Posts Tagged ‘ALEMANIA’

Alte Kameraden [HQ/HD]…………………..01

10 marzo 2016

Alte Kameraden [HQ/HD]…………………..01

 

https://www.youtube.com/watch?v=9_1cZUquz14

https://youtu.be/9_1cZUquz14

 

1. MAI 2015

1 mayo 2015

https://youtu.be/bRtHP25E0a4

…………

https://youtu.be/qUi6Ujvebx0

 

…………………..

 

 

https://youtu.be/YZUTjDhLKJE

1. Mai 2015 – NPD DEMO in Neubrandenburg

………………

https://youtu.be/PzFBdyJwHrk

No Comment) 1 Mai 2015 Hamburg Demo Schwere Krawalle/ Riots Hamburg

………………..

la ideología del “Sistema” es el “antifascismo”,,,

1 mayo 2013

Recientemente hemos vivido en España un debate mediático a raíz de que la secretaria general del PP, Maria Dolores de Cospedal, dijera que los escraches (acoso a los políticos de derecha en sus domicilios) son “nazismo puro”. Los lectores de este blog ya conocemos el efecto que tiene una acusación de “nazi” o de “Hitler”: Consigue enervar e irritar a media población, y la prensa se hace eco de la noticia de manera llamativa. Así que de primeras quien hace esas acusaciones consigue su objetivo, porque los tontos ofendidos le dan cobertura. ¿Cuál es el origen de ésta practica? Pues básicamente tiene un nombre: “antifascismo”. La cuestión es muy sencilla: hacemos creer a la mitad de los jóvenes que todo lo que no les gusta es “fascismo”, que el fascismo sigue existiendo y que hay que combatirlo. ¿Pero acaso no saben éstos jóvenes que el fascismo fue derrotado en 1945? ¿Acaso no saben que contra quienes ellos luchan fueron quienes derrotaron al fascismo? Los jóvenes indignados piensan que luchan contra el fascismo, pero luchan contra el capitalismo de toda la vida, que fue el que más empeño puso en derrotar al fascismo. Por eso mismo la palabra “antifascismo” hoy en día tiene más guasa que otra cosa. Por supuesto, faltaría más, la palabra “fascismo” engloba también al nacionalsocialismo, o nazismo. Se ha conseguido que el joven rechace el nazismo ipso facto, lo cual es un logro ideológico impresionante, porque eso hace que éstos jóvenes luchen contra una ideología que no existe. Éste tipo de dislate ideológico es propio de “Rebelión en la Granja” de Orwell.

Y, si nos paramos a pensar un poco, observamos que las declaraciones de Cospedal no andan muy desencaminadas. Para Cospedal, representante de la derecha de toda la vida, acosar a un político en su domicilio es nazismo. Y puede que tenga razón, pero por otros motivos que ni a ella ni a los indignados se les ocurre: no por las prácticas sino por la ideología. Porque luchar contra el capitalismo, que es contra lo que luchan los jóvenes indignados sin saberlo (porque le llaman “fascismo”) es más propio de un nacionalsocialista o de un Hitler. No es casualidad que la extrema derecha participara en las manifestaciones del 15M. Para la mayoría de jóvenes indignados eso fue un oprobio pero la realidad es que los que se piensan “antifascistas” tienen más en común con la extrema derecha de lo que creen. Un consejo: no intentéis persuadir a un “antifascista” con todos éstos argumentos. El “antifascista” es una persona incapaz de la reflexión.

Perdón por el off topic. Me parece que podemos tener un interesante debate con el tema. Aunque también el asunto tiene mucho que ver con Hitler, por supuesto.

======================================
Nota de TRESMONTES:
Este “post” está tomado del blog MEIN FÜHRER
************************************************
comentarios:
PANZER dijo…
No estoy de acuerdo con la participación de la mujer en la vida pública.

30 de abril de 2013 03:25
Dark Knight dijo…
Muy buen post Nacho, eso de llamar “fascismo” a cualquier cosa que huela a derechas lo vengo escuchando en mi país desde que tengo uso de razón. Al presidente que tenemos ahora, que es de centro derecha, algunos izquierdistas lo han llamado “fascista” por el uso de la fuerza policial contra las manifestaciones de estudiantes que alegan por una mejor educación (sin mencionar que dichas protestas son agitadas por dirigentes comunistas)olvidando de paso que el comunismo reprimió y reprime violentamente a cualquiera que proteste contra sus políticas.

Otro ejemplo está en las protestas anti Bush en la época de la invasión a Irak, donde asociaban al presidente de EE.UU con Hitler (las típicas pancartas de su retrato con el bigote corto) …ignorancia hasta decir basta. En fin, todo lo que sea de derecha o conservador para las masas será “fascismo”, esta palabra la usan como falacia ad hominem incluso los activistas homosexuales para atacar a quienes se oponen al matrimonio gay… a qué voy con todo esto, es que gracias al poder de unos pocos, apoyados por los medios de prensa y grupos de opinión en redes sociales no estamos muy lejos de llegar a una sociedad como la que retrató Orwell en su novela 1984.

Pasando a otro tema, pero referente a Hitler, estuve leyendo hoy lo que vendría siendo su testamento político, lo han publicado un par de contactos de mi Facebook afines al Nacionalsocialismo, y ahí se lee al Fuhrer decir que Goering y Himmler lo traicionaron porque planearon a sus espaldas una rendición ante los aliados. ¿Qué hay de cierto en eso? no recuerdo si abordaste o no ese tema en este blog.

Saludos cordiales.

30 de abril de 2013 05:09
pinfloi dijo…
Pensaba que fue la URSS, la que llevo el peso del frente occidental. Ahora resultará que los yankees entraron primero en Berlin. Todo lo de Bagration y Urano debe ser propaganda ruski.
Supongo que has debido hablar con todos los jovenes que se declaran antifascistas; por aquello de generalizar y tal.

30 de abril de 2013 05:29
Ivan dijo…
Hola, Nacho.

Sólo quería aprovechar este espacio para rendir homenaje al Führer en el día del 68° aniversario de su desaparición física.

Saludos,
Iván

30 de abril de 2013 08:16
Anónimo dijo…
Básicamente hay dos tipos de fascismo: el fascismo y el antifascismo.

30 de abril de 2013 11:08
Alberto dijo…
Es que ésto va más allá aún. Porque España sigue viviendo en una falsa recreación torticera del “guerracivilismo” que parte directamente de conclusiones equivocadas. Por ejemplo, que Franco y su régimen era “fascista”, cuando realmente fue un totalitarismo de tintes militaristas, eclesiásticos y profundamente conservadores, algo que nunca podría casar con los elementos revolucionarios que de base tiene el “fascismo”.

Pero es que es una mentira que el propio régimen de Franco ayudó a mantener, pues necesitaba de una cobertura “política” ante la sociedad que en realidad no tenía. En España sólo ha habido un verdadero “fascismo” y lo representan las JONS ramiristas. Ni siquiera el Falangismo de Jose Antonio, demasiado influenciado por un entorno determinado y unas bases demasiado elitistas podría entrar definitivamente en esa significación.

Por lo tanto, es imposible hablar de “fascismo” o “nazismo” en España porque en este país se han ocupado de equivocar, interesadamente, a la opinión pública, con “categorías” políticas que ni vienen al caso ni son reales. Un ejemplo realmente indignante es el independentismo y su figura “izquierdista” cuando ha salido siempre de la defensa de la burguesía acomodada de la región en cuestión.

Por una cuestión personal, conozco precisamente a algunos miembros de esa “extrema derecha” llamada por los medios que de derecha tiene de socialista el PSOE. Aunque demasiado liada con guerras intestinas y del ayer, me consta muy fehacientemente que hay sectores de esa mal llamada “extrema derecha” que abogan por la transversalidad de manera real, algo que es básico para entender el crecimiento del NSDAP y la llegada de Hitler al poder. Lamentablemente, en un país de “categoretas” como España, las voces de la verdadera disidencia se pierden entre insultos e intereses de partidos.

30 de abril de 2013 11:24
Anónimo dijo…
Nacho, sin duda el mejor “post” que he leido en tu blog. Has sintetizad muy bien la esencia del problema de nuestro tiempo.

Me quedo con esta frase:

“Se ha conseguido que el joven rechace el nazismo ipso facto, lo cual es un logro ideológico impresionante, porque eso hace que éstos jóvenes luchen contra una ideología que no existe”

saludos

John

30 de abril de 2013 11:37
Nacho dijo…
Alberto, coincido contigo. Muy interesante tu aportación. Estoy de acuerdo en que el franquismo no tiene nada que ver con el fascismo, de hecho es totalmente opuesto. El fascismo ( y el nacionalsocialismo ) tienen un componente digamos revolucionario del que carece el franquismo. Y en lo que quedó el franquismo, que fue básicamente Iglesia, toros y fútbol, es algo ciertamente impensable en los otros movimientos.

Es cierto que aquí se levantaba el brazo en alto y se miraba con buenos ojos a las potencias del Eje. Pero Hitler se arrepintió de haber ayudado a Franco. Incluso dijo que hubiera preferido apoyar al bando republicano porque ellos eran más fáciles de manejar. Con eso está todo dicho.

Saludos amigo

30 de abril de 2013 11:39
Nacho dijo…
Dark Knight, efectivamente Hitler nombra a Goering y Himmler como a dos traidores. Sobre eso habría mucho que discutir. En el caso de Goering, cabe la posibilidad de que Bormann influyera en la decisión de Hitler ya que parece que cuando Hitler recibió la noticia con la decisión de Goering, al principio la recibió con tranquilidad. Pero fue Bormann quien insistió en el asunto de la traición. De todas formas, en los juicios de Nüremberg, Goering no habló mal de Hitler, sino todo lo contrario. Con lo cual da mucho que pensar.

Saludos,

30 de abril de 2013 12:06
Hectópolis dijo…
Buenos días!!

Bueno, bueeeeno, vamos a parar un pelín el carro que ya el caos se va a poner tannnn gordo que va a explotar, y con él TODOS, sin excepción; a ver, primero: en España desde hace muchos años no existe eso de derecha, izquierda, blablabla, sólo existen una panda de ladrones que sucumbiendo primero al populacho en un mar de maravillas, le cuelan por atrás doblada, sin doblar e incluso a contrapelo lo que haga falta; si la señora bilderberg, esto es, la Cospe, es de derechas, yo soy de Hamburgo, y no tengo ni familiares allí. Son sólo parte del tablero de ajedrez que se impuso aquí en Europa desde 1945, precisamente hoy hace 68 años de aquello, y que en España, y gracias a la pericia de Franco, -fuera las pamplinas de clero, entretenimiento, etcétera- lo que hizo que nosotros aguantáramos TREINTA añazos más el poder ser un país, hecho justo en aquella época, me refiero a lo importante, por aquello de que seguimos bebiendo agua y demás, porque estos demonocráticos NO han dado un palo al agua, sólo robar y endeudar al país ya deshecho; que España se extendía hasta el Sáhara, chavalotes, que ya no podemos ni toser a los moros, cuando antes los teníamos más tiesos que una vela de hierro.

No, hombre, no, no es tan fácil; además para hacer una análisis de verdad hay que saber cómo se juegan las piezas que hay en ese tablero, quién las mueve de verdad, etcétera: o sea, ojalá el 15M fuera algo real, es sólo una pieza más de los sionistas, y como hay gente para todo, pues nada, también se cumple con ese escenario; para rodear al congreso luego hay que tener un PLAN, ¿la gente esta que luego de ir a una manifa se va a ver el júrgol y tomar unas cañas tiene un PLAN? NO tienen ni cerebro, y sólo hacen que dar un espectáculo para que los de la derecha piensen… si es que estos rojos… y mientras se ven banderitas republicanas… y toda clase de dislates que desde luego NO conducen a una Nación, Patria o País como lo fuimos.

Nacho, si Hitler no aguantaba a Franco sería por algo, pero no por lo malo que podamos imaginar, creo que se enfrentaron dos reyes del tablero y quedaron enrocados, y menos mal, porque llegamos a sucumbir y hubiéramos llegado a la misma derrota infame que se llevó Alemania por toda la judiada internacional.

Buff, que me paso jeje, buen día!!

30 de abril de 2013 13:36
JMC dijo…
Hola a todos.

El populacho es muy ignorante respecto a estos temas, y enseguida salta la palabra fascista, pero poca gente sabe su verdadero significado.

Yo por fascismo entiendo el movimiento nacional revolucionario que surgio en Italia de manos de Mussolini y sus camisas negras. Este y no otro,fue el verdadero fascismo, por lo tanto es erroneo que a un falangista o a un franquista se le pueda calificar de fascista.

Lo de Franco fue una dictadura militar de corte ultracatolico y conservador.
Es cierto que gracias a la dictadura Franquista nuestro pais tardo mas en verse absorbido por la marea globalizadora e idiotizante, pero tambien es cierto que nos trajo mucho atraso respecto de otras naciones.

El mal llamado Nacismo, (mas correcto seria llamarlo Nacional-Socialismo) todos sabemos en que consiste y si bien tiene puntos concordantes con el fascismo, desde luego ni es igual, ni es lo mismo.
Pero da igual, porque cuando a uno le llaman Nazi o Fascista, estas palabras en si mismas ya parecen contener en si mismas todo el mal del mundo. Y la imagen que se tiene de los fascistas en del todo erronea.

Fueron precisamente los “Nazis” y los Fascistas, los que lucharon contra el capitalismo imperante en nuestro mundo actual. Y desde luego estos estaban muy alejados de la imagen del tipico burges de clase alta y de derechas.

Por eso me repatea mucho cuando voy caminando por la calle y veo las tipicas pintadas de la svastica(normalmente mal dibujada)con una raya en medio y las palabras debajo antifascista. En fin, ignorancia pura y dura.

En cualquier caso me parece muy interesante tener la oportunidad de debatir de otros temas que se alejen un poco de Hitler y que tengan que ver con los problemas de nuestro mundo actual, del nacionalsocialismo y del III Reich.

Un saludo.

30 de abril de 2013 17:51
PANZER dijo…
Leer y releer los Protocolos de los Sabios de Sión.

Leer “la Gran Conspiración Judía” de Traian Romanescu, para
comprender mejor los protocolos y la acción “judía” en general.

Estudiar la Masonería.

Averiguar sobre el Talmud.

Para comprender a fondo el engaño del capitalismo, recomiendo “El Enigma Capitalista” de Joaquín Bochaca.

Y recomiendo, por último, para descubrir más, mucho más, el mismo trasfondo de la historia “La trascendencia humana y la sociedad perfecta” de Rodolfo Plata López.

…comprender a Heidegger…

25 marzo 2013

Cualquier “explicación”, “resumen” o “introducción” a Heidegger que no sea experimentada y vivenciada en las propias carnes como un shock, un auténtico colapso para nuestra existencia y, en fin, como la urgencia de un compromiso total, no es Heidegger. Opónense “comprender” (verstehen) y “conocer” (wissen) en el filósofo alemán. El saber es el negocio de los intelectuales; en el mejor de los casos, la exigible ciencia positiva. El filósofo en cuanto tal, en cambio, no “sabe” nada. Más todavía, comprende (versteht), precisamente, la nada. Así las cosas, empecemos por el principio. IRRUMPIR EN LA EXISTENCIA HISTÓRICA El Dasein somos nosotros, y “nosotros” se traduce como “ser ahí”, el “ahí del ser”, de la verdad, no mi cuerpo, ni mi mente, ni el “yo” individual… La filosofía entraña tomar las riendas de nosotros mismos y, por ende, irrumpir en la tempestad de la existencia histórica. Veremos que la verdad y el ser-para-la-muerte son como dos caras de la misma moneda; ésta en sí misma condénsase en el tiempo finito, un fenómeno que no podemos ver o tocar, pura proyección de fugitivas posibilidades fácticas, que cabe elegir o traicionar. Eso somos. Nuestra sustancia es el Zeit, pero no entendido como la imagen de una línea de puntos en el espacio (que se puede recorrer en las dos direcciones), sino como aquella fatalidad destinal que experimentamos al proyectarnos. ¿Pretenderá alguien que el tiempo no es real? ¿No más real que los objetos físicos? El tiempo no pasa, somos nosotros los que pasamos, dijo el poeta. ¿Qué implica hoy “nuestra existencia histórica” y qué relación tiene el Dasein así entendido -en tanto que temporalidad originaria de la historicidad– con la verdad de la muerte? Hasta la caída del muro de Berlín cualquier persona racional podía justificar el imaginario simbólico antifascistaapelando simplemente a la intrínseca criminalidad, hasta entonces nunca superada supuestamente en la historia, del sistema político nazi. Se trataba de una situación cómoda desde el punto de vista intelectual y moral, y existía una casi absoluta unanimidad sobre el valor universal del antifascismo. En la condena de Hitler confluían, en efecto, personas, grupos e instituciones de todas las ideologías, sensibilidades filosóficas, religiones y corrientes políticas, con la única y comprensible excepción de la denominada “extrema derecha” (siempre y cuando no fuera la extrema derecha judía). El antifascismo definía sin resistencias la ideología de Occidente, pero también la de los países con regímenes inspirados por Marx, de donde por lo demás era oriundo el discurso antifascista, y por supuesto la ideología desarrollista de un Tercer Mundo que se definía obligatoriamente en los términos del lenguaje políticamente correcto impuesto a todo el planeta por la poliarquía vencedora en la segunda Guerra Mundial. De suerte que, oculto tras la pugna por el dominio mundial y la confrontación ideológica entre el liberalismo y el comunismo, se detectaba un consenso axiológico, simbólico y doctrinal, algo así como la identidad en negativo de un significante hegemónico común: la maldad absoluta y metafísica de una entidad denominada “fascismo”. Semejante afirmación, que los intelectuales hacían misteriosamente compatible con el rechazo de todos los absolutos, el relativismo moral e incluso el menosprecio hacia la idea de libertad y culpabilidad aplicada a los delincuentes, se fundamentaba en una definición casi deíctica: la realidad de Auschwitz, es decir, el exterminio “industrial”de seis millones de judíos, atrocidad cuya dimensión y naturaleza superaba todos los crímenes cometidos doquiera en toda la historia de la humanidad y frente a la cual los “excesos” de los aliados angloamericanos y soviéticos empalidecían hasta desaparecer totalmente del campo de visión. Pero todo esto no era más que una fórmula para escapar a la experiencia de la temporalidad originaria, para embozarla y, con esta maniobra, alienar de sí misma la existencia de los sometidos, es decir, convertirlos en dóciles esclavos. Porque sólo el “ser para la muerte” (Sein-zum-Tode) es completamente libre.
Faurisson: la respuesta de los “demócratas”. ¿Escrache o kale borroka?

