anterior, queda así contestada.
“Todo lo que necesitamos es una gran crisis y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial”

David Rockefeller
“Estamos al borde de una transformación global. Todo lo que necesitamos es una gran crisis y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial”.
El magno objetivo de estas sagas de banqueros internacionales lo enunció perfectamente uno de sus máximos exponentes, David Rockefeller: “De lo que se trata es de sustituir la autodeterminación nacional, que se ha practicado durante siglos en el pasado, por la soberanía de una elite de técnicos y de financieros mundiales”.
David Rockefeller fue el conspirador mundial por excelencia, el Rey de los cenáculos ocultos. A sus órdenes trabajaron los agentes secretos de la CIA, el MI6, el MOSSAD y especialmente la INTERPOL, que es obra suya.
Ningún medio de comunicación masivo se atrevería jamás a desvelar los planes secretos de Rockefeller y sus amigos. Siempre guardaron un sospechoso silencio en torno a las secretas actividades de las dinastías de banqueros norteamericanos: los Morgan, los Davison, los Harriman, los Khun Loeb, los Lazard, los Schiff o los Warburg y, por supuesto, los Rockefeller.
En 1991, en referencia al informe del Centro para el Desarrollo Mundial, David Rockefeller confesó: “estamos agradecidos con el Washington Post, el New York Times, la revista Time, y otras grandes publicaciones cuyos directores han acudido a nuestras reuniones y han respetado sus promesas de discresión (silencio) durante casi 40 años. Hubiera sido imposible para nosotros haber desarrollado nuestro plan para el mundo si hubieramos sido objeto de publicidad durante todos estos años”.
El excéntrico y supuestamente filantrópico David Rockefeller, que tiene ya casi un siglo de vida, es sin duda el personaje más trepidante y controvertido de esta casta de usureros a la que nos referimos. Muy pronto, cuando los diarios anuncien su fallecimiento, tendremos ocasión de conocer su insólita biografía. Descubriremos datos que nos apabullarán.
El fundador de la dinastía Rockefeller fue el abuelo de David, de nombre John Davison Rockefeller, descendiente de judíos alemanes llegados a EEUU en 1733. Junto con la saga de los Morgan y el grupo bancario Warburg-Lehman-Kuhn&Loeb, constituyó el triunvirato plutocrático del llamado Eastern Establishment. Su imperio económico se gestó durante los años de la Guerra de Secesión (1861-1865) que enfrentó a los terratenientes esclavistas del sur con los comerciantes e industriales del norte y que se saldó con 600.000 muertos.
Los grandes triunfadores de aquella guerra fueron cuatro familias oligárquicas, los Vanderbilt, los Carnegie, los Morgan y los Rockefeller, que se beneficiaron del conflicto como proveedores de bienes y servicios y acrecentaron su imperio económico después con la concentración monopolista que sucedió a la contienda, llegando a controlar en 1880 el 95% de la producción petrolera norteamericana. La fortuna de los Vanderbilt se diluyó con el tiempo, la de los Carnegie fue en parte succionada por los Morgan, y la de los Rockefeller se dispersó entre los muchos y mal avenidos descendientes del viejo John Davison, petrolero y banquero, fundador de la Standard Oil y del Chase National Bank, luego denominado Chase Manhattan Bank, cuya emblemática sede en Nueva York fue el primer edificio construido en Wall Street. El Chase se convirtió en un pilar central en el sistema financiero mundial, siendo el Banco principal de las Naciones Unidas, y llegó a tener 50.000 sucursales repartidas por todo el mundo. Los presidentes del Banco Mundial John J. McCloy, Eugene Black y George Woods trabajaron en el Chase anteriormente. Otro presidente, James D. Wolfensohn, también fue director de la Fundación Rockefeller.
David Rockefeller, el más famoso de la saga, es nieto del mítico John Davison Rockefeller e hijo de John D. Rockefeller junior, que se casó con la hija de Nelson Aldrich, líder de la mayoría republicana en el Senado y al que se le conoció como “gerente de la nación”. La madre de David era una enamorada de la pintura y por iniciativa suya se construyó el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York, ubicado en la mansión en la que nació David y sus hermanos.
David, el menor de seis hermanos, todos ya fallecidos, tuvo también seis hijos y diez nietos que, junto a los hijos y nietos de sus hermanos, forman el actual clan Rockefeller.
David Rockefeller, banquero y petrolero como su padre y su abuelo, trabajó en los servicios secretos durante la II Guerra Mundial y abrió el camino para la creación de la ONU en 1945, cuya sede principal se encuentra en un terreno donado por él en Nueva York. Se codeó con los principales mandatarios del siglo XX. Dirigió los lobbys más poderosos del mundo, como el CFR, el Club de Bilderberg y la Comisión Trilateral.
Como buenos banqueros sin escrúpulos, los Rockefeller apoyaron y financiaron a los nazis alemanes. Incluso se permitieron reescribir la historia. La Fundación Rockefeller invirtió 139.000 dólares en 1946 para ofrecer una versión oficial de la II Guerra Mundial que ocultaba la realidad acerca del patrocinio de los banqueros internacionales con el régimen nazi, que también obtuvo los favores de su empresa más emblemática: la Standard Oil. Las iniciativas de esta Fundación, que también ha financiado grupos como los Hare Krishna o los rosacruces de AMORC, son a veces sorprendentes.
David es hermano del que fuera Senador, Gobernador de Nueva York y vicepresidente de EEUU (con Gerald Ford, tras la dimisión de Nixon) Nelson Rockefeller, que heredó de su abuelo materno la vocación política.
En 1962 Nelson declaró: “los temas de actualidad exigen a gritos un Nuevo Orden Mundial, porque el antiguo se derrumba, y un nuevo orden libre lucha por emerger a la luz… Antes de que podamos darnos cuenta, se habrán establecido las bases de la estructura federal para un mundo libre”.
David Rockefeller, al que el presidente Carter le ofreció dirigir la Reserva Federal (declinó a favor de su amigo Volcker), se rodeó de lugartenientes tan poderosos como Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski, Lord Carrington y Etienne Davignon, que también merecen ser citados aquí.
Abraham ben Elazar, más conocido como Henry Kissinger, es considerado como uno de los cerebros del Nuevo Orden Mundial. De origen judío-alemán, empezó como asesor de Nelson Rockefeller en los años 50, ostentó altas responsabilidades en la Administración en los años 60 y 70, con Kennedy, Jhonson, Nixon y Ford. Llegó a ser Vicepresidente de los Estados Unidos con Ford, secretario personal de Nixon, Jefe del Consejo Nacional de Seguridad y del Departamento de Estado, y Ministro de Asuntos Exteriores en repetidas ocasiones.
Colaboró estrechamente con David Rockefeller en el elitista Consejo de Relaciones Exteriores, del que fue presidente. Del CFR han salido desde entonces todos los presidentes de los Estados Unidos excepto Ronald Regan, cuyo equipo estuvo formado mayoritariamente por miembros del CFR. También pertenece a la Comisión Trilateral, el Club de Bilderberg y otras organizaciones de la órbita Rockefeller. Su compañía de consulting Kissinger Associates, tiene como clientes a Estados deudores y a multinacionales acreedoras.
El polaco Zbigniew Brzezinski, casado con una sobrina del que fuera Presidente de la República Checoslovaca Eduard Benes, fue reclutado por Rockefeller en 1971. Llegó a ser Consejero de Seguridad Nacional del gobierno de los Estados Unidos durante la Administración Carter, pero ya con anterioridad había sido nombrado director de la Comisión Trilateral, a la que él mismo definió como “el conjunto de potencias financieras e intelectuales mayor que el mundo haya conocido nunca”.
Afirma que: “la sociedad será dominada por una elite de personas libres de valores tradicionales que no dudarán en realizar sus objetivos mediante técnicas depuradas con las que influirán en el comportamiento del pueblo y controlarán con todo detalle a la sociedad, hasta el punto que llegará a ser posible ejercer una vigilancia casi permanente sobre cada uno de los ciudadanos del planeta”. En otro momento dijo: “esta elite buscará todos los medios para lograr sus fines políticos tales como las nuevas técnicas para influenciar el comportamiento de las masas, así como para lograr el control y la sumisión de la sociedad”. Ni siquiera George Orwell, autor de la terrorífica novela “1984”, lo hubiera expresado mejor.
En una entrevista publicada por el New York Times el 1 de agosto de 1976, Brzezinski afirmaba que “en nuestros días, el Estado-nación ha dejado de jugar su papel”. En cierta ocasión pronosticó “el ocaso de las ideologías y de las creencias religiosas tradicionales”.
Brzezinski es especialista en métodos de control social, sus ensayos publicados dibujan un horizonte orwelliano en el que el Gran Hermano vigila y controla permanentemente a cada individuo. Predijo la existencia de gigantes bases de datos donde se almacenan ingentes cantidades de información sobre cada ciudadano (como la que tienen los servicios de inteligencia españoles en El Escorial, Madrid), la instalación masiva de cámaras de vigilancia en las calles y edificios (que ya es un hecho en todas las ciudades del mundo), la generalización de satélites espía de increíble precisión (como los que usan las tropas de EEUU desde la Guerra del Golfo) y la puesta en funcionamiento de documentos de identidad electrónicos (como lo son los modernos pasaportes y carnés de identidad, que contienen un microchip con abundante información del propietario).
La fascinación de Brzezinski por la tecnología aplicada al control social encaja perfectamente con los planes de la elite plutocrática, que ya ha desarrollado nuevos y espeluznantes artilugios, como el microchip subcutáneo con localizador que pretenden hacer obligatorio para toda la población mundial y que sustituiría, unificándolos, a los actuales carnés de identidad, pasaportes, tarjetas de crédito, carnés de conducir, tarjetas de la Seguridad Social, etc., posibilitando la desaparición del dinero físico.
Otro invento terrible que ya nos tiene preparado la elite ha sido diseñado por la compañía estadounidense Nielsen Media Research en colaboración con el Centro de Investigación David Sarnoff (organismo controlado por el CFR y la Sociedad Pilgrims). Se trata de un dispositivo que, una vez instalado en el televisor, permite observar e identificar desde una estación de seguimiento a los espectadores sentados frente a la pequeña pantalla. Este dispositivo evoca “el ojo que todo lo ve”, el Horus egipcio que aparece en los billetes de dólar. El “ojo que todo lo ve” no es sólo un recurso literario en la novela de Orwell 1984. Ya existen millones de cámaras instaladas en carreteras, calles, empresas y locales públicos, y millones de webcam en hogares de todo el mundo. Sin contar con los modernos sistemas operativos del monopolio Microsoft, como el Windows Media, que rastrea sin cesar todos nuestros movimientos a través de la red y permite leer nuestros correos privados de Outlook, el estado de nuestras cuentas corrientes cuando accedemos a la web de nuestro Banco, las palabras clave que utilizamos en los buscadores como Google y el contenido de las páginas que visitamos en Internet.
Lord Carrington, cuyo verdadero nombre es Peter Rupert, fue ministro británico en sucesivos gobiernos, miembro destacado del RIIA (el equivalente al CFR en Gran Bretaña) y de la Sociedad Fabiana, Secretario general de la OTAN, directivo del Barclays Bank y del Hambros Bank y, a partir de 1989, presidente del siniestro Club de Bilderberg.
El cuarto lugarteniente Rockefeller y Secretario General del Club de Bilderberg es el vizconde Etienne Davignon. Su currículum lo dice todo: presidente y fundador de la European Round Table (Mesa Redonda de Industriales, lobby de las multinacionales europeas), ex vicepresidente de la Comisión Europea, miembro de la Trilateral y del Center for European Policy Studies, ministro belga de Exteriores, presidente de la Asociación para la Unión Monetaria en Europa, primer presidente de la Agencia Internacional de Energía, presidente de la Société Générale de Belgique, presidente de Airholding, vicepresidente de Suez-Tractebel, administrador de Kissinger Associates, Fortis, Accor, Fiat, BASF, Solvay, Gilead, Anglo-american Mining, entre otras corporaciones.

