Archive for the ‘Hitlerismo’ Category

En privado… se puede elogiar al III Reich! (En público, todavía No)

19 mayo 2011

Por inverosimil que parezca,  el texto que aquí reproduzco, con permiso de su autora, que prefiere usar el pseudónimo de Helga Goebbels para protegerse,  lo he leído pocos minutos después de conocer el castigo de expulsión del Festival de Cannes, que ha sufrido el cineasta danés Lars von Trier por haber dicho que simpatizaba con  Hitler… (aunque matizó: “con la persona” …).  [Por supuesto, Lars ha tenido que añadir que él no es “nazi”  y que tiene amigos judíos… Lo cuas es cierto. Nota de IRANIA]

  Por su interés, vale la pena leer elitado escrito de Helga:

Las personalidades del Tercer Reich ( Speer, Himmler, Goebbels, Keitel, Göring, etc) eran hombres extremadamente inteligentes.., asombrosamente inteligentes, a la cabeza, el Führer, cuya inteligencia se perdía de vista.

 El Führer manejaba seis de las ocho inteligencias de manera magistral. Era débil en la inteligencia musical porque no tocaba ningún instrumento pero tenía gran oído, y tenía poco de la inteligencia cinético-corporal. Daba caminatas, pero no era como Eva Braun, una gran deportista.

 Ciertamente, era la generación de “superhombres”, que decidió auto-aniquilarse, o los vencedores decidieron aniquilar. Ya no volverá otra generación así.

 Yo  quizá maneje dos o tres inteligencias, cuatro cuando mucho. Yo diría que manejo la inteligencia lingüística, y recientemente las inteligencias intrapersonal ( verse a uno mismo) e interpersonal ( percibir a los demás). Soy débil en la inteligencia cinético-corporal. Hice yoga durante años, y cuando era joven, natación, pero aparte de dar caminatas y hacer algunas posturas de yoga, creo que  (…), esencialmente hago caminatas como ejercicio.

Trato de ser, (…), lo más cercana a la [alimentación]  absolutamente vegetariana, pero confieso que a veces como pescado, langostinos y huevo. Aún no he perfeccionado este aspecto. El Führer, igual, a veces comía Leber-Knödel Suppe- o sopa de albóndigas de hígado, una sopa típicamente austríaca que tuve la oportunidad de probar en Salzburg.

 Magda Goebbels hizo un riquísimo pescado para el Führer…, él lo rechazó. Ella le dijo: “Mein Führer, es pescado”. Igual, dijo, “es un animal muerto”.-

El Führer fue uno de los primeros en crear leyes ( probablemente a sugerencia de Eva) que protegieran a los animales, y luego Göring, prohibió su uso en laboratorios. Ahora pocos quieren recordar esto, así como las leyes anti-tabaco y hasta el mismo Führer quería poner calaveras en los empaques de cigarrillos.

(…/…)

En cuantro a Jesús de Nazareth, él ciertamente les reprochó a los judíos su conducta perversa ( para ello fue enviado por el Padre), pero “comunmente” se piensa que antisemita es aquél que odia a los judíos ( aunque ellos no dan muchas razones para ser amados). Tal vez tengas razón, no es odio, sino rechazo.

Nota de IRANIA: También ha escrito “Helga G…”: (refiriéndose a Helga, la hija mayor, arriba en la fotografía):  Tenía 14 años cuando murió, y debió darse cuenta de tantas cosas.

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RELECTURA DE “LA GRAN NACIÓN” DE JEAN THIRIART (via Jean Thiriart)

16 noviembre 2010

un libro que deberían leer todos los europeos del Continente y también los de ulttramar…es decir,
las personas que siendo de ascendencia europea viven en América, Oceanía, Africa o Asia

POR UNA EUROPA LIBRE RELECTURA DE “LA GRAN NACIÓN” DE JEAN THIRIART de Adriano Scianca de Orion 236, mayo 2004; y la Nazione Eurasia diciembre 2004 La cultura no conformista europea posterior a 1945 presenta pocas figuras verdaderamente fundamentales. Una de éstas es seguramente Jean Thiriart, distinguido padre del europeismo nacional revolucionario. Thiriart ha contribuido de forma esencial en la formulación de los temas centrales de nuestra vis … Read More

via Jean Thiriart

Leni Riefenstahl, la genial casi desconocida

9 febrero 2010

Leni Riefenstahl / Anexo 01 / Anexo 02 / Anexo 3


Leni Riefenstahl

111009 Enrique Martínez-Salanova SánchezActriz, directora, exploradora

Biografía

Leni Riefenstahl nació en Berlín el 22 de agosto de 1902. Falleció a los 101 años, en 2003. Rompió en sus 101 años de vida infinidad de esquemas y aportó al cine multitud de experiencias innovadoras que es necesario destacarlas por su brillantez a pesar de su vinculación y colaboración durante una década con la ideología nazi y su cúpula de poder.

De muy joven inició su carrera como bailarina. Una lesión de menisco la alejó temporalmente de la escena. En 1924 se puso en contacto con el Dr. Arnold Fank, tras ver una película suya sobre los Alpes dolomitas. Con Fank, además de protagonizar varias películas, entre ellas El Monte Sagrado, colaboró durante muchos años y aprendió a manejar la cámara.

La película de Sergio Eisenstein El acorazado Potemkin, le hizo decidir su vida dedicándola al cine. Poco a poco, arriesgando su persona en escenas difíciles y su dinero en la producción de films, labró una reputación con la que estuvo a punto de llegar a Hollywood.

Pero no quiso limitarse a la subordinación de ser actriz: en 1932 dirigió su primera película, La luz azul, filme situado en los Alpes, que tras ser premiada en la Mostra Venecia, la lanzó a la fama internacional. Ella interpretaba el papel principal. Hitler, poco antes de llegar al poder, el 30 de enero de 1933, quiso conocerla y le fue presentada.