Cierto que ya antes de que se retirara el velo de la ceguera voluntaria manifestada por los intelectuales, algunas llamémosles “circunstancias” de fácil comprobación podían haber hecho reflexionar a unas personas cuya vocación profesional era supuestamente el pensamiento crítico. Por ejemplo, que la identificación entre fascismo y mal absoluto entrañaba ya un abuso del lenguaje, visto que el régimen de Mussolini, del cual procede el término “fascismo”, no había cometido ningún genocidio y ni siquiera podía ser considerado responsable de genocidios o incluso de haber impuesto un sistema totalitario (tratándose, técnicamente hablando, como reconocían los propios especialistas, de una simple dictadura donde la etnia judía aparecía ampliamente representada en el seno del propio partido fascista). Además, el caso del fascismo originario no era el único. De aceptarse, en efecto, el término para designar una amplia familia de movimientos e ideologías políticas, resultaba difícil, cuando no imposible, convertir a todos los fascistas en criminales contra la humanidad, que era lo que no obstante se pretendía. Frente a tales evidencias, cabía esperar algún signo de honestidad. Sin embargo, los intelectuales no tenían la más mínima intención de servir a la verdad pues el “fascismo” les negaba en calidad de tales, el fascismo era un “enemigo”frente al cual su capacidad de distinción y finura conceptual quedaba de pronto como bloqueada, resolviéndose inmediatamente el asunto en el lenguaje propio de un folleto de propaganda.
Un breve excurso sobre la extrema derecha. Puede haber otros motivos, y no sólo los de los intelectuales, para negarse en redondo a aceptar la verdad. Y ya hemos visto que la extrema derecha no se sumaría en principio al consenso del antifascismo, pero de ahí no se sigue, y ya explicaremos las razones, que la extrema derecha se comprometa con la verdad hasta las últimas consecuencias. Nunca lo ha hecho. Ocurre, más bien, que la extrema derecha es absolutamente incapaz de ejercer la crítica de la ideología dominante. El radicalismo derechista “de raza blanca” tiene sus propias ortodoxias y compromisos intangibles, cuya familiaridad con los de la ultraderecha judía (no podía ser de otra manera) la desautorizan completamente. De ahí que la extrema derecha europea u occidental no haya podido desmentir jamás el relato del sistema oligárquico de forma convincente, limitándose a contraponer, frente a las mentiras del poder, sus propias mentiras y dogmas incuestionables, más ridículos, si cabe, que los del judaísmo. Coherente al fin con esta realidad, una parte de la extrema derecha está ya apoyando abiertamente al Estado de Israel, es decir, haciendo causa común contra el “islamofascismo” y, por ende, con el imaginario antifascista. El destino de la destra (Fini) y de Marine Le Pen resulta a la postre de sobra conocido; antójase ocioso hurgar más en semejante bochorno. Evola: dogmática de la extrema derecha. La única excepción en todo el planeta de la que tengamos noticia empezó en este sitio. Aquí, por primera vez, y lo demostraremos día a día, fue emprendida en 2007 la crítica ilustrada integral de la ideología oligárquica sin concesión alguna a los tópicos ultraderechistas. La verdad racional es la muerte. En dicho precepto encuéntrase inviscerada la entera doctrina crítica como un comprimido semántico que sólo cabe desplegar. Ni dios, ni mito, ni raza aparecen por estos pagos. Existen algunos blogs próximos, pero a la postre estamos solos. Lejos de atribuirlo a méritos própios, el fundamento de este proyecto es la filosofía de Heidegger. Nosotros no tenemos la culpa de que en el concepto mismo de racionalidad vayan implícitos otros filosofemas, valores e instituciones que, como tales, quedan vinculados al simple ejercicio de la crítica veraz. Nos hemos limitado, conviene subrayarlo una vez más, a ser consecuentes. La otra opción sería argumentar desde las dogmáticas mágicas, paganas (“tradicionalistas”) o cristianas (en España, católicas) y, a la postre, desde un irracionalismo cualquiera, pero en esta casa nos lavamos cada mañana. Despellejar a los “intelectuales de izquierda”, acusándoles de mentirosos y cobardes, pero, en nombre del éxtasis chamánico, proclamar al mismo tiempo una nueva fe “pagana”, va más allá de nuestras posibilidades higiénicas. Que el cerdo con monóculo se ocupe de tales abyecciones.
La catadura moral de los autodenominados intelectuales no se mide, empero, sólo por la circunstancia de haber aceptado un difuso lenguaje criminal obra de aquel carnicero que fue Stalin, esto es, el lenguaje del antifascismo, ajeno a toda vocación científica y al menor asomo de rigor ético, político o filosófico, sino por haber vuelto la espalda de forma deliberada a unos hechos que llamaban insistentemente a las puertas de sus conciencias, unas aterradoras evidencias que, en función de su potencial efecto ideológico devastador sobre el imaginario simbólico del sistema político demoliberal, decidieron ignorar y silenciar. Con ello renunciaban, insistamos en este punto crucial, a la crítica y, en consecuencia, a su condición de intelectuales. Ésta comportaba ab initio el deber de desafiar los fraudes e interesadas manipulaciones del poder en aras de la ilustración, la racionalidad y la transparencia, pero al parecer tamaña impostura no les avergonzó.
Desde entonces viven cautivos de su propia decisión, un acto obsceno que explica las repetidas campañas contra la idea de verdad que salpican la historia intelectual de Occidente desde el año 1945 y que culminan en mayo de 1968, para detenerse sólo ante el Holocausto, la súbita excepción, y no precisamente casual, al patrón conductual de una forma de vida, el oficio de la objetividad, declarado obsoleto en sus ensayos de pensamiento. Así, única y exclusivamente Auschwitz sería “lo real” e incluso una realidad susceptible de ser amparada por la policía y el código penal (ese mismo “sistema represivo” que, por lo demás, en cuanto guardián de una realidad objetiva independiente o construida por las mismas instancias explotadoras hegemónicas que pagaban sus nóminas cada mes, no dejaban aquéllos de denostar en aras de la alegre transgresiónestética, política y moral). Por contra, hechos como los descritos en la obra de Solzhenitsyn les inspiraron, ya mucho antes de la caída del velo de Berlín, la socarrona sonrisa del viejo profesor posmarxista cuando pronunciaba la palabra“realismo ingenuo” ante el inocente estudiante de filosofía que todavía preguntaba por la verdad. Los intelectuales se fueron convirtiendo consecuentemente enadministradores de  información, pero no tanto en el sentido de determinar qué es o no es verdad a tenor de unos criterios racionales, cuanto en el de decidir sobre el catálogo de temas que admiten el marchamo de información válida, excluyendo aquéllos sobre los cuales sería inapropiado pretender seguir empleando el “lenguaje de la metafísica”, la “verdad”. Renunciaron voluntariamente, en definitiva, los intelectuales a ser intelectuales para convertirse en tibios híbridos, funcionarios de la burocracia docente y sacerdotes de una religión cívica universal, el antifascismo. Como vacas sagradas de la “cultura”, oficiaron la liturgia del mal radical, ejerciendo en homilías mediáticas o conmemorativas la estigmatización de las ideas, personas o grupos presuntamente fascistas, mientras dejaban reposar para siempre en el estante de la literatura de ficción los gruesos volúmenes de Archipiélago Gulag.
Comprendieron (verstanden) la verdad.
En la actualidad disponemos de una amplia documentación, aunque todavía insuficiente, sobre el mayor genocidio de la historia de la humanidad, esto es, el perpetrado, sin ninguna excepción relevante y a diferencia de los movimientos fascistas, por todos los regímenes comunistas (y sus aliados sionistas) allí donde han dispuesto del poder suficiente para llevarlo a cabo. La cifra de víctimas oscila entre los cien y los ciento sesenta millones de personas, asesinadas de forma sistemática e industrial en nombre de una ideología que no sólo se pretendía científica, sino la encarnación misma de la racionalidad. Ahora bien, si los hechos ya no se niegan, como no sea en el ámbito residual de los propios partidos comunistas, la reflexión que se deriva de tales hechos en lo que respecta a la ideología antifascista permanece encallada. El motivo es que esa reflexión conduce a una nueva serie de crímenes, a saber, los del propio liberalismo sionista occidental, y este hecho afecta directamente a la versión oficial del holocausto y, por ende, a las cátedras de quienes tendrían el deber de asumir la verdad como un acto heroico. Ante la demanda del sacrificio personal, del heroísmo, los intelectuales se escabullen, pues ¿no era eso el fascismo? Porque el heroísmo, por mucho que la extrema derecha intente explicarnos algunos mitos (cuentos) al respecto, no consiste en andar por el mundo con una espada. El héroe no es alguien que lleve en su cabeza la imagen estilizada (que incluye las dimensiones corporales y hasta el peso recomendable) de un guerrero espartano. El héroe es, para decirlo con Felipe Martínez Marzoa, “aquel que osa ser, que se atreve con la verdad y la experimenta en la forma de la ruina, la oscuridad y la muerte”. Observamos, así, un clamoroso y cobarde silencio que se prolonga ya más de una década y que sólo ha sido interrumpido aquí y allá por heroicas voces aisladas. Pues el caso es que los intelectuales no sólo no se han retractado de sus pasadas militancias, no sólo no han pedido perdón por haber legitimado con sus plumas a los mayores criminales que la memoria humana evocar pueda –sí, más incluso, por el volumen, la intencionalidad y la sistematicidad de sus fechorías, que los propios nazis-, sino que pretenden seguir ejerciendo el sacerdocio antifascista como si nada hubiera sucedido tras el hundimiento del comunismo. Para decirlo brevemente, la intelectualidad ha admitido a regañadientes la “realidad” del genocidio marxista, pero no considera cuestionable la vigencia del lenguaje y del dispositivo de valores, significantes y conceptos que hizo posible y justificó ese mismo genocidio y todos los que vinieron después bajo el dominio de la oligarquía filosionista. De ahí que pueda perpetuarse el lenguaje antifascista, herramienta principal del genocidio, incluso con declaraciones tales como que Stalin –el inventor de la jerga antifascista- era, en realidad, un fascista y no un “auténtico” marxista. Exoneración devenida lugar común pese a su incapacidad de explicar que el genocidio comenzara ya con el propio Lenin y continuara, mucho después de la desestalinización, en la obra exterminadora de Mao y de tantos otros matarifes comunistas. Por no hablar del hecho de que las propias víctimas eran calificadas, por sus victimarios, de fascistas, y que ese sigue siendo el lenguaje de las democracias liberales de occidente en tanto que instrumentos del sionismo.
Es en este contexto histórico que detectamos una creciente insistencia mediática y cultural en promover la memoria del Holocausto y  remachar su, por decirlo así, intangible irrebasabilidad criminológica. Ahora bien, en la actualidad no se trata ya sólo de sancionar penalmente la negación de los crímenes nazis, amordazando la libertad de expresión de unos cretinos ultraderechistas amantes de Jesús o de las hadas,  que, sin embargo, deberían tener derecho a exponer incluso sus ridículas pretensiones (otra cosa sería la instigación o la inducción directa a repetir dichos crímenes), sino del concepto de banalizacióndel Holocausto, en virtud del cual se fiscalizaría toda consideración sobre el lugar jerárquico que los crímenes nazis deben ocupar en la escala de las fechorías humanas, penalizando aquellas manifestaciones públicas susceptibles de cuestionar la valoración oficial emitida por las autoridades. Con ello la clase política blinda el núcleo ideológico de sus fuentes de legitimación y lanza a los intelectuales un mensaje asaz diáfano, a saber, que el reconocimiento de los crímenes perpetrados en nombre de unos valores que son al mismo tiempo, para el poder, los valores humanistas, incuestionablemente válidos, no puede ir acompañado de una consideración ética sobre su criminalidad intrínseca y que, por lo tanto, a despecho de las cifras y de las realidades, los crímenes nazis y losvalores fascistas deberán seguir siendo, en adelante y para siempre, los crímenes y los valores criminógenos por excelencia. Evidentemente, con ello se paraliza toda reflexión sobre las consecuencias éticas y políticas de los “genocidios olvidados”, refrendando estructuralmente desde las instancias políticas y las instituciones “democráticas” la que ha sido la postura psicológica espontánea de los intelectuales progresistas: admitir los hechos en silencio y actuar como si tales hechos carecieran de toda significación filosófica.

COMPRENDER HEIDEGGER

De lo dicho se desprende que, en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes. Criminalidad de la ideología, la clase política y de los intelectuales que han legitimado el asesinato de masas y su encubrimiento, o sea, en una palabra, la institucionalización de la mentira como normalidad humana cotidiana que hace posible semejante atrocidad sin par. Ya sabemos que dicha tarea no será emprendida donde debiera, a saber, en las instituciones que representan en nuestra sociedad presuntamente democrática los principios y preceptos de la ciencia, sino en los márgenes institucionales y por parte de personas ajenas a la casta intelectual profesional. De ahí no se puede concluir que todos los intelectuales profesionales, por el simple hecho de serlo, merezcan total descrédito, ni mucho menos. Pero la profesionalidad, siendo un mérito en el filósofo, sólo podrá serlo si a la condición de profesor añade la de auténtico filósofo. No puede ser de otra manera, dado que los intelectuales sólo han llegado a conquistar su estatus social después de una selección o criba político-administrativa que incluye el compromiso tácito, y a esto se llama “corrección política”, de sacrificar la verdad cada vez que “convenga” hacerlo.
Por otra parte, los interdictos políticos que sancionan la defunción definitiva de la crítica en el marco de las corruptas instituciones demoliberales, suponen al mismo tiempo el cambio del centro de gravedad de la vida cultural, la decadencia del intelectual en cuanto figura cívica y la creciente importancia de los procesos de formación de la opinión pública ajenos a la crítica. Porque ya no se trata de fijar el campo de batalla de los procesos de legitimación del poder oligárquico en el terreno de una constatación objetiva de hechos que sólo puede traer malas noticias a las élites hegemónicas. Ahora, la casta de gángsteres que nos gobierna necesita erigir y acotar ante todo un emplazamiento institucional donde ya no se decide qué hechos merecen el calificativo de tales, sino antes bien qué hechos deben ser considerados importantes al margen de todo criterio de racionalidad o equivalencia con lo que en su día fueron los criterios éticos y políticos de estigmatización del fascismo. La valoración del peso axiológico, relativo o absoluto, de los hechos probados, no puede depender así de criterios controlables desde un punto de vista racional, sino de criterios políticos definidos por el imaginario simbólico antifascista y, por lo tanto, fuera del espacio académico, condenado al silencio o, en su defecto, a la chapuza propagandística. El marco idóneo donde fijar los dispositivos de legitimación ideológica es así el llamado “mundo de la cultura”,el periodismo, los medios de comunicación, la radio, el cine, la televisión y la literatura de ficción, primando en todo momento el factor cuantitativo sobre una exigencia de calidad que limitaría los apetecidos efectos de creación de opinión a escala de masas. De manera que los intelectuales se ven paulatinamente condenados a la marginalidad, encadenados como están a lahumillante cautividad de discursos reducidos a imágenes cinematográficas cuyo epicentro simbólico es Hollywood y entorno a las cuales se construye nuestra realidad social en cuanto mundo del antifascismo.Aquí aparece la figura de Heidegger, cima del pensamiento secular y, al mismo tiempo, militante nacionalsocialista depurado por las autoridades de ocupación. Heidegger encarna el compromiso con la verdad que como tenebroso astro negro de fondo pone en evidencia, en términos de silenciosa denuncia, el perfil del podrido intelectual “progresista”.
La primera pregunta que acude a la mente es sin duda alguna la que versa sobre los motivos de una crítica del antifascismo. Criticar el antifascismo, ¿no equivaldría a legitimar el fascismo? Por tanto, dicha tarea sólo podría presuntamente plantearse desde posturas tácita o expresamente fascistas, lo que implicaría un insulto a las víctimas del Holocausto y por lo tanto un delito. Sin embargo, a  nuestro entender, es perfectamente plausible criticar el antifascismo a partir de la herencia de los valores ilustrados, los derechos humanos y la democracia, sin negar que el nazismo fuera efectivamente un sistema político criminal. En efecto, lo que se cuestiona es el grado de criminalidad genocida del nazismo por comparación con otros regímenes políticos que la historiografía oficial ampara por acción u omisión. Lo que se cuestiona también es la intrínseca criminalidad del fascismoentendido como familia de movimientos políticos e ideologías cuyo denominador común sería la negación de los valores hedonistas, la cual categoría genérica, a diferencia del marxismo-leninismo, está muy dudosamente lastrada de una acusación generalizada de genocidio. Por tanto, lejos de legitimar los crímenes del nazismo y por ende de insultar a las víctimas del genocidio perpetrado por los secuaces de Hitler, la crítica del antifascismo rechaza la utilización abyecta de esas mismas víctimas como pantalla para encubrir otro genocidio de proporciones todavía mayores. Efectivamente, la crítica del antifascismo parte de la sospecha, bien fundada, de que la reiterada e interminable condena de los crímenes nazis por parte del dispositivo publicitario antifascista no obedece a razones morales o humanitarias, sino a móviles bochornosamente  políticos. En definitiva, si la sensibilidad presuntamente ética de los operadores del antifascismo se fundamentara en la piedad hacia las víctimas, ¿cómo se explicaría entonces el olvido de los 100-160 millones de víctimas de los regímenes marxistas? ¿Y Dresden, Hiroshima, la Nakba, Vietnam o Irak? Ergo, las razones del antifascismo no puedenser morales sino de otra índole, más siniestra. Quod erat demonstrandum.
Ahora bien, una vez admitido el factum de que la “sensibilidad democrática y progresista” debería ser absolutamente incompatible -pero es compatible de facto– con el silencio entorno a los mayores genocidios de la historia, cuya impunidad clama al cielo entre los cánticos ensordecedores del humanismo institucionalizado, la siguiente cuestión que debería plantear la crítica filosófica sería la de los motivos realesde la constante campaña propagandística alrededor de “el Holocausto”. Y dichos motivos son, por una parte, de índole política, y por otra, perfectamente criminales, pues suponen ocultar, con imágenes cinematográficas de perversos alemanes asesinando judíos, la realidad de los delitos contra la humanidad, perpetrados, legitimados, silenciados o banalizados por quienes desde el año 1945 hasta la actualidad detentan el poder en el mundo. Bien entendido que el dispositivo de lavado de cerebro no consiste en negar que los vencedores hayan cometido crímenes, sino en afirmar que el mayor crimen, el crimen absoluto –tan absoluto que, según el propagandista Elie Wiesel, se ubicaría más allá del pensamiento y del lenguaje meramente humanos, en el limbo de un “silencio” místico- es el cometido contra los judíos. Este planteamiento obscenamente racista, que una vez más no versa sobre los hechos en cuanto tales sino, como ya hemos adelantado, sobre una cuestión filosófica, a saber, su importancia relativa según criterios éticos, jurídicos y humanitarios, convierte los “genocidios olvidados” (Kolymá, pero también Dresden o la Nakba) en cuestión susceptible de banalizaciónpenalmente no sancionada y socialmente promovida. La naturaleza metafísica del genocidio de los judíos posibilita la construcción social de una imagen del mal absoluto que relativiza todos los crímenes que la clase política dominante haya podido cometer y que  comete y seguirá cometiendo en el futuro con total desparpajo y en nombre del humanismo. Así, el antifascismo se nos aparece ahora, aunque ya lo fuera desde sus orígenes estalinianos, como una patente de corso para la promoción de los más turbios intereses antidemocráticos e incluso para el asesinato masivo de segmentos enteros de la población, aunque, eso sí, siempre en nombre de los valores hedonistas que el fascismo, imprudentemente, osó conculcar. Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger. El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la problemática que define nuestra “irrupción en lo histórico” en tanto que acceso a la verdad. CONTRA LOS INTELECTUALES
Una nueva crítica que permita salvar el proyecto ilustrado en tanto que compromiso con la verdad no puede limitarse a la revisión fáctica de la historia: tiene que reflexionar sobre los fundamentos de valores que han hecho posible el mayor fraude informativo y científico perpetrado jamás, pero, precisamente, perpetrado en plena “sociedad de la información”. No en vano habla Heidegger de la información como de “lo informe”: la extinción de la verdad. Porque esta barbarie que avanza cada día (“el desierto crece”, Nietzsche dixit) no sólo se cobra como víctima la historiografía científica en nombre de una memoria histórica manipulada, sino que con ella arrastra la idea misma de verdad, la ciencia en cuanto tal, el pensamiento libre (es decir, no sujeto a observancias dogmáticas de ninguna clase incluida esa coacción permanente denominada Auschwitz, pero también de los dogmas de la extrema derecha no antifascista). Porque, precisamente, el atentado a la civilización que se comete mediante la coartada del dogma “fascismo=mal absoluto” tiene sólo  una finalidad política: servir a la extrema derecha judía, o sea, abonar la exégesis o lectura extremista de una tradición religiosa concreta, la autointerpretación radical de una etnia como pueblo elegido, el racismo, el supremacismo e imperialismo colonialista de un determinado nacionalismo, antidemocrático por esencia, que no se detendrá hasta someter todo el planeta o provocar una debacle nuclear. ¿Cómo puede la extrema derecha “no antifascista” responder a ese proyecto cuando opone al déficit democrático la supresión pura y simpe de la democracia, al dogma antifascista, un nuevo dogma (llámese magia, experiencia de la suprema identidad, fe católica, héroe indoeuropeo o cualquier otra conditio sine qua non), al pueblo elegido, la raza superior y a la prostitución masónica del proyecto ilustrado, la regresión al catolicismo preconciliar o, peor todavía, al chamanismo? La cosa, en efecto, no cambiaría mucho si en lugar de los judíos colocáramos a santa Alemania y el “héroe” del Tsahal fuera desplazado por el “héroe” de la Wehrmacht en nuestro imaginario. Aquéllo que define al héroe es “lo que hace” efectivamente y no una imagen estética. El héroe es la ética, no la literatura épica. El heroísmo no consiste, como cree el skin-head uniformado o su equivalente libresco, en ir por la vida paseándose con una espada en la mano (no me cansaré de repetirlo), sino en una cuestión de orden estrictamente axiológico y espiritual (de cuya sacralidad, ciertamente, puede surgir la legitimidad de la espada, llegado el momento, pero sólo a posteriori). Héroe será quien irrumpa en la existencia histórica y esto significa: quien haga suya la verdad y nada más que la verdad, sin condiciones. Es menester comprender (verstehen) -y no sólo inteligir a la francesa, cartesianamente- cómo ha sido posible el fraude cósmico en que vegetan narcotizadas las sociedades occidentales y la relación de la impostura sionista con otros valores que acompañaron al valor verdad en la fundación del proyecto ilustrado. Comprender Heidegger significa, por tanto, ir más allá del mero “relato de los hechos”. La filosofía de Heidegger no puede, por ende, ser resumida en forma de un mero quantum de información. Heidegger no es un intelectual. Si alguien quiere “información” sobre Heidegger, puede encontrarla en cualquier enciclopedia al uso. Pero la finalidad de la información es dar por satisfecha una curiosidad, tras lo cual el efecto antipedagógico de esta operación  deformativa será el contrario al presuntamente buscado si de veras se pretendía facilitar la comprensión de Heidegger: desmotivar a los que creen que ya “saben” qué es  Heidegger y añadir la ficha correspondiente de la colección a las de Aristóteles, Platón, Kant, Hegel… No obstante, ya para el propio Heidegger comprender (verstehen) es otra cosa que memorizar unos datos, nada que ver la adquisición de información con la verstehen, acto que comporta una suerte de “conversíón” del existente, del Dasein, a la verdad. Los intelectuales encarnan, de todo punto, la negación, la subversión descarada y a veces consciente de semejante proceso. La enseñanza institucional académica de la filosofía es así una prueba, no de un aprendizaje, sino de cómo se destruye el sentido mismo del filosofar. El pensamiento heideggeriano aporta, por el contrario, las claves para que la experiencia de la verdad desencadene esa transmutación interna, de carácter ontológico-constituyente, que equivale al surgimiento ante nosotros de un mundo nuevo, de nuestra enterrada patria ancestral.
En consecuencia, no “resumiré” en diez frases o cien o mil la filosofía de Heidegger para aplacar de cualquier manera, y a la postre saciar, la saludabilísima sed de “comprender Heidegger” expresada por jóvenes disidentes que han encontrado en este filósofo un camino hacia su liberación frente al dispositivo oligárquico. Y añado: este anhelo no lo van a cumplir en ninguna institución oficial gestionada por intelectuales profesionales. Sólo a uno puedo recomendar y es a Eugenio Gil Borjabad. El propio Heidegger intentó transformar la universidad de su tiempo, pero las inercias del cuerpo docente abortaron el proyecto. Las grandes aportaciones a la filosofía hace ya décadas que proceden del exterior de la universidad. Casi todos los pensadores relevantes, después de Hegel, eran filósofos, no profesores de filosofía (=funcionarios): Marx, Kierkegaard, Nietzsche… Una excepción es Heidegger, pero precisamente la característica diferencial de Heidegger consiste en el intento de introducir de nuevo el pensamiento filosófico, devenido exangüe  a manos de los intelectuales, en una institución académica refundada. El Discurso del Rectorado, famosa pieza de oratoria de Heidegger, refleja esa voluntad, erróneamente confundida con la del nazismo más mostrenco, pero “fascista” a la postre.
Nosotros no creemos ya en las instituciones oligárquicas actuales y el propio Heidegger se dio cuenta muy pronto de que poco quehacer quedaba en ellas. El abajo firmante lo ha comprobado también una y otra vez, tras amargas experiencias que le muestran a catedráticos de filosofía como seres capaces de mentir a sabiendas con la más alegre ligereza. Uno de ellos es Alberto Buela, pero podría dar una lista muy larga de mendaces profesionales de la “verdad”. Los intelectuales, incluso cuando se pretenden heideggerianos, redúcense por lo general a meros administradores de una información y a funcionarios deseosos de promoción jerárquica al servicio del poder de turno (o de cualquier otro que le sustituya, por mezquino que sea, en el ámbito de la “extrema derecha”). No son libres, ni pueden serlo, para el compromiso incondicional -existencial- con la verdad, de ahí que la mayoría de ellos puedan mentir sin sentir que hayan traicionado nada.  El intelectual encarna la secularización moderna del sacerdote cristiano, léase: del mentiroso por excelencia, pues todo su ser arraigó en la fábula de la resurrección de Cristo (tras de Jesús, como sabemos, otras fábulas judías ocuparán su lugar…). Necesita, el intelectual, una vida tranquila, unas pautas cotidianas que no van a variar, en lo sustancial, tanto si en su cabeza circula  “información” relativa a Heidegger, como si es Kant, Platón, Marx (o la mismísima figura del héroe) el objeto de sus elucubraciones… Siempre será, al margen de los contenidos teóricos, idénticos contenidos prácticos, la misma vida, a saber, la del intelectual. El estamento sacerdotal es tan antiguo como la civilización y se remonta al Egipto faraónico, donde los sacerdotes controlaban valiosas informaciones matemáticas que les permitían manipular la entera sociedad egipcia. En la actualidad, poco ha variado el rol del sabio, siervo de los poderosos. Pero semejante figura del espíritu nada tiene que ver con la filosofía porque la filosofía es ya una forma de vida en las antípodas del somnoliento rumiar del intelectual y de las servidumbres políticas inherentes a ése su planteamiento existencial constitutivo.
El proyecto “Comprender Heidegger” que se está llevando a cabo en este sitio no se limita, en fin, a proponer un “cursillo” de filosofía, sino a promover aquéllo que Heidegger entendía por existir filosófico, una decisión heroica que reclama romper con la institución filosófica oficial y sus sempiternos modelos humanos de erudición académica. Las fantasías épico-heroicas acompañan a la existencia burguesa (por supuesto, en el desván de la imaginación), pero el héroe filosófico es un héroe trágico, no épico. De ahí que nos hayamos dirigido a militantes nacional-revolucionarios para emprender el proyecto, porque no se trataría de una propedéutica ahormada a una ideología política, sino de algo completamente diferente, a saber, que la filosofía de Heidegger, la filosofía como tal, condujera por sí sola sin distorsión externa al compromiso nacional-revolucionario porque es ese compromiso el que constituye la condición de posibilidad hermenéutica -y epistemológica- de la comprensión (he expuesto esta cuestión en el ensayo Verdad y muerte I. Introducción a los fundamentos filosóficos del nacionalismo revolucionario, Madrid, 2012).  De tal suerte que el Discurso de Rectorado no se concibe aquí como un elemento extraño, “político”, añadido al pensar “propiamente” filosófico de Heidegger, sino como filosofía en estado puro, con el mismo rango que el resto de su obra. La meta de Heidegger: acabar de una vez por todas, y para siempre, con el dominio de los intelectuales en la universidad, para que la verdad sin condiciones pueda volver a ser posible. Y este evento no significa sólo producir una nueva teoría, sino, repitámoslo por última vez, la irrupción en la existencia histórica (inseparable, hoy, del tema de “el Holocausto”) y, por ende, las consecuencias políticas represivas que de ese acto se derivan, el riesgo de muerte. Quienes tengan miedo o deseen “vivir felices”, eviten pues “comprender Heidegger” o consuélense con “información” sobre sus textos.
Jaume Farrerons
22 de marzo de 2013
====

