Archive for the ‘FAMILIA’ Category

Dimorfismo sexual y pensamiento histérico

3 abril 2017

Lo característico de la sexualidad es la división entre individuos en dos sexos, cada uno con una tarea reproductiva distinta y complementaria. Por qué es así en todos los animales superiores (y en insectos, aves, plantas…) resulta un tanto misterioso, así como la gran variedad de conductas sexuales, a veces acompañadas de muerte. La diferencia no se limita a los órganos genitales, sino que  tiene un alcance incomparablemente mayor. Esto es también misterioso, pues no parece haber razón discernible para que ambos sexos no fueran idénticos excepto en los órganos sexuales, pero la complementariedad reproductiva  se refleja también  en un dimorfismo sexual más o menos intenso, es decir, cada sexo tiene rasgos físicos diferentes no limitados a sus órganos  reproductores.

 Este dimorfismo se halla especialmente acentuado en el ser humano, probablemente más que en cualquier otro mamífero, y no solo en el tamaño sino, más aún en las formas corporales.  Así, es difícil distinguir a simple vista, sin mirar los órganos sexuales, a un perro de una perra, un conejo de una coneja, un caballo de una yegua, incluso un mono de una mona, etc. ; pero en el ser humano la diferencia salta inmediatamente a la vista en las formas, la voz, la suavidad del rostro, etc.   Y en lo no visible, diferencias también fuertes se  presentan en el cerebro, hasta las misma células.   El cuerpo masculino, más musculado,  parece diseñado  para el esfuerzo y la lucha, y su psicología acorde con ello; sus órganos sexuales son exteriores, mientras que los femeninos son interiores y moldean el conjunto del cuerpo,  orientado claramente hacia la maternidad. Ambos sexos se sienten normalmente contentos de sus peculiadirdades y encuentran en estas diferencias un fuerte motivo de atracción, de modo que aquellos individuos con una feminidad o masculinidad físicas poco acentuadas resultan generalmente menos atractivos para el sexo opuesto.

Por otra parte, normalmente varones y mujeres tienden a reforzar  aún más el dimorfismo por medios culturales como los adornos, maquillajes o el atuendo, que en la mujer suele tener un carácter más obviamente sexual y en el varón más profesional, por así decir.  Estas son tendencias muy intensas, y basta notar cómo desde los tiempos más remotos, los adornos femeninos han constituido una industria importante y objeto de comercio en todas las culturas.  A menudo se insiste en que, fuera del dimorfismo puramente físico, las demás diferencias son culturales, en el sentido de que son arbitrarias y podrían cambiarse radicalmente. Sin embargo lo “cultural” es precisamente lo propiamente humano y,  aunque admita muchas variantes, nunca son en lo esencial arbitrarias y siempre tienen una base biológica, vulnerar la cual resulta peligroso. Cabría hacer una analogía con el cuerpo humano, capaz de realizar, si se entrena, los movimientos y piruetas más complicados, como vemos en ciertos deportes, bailes y acrobacias; pero si esos movimientos no se adaptan a la estructura del cuerpo, causan lesiones graves.

Las diferencias  no se limitan, desde luego, a lo físico. En el ser humano son muy agudas en el terreno psíquico y temperamental, como es fácil comprobar. Por ejemplo, existen géneros artísticos casi exclusivamente femeninos como las novelas rosa, las películas “de llorar”, las publicaciones “de cotilleo”, etc., que a la mayoría de los varones les resultan indiferentes. En cambio la pornografía, que tanta atención suscita entre los varones, atrae muy poco a las mujeres, pese a las constantes presiones actuales por crear ahí otra “igualdad” ficticia. El amor es bastante más importante para las mujeres, cuyo lenguaje habitual está lleno de expresiones cariñosas (“cariño”, “corazón”, “tesoro”, “vida”, “cielo”, etc.) un tanto extrañas a los varones. Así como el peligro de los hombres es la brutalidad, el de las mujeres es la cursilería (acabo de volver a ver la película “Coge el dinero y corre”, donde se expresan bien estas diferencias básicas de actitud). Estos son solo algunos pequeños ejemplos, pues el tema podría extenderse mucho. Y no se trata de invenciones “culturales” en el sentido de arbitrariasm que suele dárseles actualmente, pues se presentan clarísimamente en la infancia más infantil, como puede observarse en cualquier colegio o guardería.

El cuerpo y la psicología femeninas tienen relación intensa con la maternidad, el aspecto más importante de la reproducción, es decir, de la supervivencia de la especie. También la maternidad en el ser humano difiere profundamente de la de los animales, en los cuales su función acaba pronto con el amamantamiento. El ser humano madura muy lentamente, y para valerse por sí mismo exige, salvo condiciones anormales, al menos quince años, incluso dieciocho (en la actualidad muchos se quejan de que llega a los treinta). Durante este período es la madre el principal elemento educador, y en todas las sociedades la madre es el centro y principal encargada del hogar, aunque la autoridad fnal recaiga sobre el padre. Dado que el embarazo y la cría de los hijos, en especial cuando son pequeños, implica una indefensión profunda –aunque no invencible si la sociedad ayuda de algún modo–, el varón aparece como la defensa exterior del hogar. Y así lo consideran de modo casi instintivo la mujer y el propio hombre. Este, por lo común, muestra menos interés en el hogar mismo y la crianza de los hijos, su conducta se orienta más hacia el exterior, y sus valores difieren también considerablemente. De la función maternal derivan sin duda otras características psicológicas como la delicadeza, gracia, ternura, generosidad, tensión amorosa, compasión o empatía, claramente más pronunciadas en la mujer que en el hombre

El hecho de que la actividad sexual no tenga en la mayoría de los casos una intención reproductora no anula lo anterior, sino que lo confirma. Por alguna razón,  doña Naturaleza ha hecho con la sexualidad un derroche de energías muy poco económico. Así, los órganos masculinos no producen un solo espermatozoide para fundirse con el óvulo, sino millones de ellos, aunque solo uno logre su objeto y los demás se pierdan. De los encuentros sexuales con intención reproductora, solo alguno lo logra, y la pareja no sabe normalmente cuál ha sido.  Además, la naturaleza — llamémosla así, aun cuando no sepamos qué quiere decir la palabra exactamente– ha rodeado el acto sexual de un “aparato de placer” aparentemente no funcional, que impulsa a él a la gente, de modo que muy a menudo produce el embarazo, incluso involuntario o peor aún, indeseado. La necesidad de la especie obra así a través de los individuos, por encima de los designios conscientes de estos. El impulso de la especie a reproducirse es misterioso en dos sentidos: por su tenacidad y complicados recursos, y por el empeño mismo. En todas las especies se trata de un impulso imperioso, tenga éxito o no, a mantenerse en el mundo.

En la actualidad se extiende por el mundo una ideología evidentemente perturbada, que pretende llevar la igualdad, más allá de la igualdad ante la ley, a todos los terrenos., destruyendo la coplementariedad.  Para ello ejerce una presión psicológica y política tremenda, de tipo totalitario,  tratando  de presentar como normales las taras o defectos en la sexualidad (que se producen en todas las funciones humanas), al mismo tiempo que persigue y desacredita la maternidad  como un mal y el aborto como un derecho (los derechos deben ser practicados); un derecho de la madre al margen del padre, como si este no tuviera la menor relación. Algunas corrientes ideológicas consideran al ser humano como un cáncer de la naturaleza, perturbador de la buena ecología. Y no faltan ya quienes propugnan  la extinción indolora de la especie humana mediante un pacto de renuncia a los hijos. Algo técnicamente posible mediante la esterilización masiva de las mujeres o de los hombres, por ejemplo. Un tipo de pensamiento claramente histérico, que intenta imponerse por medios asimismo histéricos (como inventando “delitos de odio”, con la pretensión de penalizar hasta los sentimientos). Pues aquí entramos en el terreno típicamente humano de la moral y el “pecado original” que lo ha conformado, alejándolo del instinto. Según el mito cristiano, Dios ha dado al hombre libre albedrío, que podría llevarlo incluso a la autoextinción por una vía o por otra.

 

Dimorfismo sexual (la letra también tiene ese carácter: el cosaco cabalgará hacia el Danubio — símbolo de una probable muerte– y la mujer quiere disuadirlo, en vano. La sonrisa de la cantante aunque encantadora, choca un poco con la letra)  https://www.youtube.com/watch?v=dqCA-s91TUU

 

  Unas palabras de Doris Lessing al respecto: “Es una de las cosas que recriminé al movimiento feminista. Ellas trataban a las mujeres que decidían tener hijos como si fueran ciudadanas de segunda clase (…) Aunque puede que se le haya escapado un detalle: que las mujeres no parecen tener gran prisa por meterse en política, o en la gran empresa. Me pregunto por qué (…) El banco Natwest tenía un proyecto para promocionar a las mujeres dentro del propio banco y descubrió que solo le interesaba a una parte muy pequeña de las empleadas. Les brindaron cursillos especiales y cosas por el estilo, pero, en general, las mujeres no querían competir. En cambio, lo que sí deseaban era casarse y tener familia (…) a excepción de una minoría. Y aquello me resultó sumamente interesante porque, a pesar de tanto movimiento feminista, esto es todavía lo que parece que la mayoría de las mujeres quiere. Y no veo por qué no (…) Me parece que no es justo que reciban críticas por pensar así (…) Que yo sepa, a Simone de Beauvoir nunca le gustó ser mujer. No le gustaba serlo y siempre se estaba quejando de ello. A mí no me parece nada terrible. Tiene sus ventajas. Y de todas maneras, ¿qué puedes hacer? Lo que me asombra es que noto cierto tono de queja en lo que dice. ¿A quién dirigía sus quejas? ¿A la naturaleza?”

 

 

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FUENTE:

http://gaceta.es/pio-moa/dimorfismo-sexual-pensamiento-histerico-02042017-2116

 

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17 blogs interesssantes

10 octubre 2015

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….¿SEXUAL…FOBIA?…ó la guerra a la sexualidad natural…

12 septiembre 2013

Parece evidente que si la Naturaleza ha hecho que la procreación parta de la unión sexual entre
varón y hembra, cualquier actividad sexual que no implique la libre y placentera unión de machos con hembras es, cuanto menos, de carácter excepcional ó anormal, es decir ajeno al plan biológico.
Dada la actualidad que tiene la proliferación de propaganda mediática de fuerzas que pretenden imponer como conducta sexual normal las relaciones entre personas del mismo sexo e incluso entre adultos y niños, es interesante reproducir un reportaje que hemos encontrado en la Red y que se titula “ES CUENTO VIEJO”.
La fuente es: http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/politica/cuento-viejo-20130827

EXUALIDAD ENTRE NIÑOS Y ADULTOS
Es cuento viejo
7 COMENTARIOS FERNANDO PAZ

El semanario alemán ‘Der Spiegel’ publicaba hace una semana una serie de informaciones que ligaban a Los Verdes con organizaciones pedófilas que intentaron legalizar la sexualidad libre con menores. De hecho, en 1985, en un congreso del partidose aprobó la sexualidad “no violenta” entre adultos y niños. Los políticos de esta formación han tratado de echar tierra sobre el asunto, pero la verdad es que, más que una historia del pasado, este es el relato de unos antecedentes.
Los años setenta vieron el despliegue de ciertas ideas que, durante décadas, habían venido circulando hasta entonces únicamente en ambientes restringidos del progresismo marginal. Fueron años en los que las propuestas radicales de los que más tarde serían consagrados como “ideólogos de género” empezaron a abrirse paso -de acuerdo a una estrategia muy eficaz- entre la opinión pública. Enfocados como “extensión de derechos”, pocos se atrevieron a cuestionar el reconocimiento legal de asuntos como la homosexualidad o el aborto.
Después de los grandes temas sexuales, la normalización de la pederastia fue el lógico corolario del Mayo francés y su pansexualismo. Liberados de ese prejuicio burgués en que dieron en considerar la conciencia, proclamaron la sola validez de la voluntad humana como norma. Resurgieron los fantasmas de Reich y de Kinsey: la promiscuidad y la homosexualidad pasaron a ser prácticas plenamente admitidas y habituales -que desde entonces han venido obteniendo un innegable reconocimiento social- y la pedofilia debía ser reivindicada como “actividad natural, reprimida por dos mil años de cultura judeocristiana”, ya que era, junto al incesto, el último tabú.
Los sumos sacerdotes del sanedrín progre comenzaron su campaña de agitación, y aquello no quedó en una mera consideración académica: en enero de 1977, Le Monde mostraba su indignación porque tres hombres habían sido condenados a una prisión “excesivamente larga” por haber mantenido relaciones con menores a los que, además, habían fotografiado. El artículo era una suerte de manifiesto pedófilo, firmado por los intelectuales comprometidos más destacados de Francia: Louis Aragon, Sartre, Beauvoir, Barthes, Jack Lang y Glucksmann entre otros. Los abajofirmantes –cuyas opiniones disfrutaban de una singular aura de respetabilidad- eran considerados como parte del patrimonio nacional francés, de modo que no fue desdeñable su efecto sobre la opinión pública.
Pero la campaña no había hecho más que empezar. Cuatro meses más tarde, dirigieron una petición al parlamento francés pidiendo la derogación del concepto de minoría de edad sexual y la despenalización de las relaciones sexuales con menores hasta los 15 años. Esta vez, a los habituales, se les sumaban otros tres intelectuales de peso como eran Michel Foucault, Jacques Derrida y Louis Althusser. Y además, el líder homosexual Guy Hocquenghem, el escritor Philip Sollers y la pediatra Francoise Dolto.
Frente de liberación de pedófilos
Por esas mismas fechas de 1977, el diario de izquierdas “Liberation” publicaba un artículo en el que daba cuenta de la formación del FLIP (Frente de Liberación de los Pedófilos). En dicha información, no ocultaba su simpatía por los miembros de la organización, protagonistas de lo que la prensa progresista consideraba “la aventura pedófila”. Y en 1981, el propio “Liberation” llegaría a ceder sus páginas para que un pederasta relatase sus actos sexuales con una criatura de apenas cinco años. “Mimosos infantiles”, se permitió titular, regocijado.
Con anterioridad, en la propia Francia, uno de los líderes de la revuelta estudiantil sesentayochista, Daniel Cohn-Bendit, no había sentido ninguna restricción a la hora de publicar alguna de sus hazañas en este terreno. En su obra Le Grand Bazar, de 1975, escribió acerca de la época en la que trabajó en una guardería: “Muchas veces me ocurrió que algunos chavales abrían mi bragueta y comenzaban a hacerme cosquillas. Yo reaccionaba de manera distinta según las circunstancias, pero su deseo me planteaba un problema. Les preguntaba: ‘¿Por qué no jugáis juntos, entre vosotros? ¿Por qué me habéis elegido a mí y no a los otros chavales?’ Pero si ellos insistían, yo les acariciaba”.
Entre tanto, durante aquellos años, en las filas del feminismo radical comenzó a abrirse paso la idea de que, junto a la liberación de la mujer, había que propiciar la de los homosexuales y los niños. Ambos grupos eran víctimas por igual de los varones heterosexuales y del patriarcado: todos juntos, podrían derribar la sociedad tradicional.
Los niños podían no sólo ser aliados en la lucha por la liberación del macho, sino incluso compañeros de juegos sexuales que reemplazaran a los varones adultos (Simone de Beauvoir había mantenido un par de relaciones lésbicas con menores en las que, al menos en uno de los casos, veía un sustitutivo de sus patéticos fracasos sentimentales con Sartre). Y una de las feministas más destacadas, y reverenciada desde hace cuarenta años por los grupos radicales, Kate Millet, escribió que “puede existir tanto una relación erótica entre un hombre y un niño como entre una niña y una mujer mayor”. En su particular y orwelliano lenguaje, este tipo de relaciones recibe la denominación de “relaciones intergeneracionales no explotadoras”.
Casi por las mismas fechas, mediados los setenta, el Libro rojo del cole, traducción de una obra danesa elaborada desde una óptica marxista declarada, reputaba comprensivamente como “hombres faltos de amor” a los pederastas. Tan indulgente consideración se mantenía aún un lustro más tarde cuando, refiriéndose a un pederasta francés, la prensa de izquierdas se deshacía en efusiones sentimentales: “cuando Benoît habla de los niños, sus ojos de pastor griego se preñan de ternura” (Liberation, 20-junio-1981).
En Alemania, en abril de 2010, salieron a la luz los escándalos de la muy laica y progresista escuela de Odenwald -escuela elitista ligada a la Unesco- que ha puesto de manifiesto el terrible daño derivado de esta liberación infantil; el relato de los hechos ha revelado prácticas sádicas, abusos de todo género y humillaciones y vejaciones continuas a los alumnos que comenzaron a fines de lo sesenta y se extendieron durante al menos dos décadas. Aunque el gobierno del land de Hesse -una coalición de izquierdas entre los socialistas y los verdes- tuvo conocimiento de los hechos desde 1998, no abrió investigación alguna a la espera de que el asunto no trascendiera. Probablemente lo estimaron apenas censurable, tal y como la revista berlinesa Zittu- de orientación radicalmente progresista- defendía a fines de 1979: “Amor con niños ¿se puede?” Como minorías perseguidas, los medios de izquierda consideraron a los pedófilos víctimas del sistema capitalista. Y quienes gobernaban en Hesse eran los mismos que alentaban tales prácticas, como ahora publica Der Spiegel.
Guarderías sexuales