Peter Jacobs fue esposo de Leni Riefenstahl

Mientras otros cineastas se expatriaban, como Fritz Lang y Robert Wiene, Leni, gracias al doctor Goebbels, se convirtió en «la cineasta número uno del nuevo régimen». Adolfo Hitler causó gran impacto en la actriz y directora, que aceptó la dirección de dos documentales sobre el congreso del partido, La victoria de la fe (1933) y El triunfo de la voluntad (1936). Esta obtuvo el Premio Nacional de Cinematografía, la medalla de oro en la Bienal de Venecia, y medalla de oro también en la Exposición Universal de Paris en 1937.

Para acallar las críticas de algunos generales de Adolfo Hitler por la gran confianza que el Führer tenía hacia ella, filmó un corto sobre la Wermacht. En ese tiempo viajó por España para rodar los exteriores de Tierra Baja, que acabaría aparcada por falta de financiación.

Con Olimpíada, una epopeya sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, obtuvo no solamente el gran reconocimiento del gobierno y pueblo nazi, sino que además fue premiada con gran éxito de público y crítica con un León de Oro en el Festival de Venecia. Olimpíada se estrenó el día del cumpleaños de Hitler en sesión privada, en dos partes Fiesta de los pueblos y Fiesta de la belleza.

Leni Riefenstahl tuvo a su disposición todo tipo de recursos, tanto económicos como técnicos, en momentos en que la restricción económica afectaba al resto de los cineastas.
Mientas tanto, siguió con el rodaje de Tierra Baja, para la cual, construyó en Alemania una aldea de estilo español. La contratación como extras de un grupo de gitanos le llevó posteriormente a ser acusada de haberlos sacado de un campo de concentración y de haberlos utilizado como esclavos.

Debido a los constantes bombardeos sobre Berlín se trasladó a Kitzbühel (Austria), donde depositó todo el material de sus películas, incluida Tierra Baja de la que tan sólo faltaba el trabajo de sincronización y montaje.
Tras el final de guerra, fue detenida e interrogada por el ejército norteamericano. Le fue confiscada la casa y todas sus posesiones, ente ellas las copias de sus películas. Leni se defendió siempre de sus acusaciones de nazismo diciendo que había pecado de ingenua pero no de mala voluntad. Como tantos miles de alemanes de aquella época, negó conocer el exterminio que estaba sucediendo en su país. No obstante, nunca lo lamentó.


Adolfo Hitler y Leni Riefenstahl

Adolfo Hitler y Leni Riefenstahl


Tras ser liberada por los norteamericanos, una guarnición francesa en El Tirol, la volvió a detener. Más tarde se le confiscaron todos los bienes, incluyendo el material fotográfico. Vivió varios meses en la miseria y su matrimonio fracasó. Se le recluyó durante tres meses en un manicomio, en el que se le aplicó electroshock para «desnazificarla»
En varios juicios sucesivos, a instancias norteamericanas y francesas, salió con veredicto favorable, que reconocía su no-implicación ni en el partido ni en ninguna otra de sus ramificaciones y que su relación con Hitler y su partido era estrictamente profesional. Tras un última apelación la calificaron solamente como simpatizante (no perteneciente) del partido nazi.

Tras varios años de pleitos consiguió recuperar parte de sus pertenencias, sobre todo sus rollo de película. Veinte años después de haber sido empezada, terminó el montaje y estrenó Tierra Baja.

Viajó por África, donde quedó prendada por unas fotografías de los atléticos cuerpos de «Los Nuba». Se obsesionó con la idea de filmarlos, y a pesar de los peligros y los consejos en contra (tenía ya 60 años), partió para el sur de Sudán en las más adversas circunstancias.


Leni Riefenstahl en África

Las fotografías y filmaciones de «Los Nuba» dieron la vuelta al mundo. Para lograrlas se integró en las costumbres de la tribu y aprendió su lengua. Con su colaborador y cámara, Horst Kettner, en 1968, se adentró en territorios desconocidos y filmó a varias tribus que nunca habían tenido contacto con el mundo de occidente.
Su culto al cuerpo en forma de imágenes fotográficas y filmadas, sirvió a sus críticos para indicar sus evocaciones de la ideología nazi. En la última etapa de su vida profesional, prefirió eliminar de sus imágenes al ser humano. Desde mediados de los años setenta comenzó a fotografiar arrecifes de coral, un tema que incluso le permitió filmar una última película, ya absolutamente vaciada de contenido, Impresiones bajo el agua, que realizó con 97 años y presentó en el 2000, ya con 100 años. Aprendió submarinismo a los 72 años y con más de 90 siguió lanzándose en paracaídas.
Falleció a los 101 años, en 2003.

Leni, controvertida

Para Francis Ford Coppola, George Lucas o Mick Jagger, Leni era una documentalista genial, que convirtió en obra maestra el congreso con que Hitler se rindió culto. Para otros muchos, ha sido el mayor exponente del cine de propaganda.
Roman Gubern. (El Periódico de Cataluña, 10/09/03): Cuando Riefenstahl fue detenida en 1945 por los aliados y sometida a un proceso de desnazificación, se defendió diciendo que se había limitado a hacer un documental que retrató los eventos de aquel congreso. Nada más falso. El congreso se organizó como una gigantesca puesta en escena para sus cámaras –pasarelas, ascensores y rampas para los operadores–, igual a como hoy se organizan los mítines, montados para la mejor visibilidad de las telecámaras. El triunfo de la voluntad fue premiada en la Exposición Internacional de París (1937), en pleno Frente Popular.