13 comentarios:

Vailos Laros dijo…

[Parte 1 de 2.]
Ha sido una buena coincidencia que este texto de Jaume Farrerons, “Comprender Heidegger”, tan interesante como revelador, se publicara cuando todavía estaba leyendo otros que Eugenio Gil Borjabad había publicado en su blog Todo fluye, todo fluye… (http://www.todofluyetodofluye.blogspot.com.es/):  “¿Heidegger difícil?” y otros.  Tras la lectura de “Comprender Heidegger” me gustaría plantear algunas dudas, a la par que hacer algunas puntualizaciones.  En el instituto prácticamente no tocamos nada de Heidegger, así que con mis preguntas y puntualizaciones sólo pretendo acercarme al pensamiento de Heidegger (que es casi un gran desconocido para mí) y captar mejor la esencia de su mensaje.
¿Verdad y ser-para-la-muerte se corresponden, respectivamente, con Sein (“ser” o “estar”) y Dasein (“ser-ahí” o “estar-ahí”)?  ¿Zeit (“tiempo”), en cuanto sustancia, se correpondería con la verdad, esto es, con el Sein?  Si el tiempo no pasa, sino que somos nosotros los que pasamos una existencia acotable (histórica), ¿entonces es que el tiempo es el ser por antonomasia?
¿Debo inferir que la pregunta que se plantea al principio (“¿Qué implica hoy ‘nuestra existencia histórica’ y qué relación tiene el Dasein así entendido –en tanto que temporalidad originaria de la historicidad— con la verdad de la muerte?”) queda respondida, tras una exposición de una especie de “estado de la cuestión” de la ideología antifascista, en el hecho de que el poder actual rehúye esa “existencia histórica” para evitar que surjan héroes verdaderos, es decir, hombres libres conscientes de la “tragedia” de su “temporalidad”, de su condición de ser-para-la-muerte, y, de esta manera, dominar a una masa de esclavos?  Si es así, entonces lo que yo, por paráfrasis, llamaría el “olvido del ‘ser-ahí’ (o del ‘estar-ahí’)” ¿lleva implícito el “olvido del ser”?  ¿O el proceso es a la inversa?
Más adelante se dice:  “Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger.  El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la problemática que define nuestra ‘irrupción en lo histórico’ en tanto que acceso a la verdad”.  Y también:  “(…) en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes“.  Me pregunto entonces si esto no se practicaba también antes que Heidegger; quiero decir que si, por ejemplo, Sócrates, con su dialéctica (y, por tanto, con su búsqueda racional de la verdad), hubiera vivido en la época actual, no sería un héroe al enfrentarse al stablishment actual como se enfrentó al de su tiempo (y por lo que fue condenado a muerte por envenenamiento con cicuta).  En definitiva, estos párrafos me hacen plantear la siguiente cuestión: ¿qué diferencia hay entre el simple mortal que, en pos de la verdad, y sin ser heideggeriano, emplea el rigor científico o la filosofía crítica (racional),  y el que adopta la filosofía heideggeriana?
8:03 p.m.

Vailos Laros dijo…

[Parte 2 de 2.]
Sabía que en Italia había fascistas de etnia judía, como también que había incluso algunos jefes de la mafia en puestos del Partido Nacional Fascista (eso sí, en el sur de Italia sobre todo, donde la mafia tenía –y sigue teniendo– más arraigo); pero ¿tan “ampliamente representada” estaba esta etnia?  El fascismo italiano no se había planteado el “problema judío” porque, sencillamente, no existía.  Sin embargo, en 1938, poco después de la visita de Hitler a Mussolini, se dictó en Italia una Ley de Defensa de la Raza casi a imagen y semejanza de las leyes raciales de Núremberg de 1934.
Es curioso que el hecho de que esos “intelectuales” vendidos eliminaran la objetividad es sus ensayos, coincida con el fin de la “modernidad” y con el principio de la “postmodernidad”, que, como se sabe, defiende la subjetividad.
Y respecto a la “mutación” de Stalin en “fascista” en virtud de la ingeniería semántica asumida por esos “intelectuales”, me gustaría añadir que incluso en las “democracias”, el “fascista” era el que torturaba, el sádico, el violento…  Dos películas pueden servir como ejemplo de ello: Fuerza bruta (1947), dirigida por Jules Dassin y protagonizada por Burt Lancaster, y Brigada 21 (1951), dirigida por William Wyler y protagonizada por Kirk Douglas.  Se diría que los críticos de cine se pusieron de acuerdo en calificar al villano de la primera y al protagonista de la segunda de “fascistas”.  Y es que el demócrata liberal, por definición, es un ser de comportamiento impecable y que nunca ha roto un plato, y, por lo visto, la tortura, el sadismo, el machismo y demás maldades sólo nacieron con el fascismo…  A este respecto, no puedo evitar recordar una frase de Drieu La Rochelle:  “Debemos recuperar la palabra ‘fascista’ de la boca de nuestros adversarios, de toda la palabrería democrática y antifascista, y hemos de retomar esta palabra como un desafío”.
Sobre el énfasis en los crímenes de los fascistas y la relativización de los crímenes de los antifascistas (tanto liberales como comunistas), hay un “argumento” que suelen esgrimir a menudo los “intelectuales” al servicio del poder:  “Se puede pensar el marxismo sin el gulag, pero no el nazismo sin Auschwitz”.  Sin embargo, frente a esto ¿sería válido argüir que el strasserismo (o sea, el “nacionalsocialismo de izquierdas”) vendría a demostrar que el nacionalsocialismo fue una cosmovisión de la que el hitlerismo sería sólo una interpretación, errónea a su juicio?
Efectivamente, los judíos se hallan hoy situados en un plano superior respecto de los demás, y para nada en un plano de igualdad.  Cuando alguien hace un comentario despectivo sobre los rumanos o sobre los andaluces, por ejemplo, aquí no pasa nada; sin embargo, cuando lo hace sobre los judíos, ya es un “antisemita”, y el antisemitismo ha sido elevado al rango de categoría a tener en cuenta en el ámbito legal o penal.  Primero se instituye la “palabra maldita” (“antisemitismo”), y, a partir de ahí, por sugestión, se condiciona la libertad para expresarse…
Me ha sorprendido el comentario sobre Alberto Buela.  Hace un tiempo leí de él un libro publicado por ENR (y cuyo nombre no recuerdo ahora), y también lo he escuchado en unas Jornadas de la Disidencia, y por eso pensaba que, como nosotros, era un disidente; pero, igual que me ha pasado con Alain de Benoist, tal vez me he perdido algún texto suyo donde se ponga en evidencia que no es de los nuestros.  ¿Entonces Alberto Buela es un intelectual que, en el fondo, sirve al poder de turno?
Es posible que mis preguntas resulten impertinentes, pero sólo intento…, pues eso: comprender a Heidegger.
Un saludo.
8:07 p.m.

Augusto dijo…

Alberto Buela y Marcos Ghio (traductor y editor de Evola) son de los pocos ideólogos que le quedan vivos a la extrema derecha argentina. Ambos en nombre de la filosofía, claudican, uno al integrismo católico antisemita (Buela), y el otro a la defensa del fundamentalismo islámico con argumentos evolianos (Ghio). Comparten una visión religiosa de fondo, antidemocrática, y están en las antípodas de lo que se plantea aquí en Filosofía Crítica. Marcos Ghio raya lo delirante y por ello está cada vez más sumergido en la soledad de su desierto proislámico. Buela es más peligroso porque sabe como llenarse la boca de palabras seductoras para los que no tienen suficiente formación filosófica. Sigue las temáticas de moda en la europa ‘identitaria’, y reformula esas temáticas en un tono ‘criollo’ para vender en el mercado de habla hispana. En España podrá pasar por disidente (habría que preguntarle de qué), pero en Argentina las cosas son distintas porque se nutre y surge del ámbito de ultracatólico y reaccionario vinculado a la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina, organización clandestina muy similar a la Red Gladio europea y antecedente represivo inmediato de la última dictadura militar). Esto le impide tener algún eco. En Argentina esta gente es letra muerta, por suerte. Los verdaderos nacional revolucionarios ya ni hablamos de ellos más que para reirnos. De más está aclarar que no tienen NINGÚN TIPO DE RECONOCIMIENTO ACADÉMICO en la Universidad de Buenos Aires, ni en el ámbito de la filosofía en general. Tengan cuidado también con la letra de Juan Pablo Vitali, otro escriba del MSR, que se perfila como un ‘sucesor’ de Buela. La exportación del peronismo que hacen ambos, a la medida del MSR y el sitio ‘el manifiesto’, y el tufillo nostálgico-conservador con que habla de la hispanidad lo vuelve realmente patético. Cualquier autor marxista de la Izquierda Nacional argentina es mucho más nacional-revolucionario que éstos payasos. Es que el peronismo, pero en general, la historia argentina es mucho más rica que lo que expresan estos sectarios, y lo es en la actualidad también. Así lo demuestra a cualquiera que se interese por leer un poco que pasa en nuestro país y compararlo con las sesudas opiniones de estos dinosaurios. No vivimos en el paraíso (como quisieran los Buela) pero si en una realidad más dinámica y pujante, que la del país en ruinas del 2001 que dejó el neoliberalismo. La crisis que hoy tienen en España parece un calco de lo que fue aquella, la nuestra. Saludos.
9:35 p.m.

Anónimo dijo…

He leído muy poco de Ceresole, apenas un libro, “CAUDILLO, EJÉRCITO, PUEBLO. LA VENEZUELA DEL COMANDANTE CHÁVEZ.”, pero no lo tenia dentro de la concepción, ni siquiera remota, de que fuese sionista, o no se si a eso se refería con “Pero se trata de una minoría dentro del radicalismo religioso y, por razones obvias, Naturei Karta no puede ser incluida en el concepto de extrema derecha judía o nacional-judaísmo postsionista (Norberto Ceresole).” Si es así, me gustaría, por favor, que me remitiesen a algunas fuentes para comprobar dicha cuestion. Gracias.
10:40 p.m.

Vailos Laros dijo…

Augusto: muchas gracias por tu aportación.  Sencillamente es que no conocía mucho a Buela, y menos todavía a Ghio.
3:20 a.m.

ENSPOdijo…

Primero quisiera aclarar el tema de Norberto Ceresole. Cuando se le cita es para hacer nuestro su concepto de nacional-judaísmo postsionista. O sea que la cita entre paréntesis de su nombre es sólo una referencia a la oriudez del concepto en cuestión.
3:46 a.m.

ENSPOdijo…

Por lo que respecta a Buela. Nuestra crítica a este señor en el texto de la entrada se refiere a una cuestión personal, a saber, nos consta que Buela, siendo filósofo profesional, miente con una facilidad bochornosa, pero también lo hacen otros profesionales de la filosofía. Cuando hablo de mentiras me refiero a cosas que han dicho y que puedo probar documentalmente que son falsas y que ellos saben falsas, a pesar de lo cual no tienen empacho en sostenerlas.
Esta crítica PERSONAL no quería entrar en las posturas filosóficas y políticas de Buela, pero ya otro usuario ha hecho una aportación al respecto con la cual muestro mi total acuerdo en términos generales.
Saludos.
3:50 a.m.

ENSPOdijo…

Respondiendo a Vailos Larios:
Cuando hablo de que nuestra sustancia es el tiempo, la palabra sustancia es totalmente inadecuada, pero lo hago a efectos pedagógicos, puesto que en el lenguaje imperante el sustancialismo se ha identificado siempre con: somos nuestro cuerpo, nuestros brazos, piernas, corazón, cerebro o, a lo sumo, psique, mente. Incluso cuando se habla del alma, ésta es una especie de sustancia tenue, y a eso se le denomina “espiritualidad”, un materialismo atenuado de un ente que se separa del cuerpo y garantiza la inmortalidad (que es uno de los más produndos deseos del cuerpo y nada espiritual, por cierto…).
Por tanto, se trata de una metáfora. Somos tiempo significa que nuestro ser es la temporalidad, pero no una temporalidad concebida en términos espaciales (línea de puntos sucesiva), como hace el sustancialismo, sino esa temporalidad que experimentamos en la proyección histórica de posibilidades del “nosotros” en tanto que “ahí del ser” o Dasein. Empleo el lenguaje sustancialista y digo que esa es nuestra única  “sustancia” para enfatizar la prioridad, pero ahora aclaro que el tiempo es el fenómeno más alejado posible a cualquier fundamento ontológuco de un  sustancialismo. De hecho, el sustancialismo se ha basado siempre en la percepción presente de la cosa “ante los ojos” y define la antípoda del filosofar  heideggeriano.
La conclusión no es que el tiempo sea el ser por antonomasia, sino que el problema de la temporalidad representa la puerta de acceso a la cuestión del ser. Significa que hemos de pensar en términos no sustancialistas o caeremos en versiones malas de cosmovisionalismos científicos. El filósofo no es un generalista de tesis científicas, sino que se plantea la pregunta por el SER de la verdad, el tema de en qué consiste que la verdad SEA. Éste es su “único” “objeto”, empleando otra vez un lenguaje incorrecto, pero sólo para que me entiendan a título provisional.
4:01 a.m.

ENSPOdijo…

Siguiendo con Vailos Larios:
La cuestión del Dasein no queda respondida con la descripción del “estado de interpretado” de nuestra situación histórica. Pero es inseparable de ésta. Lo que quiero que entiendan es que comprender Heidegger, además de entender conceptual e intelectualmente algunos conceptos filosóficos, que también, es ante todo una auto-interpretación constituyente del propio Dasein comprensor, una suerte de CONVERSION, y aquel sólo puede realizar esta aprehensión existencial de sí mismo, que precede a la reflexión teórica y a la autoconciencia intelectual, por medio de la inmersión en historicidad yy la resolución del “ser para la muerte”. Les he descrito cuál es la “tempestad” que define nuestra historicidad y es en el marco de esa tempestad que uno “comprende” Heidegger, además de “conceptualizar” o “saber”, en el sentido teórico, unos contenidos doctrinales (por ejemplo, los que resume Eugenio Gil).
Respondo pues a su pregunta: la experiencia del “estado de interpretado” del “nosotros” es un requisito o condición necesaria de posibilidad de recuperar la memoria, de “superar” el olvido del ser, pero no es condición suficiente. Digamos que hay que pasar por ella para llegar allí donde tenemos que llegar en tanto que filósofos que no sólo “experimentamos” la verdad sino que la conceptualizamos racionalmente. Pero sin previa experiencia del paisaje trágico de la patria ancestral germánica de donde brotan los filosofemas heideggerianos, no hay pensamiento teórico que valga.
Hay que hacer un viajecito a la Alemania espiritual, invisible para el pensar sustancialista.
4:11 a.m.

ENSPOdijo…

Tercera respuesta al primer post de Lairos Valios.
Como ya le digo en el post anterior, tenemos por un lado la experiencia de la verdad y luego su conceptualización. Para el no filósofo, esa experiencia es posible al margen de la filosofía. Pero el filósofo conceptualiza la experiencia y la hace consciente, expresa, un camino por el que ha de pasar si quiere institucionalizarla. En la Grecia presocrática no era necesario institrucionalizar lo trágico porque la cultura ya era trágica por sí misma. Nosotros tenemos que hacer la revolución y no la haremos si no elevamos la experiencia de la verdad a doctrina filosófica y, en un segundo paso, a doctrina política.
Creo que con ello respondo a todos sus planteamientos, pero también advierto que estas cuestiones hay que empezar a tratarlas en el foro cerrado del blog.
Saludos.
4:15 a.m.

ENSPOdijo…

Respondo al segundo post de Vailos Larios:
La etnia judía estaba muy representada en el fascismo por motivos evidentes a poco que se reflexione. El fascismo inicial era nietzscheano y nacional, pero el Vaticano había sido uno de los principales obstáculos para la unificación de Italia como nación y además un enemigo de los judíos. Los judíos italianos querían una nación italiana lo más nietzscheana posible para poder respirar, o eso pensaban ellos. Preferían un entorno social nietzscheano a un entorno católico tradicional.
Respondiendo a otra cuestión que plantea expresamente: sí, creo que el nazismo hitleriano es como la versión estalinista del comunismo, una posición política concreta, y que la tarea de la izquierda nacional es reconstruir el nacionalismo revolucionario originario y a partir de este “suelo” plantear una alternativa “fascista” sin complejos, aunque no parece muy recomendable el uso del vocablo en cuestión como rótulo o sigla política.
El señor Buela es un “trepa” que tiene contactos en el Opus Dei de Barcelona y que, para hacer un favor a esos contactos, sacrificó a un alumno nacional-revolucionario de doctorado en el contexto de la venganza de un profesor al que dicho alumno había denunciado por plagio. Puedo ACREDITAR y acredito que Buela no merece ninguna confianza política o siquiera moral, y que su presunta filosofía ni siquiera es digna de un comentario, si no fuera porque el hecho de haber estudiado en La Sorbona le da mucho caché entre los grupos de extrema derecha, poco acostumbrados a tratar con gentes que ostentan títulos. Pero si usted lee lo que escribe Buela verá que eso no es filosofía, como mucho es periodismo nacional-católico y antisemita de sacristía.
4:24 a.m.

ENSPOdijo…

Confirmo el comentario de Augusto.
4:25 a.m.

ENSPOdijo…

No ha habido ninguna pregunta impertinente, sólo les animo a debatir estos temas en un foro cerrado, pues los materiales que debo manejar comienzan a ser demasiado delicados y especializados para ventilarlos en un blog.
Para que se pueda abrir el foro cerrado, necesito sus currículos académicos resumidos, que ya les he solicitado y sigo a la espera de recibir.
También aclarar que no es una coincidencia el tema de “Heidegger difícil” con Eugenio Gil Borjabad. Simplemente he querido matizar algunas de las cuestiones que Gil expusiera en su blog. Es evidente que los planteamientos pedagógigos de Gil y los nuestros son casi opuestos, y esto sin entrar en la materia espinosa de las respectivas interpretaciones de Heidegger.
Pero si beben de ambas fuentes, por lo demás complementarias, pueden obtener una visión más rica de Heidegger. Nosotros no sólo le hemos ofrecido a Gil un puesto de profesor en el curso, sino que le propusimos nada menos que la presidencia del grupo de investigación, y ello a pesar de las señaladas diferencias interpretativas y pedagógicas  existentes. Gil ha rechazado todas estas generosas ofertas nuestras por razones personales en las que no puedo entrar aquí por motivos de privacidad.
Saludos.
4:36 a.m.
===
Fuente: FILOSOFIA CRÍTICA

Diez lecciones de etnopolítica

2 diciembre 2012

etnopolitica-300x214Guillaume Faye.- Cuando sobre un territorio dado en cualquier parte del mundo, desde que el homo sapiens ha emergido del phylum de la línea antropoide, una tribu, una raza, una nación, una etnia procrea menos hijos sobre su territorio nativo que un grupo concurrente, el primero desaparece de ese territorio y el territorio cambia de propietario. La tierra no pertenece más que a los que la invaden, la pueblan y la sumergen demográficamente. El derecho de ocupación del suelo nunca podrá ser más abstracto, “moral” o bien “histórico”; está indefectiblemente ligado a la realidad biológica del poblamiento, por lo tanto a la fecundidad femenina.