http://www.alertadigital.com/2017/03/20/el-mundo-respira-mejor-muere-el-banquero-multimillonario-david-rockefeller-uno-de-los-impulsores-del-nuevo-orden-mundial/

Entrevista inédita de Ayn Rand (1967) completa

20 enero 2017

Entrevista inédita de Ayn Rand (1967) completa

PADRE CASTELLANI: LA FORTALEZA DEL HOMBRE RELIGIOSO

10 diciembre 2016

LEONARDO CASTELLANI: LA FORTALEZA DEL HOMBRE RELIGIOSO

FORTALEZA Y PACIENCIA

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El gran escollo del hombre ético es el dolor; no se entiende bien el dolor.

Se entiende el dolor como castigo de faltas, como estímulo para la lucha, como alimento vital de la energía; pero no se entiende el dolor sin esperanza, el dolor sin compensación, el dolor perpetuo.

El hombre ético hoy día sucumbe al dolor; a semejanza de “la semilla que cayó entre zarzas, que prendió y creció, pero al final las zarzas la ahogaron”.  Esto no lo entiende bien el hombre ético, que sucumbe a la persecución.

El hombre religioso sufre persecución; y su vida está bajo el signo del dolor; no del dolor como accidente o prueba pasajera, sino del dolor como estado permanente, estado interno, más allá de la dicha y la desdicha.

No se trata de que los católicos amen “el dolor por el dolor”, o enseñen que hay que buscar el dolor; pues no hay que buscar el dolor; es una cosa diferente.

Pero, ¿por qué? Porque la vida del hombre religioso, está dominada por la Fe. La Fe es algo así como un injerto de la Eternidad en el Tiempo; y por tanto la vida del hombre de fe tiene que ser una lucha interna continua, como la de un animal fuera de su elemento. La Fe es creer lo que Dios ha revelado; y lo que Dios ha revelado es superior al entendimiento del hombre.

“Todo el mérito de la Fortaleza viene de la Justicia”, dice Santo Tomás.

Fortaleza significa valentía y se define como “la aptitud para acometer peligros y soportar dolores”.

La cobardía puede ser pecado mortal y Jesucristo tiene verdadera inquina a la cobardía. En el Apocalipsis San Juan enumera una cantidad de condenados al fuego, y entre ellos pone “los mentirosos y cobardes”, que faltan a la Justicia y a la Fortaleza.

La falsificación liberal de la Fortaleza consiste en admirar el coraje en sí, con prescindencia de su uso, o sea, prescindiendo de la Prudencia y de la Justicia. Pero el coraje aplicado al mal no es virtud, es una calamidad, es “la palanca del Diablo”, dice Santo Tomas.

El coraje en sí puede ser una cualidad natural, una especie de furor temperamental, una ceguera para ver el peligro, o una estolidez en soportar males que no se deben soportar.

La Fortaleza no excluye el miedo, solamente lo domina; al contrario, ella está fundamentada en un miedo, en el miedo profundo del mal definitivo, de perder la propia razón de ser.

La Fortaleza se basa en que el hombre es vulnerable. La Fortaleza consiste en ser capaz de exponerse a las heridas y a la muerte (el martirio, supremo acto de la virtud de Fortaleza) antes de soportar ciertas cosas, de tragar ciertas cosas y de hacer ciertas cosas.

No existiría la Fortaleza o Valentía si no existiera el miedo: “el miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente”; y tampoco si no existiera la vulnerabilidad.

La virtud de la Valentía no supone no tener miedo; al revés, supone un supremo miedo al último y definitivo mal, y el miedo menor a los males de esta vida captados en su realidad real; de acuerdo a la palabra de Cristo: “No temáis tanto a los que pueden quitar la vida del cuerpo; temed más al que puede condenar para siempre cuerpo y alma”. No dice: “No temáis nada”, porque eso es imposible: el prudente naturalmente teme los males naturales captados en su realidad real, no en imaginaciones…

Dice Cristo: “temed menos”, y, en caso de conflicto, que el temor mayor venza al menor, impidiéndonos “perder el alma”, aun a costa de perder la vida.

De ahí que los dos actos precipuos de la Fortaleza son acometer y aguantar; y este último es el principal; dice Santo Tomás inesperadamente.

¿Cómo? ¿No es mejor siempre la ofensiva que la defensiva, la actividad que la pasividad? Santo Tomás parece apocado, parece aconsejar agacharse y aguantar más bien que atacar; y el mundo siempre ha tenido el ataque por más valeroso que el simple aguante.

Santo Tomás tiene por más a la Paciencia que al Arrojo; pero no excluye el Arrojo cuando es posible, al contrario; con otra proposición paradojal dice que la Ira trabaja con la Fortaleza y hace parte de ella.

En la condición actual del mundo, en que la estupidez y la maldad tienen mucha fuerza, hay muchos casos en que no hay chance de lucha; y aun para luchar bien se necesita como precondición la paciencia; y a veces el sacrificio.

El acto supremo de la virtud de la Fortaleza es el martirio, pero la Iglesia ha llamado siempre al martirio “triunfo” y no derrota.

“Ten cuidado con el hombre paciente: es peligroso”, dijo uno. ¿Por qué? Porque espera su momento.

La paciencia consiste formalmente en no dejarse derrotar por las heridas, o sea, no caer en tristeza desordenada que abata el corazón y perturbe el pensamiento; hasta hacer abandonar la Prudencia, abandonar el bien o adherir al mal; y en eso se ejerce una actividad enorme. “Soportar es más fuerte que atacar”.

Otra vez volvemos los ojos al error moderno y plebeyo; considerar la paciencia como la actitud lacrimosa y pasiva del “corazón destrozado”, que dicen. Al contrario, la paciencia consiste en no dejarse destrozar el corazón, no permitir al Mal invadir el interior. Por tanto en el fondo se basa en la convicción o en la fe en la última “invulnerabilidad”, en la inmunidad definitiva.

Pase lo que pase, al fin voy a vencer, cree el cristiano; y hasta el fin nadie es dichoso. Aunque sea a través de la muerte, si es inevitable; pero si no es inevitable, no. De donde se ve que la Paciencia pende de la virtud de la Esperanza sobrenatural, lo mismo que la Fortaleza, y no del apocamiento y la debilidad.

La paciencia no consiste en el sufrir, sino en el vencer el sufrimiento. Sufrir y aguantar no es lo mismo: aguantar es activo, y es pariente de “aguardar” y “aguaitar”.

Con razón dice el filósofo Pieper que la Fortaleza o Valentía atraviesa los tres órdenes humanos, el Preorden, el Orden, y el Superorden, y está integrada en ellos.

El Preorden en este caso es el coraje natural, el instinto de agresión, en el varón sobre todo, y de resistencia, en la mujer sobre todo; que lo poseen lo mismo el ser humano que el león o el mastín, y depende mucho del cuerpo, temperamento y temple.

El Orden es el coraje ordenado por la razón y devenido valentía o valor.