Durante su film «Los Nuba»

Durante su film «Los Nuba»


Leni Riefenstahl nunca ocultó su fascinación por Adolfo Hitler, que a su vez descubrió el talento de ella en la primera película que dirigió, La luz azul (Das blaue Licht), de 1932, premiada en el Festival de Venecia. Sea por admiración mutua, sea por presión del dictador sobre la cineasta, de la que se llegó a decir que era su amante, Leni filmó El día de la libertad (Tag der Freiheit), un documental sobre la Wehrmacht hitleriana, en 1935, así como Olimpíada (Olympia, una lección de cine sobre los Juegos olímpicos de Berlín en 1936.
El montaje de Tierra baja (Tiefland), en 1954, pero rodada hacia los años 1940, la colocó en una nueva controversia, por las acusaciones de la comunidad gitana de haber utilizado como extras a presos de esa etnia confinados en campos de concentración. Riefenstahl declaró haber visto tras la guerra a los gitanos que participaron en sus películas, aunque fueron asesinados en campos de concentración. Esta afirmación llevó a la fiscalía de Francfort a abrir un proceso contra la legendaria cineasta por negar el Holocausto.


Leni Riefenstahl

La opinión de Leni Riefenstahl

Dicen que, para Adolfo Hitler, Leni Riefenstahl representó la mujer ideal. Para ella, sin duda, conocer al dictador fue un acontecimiento inolvidable, allá por 1932 en un mitin en Berlín. «Fue como si se abriera la tierra delante de mí», escribe en sus Memorias. Ella no se arrepiente de nada. Ni de su fascinación por Hitler, ni de sus hermosos trabajos sobre el nacionalsocialismo. ‘Por ellos he cumplido una larga penitencia’, afirma en uno de los documentales realizados sobre su vida (El poder de las imágenes, 1993).

En sus memorias, publicadas en 1987, 1990 y en 1992, Leni Riefenstahl siempre negó su colaboración con el nazismo. Negó, en reiteradas ocasiones, su afiliación al partido nazi y que fuera antisemita y se manifestó siempre como una ingenua que no vio ni oyó nada de las atrocidades cometidas por el nazismo. Llegó incluso a negar el Holocausto, aunque sí afirmó que de haber sabido cómo era Hitler, no le hubiera apoyado. Nunca se salió de sus afirmaciones a pesar de las evidencias, fotos, películas, opiniones de los jerarcas nazis, etc. Ella dijo que sólo miró, filmó y montó películas. En una entrevista para televisión afirmó que solamente sirvió a Hitler una sola vez, durante el rodaje de El triunfo de la voluntad.

Su aportación al cine

«Siempre anduve a la búsqueda de lo insólito, de lo maravilloso y de los misterios de la vida». Así es como comienza Leni Riefenstahl su libro de memorias.
Hay formas de filmar, de ponerse tras una cámara, que fue Leni Riefenstahl quién las utilizó por primera vez en el cine; tomas diferentes; utilizó el traveling de modo completamente innovador.

En Olimpiada con 35 cámaras y numerosos teleobjetivos, captó los pequeños detalles de cada competición. Tuvo a 60 operadores trabajando a sus órdenes y experimentó con métodos revolucionarios para la época, colocó ruedas bajo las cámaras para poder seguir la marcha de los atletas y cavar fosos en el estadio para captar los saltos desde una perspectiva aérea. Se valió de un objetivo de 600 mm, el de más largo alcance y de una cámara subacuática, ideada especialmente por uno de sus colaboradores para los saltos de trampolín.

El resultado fueron más de 400.000 metros de película, que redujo a 100.000. El trabajo de montaje duró casi dos años con un afán y un rigor que ponía nervioso a Josef Goebbels, responsable de Propaganda del régimen nazi.
Fue una trabajadora incansable que no sólo interpretaba y dirigía, sino que también escribía los guiones y cortaba y montaba la cinta. Tenía fama de ser meticulosa hasta extremos imposibles. Cuentan que era capaz de estar cambiando de lugar los árboles de un decorado durante días enteros hasta lograr el encuadre adecuado.

En El triunfo de la voluntad, dispuso para el rodaje de ciento treinta mil metros de película (sesenta horas), dieciséis operadores y otros tantos ayudantes, treinta cámaras, cuatro equipos de sonido, un dirigible para tomas aéreas y ciento treinta reflectores gigantescos dentro de una escenografía cuidadosamente preparada por Albert Speer y más de 350.000 habitantes de Nüremberg como extras gratuitos y disciplinados – UHU – http://www.uhu.es

Filmografía

Tragödie im Hause Habsburg (1924)
Heilige Berg, Der (1926)
Wege zu Kraft und Schönheit — Ein Film über moderne Körperkultur (1926)
Große Sprung, Der (1927)
Schicksal derer von Habsburg, Das (1928)
Weiße Hölle vom Piz Palü, Die (1929)
Stürme über dem Mont Blanc (1930)
Weiße Rausch — Neue Wunder des Schneeschuhs, Der (1931)
Blaue Licht, Das (La luz azul, 1932)
S.O.S. Eisberg (1933)
Der Sieg des Glaubens (Victoria de fe, 1933)
Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1934)
Unsere Wehrmacht (Día de libertad: nuestras Fuerzas Armadas, 1935)
Olympia (Parte I «Festival de las Naciones» y Parte II «Festival de la belleza», 1938)

Obra fotográfica

The Last of the Nuba. Harper, Nueva York, (1974).
The People of Kau. Harper, Nueva York, (1976)

Leni Riefenstahl / Anexo 01 / Anexo 02

Nota de IRANIA: Este post ha sido tomado de Avizora.

homenaje a las madres

19 febrero 2009

Cruz de Honor para las Madres Alemanas

Durante el III Reich se quiso premiar a las mujeres alemanas en reconocimiento a sus méritos junto al Reich, se instauro una condecoración para ellas conocida con el nombre de “Ehrenkreuz der Deutschen Mutter” (Cruz de Honor para la madre alemana), también llamada “Mütterkreuz”, la que era otorgada a aquellas mujeres que le daban hijos ‘Ariernachweis’ (de ascendencia aria) a la gran Alemania. Con cuatro hijos recibían la categoría de bronce, con seis la categoría de plata, y de ocho en adelante recibían la condecoración categoría de oro. He de recordar, que el mayor problema al que se enfrentaba el Reich, es que después de la I Guerra mundial, y la crisis económica de la década de los 20, se encontraban en una problema de natalidad bastante severo que había que potenciar, para garantizar la nueva generación de alemanes (lógicamente no solo se potencio con distinciones, sino que ya al bienestar social y económico del momento se le añadió las ventajas del sistema de seguridad social mas avanzado del mundo en aquella época, y un sistema de ayudas estatales por hijo). En 1939, más de tres millones de mujeres recibieron la distinción. Recordar que hubo mas condecoraciones dadas a mujeres cruz de Hierro, también las versiones especiales tanto de cruz de hierro como de otras categorías para enfermeras de la cruz roja, etc
Fuente: LEGION 88