Ciertamente la geopolítica es muy importante porque tiene en cuenta la noción geográfica de “tierra”, de patria geográfica, en la esfera histórica y política. Sin embargo, es insuficiente: es necesario añadirle la noción etnopolítica que introduce la noción de “pueblo”, en el sentido de grupo antropológico creador de una cultura. Porque son los hombres concretos quienes hacen la historia. Y los hombres, partes integrantes de la vida, están gobernados por las leyes de la biología, aun más desiguales y creadoras de diferencias que las de la geografía.

Pero son pocos los pensadores, los intelectuales, los sociólogos, los políticos, los geopolíticos, los economistas perdidos en las nubes de la abstracción, en el ideal de una eternidad histórica fijada, los que se preocupan de las realidades básicas biológicas y demográficas. Se diserta sobre Alemania, España, Francia, Bélgica, Holanda, Serbia, Italia, Portugal, Gran Bretaña, Rusia y la Europa que nos engloba a todos como si fueran realidades eternas. Pero éstas desaparecerán a toda velocidad (y para siempre) si su natalidad continúa cayendo y si las prolíficas poblaciones llegadas del Tercer Mundo continúan poblándolas ante la indiferencia y la inconsciencia general, reemplazando a los pobladores autóctonos por los suyos. En una sola generación, Kosovo y Macedonia han dejado de ser países eslavos y ortodoxos para convertirse en musulmanes a causa del diferencial demográfico (5 niños por familia por un lado, uno solo por el otro). Si nada cambia, del hecho de la inmigración y de este diferencial de natalidad, del hundimiento de la demografía autóctona europea, pero también del mestizaje, muchos países de Europa occidental (entre ellos: Francia, Bélgica, Italia, España, Alemania, Países Bajos, etc…) ya no serán mayoritariamente ni de raza blanca ni de tradición europea mucho antes de la mitad de este siglo. Es inútil decir que ya no se podrá seguir hablando de Francia, de Alemania, ni tampoco de Europa. Esas entidades habrán desaparecido en el abismo de la Historia. Nuestros contemporáneos parecen completamente ciegos antes este cataclismo histórico que no tienen parangón en toda la historia de los pueblos europeos.

Cuando España fue conquistada por los moros, la fecundidad de los españoles de origen permaneció fuerte y las mezclas fueron raras, esto permitió la Reconquista. Cuando el Imperio romano se hundió, mientras que poblaciones alógenas venidas de Oriente habían entrado masivamente en sus muros, la civilización europea pudo continuar gracias a la reserva demográfica dinámica de celtas y germanos. Hoy no hay nada parecido. Todos los países de Europa tienen actualmente un déficit demográfico, y más de la mitad de entre ellos es presa de una inmigración de asentamiento por poblaciones extra-europeas, musulmanas en un 80%. El resultado de este proceso, es la desaparición pura y simple de la civilización europea multimilenaria. Porque toda civilización reposa sobre una base bio-antropológica y genética, y no sobre una “cultura pura”. Frente a ese peligro, ningún gobierno europeo afronta una política natalista a favor de los autóctonos, ninguno busca seriamente limitar le invasión migratoria, pero todos tienen un enemigo común: el racismo. Como en la totalitaria URSS, en la neo-totalitaria Europa, las palabras tienen un significado oficial diferente del sentido común. El delito de “racismo” es el de defender la propia identidad, el derecho a la perpetuación biológica. Dicho de otra forma, los pueblos europeos, en todo caso sus elites, se vuelven culpables de un suicidio, de un auto-genocidio.

De estas consideraciones, se derivan diez lecciones:

1- Un territorio pertenece a quien lo puebla, el derecho del primer ocupante es una quimera.

2- La mayor potencia militar invasora es mucho menos peligrosa que la inmigración pacífica de poblaciones con una fuerte fecundidad. La mayor fuerza de resistencia de un pueblo ante una ocupación o una invasión es su fecundidad.

3- La potencia cultural, económica y tecnológica no tienen ninguna eficacia a largo plazo si no se apoya en un dinamismo demográfico y en una población joven.

4- La esencia de un pueblo, de su cultura, de su identidad, de su ser reside en la persistencia de su homogeneidad biológica, en sus genes. La cultura no es más que una superestructura.

5- La cultura de un pueblo –como agregado biológico y genético- no puede transmitirse a otro sin una radical metamorfosis.

6- El poder histórico de una civilización reposa, como condición necesaria, sobre el dinamismo demográfico de su núcleo antropológico.

7- Le desigualdad entre los pueblos no se explica por factores ambientales (recursos naturales, clima, topografía) ni por los avatares históricas, sino por su propia capacidad genética.

8- Las cualidades genéticas y biológicas no son suficientes: un pueblo puede hundirse interiormente y rehusar a reproducirse por declive del querer vivir, y dejarse dominar por pueblos menos dotados.

9- Sin embargo, la historia está abierta: no es un largo río tranquilo. Los europeos pertenecen a una civilización metamórfica, que hasta el presente siempre se ha regenerado, como el Fénix que renace de sus cenizas. El pesimismo, como el fatalismo, son siempre malas respuestas a los problemas reales.

10- La solución a los problemas que hoy afrontamos no podrá encontrase más que en una inversión de los valores dominantes y en la selección, en el seno del abanico extremadamente rico de la cultura europea, de una moral que tendrá que ver más con el platonismo que con los preceptos cristianos. La razón contra la compasión.

VER VIDEO

una ciudad europea bombardeada en la WWII

29 mayo 2012

 

===

Fuente: ORDEN Y CULTURA

 

Ha muerto el Rey de Europa

20 julio 2011

La República de Austria organizó ayer unos fastuosos funerales a Otto de Habsburgo, el último vástago de la casa de los Austrias que pudo ostentar el título de príncipe heredero y ser emperador si la historia hubiera sido distinta. El archiduque, exeurodiputado y ferviente europeísta, falleció el pasado 4 de julio a la edad de 89 años.

 Más de mil invitados asistieron a la misa oficiada por el arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, en la catedral de San Esteban. Entre ellos representantes de las casas reales como Carlos Gustavo y Silvia, el príncipe Hans-Adam II de Liechtenstein, el archiduque Henri de Luxemburgo y la princesa Astrid de Bélgica. Por parte de España acudió la infanta Cristina, y Michael de Kent por el Reino Unido. La familia Habsburgo estuvo presente con 150 de sus miembros.

Otto de Habsburgo deja 7 hijos, 22 nietos y dos bisnietos. También participaron algunos jefes de Estado y de Gobierno como el presidente de Georgia, Michail Saakaschwili; el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, y la presidenta del Gobierno croata, Jadranka Kosor.

El hijo primogénito del último emperador, educado por su madre, la última emperatriz Zita, para asumir las responsabilidades de la corona, vivió también en Estados Unidos, Bélgica, Francia, Suiza y Alemania. Solo pudo volver a pisar el suelo de su país de origen en 1961, tras jurar lealtad a la República y renunciar a sus ambiciones políticas en Austria. Con uniformes tradicionales de todos los colores, varias formaciones de nostálgicos acompañaron el cortejo. “No somos monárquicos, pero rendimos homenaje a un gran hombre y a una larga tradición”, decía un músico de la Capilla Musical Vienesa del Regimiento Real. “Una monarquía constitucional al estilo de Inglaterra o España no estaría mal”, argumentaba un abanderado de una formación legitimista, del movimiento monárquico, de muy poco peso en Austria. “Reinstaurar la monarquía sería hoy una novedad, quizás lo mejor para estos tiempos tan inestables”, comentaba alguien del público, entre el que se veían muchos turistas regocijados por el espectáculo casi romántico que les transportaba en un viaje a los tiempos de la emperatriz Sissi.

Las ceremonias se han extendido más de una semana, con cuatro réquiem y varias misas celebradas en Pöcking, Múnich, Mariazell y Viena. Sus restos fueron enterrados en la Cripta de los Capuchinos, menos su corazón, que se guardará en Hungría.

===

Fuentes:

http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/Pompa/tradicion/entierro

Otto/Habsburgo/elpten/20110717elpepirdv_11/Tes

8 gigantes que defendieron Europa…hace miles de años

24 mayo 2011

Las 8 Torres evocan las 2 Torres que relata Tolkien en su grandiosa obra “El Señor de los Anillos”. Estas construcciones ciclópeas nos hablan de una civilización destruida por el fuego infernal del fósforo y del azúfre, tragedia que ocurrió hace miles de años… aunque los documentos recojan una datación correspondiente al período comprendido entre los años 1940 y 1944…

¿Quién debería pedir perdón?

28 marzo 2011

Está claro que una persona sólo puede pedir perdón a Dios por las propias culpas…pero no parece lógico que una personalidad como el Papa pueda pedir perdón en nombre ó representación de  la nación alemana… Incluso sería discutible si un Papa puede pedir perdón por los delitos cometidos por los hombres de Iglesia en el pasado… En todo caso, no se tiene noticia de que ningún Estado (salvo Alemania y Japón) haya pedido disculpas por hechos acaecidos en la Segunda Guerra Mundial…

Y…ya en el ámbito de las antes llamadas “religiones falsas”… ¿Ha pedido perdón algún iman ó ayatola por las invasiones y crímenes del islam desde su expansión desde Arabia en el siglo VIII?…  Dado el comportamiento  de continuas autoinculpaciones realizadas por Juan Paulo II y por Benedicto XVI… habría que pensar que la Iglesia Católica es la única institución que ha cometido “errores”… o bien es la única que tiene la decencia de reconocerlos… Y si es así, quizás queda evidente que los auténticos poderes e ideologías criminales y genocidas no son los que piden perdón sino los que se erigen en  jueces ya sea en el Tribunal Internacioinal de Nurenberg, en 1946… ya sea en La Haya…en los últimos decenios…

Nota de IRANIA: Hoy el diario ABC (Madrid, 28 marzo 2011, pág 5) publica esta fotografía del pontífice Benedicto XVI orando ante un memorial de las fosas Ardetianas, donde en 1944 unos 300 “partisanos” enemigos….fueron fusilados por la Wehrmacht… En relación con este tema es interesante leer lo que radiocristiandad publica…

Simbología “nazi” y “fascista”

10 marzo 2011

 Simbología “nazi” y “fascista”

By

Simbología nazi y fascista (II)Segunda parte del tema “simbología nazi y fascista”, en este artículo hablaremos de símbolos no tan conocidos: SS: El símbolo empleado por la Schutzstaffel (guardia “pretoriana” de Hitler y asesinos a sueldo) es en realidad, una runa repetida dos veces, concretamente la runa Si, Sigel o Sig y representa la fuerza de la vida y de la naturaleza, la victoria y la gloria (la fuerza del Sol). Creemos que al margen de toda la simbología histórica ya mencionada es necesario hacer referencia a la que a día de hoy están utilizando las diferentes organizaciones fascistas del estado por ese motivo en breves realizaremos un artículo sobre este tema. Recomendamos estos dos artículos para complementar: https://rsamadrid.wordpress.com/2010/06/28/simbologia-nazi-i/https://rsamadrid.wordpress.com/2010/07/05/simbologia-nazi-y-fascista-ii/ […]

  • Alejandro dice:
    1
    2
    Rate This

    Queridos Hiperboria y Alejandra, he de decir que a pesar de las faltas ortográficas, con mucho sois las personas con mas cabeza de este hilo, sinceramente me apena que mentes asi utilicen tan libremente el saludo “Sieg Heil” teniendo encuenta lo que representa, pero ya puestos a que haya Nacional Socialistas mejor que tengan algo de cerebro si no queda mas remedio. Para aquellos que esteis deseando de insultar (siempre hay) que sepais que no soy Antifa ni nada, mas bien soy Anti-sistema.

  • john Locke dice:
    1
    0
    Rate This

    Tanto los europeos ignorantes y faltos de masa encefálica como los Hispano-americanos que hablan (sin saber, los pobres) simple y llanamente me dan pena. Pena si, porque una cosa es la libertad de expresión, el respeto a los ideales y pensamientos y otra cosa es el pregonar un movimiento que se ha gastado la vida de millones de seres humanos, que se ha llevado por delante a muchos otros alemanes con sentido común que se opusieron a esas atrocidades. Pero lo peor no es eso, lo peor es que miles de personas sigan a raja-tabla lo que dice un monigote loco, raquítico,y enfermizo (que por cierto tenia un cuarto de judío)
    Un tipo despechado por no poder cumplir su sueño de ser pintor y que tenia un complejo de inferioridad como el parlamento que quemó. Sois patéticos, horriblemente patéticos.
    Obviamente esperare pacientemente vuestros insultos y sandeces que soléis soltar cuando no se piensa como vosotros.
    El que este en desacuerdo conmigo que me escriba como dios manda y me demuestre que vuestro cerebro no esta seco de leer biografías de nazis muertos.

    Venga un saludo pringaos.

    ===

    https://rsamadrid.wordpress.com/2010/07/05/simbologia-nazi-y-fascista-ii/

  • vender libros de calidad es delito; vender basura tiene premio

    25 diciembre 2010

    Cualquier persona civilizada y con educación universitaria puede o no estar de acuerdo con los libros que se venden en Librería Europa. Lo que es demostrable es que allí no se encontrará literatura  blasfematoria, pornográfica, defensora de la drogadicción, el sadomasoquismo, la homosexualidad, la pedofilia o el “asesinato legal” también llamado eutanasia y aborto. Tampoco hay libros o folletos que sugieran que haya que dinamitar la Cruz del Valle de los Caidos…, como de hecho fue dinamitada la gran catedral de Cristo Salvador, en Moscú, el año 1931… para construir un Palacio de los Soviets que nunca se llegó a edificar.

    Todo lo anterior sólo tiene la finalidad de defender la libertad que pueda ser difundida la cultura, las ciencias y la información… aunque ello choque con los intereses de quienes parecen gozar de un poder mundial omnímodo. Y digo que parecen tener es poder porque prohiben y condenan libros de cierta calidad intelectual… mientras que en las televisiones, internet, cine y prensa  se permite todo tipo de aberraciones… hasta el punto de que la gente sencilla llama “telebasura” a los programas de televisión que nos presentan como “…del corazón”.

    En definitiva, es comprensible que quienes se sienten ofendidos o molestos por que se vendan ciertos libros intenten prohibir su difusión… El problema está si se impide la publicación de ciertos libros en realidad se está atentando contra el derecho a estar informado y a conocer nuestra propia Historia a todos los ciudadanos europeos. ¿Quién tiene derecho en Europa, o en España, a decidir qué es verdadero y qué es falso? No está nada claro… Quizás estamos otra vez, sin darnos cuenta, recomenzando el camino que nos conduce hacia el Big Brother, amo y señor del Pensamiento Único y Obligatorio, como parece ocurre en Corea del Norte…  Y lo irónico del caso es que los que realmente hoy queman y destrulyen decenas de millares de libros… a la vez que impiden que se lleguen a escribir o imprimir millones de libros son los que desde hace siglos presumen de ser defensores de la “libertad de expresión del pensamiento”.

    Seguramente lo que quieren decir es que defienden la libertad para SU pensamiento… no para el pensamiento de los demás.  Lo cual es muy lógico y “humano”… Pero lo más inteligente es defender la libertad para todos… naturalmente dentro de “un orden”…  Ahora bien… ¿de qué orden?

    Julio Sanz Tresmontes

    Nota de IRANIA: Para más información sobre la persecución “legal” contra PV puede leerse una entrevista

    en 22 de mayo de 2010 o dirigirse a libertadpedrovarela@hotmail.es

    RELECTURA DE “LA GRAN NACIÓN” DE JEAN THIRIART (via Jean Thiriart)

    16 noviembre 2010

    un libro que deberían leer todos los europeos del Continente y también los de ulttramar…es decir,
    las personas que siendo de ascendencia europea viven en América, Oceanía, Africa o Asia

    POR UNA EUROPA LIBRE RELECTURA DE “LA GRAN NACIÓN” DE JEAN THIRIART de Adriano Scianca de Orion 236, mayo 2004; y la Nazione Eurasia diciembre 2004 La cultura no conformista europea posterior a 1945 presenta pocas figuras verdaderamente fundamentales. Una de éstas es seguramente Jean Thiriart, distinguido padre del europeismo nacional revolucionario. Thiriart ha contribuido de forma esencial en la formulación de los temas centrales de nuestra vis … Read More

    via Jean Thiriart

    para la progresia cutre matar a un cura equivale a matar a hitler

    9 octubre 2010

    Algunos comentaristas han señalado que los “intelectuales” progres de la “zeja” (alusión a la satánica ceja de zp) progresan en degradación… No es esto una afirmación gratuita… Habría que valorar cómo seria juzgada una obra de teatro que se titulara, por ejemplo, “42 formas de matar a un rabino”… ó por ejemplo, “42 formas de matar a Obama”…

    Dicho lo anterior pasemos a informar que tras haberse estrenado en 2008 una película titulada “42 formas de matar a Hitler”, producida por una firma tan acreditada como National Geografic !…, ahora, resulta que unos muchachos progres de  Barcelona… han tenido la idea de estrenar en Girona/Gerona (Catalunya/Cataluña/Spain/España) una obra de teatro titulada “42 formas de matar a un cura”…  Es sorprendente cómo entienden el “respeto” a todas las religiones algunos individuos que siempre piden respeto cuando se critica levísimamente a los musulmanes…, es decir, a los los “moros”… Por supuesto que contra A.H. está todo permitido pues para eso perdió la guerra…

    Documentales de Hitler, un repaso a 42 casos documentados de intentos y planes de asesinar a una de las personas más temidas y despreciadas del siglo XX, un recorrido a los más extravagantes e ingeniosos intentos de asesinatos al Führer de Alemania.
    (http://www.verdocumentalesonline.com/historia/42-formas-de-matar-a-hitler/)

    Título Original: National Geographic 42 Ways To Kill Hitler
    Gênero: Documentário
    Año de Lanzamiento: 2008
    Calidad: DVDRip
    Formato: Avi
    Áudio: Inglês

    ===

     

     

     

     

     

     

     

     

    ““““““““““““““““““““““““““““““““““““““““““““““““

    De intereconomia.com copiamos de lo siguiente:

    Teatros catalanes proponen “42 maneras de matar a un cura”

    11:18 (07-10-2010) | 28

    ‘Chicha Montenegro Gallery’ ataca a la Iglesia y a los católicos. El compositor y pianista Carles Santos sugiere cambiarle la sangre a un sacerdote por Anís del Mono.

    Tirar a un sacerdote desde un campanario, llenar el corazón de un cura joven con lejía de alta graduación, meter en la boca de un religioso tres escorpiones o convencerle de que se bañe con una piraña son sólo cuatro de las 42 maneras de matar a un cura que el pianista y compositor valenciano, Carles Santos, presenta en su última joya teatral.

    El montaje, Chicha Montenegro Gallery, acaba de estrenarse en el Festival Temporada Alta de Gerona y pretende deleitar a los barceloneses a partir de hoy, jueves, en el Teatro Lliure con un recurso fácil: ofender a la Iglesia y a los católicos.

    La obra no tiene desperdicio alguno. Una mujer vestida con un traje de chaqueta y falda y que sale de una caja de madera gigante tras destrozarla con una sierra será el hilo conductor. Después de desahogarse ante el público y cantar las 42 maneras que se le ocurren para matar a un sacerdote, entre las que destacan cambiarle la sangre por Anís del Mono, la mujer vomita como si fuese una fuente, mientras un personaje fregona se dedica a limpiar lo que arroja desde sus entrañas. Poco antes, cuatro intérpretes colgados de poleas cantan a cappella y dan zapatazos sobre dos planchas metálicas instaladas en el escenario del teatro.

    (…/…).

    Nota de IRANIA: Lo curioso es que para la gente  que ahora  denuncia lo cutre e incivilizado de esta obra de teatro que vanaliza  las ocurrencias para matar a un cura… debería ser obvio que esta obra no sería posible sin la complicidad o pasividad de las autoridades… ¿No es esto incitación al “odio”?…dicho sea para usar el tópico y manoseado término que utilizan los amigos del islamismo cuando acusan de incitación al odio a toda persona que critique la conducta o comportamiento, a veces criminal, de muchos inmigrantes? En todo caso, lo que queda claro es que para los autores de la citada obra teatral matar a un sacerdote católico puede estar tan justificado como matar a Hitler, quien, al fin y al cabo, como dice la información de intereconomia, era “una de las personas más temidas y despreciadas del siglo XX”.

    Por su parte, en minutodigital leemos:

    Redacción | Publicado el 8 Octubre, 2010 | 38 Comentarios

    Llenar el corazón de un cura joven con lejía de alta graduación; meter en la boca del sacerdote tres escorpiones; convencer a un religioso de que se bañe con una piraña comunista y anticlerical; tirarlo desde un campanario… Así hasta 42 formas de matar a un cura ofrece una mujer vestida con un traje de chaqueta y falda que ha salido de una caja de madera gigante tras destrozarla con una sierra.

    Todos estos insultos y alguno más contra los católicos pueden verse en la obra que acaba de estrenarse en el Festival Temporada Alta de Gerona y que pretende “deleitar” a los barceloneses , en el Teatro Lliure con un recurso fácil: ofender a la Iglesia y a los católicos.

    Antes, cuatro intérpretes colgados de poleas se han dedicado a cantar a capella y a dar zapatazos a dos planchas metálicas instaladas en el escenario del Teatro Municipal de Girona. Interpretan la obra Chicha Montenegro Gallery, del pianista y compositor valenciano Carles Santos. La producción se podrá ver por primera vez en el festival Temporada Alta el viernes, como pistoletazo de salida de esta edición, y repetirá el sábado.

    Sarrazin no puede opinar sobre los sarrazenos…

    31 agosto 2010

    Alemania | 30.08.2010

    Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Thilo Sarrazin: “Alemania se elimina así misma”.

    El socialdemócrata Thilo Sarrazin ha provocado gran polémica en Alemania con una nueva entrevista de promoción de su nuevo libro en la que acusa a los inmigrantes y sobre todo a los musulmanes de los males del país.

    Tratando de responder a la pregunta de si existe una “identidad genética”, Sarrazin, también antiguo responsable de las finanzas de la ciudad-Estado de Berlín, defendió que “todos los judíos comparten un gen particular, así como los vascos tienen un gen determinado que los distingue de otros”.