En la Alemania de los setenta, se crearon guarderías en las que se pretendía que los niños fueran titulares de derechos sexuales. Se iniciaba a los niños para mantener relaciones entre ellos, y se debatió la posibilidad de que los adultos tuvieran acceso sexual a los niños. El libro de cabecera de estos progresistas era “La Revolución en la Educación”, en el que se podían leer cosas como que “la deserotización de la vida de familia, desde la prohibición de la vida sexual entre niños hasta el tabú del incesto, es funcional para la preparación del tratamiento hostil del placer sexual en la escuela y la consecuente deshumanización y sumisión del sistema laboral.”
La erotización de dicha vida en familia y la superación del tabú del incesto fueron entusiásticamente apoyadas por el conocido izquierdista Reinhard Röhl, editor de la revista Konkret, más tarde acusado por su propia hija, Anja, de haber abusado de ella cuando tenía entre 5 y 14 años.
No se puede ocultar la presión que el lobby gay ha efectuado a fin de conseguir una rebaja de la edad de aprobación legal para las relaciones homosexuales. En el Reino Unido consiguieron que la administración laborista disminuyese dicha edad hasta los 16 años. En los Estados Unidos, la organización pedófila NAMBLA es sencillamente una rama del movimiento homosexual que reivindica la pedofilia como consecuencia de la exigencia de que los gays no sufran restricciones (y, por tanto, que la edad tampoco lo sea).
En España, Jaime Mendía, portavoz de la Coordinadora Vasca para el Día del Orgullo Gay en el año 2008, declaró al diario “El Mundo”: “Todas las personas tienen que tener derecho a disfrutar de la sexualidad, también un niño de ocho añitos (…) Las relaciones intergeneracionales cada día están más perseguidas penal y socialmente, despertándonos un día sí y otro también con más que dudosos éxitos policiales… cuando una persona tiene algún tipo de relación con cualquier persona, aunque sean menores, no tiene por qué hacer daño a nadie”.
En ocasiones, confiados en la cada vez mayor impunidad de la que gozan, no se resisten al sarcasmo. Así, Jorge Corsi, psicólogo procesado en Argentina por pederastia, jugando con los tradicionales roles de la infancia en familia, sentencia que “si el niño debe respeto y obediencia a los mayores, cuando un mayor propone a un niño una actividad sexual, lo que corresponde es que el niño acepte, obedezca y respete”.
Cada día, de un modo casi imperceptible, se va incorporando al debate una tímida, aunque creciente, actitud de comprensión hacia la pedofilia. El 1 de diciembre de 2010, el diario “El País” publicaba un artículo del catedrático de Filosofía de la Universidad de Barcelona, Manuel Cruz, en el que se leían las siguientes reflexiones: “La referencia a la pederastia en el contexto de los debates acerca de la sexualidad en nuestra sociedad parece jugar un papel análogo al que desempeña Auschwitz en las discusiones éticas contemporáneas (…) es obvio que hoy ya no se sataniza sin más el sexo, pero sí parecen estas siendo satanizadas lo que se consideran formas desviadas del mismo”. Y concluye, pleno de lógica: “Desviadas, por cierto ¿respecto a qué?”
Actualizada la pedofilia como no lo estaba desde hacía mucho tiempo, la denuncia de Der Spiegel no es sólo, por tanto, una vieja historia de progres.
TEMAS RELACIONADOS: Políticarevista epoca
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Nota de TRESMONTES:
También es interesante esta información:
http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/internacional/origenes-pedofilos-los-verdes-alemanes-20130817
Daniel_Cohn-Bendit
http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/sociedad/cuando-izquierda-era-pederasta#comments

Diez lecciones de etnopolítica

2 diciembre 2012

etnopolitica-300x214Guillaume Faye.- Cuando sobre un territorio dado en cualquier parte del mundo, desde que el homo sapiens ha emergido del phylum de la línea antropoide, una tribu, una raza, una nación, una etnia procrea menos hijos sobre su territorio nativo que un grupo concurrente, el primero desaparece de ese territorio y el territorio cambia de propietario. La tierra no pertenece más que a los que la invaden, la pueblan y la sumergen demográficamente. El derecho de ocupación del suelo nunca podrá ser más abstracto, “moral” o bien “histórico”; está indefectiblemente ligado a la realidad biológica del poblamiento, por lo tanto a la fecundidad femenina.

Ciertamente la geopolítica es muy importante porque tiene en cuenta la noción geográfica de “tierra”, de patria geográfica, en la esfera histórica y política. Sin embargo, es insuficiente: es necesario añadirle la noción etnopolítica que introduce la noción de “pueblo”, en el sentido de grupo antropológico creador de una cultura. Porque son los hombres concretos quienes hacen la historia. Y los hombres, partes integrantes de la vida, están gobernados por las leyes de la biología, aun más desiguales y creadoras de diferencias que las de la geografía.

Pero son pocos los pensadores, los intelectuales, los sociólogos, los políticos, los geopolíticos, los economistas perdidos en las nubes de la abstracción, en el ideal de una eternidad histórica fijada, los que se preocupan de las realidades básicas biológicas y demográficas. Se diserta sobre Alemania, España, Francia, Bélgica, Holanda, Serbia, Italia, Portugal, Gran Bretaña, Rusia y la Europa que nos engloba a todos como si fueran realidades eternas. Pero éstas desaparecerán a toda velocidad (y para siempre) si su natalidad continúa cayendo y si las prolíficas poblaciones llegadas del Tercer Mundo continúan poblándolas ante la indiferencia y la inconsciencia general, reemplazando a los pobladores autóctonos por los suyos. En una sola generación, Kosovo y Macedonia han dejado de ser países eslavos y ortodoxos para convertirse en musulmanes a causa del diferencial demográfico (5 niños por familia por un lado, uno solo por el otro). Si nada cambia, del hecho de la inmigración y de este diferencial de natalidad, del hundimiento de la demografía autóctona europea, pero también del mestizaje, muchos países de Europa occidental (entre ellos: Francia, Bélgica, Italia, España, Alemania, Países Bajos, etc…) ya no serán mayoritariamente ni de raza blanca ni de tradición europea mucho antes de la mitad de este siglo. Es inútil decir que ya no se podrá seguir hablando de Francia, de Alemania, ni tampoco de Europa. Esas entidades habrán desaparecido en el abismo de la Historia. Nuestros contemporáneos parecen completamente ciegos antes este cataclismo histórico que no tienen parangón en toda la historia de los pueblos europeos.

Cuando España fue conquistada por los moros, la fecundidad de los españoles de origen permaneció fuerte y las mezclas fueron raras, esto permitió la Reconquista. Cuando el Imperio romano se hundió, mientras que poblaciones alógenas venidas de Oriente habían entrado masivamente en sus muros, la civilización europea pudo continuar gracias a la reserva demográfica dinámica de celtas y germanos. Hoy no hay nada parecido. Todos los países de Europa tienen actualmente un déficit demográfico, y más de la mitad de entre ellos es presa de una inmigración de asentamiento por poblaciones extra-europeas, musulmanas en un 80%. El resultado de este proceso, es la desaparición pura y simple de la civilización europea multimilenaria. Porque toda civilización reposa sobre una base bio-antropológica y genética, y no sobre una “cultura pura”. Frente a ese peligro, ningún gobierno europeo afronta una política natalista a favor de los autóctonos, ninguno busca seriamente limitar le invasión migratoria, pero todos tienen un enemigo común: el racismo. Como en la totalitaria URSS, en la neo-totalitaria Europa, las palabras tienen un significado oficial diferente del sentido común. El delito de “racismo” es el de defender la propia identidad, el derecho a la perpetuación biológica. Dicho de otra forma, los pueblos europeos, en todo caso sus elites, se vuelven culpables de un suicidio, de un auto-genocidio.

De estas consideraciones, se derivan diez lecciones:

1- Un territorio pertenece a quien lo puebla, el derecho del primer ocupante es una quimera.

2- La mayor potencia militar invasora es mucho menos peligrosa que la inmigración pacífica de poblaciones con una fuerte fecundidad. La mayor fuerza de resistencia de un pueblo ante una ocupación o una invasión es su fecundidad.

3- La potencia cultural, económica y tecnológica no tienen ninguna eficacia a largo plazo si no se apoya en un dinamismo demográfico y en una población joven.

4- La esencia de un pueblo, de su cultura, de su identidad, de su ser reside en la persistencia de su homogeneidad biológica, en sus genes. La cultura no es más que una superestructura.

5- La cultura de un pueblo –como agregado biológico y genético- no puede transmitirse a otro sin una radical metamorfosis.

6- El poder histórico de una civilización reposa, como condición necesaria, sobre el dinamismo demográfico de su núcleo antropológico.

7- Le desigualdad entre los pueblos no se explica por factores ambientales (recursos naturales, clima, topografía) ni por los avatares históricas, sino por su propia capacidad genética.

8- Las cualidades genéticas y biológicas no son suficientes: un pueblo puede hundirse interiormente y rehusar a reproducirse por declive del querer vivir, y dejarse dominar por pueblos menos dotados.

9- Sin embargo, la historia está abierta: no es un largo río tranquilo. Los europeos pertenecen a una civilización metamórfica, que hasta el presente siempre se ha regenerado, como el Fénix que renace de sus cenizas. El pesimismo, como el fatalismo, son siempre malas respuestas a los problemas reales.

10- La solución a los problemas que hoy afrontamos no podrá encontrase más que en una inversión de los valores dominantes y en la selección, en el seno del abanico extremadamente rico de la cultura europea, de una moral que tendrá que ver más con el platonismo que con los preceptos cristianos. La razón contra la compasión.

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Cantemos al Amor de los Amores

6 enero 2011

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via fuegofrío es Y R A N I A

RELECTURA DE “LA GRAN NACIÓN” DE JEAN THIRIART (via Jean Thiriart)

16 noviembre 2010

un libro que deberían leer todos los europeos del Continente y también los de ulttramar…es decir,
las personas que siendo de ascendencia europea viven en América, Oceanía, Africa o Asia

POR UNA EUROPA LIBRE RELECTURA DE “LA GRAN NACIÓN” DE JEAN THIRIART de Adriano Scianca de Orion 236, mayo 2004; y la Nazione Eurasia diciembre 2004 La cultura no conformista europea posterior a 1945 presenta pocas figuras verdaderamente fundamentales. Una de éstas es seguramente Jean Thiriart, distinguido padre del europeismo nacional revolucionario. Thiriart ha contribuido de forma esencial en la formulación de los temas centrales de nuestra vis … Read More

via Jean Thiriart

fuerte, débil; rico, pobre; bueno, malo; bello, feo; verdad, mentira; alto, bajo,…etc

9 mayo 2010

En estas dualidades, no por casualidad, la cualidad preferente se enuncia en primer lugar… Con relación a esta

serie de valores opuestos, me hizo gracia oir, en una ocasión, una máxima que –apócrifamente– se atribuyó a Jesucristo:

“Amad a los pobres, pero casaros con los ricos”….

En relación con estas consideraciones creo que vale la pena leer lo que hoy copio del excelente blog qbitácora:


DEBILIDAD Y MALDAD

Introducción.

El cristianismo produjo una involución de la moral natural existente antes del cristianismo. Con el cristianismo, el débil pasó a ser el bueno, y el fuerte pasó a ser el malo, por lo que al débil hay que compadecerlo y ayudarlo. Es cierto que el débil probablemente sufre más que el fuerte, pero eso no quiere decir que sea mejor o más bueno. Sobre esa primera lluvia que fue el cristianismo, vino luego la segunda lluvia, que llovió sobre mojado: el progresismo, reforzando esta perniciosa involución moral, con sus subideologías, como el feminismo

Voy a demostrar que la verdad y la realidad es justo la contraria: El débil es más malo que el fuerte:

  • La debilidad es el mayor pecado en la moral natural, como expliqué en “Moral natural contra moral artificial”.
  • La debilidad ya es en sí misma una carencia de virtudes. Por lo tanto:
  • La debilidad implica subterfugios de comportamiento (trampas).

Esta maldad está disfrazada de pasividad y tranquilidad, con lo que tiende a confundirse con bondad. Gran error. No hay que confundir la pasividad con la bondad, ni la violencia con la maldad.

Resumiendo: La gente es mala por naturaleza.


1. Defectos morales.

Al fuerte le basta emplear sus virtudes para enfrentar a los débiles y a los problemas.

Por el contrario, el débil, debido a su debilidad y siendo conocedor de ella, necesita echar mano de todos los recursos posibles en su favor para enfrentar a los que son más fuertes que él. Esto incluye todo tipo de trucos y sucias argucias.

Un buen ejemplo es la película Ben-Hur, en la que el protagonista confía en sí mismo y en su habilidad, por lo que participa en la carrera sin preocuparse de sus rivales. Por el contrario, Masala, al saberse inferior, usa trampas para ganar la carrera, como azotar a Ben-Hur, o destruirle la rueda de su carro con un mecanismo erosionador.

La debilidad va por tanto, asociada a la maldad, y el débil acumula toda clase de defectos morales. Veamos algunos de ellos:

a) Envidia.

El débil envidia al fuerte sus capacidades y sus éxitos.

La envidia es muy mala. Suele enmascararse de muchas maneras distintas y causar toda clase de perjuicios.

Recuerdo haber encontrado gente de ideología comunista que reconocía que el motivo era el ser pobres, y que si fueran ricos no tendrían esa ideología. Además de no entender la auténtica naturaleza del comunismo, confirmando así su mediocridad, demostraban que los motivos que les mueven no son idealistas sino egoístamente interesados, por envidia.

b) Rencor y resentimiento.

Los fracasos del débil ante el fuerte generan en el débil rencor y resentimiento, es decir, odio. Y el odio es un motor muy potente para producir toda clase de maldades.

c) Hipocresía.

Siendo el débil poseedor de defectos como la envidia y el resentimiento, debe enmascararlos, para no quedar al descubierto, y también, para no quedar al descubierto cuando planea alguna maldad.

d) Victimismo.

El victimismo sirve para intentar generar en los demás compasión, y como consecuencia de ella, ser ayudado y obtener así algún tipo de ventaja.

También sirve para que el que gobierna finja estar oprimido, y así disimular su gobierno sin que se le eche en cara. Ver el artículo “Victimismo”, con ejemplos en la política y el fútbol.

e) Borreguismo.

La debilidad del individuo, física o intelectual, hace que use como estrategia de supervivencia renunciar a su libertad, independencia de pensamiento, etc., e imitar en todo al rebaño en el que se integra. Por medio de la cantidad, de hacer bulto, de ser muchos, pretende compensar la falta de calidad.

El borreguismo es un comportamiento extraordinariamente perjudicial y dañino en todo tipo de cosas, como muchas veces he comentado, y más que lo haré. Por ejemplo, el borrego es capaz de negar las cosas más obvias con tal de no contradecir la opinión generalizada del rebaño, y es capaz de marchar al matadero con tal de ir junto a los demás borregos.

El borreguismo de la gente ha ido en aumento en la especie humana con el paso de los siglos, según el animal humano se iba “modernizando” más, y por lo tanto, se iba apartando cada vez más de la moral natural, y se iba volviendo cada vez más débil. No ha habido “progreso”. Eso es un mito falso. La realidad es la contraria: llevamos un camino de involución.

f) Inseguridad. Complejo de inferioridad.

Lógico. El que es inferior y lo sabe, es más inseguro que el que no lo es.


2. Incapacidad para gobernar.

Hay un proverbio español extraordinario que en pocas palabras dice muchísimo: “Si quieres conocer a fulanillo, dale un carguillo”. Yo, antes de conocer este proverbio, usaba un dicho inventado por mí que significa lo mismo: “Hay gente a la que le dan un uniforme de botones y se cree general”.

La palabra “fulanillo” expresa dos ideas importantes. Por un lado, “fulano” expresa la insignificancia del individuo. Un individuo que es un don nadie, un cualquiera, un individuo que no destaca por nada, anónimo, prescindible, sustituíble. Y luego el diminutivo -illo le rebaja aún más la importancia al individuo, pues para eso es un diminutivo, y así fulanillo es menos que fulano. La palabra “carguillo”, con el mismo diminutivo de nuevo, expresa que el cargo es poco importante, a la insignificante medida del personaje. Y el verbo “dale” expresa que fulanillo no se merece en realidad el cargo, pues se lo dan, se lo regalan, y más que por merecimientos propios, con el objetivo de conocerle mejor, cuando el carguillo se le suba a la cabeza por vanidad.

Así, este brillante proverbio nos dice que es muy malo que alguien débil alcance un puesto en el que tiene que gobernar, aunque sea un puesto poco importante. Y cuanto más débil es alguien, menos se merece gobernar, y cuanto más importante el cargo, peor y más dañino será para todos. Por eso, los peores tiranos son los que son débiles. Y los buenos gobernantes los que son fuertes. Y ojo, no hay que confundir fuerza con ostentación. La ostentación la realizan precisamente los débiles, para encubrir su debilidad. Así, los débiles continuamente están abusando de su poder, para verse a sí mismos como fuertes a través de los efectos de su ostentación del poder. Pero son débiles en realidad. Dominados por sus defectos, no se dominan ni a sí mismos. Lo saben y lo encubren pisoteando a los que tienen por debajo.

Ni tampoco hay que confundir tener poder o dinero con ser fuerte. Lo primero pertenece al dominio del Tener, y lo segundo al del Ser.

Un mito del buen gobernante es el de Salomón en la Biblia, que era justo y ecuánime. Otro ejemplo más relacionado con el nacionalismo blanco son los que aparecen en “El Señor de los anillos” de Tolkien: los monarcas tradicionales, que se dedican a servir al pueblo, no a servirse del pueblo. El mayor ejemplo y el que está presente en la obra todo el tiempo es Aragorn. Y quien sepa de Historia podrá encontrar reyes en nuestro pasado que cumplan el arquetipo.

No es sólo cuestión de poder, de que el más fuerte vence a los débiles y así consigue el poder. Es que, junto con su fuerza física o intelectual que ha hecho que alguien venza a sus rivales y ocupe el poder, van asociadas una serie de cualidades que le hacen capacitado para ejercer el gobierno. Esto sucede en todo tipo de cosas. Por ejemplo, las mujeres tienen las cualidades no sólo físicas para la maternidad, sino también psicológicas. Y los hombres, más que las mujeres, para el gobierno.


3. La maldad femenina.

Las mujeres son más débiles que los hombres, y por eso, son más malas que los hombres, tanto en la ausencia de virtudes morales como en la mayor cantidad de maldades. Tan fácil como eso. Por eso, y por lo dicho antes sobre la incapacidad para gobernar de los débiles, es por lo que las mujeres no deben gobernar.

Una característica de esa debilidad es su inseguridad, incluso en las que son guapas y atractivas.

Las mujeres destacan también por su mayor borreguismo en comparación con los hombres. Basta ver lo influídas que están por el qué dirán, o por la moda (que es seguidismo en la manera de vestir, calzar o peinarse).

a) Virtudes.

Por un lado, virtudes como la nobleza, el sentido del honor, la grandeza, la generosidad, la caballerosidad, etc., son más propias de los hombres que de las mujeres.

b) Defectos.

Por otro lado, la hipocresía, el rencor, el victimismo, etc., son más propias de las mujeres que de los hombres.

Ejemplo: En el fútbol masculino se producen trampas y hasta agresiones, pero nunca se llega a barbaridades como las del fútbol femenino, y eso que el fútbol femenino es poco practicado, con lo que debería ser más improbable que se produjeran cosas como estas descaradas agresiones de Elizabeth Lambert:

c) Machismo mejor que feminismo.

Siendo esta sociedad una sociedad feminista y afeminada, es normal que sea una sociedad más maligna que una sociedad tradicional, calumniosamente llamada “machista”, y digo calumniosamente, porque una sociedad tradicional es algo más cercano a la moral natural que la sociedad feminista, moderna y degenerada actual.

Y no sólo esta sociedad feminista es más maligna, sino que lo es en las cualidades malignas propias de lo femenino y de la debilidad: Hipocresía, victimismo, doble moral, manipulación del lenguaje, rencor (rencor entre sexos, rencor de clase social y rencor histórico). Cualidades todas ellas que se resumen en trampas y engaños. Suciedad moral, no ir de frente.

La malignidad propia de las mujeres hace que esta sociedad feminista genere más injusticias en calidad y cantidad que una sociedad tradicional. En una sociedad tradicional se busca la justicia, valor moral masculino. En una sociedad feminista, se busca satisfacer el resentimiento feminista, el ventajismo, a costa de la justicia, con leyes discriminadoras contra los hombres nunca antes vistas en la Historia, violando el principio de presunción de inocencia.

Esto produce injusticias flagrantes como las denuncias falsas contra los hombres en los procesos de separación matrimonial, demostrándose así cuál es la naturaleza femenina basada en el resentimiento y la maldad. La responsabilidad de estas desgracias está en la mentalidad progre según la cual el débil (la mujer) es el bueno y el fuerte (el hombre) es el malo, y que en vez de buscar la justicia hay que buscar la equiparación artificial de fuerzas (la igualdad). Así, el resultado es contraproducente, es esta ruina.

Para más ejemplos de maldad femenina, ver mi “Diccionario mujer-español”.


4. La maldad española.

Hace unos días leí en un blog a un comentarista español que vive en Noruega explicar que los noruegos son más inocentes que los españoles. Pero lo que más me llamó la atención fue que las mujeres cuando se separaban de los maridos separaban los bienes a partes iguales y listo, sin emplear las mezquinas tácticas de España, sin denuncias falsas, sin pretender quedárselo todo, etc. Eso me hizo pensar que las mujeres noruegas son más nobles que las españolas.

Pero en general eso se aplica a toda la población, porque España es el país de la picaresca, de las trampas, y no digamos de la envidia, la maldad que llevo comentando, asociada a la debilidad. Es decir, hay un % de la población en el bando de la picaresca y los chanchullos mayor que en otros países europeos, y esa parte de la población es un estorbo, una rémora para España (y que no me hablen de la Leyenda Negra que lo tengo más que comprobado). Así, España es un país de gente más degenerada y débil que otros europeos, y toda esa maldad, picaresca y trampas no sirve para destacar, no hace que España sea mejor. Toda esa mezquina maldad se vuelve en contra o no es suficiente, porque sólo sirve para paliar un poco la debilidad, igual que la maldad femenina no es suficiente para evitar que sean los hombres los que siguen siendo más fuertes que ellas. De donde no hay, no se puede sacar.


5. La maldad infantil.

Los niños son los más débiles, así que deberían ser más malos. ¿Lo son? Desde luego que sí. La inocencia infantil no existe. Existe la ignorancia infantil, pues por su poca edad todavía no han aprendido la mayoría de las cosas, pero no son inocentes. No hay que confundir que infundan en los adultos sentimientos de afecto y ternura con que los niños sean buenos o generosos. No lo son. Igual que la belleza está en el ojo del que mira, (ejemplo: una mujer es guapa para los hombres, pero para los leones es solamente comida), así sucede con el falso mito de la inocencia infantil, que está solamente en el ojo del adulto y de los padres.

Algunos ejemplos de maldad infantil:

  • Los niños suelen martirizar y maltratar a otros niños en el colegio, con cualquier excusa. Es cuando se van haciendo mayores y van madurando cuando ese comportamiento va desapareciendo.
  • Humor para niños: El humor y entretenimiento para niños contiene altas dosis de sadismo, pues eso es lo que les gusta a los niños. Moler a palos a un personaje en teatros de guiñol les divierte mucho. Toda clase de golpes y agresiones continuas a personajes de dibujos animados les encanta. Etcétera.
  • Cuentos infantiles: Siempre han contado espeluznantes historias, como ogros que comen niños, padres que abandonan a sus hijos en el bosque, etc., con un doble objetivo: Entretener a los sádicos de los niños mientras aprenden sobre los peligros del mundo y de la vida. Los imbéciles de los progres, con su inversión moral, intentan tergiversar los cuentos infantiles tradicionales, suavizándolos, para “no traumatizar a los niños”. Qué idiotas. Los niños no se traumatizan con esas historias, sino que les son de mucha utilidad, y entretenimiento, todo lo contrario que un edulcorado pseudocuento infantil progre.


6. La maldad futbolera.

Basta entrar en un foro de algún equipo de fútbol de los habituales perdedores y segundones para encontrar un espeluznante despliegue de odio, rencor, resentimiento, envidia, malos deseos, etc. Gente que se alegra cuando un rival se lesiona. Gente que quiere que un futbolista rival se muera. Gente con ganas de matar. Etcétera.

No hay sitio en Internet con más concentración de maldad y odio que un foro de fútbol. Sobre todo antimadridista.

Al mismo tiempo, los escasos sitios y la poca gente que realiza análisis más racionales y menos emocionales, demostrando su superior inteligencia, están exentos de esa carga tan grande de odio y de maldad en comparación con la inmensa mayoría de futboleros borregos y maliciosos, demostrando claramente la relación entre debilidad y maldad.

La propaganda mediática pone a Cristiano Ronaldo en el papel de malo por ser un gran futbolista, llamándole chulo y prepotente. Vemos cómo molesta a los mediocres que alguien destaque. La propaganda presenta a otros futbolistas superpagados de otro equipo como “humildes”, lo cual es falso, como se comprueba en su comportamiento cuando pierden (hace poco). Pero lo importante no es en este caso el habitual doble rasero de la propaganda, sino darse cuenta de que para ser aceptado en la mentalidad progre actual hay que ser o aparentar ser “humilde”, para que la plebe llana que no destaca te acepte. El fuerte, el superior que se enorgullece de serlo, es valorado como malo, mientras que el humilde, ese valor cristiano heredado y potenciado por el progresismo, es valorado como bueno.


7. La maldad del votante.

El votante es un ser egoísta sin conciencia de nación, que vota por su mezquino interés exclusivamente, y que olvida toda clase de maldades cometidas por aquéllos a los que vota, sufridas por sus compatriotas. Veamos unas cuantas maldades del votante:

  • Sectarismo: Doble moral según España participe en guerras según el partido que esté en el gobierno, o en la gestión de catástrofes como incendios o petroleros hundidos.
  • Poca memoria: Apoyo electoral a los que obstaculizan las investigaciones de atentados como el 11-M, así como “olvido” ruin de sus víctimas.
  • Complicidad criminal: Apoyo electoral a simpatizantes de asesinos etarras (partidos separatistas).
  • Insolidaridad: Apoyo electoral a los que no han solucionado el problema de ETA, o han fomentado directa o indirectamente el separatismo desde 1975.
  • Desinterés: Por los problemas de su nación, de sus vecinos o por la política. “Aunque no te ocupes de la política, la política sí se ocupa de ti”.

Luego el votante se queja. Se queja de todo. Sólo sabe quejarse, cuando es culpable de eso y más.

Artículo relacionado: Debilidad y egocentrismo.

Etiquetas: debilidad, maldad.

comentarios para “Debilidad y maldad”

  1. León Riente Dice:
    6 Mayo 2010 en 4:09 am | Responder Excelente trabajo. De momento sólo quiero comentarte esto que dices en el apartado de La maldad española: “Así, España es un país de gente más degenerada y débil que otros europeos, y toda esa maldad, picaresca y trampas no sirve para destacar, no hace que España sea mejor”.

    Yo veo aquí un problema racial y de rebote cultural. Existe en muchas grandes ciudades de España, y más frecuentemente y en más cantidad en el sur, una tipología racial de gente que poseyendo el DNI y siendo sus ascendientes españoles legalmente desde hace mucho no pertenecen realmente al grupo de los españoles de sangre.

    Esa rémora que tú identificas como “% de población en el bando de la picaresca” yo lo hago coomo: % de población gitana, agitanada (que muchas veces es gente mezclada racialmente con gitanos), población mezclada con negros (quizás de la época del tráfico intenso con América, la Casa de Contratación y demás) o con moros (residuos de la Reconquista, una Reconquista incompleta), etc. Gente, en fin, que no pertenecen a la raza blanca ni a la población de sangre española, pero que aquí están desde hace demasiado tiempo.

    En el sur de Italia se da un fenómeno similar. Lo mismo que en Portugal. Es la gran rémora de los países mediterráneos y la principal causa real de su decadencia y atraso histórico.

    Y digo “de rebote cultural” porque luego resulta que en países como España esta gente grotesca parece que tiene cierta influencia en la conformación de la cultura popular y demás. Ejemplo: hacer pasar el flamenco, puajjj, como algo típico de Andalucía o de España, cuando es sólo una manifestación cultural de un grupo de inmigrantes masivos de hace seis siglos, el de los gitanos. Esta mentira de que el flamenco es algo español se potenció mucho en el franquismo y más aún con la dictadura plutocrática actual.

  2. espartano Dice:
    6 Mayo 2010 en 1:30 pm | Responder Gitano Ronaldo es un puto wigger, muerdealmohadas y chulo de cojones. Me importa 3 hostias que ayer metiese 3 goles, en toda la temporada ha demostrado que no sabe ser humilde ni buen compañero y que quiere todo el protagonismo para el, no hay mas que verle la cara de flipado que tiene.
    Al gitanuzo hay que reconocerle que entrena mucho y por eso tiene ese cuerpo del que presume y le hace tan seguro de si mismo, pero para mi eso no es ningun sacrificio, yo trabajo 8 horas y media y despues suelo hacer una hora de ejercicio aunque me gustaria hacer mas pero por el tiempo no puedo. Ese bujarra no es ejemplo de nada se lia con putitas de mierda, tiene mansiones y ferraris y ademas se va de fiesta con negros con los que tan buena relacion tiene (con el mejor que se lleva en el madrid es con marcelo,diarra,etc)porque se siente identificado con ellos y por eso suele ponerse gorritas a un lado y mierdas de esas.
  3. qbit Dice:
    6 Mayo 2010 en 4:17 pm | Responder León Riente: Sí, desde que me hice consciente del hecho racial, con el paso de los años he ido observando y adquiriendo experiencia, y la conclusión es esa que dices, de un problema racial. Y por supuesto, que el flamenco no es algo español.

    espartano: De este texto bien largo que trata un asunto bien claro, el comentario que pones es sobre un detalle secundario, que voy a responder de todas maneras:

    Cristiano no es más chulo ni tiene más defectos que los demás futbolistas y en cambio sí es mejor futbolista, de los mejores del mundo, por lo que tiene más motivos que los demás para no ser humilde. Sus defectos los tendrá que tratar el entrenador, si vale o le dejan ejercer el mando.

    Y sí es ejemplo de algunas cosas: De esfuerzo, de superación, de voluntad de ganar, a diferencia de otros futbolistas pasotas. También es ejemplo de poner demandas judiciales para proteger su imagen contra la chusma periodística mentirosa y calumniadora. Y es ejemplo de cómo se comporta la propaganda, difundiendo la humildad como si de un valor moral sagrado se tratara, cuando la humildad suele ser solamente el disfraz del mediocre y no una humildad real. Como si la humildad fuera algo importantísimo, mientras lo que sí es importante se deja de lado.

    Tus críticas sobre que tiene coches y mansiones muestran envidia. Deportistas de otros deportes ganan más dinero, como los de baloncesto de la NBA o los tenistas y se les echa menos en cara. Claro, pero es que esos no juegan en el Madrid.

  4. espartano Dice:
    7 Mayo 2010 en 2:15 pm | Responder Jajaajajaja como se nota que si el gitanuzo jugase en el farsa no dirias lo mismo, estas defendiendo lo indefendible, la humildad es hacer las cosas con sacrificio y bien y no alardear de ello, eso no es nada malo no vengas con gilipolleces de mediocridad. Ronaldo ha jugado bien contra el osasuna y el Mallorca y ha salvado al madrid pero en los anteriores partidos no ha hecho mas que bicicletas circenses para lucirse y despreciar al adversario, solo sabe poner cara de flipado cuando marca y subirse la camiseta enseñando los abdominales, pero cuando marca un compañero como por ejemplo cuando marco Higuain no fue ni a felicitarlo.
  1. qbit Dice:
    7 Mayo 2010 en 4:33 pm | Responder Yo fui el primero en criticar a Cristiano en un foro madridista por individualista cuando falló todas las ocasiones de gol que le dieron los centrocampistas en el partido contra el Valencia, y por eso he dicho antes sutilmente que sus defectos los tiene que tratar el entrenador, añadiendo “si vale o le dejan”. Pero eso no tiene nada que ver con lo que digo de que se le critica por ser del Madrid, por haber sido un fichaje carísimo, con el arma progre-cristianoide de la humildad y la prepotencia.Cuando marcó Higuaín no fue a celebrarlo porque sólo se suelen celebrar los primeros goles. Los que cierran una goleada apenas se celebran, los meta quien los meta, porque son goles menos importantes.

    El fútbol es un buen ejemplo en el que todos los resentidos, segundones y perdedores salen a la luz mostrando su auténtico careto, mostrando el doble rasero de medir, y repitiendo como loros la propaganda farsera del club separatista.

    Y dejad de hablar de fútbol en este hilo, que este es un hilo de MORAL, no de fútbol.

  2. León Riente Dice:
    7 Mayo 2010 en 9:14 pm | Responder Y si vamos a lo general del asunto veo en este artículo, sobre todo en sus apartados iniciales, una buena contribución a la diVULGAción del tratado II de La genealogía de la moral, de Nietzsche. Tratado que a mí me ha influído bastante en lo que respecta a moral y demás.No quiero decir que el artículo sea sólo una digestión de ese tratado, pues hay otras ideas que no se hallan en el tratado, lo mismo que el tratado tiene cosas que no se reflejan aquí. Igual no lo has leído, o hace mucho que lo leíste, pero lo mejor es que veo paralelismos importantes, y es que hay ideas que flotan en el ambiente, siempre y cuando este sea bueno. Y poner en lenguale popular algunas ideas que también se encuentran en un texto árido, y de pesadas digestiones para la mayoría, junto a otras que no están allí pero que están muy bien traídas es necesario.

    Yo soy de los que creen que el progresismo, más que una segunda lluvia, es realmente una herejía del cristianismo, una segunda fase de una misma primera lluvia. Todas las ideologías de la modernidad (liberalismo, marxismo economicista, progresismo o marxismo cultural) lo serían. El mejor Alain de Benoist sostiene en un célebre artículo que el cristianismo es el comunismo de la Antigüedad, y no le falta razón.

    “La debilidad va por tanto, asociada a la maldad, y el débil acumula toda clase de defectos morales”.

    Prefiero, en cambio, utilizar la dicotomía que se hace en el tratado II del que hablo entre “malo” y “malvado”. Malvado sería, simplificando, la manera en que los débiles ven al fuerte: lo ven como malvado porque le temen. Malo queda reservado para el individuo bajo, ruín, mezquino, resentido o sea, ese tipo débil, rencoroso y envidioso que a los griegos clásicos les infundía, más que otra cosa, conmiseración, dado que consideraban que era una forma bastante imperfecta de estar en el mundo.

    Esa actitud noble, de no ser capaz nunca de desconfiar de otro y de esperar que lo que tenga que hacer tu enemigo lo haga a la cara, es la que llevó finalmente a la derrota a los pueblos paganos, frente a los pillos cristianos, hábiles en todo tipo de subterfugios morales y de otros tipos, dada su debilidad. Ejemplo palmario: la estratagema del cristiano Carlomagno contra los paganos sajones.

    Me he extendido un poco, pero no te voy a pedir perdón por ello, jejeje. No te tomes en serio los perdones del jabalí Daorino. Lo conozco y es un individuo que se acerca bastante a esta forma de ser noble, ingenua (es decir, in gens, en la estirpe) a la vez que brusca y enérgica. Un sajón del siglo VIII.

  3. daorino Dice:
    8 Mayo 2010 en 3:57 am | Responder Le di sin querer a “enviar comentario” sin poner mi Nombre y demás…Bien, he cogido el artículo y lo he imprimido, un trabajo que te habrá llevado sus horas, Qbit, merece detenerse en él y estudiarlo con cierto detalle.

    Para empezar te recomiendo este artículo mío, que quizá pueda aportar algo y que publiqué un 25 de abril de 2008, hace poco más de dos años.
    http://www.mundodaorino.es/2008/04/seneca-el-sabio-y-la-compasin-la.html

    Sigamos con tu artículo. Me gusta mucho eso de que el débil porque sufra no es más bueno. Ten en cuenta que el sufrimiento es parte del chantaje emocional. Ejemplos:

    “El gay piensa que tiene más derechos que los demás porque se piensa no aceptado en sociedad, se cree sufridor, mártir: pide una compensación como si por ser homosexual se le debiera algo. Lo mismo pasa con las mujeres, como si ellas fueran unas sufridoras, como si tener una familia fuera un mal, los hijos una maldición y el marido un canalla, un cabrón y un dictador. Luego estas mujeres más cristianas que ninguna. sumisas al superhombre dios, pero no a su marido, que es el que le da lo que ella necesita, como esposa y como hembra. Las mujeres se creen con más derecho que tú porque tienen la menstruación y el parir duele y engorda, ¡¡por favor!!, así de estúpidas son las mujeres que no son capaces de sufrir en esta sociedad anestesiada que no es capaz de ni padecer un dolor que precede a la vida, a lo más glorioso”.

    Y así podríamos mencionar más ejemplos. Pero hay un denominador, todos luchan por la libertad. La libertad es la panacea de los débiles. Mediante la emancipación piensan que podrán equipararse al fuerte, al fuerte en valores y en ética: de hecho está sucediendo. Pero la libertad no puede ser cualquier libertad. Un hombre con voluntad no cree en la libertad porque lo primero que piensa es en mandarse a sí mismo. Los cuerpos tienden a caer al suelo, sólo la voluntad lo mantiene firme y hace que ande. Pero el que sueña con la libertad no tiene ni siquiera compromiso consigo mismo, es un ser que sólo piensa en su ociosidad y no obedecer nada. Para empezar a hablar de libertad, en definitiva, habrá que pensar en que no hay libertad posible: sólo mandar y obedecer. Por ello eso que dices de que “no hay que confundir la pasividad con la bondad, ni la violencia con la maldad”. Hoy en día parece que castigar es ser cruel: castigar es cobrarse una deuda, restituir el orden, hacer que el equilibrio no desaparezca.

    En cuanto a la máxima “LAGENTE ES MALA POR NATURALEZA”, no estoy deacuerdo. La gente es lo que tiene que ser y punto, decir que es mala por naturaleza es asumir que la maldad existe en la naturaleza, cuando no es así: ¿no hablamos de derecho natural? ¿de moral natural? Pues seámoslo con el hombre y la naturaleza: amoralidad.

    Muy bien dicho que la debilidad se compensa ante al fuerte mediante subterfugios, trampas y demás. ¿No pensáis que los fuertes han creado su propio monstruo? Un ser débil cuya única superioridad no se basa en la individualidad, sino en una resentida y pusilánime masa. Así ocurrió en Alejandría… El ejemplo de Benhur es buenísimo, por eso el judío mediante sus películas y propaganda y formas de cristianismo profano como el ateísmo y el feminismo ataca sobre todo, cuando quiere atacar al hombre blanco, a sus mujeres, pues son las más débiles, caprichosas y volubles, por no decir excesivamente emocionales, lo que viene al dedo al judío de Hollywood para inocular su veneno cinematográfico, adulterador de la moral natural.

    Una persona fuerte, en definitiva, sabe de sus debilidades y fortalezas (eso es lo que le hace estar seguro) y sólo se fija en los demás para superarse o tenerlos como paradigma (lo de ejemplo, el ser ejemplar, es algo que escasea hoy: los griegos y romanos tenían a sus héroes, a sus dioses, ¿nosotros qué tenemos?, ¿a Belén Esteban?, jaja), pero en ningún momento quiere ser el otro, se gusta a sí mismo.

    Muy acertado eso que dices: “por un lado, virtudes como la nobleza, el sentido del honor, la grandeza, la generosidad, la caballerosidad, etc., son más propias de los hombres que de las mujeres”. Un hombre es más dado a renunciar a cosas por el honor, las mujeres no, por caprichosas. Una mujer necesita de un hombre para ser mejor, para aprender valores, porque mientras que entre ellas se matan a palos, los hombres, no todos, aún cultivamos la amistad, la camaradería, y demás (Aún así no deberíamos generalizar porque hay individualidades femeninas excepcionales). De ahí que muchas personas que conozco tengan un recuerdo hermoso de la mili. Yo no la hice, soy de la generación de la nintendo de 16bits, jajaja… Pero qué pasa, hoy los hombres se dejan mandar por las mujeres, hacen todo lo que ellas quieren, y eso es una estupidez… conozco a más de uno, y me da asco, repugnancia, le estaría dando collejas todo el día. ¿Cómo te puedes dejar dominar así? Una cosa es que tu mujer pueda pensar libremente, tomar ciertas decisiones, pero no que dirija tu vida. Siempre me responde que lo hace para no escucharla: yo prefiero discutir con mi mujer, me prepara para la guerra, jajaja…

    Un rasgo de maldad en la mujeres es el amor, por que el amor lo han reducido a la simpleza de que “un hombre que me regale flores”, “un hombre que me compre vestidos”… así son las mujeres, sin valores que no sean los propios materiales. Quedan pocas mujeres bien constituidas.

    Eso que dices de Cristiano Ronaldo es una gran verdad (aunque también estoy deacuerdo con lo que dice Espartano en algunas cosas, lo que no quita negarle el valor de que Cristiano sea un hombre seguro y orgulloso, que me parece positivo). A la gente le molesta que alguien destaque. En el colegio destacaba en filosofía e historia y mis compañeros, al ver que me ganaba las simpatías de los profesores, me decían que era un pelota, que quería destacar, que era un sabihondo (sentido peyorativo), y demás tonterías. También me decían que era un prepotente porque tenía respuesta para todo… En fin, parece que cuando alguien se muestra con seguridad y autosuficiencia (en mi caso siempre he sido muy individualista y solitario, pero es porque no he encontrado a mis iguales, jeje, quizá a un par de ellos, jaja) despierta los odios, recelos e envidias de los demás. Eso pasa con un club vencedor como el Real Madrid (y te lo dice uno que tira más para el Atlético de siempre)… ¿te has fijado como el Barsa va de humilde? Van como no creyéndose los mejores y eso a la gente le gusta. También pasa con Fernando Alonso, en España hay más antialonsistas que en el resto del mundo. (jaja) EN ESTE PAÍS LO QUE HACE FALTA NO ES HUMILDAD, SINO HONESTIDAD.

    Me alegro de que todos estemos deacuerdo de que en España hay un problema racial y que el flamenco no es nada español.

    A Espartano: ser humilde no es necesariamente “hacer cosas con sacrificio y bien y no alardear de ello”. Ser humilde puede ser eso pero aparte es presumir de lo pobre que eres y de la pechá de trabajar que te das. Ser egocéntrico no es lo mismo que estar orgulloso, el primero depende de los demás, el seguro de sí mismo.

    Por lo demás, extraordinaria radiografía que has hecho del débil, enhorabuena.

    A la última parrafada de León Riente en su comentario anterior a éste, decirle que me hace mucha gracia lo de sajón del siglo VIII, jajaja… Yo me veo más como un soldado macedonio o un fornido celta.

    Hasta pronto.

  4. qbit Dice:
    8 Mayo 2010 en 9:00 pm | Responder Bueno, qué nivelazo de comentarios. Me va a costar responderlos, jajaja.León Riente: No he leído “La genealogía de la moral” de Nietzsche.

    Este texto forma parte de una tendencia en la que llevo desde hace un tiempo de pensar y escribir sobre lo natural contra lo artificial: Moral, sabiduría, política, medicina, etc. Hace poco creé la categoría Moral en el blog y me dije a mí mismo que cómo era posible que no se me hubiera ocurrido crearla antes. He movido ahí bastantes textos que me ha gustado escribir (aunque no sé si unificarla con Religión; creo que no, pues la religión la veo como algo de creer, de fé, mientras que la Moral es más abordable racionalmente, filosóficamente, sin que la fé influya nada).

    Sobre la relación entre progresismo y cristianismo, aunque digo que es como una segunda lluvia, en realidad, y escribiré sobre ello, lo considero un ejemplo de dialéctica hegeliana, pero no me quiero adelantar. En la práctica viene a ser lo mismo, con los mismos resultados. Conozco ese texto de Alain de Benoist.

    Daorino: Leeré tu artículo, que pinta interesante. ;)

    Es muy cierto eso de que los que sufren se creen ya más legitimados a exigir derechos que no les corresponden. Es una idea interesante a añadir al asunto.

    Sobre la libertad, hay mucho que decir. La libertad está mitificada en la actualidad, y cuando uno piensa en ello se descubre el porqué en diversos asuntos.

    En cuanto a la máxima “LAGENTE ES MALA POR NATURALEZA”, no estoy deacuerdo. La gente es lo que tiene que ser y punto, decir que es mala por naturaleza es asumir que la maldad existe en la naturaleza, cuando no es así: ¿no hablamos de derecho natural? ¿de moral natural? Pues seámoslo con el hombre y la naturaleza: amoralidad.

    Decir que la gente es mala por naturaleza no significa que exista la maldad en la naturaleza, sino que la gente es débil, debido a la asociación entre debilidad y maldad, especialmente en esta época de vida comodona y tecnificada, como expliqué en “Moral natural contra moral artificial”.

    Y es que una cosa es que la naturaleza sea amoral en comparación con la moralina inventada por los humanos, y otra que el animal humano no tenga culpas o virtudes según esa moral natural. Y en la época actual, tiene más de lo primero que de lo segundo.

    Como dijistes hace unos días, el progre es un individuo-masa que forma un bloque de cemento. Mejor comparación es la del rayo láser: Muchos fotones todos oscilando en la misma frecuencia y viajando en la misma dirección, con más fuerza que la desorganizada luz ordinaria (de hecho, iba a escribir hoy sobre lásers pero ya no me da tiempo hoy, entre responder aquí y ver el partido de fútbol de Cristiano, jajaja).

    “¿te has fijado como el Barsa va de humilde? Van como no creyéndose los mejores y eso a la gente le gusta”

    Claro, es una estrategia perfectamente calculada y estudiada, conociendo la mediocridad generalizada de la gente. Y lo peor es que no son humildes. Pero el borreguismo de la gente, de repetir lo que dice la prensa y la televisión, hace el resto de considerarlos humildes. Gente como Cristiano por lo menos van de frente. ¿Y tú te has fijado en la cantidad de gilipollas que para sentirse importantes se hacen aficionados de un equipo de fútbol en cuanto ganan algo, aunque sean un club separatista? No hay conciencia de nación. Qué diferencia con judíos, gitanos o chinos.

  5. daorino Dice:
    9 Mayo 2010 en 5:33 am | Responder Bien Qbit, que sepas que ya estoy con ganas de leer tu próximo artículo, jeje… Gracias por valorar mi comentario. Creo que hablo en nombre de León Riente también si digo que cuando comentamos en tu blog intentamos estar al nivel del propio artículo. A estas alturas que se entienda esto como unas palabras sinceras, no como adulación, eso algo típico de los débiles.Te recomiendo que te leas en cuanto puedas la Genealogía de la Moral. No te arrepentirás, si acaso te arrepentirás de no haberlo leído antes, jeje… Leyendo a Nixe uno disfruta como un niño.

    En lo de LA GENTE ES MALA POR TU NATURALEZA me ciño a tu aclaración porque ahora entiendo el significado pleno de lo que quieres expresar. Tampoco es que estuviéramos muy en desacuerdo, decimos casi lo mismo.

    Lo que dices al final, lo de la gente chaquetera, uff, lo he visto muchas veces. Y no confundamos ser chaquetero con simpatizar con otros equipos. No lo digo porque tu lo confundas. Sé que res del Madrid pero también te gustarán otros equipos, como el Inter de Mou… (jajajaja)

    Dices: “Es muy cierto eso de que los que sufren se creen ya más legitimados a exigir derechos que no les corresponden. Es una idea interesante a añadir al asunto”. Te animo a que estrujas la idea, puede aplicarse a muchas cosas.

    Hasta pronto.

  6. daorino Dice:
    9 Mayo 2010 en 5:36 am | Responder He visto una errata en mi anterior comentaro. Evidentemente no quería decir LA GENTE ES MALA POR TU NATURALEZA, jajaja, sino que LA GENTE ES MALA POR NATURALEZA.¡Aveces tengo unos despistes!

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Nota de IRANIA:  En mi opinión se puede ser cristiano de religión y al mismo tiempo suscribir los planteamientos

filosóficos y morales que se exponen en este post.  Incluso lo aparentemente contradictorio… es conciliable y asumible.  Los contrarios se complementan, como ocurre con masculino y femenino, arriba y abajo, etc… Por otra parte…  Ser “debil” es relativo…   un virus puede matar a un hipopótamo!.

gravísimo ataque a la identidad sexual

9 abril 2010

Desde hace millones o miles de millones de años… los seres animales se reproducen  mediante la copulación sexual… El resultado de esa ley natural es la diversidad sexual hasta formar dos principios fundamentales; lo masculino y lo femenino. Pues bien, como consecuencia de un despotismo irracional hoy imperante en el “pensamiento único” que se trata de imponer anulando cualquier resquicio de libertad humana… se está persiguiendo a la familia,  a la sexualidad normal,  a la natalidad y al principio seminal de la vida, a lo masculino, es decir a la viririlad…  Y eso es lo que persigue el mal llamado “feminismo” radical (mal llamado porque realmente no favorece sino que perjudica a la mujer y a lo femenino) cuando pretende prohibir por ley lo que llaman “sexismo”, “machismo”, etc.   En este camino hacia el caos y la muerte biológica de Europa está  lo que en España tenemos en el “Gobierno” como “Ministerio de la Igualdad”: En aras de esa “igualdad” absurda entre hombre y mujer (que nunca serán  genética ni biológicamente iguales… y es lo que determina lo legal) se quieren prohibir para los niños la lectura de cuentos tradicionales (algunos son de origen ignoto que se cree datados incluso en la “pre-historia), tales como Caperucita Roja, Blancanieves, La Bella Durmiente, La Cenicienta, etc.  Nunca hasta ahora se ha ido tan lejos en el afán de prohibir…. Se creen con el derecho de prohibir lo que  siempre se ha considerado no sólo permisible sino incluso recomendable.

Por todo esto consideramos interesante reprodicir un artículo publicado en el diario “La Razón“, de Madrid (9-abril 2010/ pág. 14):

Parece que planea por ahí la idea de declarar sexistas los cuentos infantiles en los que las mujeres son elementos pasivos, como es el caso de Blancanieves, Cenicienta o La Bella Durmiente. Nada he leído sobre que se prevea redimir al personaje masculino de La Dama y el Vagabundo por considerarlo clasista, aunque no hay que descartar que en una exhibición de celo feminista se condene al protagonista de El Rey León por no haberse preocupado de desarrollar el instinto de amamantar a sus crías. Supongo que lo se pretende es que la pedagogía sustituya a los instintos, de modo que al cabo de un cierto tiempo de severa instrucción las mujeres y los hombres compartan las letrinas y se turnen en la lactancia de sus críos. La censura de los cuentos infantiles es sólo un paso hacia un modelo social en el que, por ejemplo, se considere desafección al Sistema que en una película de vaqueros John Wayne monte en una yegua o que Robert de Niro incurra en la insoportable grosería sexista de abrirle la puerta del taxi a Meryl Streep. Yo si volviese a casarme creo que no me sentiría cómodo si la oficiante fuese una de esas juezas del Régimen que te miran como si casarte con una mujer fuese un delito de larvado acoso sexual. Las últimas veces que salí de copas me previne para no parecer demasiado masculino. No está bien visto que un hombre fume «Ducados», ni que al entablar conversación con una mujer no lo haga con el mismo profiláctico gesto de retraimiento que si ella fuese su dentista. Yo a alguna de mis amigas ya las he advertido de que se ande con cuidado con dónde pone los malditos pies. Porque si se cayesen al mar pueden estar seguras de que me daría la espalda por temor a que el heroísmo de salvarlas fuese interpretado por los rabinos del régimen como un velado intento de propasarme. Una amiga mía que es feminista radical me preguntó una noche: «¿De verdad que no me salvarías si caigo al mar?». Y yo le contesté; «Te arrojaré papel y lápiz. Y sólo te salvaré en el caso de que firmes una declaración jurada en conforme aceptas que te ponga la mano encima para sacarte del agua». «¿Eso harías». Dudé un instante. «Bueno, primero esperaría a ver si eres capaz de llegar a la orilla agarrada al lápiz». Mi amiga se ofendió, metió mi tabaco en su puto bolso y se largó por donde había llegado. Naturalmente, no me preguntó si a mí me ofendería el sexista detalle de pagarle las cuatro copas que se había tomado. Y yo me fui al retrete con la duda de si sería demasiado masculino mear de pie.

Nota de IRANIA: Como complemento del  post copiamos una información de yahoo sobre la “Guía para la educación infantil” que pretende imponer el “Ministerio de Igualdad” del Gobierno del “feminista” ZP de España…  Para empezar deberíamos anotar que un político que se autocalifica de “feminista” es como si excluyera a la mitad de la población, que se supone es masculina…  Es curioso que un ministerio que, como todos los que sustentan una ideología “progre” aborrece el “etnocentrismo” o “eurocentrismo” y el “androcentrismo”, lo que hace en la práctica es propagar una ideología “tercemundista” y antimasculina, que “ellos” y “ellas” llaman “antipatriarcal”… Si  fueran tan sólo inteligentes y tuvieran sentido común… se darían cuenta de que enfrentar o contraponer mujeres contra varones o incluso tratar de destriuir la autoridad del padre es trabajar por la autodestrucción de la civilización “occidental” en lo que tiene de más positiva herencia de antiguas culturas y civilizaciones, como por ejemplo la de Roma.

Hecha esta introducción, copiamos un cuento infantil tal como lo conciben las mentes “feministas” (que no femeninas)

del Ministerio de “Igualdad” [nombre muy evocador de “La granja”  o de “1984”, de Geaoge Orwell]:

Hace no mucho tiempo, y en un lugar no tan lejano, vivía una princesa que se llamaba Alba Aurora, la cual tenía una hermosa cabellera negra a media melena, lo suficientemente larga como para que no se le enredara en las ramas de los árboles a los que le gustaba subir por las mañanas para ver el amanecer antes que nadie. Alba Aurora era muy delicada y amable, pero también muy ágil y deportista, y le encantaba ir todos los sábados a escalar montañas o a acampar en la playa.

Un día escuchó un ruido en su ventana. “¿Quién será?”, se preguntó. Era nada más ni nada menos que el Príncipe Azul que venía a rescatarla, según le explicó. “¿Pero a rescatarme de qué?“, preguntó Alba Aurora. “No sé”, dijo desorientado el Príncipe Azul, “¿quizá de un brujo malvado o de un dragón malhumorado o de un ogro enorme?”.

“¡Pero si no conozco ningún brujo malvado, ningún ogro enorme y, peor aún, ningún dragón malhumorado! Además, si fuera así, seguro que ya hubiera encontrado yo misma la forma de liberarme.

El Príncipe, muy triste al darse cuenta de que no tenía nada que hacer, se dispuso a bajar por la ventana por donde había subido, pero Alba Aurora le preguntó: “¿Conoces la muralla china?”. “¿La muralla china?, ¡pues no!”, exclamó él. Y ni bien terminó de decir no, ella lo cogió del brazo, bajaron juntos por la ventana, se subieron en la moto y se fueron juntos a conocerla.

Así fue cómo la princesa diferente y el Príncipe Azul se fueron a recorrer el mundo y se hicieron amigos… Y colorín colorado, este cuento tan sólo ha comenzado.

las mujeres siguen siendo botín de guerra

6 marzo 2010

Guillaume Faye, en una obra aún no traducida (“Avant-guerre”) deja claro que los territorios acaban perteneciendo a los pueblos o razas que lo ocupan… y no a los habitantes autóctonos, cuando éstos quedan en minoria…  Es un fenómeno que hemos visto en Libano y en Kosobo…. Los inmigrantes musulmanes acaban desplazando del poder a los cristianos (libaneses y serbios respectivamente)… También en la guerra de Yugoslavia y en las recientes guerritas tribales de Africa se practicó la violación sistemática de mujeres como forma de “repoblación”…

En Europa, en el pasado sufrimos invasiones de hordas armadas  de   los turcos (toma de Constantinopla en 1453, etc), pero en la actualidad las invasiones de pueblos extranjeros son pacíficas… y  los intrusos llegan en patera… o en avión…

En el Reino Unido se ha llegado a la aberración de que el Labour Party haya programado desde hace años una masiva llegada de inmigrantes primero del Caribe y luego de Asia  con el fin cambiar la composición racial de los habitantes y de paso asegurarse el voto de los  “nuevos británicos”…

Este comentario me lo ha sugerido un post que he copiado del blog JRANIA.  Copio íntegramente:

el gallo en corral ajeno

By axel

Sistemáticamente, en todas las páginas pornográficas suelen incluir parejas “inter-raciales”…, lo cual puede ser

interpretado como una forma de provocación y de humillación a las hombres de raza blanca. El mensaje que implícitamente se envia es Europa ha sido invadida y tomada… Venimos a coger y a apropiarnos de vuestras hermanas, de vuestras hijas…  Y ante esta afrenta, la conducta que todo europeo debe tener es de bajar la mirada o bien decirse…a si mismo… <<No puedo indignarme…”Ella” ha elegido libremente… No debo ser celoso… y menos aun sentirme ofendido…>>  Lo curioso de este razonamiento es que si un europeo dirige la mirada a una mujer musulmana inmigrante, siente que está pisando terreno prohibido… y si es sorprendido,  un “moro” se sentiría obligado a sacar la navaja…

Estas consideraciones me las ha suscitado lo que a continuación copio de un excelente blog, QBITACORA:

Tras escribir esto me quedé con la sensación de que no me ha salido un artículo redondo, completo. De que falta algo, o de que es disperso, y que se solapa con varios sobre multiculturalismo que he escrito antes. Incluso no sé ni qué título ponerle, lo cual prueba que ontiene ideas variadas. Pero no me apetece intentar arreglar los posibles defectos así que allá va:

La naturaleza funciona con mecanismos duales que se contraponen.

  • Las mujeres tienen tendencia a preferir a los forasteros frente a los locales, mecanismo de la naturaleza para aumentar la diversidad genética. Por eso es más fácil ligar siendo forastero que siendo local. A los hombres también les gusta lo exótico, pero hay una gran diferencia, y es el segundo mecanismo de la naturaleza:
  • Los hombres ejercen el poder y gobiernan, impidiendo que los forasteros invadan tu territorio e impidiendo que se follen a tus mujeres.

A lo largo de la Historia ha habido guerras, y los vencedores, además de matar a los vencidos, han violado a sus mujeres. Así, el resultado de la debilidad de los hombres de un grupo que no valían para defender su territorio era la destrucción y que sus mujeres engendraran hijos con los genes de los vencedores. Por eso, una cosa es que los hombres se follen a las mujeres de los demás (no es malo para el propio grupo) y otra es lo contrario, que significa la destrucción del propio grupo, porque las mujeres son las que tienen que dar a luz, y si tienen hijos de otros, se acaba el propio grupo. Por eso la atracción por lo exótico en las mujeres debe ser controlada al tener consecuencias peores. Ejemplos: Los españoles fueron conquistadores que fueron a América y se follaron a las indias. Los europeos se follaron a las negras durante el esclavismo negro. Los gitanos no permiten que un payo vaya con una gitana.

En la actualidad es igual, pero a la inversa y de una manera no violenta. La raza blanca, tras siglos de dominio se ha vuelto débil y comodona, y con la 2ª Guerra Mundial fue derrotada. Ahora es el enemigo el que gobierna y ha abierto las fronteras a la invasión inmigrante. La diferencia es que no se produce de una manera violenta, sino pacífica, pero el resultado es el mismo: incapacidad de, en este caso, los blancos, para defender el propio territorio, y por lo tanto, exterminio racial. La chusma tercermundista nos invaden y se follan a las mujeres blancas.

Las mujeres son básicamente autómatas para eliminar por selección natural a los débiles e incapaces, buscando siempre al macho alfa, al jefe, al triunfador. Corresponde a los hombres blancos rechazar la invasión inmigrante. Si no lo hacen, sino que hacen lo contrario, decir cosas como “yo es que no soy racista”, mientras ven las calles de su país llenas de extranjeros, están mostrando su cobardía y su debilidad para enfrentar el problema (hasta el punto de no ser capaces siquiera de votar un partido antiinmigración), o incluso llegan a decir que les da igual que se extinga la raza blanca. Pues entonces las mujeres ejercen el papel para el que están programadas genéticamente: Eliminar al débil, al inferior (el cobarde y débil blanco antirracista), aunque sea a costa de liquidar su propia raza. La defensa de la estirpe corresponde a los hombres, no a las mujeres. A las mujeres les corresponde cuidar de su familia.

Obsérvese que sólo a los blancos se les ha inculcado el antirracismo; las demás etnias siguen siendo racistas, como los gitanos, negros, judíos o chinos, en cuya cabeza no cabe la estúpida idea de la no existencia de razas o de la igualdad, y tienen además, mucho resentimiento histórico.

Pero por supuesto, se supone que la especie humana tiene más inteligencia que los animales y que debería ser capaz de controlar sus instintos animalescos, por lo que en la práctica hay mujeres con responsabilidad para decidir no ser traidoras raciales. Pero esta capacidad para controlar los bajos instintos depende de la inteligencia, facultad escasa de encontrar, por lo que son minoría, y lo que parece que va a más es que las mujeres blancas se vayan con los invasores. Ejemplos: En un foro de fútbol la única chica de Polonia que sabía español tenía un novio negro, y otra de Valencia también mostraba predilección por los negros.

Más ejemplos: Tras “ganar” Gran Bretaña la 2ª Guerra Mundial, empezó la invasión inmigrante. Las mujeres inglesas le “agradecieron” a los hombres haber luchado en la guerra… follándose a los negros jamaicanos, y las yanquis, alemanas, suecas, etc., hicieron igual, produciendo los Obama, Hamilton, Halle Berry y demás mestizos de ahora, que el régimen además gustosamente promociona discriminando a los blancos de pura cepa, y que, como he investigado estadísticamente, la mayoría de estos mestizos famosos son hijos de negro que se ha follado a blanca. El premio por ganar la 2ª Guerra Mundial es el exterminio, señal de no haber ganado la guerra, sino de haberla perdido. Por eso, las afirmaciones del régimen del tipo “hay que aumentar la diversidad” en referencia a la inmigración deben ser traducidas como “queremos exterminar la raza blanca”.

Y la situación ahora es mucho peor, pues la invasión inmigrante es mucho mayor. Cada vez un % mayor de nacimientos son de extranjeros y mestizos, con lo que la gravedad del problema se acelera terriblemente.

Nota de JRANIA: La fotografía de arriba también procede de Qbitacora.

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carl schmitt, católico

24 febrero 2010

IRANIA, presumiendo permiso del autor © Carlos Ruiz Miguel, reproduce íntegramente de una web el siguiente

estudio titulado CARL SCHMITT, TEORIA POLITICA Y CATOLICISMO

I. SOBRE EL CATOLICISMO DE SCHMITT.

Carl Schmitt (Plettenberg, 11.7.1888 + Plettenberg, 7.4.1985) es uno de los más importantes juristas y teóricos de la política del siglo XX. Pero es menos conocido que fue siempre católico y que el catolicismo estuvo constantemente presente en su obra. La relación de Schmitt con el catolicismo ha sido estudiada en varias ocasiones, si bien no de modo sistemático. En cualquier caso, según advierte Galli, es preciso plantear dicha relación desde diversas perspectivas. En primer lugar, la investigación debe centrarse en el perfil biográfico del autor, dando cuenta de la situación histórica y familiar de Schmitt, su formación juvenil, sus amistades y sus relaciones con intelectuales católicos. En segundo lugar, habría que abordar el aspecto personal-político de Schmitt, principalmente sus relaciones con los partidos católicos alemanes (que, aunque inicialmente buenas, fueron empeorando). En tercer lugar, debe examinarse la cuestión religiosa, tomando en cuenta no sólo la calidad de la cultura teológica de Schmitt, sino también la congruencia de su imagen de la Iglesia respecto a los problemas contemporáneos. En cuarto lugar, podría estudiarse la perspectiva teórica para comprobar en qué medida ha influido el catolicismo en la elaboración de las principales categorías a través de las que ha interpretado Schmitt la Modernidad, en relación con el Derecho, la Teoría del Estado y de la Política y la Filosofía de la Historia (en la que ha realizado interesantísimas investigaciones en torno al Anticristo y al Kat-Echon como fuerzas históricas). Las perspectivas apuntadas por Galli no agotan, sin embargo, un posible estudio de las relaciones de Schmitt con el Catolicismo. Aún se ha apuntado otra posible línea de investigación: el influjo de Schmitt sobre el catolicismo alemán de su tiempo, documentable en las principales revistas católicas y en la obra de las grandes figuras católicas alemanas, sobre todo a raíz de la publicación en 1923 de su estudio sobre “Catolicismo romano y forma política”. En conexión con esta última línea, y quizá como una visión distinta, podría estudiarse además, no ya sólo el influjo de la teología católica en Schmitt, sino el de Schmitt en la Teología católica, perceptible en la obra de algún importante teólogo canonista como Hans Barion, discípulo de Schmitt. La brevedad de este trabajo y la gran envergadura del tema obligan a examinar sólo algunas de las líneas de investigación anotadas.

II. CARL SCHMITT, CONFESOR CATOLICO

Nació Schmitt en el seno de una familia católica que vivió en Plettenberg, pueblo de fuerte implantación protestante en Renania, país católico, por lo que, como indica Schwab fue muy consciente de la controversia ocasionada por la Kulturkampf que, a pesar de ser un acontecimiento pasado, era todavía un  tópico capaz de suscitar la violencia entre católicos y protestantes. Pese a que algún autor afirma la ausencia de fervor religioso en Carl Schmitt, los datos parecen indicar lo contrario. Schmitt perteneció a una familia muy religiosa. Su padre, por el que sentía una profunda veneración, al llegar a Plettenberg impulsó con su trabajo y su dinero la construcción de una iglesia católica en un lugar donde sólo existía una iglesia protestante. Schmitt  trataba de ser un creyente fiel practicante de la religión, como lo apuntan las personas que lo trataron directamente. Carl Schmitt gustaba de hablar de Teología en sus conversaciones, y en su obra se constata su profunda formación teológica. En ocasiones, animaba sus tertulias con cantos religiosos como el de los peregrinos alemanes a Tierra Santa.
Sin embargo, es en una situación límite, en un caso excepcional -aquel que según Schmitt descubre la esencia de las cosas-, el de su encarcelamiento (al ser objeto de un “arresto automático” en calidad de testigo que puede ser convertido en acusado) donde puede apreciarse su profunda fe católica. En una obrita singularmente lograda en lo literario, escrita en prisión entre grandes dificultades, encontramos el testimonio más importante de la hondura y sinceridad de su fe. El autor renano ve en dos figuras de la mitología clásica (Prometeo y Epimeteo) la postura que puede adoptar el hombre ante Dios. Prometeo, que quiere robar a los dioses su atributo divino, el fuego, evocaría al ser humano soberbio que quiere comer el fruto del árbol del bien y del mal para ser como Dios. Epimeteo sería, sin embargo, el hombre que es obediente a los preceptos divinos. Schmitt señala en repetidas ocasiones que él es un Epimeteo cristiano y declara su rechazo a lo prometeico. Esa idea de lo prometeico, nunca aceptada por Schmitt, se percibe, a su juicio, en la gnosis, en el gnosticismo, que aparece así como una religión del Hombre y, por tanto, satánica. Pero además, lo satánico aparece en otro campo, en la Técnica, que pretende hacer al hombre como Dios. Esta última idea la había expuesto ya en una conferencia dada en Barcelona en 1929, donde se refirió al espíritu maléfico y satánico de la técnica basado en la fe en “el poder sin límites y el señorío absoluto del hombre sobre la naturaleza, incluso sobre la humana” y en “el vencimiento de las fronteras naturales”. Para Schmitt, todo ese despliegue de las fuerzas de la técnica “tiene algo de maravilloso” y “es digno de la intervención de potestades infernales”.
Schmitt cree en la resurrección de los muertos, reza por el alma de los difuntos, admira a los Padres de la Iglesia, manifiesta su devoción por la Inmaculada Virgen María, madre auxiliadora de la que dice Schmitt, escritor líricamente que “un soplo de su clemencia celestial” puede disolver el rígido lamento de la tumba del poeta Kleist. Confiesa como cristiano la divinidad de Cristo de forma artística, pero sincera: “el último refugio para un hombre torturado por los hombres es siempre una oración, una jaculatoria al Dios crucificado. En el dolor lo reconocemos y nos reconoce. Nuestro Dios no fue lapidado como judío por los judíos, ni decapitado como romano por los romanos. No podía ser decapitado. Sufrió la crucifixión, muerte de los esclavos, que un conquistador extranjero le infligió”.
Ese católico que fue Carl Schmitt terminó sus días en la tierra un 7 de abril de 1985. Aquel día, hecho simbólico, era Domingo de Resurrección.

III. ALGUNAS TESIS DE SCHMITT Y EL CATOLICISMO

1. El concepto de lo político.
Una de las más importantes aportaciones de Carl Schmitt al pensamiento político es su concepto de lo político. Para él, “la distinción propiamente política es la distinción entre el amigo  y el enemigo”. Se cuida de advertir que enemigo en sentido político no es un adversario privado, sino público, es decir, es una totalidad de hombres situada frente a otra análoga que lucha por su existencia, o mejor, por su propia forma de existencia, frente a otra análoga, por lo menos eventualmente. El precepto evangélico del amor por los enemigos (Mt. 5,44 y Lc. 6,27) señala Schmitt tras un examen etimológico, se refiere sólo al enemigo privado, no al público, al inimicus/        y no al hostis/        . Por ello, dice nuestro autor, en la milenaria lucha entre el Cristianismo y el Islam, a ningún cristiano se le ha ocurrido, movido por su amor a los sarracenos o a los turcos que debiera entregarse Europa al Islam en vez de defenderla (notemos que Schmitt escribe en 1929, antes del Concilio Vaticano II y de la asunción por éste del ecumenismo y de la libertad religiosa). El enemigo en sentido político no tiene por qué ser odiado en la esfera privada y personal. Como recuerda Galán, nadie puede sostener que la guerra resulte condenada en los Evangelios: si lo sostuvieron en los primeros siglos algunos padres de la Iglesia bien pronto la Iglesia misma reaccionó contra esa tesis llegando a declarar como herética la opinión de que toda guerra es, sin más, ilícita, anatematizando al que deserta del servicio militar por pretextos religiosos y santificando a muchos hombres de armas (reiteramos la advertencia sobre la fecha del escrito de Schmitt). Ciertamente, en este punto, como en muchos otros de su pensamiento, Schmitt se inspira en el catolicismo tradicional, tridentino si se quiere, que no se parece al que conforma el Concilio Vaticano II.
Schmitt es ante todo realista y se aleja de toda suerte de utopías, sentimentalismos o racionalismos que ignoran la realidad de las cosas. Su pensamiento es, ante todo, pensamiento concreto, no abstracto, en el sentido de estar en contacto con la realidad y no alejado de ella. Su formulación de lo político se inscribe en esa línea. Por ello, concordamos con Galán en que se puede pedir que un renovado sentido cristiano de la vida suavice las crudezas y rigores de una época intensivamente politizada en todos los órdenes, mas lo que no se puede pedir al hombre es su despolitización porque eso es utopía: el hombre es en esencia y potencia animal político, y por los siglos de los siglos el hombre se conducirá como lo que es, y la política seguirá siendo el destino trágico e inexorable de su existencia. No poder pensar que la división de los hombres en amigos y enemigos sea una reminiscencia atávica de épocas bárbaras llamadas a desaparecer un bello día de la tierra es, ciertamente, algo descorazonante: a saber, una descorazonante verdad, como otras tantas de la vida.
La realidad de la oposición amigo-enemigo tiene una evidente raíz teológica. Satán significa “el adversario”, esto es, el enemigo. La oposición amigo-enemigo no es, por otra parte, maniquea como a menudo se dice, pues se trata de una descripción real, existencial, de algo presente en la vida y no una afirmación del carácter eterno e increado del principio maligno. En la teología católica, el enemigo nace en un momento determinado como consecuencia de la rebelión de Luzbel y será derrotado definitivamente al final de la historia: no es eterno como Dios. Pero entre esos dos momentos, inicial y final, existe y actúa en la historia. Afirmar que esa contraposición es maniquea supone ignorar en qué consiste el maniqueísmo, la doctrina de Mani que afirma la existencia eterna del Bien y del Mal como principios irreductibles, eternos y con sustancia propia. Schmitt al formular su concepto de lo político no es un maniqueo, sino que se mantiene dentro de la más pura ortodoxia (tradicional) católica.

2. La noción de soberanía.
Según Schmitt, “soberano es el que decide sobre el estado de excepción”. Esta noción de soberanía tiene para él raíces teológicas. El propio Schmitt declara que “todos los conceptos sobresalientes de la moderna teoría del Estado son conceptos teológicos secularizados”. Ello se explica porque “la imagen metafísica que de su mundo se forja una época determinada tiene la misma estructura que la forma de la organización política que esa época tiene por evidente”. Conclusión ésta que comparte su gran adversario Kelsen quien sostiene que hay una correlación entre visión filosófica del mundo y defensa de la autocracia o de la democracia. De ahí que la imagen que tenga de Dios una sociedad suela ir aparejada con una determinada forma política.
Sentados estos precedentes, examina Schmitt qué forma política acompaña a la noción de un Dios personal y providente que interviene directamente en el mundo, cual es Cristo y también qué concepto de Dios (si es que lo hay) se asocia con la forma política del Estado de Derecho democrático. Cree Schmitt que la noción de un Dios personal y providente, como la que él profesa, que interviene directamente en el mundo, no se cohonesta con esa forma política del Estado de Derecho democrático, sino con otra distinta. Como afirma Schmitt, “está dentro de la tradición del Estado de Derecho contraponer al mandato personal la validez objetiva de una norma abstracta”. En la teoría del Estado del s. XVII que supone todavía la trascendencia de Dios frente al mundo, el monarca se identificaba con Dios y el Estado (o si se quiere, el Monarca) ocupaba una posición análoga a la atribuida a Dios, considerado como unidad personal y motor supremo. El constructor del mundo es al mismo tiempo creador y legislador, es decir, autoridad legitimadora. La concepción de la soberanía consecuente con esta idea de Dios es de tipo personalista, concreta, y no abstracta o diluida en órganos abstractos. Esta concepción concreta es la defendida por Hobbes cuando dice que “si uno de los poderes ha de someterse al otro, esto significa simplemente que quien detenta el poder ha de someterse al que tiene el otro”, pues la sujeción, la orden, el derecho y el poder son accidentes de las personas, no de los poderes”. Por ello, Hobbes siempre fue personalista y postuló una última instancia decisoria concreta. En última instancia, la consideración de un poder personal supone la existencia de una responsabilidad, que resulta muy difícil de exigir, cuando no imposible, respecto de un poder impersonal o abstracto. No sólo subyace aquí, pues, la idea de un Dios personal y providente que interviene directamente en los asuntos humanos, sino también la idea del hombre como persona, al que en virtud de su libertad se le pueden exigir responsabilidades, esto es, la idea católica del hombre capaz de salvar o condenar su alma.
Frente a lo anterior, el autor alemán afirma que “la idea del moderno Estado de Derecho se afirmó a la par que el deísmo, con una teología y una metafísica que destierran del mundo el milagro y no admiten la violación  con carácter excepcional de las leyes naturales implícita en el concepto del milagro y producido por intervención directa, como tampoco admiten la intervención directa del soberano en el orden jurídico vigente. El racionalismo de la época de la Ilustración no admite el caso excepcional en ninguna de sus formas”. Del mismo modo que el deísmo mantiene la existencia de un Dios, pero de un Dios inactivo, el constitucionalismo liberal mantiene al monarca, pero impotente y paralizado por medio del Parlamento. El deísmo pronto se diluirá, ora en un panteísmo más o menos claro fundado en su inmanencia, ora en la indiferencia positivista frente a la metafísica en general. Todas las identidades que reaparecen en el siglo XIX descansan sobre la noción de inmanencia: la teoría democrática de la identidad de gobernantes y gobernados, la teoría orgánica del Estado y su identificación de la soberanía con el orden jurídico y la teoría de Kelsen sobre la identidad del Estado y el orden jurídico. Precisamente la concepción kelseniana de la democracia como la expresión de una actitud científica relativista e impersonal responde a la línea inmanentista seguida por la filosofía y la teología del siglo XIX.
Esta concepción impersonal del Estado (que para algunos es la forma propia de entender el Estado, frente a las formas preestatales) no esconde para el más importante teórico de la democracia, sin embargo, su carácter ficticio. Como bien advierte Kelsen, “la autocracia tiene por gobernante a un hombre de carne y hueso, aunque elevado a categoría divina, mientras que en la democracia funciona como titular del poder el Estado como tal”. Para el fundador de la Escuela de Viena, “la apariencia del Estado como persona inmaterial oculta el hecho del dominio del hombre sobre el hombre (subrayado nuestro), intolerable para el sentir democrático”. Lo grave de ello es que pueda concluirse que “una vez eliminada la idea de un hombre que gobierne sobre los demás, cabe admitir que el individuo obligado a obedecer el orden político carezca de libertad” y que “no debe ser libre el ciudadano individual en sí, sino la persona del Estado (subrayado de Kelsen)”.

3. La crítica de los valores.
En un artículo importantísimo habló Schmitt de la “tiranía de los valores”. La crítica a los valores ya había sido realizada por Heidegger, desde el campo de la Metafísica, como veremos, por Weber desde la Sociología y por Forsthoff, desde el Derecho. Aunque ya Nietzsche hablara de ellos en un sentido, por cierto, cercano al de Schmitt, la terminología y la idea de los valores surgió primero en la filosofía a comienzos de este siglo, para introducirse después en la Filosofía del Derecho y en el Derecho Constitucional y acabando por entrar en la Teología y en el lenguaje eclesiástico. En este último aspecto ha sido capital la torcida traducción que se hizo de una expresión utilizada por Juan XXIII en la Pacem in terris: ordo bonorum se tradujo por jerarquía de valores, algo bastante distinto, ciertamente. En los documentos pontificios posteriores, sobre todo en los del Concilio (pastoral, que no dogmático) Vaticano II esta tendencia no hace sino acentuarse, para llegar al paroxismo con Juan Pablo II quien, no en vano, se doctoró en filosofía con una tesis acerca de “La posibilidad de fundar una ética cristiana sobre la base filosófica de Max Scheler”.
Ya Zaragüeta dijo en 1948 con toda claridad que con la filosofía de los valores se abría paso una nueva actitud filosófica, que no es tanto la del que trata de “conocer” el “ser” del mundo y de la vida cuanto de “estimarlos” en su auténtico “valer”. Pudo decir así el filósofo español que “en estas cuatro palabras, conocer y ser, estimar y valer, se contiene toda una revolución del pensamiento actual, que no deja de serla también para el antiguo”. Heidegger, por su parte, afirma que “el valor y lo válido llega a ser sustitutivo positivista de lo metafísico”.
Schmitt, autor de muy buena formación filosófica, parte de que los valores no tienen un ser, sino una validez. El valor no es, sino vale. Ahora bien, Schmitt va más allá. A su juicio, el valor, sin embargo, implica un afán muy fuerte a la realización. No es real, pero está relacionado con la realidad y está al acecho de ejecución y cumplimiento. La validez de un valor tiene que ser continuamente actualizada, es decir, hacerse valer, pues si no, se disuelve en vana apariencia. Quien dice valor quiere hacer valer e imponer. Las virtudes se ejercen, las normas se aplican, las órdenes se cumplen; pero los valores se establecen y se imponen. Quien afirma su validez tiene que hacerlos valer. Esta agresividad es la consecuencia lógica de la estructura tética y subjetiva del valor y se produce continuamente por la realización concreta del valor. Esto se intentó solventar pretendiendo un carácter “objetivo” de los valores, pero así no se hizo más que introducir un nuevo momento de agresividad en la lucha de las valorizaciones, sin aumentar lo más mínimo la evidencia objetiva para los que piensan de manera distinta. En consecuencia, no se superó la teoría subjetiva de los valores. No se consiguen valores objetivos simplemente con el truco de velar los sujetos y silenciar quienes son los portadores de valores cuyos intereses suministran puntos de vista y puntos de ataque del valor. Nadie puede valorizar sin desvalorizar, revalorizar, valoricidar o explotar.
Según la lógica del valor, se observa la siguiente norma: el precio supremo no es demasiado para el valor supremo y hay que pagarlo. El pensamiento de los valores convierte automáticamente la lucha contra un determinado enemigo concreto en lucha contra un sinvalor (abstracto). El sinvalor no tiene ningún derecho frente al valor, y para imponer el valor supremo no hay precio demasiado excesivo. Todas las categorías del clásico Ius publicum Europaeum -enemigo justo (justus hostis), motivo justo (justa causa), proporcionalidad de los medios y procedimiento ordenado (debitus modus)- serán, sin esperanza alguna, víctimas de esta lógica de valor y sinvalor. Lo mismo ocurre con la dignidad humana: al principio se decía que las cosas tienen un valor y las personas tienen una dignidad. Valorar la dignidad se consideró indigno. Hoy día, en cambio, también la dignidad se ha convertido en un valor.
Desde el momento en que cualquier principio o ente (Dios o la religión, lo mismo que el Estado o la libertad), se convierten en valores, pierden su dimensión ontológica, para tener una mera dimensión ideal. Pero además, al entrar en la dinámica de los valores, al entrar en el juego de la cotización propio de la Bolsa de valores, corren el consiguiente riesgo de poder desvalorizarse, y de esta suerte no puede extrañar que en ese mercado el valor Dios pudiera ser considerado inferior al valor indiferencia, el valor libertad al valor igualdad, el valor matrimonio al valor pareja (homo o heterosexual), el valor fidelidad al valor volubilidad, el valor sacrificio al valor comodidad, etc. Pero no sólo es que esos valores, al cotizarse a la baja en el mercado de las ideas, se conviertan en valores inferiores a otros, sino que en la medida en que un valor desvalorizado no se puede imponer, deja de valer, como afirma Schmitt. Un valor inferior, esto es, que no consigue ser superior, es algo inoperante. La dinámica de los valores destruye los principios firmes, las distinciones ontológicas (Bien/Mal, virtud/vicio, honradez/corrupción, p. ej.) que presuponen que uno de los términos no puede llegar a ser el otro. Sin embargo, convertidos en valores, esas realidades se sitúan en una escala común móvil a través de la cual pueden convertirse la una en la otra. De esta forma, los dogmas sufren un proceso de disolución. Del mismo modo, las categorías y los principios jurídicos, las decisiones políticas fundamentales, experimentan un similar falseamiento y corrupción. Así, todo (incluso la religión) cae bajo la visión ideológica. Los valores son a las ideologías lo que los dogmas a las religiones (cuando éstas, por mor de los valores no se han “ideologizado”).

IV. CONCLUSION.

Este breve examen de la relación de Schmitt con el catolicismo permite seguramente afirmar que Schmitt fue siempre católico. Nadie duda tampoco del influjo de los dogmas  de la Teología católica en la obra de Schmitt. La cuestión de si su filosofía política puede ser considerada como católica es, sin embargo, mucho más ardua. D?Ors ha negado que la obra de Schmitt constituya una Teología política, pues a su entender una Teología política debe partir de claros dogmas y obtener conclusiones políticas racionalmente necesarias, lo que no ocurre con ciertas derivaciones de los dogmas que tienen un carácter metafórico (como a su juicio derivar del dogma de la Realeza de Cristo la necesidad de la monarquía, etc.). Lo que se discute es si esa obra puede ser considerada en sí misma, y no por sus influjos, como católica. La calificación de tal puede verse perturbada por elementos un tanto extraños al debate, como la relación de Schmitt con el nacionalsocialismo, insuficientemente conocida y comprendida, y que ha sido ocasión para que Schmitt fuera objeto de difamaciones. En cualquier caso, nos atrevemos a afirmar que la tesis de que el pensamiento político de Schmitt puede ser considerado como una filosofía política católica, no puede ser descartada, bien entendido que el Catolicismo no impone un  único programa o filosofía políticos.

el mestizaje… como ejemplo a NO seguir

3 enero 2010

No es casualidad que la TV pública de España, el segundo país del mundo en recepción de inmigrantes (después de USA), diera como noticia que el primer niño nacido en España al comenzar el año 2010, fuera hijo de “catalán” y “guineana”.

El tema es sumamente importante. Merece leerse  una información firmada por Cruzado Negro en la yijad en eurabia el  Sábado, 2 Enero, 2010 :

Esta es la sociedad multicultural y políticamente correcta que nos venden: una niña mulata el primer español del año. Lo hemos visto por la televisión y los periódicos hasta el hartazgo. Todo un ejemplo de lo que quieren y desean: Graciela nació en el hospital San Juan de Dios de la ciudad condal, su madre Lucrecia Akeng, guineana, y su padre Rafael Noguer, catalán. (…/…)

…pero más interesantes, si cabe, son los dos  comentarios siguientes, firmados por YSQ  y Joana:

YSQ:
Domingo, 3 Enero, 2010

El problema es que el aspecto racial es de inevitable consideración. Todos hemos pasado por la misma programación y hemos sentido el mismo reparo (grima, desagrado, miedo) a tratar ciertos temas. Sientes que el solo hecho de tratar ciertas cuestiones ya te coloca ‘en una posición desagradable’, pero no es más que el efecto de la programación recibida. A este respecto deberíamos actuar como el marxismo cultural americano (Obama) y no como los libertistas: reconocer que ‘the race matters’ y dejarnos de marear la perdiz. Porque importa y mucho, y además de muchas formas distintas, varias de ellas muy sutiles.

La raza importa biológicamente. Y según pasa el tiempo y se acumulan nuevos estudios sabemos que importa mucho más de lo que pensábamos hace apenas unas décadas o de lo que queríamos reconocer. En los últimos tiempos puedo decir que me he ‘machacado’ con lecturas científicas sobre el asunto, provenientes de ambas trincheras del debate, y no me quedan muchas dudas al respecto. La antropología marxista está prácticamente aniquilada, a pesar de que aún dominen muchos departamentos y la sociobiología se impone más y más a pesar de su persecución. Cada estudio epidemiológico, cada antropometría, cada nueva investigación sobre el cociente intelectual, cada investigación genética, le ponen un nuevo clavo en la tapa al ataúd de Boas, Montagu, Mead y los suyos. Cuando sabemos, por ejemplo, que las diferencias entre las razas humanas son superiores a las existentes entre perros o gatos, seguir sosteniendo que éstas ‘no existen’ o ‘no importan’ a base de falacias lógicas es pura superstición igualitarista.

Importa sociológicamente porque importa psicológicamente. El cerebro humano está preparado para reconocer las diferencias raciales y subraciales desde los seis meses de edad (!). El aspecto propio, el de los demás y las reacciones que estos provocan son esenciales en la formación de la identidad propia y en la socialización a lo largo de la vida. El aspecto físico delata hasta cierto punto ante uno mismo y ante los demás los propios orígenes. Eso influencia de forma inevitable la relación que cada cual establece con aquellos que le rodean, pero no sólo eso, sino también con quienes le han precedido. Cuando un español contempla los cuadros del Siglo de Oro reconoce de forma inmediata (y hoy sabemos que eso es una capacidad innata) que aquellos a los que contempla son de una estirpe genética muy cercana. Cuando uno se mira al espejo y ve a un africano tiene necesariamente que negociar alguna clase de arreglo con ese pasado que no es suyo. Ésa es la razón por la que en EEUU se recurre a engrandecer las figuras de aquellos esclavos libertos que participaron anecdóticamente en la llamada Revolución Americana: para intentar que los jóvenes negros sientan aquellos sucesos como algo propio, como algo en lo que participaron esos antepasados que les han legado nada menos que su aspecto.

Por todo lo anterior importa además política y culturalmente: porque cuando se sustituye demográficamente a la población autóctona de un territorio, de raza bien marcada, por poblaciones foráneas, todos los procesos de mestizaje tienden a convertir en irreversible esa sustitución y a negar toda posibilidad de éxito a cualquier movimiento identitario nativo que se oponga al proceso. Sin indígenas no hay reconquista posible. El mestizaje diluye la identidad previa y la sustituye por una nueva, mientras que los individuos mestizos luchan por defender el statu quo dado que es la base de su propia identidad personal y de su derecho a poblar ese territorio. Por esa razón es por la que el mestizaje forzoso ha sido tradicionalmente el arma de destrucción masiva preferida en todas las guerras intertribales, interétnicas o de colonización. Hoy mismo podemos ver su utilización por toda África (verbigracia en Sudán): el mestizaje diluye el sentido de una identidad diferenciada en los colonizados, disminuye su número reduciendo su tasa reproductora y simultáneamente aumenta los apoyos de los nuevos pobladores. ‘Los hijos de español y de india nos apoyan a nosotros’, constataron con cierta sorpresa los primeros conquistadores españoles en América.

Sobre todas estas cuestiones se podría escribir perfectamente una pequeña enciclopedia, así que no es cuestión de alargarse innecesariamente en un comentario. Pero si me gustaría añadir algo: según datos de la propia ONU (nada sospechosa de ser precisamente muy sensible ante los problemas de los europeos) resulta que para 2060 los caucásicos europeos o europoides (vulgo ‘blancos’) van a ser menos del 9% de la población mundial y con una pirámide de edades prácticamente invertida. Es decir: que estarán en vías de extinción, literalmente. Siendo esto así afirmar que nuestra actitud ante el mestizaje masivo debe ser ‘neutra’ suena a chiste malo o a broma cruel. En este contexto histórico, marcado por la implosión demográfica y la invasión migratoria, el mestizaje es el principal acelerador de nuestra destrucción. Es un mal objetivo. Un gran mal. Un suicidio colectivo. Y hay que denunciarlo como tal por mucho reparo que eso nos dé (a mí el primero). Porque lo contrario equivale a afirmar que la extinción de la raza blanca es irrelevante: un racismo con el que no se atreven ni los Nuevos Panteras Negras.

Joana:
Domingo, 3 Enero, 2010

Tu comentario habría que imprimirlo y repartírselo a la gente por la calle.
Es sumamente cierto lo que dices.
A mí hace tiempo que estos temas no me dan reparo tratarlos. Todos aquí y en mi entorno saben que soy racista. Porque la raza es lo más importante que tenemos. Nuestra herencia genética, nuestra pertenencia a un grupo humano es lo más importante.
Lo demás se soluciona: las casas se reconstruyen, la economía se levanta, los invasores se hechan, la cultura se protege…. ¡ah! para hacer las dos últimas cosas la raza tiene que mantenerse. Si los blancos se mestizan, Europa desaparecerá.
Desde que mis hijos eran bebés les he ido inculcando el orgullo de su raza, el orgullo de su herencia, el deber de proteger la herencia de miles de generaciones que llevan en su sangre.
Porque desde siempre yo he pensado como pienso, ni el comunismo ni el marxismo ni el castrismo ni nada ha podido hacerma cambiar de opinión. Y como viví en Cuba conocí a muchos negros. Pues precisamente por eso. No son como nosotros, son una raza aparte, y mezclarse con ellos es la destrucción de nuestra raza y nuestra civilización (que al final es lo mismo).

algunas mujeres son muy bellas

24 noviembre 2009

Copiamos de http://trompicones.wordpress.com/ la siguiente fotografía….

Al observar esta fotografía caben dos actitudes, una egoísta y mezquina… Sería la del hombre que querría poseer, como propiedad privada para su uso y disfrute,  una mujer de esta estirpe y belleza.   Otra sería la postura del hombre noble que vería en esta mujer una posible compañera,  amiga, esposa y madre de sus hijos, entendiendo el matrimonio no como un contrato para legalizar la pasión libidinosa sino como lo ha entendido siempre la Iglesia Católica: como sacramento de institución divina para procrear hijos y en segundo lugar para mutua ayuda, amor y fidelidad.

Nota de IRANIA: Es interesante observar que desde que el “feminismo radical” y los “feministas” alardean de “emancipar” a la mujer, la familia, la natalidad y la dignidad de la mujer están siendo degradadas, contra todas las apariencias de “liberación” femenina. Hoy el resultado de la mujer “liberada” es una mujer fracasada como esposa, madre y amante. Hay más divorcios, más abortos, más violaciones y más maltrato… Además, vemos en nuestras calles, mujeres jóvenes enganchadas al tabaco, a los “percings” y para colmo, proletarizadas, explotadas laboralmente… Finalmente, con la masiva explotación laboral de la mujer casada, la crianza y educación  de los hijos –cuando los hay– salen perjudicadas.

Respecto a la doctrina católica tradicional de la Iglesia Católoca hay que decir que es la que realmente ha dignificado y dado sentido a la mision y vocación maternal de la mujer y que sólo la condescendencia con  los apetitos mundanos y hedonistas ha hecho que tras el concilio Vaticano II algunos sectores del clero hayan dejado de considerar que la fundamental razón de ser del matrimonio es la formación de familias numerosas. Aquí cabe traer a colación que en los libros sagrados de la India se señala que la decadencia de las civilizaciones  empieza por la corrupción de la mujer y la caída de la natalidad.

la sociedad afeminada

15 septiembre 2009

Quizás se podría aplicar  al llamado “feminismo”  la conocida cita evangélica de que no podrán entrar en el reino de los Cielos, entre otros,  “los afeminados”…

El “feminismo”, contra lo que pretende, en nada favorece a la mujer sino que más bien la desacredita y perjudica, pues los resultados de su aplicación están a la vista: caída suicida de la natalidad, explotación laboral de la mujer, corrupción moral, prostitución generalizada y maltrato y vejación por parte de algunos hombres que reaccionan brutalmente a la llamada “liberación sexual” de la mujer. El “feminismo” es  una escisión de la pareja humana, una ruptura del nucleo familiar y dado que, como el llamado “machismo”, es una forma de hostilizar al otro sexo. El resultado es dañino y desatroso para la propia mujer, y en consecuencia para la sociedad, la nación en general.

Esta perspectiva del feminismo es lo que nos hace muy recomendable leer un artículo firmado por Arjun y publicado en La Yijad en Eurabia:

La feminización de la sociedad llega de la mano de la desvirilización del hombre contemporáneo. Se trata aquí de las dos caras de una misma moneda. Es un fenómeno del cual la Historia nos ofrece muchos ejemplos: cuando las sociedades declinan, las mujeres suben, cuanto más se achatan aquellas, más se levantan estas. El vacio dejado, el sitio desertado por unos hombres reblandecidos y amorfos al punto de no tener ya de hombres ni las ideas, ni las actitudes, ni el carácter y apenas la apariencia (y no siempre) permite a las mujeres reinar por fin. Cuando las sociedades se transforman en rebaños destinados al matadero y los hombres en caricaturas de hombres, suena entonces la hora de la mujer. Del desorden y de la confusión, surge esta con la despreocupada alegría y la liviandad de su sexo, dispuesta a instaurar “el reino de la hembra que, hasta el día de hoy, en los siglos de los siglos, no ha inventado más que el punto de cruz y las fundas para los sillones“, al decir (algo jocoso) del escritor francés Paul Guth en “Le mariage du Naïf“, 1957. La victoria del mundo-mujer.

Pero su triunfo es de corta duración, ya que la decadencia en medio de la cual establece su soberanía es una etapa efímera y sin mañana, apenas la antecámara de la caída final. La mujer (y sus aliados naturales, los homosexuales y la beatería bienpensante, más todos los enfaldonados de logia y sinagoga; estos últimos, más que aliados, amos en toda circunstancia) no reina nunca más que sobre un mundo desecho abocado al derrumbe próximo.

El imperio de la mujer, sobre el trono abandonado del hombre, es siempre el del capricho, de la “real gana”, de la preferencia, de la preeminencia de la Gracia sobre la Ley, de la emoción sobre la razón, del sentimiento sobre la inteligencia. Sobre este punto, Hermann von Keyserling (1880-1946) nos aporta una luz definitiva: “ El orden emocional es el orden natural en el cual las mujeres viven, ya que estas reaccionan en primer lugar a su sensibilidad, y nunca son tocadas en el fondo por aquello que es intelectual. (…) Es en ese sentido que el hombre más primitivo encarna, a diferencia de la mujer, el principio racional“. (“Meditaciones sudamericanas“, 1932).

La feminización es un producto de la decadencia. Esta surge siempre en un contexto de crisis terminal, en una fase de inversión completa de los roles y de los valores, en el capítulo de la universal corrupción moral y del profundo trastocamiento de las creencias, es decir en el desbarajuste general propio de las sociedades que se vienen abajo, incapaces en ese estadio de su decaimiento de distinguir el día de la noche. En un ambiente tal se instala una extrema tolerancia hacia todo lo que mina, todo cuanto socava los fundamentos del edificio tambaleante de la civilización. El Mal se vuelve el Bien, la Fealdad reemplaza la Belleza, lo Falso destrona lo Verdadero, lo Grotesco destierra lo Sublime. Es el espíritu hembra, verdadero rey de nuestra epoca, que inunda con su pegajosa influencia un mundo que termina, como una gallina decapitada, en una carrera absurda y enloquecida hacia ninguna parte.

Hay dos grandes verdades acerca de esta cuestión. 1) Todo poder de la mujer es una concesión del hombre; y 2) la mujer utiliza invariablemente este poder concedido contra el hombre, es decir contra su obra: la sociedad, la cultura, el orden establecido, los valores, la Ley. Esto puede parecer profundamente misógino, y sin embargo no es menos cierto. No incluyo en este fenómeno deletéreo algunos casos, de mujeres excepcionales. (Aquí hablo de ese tipo de mujeres como las del actual gobierno español. Son legión). Algunas mujeres de élite han jugado un gran papel en la historia del mundo y en el gobierno de sus naciones (Catalina la Grande, por no nombrar más que una en la serie de las Catalinas, la Reina Victoria, Margareth Thatcher, por ejemplo…), pero siempre dentro de un sistema masculino, viril, no en un proceso de feminización como el que estamos viviendo actualmente.

Lo que importa realmente no es la mujer en el poder en sí, sino el contexto de feminización de la sociedad en que tiene lugar esta toma de poder (o del poder). Por otra parte, para despejar equívocos, digamos que la femenidad no es una cuestión de sexo en el sentido estricto del término. Hay mujeres del sexo femenino (todavía la mayoría, pero mermando) y mujeres del sexo masculino (cada día hay más hombres que han quedado en estado de feminidad permanente), eso es todo. Oscar Wilde decía (y debía saber estar bien enterado de eso, pues era homosexual) que: “Un francés será siempre más mujer que una inglesa“. Ese fenómeno, el hombre femenino, se está universalizando en esta fase de decadencia que prefigura el fin de una civilización que parece tener los días contados.

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Nota de IRANIA: Por paradógico que parezca, unas declaraciones de dos mujeres “feministas” relevantes y que vienen a corroborar –a sensu contrario– las tesis que se afirman arriba.  En efecto, “La Nueva España” (Oviedo, 15-sept. 2009/p. 14) informa así: Bajo la idea de comentar su último libro, «Feminismo en el mundo global», la tertulia de mujeres gijonesas «Les Comadres» convocó en el Centro de Cultura Antiguo Instituto a un gran número de asistentes que pudieron disfrutar del coloquio que ofrecieron tanto Valcárcel como la también filósofa Ana de Miguel.

Una charla centrada, sobre todo, en la evolución de nuestro país en los últimos treinta años. «Cuando yo salí de España la primera vez, en 1977, éramos el país más atrasado de Europa, con la tasa de natalidad más alta del continente; un país del que no merece la pena rescatar nada o casi nada». Así de contundente se mostró la doctora en Filosofía Ana de Miguel. Sin embargo, tal y como se encargó de recordar luego, las cosas han cambiado. «Ahora somos el asombro de Europa. Somos el país que tiene la primera ley contra la Violencia de Género, donde hay un Gobierno paritario y donde se ha aprobado una ley de matrimonios homosexuales», afirmó De Miguel.

“…feto” …NO!…. mejor decir “Niño hecho” !