El Superorden es la virtud moral de la Fortaleza, pendiente de la virtud supernatural de la Esperanza, la cual informa a los otros dos órdenes y los robustece o se los incorpora; de tal modo que puede darse un hombre tímido, cansado, entristecido y cortado de lo natural, que haga grandes actos de fortaleza en virtud de lo sobrenatural.

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FUENTE:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2016/11/24/padre-castellani-la-fortaleza-del-hombre-religioso/

LAS VIRTUDES FUNDAMENTALES: LA FORTALEZA DISPUESTO A CAER

10 diciembre 2016

JOSEF PIEPER: LAS VIRTUDES FUNDAMENTALES

LA FORTALEZA

DISPUESTO A CAER

La fortaleza supone vulnerabilidad

Sin vulnerabilidad no se daría ni la posibilidad misma de la fortaleza.

En la medida en que no es vulnerable, está vedado al Ángel participar de esta virtud.

Ser fuerte o valiente no significa sino ésto: poder recibir una herida.

Si el hombre puede ser fuerte, es porque es esencialmente vulnerable.

Por herida se entiende aquí toda agresión, contraria a la voluntad, que pueda sufrir la integridad natural, toda lesión del ser que descansa en sí mismo, todo aquello que, aconteciendo en y con nosotros, sucede en contra de nuestra voluntad.

En suma: todo cuanto es de alguna manera negativo, cuanto acarrea daño y dolor, cuanto inquieta y oprime.

Relación implícita con la muerte

Pero la más grave y honda de todas las heridas es la muerte.

Hasta las heridas no mortales son imágenes de la muerte; esta lesión extrema, este último «no» extiende la esfera de su influjo a toda negación penúltima, en la que vislumbramos como un reflejo suyo.

De este modo, la fortaleza está siempre referida a la muerte, a la que, ni un instante, cesa de mirar cara a cara.

Ser fuerte es, en el fondo, estar dispuesto a morir.

O dicho con más exactitud: estar dispuesto a caer, si por caer entendemos morir en el combate.

Toda herida del ser natural entraña la referencia a la muerte. Todo acto de fortaleza se nutre así de la disposición a morir como de su raíz más profunda, por distante que un tal acto pueda parecer, visto desde fuera, del pensamiento de la muerte.

Una «fortaleza» que no descienda hasta las profundidades del estar dispuesto a caer está podrida de raíz y falta de auténtica eficacia.

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Martirio sin romanticismo

La disposición se manifiesta en el riesgo de la acción.

El acto propio y supremo de la virtud de la fortaleza, aquel en el que ésta alcanza su plenitud, es el martirio.

La disposición para el martirio es la raíz esencial de la fortaleza cristiana.

Sin una tal disposición jamás se daría este hábito.

Cuando el concepto y la posibilidad real del martirio se desvanecen en el horizonte visual de una época, fatalmente degradará ésta la imagen de la virtud de la fortaleza, al no ver en ella otra cosa que un gesto de bravuconería.

Pero no estará de más advertir que ese desvanecimiento puede tener lugar de múltiples modos.

El pequeño burgués estima que la verdad y el bien «se imponen por sí mismos», sin que tenga que exponerse la persona; y esta opinión es en todo equiparable a ese entusiasmo de bajo precio, que no se cansa nunca de elogiar la «alegre disposición para el martirio».

Porque en uno y otro caso se diluye por igual la realidad de este acto.

La Iglesia piensa de otra forma en este asunto.

Por un lado nos dice que el estar dispuesto a verter la sangre por Cristo es cosa que cae de modo inmediato bajo la rigurosa obligación del mandato divino (cadit sub praecepto); «el hombre tiene que estar dispuesto a dejarse matar antes que negar a Cristo o pecar gravemente».

La disposición para la muerte es, por tanto, uno de los fundamentos de la doctrina cristiana.

Pero preguntemos, por otro lado, a la Iglesia de los mártires cuál sea su opinión respecto al locuaz entusiasmo por el martirio del que acabamos de hacer mención.

Leamos este conciso pasaje del Martirio de San Policarpo, uno de los más antiguos relatos del tiempo de la persecución (mitad del siglo segundo), enviado por la «Iglesia de Dios en Esmirna a todas las comunidades de la santa y católica Iglesia»:

«Y uno, un frigio de nombre Quinto, fue presa del terror al divisar a las fieras. Precisamente era el mismo que se había presentado voluntariamente a las autoridades después de inducir a algunos más a seguir su ejemplo. Las reiteradas exhortaciones del procónsul lograron llevarlo a la decisión de ofrendarse en silencio. Por eso, hermanos, no alabamos a los que se presentan por sí solos a los tribunales; ni es ésto lo que se enseña en el Evangelio».

Y San Cipriano, Padre de la Iglesia, que fue decapitado, explicaba al procónsul Paternus: «Nuestra doctrina prohíbe que uno se delate a sí mismo».

Justamente parece haber sido suposición constante de los Padres de la Iglesia primitiva, de Cipriano a Ambrosio, pasando por Gregorio Nacianceno, que los hombres a los que Dios mantiene la fuerza hasta el final son más bien aquellos que antes preferían escapar que no dirigirse presurosos al martirio, fiando petulantemente en la propia resolución.

Y Santo Tomás de Aquino afirma, en un artículo de la Summa sobre lo que podríamos llamar la «alegría de la fortaleza» (utrum fortis delectetur in suo actu), que el dolor del martirio oculta incluso la alegría espiritual por el acto grato a Dios, «a no ser que sobreabunde la gracia y eleve con más fuerza el alma a las cosas divinas».

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Ante la áspera y nada romántica realidad que cobra expresión verbal en el rigor de estas manifestaciones, el entusiasmo fraseológico y las simplificaciones se diluyen en lo esencial.

Pero sólo de ese modo queda libre la mirada para captar el sentido real de este dato inquebrantable: que la Iglesia cuenta a la disposición para el martirio entre los fundamentos de la vida cristiana.

El recibir la herida no constituye la esencia toda de la fortaleza, sino sólo la mitad exterior de ella.

El fuerte no recibe esa herida por su propia y espontánea voluntad.

Si la recibe, es más bien por conservar o ganar una integridad más esencial y más honda.

Ni un solo instante se aleja de la conciencia del cristiano la certeza de alcanzar a ser partícipe, merced a las heridas recibidas en la lucha por el bien, de una integridad que se liga al centro vital del ser humano de forma mucho más próxima y entrañable que cualquier tipo de sosiego puramente natural.

Pero no siempre logran los enemigos y censores del cristianismo descubrir ni estimar en su justo valor esta certeza ni el privilegiado lugar que ocupa entre las fuerzas vivas del cristiano.

Victoria mortal

El martirio se aparecía a los ojos de la Iglesia primitiva como una victoria, aun cuando también sea cierto que se le apareciese como una victoria mortal: «el que muere por la fe, triunfa; si viviera sin la fe, sería derrotado», dice, refiriéndose a los mártires, San Máximo de Turín, obispo del siglo quinto.

Y Tertuliano afirma: «allí donde somos pasados a cuchillo, triunfamos; y cuando se nos lleva ante el juez, quedamos en libertad».

El que estas victorias se logren a costa de la muerte o de ser cuando menos vulnerado es una de las inconcebibles e inalterables condiciones bajo las cuales existe el cristianismo en el mundo —y quizá no sólo el cristianismo—.

Santo Tomás de Aquino parece próximo al extremo de fijar como esencia de la fortaleza el combate que esta virtud libre contra el predominio del mal, del que el fuerte triunfa sólo a costa de morir o de ser herido.

El fuerte no «sufre por sufrir», ya que no desprecia la vida Pero por este momento conviene dejar muy particularmente sentado, desde un principio, que el que es fuerte o valiente no busca ser herido por su propia y espontánea voluntad.

El «sufrir por sufrir» no constituye menor sin sentido para el cristiano que para el hombre «natural».

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No es que vaya a desdeñar el que sufre daño por Cristo lo que pierde al ser dañado. El mártir no menosprecia la vida, pero la tiene en menos que aquello por lo que la entrega.

Santo Tomás de Aquino dice que el cristiano no sólo ama su vida con las fuerzas vitales del cuerpo, que ansían perseverar en la existencia, sino también con las energías morales del alma espiritual.

Estas palabras no encierran el más leve acento de disculpa. Porque no se significa con ellas que el hombre ame su vida natural por ser «solamente hombre», sino que la ama justamente porque y en la medida misma en que es un hombre bueno.

Y lo que se ha dicho de la vida vale asimismo para el ámbito entero de cuanto lleva consigo la integridad natural: alegría, salud, éxito, felicidad.

Todas estas cosas son bienes auténticos que el cristiano en modo alguno desprecia ni de los cuales se desprende sin más, salvo para conservar bienes más altos, cuya pérdida lesionaría más gravemente el núcleo esencial de la existencia humana.

No estará de más advertir que la validez de cuanto queda dicho no se ve alterada un ápice por esta otra verdad no menos indubitable: que la vida heroica de los santos y de los grandes cristianos puede serlo todo antes que el resultado de un cálculo, precavido y ponderado, de ganancia y de placer.

No es ésta una «tensión» que pueda resolverse en un acuerdo armónico; para el espíritu finito y la vida terrena es, en todo caso, irreductible e insuperable.

Pero no por ello se nos aparece, ni más ni menos, envuelta en contradicción que la palabra del Evangelio: «el que ama su alma, la perderá» (Ioh., XII, 25).