    En ese sentido, en la entrevista que hoy publican los dominicales “Welt am Sonntag” y “Berliner Morgenpost”, recalcó que las peculiaridades culturales de un pueblo “no son una leyenda”, sino que determinan “la verdadera realidad de Europa” y alertó del peligro de islamización que corre Alemania en las próximas décadas.

    Merkel: “Comentarios son totalmente inaceptables”

    La canciller alemana Angela Merkel atacó hoy con dureza a Sarrazin. “Los comentarios son totalmente inaceptables”. “También son excluyentes, desprestigian a grupos completos en la sociedad”, dijo a la televisión ARD. Merkel añadió que Sarrazin obstaculiza los necesarios esfuerzos de integración y afirmó que espera reacciones del Bundesbank respecto a las declaraciones del funcionario. Se manifestó “muy segura de que también se vaya a hablar al respecto en el Bundesbank”, entidad que es un rótulo para todo el país, “importante hacia adentro, pero también importante hacia afuera”.

    Eso es sólo el preámbulo del libro, “Deutschland schafft sich ab – Wie wir unser Land aufs Spiel setzen”, (Alemania se disuelve: cómo ponemos en juego nuestro país), que él mismo presentará el lunes en Berlín. En la página de ventas por Internet Amazon ya está en lo alto de la lista.

    En él argumenta que los turcos, el primer grupo de población inmigrante en Alemania, y los árabes suponen una enorme carga para el país y critica su falta de integración y su negativa actitud. “En toda Europa los inmigrantes musulmanes se integran claramente peor que el resto de grupos”, continuó. “Las razones para ello no son étnicas, sino que aparentemente se encuentran en la cultura del Islam”, añadió.

    Sarrazin: “Musulmanes tienen más hijos”

    En su obra Sarrazin advierte del peligro de que se produzca “el fin de la cultura alemana”. Los turcos y los inmigrantes árabes tienen más descendencia que la población autóctona por lo que según sus cálculos, en tres generaciones, es decir a finales de siglo, para la mayor parte de la población de Alemania la cultura originaria del país podría serle extraña, señala. En ese sentido, Sarrazin, famoso en Alemania por crear frecuentemente controversias en la opinión pública, llama a proteger “los valores occidentales y la propia cultura del pueblo”.

    Pese a que el socialdemócrata recalca que sus postulados no son racistas, con ellos ha desatado la mayor polémica del verano (boreal) en todo el país. Las críticas aumentan por segundos desde todos los frentes, incluso desde las filas de su propio partido, algunos de cuyos miembros han pedido su expulsión.

    “Las declaraciones que llaman al racismo o al antisemitismo no tienen nada que buscar en la política”, aseveró hoy el ministro alemán de Asuntos Exteriores, el liberal Guido Westerwelle, en entrevista con el dominical “Bild am Sonntag”.

    “Cada provocación tiene sus límites”

    “Cada provocación tiene sus límites y Sarrazin, miembro de la junta directiva del Bundesbank, los ha superado con sus equívocos e incomprensibles comentarios”, agregó por su parte el ministro alemán de Defensa, el cristiano social Karl Theodor zu Guttenberg. Para el también conservador Wolfgang Schäuble, que Sarrazin perteneciera a su partido haciendo ese tipo de afirmaciones sería “una vergüenza”.

    Por su parte, el presidente de la comunidad turca en Alemania, Kenan Kolat, habló de “racismo intelectual que daña la imagen de Alemania tanto fuera como dentro de su territorio” y llamó a efectuar “denuncias masivas por instigación al odio entre los pueblos”. Por último, el Consejo Central de los Judíos en Alemania acusó hoy al político de fomentar el odio y el racismo en Alemania. “Definitivamente, ha sobrepasado la línea roja”, subrayó su vicepresidente, Dieter Graumann, en declaraciones a dpa.

    “Alguien que intenta definir a los judíos por sus características genéticas, incluso cuando lo haga con una intención positiva, tiene una manía racista que no comparte el judaísmo”, dijo este fin de semana a dpa Stephan Kramen, otro de los líderes de la comunidad judía.

    dpa

    Editor: José Ospina-Valencia

    Karlheinz Deschner, un historiador interesante…, pero…

    28 agosto 2010

    Descubrí su monumental obra, hace unos diez años, en la librería Crisol, vinculada a “El Pais” y Prisa… Por esa razón no compré  ni llegué a leer las investigaciones de Karlheinz Deschner.

    Ahora, al leer un comentario sobre “La historia criminal del cristianismo” es cuando me he decidido a tratar de averiguar el alcance de las investigaciones realizadas por un historiador que, extrañamente, no parece tener muchos amigos…

    Opino que se puede ser cristiano y y aceptar que la Iglesia ó las iglesias tengan, lógicamente,  una parte “negra” en su historia.  Creo que, como dice la doctrina católica, hay que distinguir entre la verdad u origen divino de una institución… y la práctica de los hombres que dicen ser los serviodores de Dios… Por otra parte, dado que el mal ( y el bien) es una opción inherente a la condición humana, no existe ningún ser humano ni inocente ni culpable en términos absolutos. La verdad nos hace libres… y por esta razón no hay que tener miedo a mirar la verdad de frente… como miraríamos al Sol, aunque éste nos cegaría, pero la verdad siempre ilumina.

    Por todas estas consideraciones, creo muy interesanter reproducir lo que se publica en un blog cuyo autor confiesa ser “ateo”. Me refiero al blog titulado “filosofía crítica”:

    ===================================================

    Reducido a sus auténticas dimensiones en nuestro artículo “La singularidad de Auschwitz”, la realidad del holocausto sigue, empero, estando ahí. No será, seguro, lo que se nos cuenta; ha sido, sin duda, utilizada, exagerada, manipulada, pero que los judíos fueron perseguidos por Hitler es un tan hecho innegable como que los israelíes persiguen hogaño a los palestinos o que los bolcheviques y los anarquistas perseguían a los sacerdotes, matándolos como cerdos. Ahora se trata de comprender aquéllo que “realmente” sucedió, las “causas” del genocidio judío. Pero a tal efecto hay que remontarse muy atrás en la historia. Nuestra tesis, que iremos desarrollando en este post de forma experimental y ante los ojos de nuestros usuarios habituales, es que el holocausto fue la culminación de una historia que empieza con Abraham; que Auschwitz es, de alguna manera, la consecuencia lógica del propio legado judaico, de sus ideas, de sus delirios, de sus bien tempranas prácticas asesinas y hasta genocidas… Éstas, asumidas por el cristianismo -como depués lo serían por el comunismo, versión secularizada de dicha religión- se volverá contra los mismísimos judíos y los tomará como víctimas. Con ello no queremos decir, por poner un ejemplo, que los niños judíos ejecutados de un tiro en la cabeza por los Einsatzgruppen en el frente del Este, fueran “culpables” de su horrendo e injusto destino. Esto no se puede sostener y sería una vergüenza sostenerlo (aunque se ha sostenido respecto de los niños alemanes quemados vivos por una aviación inglesa inflamada de ardor bíblico). Pero sí se puede sostener que, al perecer a manos de un pueblo que había hecho suyo el legado de la elección divina en su forma judeo-cristiana, de alguna manera el judío perseguido era víctima de su propia herencia cultural monoteísta, intolerante y criminógena.

    Esta evidencia paladina se está intentando silenciar acusando a la filosofía, es decir, a la herencia griega de Europa, una realidad histórica tan importante o más que la judeocristiana aunque opuesta en el fondo a sus designios, de estar en el meollo de las causas profundas del holocausto. Pero el fraude no se aguanta, por mucho que insignes “filósofos” judíos, desde Levinas a Meschonnic, estén ya trabajando en la empresa intoxicadora y pretendan convencernos, una vez más, de la nueva impostura que presentará a los hebreos como pueblo superior, especial, eternas víctimas de una Europa intolerante y dechados de ética que andaban por el mundo haciendo milagros piadosos de amor e inteligencia. Con esta nueva historia de la filosofía que ya se enseña en las escuelas, vendrá toda la tropa de manipulaciones, mentiras y cuentos para niños de que se nutre la cosa jerosolitana, es decir, la negación consciente de la verdad convertida en sistema, institución, pensamiento, sentimiento y forma de vida. La religión, en una palabra.

    Para empezar a reflexionar sobre la cuestión, cuelgo un enlace que no tiene desperdicio, a saber, el primer tomo de la Historia criminal del cristianismo (9 tomos inencontrables, la Iglesia los compra y los quema de forma inmediata) de Karl Heinz Deschner. Perseguido por el Vaticano, que le llevó a juicio en 1969 por denunciar la criminalidad de una historia cristiana repleta de atrocidades perpetradas siempre en nombre del “amor”, Deschner es hoy reconocido como un riguroso historiador de oficio que ha tenido la valentía de poner en evidencia lo que todos, a izquierda y, por supuesto, a derecha, decidieron ignorar para siempre el día en que un sacerdote les metió en la boca… (!tranquilos!)  la sagrada ostia.

    ¿Cómo? ¿El “amor”, la “alegría”, la “salvación”, la “felicidad”, el “paraíso” y demás ídolos del “lado diurno” de la existencia humana como armas del crimen, del exterminio, del poder despótico, de la mentira sistemática, del infanticidio, de la destrucción? Ya lo dijo Nietzsche mucho mejor que yo. Quien tenga oídos para oír, oiga.
    Si es posible, colgaremos on line el resto de los tomos de la obra de Deschner cuando tengamos acceso a ellos en la red.

    En la foto, Karl Heinz Deschner.

    Judíos, cristianos y musulmanes: el mismo dios

    Se acostumbra a olvidar que judíos y musulmanes adoran al mismo dios o, mejor dicho, que los musulmanes reconocen adorar al dios de Abraham. ¿Cómo lo conciben? Dejemos que ellos mismos expliquen lo que pretenden hacer con quienes no se les sometan (islam=sumisión). Las siguientes son citas del Corán. Sobre los ateos: “matad a los ateos allí donde les encontréis” (sura 9, aleya 5), “matadles donde déis con ellos” (s. 2, a. 191), “infundiremos el terror en los corazones de los que no crean” (s. 3, a. 151) “los infieles son para vosotros un enemigo declarado” (s. 4, a. 101), “y para los infieles tenemos preparado un castigo humillante” (4, 151), “!cuántas ciudades hemos destruido! Les alcanzó nuestro rigor de noche o durante la siesta” (7, 4), “no enviamos ningún profeta a ciudad que no infligiéramos a su población miseria y desgracia -quizá así se humillaran” (7, 94), “a los que desmientan nuestros signos les conduciremos paso a paso hacia su pérdida, sin que sepan cómo” (7, 182), “infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. !Cortadles el cuello!” (8, 12), “que no crean los infieles que van a escapar, no podrán” (8, 65), “anuncia a los infieles un castigo doloroso” (9, 3), “si no vais a la guerra, Alá os infligirá un doloroso castigo, porque dios es omnipotente” (9, 39) “combatid a los infieles que tengáis cerca, que os encuentren duros” (9, 123), “en cuanto a los que hayan sido infieles, se les dará a beber agua hirviente y sufrirán un castigo doloroso porque no creyeron” (10, 4), “cuando queremos destruir una ciudad (…) la aniquilamos” (17, 16), “nosotros heredaremos la tierra y sus habitantes” (19, 40), “¿no ves que hemos enviado a los demonios contra los infieles para que les instiguen al mal?” (19, 83), “y no cesaron en sus lamentaciones hasta que les segamos sin vida” (21, 15), “a los infieles se les cortarán trajes de fuego y se les derramará en la cabeza agua hirviente, que les consumirá las entrañas y la piel; se emplearán en ellos focinos de hierro” (22, 19-22), “a todos les dimos ejemplos y a todos les exterminamos” (25, 39), “quienes se oponen a Alá y a su enviado serán derribados como lo fueron quienes les precedieron. Hemos revelado signos claros. Los infieles tendrán un castigo humillante” (58, 5), “los que no crean, tanto la gente de la escritura (judíos, cristianos) como los ateos (…) son lo peor de la creación” (98, 6). Al viejo Yahvé se le reconoce en seguida.

    Recordemos, por otro lado, el comunicado de la Junta Islámica de Cataluña el día de la Memoria del Holocausto:

    El islam, un enemigo fabricado por el poder oligárquico mundial.

    “La Junta Islámica quiere mostrar su solidaridad con las víctimas del Holocausto y sus descendientes en este día en el que recordamos los terribles sucesos que tuvieron lugar en Europa el siglo pasado, con el intento de exterminio de los judíos, gitanos, homosexuales y otros colectivos europeos, practicado por el régimen nazi. Manifestamos nuestro respeto hacia el judaísmo como tradición milenaria. Recordemos que desde la perspectiva islámica el judaísmo es una tradición revelada, en cuyo seno han aparecido algunos de los grandes profetas enviados por Dios a la humanidad, profetas que los musulmanes reconocemos y consideramos como nuestros. El Corán se refiere a la Tora como una revelación de Dios, menciona de forma positiva las sinagogas como lugares en los cuales se invoca el Nombre de Dios, elogia a los primeros rabinos como transmisores de la tradición y pide a los judíos que mantengan su fidelidad al Shabat. Queremos asimismo manifestar nuestra solidaridad para con el pueblo palestino, que en estos momentos está sufriendo un genocidio a manos del Estado de Israel. Consideramos que la utilización del Holocausto para justificar crímenes contra la humanidad hacia los palestinos denigra la memoria de las víctimas de la Shoá. Por ello, aprovechamos este día para hacer un llamamiento a todos los judíos de bien a luchar por la erradicación del sionismo y la liberación de Palestina. 27 de enero del 2009, Día de la Memoria del Holocausto y los Crímenes contra la Humanidad.”

    Sorprendente, al menos para mí.

    Es evidente que judíos y musulmanes adoran al mismo dios y esto, por decirlo de alguna manera, se nota cuando echamos una ojeada a las manifestaciones documentadas de la creencia en ese dios. También, por el hecho de que se matan entre ellos “como dios manda”. ¿Qué significa, por tanto, la lucha entre judíos y musulmanes, entre musulmanes y cristianos o entre cristianos y judíos? La televisión nos informa cada día de la brutalidad de los atentados islamistas, de la extremada crueldad del Estado de Israel con los palestinos… ¿No formará parte el holocausto -condenado aquí por la junta islámica catalana como cosa ajena y extraña- de este tipo de cosas? Pensar que Abraham (judíos+islam+Cristo) representa una alternativa a la barbarie (algo que se afirma con convicción ignorando los hechos) significa poco menos que estar ciego.

    Finalmente, reflexionemos sobre una simple cuestión estratégica. Cuando se quieren preservar determinados valores concretos, lo más astuto no es sacarlos a la batalla, sino retirarlos de la misma y montar la ficción de un enfrentamiento entre bandos presuntamente opuestos. De esto tenemos un buen ejemplo en las elecciones (mal) llamadas democráticas, donde la oligarquía se articula en dos ramificaciones para dar al pueblo la sensación de que puede elegir; las agrias disputas parlamentarias y mediáticas entre la izquierda y la derecha forman así parte del montaje teatral. Si, al fin, votamos a la derecha pierde la izquierda, si votamos a la izquierda pierde la derecha, pero el secreto estriba en que la casta oligárquica gana siempre, atrincherada tras la polaridad ficticia que se ha construido expresamente para preservar aquéllo que no entrará jamás en la liza. El vencedor define incluso los términos en que aceptará el concepto de un adversario, de manera que nunca pueda ser derrotado como tal.

    Y ahora, recuperemos el hilo: cuando se opone el occidente judeocristiano y el mundo musulmán, ¿qué es lo que se pretende oponer y preservar? ¿Quien gana siempre -gane quien gane– en esta disputa entre el judaico Israel o los cristianísimos EEUU y el islam? Suceda lo que suceda, habrá de triunfar Yahvé porque las reglas del juego, tal como han sido diseñadas, hacen imposible una auténtica alternativa. El poder oligárquico mundial se mantiene en la sombra y ha fabricado un nuevo falso opositor (el islam radical, cocido en la Arabia Saudí aliada de EEUU) como el bolchevismo lo fuera respecto del capitalismo en la “cruzada antifascista” por los “derechos humanos”. De ahí que los filoislamistas europeos sólo pueden compararse en cretinez con los islamófobos cristianos.
    El dios de Abraham nunca debe perder y en eso consiste, o ha consistido, la historia, al menos hasta el día de hoy. La única pieza que no encajaba en el montaje yahvista era precisamente la genuina civilización europea, gran trauma para lo judaico (cuestionaba su divinidad/superioridad) y verdadero enemigo a batir por parte de la oligarquía sionista mundial. La Europa griega, homérica, olímpica; la dorada juventud que se rió del déspota del desierto, ésa, debe desaparecer. La ciencia, la crítica ilustrada, el pensamiento racional han sido la máxima expresión de esa auténtica Europa que no es geográfica, sino espiritual; la FILOSOFÍA, su último reducto. A ella le llega también la hora del fin, porque no hemos sabido defenderla. No hemos estado a su altura y hablar de élites suena ridículo entre hombres-masa ansiosos de poder. Heidegger, el Filósofo, lo supo. Por eso los escritorzuelos al servicio del sionismo, conscientes del peligro, decidieron hace tiempo borrar del mapa al maestro de la Selva Negra, postrero hombre libre de nuestro continente. Alemán, por supuesto. Ahora bien, colocar el putrefacto y nauseabundo “amor cristiano” como uno de los pilares de la civilización occidental (Laureano Luna, David Junco), o concebir el islam en términos de alternativa al capitalismo (Alfonso Beltrán), mientras se sepulta para siempre el pensamiento filosófico, es un acto de traición o, como poco, de inepcia intelectual (dicho sea en términos de estricta crítica política), que no vamos perdonar nunca a quienes lo han perpetrado. Con el agravante de ocurrir los hechos en el seno y acto fundacional de la propia izquierda nacional. El primer intento serio, en medio siglo, de reconstruir el proyecto nacional-revolucionario europeo.

    Jaume Farrerons

    26 de agosto de 2010
    NOTA de IRANIA: La fotografía en la que figura la leyenda “Mit Gott und den Faschiscten” nos da la pista de que el autor parece ser beligerante contra las ideas que parecen ser aludidas, a la vez que hermanadas en dicha frase.

    Berlin… immer Berlín

    17 agosto 2010

    En realidad … era de Viena de la ciudad que se decía “Wien… immer Wien…”…

    De Berlín tengo recuerdos fotográficos… porque mi padre, en los años treinta del siglo XX, tuvo ocasión de visitar Alemania, Polonia, Rusia (Leningrad, Moscú, etc.) y por supuesto Paris, Bruselas,  Roma, Suiza, Viena, etc. Yo quedé impresionado con las fotografias de tantas y tantas ciudades alemanas, como Königsberg y otras, pocos años después arrasadas por los bombardeos de los aviones que quizás fueron causa determinante en la “victoria” que hoy Europa celebra cada 8 de mayo…

    También estuve en Berlin, esta vez, físicamente, cuando en  agosto  de 1961 se empezó a levantar el que la DDR llamó pomposamente „antifaschistischer Schutzwall“ (“muro de protección antifascista”)…  Por estos motivos me parece obligado hacer un nuevo recorrido, esta vez, virtual, por Berlin y gracias a un post publicado en un blog llamado “Mein Führer“. Lo copio a continuación:

    Puerta de Brandenburgo
    Ya estoy de regreso de Berlín. Cuando uno aterriza por primera vez en la capital y está un poco despistado lo mejor que se puede hacer es acercarse lo primero a la Puerta de Brandenburgo, que todos conocemos perfectamente y que es el centro más turístico de la ciudad. Es uno de los puntos más visitados y en la actualidad es una atracción turística para hacerse múltiples fotografías. En la actualidad es más un lugar americano que alemán. La gran embajada americana situada justo al lado y un museo dedicado a Kennedy nos hacen recordar quién manda en el mundo hoy, lo que a mi gusto desluce un poco la visita, pero nuestra imaginación puede borrar eso perfectamente si lo obviamos. Y es que para visitar Berlín queriendo ver el Berlín de Hitler hay que tener una cierta imaginación, pero ese es otro cantar. Allí se ofrecen tour más o menos gratuitos de la ciudad. Un grupo de chicos con camiseta roja los ofrecen en diferentes idiomas. En concreto hay un tour del III Reich así que me apunté por curiosidad. En mi caso un chico español ofreció el recorrido a pie durante unas cuatro horas. Comienza con un esbozo biográfico de Hitler justo en la misma Puerta de Brandemburgo. La verdad es casi no tuve ninguna objeción a lo que dijo. Se notaba que el chico conocía la biografía de Hitler.
    Hotel Adlon
    Reichstag
    Estaba muy influenciado por el historiador Kershaw, de hecho le pregunté por sus lecturas y me dijo que era la biografía que había leído. Justo al lado de la Puerta de Brandemburgo se encuentra el hotel Adlon, escenario de importantes acontecimientos del III Reich. Esta reformado hace no mucho. Después nos dirigimos hacia el Reichstag. El guía dijo, por supuesto, que su incendio no está del todo aclarado, dejando al visitante la idea de que fueron los nazis quienes lo hicieron. Todos sabemos que, a pesar de ser un símbolo de Berlín, a Hitler nunca le gustó mucho y que apenas lo utilizó. A pesar de todo, es un edificio histórico que hemos visto en muchas fotografías de la época y resulta emocionante encontrarse allí. A todos nos vienen a la mente los últimos días de la guerra, con los soviéticos izando la bandera allí. Justo después, el guía nos dirigió hacia un monumento soviético que simboliza su victoria en la guerra. No es el único que hay en Berlín, pero si el más céntrico. El guía insistió en el esfuerzo soviético durante la guerra, lo que no deja de ser cierto. Lo que no se le plantea al visitante es el por qué, una vez derribado el imperio soviético, de la existencia de esos vestigios de la dictadura comunista. Hay una gran escultura dedicado al soldado desconocido soviético que los alemanes llamaron “monumento dedicado al violador desconocido”, por la gran cantidad de mujeres alemanas violadas por soldados rusos.
    Monumento soviético
    Antiguo Ministerio del Aire
    Después se continua por la calle en donde estaba situada la Nueva Cancillería, ocupada en la actualidad por unos edificios ciertamente no muy bonitos. No es un lugar que recuerde en absoluto a lo que fue pero el hecho de saber que allí mismo tuvieron lugar los acontecimientos finales en la vida de Hitler le confieren al lugar un halo especial. Quizá sea el lugar de Berlín donde más imaginación haya que echar ya que se ha querido borrar para siempre todo recuerdo de Hitler. Justo al lado se encuentra el antiguo edificio del Ministerio del Aire de Hermann Göring. Es el edificio del III Reich mejor conservado de Berlín, casi intacto, y en la actualidad lo ocupa el Ministerio de Finanzas. Uno se pregunta qué milagro ocurrió para que en medio de la destrucción más absoluta se mantuviera en pie ese edificio. El edificio es impresionante y yo creo que es uno de los lugares en donde uno puede imaginarse estar en una calle del III Reich.