25 junio 2009

Tengo la intuición, no comprobada, que hasta ahora en castellano llamabamos al embrión humano… “feto” queriendo decir… niño …hecho… (del latín, facere= hacer).  Dada la manipulación del lenguaje que hacen los medios de comunicación  para introducir capciposamente su ideología (Así, llaman “interrupción del embarazo” al “aborto”, palabra ésta que en sí misma tampoco señala precisamente que se trata de matar al ser vivo que está en vias de gestación) nos parece excelente idea que la Jerarquía de la Iglesia proponga que al mal llamado “feto” se le llame “niño”. Lo que sigue lo copiamos de crux et gladius:

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Propone que al ser en gestación se lo llame “niño”

El Vaticano pide que no se use más la palabra “feto”

 

El Vaticano quiere que al feto se lo llame niño y tiene su argumento: “En el nombre que damos está el juicio que tenemos de las cosas”, escribió en el diario oficial L’Osservatore Romano el neonatólogo italiano Carlo Bellieni, y explicó: “No se trata de revolucionar el vocabulario sino de llamar las cosas por su nombre”.

El especialista sostuvo que la distinción entre los términos “niño”, que se utiliza para denominar al hijo nacido, y “feto”, que se restringe a la fase anterior al parto, es reciente.

El neonatólogo se encargó, además, de detallar su idea del feto: “La luz ya se filtra en parte a través del útero, el niño ya oye sonidos, se chupa el pulgar, tiene hipo, tiene un corazón que funciona a la perfección y un cerebro que elabora sensaciones e incluso sueña y siente el dolor”. Por eso, a su juicio, la utilización generalizada de la palabra “feto” es “estigmatizante”.

Para reforzar su teoría, el experto se remonta a los escritos del artista Leonardo Da Vinci, que estudió en profundidad la anatomía del ser humano en todas sus fases. “Una misma alma gobierna estos dos cuerpos, y los deseos y los miedos y los dolores son comunes, ya sea a esta criatura como a todos los demás miembros animados”, anotó alguna vez Da Vinci al costado de uno de sus bocetos.

Según Bellieni, lo que impresiona de estas notas es que “nunca aparece la palabra feto” sino que el artista se refiere a “esta criatura” con la palabra “hijito” o “amorcito” (“putto”, en italiano), término con el que las artes plásticas se refieren al niño alado que representa a Cupido.

Por su lado, Benedicto XVI deploró ayer la “infidelidad” de los sacerdotes. “Hay, por desgracia, situaciones, jamás suficientemente deplorables, en las que es la misma Iglesia la que sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros. Son motivos de escándalo para el mundo y de rechazo”, dijo el Papa en la carta enviada a los presbíteros con motivo del año sacerdotal, que comenzará hoy(19 de junio) en el Vaticano. En el escrito, precisa que este año, que concluirá el 19 de junio de 2010, pretende contribuir a una renovación interior de todos los sacerdotes.

 Fuente original:

http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=26197

una felonia vil contra Benedictus XVI

5 mayo 2009

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El pasado mes de abril, el parlamento belga, quizás por pertenecer a un país de tradición católica, tuvo la  “ocurrencia” –seguramente inspirada por alguna logia– de censurar al Papa por haber osado expresar libremente la doctrina católica sobre las relaciones sexuales.  Gracias al blog de “Lacigoña” conocemos la respuesta del Vaticano:

“La Secretaría de Estado lamenta este acto, inusual en el contexto de la relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Reino de Bélgica. Esta Secretaría deplora el hecho que una Asamblea Parlamentaria haya considerado apropiado criticar al Santo Padre en base a un extracto aislado de una entrevista, fuera de su contexto, y utilizado por algunos grupos con la clara intención de intimidar, pretendiendo disuadir al Papa de expresarse sobre ciertos temas de obvia relevancia moral y de enseñar la doctrina cristiana.

Como los parlamentarios españoles, sobre todo los “progres” , no podían dejar de imitar a sus colegas belgas. Esta vez nos informa del suceso la Secretaria de Comunicación de la CTC  (Comunión Tradicionalista):

Europa Press informa en un despacho del día 28 de abril de la admisión a trámite por la Mesa del Congreso de los Diputados de una iniciativa de ICV, en la que propone que se reprueben “públicamente” las declaraciones efectuadas por el Papa Benedicto XVI sobre el SIDA y el uso del preservativo en su reciente viaje por África, y se eleve una protesta formal a la Santa Sede.

Se trata de una injerencia inadmisible del máximo órgano de representación de los partidos políticos en lo que constituye la más básica misión de la Iglesia: enseñar la doctrina católica, constituyendo un intento de coartar su libertad y una ofensa a todos los católicos. La iniciativa, además, ha contado con el apoyo de las diputadas del PP Celia Villalobos y Ana Pastor.

atentan contra la naturaleza del hombre y de la mujer

17 marzo 2009

Irania tiene el honor de copiar parcialmente el siguiente artículo editorial de EL CRUZADO:

La semana del 22 de Diciembre del 2008, SS. Benedicto XVI habría hecho una declaración pública contra la teoría de género. Esta teoría, es un sofisma que busca lograr la aceptación de la conducta homosexual y otros vicios en la sociedad contemporánea.
La teoría de género desvincula el concepto de sexo masculino/femenino de la naturaleza de hombre/mujer. Esta teoría (que siendo tal, se define como “no demostrada”) sostiene que el rol sexual –”género”- es cultural y no biológico; es social y no determinado en la propia naturaleza humana por un designio de Dios; es una construcción social o un paradigma y no una condición natural del hombre. Así, el rol masculino puede ser tomado por una mujer o viceversa.
Un lector optimista, se manifestaba extasiado por la noticia en un correo que nos envió, ya que su esperanza – nos comentaba – era que Benedicto XVI fuera un restaurador de la Iglesia Católica en estos momento de profunda crisis en el mundo católico y en quienes dirigen el rebaño.
La agencia ANSA (el 22 de Diciembre recién del 2008) informó que Benedicto XVI “recordó hoy la naturaleza humana de ‘hombre’ y ‘mujer’, contra la categoría ‘gender’ (género)”. Dijo aún el Pontífice, en el discurso a la Curia romana, en la audiencia de intercambio de felicitaciones con motivo de la Navidad: “No es una metafísica superada si la Iglesia habla de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer y pide que este orden de la creación sea respetado”(1) .
Concordamos plenamente con lo que indica Su Santidad. En un mundo en el que el relativismo moral rige a la opinión pública – incluso en los medios católicos más “conservadores” – una declaración del Papa orientando a los católicos frente a la teoría de “género” y sus desviaciones, es más que acertada. ¡Cómo no alegrarse al oír un Papa conservador haciendo eco, cual catedral medieval, del infalible Magisterio Tradicional de la Iglesia! Sin embargo, esta conclusión podría ser prematura…
 

¿Cómo comprender entonces, la postura del Vaticano apoyando la despenalización de la sodomía frente a la ONU?
 Segundo, debe comprenderse qué implica que la sodomía sea despenalizada 
Las normas derivadas del Magisterio Tradicional de la Iglesia, invariablemente, benefician al hombre. Lejos de impedir el ejercicio de la verdadera libertad (y no el endiosado libertinaje), estas enseñanzas son un medio para que los hombres se perfeccionen y alcancen el fin por el cual han sido creados.
Estas normas enseñadas por la Iglesia, constituyen, adicionalmente, barreras “de contención” – podríamos llamarlas así – para alejar a los hombres del error. Entendido así, la despenalización de la sodomía constituye un enorme triunfo estratégico para la causa pro-homosexual en el mundo, ya que es el primer paso para la aprobación total de las demandas de estos grupos de presión. Es por constituir un enorme triunfo estratégico para esa causa, que consideramos particularmente desconcertante la declaración de la delegación vaticana en la ONU, por la cual pidió a las naciones que la sodomía sea despenalizada.
El efecto de ese apoyo es análogo al efecto de agrietar un dique.
En cuestión de tiempo, el dique se romperá y las aguas avanzarán. La pregunta, simplemente, es cuándo. Con una fuerza multiplicadora – también análoga a la fuerza hidráulica – proseguirá (como ha sido hasta ahora) la escalada homosexual. La protección jurídico-legal tiende a ampliarse: derechos laborales, derechos civiles (como herencia), seguro social, etc. El paso siguiente, (evito decir “naturalmente”) claramente, será la legalización del llamado “matrimonio” homosexual, equiparado al legítimo matrimonio cristiano entre hombre y mujer. Después de esos triunfos de reconocimiento, le sucede el triunfo que contempla la adopción de niños (¡!) para formar una “familia”…
Preguntas que un católico debe hacerse frente al apoyo del Vaticano para la despenalización de la sodomía
Entendemos que la delegación del Vaticano en la ONU representa, naturalmente, la posición de la Santa Sede (y la del Papa, por supuesto).
 Siendo esto así, cabe preguntarse:
¿Desconoce el Vaticano la enseñanza tradicional de la Iglesia respecto al pecado contra natura?
¿O no comprende la Santa Sede qué clase de éxito estratégico constituye su declaración por la “despenalización” de la sodomía para los grupos de presión pro-homosexual?
¿Por qué el Vaticano apoya, con su declaración, el lobby homosexual?
 
¿Qué pensar frente a este confuso y trágico escenario?
Sin duda, hemos documentado malas noticias para quienes se ilusionaron, para aquellos que pensaron, de buena fe, que Benedicto XVI sería un baluarte del conservadurismo. La ambigua posición vaticana y la contradicción de su delegación, se traduce en un apoyo para la propagación del pecado contra natura.
Desde el Concilio Vaticano II, es cada vez mayor la propagación de una nueva moral permisiva y relativista, tanto en el rebaño como en los pastores. Y es tal vez bajo las normas de esa nueva moral – que desconocemos como auténtica – que se puede explicar la posición de la delegación vaticana frente a la ONU. Tal vez bajo los preceptos de esa supra moral universal – de corte mundialista y dictatorial- intenten justificar los abominables casos de pedofilia en el alto clero norteamericano, últimamente denunciados. O tal vez se intente explicar el apoyo que innumerables autoridades de la Iglesia han venido dando al comunismo, al socialismo y otras sectas anticristianas en las últimas cinco décadas. E incluso se intente explicar el misterioso silencio de la conferencia episcopal norteamericana respecto a las elecciones que darían por vencedor a un senador oficialmente “abortista”; silencio, dicho sea de paso, que tuvo como consecuencia el apoyo del 54% de los católicos a dicho candidato (7). Los límites que definen la extensión de este artículo, dejan fuera cientos de otros “tal vez” que podrían – infundadamente- ser explicados por esa nueva moral mundialista y totalitaria.
Y si ha habido un colaborador por omisión a este proceso de dictadura mundialista y “seudo-moralista”, han sido todos los católicos que confiados en vivir cómodamente en el “nuevo orden mundial”, permiten indiferentes el avance de las puertas del infierno. ¿Hasta cuándo ocurrirá esto?
Esto ocurrirá, naturalmente, hasta que Nuestra Señora, la Reina del Cielo y de la Tierra, quiera, con su voluntad soberana hacer realidad la promesa que hizo al mundo en Fátima: “Por fin, Mi Inmaculado Corazón triunfará”. Hasta ese triunfo, cuya fecha y hora está fijada en los designios de María, los católicos auténticos deberán resistir de frente. ¿Qué resistir? Resistir con heroísmo católico la aceptación de la impureza desatada. Rechazar con sabiduría cristiana, la nueva orientación pastoral cuya contradicción vital, tanto aleja a las almas de Dios.
 
NOTAS:

 

 

(1) ANSA, 22 de Dic. 2008.

 

(4) III Concilio Ecuménico de Letrán (Lateranense), cán. 11, In Mansi, XXII.

(5) Cfr. San Alberto Magno, In Evangelium Lucae XVII, 29, apud. J. Mc Neill

(6) S. Th. Il-IIae, q. 154, a. 11; Graciano, D. II, XXXII, 7, caps. 12 y 14

 

Enviado por jzamora el Mar, 03/17/2009 – 00:14.

 

(3) Concilio de Ancira (Ancyrense), Decreto 16, 17. Cfr. C. H. Turner, Ecclesiae occidentalis monumenta iuris antiquissima, Oxford 1909, Vol. IX, p. 19.

 

(7)  http://pewforum.org/docs/?

 
(2) Agencia Reuters

homenaje a las madres

19 febrero 2009

Cruz de Honor para las Madres Alemanas

Durante el III Reich se quiso premiar a las mujeres alemanas en reconocimiento a sus méritos junto al Reich, se instauro una condecoración para ellas conocida con el nombre de “Ehrenkreuz der Deutschen Mutter” (Cruz de Honor para la madre alemana), también llamada “Mütterkreuz”, la que era otorgada a aquellas mujeres que le daban hijos ‘Ariernachweis’ (de ascendencia aria) a la gran Alemania. Con cuatro hijos recibían la categoría de bronce, con seis la categoría de plata, y de ocho en adelante recibían la condecoración categoría de oro. He de recordar, que el mayor problema al que se enfrentaba el Reich, es que después de la I Guerra mundial, y la crisis económica de la década de los 20, se encontraban en una problema de natalidad bastante severo que había que potenciar, para garantizar la nueva generación de alemanes (lógicamente no solo se potencio con distinciones, sino que ya al bienestar social y económico del momento se le añadió las ventajas del sistema de seguridad social mas avanzado del mundo en aquella época, y un sistema de ayudas estatales por hijo). En 1939, más de tres millones de mujeres recibieron la distinción. Recordar que hubo mas condecoraciones dadas a mujeres cruz de Hierro, también las versiones especiales tanto de cruz de hierro como de otras categorías para enfermeras de la cruz roja, etc
Fuente: LEGION 88

la familia cristiana

24 enero 2009

Del Blog de Pio Moa reproducimos el siguiente artículo:


En otros tiempos algunos denunciábamos la “familia burguesa”, represora de la sexualidad, transmisora de los valores e ideología del explotador sistema capitalista y opresora de la mujer. Esa familia, con la propiedad privada, la religión y la patria o nación también burguesa, eran los objetivos clave de nuestras ofensivas. Tras las experiencias del siglo XX pocos atacan tan directamente la propiedad privada, pero las otras instituciones siguen recibiendo fuego graneado de las tendencias progres y más o menos rojos o libertarios.

La familia burguesa era en realidad la familia cristiana, antigua de casi dos mil años, apoyada en los pilares de una estricta monogamia, del “compañera y no sierva”, de la fidelidad conyugal a ser posible de por vida y la atención a la prole. Preceptos nunca cumplidos del todo, ni muchísimo menos, pero que marcaban un ideal y frenaban otras formas como la poligamia o el llamado libertinaje sexual, poco o nada compatible con la noción misma de familia estable.

Sugiere Paul Diel que la superioridad de la cultura occidental proviene de ese tipo de familia, la cual facilita mejor la educación de los hijos, la transmisión generacional de los valores morales y una individuación y noción de la libertad personal más sólida que en otras culturas. ¿Cabe hablar de superioridad cultural? La ideología progre considera tabú tal pretensión, pero la realidad salta a la vista.

Los ataques de las ideologías utópicas a la familia invocaban antaño el “amor libre”, sin papeles ni más compromiso que la atracción momentánea. Sus experimentos han funcionado mal (la URSS volvió pronto a una especie de puritanismo), y hoy se combinan esas viejas ideas con la igualación de cualquier tipo de “familia”, incluso la homosexual. Ni ellos creen tales cosas, solo las utilizan como arietes contra la familia cristiana, a la que tanto detestan.

 

TATIANA SABE ESPERAR…

15 agosto 2008

 

Tatiana tiene 27 años… y piensa que antes de los treinta tiene que

tener marido y tres vástagos… lo que significa que tiene sólo meses para casarse antes de quedar embarazada…

Esta es una experiencia única que un hombre jamás puede imaginar ni experimentar… El procrear, parir, amamantar, es darse biológicamente…  es permitir con amor y cariño que una criatura nacida del propio cuerpo te chupe, succione tu ser… es como si una persona –una madre–  se prolongara en otros individuos –sus hijos–…

Esta es una importantrísima razón por la que un hombre y una mujer nunca serán iguales… en ningún sentido práctico… digan lo que digan las leyes.

En Occidente cristiano, liberal, agnóstico, pagano, ateo,, pero siempre blanco,  las leyes protegen incluso más a una mujer que a un hombre… lo cual es lógico si se quiere salvaguardar a la prole, a las nueva generaciónes… Por eso, en los naufragios siempre se daba preferencia a las mujeres y a los niños a la hora del salvamento . Es así pese a que el mal llamado “progresismo” izquierdista y el feminismo mal entendido están arruinando a la familia y a la dignidad de la mujer, como madre y esposa.

El “sistema” quiere mujeres objetos sexuales, símbolos sexuales, pornostars, prostitutas, y pocas madres… Por eso fomenta la adopción de niños chinos y todo tipo de uniones sexuales excepto la natural y tradicional: la de la pareja de hombre y mujer que se unen para crear lo más bello y enriquecedor: niños y niñas que son verdaderos ángeles. Una sociedad sin niños es una sociedad muerta y sin futuro.  ¿Es eso lo que queremos?

Sabiamente los antiguos arios tenían la convicción que una persona no habría tenido una vida digna de ser vivida si no ha tenido al menos un hijo, ha plantado un árbol, es decir ha hecho un trabajo productivo y ha escrito un libro, es decir se ha enriquecido culturalmente hasta el punto de aportar enseñanzas útiles a la comunidad.

15 de agosto de 2008, Dia de la Virgen de Agosto.


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