Ni tampoco es cosa más enigmática que el hecho sorprendente de que Santo Tomás de Aquino, el pensador abierto a la realidad y vuelto al mundo, aquel al que tantas veces se ha reprochado su meridiano optimismo del más acá, sea el mismo que nos asegure que el saber que realmente penetra en las cosas creadas va acompañado de una tristeza de abismo; insuperable tristeza de la cual no hay fuerza natural alguna, ni del entendimiento ni de la voluntad, que sea capaz de librar al hombre (y tristeza de la que se nos dice en el Sermón de la Montaña: bienaventurados los tristes, porque ellos serán consolados).

Querer traspasar los límites de lo que ya no puede ser sabido es un absurdo manifiesto.

Estas cuestiones sobre el sentido y la medida del sacrificio de bienes naturales desembocan inmediatamente en el impenetrable misterio de la existencia concreta del hombre: la existencia de un ser que es a la vez corporal y espiritual, y que ha sido creado, elevado, caído y redimido.

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FUENTE:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2016/12/02/josef-pieper-las-virtudes-fundamentales-2/

LAS SIETE REGLAS DE PARACELSO

4 septiembre 2016

Veleda Ar compartió la publicación de Rls La Cantera.
Ayer a la 1:38 ·

Paracelsus01 (1)

Rls La Cantera
20 de agosto a las 4:28 ·
LAS SIETE REGLAS DE PARACEL1º.- Lo primero es mejorar la salud. Para ello hay que respirar con la mayor frecuencia posible, honda y rítmica, llenando bien los pulmones, al aire libre o asomado a una ventana. Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más perfecto posible, evitar el alcohol, el tabaco y las medicinas, a menos que estuvieras por alguna causa grave sometido a un tratamiento. Bañarte diariamente, es un hábito que debes a tu propia dignidad.

2º.- Desterrar absolutamente de tu ánimo, por más motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza y pobreza.

Huir como de la peste de toda ocasión de tratar a personas maldicientes, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas o vulgares e inferiores por natural bajeza de entendimiento o por tópicos sensualistas que forman la base de sus discursos u ocupaciones. La observancia de esta regla es de importancia decisiva, se trata de cambiar la espiritual contextura de tu alma. Es único medio de cambiar tu destino, pues este depende de nuestros actos y pensamientos.

El azar no existe.

3º.- Haz todo el bien posible. Auxilia a todo desgraciado siempre que puedas, pero jamás tengas debilidades por ninguna persona. Debes cuidar tus propias energías y huir de todo sentimentalismo.

4º.- Hay que olvidar toda ofensa, más aún: esfuérzate por pensar bien del mayor enemigo. Tu alma es un templo que no debe ser jamás profanado por el odio. Todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior, pero no te hablara así de pronto, tienes que prepararte por un tiempo; destruir las superpuestas capas de viejos hábitos, pensamientos y errores que pesan sobre tu espíritu, que es divino y perfecto en sí, pero impotente por lo imperfecto del vehículo que le ofreces hoy para curarse, la carne flaca.

5º.- Debes recogerte todos los días en donde nadie pueda turbarte, siquiera por media hora, sentarte lo más cómodamente posible con los ojos medio entornados y no pensar en nada. Esto fortifica enérgicamente el cerebro y el Espíritu y te pondrá en contacto con las buenas influencias. En este estado de recogimiento y silencio, suelen ocurrírsenos a veces luminosas ideas, susceptibles de cambiar toda una existencia. Con el tiempo todos los problemas que se presentan serán resueltos victoriosamente por una voz interior que te guiara en tales instantes de silencio, a solas con tu conciencia. Ese es el daimón (destino) del que habla Sócrates.

6º.- Debes guardar absoluto silencio de todos tus asuntos personales.

Abstenerse, como si hubieras hecho juramento solemne, de referir a los demás, aun de tus más íntimos todo cuanto pienses, oigas, sepas, aprendas, sospeches o descubras. Por un largo tiempo al menos debes ser como casa tapiada o jardín sellado. Es regla de suma importancia.

7º Jamás temas a los hombres ni te inspire sobresalto el día de mañana.

Ten tu alma fuerte y limpia y todo te saldrá bien. Jamás te creas solo ni débil, porque hay detrás de ti ejércitos poderosos, que no concibes ni en sueños.

Si elevas tu espíritu no habrá mal que pueda tocarte.

El único enemigo a quien debes temer es a ti mismo.

El miedo y desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas influencias y con ellas el desastre.

Si estudias atentamente a las personas de buena suerte, verás que intuitivamente, observan gran parte de las reglas que anteceden. Muchas de las que allegan gran riqueza, muy cierto es que no son del todo buenas personas, en el sentido recto, pero poseen muchas virtudes que arriba se mencionan. Por otra parte, la riqueza no es sinónimo de dicha; Puede ser uno de los factores que a ella conduce, por el poder que nos da para ejercer grandes y nobles obras; pero la dicha más duradera solo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impera el antiguo Satán de la leyenda, cuyo verdadero nombre es el egoísmo. Jamás te quejes de nada, domina tus sentidos; huye tanto de la humildad como de la vanidad. La humildad te sustraerá fuerzas y la vanidad es tan nociva, que es como si dijéramos: pecado mortal contra el Espíritu Santo.

AUTOR: THEOPHRASTUS PHILLIPPUS AUREOLUS BOMBASTUS VON HOHENHEIM (PARACELSO)

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FUENTE:
https://www.facebook.com/veleda.ar?fref=ts

nihilismo, nietzsche y heideger

13 junio 2016

La enfermedad de nuestro tiempo: El vacío existencial



Nietzsche y el sufrimiento




Nietzsche: “Dios ha muerto”




Heidegger: Ser y tiempo



“El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma”

30 mayo 2016

https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

 

El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma

 https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

Oh God! FXXX me Harder!: Esclavos del Placer

30 mayo 2016

Por Carlos Arturo Calderón Muñoz.- En algún punto de los años 50 del siglo XX, James Olds y Peter Milner tomaron una cámara de condicionamiento operante y la modificaron para un pequeño experimento con ratones de laboratorio. A esos curiosos mamíferos se les implantaron electrodos en su cerebro para proveerles con estimulación eléctrica directa. Para recibir el deleite instantáneo los ratones sólo debían presionar una pequeña palanca.

El placer debió ser inconmensurable, las pequeñas criaturas se convirtieron en maratonistas del hedonismo, llegando a estimularse a sí mismas 2000 veces por hora durante 24 horas consecutivas; en los casos de mayor desenfreno llegaban a producirse 7000 descargas de gozo electroquímico en 1 hora. Dejaron de comer y beber, los machos perdían interés por posibles parejas en celo y las ignoraban para continuar masturbando sus sesos; las hembras dejaban de criar a sus hijos para inyectarse dosis de electricidad. Los estudios cerebrales mostraban que toda la estructura interna, más allá del neocortex, se convertía en un entramado de choques estimulantes que no dejaban lugar sin tocar. Al final los roedores tenían que ser desconectados para que no murieran de hambre.

Era de esperarse que criaturas tan primarias, simples animales, tuvieran ese tipo de comportamiento degenerado ante el placer sin sacrificio. A diferencia nuestra, que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, no poseen la razón y la fe necesarias para actuar responsablemente. Además, en plena era de la información, nosotros no poseemos dispositivos electrónicos en los que con tan sólo presionar un botón podamos acceder a placer ficticio prácticamente gratuito. ¿Quién puede creer en tales fantasías como el internet o la pornografía?

La parte ventral del cuerpo estriado es un centro de recompensa en el cerebro, de humanos y ratas. Cuando se siente satisfacción por cualquier acción realizada como rezar, meditar, comer, follar u otras, esta parte de la biología mamífera es la responsable de la sensación de bienestar. En un estudio hecho por la universidad de Cambridge, que fuera publicado como un documental llamado “Porn on the Brain” en el canal 4 de Inglaterra en 2013, se demostró que la parte ventral del cuerpo estriado en los adictos a la pornografía tenía la misma reacción que aquellos enganchados en las drogas y el alcohol (que en sí mismo también es una droga).

No importa si somos personas sanas o adictas a cualquier cosa, esta parte del cerebro se verá activada ante situaciones de placer. La diferencia radica en la intensidad del estímulo y en el tamaño de la zona afectada, entre más poderosa es la adicción más neuronas cederán sus funciones para procesar el estímulo. Cuando una función pierde su equilibrio otras se verán afectadas, el cerebro de las ratas se reprogramó para perseguir el placer dejando de lado todas las actividades vitales y nos guste o no, ya sea que estemos cegados por el racionalismo o la fe, somos muy similares a esas criaturas que tanto perseguimos.

El archiconocido psicólogo Phillip Zimbardo realizó observaciones en más de 20,000 hombres jóvenes y su comportamiento con la pornografía y los videojuegos. Sus conclusiones nos hacen ver como la diferencia entre las ratas en las cajas y los muchachos en cuartos solitarios es sólo de forma, pues la esencia de la adicción es la misma. Zimbardo establece que la exposición prolongada en estados de soledad a los contenidos pornográficos, en los que no hay rechazo y cualquier fantasía puede ser cumplida de manera instantánea, está reconfigurando de manera digital los cerebros de los hombres jóvenes.

Phillip Zimbardo

Phillip Zimbardo

En los estudios de Zimbardo se destacan los comportamientos propios del síndrome de abstinencia. Los sujetos de estudio se sienten inquietos cuando se les priva de su dosis de gritos fingidos y dicen que cuando interactúan con mujeres preferirían estar viendo porno, ya que ahí nunca serían rechazados. A este declive en las habilidades sociales se suma el de las características físicas inherentes a la edad. Los jóvenes que, me disculpan las mujeres que lean este artículo, deberían ser máquinas de libido candente en busca de pareja, están teniendo problemas para tener una simple erección, problema tradicionalmente asociado a viejos prostáticos.

Lo anterior se debe al efecto de habituación. En otro estudio, también realizado en la universidad de profesores Lucasianos como Newton y Hawkings, se demostró que los adictos al porno sentían menos placer cada vez que veían una imagen con contenido sexual. La estimulación en sus centros de recompensa como el ya mencionado cuerpo estriado, el núcleo accumbens, la dorsal cingulada anterior y la amígdala, se hacía menor cada vez que se les mostraba la misma imagen con contenido sexual. En términos generales esto deriva en disfunción eréctil inducida por el porno, más conocido como PIED por sus siglas inglesas. Es decir que se está formando un mundo occidental con veinteañeros y adolescentes que no pueden sentir excitación por el cuerpo femenino.

La necesidad de tener una nueva descarga de placer hace que se aumente la dosis, ya sea con una raya más grande de la famosa exportación colombiana o en este caso con imágenes más fuertes. Del porno básico se pasa a versiones más duras y en poco tiempo, los tipos más degenerados, terminan en porno infantil o en el “crush porn”, en el cual preciosas mujeres se dedican a torturar animales indefensos como ratones, conejos, gatos y perros. ¿En qué momento se vuelve sexualmente deseable aplastar ratas? ¡Ni idea! pero así va la cosa.

Es tal la normalización de este tipo de conductas aberrantes que ya vemos a la prensa inglesa, y a algunos descarados sin remedio, diciendo que la pedofilia es una tendencia sexual como cualquier otra y que aquellos que la tienen deberían ser integrados a la sociedad y no tratados como monstruos. Es curioso ver como sus argumentos son tan similares a los de aquellos que secuestraron el arcoíris para hacerlo su símbolo.

Cualquiera podría argumentar que este tipo de conductas sólo pueden ser asociadas a las personas adictas a la pornografía y no al total de la población. La verdad es que una enfermedad se comporta con ritmos distintos dependiendo de la salud del organismo que infecte. Dejando de lado los casos más extremos y moviéndonos al común, aunque cada vez son más normales los comportamientos descritos anteriormente, debo citar que un reporte creado por el Instituto Alemán para el Estudio del Trabajo, conocido como IZA, y un profesor de la Universidad de Pensilvania West Chester, ha demostrado que la pornografía reduce las intenciones masculinas de contraer responsabilidades, específicamente la del matrimonio.

Entrevistas realizadas a hombres entre 18 y 35 años, entre 2000 y 2004, establecen que los hombres cada vez son menos propensos al matrimonio gracias a la facilidad con la que se obtiene placer físico. De forma cada vez más acentuada en la sociedad occidental, los hombres jóvenes prefieren apretar un botón que les de placer gratuito, o de bajo precio, que enfrentarse al mundo para recibir dosis de satisfacción a costa de carísimas obligaciones. También demuestra que los hombres son seis veces menos propensos a casarse que en los años 70 y los divorcios se han duplicado desde los 50, curiosamente cuando se hizo el experimento con las ratas.

Esta tendencia golpea todos los niveles de la realidad occidental, no sólo mandamos a la mierda al amor eterno, y junto con él a Julieta, Isolda, Parvati, Irene Klatt o Dulcinea, sino que se produce un deterioro económico y demográfico. El mismo estudio hace énfasis en la correlación que hay entre el declive de las tasas matrimoniales y de la construcción de riqueza material. Por otra parte, creo que no debemos ser muy versados en conocimientos para saber que las eyaculaciones sobre una pantalla o dentro del recto de otro hombre, no suelen tener éxito en la creación de nueva vida. Las tasas de natalidad y pirámides demográficas occidentales son, tomando prestado a Gabo, una crónica de una muerte anunciada.

Entonces ¿Podemos atribuirle a la industria pornográfica la deliberada intención de hacer colapsar las bases culturales, económicas, morales y biológicas de una sociedad? ¿O sería más honesto decir que quien esto escribe es un fanático adoctrinado que busca atacar las libertades generales para imponer su visión sectaria de la realidad?

Cuando se habla del porno en términos diferentes al sexo, se suelen mencionar las miles de películas producidas al año (13,500 en Estados Unidos en 2011), que las páginas pornográficas representan entre el 14 y el 30 por ciento de los contenidos en la web y que mueve cifras extraordinarias de dinero, que rondan en el mercado mundial entre los 4,900 millones de dólares anuales, según los más escépticos, y 100,000 millones según los más alocados.

El pornógrafo Al Goldstein: “La única razón por la que los judíos estamos en la pornografía es porque pensamos que Cristo apesta”.

Aunque son cifras importantes, es necesario hablar del factor humano detrás de esos números y para hacerlo es obligatorio hablar de los Estados Unidos de América, mayor productor y consumidor de pornografía en el mundo. La pornografía estadounidense y por lo tanto la del planeta entero, siempre ha estado bajo control de prominentes judíos, ¿la razón? Bueno, creo que la mejor forma de resumirlo sería citando al famoso pornógrafo Al Goldstein: “La única razón por la que los judíos estamos en la pornografía es porque pensamos que Cristo apesta”.

Mi objetivo no es crear una discusión religiosa, los judíos, como cualquier grupo humano han querido tomar el control. Como las sociedades occidentales poseían una serie de valores opuestos en muchas formas a ellos y estos estaban representados en la cristiandad, iniciaron una larga y diversa campaña para destruir las bases morales enemigas y así hacerse de las riquezas en medio del caos. Pero esto no es un fenómeno de odio exclusivo a la cristiandad. Europa ya ha sufrido esos embates cuando Grecia y Roma vieron sus valores destruidos por el enemigo semita que les atacó de forma similar.

No olvidemos que el inicio de la cristiandad en occidente fue producto de la intriga de hábiles judíos que querían romper con los esquemas sociopolíticos del Imperio Romano. Después ese golpe se volvió en su contra, pues la genética europea hizo de la cristiandad algo diferente a lo que hubiera hecho de ese germen la sangre semita, el Islam por ejemplo.

Con eso dicho, quiero hacer énfasis en el trabajo de Jay Gertzman, quien ha mostrado con evidencia histórica que los mayores distribuidores de libros eróticos entre 1890 y 1940, fueron los judíos provenientes de Alemania. El académico judío Nathan Abrams, en su trabajo “Triple Exthnics” relata de forma detallada el control de la industria por parte de sus hermanos de sangre. Asegura que más allá de los beneficios económicos, el motivo general de esta lucha es el de vengarse de la autoridad cristiana, por la cual los judíos sienten un odio atávico. Es según él y sus congéneres, una forma de infiltrar la moral del enemigo para luego derribarla y progresivamente destruir todos sus vestigios culturales, para que al final actúen sin un norte propio, para que sean esclavos sin orgullo.

El epicentro de los rodajes pornográficos del mundo es el San Fernando Valley, ubicado en California, también conocido como el otro Hollywood. Allí se radican los mayores estudios de esta industria fílmica, como Vivid Entertainment y AVN, y todos son propiedad de millonarios judíos como Steven Hirsch, Paul Fishbein, Irving Slifkin, Barry Rosenblat y Elli Cross entre otros. Estos hombres han continuado el legado del padrino de la pornografía, el judío Reuben Sturman. Sin embargo, con el ascenso del internet, la distribución pornográfica se ha movido de cintas y discos a la reproducción virtual.

Es aquí donde saltan a escena sitios como Pornhub, Redtube, Youporn, Tube8, Xtube, Brazzers, Pornmd, Realitykings, Mydirtyhobby, Gaytube, Sextube, Webcams entre muchos otros. Gracias a la libertad de elección que nos ofrece la democracia capitalista hoy tenemos docenas de sitios pornográficos para escoger nuestras escenas favoritas. Lo curioso, es que todos los sitios que mencioné y muchos otros más, hacen parte de un monopolio que está bajo el control de la empresa MindGeek, la cual resulta ser propiedad de David Marmorstein Tasillo y Feras Antoon. El primero de este dúo es una incógnita visual, simplemente no se encuentran imágenes de su rostro. En plena era del “Face” y siendo el propietario de un negocio que lo muestra todo, él es un anónimo más. Sin embargo, gracias a los reportes de muchos portales se sabe que es de origen judío. Pero seamos sinceros, con ese apellido no es menester aclarar sus raíces étnico-religiosas.

Moviéndonos al horrendo crimen de la pornografía infantil, debemos decir que el 55% de esta se produce en Estados Unidos y un 23% en Rusia. La colección más grande de pornografía infantil encontrada en California era de David Asimov, hijo del famosísimo Isaac Asimov, que incluía unas 4000 cintas en vídeo y cientos de discos. En octubre del 2000, se destapó en Inglaterra un caso de mafias de judíos de Italia y Rusia, que comercializaban videos en los que niños desde los 2 años eran violados hasta la muerte.

No hay que leer el Talmud, cualquier persona que tome una Biblia podrá ver que los primeros cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, que son el equivalente a la Torá judía, abundan en enseñanzas que hacen ver al pueblo de Israel, los judíos, como entes superiores que tienen derechos sobre la vida y destino de aquellos que no lo sean. Derribar civilizaciones enemigas por medio de la intriga no es difamación Nazi. Los judíos han hecho eso desde siempre y lo han reconocido abiertamente en muchas ocasiones.

Atacando masivamente el comportamiento sexual de generaciones enteras, se ha logrado que la cepa más reciente del mundo occidental esté compuesta por hombres estrogenizados y drogadictos, incapaces de salir al mundo y con tasas de fortaleza física e inteligencia cada vez más bajas. En Estados Unidos se calcula que los niños empiezan a ver porno a los 11 años, los adolescentes ven un promedio de 2 horas de pornografía a la semana, en 2011 tuvieron el peor desempeño en las pruebas académicas SAT en 40 años y muchos han terminado por convertirse en hombres que no saben sobrevivir sin sus padres.

Viendo las estadísticas del portal pornográfico más famoso del mundo, Pornhub.com, nos damos cuenta que en 2015 la humanidad vio, y no es en broma, 4,392,486,580 horas de sus contenidos. Los 10 países con mayor consumo per cápita de pornografía son parte de la civilización occidental. Por orden descendiente fueron: Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Noruega, Islandia, Australia, Suecia y Dinamarca. España está en el puesto 13.
Pues la muy golfa tiene un excelente instinto. El placer adormece, el hambre y la excitación despiertan. La naturaleza es sabia, en nuestra biología hay estructuras dedicadas a darnos placer cuando realizamos alguna actividad que lo desate, como jugar o dormir, pero mantiene un control de la cantidad de neurotransmisores liberados en cada emisión y nunca los expulsa si no se encuentra en un estado de bienestar.En dos ocasiones Ilona Staller, la legendaria actriz porno conocida como la Cicciolina, ofreció acostarse con Sadam Hussein y después con Osama Bin laden, a cambio de paz en el medio oriente. Ella aseguraba que al satisfacerlos en la cama no querrían hacer la guerra.

Cuando se conectó a los ratones se ignoraron esos filtros propios de la naturaleza, ya no era necesario hacer ningún esfuerzo para obtener el premio, por ende era innecesario hacer actividad alguna distinta al disfrute. Al destruir los valores de la civilización occidental, al eliminar el heroísmo de la ecuación, el amor por la mujer, por la tierra natal, los hijos, la divinidad y cualquier cosa que nos represente, se le quita el centro de gravedad a la masa, que rápidamente buscará un reemplazo para su vacío. Convenientemente, hay catalizadores de placer instantáneo esperando al ratón bípedo y parlante que quiera presionar la palanca.

Cuando se les ha quitado el espíritu guerrero a los occidentales, como pretendía hacerlo la Cicciolina con Saddam, será bueno invadir sus tierras con hombres tercermundistas pero con los instintos sanos. Algunos creen en Alá, otros en recuperar el oro robado, vengarse de la esclavitud o simplemente quieren vivir sin trabajar. De cualquier forma tienen la testosterona bien calibrada y aplastarán sin problema a los niñitos cuarentones que tienen miedo de que una mujer les diga “no”. Cuando el enemigo sea derrotado se aplicarán las mismas tácticas en las demás poblaciones del globo, de hecho no hay nación ajena a este veneno, pero la intensidad varía dependiendo de las prioridades de los mundialistas.

'Destrucción', de Thomas Cole, pintado entre 1833 y 1836. Resume la visión tradicional y apocalíptica sobre el fin del Imperio de Occidente.

‘Destrucción’, de Thomas Cole, pintado entre 1833 y 1836. Resume la visión tradicional y apocalíptica sobre el fin del Imperio de Occidente.

Cuando descubrimos que los promotores de la pornografía y muchos otros vicios, son de la misma tribu que promueve las guerras suicidas de los blancos y la invasión de la gente de todos los colores en territorios europeos, empezamos a tener indicios serios de que puede ser parte de un gran plan de limpieza étnica para asegurarse el domino global. Pero eso no es menester de este artículo.

Ya la permití hablar a la razón y a la lógica, ahora quiero hacerlo desde las esferas de la fe y la emocionalidad. Yo tengo fe absoluta en la vida, siento fanatismo inextinguible por el amor. Contrario a lo que dicen los datos estoy seguro, por convicción idealizada, de que los hombres occidentales dejarán de comportarse como maricas y las mujeres como zorras promiscuas. Creo religiosamente en que el amor (A-MOR) es una fuerza de alquimia transmutadora que puede vencer a la muerte y elevar a la existencia misma, aun si se manifiesta desde el silencio. Discúlpenme por ser tan retrogrado y machista, pero yo soy hombre, por lo tanto para mí no existe mayor tesoro que la mujer.

Nunca podré tratarlas como a mis iguales, porque estoy convencido de que la mujer, en su estado más puro, es la representación de la divinidad sobre la tierra y haciendo mías las palabras de Herman Hesse, creo que el ser capaz de sacrificar años esperando por la sonrisa de una mujer es felicidad. El mundo nórdico dice que la mujer es la vida y el hombre aquel que ama a la vida. No estoy dispuesto a rendirme a los cañones enemigos ni a ser esclavizado por cuerpos lujuriosos. Cuando termine la guerra que los amos del dinero desatarán, las flores volverán a nacer, los hombres volverán a ser héroes y las mujeres diosas. De mi parte y en honor a Leon Degrelle les digo: ¡Fe en el amor!, ¡Fe en la mujer!, ¡Fe en la vida!

*Desde San Bonifacio de Ibagué, Colombia

varios videos …

27 mayo 2016

https://youtu.be/5THDmys8z30

https://www.youtube.com/watch?v=5THDmys8z30

 

1st Trimester Surgical Abortion: Aspiration (Suction) D & C

 

 

 

Sufrimiento Humano: refutación (parcial) de la doctrina budista

 

https://youtu.be/NKFwMqq_Lv8

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=NKFwMqq_Lv8

 

 

 

Claves Secretas de la comunicación no verbal gay

 

https://www.youtube.com/watch?v=MkmizlNt42U

https://youtu.be/MkmizlNt42U

 

 

1st Trimester Surgical Abortion: Aspiration (Suction) D & C

 

https://youtu.be/5THDmys8z30

https://www.youtube.com/watch?v=5THDmys8z30

 

1st Trimester Surgical Abortion: Aspiration (Suction) D & C

 

El tono de voz es el espejo del alma

 

https://youtu.be/aPanX2ggKlI

https://www.youtube.com/watch?v=aPanX2ggKlI

 

 

https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

 

El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma

 

El tono de voz es el espejo del alma

 

https://youtu.be/aPanX2ggKlI

https://www.youtube.com/watch?v=aPanX2ggKlI

 

 

https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

 

El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma

 

¿QUiÉN SOY YO?, por Antonio Medrano

21 mayo 2016

“¿Quién soy yo?” He aquí la pregunta que nos asalta acuciante, a veces de modo incluso
angustioso, en los momentos críticos de la vida, planteándonos el interrogante de nuestra
verdadera naturaleza, del sentido de nuestra vida, del origen y destino del ser que constituimos.
Pregunta ésta, tan sencilla como profunda, que, empleada de forma intencionada y
metódica, figura como elemento clave en toda vía de realización espiritual.

Un maestro japonés contemporáneo, en un libro que lleva precisamente por título “Watashi
ga dare ka?” (¿quién soy yo?), ha podido afirmar que todo el secreto de la doctrina Zen se
halla contenido en esa escueta fórmula interrogativa. Son muchas en la historia del Zen las
anécdotas que nos hablan del empleo por los maestros de esta fórmula, bajo una u otra
variante, como poderosa palanca para provocar en el discípulo el despertar interior. Así, al
acercarse Nagaku al sexto patriarca, fue recibido con la siguiente pregunta: “¿Qué es eso que
viene así hacia mí?”, pregunta a la que Nagaku tardó ocho años en encontrar la respuesta
adecuada. En cierta ocasión, el maestro Sekito preguntó a su discípulo Yakusan: “¿qué estás
haciendo aquí?” A lo que éste último respondió: “no estoy haciendo nada”. La réplica de
Sekito fue inmediata: “¿quién es entonces ese que no está haciendo nada?”. Observación que
provocó en Yakusan el satori.
En la tradición hindú, la repetición intensa y sistemática de tal interrogante sobre el propio
ser constituye la técnica que se conoce con el nombre de vichara ; término que significa
“discriminación”, y que alude al conocimiento discriminante entre la Realidad y lo irreal,
entre el Yo real y el yo ilusorio. Ramana Maharshi recomendaba a uno de sus discípulos:
“Prosigue la indagación ¿quién soy yo? Inexorablemente. Analiza tu personalidad entera.
Trata de descubrir por donde empieza la idea del Yo”. A otro de sus devotos que le interrogaba
sobre como conseguir la salvación, el gran yogui de nuestro siglo respondía: “Por una
incesante pregunta dirigida a ti mismo: ¿Quién soy yo?, llegarás a conocerte a ti mismo y con
ello alcanzarás la salvación”.
Es toda una empresa de búsqueda y hallazgo interior loque tal pregunta conlleva. La empresa
que encontramos como núcleo del esoterismo cristiano. “Búscate y encuéntrate”, era el consejo
que daba Jakob Böhme, incitando a plantearse, de un modo u otro, semejante interrogante.
Lo más necesario –decía- es “buscarnos a nosotros mismos antes de buscar el adorno
terrenal”, y aprender así cual es nuestro verdadero hogar. Y acto seguido, aclarando que tal
tarea no tiene nada que ver con el análisis sicológico, aclaraba que dicha búsqueda debía
efectuarse no “en el reino terreno”, sino teniendo a la vista “el reino de Dios”, “el misterium
divino y celestial”. Los hombres, decía Claude Saint-Martin, se ahorrarían muchos errores y
sufrimientos “si lejos de buscar la verdad en las apariencias de la naturaleza material” (como
pretenden hacer la ciencia moderna y la civilización individualista del confort), se determinasen
a “descender en sí mismos”, tratando de “explicar las cosas por el nombre, y no el
hombre por las cosas”; pues “es en él mismo y en la antorcha que le acompaña –añadía el
teósofo francés- donde el hombre debe encontrar sus consejos y todas sus luces”.
Formularse la pregunta “¿quién soy yo?” es romper la costra de condicionamientos, prejuicios
e ilusiones que recubren los ojos del alma y nos ocultan nuestra propia realidad. Es ir
directamente al centro, al fondo de nuestro ser, a la raíz misma de nuestra vida. Al plantearnos
tan decisivo y enigmático interrogantes –tan enigmático como insoluble por medio de
nuestros habituales mecanismos mentales, lógicos y racionales- nos situamos cara a cara
frente al misterio del ser, pasando por encima de los estereotipos, esquemas conceptuales y
opiniones insustanciales entre los que se desenvuelve la vida diaria. Traspasamos el telón
engañoso de lo que en la doctrina hindú se conoce con el nombre de nama-rupa (el nombre y
la forma) o como shin-jin (la mente y el cuerpo) en la tradición extremo-oriental; esto es, los
elementos constitutivos y característicos de la individualidad. Se trata, ni más ni menos, de
aquél “ver en la propia naturaleza” de que habla el Zen; o, dicho de otro modo –y para
expresarlo en términos propios dela tradición occidental-, de la puesta en práctica de la
célebre norma apolínea “conócete a ti mismo”.
Vivimos habitualmente una vida demasiado superficial, en la que el continuo sucederse de
hechos intrascendentes atraen nuestra atención hacia la periferia, impidiéndonos encarnar la
realidad que tenemos más a mano y que para nosotros es prioritaria: nuestra propia realidad
personal. Nuestra posición social, nuestro prestigio y buen nombre, nuestro bienestar y
seguridad, nuestras ocupaciones y preocupaciones nos tienen demasiado atareados para
permitirnos mirar lo que se oculta tras tales fenómenos y constituya su base y raiz. Todo ello
nos lleva a identificarnos con lo que de más irreal hay en nosotros; con la superficie de
nuestro ser: nuestra individualidad, nuestro yo efímero y contingente. “El hombre común
-escribe Hubert Benoit- vive únicamente en función de su Ego, pero no se pregunta nunca a
sí mismo sobre su Ego”. En otras palabras: el hombre ordinario, que jamás se ha interrogado
sobre lo legítimo o ilegítimo de sus pretensiones egotistas, vive ciego con respecto a sí
mismo, esclavizado por el yo, cegado por ese mismo yo que pretende afirmarse por encima y
a costa de todo.
Nuestra vida es una permanente esclavitud a nuestro yo individual. Esclavitud tanto más
tiránica, violenta e indestructible cuanto que reposa sobre un substrato subconsciente. La
tiranía del yo se afianza en la medida en que la aceptamos inconscientemente y con complacencia;
nos aferra tanto más cuanto menos es examinada y reconocida. Más aún: la ignorancia
egolátrica que nos domina, nos hace creer ilusoriamente que en esta tiranía de nuestro yo
radica nuestro bien y nuestra libertad. No hay peor esclavitud que la del que está convencido
de ser plenamente libre en medio de la abyección de su estado servil.
Si queremos lograr la verdadera libertad, y, con ella,, la plena realización, hemos de tomper
semejante círculo vicioso y acabar con esta situación; pues en la identificación con el yo está
la raíz de todo mal y de toda ignorancia. Para llegar a ser libres hemos de encontrar la verdad
que se encierra dentro de nosotros –“la verdad os hará libres”, enseña la doctrina evangélicay
descubrir lo que realmente somos. Como dice el Abad Stéphane, en una reciente obra, de la
máxima altura, en la que se exponen algunos aspectos de la doctrina metafísica cristiana, “el
peor error es confundir nuestra esencia verdadera -nuestro <> inmortal- con nuestro
ego perecedero” (Traducimos por Si, la voz francesa Soi, pronombre reflexivo que hace
referencia al Absoluto, al Principio trascendente). Y pocas herramientas hay tan poderosas
para poner fin a semejante situación cono la autoindagación de que tratamos. La pregunta
“¿quién soy yo?” actúa aquí como una espada tajante, fulmínea y luminosa, que corta de un
golpe el nudo gordiano que atenaza nuestra existencia.
Cualquier situación es buena para plantearnos la pregunta. Especialmente propicios son
aquellos momentos en que nuestra alma se ve sacudida por una u otra razón, en sentido
favorable o desfavorable. Cuando nos asalte una preocupación, suframos una humillación,
nos invada el temor o la angustia, nos aflija un dolor físico o moral, nos domine una
sensación de desbordante alegría, despierte en nosotros una sensación de triunfo o aliente una
esperanza, es la hora de hacer surgir en nosotros la radical interrogación. Preguntémonos,
situando como objeto de indagación el sujeto que somos: ¿quién es el que sufre? ¿quién se ve
acosado por la ansiedad? ¿quién es realmente el que se ve angustiado, abatido y humillado?
¿en quién despierta el miedo? ¿quién eres tú que te afanas por ganar la vida y prosperar
siempre más y más? ¿quién es este ser que siente el aguijón de la ambición, de la ira, del
odio, de la envidia, o en el que despunta el amor, la compasión, la buena voluntad? ¿qué
individuo es éster que experimenta esta sensación de felicidad, que se siente orgulloso y
triunfador? ¿quién el que siempre responde: yo?
Yasutanni-roshi, célebre maestro zen de nuestros días, aconsejaba tener siempre presente,
durante las horas del día, esta enigmática pregunta: desde el despertar por la mañana hasta el
momento de ir a dormir por la noche; al andar, al comer, al trabajar, al hablar, al descansar, al
lavarse, al afeitarse, etc.… “Esta forma dinámica de autointerrogarse –decía- constituye el
camino más rápido hacia la autorrealización”. Y Sri Ramakrishna, el iluminado santo hindú
de la era moderna, observaba a este respecto, con su sabia palabra: “Aun cuando estemos
cegados por toda clase de deseos mundanos, puede surgir en nosotros la pregunta: ¿quién soy
yo que gozo de todo esto?. Ese puede ser el momento en que comience la revelación del
secreto.
Ni que decir tiene que la pregunta de que tratamos no tiene por qué ser formulada
verbalmente, articulada con palabras sonoras e inteligibles. Como bien observara Ramana
Maharshi no se trata de un mantra, en el que lo esencial es la repetición de unas determinadas
palabras con un determinado ritmo. Ha de ser ante todo y sobre todo un interrogante
existencial, que se haga presente como incógnita vivida en la existencia ordinaria, que
arranque de lo más hondo del ser como poderoso anhelo de saber lo que somos y de resolver
el problema radical de nuestra vida.
Prosigamos incansablemente tan importante indagación. Mantengamos permanentemente
viva en nosotros esa pregunta. Y no admitamos respuestas a medias. Exijamos una respuesta
auténtica, total y definitiva.
No tardaremos en descubrir que la fórmula en cuestión encierra una insospechada potencia
transformadora y puede llegar a convertirse en la llave que nos abra las puertas del templo de
la sabiduría.
___

FUENTE: http://www.antoniomedrano.net/doc/Medrano%20Antonio%20-%20Quien%20soy%20yo.pdf

BHUTAN

5 abril 2016

https://www.youtube.com/watch?v=y8av2jQgzUM

https://youtu.be/y8av2jQgzUM

Alte Kameraden [HQ/HD]…………………..01

10 marzo 2016

Alte Kameraden [HQ/HD]…………………..01

 

https://www.youtube.com/watch?v=9_1cZUquz14

https://youtu.be/9_1cZUquz14

 

17 blogs interesssantes

10 octubre 2015

17 blogs interesssantes

13 blogs son …wordpress.com
europa89, fuegofrio, hirania, hirania89, hurania, hyrania, jrania, yrania.
montalbo, tresmontes, tresmontes7,
avenir89, ser1889,
y cuatro blogs son de blogspot.com

klypeus89.blogspot.com
urania89.blogspot.com

yrania89.blogspot.com

ajitvadakayil.blogspot.com

Felix Duque Pajuelo, un filósofo…

20 septiembre 2015

Los buenos europeos

Félix Duque

Premio Jovellanos. Nobel. Oviedo, 2003. 472 páginas, 24 euros

PATXI LANCEROS | 05/06/2003 |  Edición impresa


Félix Duque. Foto: M.R.

Princesa de Tiro, raptada por un toro y fecundada por un dios -que eran uno y el mismo- Europa es mito e historia, es leyenda y reflexión. Es una cita nunca consumada, siempre aplazada. Europa es esta pequeña península de Asia lanzada al Atlántico que quiere, y no puede, escapar del continente; de un continente que nunca lo ha contenido del todo.

Europa es el motivo para que Félix Duque trace, de forma magistral, una historia de la filosofía y una filosofía de la historia, para que revise, con mirada crítica y sagaz, un legado filosófico que tiene en Niet- zsche su eje y en muchos otros puntos su accidentada circunferencia.

Félix Duque da cuenta en Los buenos europeos -premio internacional Jovellanos- de una tensión creativa entre el presunto centro y una de sus periferias. El “centro” lo ocupan las reflexiones de Nietzsche, Husserl y Heidegger (aquí, como en otro lugar famoso, el orden de la investigación no coincide con el orden de la exposición); la periferia, península de la península, es la filosofía hispana, la de Unamuno, la de Ortega . De desigual amplitud y de igual profundidad, los capítulos dedicados a la exploración de estos autores tejen una trama en la que Europa se expone. Se expone en la filosofía y se expone a la ilusión y al miedo, y a la incertidumbre, se expone en sus posibilidades y se expone a la amenaza de su propia imposibilidad.

En el medio y en el extremo de ese persistente ejercicio reflexivo, dos guerras mundiales -civiles, en términos europeos- deshacen ese continente que apenas se hace en el pensamiento y en el texto. Atento a los avatares de una filosofía que hace de Europa pregunta y problema, Félix Duque no desdeña la instrucción de la historia: no ya de la historia del pensamiento sino de la historia de los acontecimientos y de las instituciones, las revoluciones, las interminables guerras. El Estado-Nación, la Revolución francesa, fragmentos de pretérito (nunca perfecto) de una Europa que consiste en hacerse y deshacerse sin desmayo; guerra de los Balcanes, terrorismo: presentes de un trauma que no cesa. Y una nueva polaridad: entre la poderosa USA y el Oriente, al lado de un continente, áfrica, que se desangra, Europa se proyecta como futuro: también im- perfecto.

Félix Duque sabe que Europa es el denodado esfuerzo, la permanente inquietud. Enseña que Europa no es, ni puede ser, ni debe ser, si se cierra sobre ella misma, si se clausura en el espacio y en el tiempo, como espacio y como tiempo. El trayecto reflexivo y crítico, la mirada al pensamiento y a la historia, componen un argumento magistral. En ese argumento, Europa es pregunta, es problema siempre abierto que no espera -o no admite- solución definitiva. Con tono clásico y economía ejemplar, Félix Duque hace un favor final al lector: condensa en siete apretadas tesis su filosofía de Europa. Cada una de esas tesis es cita y reto, es propuesta, es una ocasión para pensar. En cada una de ellas Europa es “una gozosa, responsable herida en la que adviene mundo”.

===

FUENTE:

Perfil

Félix Duque Pajuelo es Catedrático de Filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid desde 1998, impartiendo las asignaturas de Historia Filosofía Moderna, Filosofía de la Historia y Transmisión cultural europea. Es fundador y actual profesor del Máster en “Filosofía de la Historia: Democracia y Orden Mundial” en el cual imparte la asignatura “Filosofía de la Historia Moderna: Revolución e Imperio”. En la actualidad aborda las doctrinas del idealismo alemán, el romanticismo y el postmodernismo, así como la filosofía de la técnica y de la cultura, el mito y la religión. Ha participado como Investigador Principal en los Proyectos de Investigación “Paganismo y cristianismo en un mundo desmitologizado”, “Pensar el Imperio: Filosofía de la Historia y Orden Mundial” (dos ediciones), “Pensar Europa: Democracia y Hegemonía en la era tecnológica” y de las Acciones Integradas “La Antigüedad clásica en la formación del espíritu europeo”.

Publicaciones recientes

Entre sus publicaciones en castellano se encuentran Historia de la filosofía moderna. La era de la crítica. Akal. Madrid 1998; La Restauración.- La Escuela hegeliana y sus adversarios. Akal. Madrid 1999; La estrella errante. Estudios sobre la apoteosis romántica de la historia. Akal. Madrid 1997; El sitio de la Historia. Akal. Madrid 1995; Filosofía para el fin de los tiempos. Tecnología y apocalipsis. Akal. Madrid, 2000; Arte público y espacio político. Akal. Madrid 2001; La fuerza de la razón. Invitación a la lectura de la “Crítica de la razón pura” de Kant. Dykinson. Madrid 2002; Los buenos europeos. Hacia una filosofía de la Europa contemporánea. Ediciones Nobel. Oviedo 2003; Contra el humanismo. Abada. Madrid, 2003; El cofre de la nada. Deriva del nihilismo en la Modernidad. Abada. Madrid 2006; Habitar la tierra. Abada. Madrid, 2008; Residuos de lo sagrado (Heidegger/Levinas – Hölderlin/Celan). Abada. Madrid 2010; G.W.F. Hegel, Ciencia de la Lógica. (Introducción, Bibliografía, Traducción y Glosario). Abada. Madrid 2011.

Líneas principales de investigación

  • Idealismo Alemán, Romanticismo y Postmodernismo
  • Hermenéutica y Fenomenología
  • Filosofía de la Técnica y de la cultura
  • Mito y religión
  • Sistema políticos (imperio y revolución)
  • ====
  • FUENTE:
  • http://www.masterfilosofiadelahistoria.com/profesores/modulo-iii/felix-duque-pajuelo.html
  • =====
  • Personal Docente e Investigador

    Duque Pajuelo, Félix

    Catedrático de Filosofía

    Despacho:
    V – Dp. 3.11
    email:
    felix.duque@uam.es
    Teléfono:
    91 497 4554

    Asignaturas impartidasHistoria de la Filosofía Moderna II, Filosofía de la Historia, Filosofía de la Historia Moderna: Revolución e Imperio (Máster)

    Líneas de investigaciónHegel, Sistemas políticos (revolución e imperio)

    PublicacionesHistoria de la filosofía moderna. La era de la crítica. Akal. Madrid 1998
    La Restauración.- La Escuela hegeliana y sus adversarios. Akal. Madrid 1999.
    La fuerza de la razón. Invitación a la lectura de la “Crítica de la razón pura” de Kant. Dykinson. Madrid 2002.
    Los buenos europeos. Hacia una filosofía de la Europa contemporánea. Ediciones Nobel. Oviedo 2003.
    El cofre de la nada. Deriva del nihilismo en la Modernidad. Abada. Madrid 2006.
    Residuos de lo sagrado (Heidegger/Levinas – Hölderlin/Celan). Abada. Madrid 2010.
    G.W.F. Hegel, Ciencia de la Lógica. Vol. I: La lógica objetiva. (Introducción, Bibliografía, Traducción y Glosario). Abada. Madrid 2011.

    ===

    FUENTE:

    https://www.uam.es/ss/Satellite/FilosofiayLetras/es/1242658519488/

    1242658706176/persona/detallePDI/Duque_Pajuelo,_Felix.htm

     

unos tienen la fama y otros escardan la lana

20 septiembre 2015

http://4.bp.blogspot.com/-v3X4Ixb49Gs/Vf2Dpbod6mI/AAAAAAABkFg/nn_FvAYqZ5E/s1600/15237233-001.jpg15237233-001 (1)

Alemania tiene fama de belicista…pero la realidad histórica es que es una de las naciones que menos agresiones militares ha ejercido…

Por supuesto, la fotografia de arriba puede ser muy tendenciosa y quizás contiene cifras muy exageradas…, lo cual se explica si se tiene en cuenta de que procede de un blog comunista que presume de ser antiimperialista”…  Seguramente se trata de cifras tan falsas como las que diariamente se publican, desde 1933, contra Alemania…

En mi opinión, es más fiable leer, por ejemplo, a Günther Grass, Premio Nobel de Literatura, para saber cómo fue realmente la historia de Alemania durante el siglo XX

ideologías odiosas…

16 septiembre 2015

 

Una famosa feminista inglesa sugiere meter a los hombres en campos de concentración

 

Se llama Julie Bindel, se autodefine como “lesbiana política”, trabaja como periodista para el diario progresista The Guardian y es cofundadora del movimiento feminista Justice for Women.

El País tacha el aborto de ‘barbarie’ y ‘asesinato’, pero sólo si se mata a niñas
Abortó a 18 hijas hasta lograr un hijo: ¿esto es lo que defienden en nombre de la mujer?

Hace unas semanas Bindel concedió una entrevista que apareció publicada el 29 de agosto en la web del grupo feminista radical RadFem Collective. Pongo el enlace a Web Archive porque unos días más tarde la entrevista fue borrada, aunque el 7 de septiembre la volvieron a publicar. Las cosas que dice Bindel en la entrevista no son las que cabe esperar de una persona tolerante y demócrata. Sirva como ejemplo lo que respondió Bindel cuando la entrevistadora le preguntó“¿La heterosexualidad sobrevivirá a la liberación de la mujer?”

No lo hará, no a menos que los hombres espabilen juntos, renuncien a su poder y se comportaren. Quiero decir, yo realmente pondría a todos en una especie de campo donde todos puedan conducir en quads o bicicletas, o furgonetas blancas. Les daría una gama de vehículos para conducir alrededor, no darles porno, que no fueran capaces de luchar -deberíamos tener guardianes, ¡por supuesto! Las mujeres que quisiesen ver a sus hijos o seres queridos masculinos podría ir a visitarlos, o llevárselos como un libro de la biblioteca, y luego traerlos de vuelta.

Espero que la heterosexualidad no sobreviva, de veras.Me gustaría ver una tregua en la heterosexualidad. Me gustaría una amnistía en la heterosexualidad hasta que nos hayamos clasificado a nosotras mismas. Porque bajo el patriarcado es una mierda.

Y estoy harta de escuchar a mujeres individuales que sus hombres están bien. Esos hombres han sido apuntalados por las ventajas del patriarcado y son complacientes, no detienen a otros hombres de ser una mierda.

Me encantaría ver una liberación de la mujer que dé lugar amujeres que dan vuelta alejándose de los hombres y diciendo: “cuando volváis como seres humanos, entonces nos podríamos ver de nuevo.””

Lo de esta mujer tiene un nombre: androfobia, el odio obsesivo contra los hombres y contra todo lo masculino. Hace ya tiempo que diversos grupos feministas no ocultan esos prejuicios. Pero os propongo un ejercicio de imaginación. Imaginad lo que pasaría si esa descarada incitación al odio la lanzase un personaje famoso contra las mujeres en general o las lesbianas en particular. Muchos se le echarían a la yugular, y el asunto, seguramente, acabaría ante un tribunal. Pero como las víctimas de su odio son los hombres y los heterosexuales, aquí no pasa nada.

 


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