    Ruinas Edificio Gestapo

    En general, el tour del III Reich me parece, lógicamente, muy básico. Apenas se sale del centro de la ciudad y yo creo que lo podrían ampliar un poco más. Otro defecto que le veo es que el guía incide especialmente en la destrucción de Alemania y en su derrota, y apenas en los éxitos de Hitler y, mucho menos aun, en los logros sociales alcanzados por el III Reich. No en vano, la empresa que gestiona este tipo de tours es americana. Así que con eso esta todo dicho. Al final, como es obvio, la gente se va del tour con la idea de los horrores del nazismo. De hecho acaba en una exposición llamada “Topografía del Terror”, en donde se encontraba un edificio de la Gestapo.

    Una de las calles que más nos pueden recordar al Berlín de Hitler es, sin duda, Unter den Liden. Se encuentra reconstruida casi por completo, pero se ha respetado bastante el original. Impresiona ver las imágenes apocalípticas del fin de la guerra y compararlas con la actualidad. Con todo, paseando por esta amplia avenida podemos detenernos en varios puntos relacionados con Hitler y el III Reich. Por ejemplo, tenemos la Catedral en donde se casó Hermann Göring y a la que asistió Hitler.

    Muy cerca de la Catedral, llegamos al Museo Histórico Alemán. Si solo estás interesado en la época nacionalsocialista, te puedes saltar directamente todos los siglos de historia, aunque personalmente creo que merece la pena observarlo todo. Personalmente es el museo que más me ha gustado. Bien, una vez situados en las salas que más nos interesan, nos podemos encontrar con uniformes de las SA y de las SS, carteles electorales de la época etc. Saqué todas las fotos que pude así que os voy a poner unas cuantas:

    Uniforme de las SA
    Uniforme de las SA
    Uniforme de las SA
    Este museo es quizá el único lugar de la ciudad en donde se exhiben banderas con la cruz gamada, ya que como sabemos, en la actualidad están absolutamente prohibidas en Alemania.
    Cartel de Propaganda
    Uniformes de las SA
    Uniforme de las SS
    Batería antiaérea
    El famoso Coche del Pueblo
    Busto de Hitler
    Perfil del busto de Hitler
    Para mi gusto, este busto de Hitler es lo más emocionante sobre Hitler que se puede ver en el museo. Al parecer, de este molde se encargaron  varias copias y es original de la época. Hitler nunca posó personalmente para la obra, así que el artista tuvo que hacerlo a partir de fotografías.
    Otro lugar que se encuentra en la Unter den Liden es la Biblioteca Nacional. Allí es donde se quemaron 20.000 libros por orden de Goebbels. Justamente en el suelo en donde ardieron las obras se encuentra un homenaje que consiste en unas estanterías vacías que se pueden ver desde el mismo suelo:
    Otro museo que creo que merece la pena visitar es el Museo de la Técnica, de reciente apertura. Básicamente solo está dedicado a barcos y aviación, pero hay varios aviones de la época nacionalsocialista:
    Una de las calles más animadas de Berlín es la Friedrichstrasse. Cerca de allí  hay un búnker conservado perfectamente en donde durante la guerra se guardaban las obras de arte. Es este:
    Hice la fotografía con los nombres de las calles en la que se encuentra ubicado por si alguien quiere visitarlo.
    Muy cerca de allí se encuentra el teatro Admiralspalast, uno de los teatros frecuentados por Hitler. En la actualidad se encuentra reformado, pero conserva su aspecto original. Recientemente se estrenó una parodia sobre Hitler. Este es el teatro:
    Admiralspalast Berlín
    Para mi gusto, uno de los “platos fuertes” de la visita al Berlín nacionalsocialista y de Hitler, es el Estadio Olímpico, no solo por su perfecto estado de conservación sino porque a todos nos vienen a la mente las imágenes perfectamente captadas por Leni Riefensthal. Es toda una delicia visitarlo, recomendando alquilar una audio-guía. Ciertamente ahí me explayé tomando fotografías. Os muestro algunas:
    Tuve la suerte de que en la zona de las piscinas había varios nadadores haciendo saltos, exactamente igual que en las mismas olimpiadas de 1936, así que no dudé en filmarlos intentando emular, sin ningún éxito je je, a Leni Riefenstahl. No pude evitar sentirme como en los días de las olimpiadas. Pongo un vídeo de Olympia y a continuación mi modesta grabación, a la que le he puesto música de Wagner y le he dado un color de la época: (…/…).
    Nota de IRANIA: Para ver el post completo pinchar en http://estudiodehitler.blogspot.com/2010/08/berlin.html

    FALSIFICAN LAS TRADUCCIONES !!!

    2 abril 2010

    Traduttore traditore dice el dicho italiano, pero creíamos que esa traición se refería sólo a alguna tergiversación o deformación del estilo literario, e incluso de un error de interpretación…  Sin embargo,  desde que se está imponiendo la dictadura mundial del pensamiento “progre” e incluso “rosso”  [ no llegan a la categoría de “rojo“] asistimlos a deliberadas falsificaciones de textos literarios y de obras de investigación e incluso de obras de autores de filosofía, religión, política, etc.  Es sabido que Federico Nietzsche” ha sido “desnazificado” por algunos intérpretes, hasta el punto de que es aconsejable leerlo en alemán…   Pero el caso que nos ocupa se refiere a una obra reciente sobrte la historia de la División Azul, la  Blau Division ó División 250…  Es a través del blog de Pio Moa que  me he enterado de la tropelía cometida por el traductor del inglés al castellano de una obra de Carlos  Caballero Jurado, especialista en temas militares de la II Guerra Mundial….. hasta el punto de que el “traductor” inventa o introduce textos que no aparecen en el original y que además tienen una tendencia ideológica contraria a la del autor.

    …Pero mejor vamos a  copiar lo que escriben  Pio Moa y otros comenyaristas de un foro especializado en la Diovisión Azul:

    1 de Abril de 2010 – 13:01:59 – Pío Moa

    Cuando los traductores resultan censores… / Aniversario victoria nacionales

    … o mucho peor. El historiador galés Rob Stradling me envía esta protesta. El texto lo dice todo sobre la vileza intelectual que estamos inmersos:

    “Hace poco salieron en España dos libros, de Carlos Caballero y John Scurr, publicados por RBA, pero originariamente aparecidos en inglés por Osprey en una serie de historia militar, de merecido prestigio.

    Compré ambos libros, pero apenas los abrí noté pasajes sospechosos. En el libro de Caballero sobre la Legión Cóndor me sorprendieron varias afirmaciones. Al no encontrar en casa al señor Caballero hablé con un amigo que tenía un ejemplar en inglés y comparamos las dos versiones. Lo que descubrimos nos dejó de piedra. Algunos párrafos del original habían desaparecido, reemplazados por nuevos textos, quiero decir nuevos por completo, inhallables en el original. Como pueden suponer los miembros del blog, todos estos cambios buscaban someter las opiniones del libro a los dogmas de la “memoria histórica” que el gobierno del señor Zapatero intenta imponer. Pero no se trata solo de exclusiones y adiciones, hay muchos más cambios, a menudo sutiles y poco visibles para el lector común. Por ejemplo, cada vez que Caballero usa la palabra “alemanes”, el nuevo texto dice “nazis”, pese a que el español tiene varios sinónimos para “alemán”: germano, teutón, tudesco, que podrían emplearse para variar. De ningún modo son sinónimos “alemán” y “nazi”. Muchos alemanes no eran nazis y hoy muchos nazis no son alemanes.

    Pero aquí, sin duda, se usa “nazi” para crear la impresión de que todos los alemanes que sirvieron en España eran miembros entregados del partido, lo que está lejos de la verdad. Así, el general Von Thoma, jefe de las fuerzas de tierra de la Legión Cóndor, era un anti nazi conocido. Finalmente, las interferencias con el original son tan abundantes en muchas páginas que vuelven incoherente el texto.

    Aún es peor en el libro de Scurr. Como muchos saben, Scurr admira la División Azul, a la que no solo ha dedicado el volumen de Osprey, sino también una reciente novela (No Fiesta on the Eastern Front) Él es un estudioso serio de la Guerra Civil Española, en particular del papel de la Legión, sobre la cual ha publicado otro volumen en Osprey. La indudable empatía de Scurr con quienes lucharon contra el comunismo se explica por su propia experiencia como soldado británico en la guerra contra las guerrillas comunistas de Malaya. Pero la traducción de su libro sobre la Legión española ha sido aún más maltratada que la de Caballero, con innumerables párrafos que simplemente no existen en el original. El pretendido “traductor” ha incluido, por ejemplo, leyendas acerca de crímenes masivos cometidos por legionarios y por el ejército de Franco en general.

    Cabe suponer hasta cierto punto que esta masiva manipulación se debe a que el formato de Osprey resulta más breve que lo exigido para la nueva versión, y así, el “traductor” ha completado el libro con sus propias opiniones y asertos, hasta alterar por completo la versión original. Más aún, la persona responsable (más bien irresponsable), ha añadido capítulos totalmente nuevos, para hacer totalmente irreconocible el original. Uno de ellos, sobre la División Azul, se basa aparentemente en el otro libro de Scurr, pero dándole una interpretación enteramente distinta de la del texto inglés. El tratamiento de la historia de la Legión rebosa de errores. Habla del empleo del Batallón Paracaidista Legionario en conflicto marroquí de los años 50, cuando las acciones fueron realizadas por la (discreta) brigada Paracaidista misma. Los errores en el plano técnico son vergonzosos. En relación con la captura de Badajoz (agosto del 36) Scurr señala que las defensas de la ciudad eran inexpugnables, recordando cómo su captura en 1812 había costado a Wellington casi 4.000 bajas, ¡pero el traductor afirma que esas bajas fueron las de los franceses! A veces este escritorzuelo llega al delirio en sus deliberadas distorsiones. Scurr habla del joven Franco como un valiente jefe de la Primera Bandera legionaria en las campañas de Marruecos. El traductor borra la palabra “valiente”, de modo que Franco ¡ha perdido hasta el derecho de ser considerado valiente! Mientras, para inflar el texto, se añaden capítulos sobre la vida de Azaña y Largo Caballero (las dos figuras más destacadas de la república), cosa por completo gratuita, pues ninguno de ellos tuvo nada que ver con la Legión.

    Debemos proteger el buen nombre de nuestros queridos amigos Caballero y Scurr. Ya sabéis que no hay nada fiable en esas traducciones, que han sido crudamente manejadas por personas carentes de las cualificaciones profesionales más básicas como traductores o historiadores, por no hablar de su falta absoluta de sentido de la propiedad intelectual y la ética. Destruir adrede el contenido de los libros puestos a su cuidado, convirtiéndolos en meros reflejos de sus propias opiniones es pura bellaquería. Pero, más allá de eso, el asunto revela el carácter stalinista que inspira a los comisarios políticos de la “memoria histórica”. Si no pueden silenciar las voces disidentes, simplemente manipulan sus textos: tratan de imponer una “verdad” única, sin excepciones.
    http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/cuando-los-traductores-resultan-censores-aniversario-victoria-nacionales-5821/
    COMENTARIOS A MOA:
    http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/cuando-los-traductores-resultan-censores-aniversario-victoria-nacionales-5821/

    ead dijo el día 1 de Abril de 2010 a las 17:00:
    [Traductores: Es posible una acción legal por vía penal]

    Sobre lo que nos transmite hoy Moa, que le ha contado el historiador galés Rob Stradling, hay que recordar el viejo adagio italiano:

    Traduttore, traditore (traductor, traidor), es decir, que parece que esto de traducir lo que ni se dijo ni se escribió es ya vieja práctica.

    Yo conozco la anécdota real de quien, tratando de pasar por traductor del francés al español, tradujo “les elements sont annulaires” (los elementos son anulares) por “los alemanes están anulados”, todo dicho sin la menor mala intención…lo que no es el caso de los sinvergüenzas que han falseado los dos libros citados por Moa. Creo que lo que cuenta Moa permite una acción legal por vía penal en toda regla contra esos falsarios que ofician de “traductores”, acción plenamente dolosa (“delito que se comete -[falsear un texto público]- sabiendo que lo es”) y, subsidiariamente, por responsabilidad civil, contra la editoria RBA. ¿Quién debe instar la acción?: cualquiera que disponga de los dos textos, el original inglés y la “versión” española (pues le han vendido un producto falso) y, en cualquier caso, los autores, cuya obra se ha falseado y su imagen pública, dañado.
    ===

    FUENTE: http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/cuando-los-traductores-resultan-censores-aniversario-victoria-nacionales-5821/

    ===

    Seguidamente, reproducimos del foro de Memoria Histórica de la División Azul:

    Redttabby  10 marzo  2009
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/

    Blue Division Soldier 1941-45: Spanish Volunteer on the Eastern Front

    Este libro de Carlos Caballero con ilustraciones de Ramiro Bujeiro que tiene prevista su publicación por Osprey el próximo 20 de octubre, se encuentra ya en preventa:

    http://www.amazon.com/Blue-Division-Soldier-1941-45-Volunteer/dp/1846034124/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1236654363&sr=8-2

    FENIX  29 mayo 2009
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/

    “Blue Division Soldier 1941-45: Spanish Volunteer on the Eastern Front (Warrior)”
    Carlos Caballero Jurado; Paperback; $12.89

    Sold by: Amazon.com, LLC
    Redttabby:  30 mayo 2009
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/

    Estas son las reseñas de la editorial Osprey sobre el autor Carlos Caballero Jurado  y el ilustrador Ramiro Bujeiro:

    CARLOS CABALLERO JURADO was born in Ciudad Real, Spain, in 1957. A history teacher in Alicante, Carlos has written and co-written seven Osprey titles for the Men-at-Arms and Elite series. He is also the author of six books and numerous articles published in Spanish about the Blue Division and the Blue Squadron. Carlos belongs to the Spanish Army Volunteer Reserve, as a 2nd Lieutenant.

    RAMIRO BUJEIRO has become a frequent and popular contributor to Osprey Military’s book series since illustrating Warrior 23, US Marine in Vietnam (1998). He is an experienced commercial artist who lives and works in his native city of Buenos Aires, Argentina. His professional background includes many commissions as a figure illustrator and strip cartoonist for clients all over Europe and the Americas, including many years’ work for IPC Magazines in Great Britain. His main interests are the political and military history of Europe in the first half of the 20th century.

    Y esta la reseña de Ramdonhouse (18.95$) acerca del libro:

    ABOUT THIS BOOK

    The all-volunteer ‘Blue Division’ was a formation that allowed Franco’s technically neutral Spain to support Nazi Germany’s invasion of Russia. Following initial training in Germany, the Blue Division’s units were sent to the Eastern Front in August 1941, where, after a 40-day march to the front, the Division fought in several major battles including Leningrad. In 1943, with the tide turning against the Axis forces in Russia, the Division was ordered to be withdrawn, yet many men chose to stay on and serve with the Volunteer Legion. Even after the collapse in the East, some volunteered to serve with Waffen-SS units through to the fall of Berlin in 1945. This book narrates the experiences of the common soldier, exploring his motivation for serving the Wehrmacht, and detailing his dramatic experiences in a brutal and hostile theater of World War II.
    http://www.randomhouse.com/catalog/display.pperl?isbn=9781846034121
    GURIPA250: 2 jun 2009
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/

    Cuando la División Española regrese un día a su país, no podremos darle a ella y a su valeroso General otro certificado que el de reconocimiento de su fidelidad y valor hasta la muerte.
    A.H.

    CALATRAVA:
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/15/

    Como podeis imaginar, este era un hilo en que pensaba abstenerme de participar…
    Dos foristas dicen que esperan la edicion en español.
    Pues me temo que mejor será que aprendan inglés.
    Y os explico la razón.
    Con Osprey publiqué hace ya algun tiempo un libro sobre la Legión Cóndor.
    Los contratos con Osprey incluyen una clausula por la que se reservan todos los derechos, de manera que lo venden a cualquier editorial del mundo, sin consultarte para nada aunque seas el autor.
    En el caso de España, RBA ha comprado los derechos y lo ha traducido del inglés al español. Inevitablemente me picó la curiosidad de analizar como un texto escrito en español y traducido al inglés (por un soberbio traductor, M. Houghton), volvía ahora al idioma original.
    Pero ya en el tercer párrafo me llevé una desagradabilisima sorpresa: el “traductor” se había tomado libertades tales como surpimir párrafos mios e insertar otros, de su entera cosecha.
    Escandalizado, seguí revisando el libro, sorprendiendome constantemente con nuevas “traducciones creativas” del autor. Por si no lo intuis, todas esas modificaciones a mi texto son el sentido de la famosa “memoria histórica” promovida por el actual Gobierno y sus aliados políticos. Si alguien lee solo la version aparecida en español se sorprenderá al ver en él afirmaciones que yo jamás haría.
    Por supuesto, el tema se lo he planteado a mi abogado. A ver que se puede hacer.
    Pero como en este foro hay muchos amigos, quería advertirles: el texto aparece con mi nombre, pero ha sido manipulado y deformado arbitrariamente por el “traductor” que, además, cometé errores de traduccion garrafales.
    ¡Y todo con mi nombre! Me temo que más de uno va a pensar que soy analfabeto historico cuando vea ciertas cosas del texto, porque lo normal es pensar que si el texto es de un autor español, pues no ha sido traducido (aunque dentro, en letrita pequeña, consta hasta el nombre de este insigne traductor, que parece ignorar las bases éticas de su trabajo hasta extremos incfreibles).
    Visto tal precedente, me horroriza pensar que este libro sobre la DA sea traducido al español y publicado aqui. Casi es mejor que vayais estudiando la lengua de “Chespir”, porque nuestros traductores tienen vocación de comisarios políticos y parecen estar imbuidos de lo que alguien ha bautizado acertadamente como la “media memoria historica subvencionada”.
    SPANIER:
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/15/

    Me he leído en una tarde, el “Blue Division soldier 1941-1945” de Carlos Caballero. Los libros de Osprey, ya se sabe, pocas páginas y muchas fotografías e ilustraciones que dejan hueco para poco texto, que sin embargo suele ser de excelente calidad, y en este caso no ha habido excepción. Si cuando encargué el libro, pensaba que iba a ser un resumen de la actuación de la División Azul, cuando llegó a mis manos, pude comprobar que tocaba diferentes e interesantes aspectos de la Blau.

    El leerlo ha sido gratificante y sorprendente, por la capacidad de condensación del autor, que en el poco espacio disponible para cada tema, es capaz de concentrar gran cantidad de información de calidad, dando una excelente de visión los diferentes aspectos tratados, tocando tanto los aspectos positivos como los negativos.

    Para los que tienen el inglés como asignatura pendiente, nada más recordarles, que no hay nada mejor para empezar a leer en ese idioma, que utilizar un texto corto, sobre un tema que nos guste y conozcamos.

    Un saludo.
    CALATRAVA:
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/15/

    Tiene razón Spanier: mejor si vais aprendiendo inglés, porque en España los traductores son como son. Tiemblo al pensar que algun dia este libro lo traduzcan al español.
    Comentaba en otro lugar en este mismo hilo la barbaridad que habían hecho en la traduccion de mi libro sobre la Legion Condor, modificado a su entero capricho por el traductor para adecuarlo a la “memoria histórica” que este gobierno nos quiere imponer.
    Pues bien, la misma editorial RBA ha editado el libro de John Scurr sobre la Legion Española. Como sin duda sabeis todos, Scurr -un gran hispanista, un gran hispanofilo- publicó en Osprey y mas exactamente en su coleccion Men-at-arms un libro memorable sobre la División Azul. Creo que es el hombre que mas libros ha vendido sobre la DA, ya que de ese texto se han hecho numerosisimas ediciones en inglés y ha sido traducido a numerosos idiomas, incluido el ruso. En la misma coleccion Men-at-Arms, Scurr publicó otro sobre la campaña contra las guerrillas comunistas malayas, en la que tomó parte como soldado del Ejército británico (y donde descubrió que era el comunismo) y otro sobre la Legion Española, de la que es devoto admirador.
    Este es el libro que RBA ha traducido al español y que habreis visto y quizas comprado en los kioskos. Si lo habeis comprado, debeis tener presente desde YA que el texto no es de Scurr. Los traductores lo han modificado tan a su capricho que lo han dejado irreconocible. Como boton de muestra del espiritu de comisario político que anima al traductor basta con señalar que cuando habla del entonces comandante Francisco Franco en la Legion y Scurr lo califica como valiente… el traductor suprime el adjetivo. Franco ni siquiera puede ser valiente, por lo visto.
    Pero hay más, mucho más. Y es que el texto debía quedarsele corto para el tamaño del volumen, así que lo han “enriquecido”, añadiendo párrafos y más párrafos inexistentes en el libro original. Por ejemplo, con descripciones ridiculas de la conquista de Badajoz, en la que los legionarios son pintados como animales sanguinarios. Inutil señalar que Scurr no escribió eso, nunca podria haberlo escrito. Otro detalle significativo: el imaginativo traductor señala que mientras la Legion avanzaba sobre Badajoz, en algunos lugares como Alendralejo había ocurrido que el Frente Popular habia detenido a todos los derechistas y había ejecutado a algunos. Bueno, es una forma de contarlo, ya que lo que ocurrió en Almendralejo es que metieron a todos los derechistas en la carcel… y le prendieron fuego con los presos dentro. Pero claro, el traductor no iba a contar esos detallitos banales, porque malos malos, lo que se dice malos, eran los legionarios, no los pobrecitos revolucionarios del Frente Popular.
    En otro alarde de imaginación, en el libro se insertan -en recuadro- dos textos sobre Azaña y Largo Caballero, para contarnos sus bondades, claro está. Uno se pregunta, ¿y que tienen que ver con la Legion? Pues nada, claro, pero por si acaso alguien compra el libro, pues que se lleve una sesión de adoctrinamiento antifascista.
    Para ampliar el texto, el traductor dedica un capitulo a la Legion en la II Guerra Mundial, y habla de la DA. Supongo que se ha inspirado en el antes citado libro de Scurr.
    Y sigue ampliando el texto con la Legion despues de la II GM y en la actualidad. Los errores son garrafales. Asi por ejemplo, se habla del Batallón paracaidista de la Legion en la campaña de Ifni, un batallón que jamas existió, y es que el paleto que ha hecho la traduccion no parece saber que alli actuaron tambien nuestros paracaidistas.
    Y cuando habla de la Legion en la actualidad, los errores aun son mas gordos, aunque no me voy a entretener en detallarlos.
    Os cuento todo esto porque si alguno ha comprado el libro, quizas se haya visto sorprendido con ciertas afirmaciones y con descomunales errores. Atentos: no son de John Scurr. Se los han encasquetado nuestros comisarios políticos de la memoria histórica.
    Naturalmente, ya le he escrito a John para comentarle esta burda manipulacion de su obra y su nombre. Quiero que todo el mundo tenga muy claro como piensa John, que cuando me escribe acaba sus cartas -escritas en un español impecable, por cierto, donde no falta ni un acento, ni siquiera una dieresis- con un contundente y sonoro ARRIBA ESPAÑA.
    Me toca tener que emplear una frase que aborrezco, pero que me temo que es cierta: cosas como esta no suceden más que en España. Que un perfecto don nadie, un traductorcillo de chicha y nabo, un paniaguado, que no sabe hacer la o con un canuto (si os cuento los errores de traduccion os partis de la risa), se atreva a manipular a su antojo la obra de un autor me temo que sería inconcebible en otras latitudes, donde al menos hay algo más de ética.