el etnomasoquismo o el desprecio de la propia identidad

29 diciembre 2008

El etnomasoquismo es, aunque mucha gente no es consciente, es el  pensamiento igualitario llevado hasta las últimas consecuencias: Está previamente autocensurada cualquier crítica y denuncia  que pueda molestar a cualquier raza, cultura, religión, etc. que no sea la propia. Es decir, por ejemplo: está mal considerada la “islamofobia” pero es perfectamente legal la “cristofobia”; es casi delito el “antisemitismo” y es casi obligada la “albofobia”, es decir la crítica feroz contra la civilización, cultura o raza de los “blancos”. 

Esto es más o menos lo que viene a decir Guillaume Faye en un artículo que hemos copiado de fuegofrío y cuyo título es:

EL ANTIRACISMO COMO RELIGIÓN DE ESTADO

El antirracismo tiene la misma obsesión por la raza que el cura puritano por el sexo. Hoy, el sexo se muestra tanto como una industria como la raza es violada y disimulada. Pero en realidad este disimulo esconde una presencia obsesiva del concepto. El antirracismo ha devenido una especie de meta-religión, una forma perversa e inconsciente de racismo, en todo caso el signo de una obsesión racial. ¿Pero qué es en el fondo el racismo? Nadie lo sabe explicar ni definir. Como en todos los vocablos abusivos y con fuertes cargas afectivas, la palabra en sí carece de significación. Se le confunde con la xenofobia, y se habla así del racismo mutuo de los croatas, los serbios y los albaneses, cuando sus disputas son de carácter nacional y religioso, pero no racial

Aquí las posiciones interesantes son las de Claude Lévi-Strauss en su opúsculo “Raza e Historia” y de Zoulou Kredi Mutwa, autor del famoso ensayo “My People”, que fue la más pertinente crítica tanto del apartheid sudafricano como del modelo de la sociedad multirracial. Pero esta fue igualmente la opinión de Léopold Sedar Senghor, que teorizó sobre las nociones de “civilización negro-africana” y “albo-europea”. Estas opiniones son clasificadas en la actualidad como gravemente incorrectas. Sus tesis pueden resumirse en estos puntos:

1) La diversidad biológica de las grandes familias de la población humana es un hecho incontestable; esta diversidad es una riqueza, es el núcleo de civilizaciones diferentes.

2) Negar el hecho racial es un error intelectual peligroso, pues niega los mismos fundamentos de la antropología e instala el concepto “raza” en el rango de tabú, en paradigma mágico, cuando en realidad es una realidad banal.

3) El antirracismo obsesivo es al racismo lo que el puritanismo a la obsesión sexual. Una sociedad multirracial es por necesidad una sociedad multirracista. No se puede hacer cohabitar sobre el mismo territorio y sobre la misma área de civilización mas que a poblaciones biológicamente emparentadas, con un “mínimum” de diferencias étnicas Globalmente, las tesis de Levy-Strauss, de Kredi Mutwa y de Léopold Senghor concluyen que la humanidad no es una “mobylette”, y que no marcha con mixturas. Así, mientras que la ideología oficial niega el concepto de raza, en verdad lo está reconociendo y fortificando. La sociedad francesa no reconoce que el hecho racial se le impone, se proclama por todos sitios, empezando por los inmigrantes. En los suburbios y en las “zonas sin derecho”, los franceses autóctonos son tachados despectivamente como “galos”, o, más frecuentemente, como “quesitos” (“petit fromages”).Mientras que las razas son censuradas como inexistentes y no se les reconoce ninguna realidad, la cuestión racial está más presente que nunca.

Es evidente que las “razas puras” no existen y que el concepto no tiene sentido biológico, pues toda población es producto de un “phylum” genético muy diverso. Pero esto no quita existencia al “hecho racial”, ni a las razas. Incluso una población mestiza constituye un hecho racial, y no se puede decir que en Sudamérica o en las Antillas el mestizaje haya creado nuevas razas. Los antirracistas, que niegan la realidad del concepto de raza, son favorables al “mestizaje”, militan por la “mezcla de las razas”, y niegan por tanto su propia realidad. ¿Entienden quizás que con el mestizaje las razas dejarán de existir? De forma dogmática se empeñan en demostrar “científicamente” que las razas no existen, y que por lo tanto la modificación del sustrato biológico en Europa no tendrá consecuencia alguna, sino tan solo influencias benéficas. Esta es la tesis envenenadora del “totum cultural”, en la que ni siquiera sus propagadores creen con seriedad.

De una parte la ideología oficial niega la existencia de las razas humanas, señalan las diferencias insignificantes en los cromosomas personales, pero por el otro la ley prohibe las discriminaciones raciales “en nombre de la pertenencia o no pertenencia a una raza, étnia o religión”. Entonces, ¿las razas existen o no existen? En la simple lógica aristotélica o leibniziana, es un absurdo reprimir a quienes cometen un delito contra un sujeto jurídico que no existe de hecho. Por otra parte se proclama la inutilidad de las distinciones raciales, pero se aplican legalmente cuotas de favoritismo racial. Se niegan las “diferencias raciales” pero se pone el punto en las “discriminaciones raciales positivas”. (…) Como toda realidad antropológica y, más generalmente, natural, el hecho racial no es un “hecho absoluto”, pero es un hecho. Su negación actual por la ideología dominante constituye el signo y la prueba de que la cuestión racial ha devenido fatídica. Toda civilización enferma tiende a censurar la realidad de su mal y a hacer de ella un tabú. No se habla de sogas en la casa del ahorcado. La ideología hegemónica procede así con un trabajo de silencio, con un secreto de familia

El sociólogo negro sudafricano, de etnia zulú, Kredi Mutwa, escribía en su revelador libro “My People” (Penguin Books, Londres, 1977): “Negar las diferencias fundamentales entre los negros y los blancos, las dos grandes familias raciales de la humanidad, es negar la naturaleza y la vida. Es tan estúpido como afirmar que la feminidad y la masculinidad no existen. Aquí se descubre una falta de sentido común en el espíritu occidental. El hombre negro acusa en sí mismo más que el blanco su personalidad racial, y es por naturaleza más reticente a aceptar la utopía de un hombre universal”

En el mismo sentido, Léonine N´Diaye, en su obra “Le Soleil” (Dakar, 021121987), escribe: “Al igual que existen diferencias entre los pueblos blancos, entre los hispanos y los nórdicos, por ejemplo, también existe esa diferencia entre las etnias tribales africanas. La humanidad está dividida en grandes familias con su propia personalidad, cultura y hecho biológico”. Entre los africanos, como entre los asiáticos la naturalidad del hecho racial no ofrece problemas. Se reivindica con toda tranquilidad. La negación psicótica del hecho racial en Europa se apoya en la esperanza de que disimulando el hecho racial puede purgar el pecado original del racismo y crear al mismo tiempo una sociedad idílica, un paraíso extraterrestre. (…)

En el censo de la población francesa de 1999, el Instituto Nacional de Estadística no hizo ninguna referencia al origen étnico ni a la religión. Los franceses no debían conocer las cifras reales, Max Clos, presidente del instituto, explicó en Le Figaro (05/03/99): “Una comisión de sociólogos explicó que la menor referencia sobre el carácter étnico o religioso de una ciudad o un barrio podría provocar reacciones racistas. Las gentes tienden a creer que una mayoría de población magrebí o africana crea inseguridad”. ¡Fantástico!… como si “las gentes” no se percataran ellas mismas de la realidad al andar por las calles. Este es un perfecto ejemplo de engaños al pueblo, de negligencia del poder y de “transparencia democrática”

¿Por qué el enfermo desconoce su fiebre, por qué se niega a mirar el termómetro? ¿Porqué los poderes niegan que la inmigración es de hecho un cataclismo social, que está en marcha una colonización, por qué se comportan como si la emigración no existiese?. El estado se ha vuelto de nuevo censor, a veces se refiere a las poblaciones afro-magrebíes como “representantes de la población que vive en la periferia”… asombroso eufemismo. El Instituto de Estadística niega el hecho étnico y racial y se niega a hacerse pregunta alguna sobre este hecho. Los poderes públicos, atontados por la psicosis antirracista y el tabú étnico, disimulan voluntariamente las cifras de la inmigración. Pero al mismo tiempo, remarca sus contradicciones, como corresponde a toda ideología alejada de la realidad, pues implícitamente reconocen el carácter étnico de la colonización, reconocen que los inmigrantes rechazan la asimilación. Los poderes públicos colaboran con los inmigrantes colonizadores para moldear la opinión pública. Pues en una sociedad mediática las gentes creen menos en lo que ven que en lo que les inculcan los mass-media.

 

La guerra de David Irving

17 diciembre 2008

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En esta sala de un hotel de Madrid, se celebró el domingo, día 14 de diciembre, según informa el diario “El Mundo”, el lunes 15, la conferencia del historiador británico David Irving acerca de su libro “La guerra de Hitler”, voluminoso tratado sobre la SGM. Adelantó que en la actualidad está preparando una biografía sobre Himmler.

Debido a amenazas anónimas, a última hora hubo que cambiar el lugar de la conferencia.

¿Será beatificado el Papa Pio XII?

11 diciembre 2008

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En un blog alojado en PeriodistaDigital, Juan Fernández Krohn, escribe un ilustrativo artículo titulado 

 Pio XII: una beatificacion controvertida…y comprometida (prueba crucial para el pontifice alemán) 

y que aquí reproducimos casi íntegramente:

El diario francés « Le Figaro », en su número de hoy, publica en su segunda página un artículo/reportaje a todo destaque bajo el titulo ruidoso (se me reconocerá) : «¿Por qué Benedicto XVI no acaba de decidirse a beatificar a Pío XII ? » Y lo menos que se puede decir es que el tema -y el articulo igualmente- se prestan a comparaciones…Pio XII forma parte de la infancia de muchos católicos españoles, a mi generación me refiero por supuesto. Cuando falleció en 1958 -tenía yo nueve años- el luto que se impuso por todas parte, al interior incluso de muchas familias españolas (como la mía), quedaría grabado a fondo en la memoria colectiva. (…/…) Pio XII –aun secretario de Estado al estallar la guerra civil española- quedaría asociado en el recuerdo a la pastoral colectiva del episcopado español que refrendarían todos los obispos católicos en el mundo entero (con una o dos..tres excepciones -tres-… españolas y harto ilustrativas cada una de ellas). Pero Pio XII –en mi opinión- fue sobre todo el papa que contribuyó decisivamente a salvar y a garantizar la sobrevivencia del régimen de Franco, aislado internacionalmente tras la derrota de los nazi/fascismos a seguir al 45. Fue el que le prestó al régimen de Franco gran parte de la poca cobertura internacional de que disfrutar pudo en todos aquellos aquellos años difíciles del bloqueo, hasta la firma –en el 53- del acuerdo con los Estados Unidos. Se dirá que no podía hacer menos que eso pero no es cierto, porque mantener una actitud como aquella, tan atípica, tan insólita, en el clima hostil a España y a su régimen que se respiraban por todas partes en aquellos años de la postguerra no fue sin duda tarea fácil, de cara a extraños como tampoco de puertas a dentro. Un detalle altamente sigificativo: la actitud apenas oficiosa del entonces Nuncio en Paris, justo terminada la guerra (mundial) el cardenal Roncalli, futuro Juan XXIII (el ”buen papa” Juan) que no disimulaba sus aversión a los representantes diplomáticos españoles a los que no ahorraba desplantes en las recepciones diplomáticas, algo que yo empecé a oir como moneda en curso de labios de algunos de mis compañeros (franceses) en el seminario de Econe con todos los visos de credibilidad en principio : no eran españoles ¿que interés tendrían en decir aquello? Y de hecho –signos de los tiempos entonces- con el buen papa Juan empezaron a soplar en España vientos de guerra (psicológica)…Un chascarrillo que corría en Italia en los años que siguieron al Concilio tras la introducción (en 1965) de su causa de beatificación se pasa de comentarios y fue que el mayor « milagro » del buen papa Juan lo eran las montañas de papeletas electorales de votantes católicos -« in crescendo » durante los años de su pontificado- que iban a engrosar en cada elección las listas de los partidos de izquierda. Un grandioso milagro electoral desde luego. Se habla sobre todo –fuera de España mucho más que dentro, es mi impresión al menos- « del silencio de Pio XII », lo cual traduce si no una ambigüedad si una ambivalencia, y es que si Pio XII no condenó el antisemitismo nazi como después «a posteriori » se le reclamaría, tampoco se prestó nunca a explicarse de modo ninguno sobre su pasado personal –de una primera fase de su carrera- de nuncio en Munich (puesto clave, de envites cruciales y delicados de siempre para la diplomacia vaticana pero sobre todo en aquel entonces, en donde fue testigo directo de primera mano (super) privilegiado del ascenso irresistible del nacional/socialismo a seguir a la derrota de los imperios centrales en la gran guerra. ¿Por qué ese silencio, sobre su propio pasado, sobre si mismo? ¿Lapsus de memoria como tantos de los que adoleció la Iglesia –que me diga la Roma pontificia- a lo largo de su historia o más bien sintomático y revelador de secretos de iglesia (y de Estado) que el papa Pacelli se llevaria consigo a la tumba? En un articulo en « ABC » un tanto sibilino, calco de su estilo mas tipico, por vuelta del dos mil, venia a decir Carlos Luis Alvarez (« Candido ») que muchos católicos habian sido en el siglo XX victimas de los complejos de culpa –de autoimmolacion decía- que la Iglesia les habia legado y sin duda alguna que hablaba en primer lugar « pro domo », de sí mismo, hijo de padre fusilado por los rojos durante la guerra civil española… Los católicos españoles y, a imágen de ellos, el resto de la grey católica a escala del planeta acabarían –salvo excepciones (que confirman la regla)- « fascistizando » (o fascitizandose) más o menos en la década de los treinta….En zona nacional la fusion simbólica e ideológica se produjo a gran escala y con intensidad variable pero no menos intensa… A unos partidos « fascistizados » (la expresión, acertada, la acuño Ramiro Ledesma) corresponderian unos electorados igualmente fascistizados que lo llegarían a ser mucho mas (o del todo) con el estallido de la guerera civil española. Y la ilustración immejorable la ofrece esa imagen o más bien esa matriz fotografica –reproducida en un sin fin de fotos de periódico de los largos años del régimen de Franco- de manifestaciones, actos y ceremonias y solemnidades publicas, civiles como religiosas, con el telón de fondo siempre presente de muchedumbres, católicas por propia definición todas ellas, saludando (siempre) el brazo en alto, el saludo fascista (o fascistizado)… Los vascos nacionalistas que también eran católicos, no cuentan ya digo sino en confirmación de la regla, e incluso una actitud tan insólita igualmente, de católicismo antifascista militante (a partir solamente « grosso modo » de 1942) como la de Plinio Correa de Oliveira –el profesor Plinio -, a la que en este blog se habrá hecho ya alusión, fue bastante excepcional por no decir (casi) única en el seno del catolicismo…en el mundo (luso) hispánico por lo menos. Y sin duda que los motivos profundos que llevaron a aquella actitud al conjunto del catolicismo mundial se verían rodeadas hasta hoy de tabúes espesos e inviolables, a la medida sin duda del envite histórico e iedeológico que suponen o representan : y es por lo que ocultan o traicionan (a la vez) del conjunto de medias verdades…o para decirlo en crudo –sin eufemismos- del poso o del fondo de verdad, de verdades ca-to-li-cas, indesmentible y operante de una forma u otra en los totalitarismos vencidos tanto en el fascismo como en el nacional/socialissmo aleman incluso…
¿Malo todo él, conjunto de maldades sin mezcal de bien alguno, el nacionalsocialismo? «¿ Intrinsecamente perverso » (Divinis redemptoris) igual que el comunismo ateo; tal y como se propagó en la grey universal –y en España no digamos…- a seguir al concilio vaticano segundo? En materia de arte, del arte que floreció en Alemania durante los años del régimen nazi hay que atreverse a decir ya –al calor de esta polémica iconoclasta que estamos viviendo- que las artes plásticas del periodo nazi marcaron una ruptura neta, liberadora, con la iconoclasia rampante que destilaba el arte contemporáneo al nacer -por vuelta de la primera guerra mundial y de la inmediata postguerra- en todas y casi todas sus tendencias, como acabó (ya queda dicho tambien) por denunciarlo en un memorable ensayo el maestro Ortega. El estatuario gigantesco que acabaría plagando plazas y calles y todo tipo de recintos y lugares públicos de la Alemania nazi al borde de la guerra seria más tarde denunciado y convicto de leso paganismo desde todas los cuadrantes y todas las esquinas; no estaba menos provisto de credenciales artísticas de una Europa barroca y renacentista (y no menos católica)…Pero el argumento «a contrario » irrebatible lo ofrecería el bombardeo (por su perversidad arquetípica) de Dresde, que fue un holocausto de inocentes –ancianos, mujeres y niños en su inmensa mayoría, como lo habrá demostrado en sus escritos el historiador británico David Irving-…y a su vez una hecatombe inconoclasta (como lo serían también en cierto modo los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki) : en Dresde precisamente, joya barroca a orillas del Elba, florón sin igual en suelo alemán de Contrarreforma (católica, y española…)…Una tragedia que vino sin duda a « enmurar » (aun mas, con razón) al papa Pio XII… en sus silencios… El papa Pio XII –es un hecho- no tenía en Econe, entre mis compañeros seminaristas, muy buena prensa. Sin duda en el fondo –algo que sólo vendría a calibrar mucho más tarde- por el tufo germanizante que –justificado o no- sentían en él, pero se le reprochaba en concreto algo que hoy se le alaba y elogia en cambio «urbi et orbe» –incluso entre sus detractores- y lo es la herencia doctrinal y disciplinar que le dejaría a la Iglesia institucional como legado, que iba a preparar de cierta manera el concilio y las reformas que de él se seguirían (es cierto): en materia de estudios bíblicos, en liturgia, en doctrina (en el tema –melindroso- de la evolución) o en muchas de sus directrices pastorales…. Toda una serie de trincheras de las que los católicos integristas franceses habían hecho su principal caballo de batalla, en torno a una revindicación primera e irrevocable, la defensa del misal de San Pio X –«codificado según el rito de San Pío V »- en el que se venían a requintar y a condensar siglos de tradición litúrgica (francesa, y galicana). La misa real de Henri Dumont, las piezas litúrgicas para órgano de Marc-Antoine Charpentier, los polifonistas barrocos (franceses solo, Couperin sobre todos ellos) en pleno auge del galicanismo en la Iglesia de Roma, en el « Grand Siècle » ; incluso la música romántica de Cesar Franck, belga (y francófono, o afrancesado) –en honor todos ellos a Econe cada domingo en el seminario d Econe cuando yo allí estuve- apenas unos botones de muestra en la lista larga de agravios (litúrgicos) que los integristas franceses le reprochaban a Pío XII… Pero Pío XII fue sobre todo el papa de la “guerra fría”, del no (« niet ») al comunismo (de Stalin), de la encíclica « Divini redemptoris », de la cruzada católica anti-comunista de la posguerra europea que salvó lo que salvarse podía…En Italia para comenzar, donde un partido comunista en pleno auge (de ferrea obediencia estaliniana) se aprestaba ya al asalto al poder; lo que pareció a punto de consumarse tras el atentado (fallido) contra Palmiro Togliatti, en el 48. ¿Y qué fue lo que lo impidió, lo que hizo « in extremis » que cambiasen las tornas, hasta el punto que el malherido líder comunista acabase sintiendose obligado a hacer aquel llamamiento tan dramático a través de las ondas radiofónicas («¡Italianos volveros a vuestras casas, todavía no ha llegado la hora! »)? A ciencia cierta no se sabe sin duda aun hoy y el tema permanece al alcance y merced de investigadores pero no es gratuito el afirmar que detrás del anticomunismo resuelto de una mayoria de italianos que acabaron oponiendo un dique salvador se encontró entonces no tanto el partido mayoritario llamado entonces a representarlos sino la Iglesia misma, la iglesia católica de Pío XII. Y lo que ocurrió en Italia se vería reflejado en otros países católicos o en el catolicismo de países oficialmente protestantes como lo fue el de los Estados Unidos. Catolicismo militante de conversiones (a la fe católica) del primado de los Estados Unidos, el cardenal Spelman bendiciendo las tropas norteamericanas a punto de embarque cuando la guerra de Corea… Y la misma actitud de firmeza y de intransigencia (anti/comunista) fue la suya también en lo que se llamoó« la Iglesia del silencio », de los paises católicos caídos en la órbita soviética de resultas del desenlace de la segunda guerra mundial o en virtud de los acuerdos de Yalta. El húngaro Miszendty, el ucraniano Slipy, el croata Stepinac, pudieron contar todos ellos con el apoyo y el respaldo sin fallas del Vaticano y de la santa/sede…(solo) hasta la muerte de Pío XII… Un argumento «a contrario» tal vez me oponga aqui algún experto o erudito en el tema, y lo es el pacto –o « protocolo » discreto –que denuncie siempre desde mi detencion en Fátima yo solo (casi) hasta hoy («vox clamantis in deserto»), que concluyó el primado de Polonia cardenal Stefan Wyszinski con el régimen comunista (estaliniano) en Polonia, firmado –pequeño detalle que no escapará a algunos de mis lectores- el 14 de Abril del 1950 (aniversario de la proclamación de la II República española…) Pero cabe decir de inmediato («sed contra») que fue algo que el primado polaco impuso –o le hizo tragar- a la Curia vaticana y de rebote al mismísimo Pío XII al socaire de una serie de medidas equívocas, de concesiones sospechosas que acabaron desembocando en el apartamiento de la curia y en el cese en sus funciones del sustituto en la secretaria de estado, monseñor Montini, futuro Pablo VI (algo que te explicaban con pelos y señales –y documentacion copiosísima acompañando) en el seminario de Econe de Monseñor Lefebvre, que sin duda sabía mucho de aquello… Comparaciones odiosas. La causa de beatificación del sucesor de Pío XII, Juan XXIII, incoada al mismo tiempo que la suya –el 18 de noviembre del 1965- hace ya que llegó a buen puerto en cambio, en el 2000 «annus horribilis» bajo el pontificado (interminable) del papa polaco. Juan XXIII, el “buen papa” Juan fue –dicho sea de entrada- bien acogido de españoles, (…/…). Juan XXXIII- hay que reconocerlo- trajo consigo una imágen de rejuvenecimiento inmortalizada en aquella frase de «abrid las puertas para que entre el viento fresco» lo cual suponía una dosis de autocrítica excepcionalmente osada (e inaudita) para la época (¿Por qué no hacían igual autocritica los demás, las demás iglesias ? ¿Por qué sobre todo no se preguntaria el papa Juan, eso precisamente, nunca ?). El «quid » -el pero- es que el aire, la atmósfera que se respiraba entonces en las relaciones internacionales, no estaba poco cargada de radioactividad como la vista retrospectiva tras medio siglo ya transcurrido as exige el reconocerlo…. Como quiera que fuese, al viento fresco del buen papa Juan (por las puertas de par en par) sucedería apenas una década más tarde -y ni siquiera- « el humo de Satanás » que con acentos tan patéticos denunciaría su sucesor el papa Pablo VI, en el interior de la iglesia «di Dio». Y es que la figura de Juan XXIII –beatificaciones aparte- permanece indisociada en la memoria de la de su sucesor Pablo VI (…).
(…/…) Pablo VI, ya lo he declarado hace poco en una estrevista pubicada en Religiondigital (en youtube) pasaria a la historia como un papa (legitimo)…de izquierdas, para muchos católicos españoles que lo sufrieron de una manera tan sufrida…y tan española a la vez (porque quisieron). (…/…)
Tampoco muchos católicos españoles parecieron recibirle tan bien como lo habían hecho con su predecesor, digamos que se las atragantaría desde el principio no poco; y otro chascarrillo que muchos recordaran hizo fortuna entonces, y era aquello que «a Montini lo habían hecho papa y a Franco papilla», en alusión al pasado político (conocido) del que había sido arzobispo de Milán hasta, antes de ser elegido papa, cuando la campaña internacional en contra del régimen con motivo del juicio y posterior ejecución del comunista Julian Grimau en la que se habia visto asociado (por su pedido de indulto) para nadie era un secreto –y no pretendo escandalizar a nadie aquí- que el candidato del régimen español lo fue entonces el cardenal Siri, arzobispo de Génova, representante del ala derecha del cónclave como también del concilio en curso entonces (a quien se prestaba el propósito de suspender por las buenas la marcha de la asamblea en cuanto que resultase elegido…) Ciertos lobbies pujantes (judíos) se oponen de siempre como de todos es sabido a la beatificación de Pio XII –y algunas personalidades concidas entre ellos incluso- y para llevar a buen fin hasta el final su designio no dudarán en tener bien preparadas sus baterias para cuando llegue el momento decisivo, apuntando todas ellas sin pestañear lo mas mínimo hacia la figura –y la persona- de Benedicto XVI, y sobre todo hacia su pasado controvertido, en concreto a su militancia de muy jóven en las filas de las Juventudes Hitlerianas, grabada al agua fuerte, «in aeternum », en una foto celebre. Y aquí es donde cobran actualidad las palabras -proféticas pese a su estilo oscuro y siblino- de Carlos Lus Alvarez («Candido») a las que aludí antes. ¿Le vencerá, se dejará sepultar una vez más Benedicto XVI y con él el catolicismo a escala del planeta- por ese pesado sentimiento de culpa que acompaña a los católicos del mundo entero –con pocas excepciones- desde el final de la Segunda Guerra Mundial en relación con el nacional/socialismo? Benedicto XVI dicho sea de entrada no tiene por que sentirse culpable de nada. Por muchisismas razones históricas, ideológicas, doctrinales, morales de todo tipo, pero sobre todo porque él también tiene sus valedores, como los demás tenemos los nuestros (y como yo tengo los míos). Y en su caso concreto Bendicto XVI cuenta con unos abogados, valedores -en lo universal-, ante lo Alto y ante la Historia, él que sirvió de adolescente en la defensa anti-aerea al final de la guerra… Y lo son las víctimas inocentes de Dresde y de todos los bombardeos salvajes de objetivos y blancos civiles durante la II Guerra Mundial por cuenta de la democracia, en Alemania, y no sólo…En Bélgica también por ejemplo. En zona flamenca sobre todo, -como dejó testimonio de ello, lo más crudo y estremecedor- la obra narrativa de Hugo Claus, el más grande escritor belga flamenco contemporáneo; pero también (pequeño detalle… todo, menos trivial) el saldo mortífero de cerca de doscientas cincuenta victimas civiles de un bombardeo «por error» de la aviación aliada junto a la estación ferroviaria de Etterbeek (de cercanias), en el centro de Bruselas…. La beatificacion de Pío XII: piedra de escándalo y envite supremo (de órdago a la grande) para el pontificado actual. De su desenlace dependerá la actitud de muchos católicos sin duda hacia el pontificado actual y también –apuesto- la suerte del pontificado… ¿Batalla perdida de antemano (como siempre en esos casos…)?: gran ocasión más bien al alcance de la mano, al tiempo. Ordalía (grande) como quiera que sea en el campo sagrado de la memoria… (Dresde, 13 de Febrero del 45: holocausto de inocentes y hecatombe iconoclasta. Sus víctimas todas ellas, se yerguen hoy de oráculos de la Memoria y de valedores –en lo universal, todas ellas- del papa alemán, Benedicto XVI)

llega la CENSURA y nos manda callar

11 septiembre 2008

Resulta irónico y muy significativo que en los blogs independientes que tienen la valentía de denunciar los abusos y debilidades de los gobiernos “democráticos” a la vez que tratan de que la gente tome conciencia de lo que llaman la invasión islamista estén siendo silenciados, perseguidos, acosados por los poderes políticos. De nada les sirve que proclamen que son no sólo acérrimos enemigos de cualquier ideología totalitaria tipo hitlerismo, de nada les vale que se manifiesten adalides de la causa israelita e incluso que se declaren projudíos sin condiciones: son censurados bajo la sospecha o acusación de que promueven el único delito de opinión que existe: “racismo”, palabra tabú … y  algunos poderes quieren erradicar de los diccionarios incluso la palabra “raza”.

Este comentario viene a cuento de una información aparecida en Eurabian News:

“Comprobé que mi blog sigue estando censurado en

 

el CAPI de la Comunidad

de Madrid. Las derechas tienen un sentido especial  para despreciar a sus

simpatizantes“, escribe AMDG.

 

Añade que han sido filtradas por Canguro.net  los blogs siguientes:

www.noticiasdeeurabia.wordpress.com

www.yahel.wordpress.com

http://alianzacivilizaciones.blogspot.com/ 

 

 

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