    GURIPA67:
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/15/

    Lamentable, se sigue reescribiendo la Historia, contra esto “la única tabla de salvación” que os/nos queda es la Justicia, aunque creo que le está atacando la carcoma.

    Un saludo muy especial para Carlos Caballero Jurado y John Scurr.

    AMENOFIS:
    http://memoriablau.foros.ws/t433/blue-division-soldier-1941-45-de-carlos-caballero/15/

    Y no son sólo las traducciones.

    Cuidado a las fuentes (escritas o multimedia) de la historia reciente (desde 1930, aprox) que tengan su origen en España porque, con frecuencia, contienen “errores” intencionados.

    Como ejemplo (aunque no es de la División Azul), hace una semana un conocido mío entró en Wikipedia para modificar la biografía del “poeta” comunista Marcos Ana, poniendo las reseñas de “La Vanguardia española” sobre sus asesinatos en 1936-37 (que no citaba; en cambio, sí sus sufrimientos en cárceles franquistas). Bien, pues 3 días después ha desaparecido de Wikipedia esa modificación.

    Recomiendo tratar todos los datos encontrados con el máximo rigor posible, contrastando la información para evitar “errores”. Y no sólo en fuentes tan poco fiables como es la Wiki.

    carl schmitt, católico

    24 febrero 2010

    IRANIA, presumiendo permiso del autor © Carlos Ruiz Miguel, reproduce íntegramente de una web el siguiente

    estudio titulado CARL SCHMITT, TEORIA POLITICA Y CATOLICISMO

    I. SOBRE EL CATOLICISMO DE SCHMITT.

    Carl Schmitt (Plettenberg, 11.7.1888 + Plettenberg, 7.4.1985) es uno de los más importantes juristas y teóricos de la política del siglo XX. Pero es menos conocido que fue siempre católico y que el catolicismo estuvo constantemente presente en su obra. La relación de Schmitt con el catolicismo ha sido estudiada en varias ocasiones, si bien no de modo sistemático. En cualquier caso, según advierte Galli, es preciso plantear dicha relación desde diversas perspectivas. En primer lugar, la investigación debe centrarse en el perfil biográfico del autor, dando cuenta de la situación histórica y familiar de Schmitt, su formación juvenil, sus amistades y sus relaciones con intelectuales católicos. En segundo lugar, habría que abordar el aspecto personal-político de Schmitt, principalmente sus relaciones con los partidos católicos alemanes (que, aunque inicialmente buenas, fueron empeorando). En tercer lugar, debe examinarse la cuestión religiosa, tomando en cuenta no sólo la calidad de la cultura teológica de Schmitt, sino también la congruencia de su imagen de la Iglesia respecto a los problemas contemporáneos. En cuarto lugar, podría estudiarse la perspectiva teórica para comprobar en qué medida ha influido el catolicismo en la elaboración de las principales categorías a través de las que ha interpretado Schmitt la Modernidad, en relación con el Derecho, la Teoría del Estado y de la Política y la Filosofía de la Historia (en la que ha realizado interesantísimas investigaciones en torno al Anticristo y al Kat-Echon como fuerzas históricas). Las perspectivas apuntadas por Galli no agotan, sin embargo, un posible estudio de las relaciones de Schmitt con el Catolicismo. Aún se ha apuntado otra posible línea de investigación: el influjo de Schmitt sobre el catolicismo alemán de su tiempo, documentable en las principales revistas católicas y en la obra de las grandes figuras católicas alemanas, sobre todo a raíz de la publicación en 1923 de su estudio sobre “Catolicismo romano y forma política”. En conexión con esta última línea, y quizá como una visión distinta, podría estudiarse además, no ya sólo el influjo de la teología católica en Schmitt, sino el de Schmitt en la Teología católica, perceptible en la obra de algún importante teólogo canonista como Hans Barion, discípulo de Schmitt. La brevedad de este trabajo y la gran envergadura del tema obligan a examinar sólo algunas de las líneas de investigación anotadas.

    II. CARL SCHMITT, CONFESOR CATOLICO

    Nació Schmitt en el seno de una familia católica que vivió en Plettenberg, pueblo de fuerte implantación protestante en Renania, país católico, por lo que, como indica Schwab fue muy consciente de la controversia ocasionada por la Kulturkampf que, a pesar de ser un acontecimiento pasado, era todavía un  tópico capaz de suscitar la violencia entre católicos y protestantes. Pese a que algún autor afirma la ausencia de fervor religioso en Carl Schmitt, los datos parecen indicar lo contrario. Schmitt perteneció a una familia muy religiosa. Su padre, por el que sentía una profunda veneración, al llegar a Plettenberg impulsó con su trabajo y su dinero la construcción de una iglesia católica en un lugar donde sólo existía una iglesia protestante. Schmitt  trataba de ser un creyente fiel practicante de la religión, como lo apuntan las personas que lo trataron directamente. Carl Schmitt gustaba de hablar de Teología en sus conversaciones, y en su obra se constata su profunda formación teológica. En ocasiones, animaba sus tertulias con cantos religiosos como el de los peregrinos alemanes a Tierra Santa.
    Sin embargo, es en una situación límite, en un caso excepcional -aquel que según Schmitt descubre la esencia de las cosas-, el de su encarcelamiento (al ser objeto de un “arresto automático” en calidad de testigo que puede ser convertido en acusado) donde puede apreciarse su profunda fe católica. En una obrita singularmente lograda en lo literario, escrita en prisión entre grandes dificultades, encontramos el testimonio más importante de la hondura y sinceridad de su fe. El autor renano ve en dos figuras de la mitología clásica (Prometeo y Epimeteo) la postura que puede adoptar el hombre ante Dios. Prometeo, que quiere robar a los dioses su atributo divino, el fuego, evocaría al ser humano soberbio que quiere comer el fruto del árbol del bien y del mal para ser como Dios. Epimeteo sería, sin embargo, el hombre que es obediente a los preceptos divinos. Schmitt señala en repetidas ocasiones que él es un Epimeteo cristiano y declara su rechazo a lo prometeico. Esa idea de lo prometeico, nunca aceptada por Schmitt, se percibe, a su juicio, en la gnosis, en el gnosticismo, que aparece así como una religión del Hombre y, por tanto, satánica. Pero además, lo satánico aparece en otro campo, en la Técnica, que pretende hacer al hombre como Dios. Esta última idea la había expuesto ya en una conferencia dada en Barcelona en 1929, donde se refirió al espíritu maléfico y satánico de la técnica basado en la fe en “el poder sin límites y el señorío absoluto del hombre sobre la naturaleza, incluso sobre la humana” y en “el vencimiento de las fronteras naturales”. Para Schmitt, todo ese despliegue de las fuerzas de la técnica “tiene algo de maravilloso” y “es digno de la intervención de potestades infernales”.
    Schmitt cree en la resurrección de los muertos, reza por el alma de los difuntos, admira a los Padres de la Iglesia, manifiesta su devoción por la Inmaculada Virgen María, madre auxiliadora de la que dice Schmitt, escritor líricamente que “un soplo de su clemencia celestial” puede disolver el rígido lamento de la tumba del poeta Kleist. Confiesa como cristiano la divinidad de Cristo de forma artística, pero sincera: “el último refugio para un hombre torturado por los hombres es siempre una oración, una jaculatoria al Dios crucificado. En el dolor lo reconocemos y nos reconoce. Nuestro Dios no fue lapidado como judío por los judíos, ni decapitado como romano por los romanos. No podía ser decapitado. Sufrió la crucifixión, muerte de los esclavos, que un conquistador extranjero le infligió”.
    Ese católico que fue Carl Schmitt terminó sus días en la tierra un 7 de abril de 1985. Aquel día, hecho simbólico, era Domingo de Resurrección.

    III. ALGUNAS TESIS DE SCHMITT Y EL CATOLICISMO

    1. El concepto de lo político.
    Una de las más importantes aportaciones de Carl Schmitt al pensamiento político es su concepto de lo político. Para él, “la distinción propiamente política es la distinción entre el amigo  y el enemigo”. Se cuida de advertir que enemigo en sentido político no es un adversario privado, sino público, es decir, es una totalidad de hombres situada frente a otra análoga que lucha por su existencia, o mejor, por su propia forma de existencia, frente a otra análoga, por lo menos eventualmente. El precepto evangélico del amor por los enemigos (Mt. 5,44 y Lc. 6,27) señala Schmitt tras un examen etimológico, se refiere sólo al enemigo privado, no al público, al inimicus/        y no al hostis/        . Por ello, dice nuestro autor, en la milenaria lucha entre el Cristianismo y el Islam, a ningún cristiano se le ha ocurrido, movido por su amor a los sarracenos o a los turcos que debiera entregarse Europa al Islam en vez de defenderla (notemos que Schmitt escribe en 1929, antes del Concilio Vaticano II y de la asunción por éste del ecumenismo y de la libertad religiosa). El enemigo en sentido político no tiene por qué ser odiado en la esfera privada y personal. Como recuerda Galán, nadie puede sostener que la guerra resulte condenada en los Evangelios: si lo sostuvieron en los primeros siglos algunos padres de la Iglesia bien pronto la Iglesia misma reaccionó contra esa tesis llegando a declarar como herética la opinión de que toda guerra es, sin más, ilícita, anatematizando al que deserta del servicio militar por pretextos religiosos y santificando a muchos hombres de armas (reiteramos la advertencia sobre la fecha del escrito de Schmitt). Ciertamente, en este punto, como en muchos otros de su pensamiento, Schmitt se inspira en el catolicismo tradicional, tridentino si se quiere, que no se parece al que conforma el Concilio Vaticano II.
    Schmitt es ante todo realista y se aleja de toda suerte de utopías, sentimentalismos o racionalismos que ignoran la realidad de las cosas. Su pensamiento es, ante todo, pensamiento concreto, no abstracto, en el sentido de estar en contacto con la realidad y no alejado de ella. Su formulación de lo político se inscribe en esa línea. Por ello, concordamos con Galán en que se puede pedir que un renovado sentido cristiano de la vida suavice las crudezas y rigores de una época intensivamente politizada en todos los órdenes, mas lo que no se puede pedir al hombre es su despolitización porque eso es utopía: el hombre es en esencia y potencia animal político, y por los siglos de los siglos el hombre se conducirá como lo que es, y la política seguirá siendo el destino trágico e inexorable de su existencia. No poder pensar que la división de los hombres en amigos y enemigos sea una reminiscencia atávica de épocas bárbaras llamadas a desaparecer un bello día de la tierra es, ciertamente, algo descorazonante: a saber, una descorazonante verdad, como otras tantas de la vida.
    La realidad de la oposición amigo-enemigo tiene una evidente raíz teológica. Satán significa “el adversario”, esto es, el enemigo. La oposición amigo-enemigo no es, por otra parte, maniquea como a menudo se dice, pues se trata de una descripción real, existencial, de algo presente en la vida y no una afirmación del carácter eterno e increado del principio maligno. En la teología católica, el enemigo nace en un momento determinado como consecuencia de la rebelión de Luzbel y será derrotado definitivamente al final de la historia: no es eterno como Dios. Pero entre esos dos momentos, inicial y final, existe y actúa en la historia. Afirmar que esa contraposición es maniquea supone ignorar en qué consiste el maniqueísmo, la doctrina de Mani que afirma la existencia eterna del Bien y del Mal como principios irreductibles, eternos y con sustancia propia. Schmitt al formular su concepto de lo político no es un maniqueo, sino que se mantiene dentro de la más pura ortodoxia (tradicional) católica.

    2. La noción de soberanía.
    Según Schmitt, “soberano es el que decide sobre el estado de excepción”. Esta noción de soberanía tiene para él raíces teológicas. El propio Schmitt declara que “todos los conceptos sobresalientes de la moderna teoría del Estado son conceptos teológicos secularizados”. Ello se explica porque “la imagen metafísica que de su mundo se forja una época determinada tiene la misma estructura que la forma de la organización política que esa época tiene por evidente”. Conclusión ésta que comparte su gran adversario Kelsen quien sostiene que hay una correlación entre visión filosófica del mundo y defensa de la autocracia o de la democracia. De ahí que la imagen que tenga de Dios una sociedad suela ir aparejada con una determinada forma política.
    Sentados estos precedentes, examina Schmitt qué forma política acompaña a la noción de un Dios personal y providente que interviene directamente en el mundo, cual es Cristo y también qué concepto de Dios (si es que lo hay) se asocia con la forma política del Estado de Derecho democrático. Cree Schmitt que la noción de un Dios personal y providente, como la que él profesa, que interviene directamente en el mundo, no se cohonesta con esa forma política del Estado de Derecho democrático, sino con otra distinta. Como afirma Schmitt, “está dentro de la tradición del Estado de Derecho contraponer al mandato personal la validez objetiva de una norma abstracta”. En la teoría del Estado del s. XVII que supone todavía la trascendencia de Dios frente al mundo, el monarca se identificaba con Dios y el Estado (o si se quiere, el Monarca) ocupaba una posición análoga a la atribuida a Dios, considerado como unidad personal y motor supremo. El constructor del mundo es al mismo tiempo creador y legislador, es decir, autoridad legitimadora. La concepción de la soberanía consecuente con esta idea de Dios es de tipo personalista, concreta, y no abstracta o diluida en órganos abstractos. Esta concepción concreta es la defendida por Hobbes cuando dice que “si uno de los poderes ha de someterse al otro, esto significa simplemente que quien detenta el poder ha de someterse al que tiene el otro”, pues la sujeción, la orden, el derecho y el poder son accidentes de las personas, no de los poderes”. Por ello, Hobbes siempre fue personalista y postuló una última instancia decisoria concreta. En última instancia, la consideración de un poder personal supone la existencia de una responsabilidad, que resulta muy difícil de exigir, cuando no imposible, respecto de un poder impersonal o abstracto. No sólo subyace aquí, pues, la idea de un Dios personal y providente que interviene directamente en los asuntos humanos, sino también la idea del hombre como persona, al que en virtud de su libertad se le pueden exigir responsabilidades, esto es, la idea católica del hombre capaz de salvar o condenar su alma.
    Frente a lo anterior, el autor alemán afirma que “la idea del moderno Estado de Derecho se afirmó a la par que el deísmo, con una teología y una metafísica que destierran del mundo el milagro y no admiten la violación  con carácter excepcional de las leyes naturales implícita en el concepto del milagro y producido por intervención directa, como tampoco admiten la intervención directa del soberano en el orden jurídico vigente. El racionalismo de la época de la Ilustración no admite el caso excepcional en ninguna de sus formas”. Del mismo modo que el deísmo mantiene la existencia de un Dios, pero de un Dios inactivo, el constitucionalismo liberal mantiene al monarca, pero impotente y paralizado por medio del Parlamento. El deísmo pronto se diluirá, ora en un panteísmo más o menos claro fundado en su inmanencia, ora en la indiferencia positivista frente a la metafísica en general. Todas las identidades que reaparecen en el siglo XIX descansan sobre la noción de inmanencia: la teoría democrática de la identidad de gobernantes y gobernados, la teoría orgánica del Estado y su identificación de la soberanía con el orden jurídico y la teoría de Kelsen sobre la identidad del Estado y el orden jurídico. Precisamente la concepción kelseniana de la democracia como la expresión de una actitud científica relativista e impersonal responde a la línea inmanentista seguida por la filosofía y la teología del siglo XIX.
    Esta concepción impersonal del Estado (que para algunos es la forma propia de entender el Estado, frente a las formas preestatales) no esconde para el más importante teórico de la democracia, sin embargo, su carácter ficticio. Como bien advierte Kelsen, “la autocracia tiene por gobernante a un hombre de carne y hueso, aunque elevado a categoría divina, mientras que en la democracia funciona como titular del poder el Estado como tal”. Para el fundador de la Escuela de Viena, “la apariencia del Estado como persona inmaterial oculta el hecho del dominio del hombre sobre el hombre (subrayado nuestro), intolerable para el sentir democrático”. Lo grave de ello es que pueda concluirse que “una vez eliminada la idea de un hombre que gobierne sobre los demás, cabe admitir que el individuo obligado a obedecer el orden político carezca de libertad” y que “no debe ser libre el ciudadano individual en sí, sino la persona del Estado (subrayado de Kelsen)”.

    3. La crítica de los valores.
    En un artículo importantísimo habló Schmitt de la “tiranía de los valores”. La crítica a los valores ya había sido realizada por Heidegger, desde el campo de la Metafísica, como veremos, por Weber desde la Sociología y por Forsthoff, desde el Derecho. Aunque ya Nietzsche hablara de ellos en un sentido, por cierto, cercano al de Schmitt, la terminología y la idea de los valores surgió primero en la filosofía a comienzos de este siglo, para introducirse después en la Filosofía del Derecho y en el Derecho Constitucional y acabando por entrar en la Teología y en el lenguaje eclesiástico. En este último aspecto ha sido capital la torcida traducción que se hizo de una expresión utilizada por Juan XXIII en la Pacem in terris: ordo bonorum se tradujo por jerarquía de valores, algo bastante distinto, ciertamente. En los documentos pontificios posteriores, sobre todo en los del Concilio (pastoral, que no dogmático) Vaticano II esta tendencia no hace sino acentuarse, para llegar al paroxismo con Juan Pablo II quien, no en vano, se doctoró en filosofía con una tesis acerca de “La posibilidad de fundar una ética cristiana sobre la base filosófica de Max Scheler”.
    Ya Zaragüeta dijo en 1948 con toda claridad que con la filosofía de los valores se abría paso una nueva actitud filosófica, que no es tanto la del que trata de “conocer” el “ser” del mundo y de la vida cuanto de “estimarlos” en su auténtico “valer”. Pudo decir así el filósofo español que “en estas cuatro palabras, conocer y ser, estimar y valer, se contiene toda una revolución del pensamiento actual, que no deja de serla también para el antiguo”. Heidegger, por su parte, afirma que “el valor y lo válido llega a ser sustitutivo positivista de lo metafísico”.
    Schmitt, autor de muy buena formación filosófica, parte de que los valores no tienen un ser, sino una validez. El valor no es, sino vale. Ahora bien, Schmitt va más allá. A su juicio, el valor, sin embargo, implica un afán muy fuerte a la realización. No es real, pero está relacionado con la realidad y está al acecho de ejecución y cumplimiento. La validez de un valor tiene que ser continuamente actualizada, es decir, hacerse valer, pues si no, se disuelve en vana apariencia. Quien dice valor quiere hacer valer e imponer. Las virtudes se ejercen, las normas se aplican, las órdenes se cumplen; pero los valores se establecen y se imponen. Quien afirma su validez tiene que hacerlos valer. Esta agresividad es la consecuencia lógica de la estructura tética y subjetiva del valor y se produce continuamente por la realización concreta del valor. Esto se intentó solventar pretendiendo un carácter “objetivo” de los valores, pero así no se hizo más que introducir un nuevo momento de agresividad en la lucha de las valorizaciones, sin aumentar lo más mínimo la evidencia objetiva para los que piensan de manera distinta. En consecuencia, no se superó la teoría subjetiva de los valores. No se consiguen valores objetivos simplemente con el truco de velar los sujetos y silenciar quienes son los portadores de valores cuyos intereses suministran puntos de vista y puntos de ataque del valor. Nadie puede valorizar sin desvalorizar, revalorizar, valoricidar o explotar.
    Según la lógica del valor, se observa la siguiente norma: el precio supremo no es demasiado para el valor supremo y hay que pagarlo. El pensamiento de los valores convierte automáticamente la lucha contra un determinado enemigo concreto en lucha contra un sinvalor (abstracto). El sinvalor no tiene ningún derecho frente al valor, y para imponer el valor supremo no hay precio demasiado excesivo. Todas las categorías del clásico Ius publicum Europaeum -enemigo justo (justus hostis), motivo justo (justa causa), proporcionalidad de los medios y procedimiento ordenado (debitus modus)- serán, sin esperanza alguna, víctimas de esta lógica de valor y sinvalor. Lo mismo ocurre con la dignidad humana: al principio se decía que las cosas tienen un valor y las personas tienen una dignidad. Valorar la dignidad se consideró indigno. Hoy día, en cambio, también la dignidad se ha convertido en un valor.
    Desde el momento en que cualquier principio o ente (Dios o la religión, lo mismo que el Estado o la libertad), se convierten en valores, pierden su dimensión ontológica, para tener una mera dimensión ideal. Pero además, al entrar en la dinámica de los valores, al entrar en el juego de la cotización propio de la Bolsa de valores, corren el consiguiente riesgo de poder desvalorizarse, y de esta suerte no puede extrañar que en ese mercado el valor Dios pudiera ser considerado inferior al valor indiferencia, el valor libertad al valor igualdad, el valor matrimonio al valor pareja (homo o heterosexual), el valor fidelidad al valor volubilidad, el valor sacrificio al valor comodidad, etc. Pero no sólo es que esos valores, al cotizarse a la baja en el mercado de las ideas, se conviertan en valores inferiores a otros, sino que en la medida en que un valor desvalorizado no se puede imponer, deja de valer, como afirma Schmitt. Un valor inferior, esto es, que no consigue ser superior, es algo inoperante. La dinámica de los valores destruye los principios firmes, las distinciones ontológicas (Bien/Mal, virtud/vicio, honradez/corrupción, p. ej.) que presuponen que uno de los términos no puede llegar a ser el otro. Sin embargo, convertidos en valores, esas realidades se sitúan en una escala común móvil a través de la cual pueden convertirse la una en la otra. De esta forma, los dogmas sufren un proceso de disolución. Del mismo modo, las categorías y los principios jurídicos, las decisiones políticas fundamentales, experimentan un similar falseamiento y corrupción. Así, todo (incluso la religión) cae bajo la visión ideológica. Los valores son a las ideologías lo que los dogmas a las religiones (cuando éstas, por mor de los valores no se han “ideologizado”).

    IV. CONCLUSION.

    Este breve examen de la relación de Schmitt con el catolicismo permite seguramente afirmar que Schmitt fue siempre católico. Nadie duda tampoco del influjo de los dogmas  de la Teología católica en la obra de Schmitt. La cuestión de si su filosofía política puede ser considerada como católica es, sin embargo, mucho más ardua. D?Ors ha negado que la obra de Schmitt constituya una Teología política, pues a su entender una Teología política debe partir de claros dogmas y obtener conclusiones políticas racionalmente necesarias, lo que no ocurre con ciertas derivaciones de los dogmas que tienen un carácter metafórico (como a su juicio derivar del dogma de la Realeza de Cristo la necesidad de la monarquía, etc.). Lo que se discute es si esa obra puede ser considerada en sí misma, y no por sus influjos, como católica. La calificación de tal puede verse perturbada por elementos un tanto extraños al debate, como la relación de Schmitt con el nacionalsocialismo, insuficientemente conocida y comprendida, y que ha sido ocasión para que Schmitt fuera objeto de difamaciones. En cualquier caso, nos atrevemos a afirmar que la tesis de que el pensamiento político de Schmitt puede ser considerado como una filosofía política católica, no puede ser descartada, bien entendido que el Catolicismo no impone un  único programa o filosofía políticos.

    Leni Riefenstahl, la genial casi desconocida

    9 febrero 2010

    Leni Riefenstahl / Anexo 01 / Anexo 02 / Anexo 3


    Leni Riefenstahl

    111009 Enrique Martínez-Salanova SánchezActriz, directora, exploradora

    Biografía

    Leni Riefenstahl nació en Berlín el 22 de agosto de 1902. Falleció a los 101 años, en 2003. Rompió en sus 101 años de vida infinidad de esquemas y aportó al cine multitud de experiencias innovadoras que es necesario destacarlas por su brillantez a pesar de su vinculación y colaboración durante una década con la ideología nazi y su cúpula de poder.

    De muy joven inició su carrera como bailarina. Una lesión de menisco la alejó temporalmente de la escena. En 1924 se puso en contacto con el Dr. Arnold Fank, tras ver una película suya sobre los Alpes dolomitas. Con Fank, además de protagonizar varias películas, entre ellas El Monte Sagrado, colaboró durante muchos años y aprendió a manejar la cámara.

    La película de Sergio Eisenstein El acorazado Potemkin, le hizo decidir su vida dedicándola al cine. Poco a poco, arriesgando su persona en escenas difíciles y su dinero en la producción de films, labró una reputación con la que estuvo a punto de llegar a Hollywood.

    Pero no quiso limitarse a la subordinación de ser actriz: en 1932 dirigió su primera película, La luz azul, filme situado en los Alpes, que tras ser premiada en la Mostra Venecia, la lanzó a la fama internacional. Ella interpretaba el papel principal. Hitler, poco antes de llegar al poder, el 30 de enero de 1933, quiso conocerla y le fue presentada.


    Peter Jacobs fue esposo de Leni Riefenstahl

    Mientras otros cineastas se expatriaban, como Fritz Lang y Robert Wiene, Leni, gracias al doctor Goebbels, se convirtió en «la cineasta número uno del nuevo régimen». Adolfo Hitler causó gran impacto en la actriz y directora, que aceptó la dirección de dos documentales sobre el congreso del partido, La victoria de la fe (1933) y El triunfo de la voluntad (1936). Esta obtuvo el Premio Nacional de Cinematografía, la medalla de oro en la Bienal de Venecia, y medalla de oro también en la Exposición Universal de Paris en 1937.

    Para acallar las críticas de algunos generales de Adolfo Hitler por la gran confianza que el Führer tenía hacia ella, filmó un corto sobre la Wermacht. En ese tiempo viajó por España para rodar los exteriores de Tierra Baja, que acabaría aparcada por falta de financiación.

    Con Olimpíada, una epopeya sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, obtuvo no solamente el gran reconocimiento del gobierno y pueblo nazi, sino que además fue premiada con gran éxito de público y crítica con un León de Oro en el Festival de Venecia. Olimpíada se estrenó el día del cumpleaños de Hitler en sesión privada, en dos partes Fiesta de los pueblos y Fiesta de la belleza.

    Leni Riefenstahl tuvo a su disposición todo tipo de recursos, tanto económicos como técnicos, en momentos en que la restricción económica afectaba al resto de los cineastas.
    Mientas tanto, siguió con el rodaje de Tierra Baja, para la cual, construyó en Alemania una aldea de estilo español. La contratación como extras de un grupo de gitanos le llevó posteriormente a ser acusada de haberlos sacado de un campo de concentración y de haberlos utilizado como esclavos.

    Debido a los constantes bombardeos sobre Berlín se trasladó a Kitzbühel (Austria), donde depositó todo el material de sus películas, incluida Tierra Baja de la que tan sólo faltaba el trabajo de sincronización y montaje.
    Tras el final de guerra, fue detenida e interrogada por el ejército norteamericano. Le fue confiscada la casa y todas sus posesiones, ente ellas las copias de sus películas. Leni se defendió siempre de sus acusaciones de nazismo diciendo que había pecado de ingenua pero no de mala voluntad. Como tantos miles de alemanes de aquella época, negó conocer el exterminio que estaba sucediendo en su país. No obstante, nunca lo lamentó.


    Adolfo Hitler y Leni Riefenstahl

    Adolfo Hitler y Leni Riefenstahl


    Tras ser liberada por los norteamericanos, una guarnición francesa en El Tirol, la volvió a detener. Más tarde se le confiscaron todos los bienes, incluyendo el material fotográfico. Vivió varios meses en la miseria y su matrimonio fracasó. Se le recluyó durante tres meses en un manicomio, en el que se le aplicó electroshock para «desnazificarla»
    En varios juicios sucesivos, a instancias norteamericanas y francesas, salió con veredicto favorable, que reconocía su no-implicación ni en el partido ni en ninguna otra de sus ramificaciones y que su relación con Hitler y su partido era estrictamente profesional. Tras un última apelación la calificaron solamente como simpatizante (no perteneciente) del partido nazi.

    Tras varios años de pleitos consiguió recuperar parte de sus pertenencias, sobre todo sus rollo de película. Veinte años después de haber sido empezada, terminó el montaje y estrenó Tierra Baja.

    Viajó por África, donde quedó prendada por unas fotografías de los atléticos cuerpos de «Los Nuba». Se obsesionó con la idea de filmarlos, y a pesar de los peligros y los consejos en contra (tenía ya 60 años), partió para el sur de Sudán en las más adversas circunstancias.


    Leni Riefenstahl en África

    Las fotografías y filmaciones de «Los Nuba» dieron la vuelta al mundo. Para lograrlas se integró en las costumbres de la tribu y aprendió su lengua. Con su colaborador y cámara, Horst Kettner, en 1968, se adentró en territorios desconocidos y filmó a varias tribus que nunca habían tenido contacto con el mundo de occidente.
    Su culto al cuerpo en forma de imágenes fotográficas y filmadas, sirvió a sus críticos para indicar sus evocaciones de la ideología nazi. En la última etapa de su vida profesional, prefirió eliminar de sus imágenes al ser humano. Desde mediados de los años setenta comenzó a fotografiar arrecifes de coral, un tema que incluso le permitió filmar una última película, ya absolutamente vaciada de contenido, Impresiones bajo el agua, que realizó con 97 años y presentó en el 2000, ya con 100 años. Aprendió submarinismo a los 72 años y con más de 90 siguió lanzándose en paracaídas.
    Falleció a los 101 años, en 2003.

    Leni, controvertida

    Para Francis Ford Coppola, George Lucas o Mick Jagger, Leni era una documentalista genial, que convirtió en obra maestra el congreso con que Hitler se rindió culto. Para otros muchos, ha sido el mayor exponente del cine de propaganda.
    Roman Gubern. (El Periódico de Cataluña, 10/09/03): Cuando Riefenstahl fue detenida en 1945 por los aliados y sometida a un proceso de desnazificación, se defendió diciendo que se había limitado a hacer un documental que retrató los eventos de aquel congreso. Nada más falso. El congreso se organizó como una gigantesca puesta en escena para sus cámaras –pasarelas, ascensores y rampas para los operadores–, igual a como hoy se organizan los mítines, montados para la mejor visibilidad de las telecámaras. El triunfo de la voluntad fue premiada en la Exposición Internacional de París (1937), en pleno Frente Popular.


    Durante su film «Los Nuba»

    Durante su film «Los Nuba»


    Leni Riefenstahl nunca ocultó su fascinación por Adolfo Hitler, que a su vez descubrió el talento de ella en la primera película que dirigió, La luz azul (Das blaue Licht), de 1932, premiada en el Festival de Venecia. Sea por admiración mutua, sea por presión del dictador sobre la cineasta, de la que se llegó a decir que era su amante, Leni filmó El día de la libertad (Tag der Freiheit), un documental sobre la Wehrmacht hitleriana, en 1935, así como Olimpíada (Olympia, una lección de cine sobre los Juegos olímpicos de Berlín en 1936.
    El montaje de Tierra baja (Tiefland), en 1954, pero rodada hacia los años 1940, la colocó en una nueva controversia, por las acusaciones de la comunidad gitana de haber utilizado como extras a presos de esa etnia confinados en campos de concentración. Riefenstahl declaró haber visto tras la guerra a los gitanos que participaron en sus películas, aunque fueron asesinados en campos de concentración. Esta afirmación llevó a la fiscalía de Francfort a abrir un proceso contra la legendaria cineasta por negar el Holocausto.


    Leni Riefenstahl

    La opinión de Leni Riefenstahl

    Dicen que, para Adolfo Hitler, Leni Riefenstahl representó la mujer ideal. Para ella, sin duda, conocer al dictador fue un acontecimiento inolvidable, allá por 1932 en un mitin en Berlín. «Fue como si se abriera la tierra delante de mí», escribe en sus Memorias. Ella no se arrepiente de nada. Ni de su fascinación por Hitler, ni de sus hermosos trabajos sobre el nacionalsocialismo. ‘Por ellos he cumplido una larga penitencia’, afirma en uno de los documentales realizados sobre su vida (El poder de las imágenes, 1993).

    En sus memorias, publicadas en 1987, 1990 y en 1992, Leni Riefenstahl siempre negó su colaboración con el nazismo. Negó, en reiteradas ocasiones, su afiliación al partido nazi y que fuera antisemita y se manifestó siempre como una ingenua que no vio ni oyó nada de las atrocidades cometidas por el nazismo. Llegó incluso a negar el Holocausto, aunque sí afirmó que de haber sabido cómo era Hitler, no le hubiera apoyado. Nunca se salió de sus afirmaciones a pesar de las evidencias, fotos, películas, opiniones de los jerarcas nazis, etc. Ella dijo que sólo miró, filmó y montó películas. En una entrevista para televisión afirmó que solamente sirvió a Hitler una sola vez, durante el rodaje de El triunfo de la voluntad.

    Su aportación al cine

    «Siempre anduve a la búsqueda de lo insólito, de lo maravilloso y de los misterios de la vida». Así es como comienza Leni Riefenstahl su libro de memorias.
    Hay formas de filmar, de ponerse tras una cámara, que fue Leni Riefenstahl quién las utilizó por primera vez en el cine; tomas diferentes; utilizó el traveling de modo completamente innovador.

    En Olimpiada con 35 cámaras y numerosos teleobjetivos, captó los pequeños detalles de cada competición. Tuvo a 60 operadores trabajando a sus órdenes y experimentó con métodos revolucionarios para la época, colocó ruedas bajo las cámaras para poder seguir la marcha de los atletas y cavar fosos en el estadio para captar los saltos desde una perspectiva aérea. Se valió de un objetivo de 600 mm, el de más largo alcance y de una cámara subacuática, ideada especialmente por uno de sus colaboradores para los saltos de trampolín.

    El resultado fueron más de 400.000 metros de película, que redujo a 100.000. El trabajo de montaje duró casi dos años con un afán y un rigor que ponía nervioso a Josef Goebbels, responsable de Propaganda del régimen nazi.
    Fue una trabajadora incansable que no sólo interpretaba y dirigía, sino que también escribía los guiones y cortaba y montaba la cinta. Tenía fama de ser meticulosa hasta extremos imposibles. Cuentan que era capaz de estar cambiando de lugar los árboles de un decorado durante días enteros hasta lograr el encuadre adecuado.

    En El triunfo de la voluntad, dispuso para el rodaje de ciento treinta mil metros de película (sesenta horas), dieciséis operadores y otros tantos ayudantes, treinta cámaras, cuatro equipos de sonido, un dirigible para tomas aéreas y ciento treinta reflectores gigantescos dentro de una escenografía cuidadosamente preparada por Albert Speer y más de 350.000 habitantes de Nüremberg como extras gratuitos y disciplinados – UHU – http://www.uhu.es

    Filmografía

    Tragödie im Hause Habsburg (1924)
    Heilige Berg, Der (1926)
    Wege zu Kraft und Schönheit — Ein Film über moderne Körperkultur (1926)
    Große Sprung, Der (1927)
    Schicksal derer von Habsburg, Das (1928)
    Weiße Hölle vom Piz Palü, Die (1929)
    Stürme über dem Mont Blanc (1930)
    Weiße Rausch — Neue Wunder des Schneeschuhs, Der (1931)
    Blaue Licht, Das (La luz azul, 1932)
    S.O.S. Eisberg (1933)
    Der Sieg des Glaubens (Victoria de fe, 1933)
    Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1934)
    Unsere Wehrmacht (Día de libertad: nuestras Fuerzas Armadas, 1935)
    Olympia (Parte I «Festival de las Naciones» y Parte II «Festival de la belleza», 1938)

    Obra fotográfica

    The Last of the Nuba. Harper, Nueva York, (1974).
    The People of Kau. Harper, Nueva York, (1976)

    Leni Riefenstahl / Anexo 01 / Anexo 02

    Nota de IRANIA: Este post ha sido tomado de Avizora.

    ¿Celebra El Vaticano la “fiesta” del 27 de Enero ?

    29 enero 2010

    “Ante varios miles de fieles que asistieron en el Aula Pablo VI del Vaticano a la audiencia pública de los miércoles, el Papa conmemoró el “Día de la memoria” número 65, que se celebra este miércoles 27 de enero, en recuerdo de aquel 27 de enero de 1945 cuando las tropas soviéticas liberaron a los detenidos del campo de concentración nazi de Auschwitz (Polonia).  (…/…)

    Al dirigirse antes a los peregrinos alemanes, había afirmado, en su lengua materna, que “el horror nazi nos recuerda el respeto a la vida”.

    El obispo de Roma imploró a Dios que ilumine los corazones y las mentes de las personas, “para que jamás se repitan semejantes tragedias”.

    Un millón y medio de personas, la mayoría judías, fueron asesinadas en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, situado a 60 kilómetros de Cracovia, símbolo del genocidio nazi.

    Levantado en un antiguo cuartel del imperio austrohúngaro, entró en funcionamiento el 14 de junio de 1940 y permaneció activo hasta el 27 de enero de 1945, cuando fue liberado por las tropas soviéticas.

    Esa jornada fue designada Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto por las Naciones Unidas en 2005.  (…/…)

    Benedicto XVI lo visitó en mayo de 2006 y allí pronunció una frase que pasará a la historia: “¿Donde estaba Dios en aquellos días?, ¿Por qué calló?, ¿Cómo pudo tolerar ese exceso de destrucción, ese triunfo del mal?”.

    ===

    Hasta aquí, hemos copiado unos párrafos de un post de radiocristiandad. Y a continuación reproducimos cuatro de los comentarios que suscita dicho post:

    antiratzinger:

    Los dos ultimos Papas se “apuntan” al filon del Holocausto como si de una nueva “religion secular” se tratase.Cosa que no hizo Montini.

    EL HOLOCAUSTO ES LA RELIGION CIVIL DE OCCIDENTE.

    El Concilio Vaticano II no menciona el Holocausto.¿Fue eso un lapsus? ¿o tal vez no?

    —-

    Azul:

    —Lo de Ratsinger empeora día a día. Ha elegido un camino de falsía, impulsado por su propia naturaleza judía (Igual que Wojtyla Katz), que lo lleva a los extravíos mas notables.Porque si el pretendido Holocausto existió, se extiende sobre la figura de Pío XII una mancha indeleble. Pues este santo pontífice jamás dijo una palabra,, ni antes ni después de la derrota alemana, sobre cámaras de gas, hornos crematorios, asesinato de seis millones de judíos, cuatro millones de gitanos, un millón de comunista y otro tanto de degenerados sexuales. Mas todas las actividades truculentas que conforman el mito.Cada palabra del cripto judío Ratsinger afirmando su mentira es una puñalada que asesta a la memoria de SS Pío XII, a quien marrana y ladinamente pretende elogiar por otro lado.La verdadera razón por la que Pío XII, quién por otro lado protegió a muchos judíos desprotegidos, jamás habló del Holocausto fue por que éste nunca existió.Y como Pío XII, además de un gran pontífice, era todo un hombre, nunca intentó congraciarse con los prepotentes vencedores de la Segunda Guerra Mundial, difundiendo sus mentiras. Eso no se lo perdona la judeo-masonería, ho haberse doblegado y tener por señor solamente a Cristo.Como por el contrario y obsecuentemente lo hicieron los cripto judeo-masones Wojtyla Katz y Ratsinger. Wojtyla Katz evidentemente, por sus declaraciones, no creía en el Infierno y menos en el Purgatorio, dudaba de la existencia de estos lugares, por eso mentía impunemente, canonizaba terroristas (Kolbe) y espías (Stein) y llevaba a la Iglesia al marasmo judaico en que se encuentra. Por eso no creía que algún día moraría en el primero de esos sitios.

    Jorge de la Compasión:

    Ratzinger no tiene derecho a condenar a los nazis porque EL TAMBIÉN ERA NAZI. De hecho, participó en las Juventudes Hitlerianas y en la Luftwaffe (aunque lo quiera negar).

    Logan:

    Jorge de la Compasión…

    Tú afirmas de RatZinger: “EL TAMBIÉN ERA NAZI”…

    Joseph Alois RatZinger era tan nazi como el Emperador Palpatine era “Republicano”. RatZinger era tan nazi como el almirante Guillermo Canaris (alias Moses Meyerbeer ver http://enroutados.wordpress.com/2007/04/26/mis-espias-favoritos-almirante-canaris/) quien siendo cripto-hebreo se encumbró nada menos que a cargo del ¡contraespionaje alemán nazi!, era el ¡encargado de descubrir a los espías!. Su historia permeneció discreta hasta que se filmó “Operación Valkiria” con el dianético Tom Cruise haciendo el papel principal y el homenaje a los muchos hebreos infiltrados en el Estado Mayor Nazi…

    “La última logia masónica de Alemania es mi Estado Mayor” declaró Hitler antes de su muerte…

    También se sabe de los mariscales Von Manstein, Von Rubenstein, el mismísimo Alfred Rosenberg -principal ideólogo del nazismo racista que introdujo la jerga xenofóbica para atemorizar a los pueblos no arios-…

    También está el embajador alemán en Tokio, el cripto-hebreo Richard Sorge, quien impulsó a los japoneses a servir involuntariamente de cebo para atraer a los EEUU a la guerra, en lugar de atacar a la vulnerable URSS por oriente, como habían acordado con Hitler.

    Existe además un cursioso documental que levantó muchos comentarios de los “Hermanos Mayores”: “LOS SOLDADOS JUDIOS DE HITLER” http://www.youtube.com/watch?v=cGdHTvKDWxg

    Hay muchísimos más casos, están el del Estado Mayor a cargo de Walter Schelenberg, Rudolf Roessler, Beck, de Oster, Leiba Domb, además esta Ilse Stöme, del Servicio de información de Asuntos Extranjeros; la condesa Erika Von Buckdorf que “trabajaba” en el Ministerio de Trabajo, el coronel de la Luftwaffe Erwin Gras y Horts Helmann, que operaba en la oficina de claves del contraespionaje (¿Se dan cuenta de lo que significa?) También añadiré a la bailarina Olga Schottmüller y la vidente Anna Krause.

    Algunos datos aparecen en el libro: La orquesta Roja, de Perrault, en su parte: La guerra se ganó en Suiza.

    Azul:

    Estimado Logan:
    Muy buena tu explicación. Hay mucho cerebro lavado por aquí. En España quizá por su ubicación geográfica la demonización del nacionalsocialismo ha sido mayor y los escribas de la mistificación han echo horas extras. La masonería, el Mossad y el Opus Dei han trabajado fuertemente para ello. Y también cierto servilismo aposentador del rico turismo judío.

    Ahora, al borde de la escisión territorial, con la democracia, la inmigración, la droga, el aborto y el putimonio se disfrutan las delicias que los triunfadores en la Segunda Guerra Mundial han regalado al orbe.

    Realmente suponer al criptojudío Ratsinger como nazi es una injuria gratuita a los nazis, totalmente inmerecida además.


    A %d blogueros les gusta esto: