Archive for the ‘Catolicismo’ Category

LAS VIRTUDES FUNDAMENTALES: LA FORTALEZA DISPUESTO A CAER

10 diciembre 2016

JOSEF PIEPER: LAS VIRTUDES FUNDAMENTALES

LA FORTALEZA

DISPUESTO A CAER

La fortaleza supone vulnerabilidad

Sin vulnerabilidad no se daría ni la posibilidad misma de la fortaleza.

En la medida en que no es vulnerable, está vedado al Ángel participar de esta virtud.

Ser fuerte o valiente no significa sino ésto: poder recibir una herida.

Si el hombre puede ser fuerte, es porque es esencialmente vulnerable.

Por herida se entiende aquí toda agresión, contraria a la voluntad, que pueda sufrir la integridad natural, toda lesión del ser que descansa en sí mismo, todo aquello que, aconteciendo en y con nosotros, sucede en contra de nuestra voluntad.

En suma: todo cuanto es de alguna manera negativo, cuanto acarrea daño y dolor, cuanto inquieta y oprime.

Relación implícita con la muerte

Pero la más grave y honda de todas las heridas es la muerte.

Hasta las heridas no mortales son imágenes de la muerte; esta lesión extrema, este último «no» extiende la esfera de su influjo a toda negación penúltima, en la que vislumbramos como un reflejo suyo.

De este modo, la fortaleza está siempre referida a la muerte, a la que, ni un instante, cesa de mirar cara a cara.

Ser fuerte es, en el fondo, estar dispuesto a morir.

O dicho con más exactitud: estar dispuesto a caer, si por caer entendemos morir en el combate.

Toda herida del ser natural entraña la referencia a la muerte. Todo acto de fortaleza se nutre así de la disposición a morir como de su raíz más profunda, por distante que un tal acto pueda parecer, visto desde fuera, del pensamiento de la muerte.

Una «fortaleza» que no descienda hasta las profundidades del estar dispuesto a caer está podrida de raíz y falta de auténtica eficacia.

fortaleza

Martirio sin romanticismo

La disposición se manifiesta en el riesgo de la acción.

El acto propio y supremo de la virtud de la fortaleza, aquel en el que ésta alcanza su plenitud, es el martirio.

La disposición para el martirio es la raíz esencial de la fortaleza cristiana.

Sin una tal disposición jamás se daría este hábito.

Cuando el concepto y la posibilidad real del martirio se desvanecen en el horizonte visual de una época, fatalmente degradará ésta la imagen de la virtud de la fortaleza, al no ver en ella otra cosa que un gesto de bravuconería.

Pero no estará de más advertir que ese desvanecimiento puede tener lugar de múltiples modos.

El pequeño burgués estima que la verdad y el bien «se imponen por sí mismos», sin que tenga que exponerse la persona; y esta opinión es en todo equiparable a ese entusiasmo de bajo precio, que no se cansa nunca de elogiar la «alegre disposición para el martirio».

Porque en uno y otro caso se diluye por igual la realidad de este acto.

La Iglesia piensa de otra forma en este asunto.

Por un lado nos dice que el estar dispuesto a verter la sangre por Cristo es cosa que cae de modo inmediato bajo la rigurosa obligación del mandato divino (cadit sub praecepto); «el hombre tiene que estar dispuesto a dejarse matar antes que negar a Cristo o pecar gravemente».

La disposición para la muerte es, por tanto, uno de los fundamentos de la doctrina cristiana.

Pero preguntemos, por otro lado, a la Iglesia de los mártires cuál sea su opinión respecto al locuaz entusiasmo por el martirio del que acabamos de hacer mención.

Leamos este conciso pasaje del Martirio de San Policarpo, uno de los más antiguos relatos del tiempo de la persecución (mitad del siglo segundo), enviado por la «Iglesia de Dios en Esmirna a todas las comunidades de la santa y católica Iglesia»:

«Y uno, un frigio de nombre Quinto, fue presa del terror al divisar a las fieras. Precisamente era el mismo que se había presentado voluntariamente a las autoridades después de inducir a algunos más a seguir su ejemplo. Las reiteradas exhortaciones del procónsul lograron llevarlo a la decisión de ofrendarse en silencio. Por eso, hermanos, no alabamos a los que se presentan por sí solos a los tribunales; ni es ésto lo que se enseña en el Evangelio».

Y San Cipriano, Padre de la Iglesia, que fue decapitado, explicaba al procónsul Paternus: «Nuestra doctrina prohíbe que uno se delate a sí mismo».

Justamente parece haber sido suposición constante de los Padres de la Iglesia primitiva, de Cipriano a Ambrosio, pasando por Gregorio Nacianceno, que los hombres a los que Dios mantiene la fuerza hasta el final son más bien aquellos que antes preferían escapar que no dirigirse presurosos al martirio, fiando petulantemente en la propia resolución.

Y Santo Tomás de Aquino afirma, en un artículo de la Summa sobre lo que podríamos llamar la «alegría de la fortaleza» (utrum fortis delectetur in suo actu), que el dolor del martirio oculta incluso la alegría espiritual por el acto grato a Dios, «a no ser que sobreabunde la gracia y eleve con más fuerza el alma a las cosas divinas».

fortaleza2

Ante la áspera y nada romántica realidad que cobra expresión verbal en el rigor de estas manifestaciones, el entusiasmo fraseológico y las simplificaciones se diluyen en lo esencial.

Pero sólo de ese modo queda libre la mirada para captar el sentido real de este dato inquebrantable: que la Iglesia cuenta a la disposición para el martirio entre los fundamentos de la vida cristiana.

El recibir la herida no constituye la esencia toda de la fortaleza, sino sólo la mitad exterior de ella.

El fuerte no recibe esa herida por su propia y espontánea voluntad.

Si la recibe, es más bien por conservar o ganar una integridad más esencial y más honda.

Ni un solo instante se aleja de la conciencia del cristiano la certeza de alcanzar a ser partícipe, merced a las heridas recibidas en la lucha por el bien, de una integridad que se liga al centro vital del ser humano de forma mucho más próxima y entrañable que cualquier tipo de sosiego puramente natural.

Pero no siempre logran los enemigos y censores del cristianismo descubrir ni estimar en su justo valor esta certeza ni el privilegiado lugar que ocupa entre las fuerzas vivas del cristiano.

Victoria mortal

El martirio se aparecía a los ojos de la Iglesia primitiva como una victoria, aun cuando también sea cierto que se le apareciese como una victoria mortal: «el que muere por la fe, triunfa; si viviera sin la fe, sería derrotado», dice, refiriéndose a los mártires, San Máximo de Turín, obispo del siglo quinto.

Y Tertuliano afirma: «allí donde somos pasados a cuchillo, triunfamos; y cuando se nos lleva ante el juez, quedamos en libertad».

El que estas victorias se logren a costa de la muerte o de ser cuando menos vulnerado es una de las inconcebibles e inalterables condiciones bajo las cuales existe el cristianismo en el mundo —y quizá no sólo el cristianismo—.

Santo Tomás de Aquino parece próximo al extremo de fijar como esencia de la fortaleza el combate que esta virtud libre contra el predominio del mal, del que el fuerte triunfa sólo a costa de morir o de ser herido.

El fuerte no «sufre por sufrir», ya que no desprecia la vida Pero por este momento conviene dejar muy particularmente sentado, desde un principio, que el que es fuerte o valiente no busca ser herido por su propia y espontánea voluntad.

El «sufrir por sufrir» no constituye menor sin sentido para el cristiano que para el hombre «natural».

fortaleza3

No es que vaya a desdeñar el que sufre daño por Cristo lo que pierde al ser dañado. El mártir no menosprecia la vida, pero la tiene en menos que aquello por lo que la entrega.

Santo Tomás de Aquino dice que el cristiano no sólo ama su vida con las fuerzas vitales del cuerpo, que ansían perseverar en la existencia, sino también con las energías morales del alma espiritual.

Estas palabras no encierran el más leve acento de disculpa. Porque no se significa con ellas que el hombre ame su vida natural por ser «solamente hombre», sino que la ama justamente porque y en la medida misma en que es un hombre bueno.

Y lo que se ha dicho de la vida vale asimismo para el ámbito entero de cuanto lleva consigo la integridad natural: alegría, salud, éxito, felicidad.

Todas estas cosas son bienes auténticos que el cristiano en modo alguno desprecia ni de los cuales se desprende sin más, salvo para conservar bienes más altos, cuya pérdida lesionaría más gravemente el núcleo esencial de la existencia humana.

No estará de más advertir que la validez de cuanto queda dicho no se ve alterada un ápice por esta otra verdad no menos indubitable: que la vida heroica de los santos y de los grandes cristianos puede serlo todo antes que el resultado de un cálculo, precavido y ponderado, de ganancia y de placer.

No es ésta una «tensión» que pueda resolverse en un acuerdo armónico; para el espíritu finito y la vida terrena es, en todo caso, irreductible e insuperable.

Pero no por ello se nos aparece, ni más ni menos, envuelta en contradicción que la palabra del Evangelio: «el que ama su alma, la perderá» (Ioh., XII, 25).

Ni tampoco es cosa más enigmática que el hecho sorprendente de que Santo Tomás de Aquino, el pensador abierto a la realidad y vuelto al mundo, aquel al que tantas veces se ha reprochado su meridiano optimismo del más acá, sea el mismo que nos asegure que el saber que realmente penetra en las cosas creadas va acompañado de una tristeza de abismo; insuperable tristeza de la cual no hay fuerza natural alguna, ni del entendimiento ni de la voluntad, que sea capaz de librar al hombre (y tristeza de la que se nos dice en el Sermón de la Montaña: bienaventurados los tristes, porque ellos serán consolados).

Querer traspasar los límites de lo que ya no puede ser sabido es un absurdo manifiesto.

Estas cuestiones sobre el sentido y la medida del sacrificio de bienes naturales desembocan inmediatamente en el impenetrable misterio de la existencia concreta del hombre: la existencia de un ser que es a la vez corporal y espiritual, y que ha sido creado, elevado, caído y redimido.

===

FUENTE:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2016/12/02/josef-pieper-las-virtudes-fundamentales-2/

Carlos Maurrás ya anunció la amenaza islámica

26 junio 2012

Charles Maurras, el gran político católico, monárquico  y francés, por supuesto hoy desconocido deliberadamente para la mayoría de los europeos, ya advirtió hace casi un siglo, con lucidez del peligro y traición que representa para Europa abrir las puertas al islam. 

Seguidamente copiamos de “minutodigital.com” la siguiente información:

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

El 13 de julio de 1926, con ocasión de la inauguración de la gran mezquita de Paris, Charles Maurras (escritor y político francés) escribía en “L´Action Française” estas líneas proféticas:

“Algunas calles de Paris se han engalanado con los muy bonitos ropajes de nuestros visitantes marroquíes. Los hay verdes, los hay de todos los tonos. Algunos de estos majestuosos hijos del desierto parecerían “vestidos de cándida probidad y de lino blanco” (en palabras de un inspirado reportero) si sus rostros morenos y casi negros no harían pensar al embadurnamiento infernal. Que sus conciencias sean de color ropa o de color piel, sus trajes son de todas maneras envidiables; el más negligente de los hombres sería capaz de incurrir en gastos que se materializarían en esta magnífica capa magma, en estos abrigos bordados de luna y de sol. Nuestra propia Guardia Republicana, tan bien encasquetada y vestida de gala, cede el paso, me parece, al esplendor tornasolado de nuestros huéspedes orientales. Una vez reconocido todo este colorido, no es menos cierto que estamos cometiendo una gran tontería. Esta mezquita en pleno centro de Paris no me sugiere nada bueno. A lo mejor no hay un despertar del islam, en cuyo caso todo lo que digo aquí no tiene sentido y todo lo que se hace es igualmente la más vana de las cosas. Pero si hay un despertar del islam, y creo que no es cosa dudosa, un trofeo de la fe coránica, sobre esta colina de Santa Genoveva (Sainte- Geneviève, patrona de Paris) donde los mayores doctores de la cristiandad enseñaron contra el islam, representa más que una ofensa a nuestro pasado: es una amenaza para nuestro porvenir. Podríamos conceder al islam, en su casa, todas las garantías y todos los respetos. Bonaparte podía descalzarse en la mezquita y el mariscal Lyautey emplear las más elocuentes figuras retóricas para afirmar la fraternidad de todos los creyentes: eran cosas lejanas, asuntos de África o de Asia. Pero en Francia, en la casa de los Protectores y los Vencedores, desde un simple punto de vista político, la construcción oficial de la mezquita y sobre todo su inauguración con gran pompa republicana, expresa algo que se parece a una infiltración en nuestro país y a su toma de posesión por nuestros sujetos y nuestros protegidos. Estos la interpretarán sin dudarlo un instante, como una oscura confesión de debilidad. Alguien me decía ayer: ¿Quién coloniza ahora? ¿Quién es colonizado? ¿Ellos o nosotros? Me parece ver desde aquí alguna sonrisa superior. Oigo y leo algunas declaraciones acerca de la igualdad de los cultos y las razas. Sería prudente no dejarlas propagarse desde aquí, por medio de megáfonos demasiados potentes. El conquistador demasiado atento a la fe del conquistado es un conquistador que no suele durar mucho. Acabamos de transgredir los justos límites de la tolerancia, del respeto y de la amistad. Acabamos de cometer el crimen de exceso. Quiera el cielo que no tengamos que pagar por ello dentro de muy poco y que las nobles razas a las cuales hemos aportado nuestro concurso tan valioso no se vean embriagados por el sentimiento de nuestra debilidad. Charles Maurras (1868-1952)

===

Fuente: publicado en  3 junio de 2012 en MINUTO DIGITAL

http://www.minutodigital.com/2012/06/03/charles-maurras-y-su-opinion-sobre-la-apertura-de-mezquitas-en-europa-es-una-amenaza-para-nuestro-porvenir/

sólo 11 países europeos defienden la Cruz como símbolo

5 junio 2010

Diez países europeos se suman a Italia en la defensa del crucifijo

Armenia, Bulgaria, Chipre, Grecia, Lituania, Malta, Mónaco, San Marino, Rumania y Rusia piden participar en el segundo juicio en el Tribunal Europeo de DD.HH. Es sobre la sentencia que prohibía el crucifijo en las aulas de las escuelas italianas.

 

Por primera vez en la historia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), diez Estados miembros, entre ellos Rusia, se han declarado como “amicus curiae” (es decir, tercera parte) ante la sentencia dictada contra el Estado italiano que prohíbe el crucifijo en las aulas de las escuelas y que será analizada por la Gran Sala de ese Tribunal el 30 de junio.

El Tribunal comunicó este martes al Centro Europeo para el Derecho y la Justicia (European Centre For Law And Justice, ECLJ), la lista de los miembros que han salido en defensa de Italia: Armenia, Bulgaria, Chipre, Grecia, Lituania, Malta, Mónaco, San Marino, Rumania, y la Federación Rusa.

Estos diez Estados, que forman parte de las 47 naciones del Consejo de Europa, han pedido formalmente al Tribunal presentarse oficialmente como “tercera parte” cuando el caso se presente ante la Cámara. La condición de “tercera parte” permite a los Estados convertirse oficialmente en parte de un caso y presentar al Tribunal sus observaciones escritas y orales.

Todos intervienen en apoyo al Estado italiano que trata de anular la sentencia del mes de noviembre pasado que prohíbe los crucifijos en las aulas de clase. Al mismo tiempo, doce organizaciones no gubernamentales (ONG’S) han sido admitidas por el Tribunal como “tercera parte”. Ningún Estado u ONG ha intervenido en apoyo de esa sentencia.

Además de esos diez Estados miembros, otros Estados se han pronunciado contra la sentencia del 3 de noviembre de 2009, como es el caso de Austria o Polonia, que emitieron pronunciamientos políticos el 19 de noviembre y el 3 de diciembre de 2009 respectivamente.

“Se trata de un precedente importante para la vida del Tribunal, pues en general los Estados miembros se abstienen de intervenir o intervienen sólo cuando el caso afecta a un ciudadano de su Estado”, explica a la agencia Zenit Gregor Puppinck, director del Centro Europeo para el Derecho y la Justicia.

“El ‘caso del Crucifijo’ es único y no tiene precedentes. Diez Estados han decidido explicar a la Corte cuál es el límite de su jurisdicción, cuál es el límite de su capacidad para crear nuevos ‘derechos’ contra la voluntad de los Estados miembros. Puede verse en todo esto un contra-balance de su poder”, añade Puppinck en declaraciones a Zenit.

No tiene precedentes esta alianza entre países católicos y ortodoxos frente a la ideología liberal y secular. Unen fuerzas para proteger su herencia religiosa y su libertad y poder reafirmar el derecho de los símbolos cristianos de estar presentes en el espacio público de sus respectivos países.

El juicio

El caso Lautsi, o “caso del Crucifijo” fue remitido a la Gran Cámara del tribunal después de que el Gobierno italiano apelara, el pasado 28 de enero, contra la sentencia emitida por la Sección Segunda del Tribunal el 3 de noviembre de 2009.

En esta primera decisión, el tribunal dictaminó que la presencia del crucifijo en las aulas es “contraria al derecho de los padres a educar a sus hijos en la línea de sus propias convicciones y al derecho de los niños a la libertad religiosa”, porque los alumnos italianos se sentirían “educados en un entorno escolar marcado por una determinada religión”.

El tribunal continuó afirmando que la presencia del crucifijo podría ser “emocionalmente perturbadora” para el hijo de la señora Lautsi (la demandante), y, lo más importante, que su exhibición no podría “fomentar el pensamiento crítico en los alumnos” ni “servir al pluralismo educativo” esencial para preservar una “sociedad democrática”.

El tribunal concluyó que eso había sido una violación del artículo 2 del Protocolo número 1 (Derecho a la educación), así como del artículo 9 (libertad religiosa) de la Convención.

Esta decisión ha sido duramente criticada por expertos políticos y juristas de varios Estados europeos como una imposición del “laicismo”. En concreto, se ha reafirmado que la Convención Europea de Derechos Humanos nunca ha requerido que el Estado deba “observar la neutralidad confesional en el contexto de la educación pública” o de cualquier otro sector público.

De hecho, varios Estados miembros del Consejo de Europa son “Estados confesionales” con una religión oficial o un reconocimiento de Dios en sus leyes y constituciones.

Al conceder el pasado 2 de marzo la remisión ante la Gran Cámara de la decisión de noviembre, el tribunal ha reconocido que la decisión de noviembre plantea graves problemas legales y debe ser reconsiderada por la formación del tribunal.

El pasado 29 de abril, el Gobierno italiano presentó su memorándum al Tribunal explicando que los jueces de Estrasburgo no tienen competencias para imponer el laicismo a un país, en particular a Italia, nación caracterizada por su mayoritaria práctica religiosa e identidad católica.

La decisión del tribunal, tras la audiencia pública de la Gran Sala que se celebrará el 30 de junio, será publicada a finales de año.

Fuente: Zenit y ReligionenLibertad.com

Un comentario:

Eremita TFP Enlace permanente
Viernes 4 Junio 2010 11:25 am

Salve Maria..!

En su infinita sabiduria Dios sabe por que hace las cosas.

Hoy dia son las naciones que vivieron el comunismo de cerca y tan recientemente, las mas fieles en salir a protestar para mantener la presencia del crucifijo: el simbolo de la presencia de Cristo en la sociedad.

Ver a Armenia, Lituania y Rusia es reconfortante. No ver a España, a Francia, a Alemania (otrora Sacro Imperio Romano Germanico), es vergonzoso.

Definitivamente la revolucion ha querido dar un golpe con el tema del retiro del crucifijo. Es posible que de un paso atras, pero para saltar dos pasos mas, probablemente en dos generaciones mas cuando sus politicos sean mas relajados en costumbres y cuyo pasado cristiano sea solo un recuerdo al estilo de lo que hicieron en España y Francia por ejemplo.

El objetivo de la revolucion es la apostasia de Cristo (en la Iglesia y el mundo), la adoracion a Satanas en un mundo tribal, sin religion, sin familia, sin propiedad, anestesiada por el chaman de turno y con la moral de “pan y circo” para las masas (pues elites no habran), tal como lo señalaran sus ideologos de todas las epocas.

Un abrazo in Jesu et Maria,

Nota de IRANIA:  En la actual situación de una Europa asediada por enemigos mortales el símbolo de la Cruz no es sólo exclusivo de la Iglesia Católica y de las demás Iglesias cristianas, como por ejemplo, la Iglesia Ortodoxa, que también es católica, según el significado griego de esta palabra. Frente a la media luna, que es un símbolo de fuerzas invasoras desde hace más de mil años, la cruz –que figura en las banderas de Escandinabia, Islandia, Finlandia, Inglaterra, Grecia,– sirve como sígno aglutinador de Europa. Para quienes no lo sepan hay que decir que la Cruz es un signo anterior al cristianismo, y que como la estrella de David, la Cruz Swastika, el  Yan y el Yin de la bandera de Corea, etc. tienen simbología tradicional y pagana… De memoria, creo recordar, tienen connotaciones sagradas… que voy y debo investigar para aportar aquí la información pertinente…  También debemos recordar que la cruz es seguramente el símbolo más elemental (por su forma) y antiguo que existe:  La Verticalidad que une lo Alto (Cielo) y Bajo (Infierno?) y la Horizontalidad…(¿La Tierra…?).

SALUDOS

los mapas nos explican la Historia y la actualidad

24 abril 2010

Observamos que casi todos los países musulmanes (unos 1500 millones de habitantes)  prohiben el aborto, es decir, que tienen una muy alta tasa de natalidad…hasta el punto de que duplican su población en treinta años… Mientras tanto, todos los paises en los que todavía es mayoritaria la población de raza blanca (USA y Canadá, Europa, Australia y Nueva Zelanda, más o menos un 5% de la población mundial) permiten e incluso parece que incentivan la práctica del aborto… con el resultado de que no se produce el relevo generacional o se produce con  grandificultad y sólo con el concurso de inmigración de gentes  de otras razas o de mestizos.

Otra consideración que podemos hacer a la vista del segundo mapa –en el que apoarecen en color verde los países islámicos– es que Israel es un islote de siete millones de habitantes rodeado por un mar de unos 200 millones de árabes…  Esto nos permite pensar que la estrategia de Israel es buscar constantemente  Estados aliados poderosos que se comprometan en su ayuda en caso de guerra…  Por otra parte, siendo la población judía mundial como mucho de unos treinta millones de habitantes, cabe pensar que su única y milenaria forma de sobrevivir es favoreciendo la discordia y desunión entre todos y cada uno de las demas razas humanas, culturas, religiones o sistemas políticos, económicos y militares.  Siendo una minoría –por otra parte muy poderosa financiera, política, militar   y culturalmente– se ve obligada a tomar siempre la iniciativa en forma de guerra preventiva, pues una política militar  defensiva exclusivamente la colocaría en situación de destrucción casi segura. Esta situación de ser un Estado rodeado de enemigos nos recuerda la situación de Alemania (enfrentada a  “Judea”, que le declaró la guerra económica en 1933) y en guerra total cuando finalmente vió que hasta 80 países le declararon la guerra. Seguramente, dado este precedente, Israel  no va a permitir ser aniquilado como Estado (lo cual no supone el fin del poder del pueblo judío) y sería desable que Europa, esta vez lo tuviera  como potencia aliada, aunque sólo sea para que Israel y Europa, ambos vinculados por una común cultura judeocristiana, pudieran sobrevivir frente al empuje y brutal desarrollo de otros pueblos, como los mil quinientos millones de chinos, los mil quinientos millones de musulmanes.

descubriendo webs católicas: IOTA UNUM

10 enero 2010

Hay, por lo menos, un centenar de blogs católicos, tradicionales, católicos y además escritos en lengua hispana. Uno, elegido al azar, es Iota Unum, que se autodefine como blog antimodernista y antisistema.

Por su interés, reproducimos parcialmente un artículo cualquiera, pero elegido precisamente porque no es de temática religiosa. Se titula “El fraude de los tres poderes”, publicado con fecha de 2 de Septiembre de 2009.

Todos conocemos la leyenda negra creada por las plumas conservadoras y burgués-capitalistas-caciquiles y por sus correlatos demagogos de izquierda acerca de la Cristiandad.

Todos ellos, embriagados  de dialéctica hegeliana y envenenados por diversas ideologías, no cejan en su empeño de calumniar y mentir acerca de lo injusta, inmovilista, explotadora, tiránica que fue la Cristiandad político-social hasta la revolución y la moderna aparición del Estado, mal llamado “de derecho”.

Ahora bien, cualquiera que se acerque sin prejuicios a las fuentes constatará, sin gran esfuerzo, que desde que el Cristianismo tomó en la Antigüedad Tardía las riendas de la sociedad y especialmente una vez que hubo conseguido la conversión de todos a la verdadera religión en cada territorio, entonces fue instituyéndose de forma eficaz el Régimen de Cristiandad; esto es: según la caridad y justicia cristianas y según el libre albedrío y no según el “libre examen” que después introducirá ese monje maldito que fue Martín Lutero y sobre el cual se sustentará después el liberalismo en todas sus formas.

La Sociedad Cristiana se basará, simplemente, en aplicar a la experiencia las leyes naturales y la Tradición recibida de los antepasados (de tradere, entregar): no en ideologías ni en imposiciones hechas desde arriba por parte de un grupo de visionarios y de una ficción política como es actualmente el “Estado”.
La demagógica clase política, con sus firmes apoyos financieros y propagandísticos, adormila a una sociedad anestesiada y aburguesada por los vicios y vanos placeres

La demagógica clase política, con sus firmes apoyos financieros y propagandísticos, adormila a una sociedad anestesiada y aburguesada por los vicios y vanos placeres

Aquellos felices tiempos nada tenían que ver —como decimos— con las leyendas negras inventadas por diversos elementos de las clases acomodadas que fueron quienes inventaron el Estado Moderno.

El Estado Moderno y su democracia crearon una nueva casta, la “clase política”, que con su aparato propagandístico y sus apoyos financieros adormila a una sociedad colmada de numerosas comodidades y placeres efímeros que intentan camuflar cómo todos esos “individuos” viven, en realidad, arrollados por la burocracia y por el afán de regularlo todo, ¡y que persigue al disidente con una feroz policía!; y todos se asfixian con unos terribles impuestos ante los cuales sólo es posible bajar la cabeza.
La sangrienta Revolución fue la responsable de la aparición del Estado

La sangrienta Revolución fue la responsable de la aparición del Estado y de la absorción de la soberanía social por parte de la soberanía política

En cambio, los tiempos en que regía la Ciudad de Dios, eran tiempos en que la soberanía se hallaba verdaderamente dividida, y no dividida artificialmente como ahora mediante un Estado opresor con un gran aparato propagandístico. Desde Aristóteles hasta la Segunda Escolástica, pasando por San Juan Crisóstomo o por Santo Tomás de Aquino, se tuvo bien claro que:

1)      En la soberanía es preciso distinguir entre un poder social y un poder político. Ambos se limitan entre sí y ambos, a su vez, se hallan limitados por la Tradición y por la Ley Natural.

2)      El poder central no tiene ningún derecho de supremacía sobre la sociedad.

En cambio, la Revolución creó el Estado, cuya aparición supuso el cumplimiento de unas expectativas francamente totalitarias (que presumen de ser antiabsolutistas y antitotalitarias cuando en realidad son todo lo contrario) previstas por Marsilio de Padua, Hobbes, Bodino o Rousseau, que tienen sus antecedentes en los engaños de los antiguos sofistas.
Aquellos procaces visionarios (Bodino, Hobbes, Rousseau y Locke) fueron los responsables teóricos de la aparición del fraudulento sistema totalitario de la Democracia

Aquellos procaces visionarios (Bodino, Hobbes, Rousseau y Locke) son los responsables teóricos de la aparición del fraudulento sistema totalitario y artificial de la Democracia Liberal

Estos visionarios, personas muy pagadas de sí mismas y alejadas de una interpretación realista de la política y fundamentados en constructos “de laboratorio”, quisieron establecer una sola soberanía: la soberanía política del poder central, desvinculada de todo posible poder externo que la limite, absorbiendo radicalmente a la soberanía social y aplastando todo orden natural.

Además, con la Revolución liberal, la política se desvincula de la ley natural y de toda constitución histórica de la sociedad. Así aparece el Estado, que conquista la supremacía absoluta por encima de cualquier otra entidad.

Los teóricos liberales se inventan entonces la ficción de los tres poderes, una ficción inexistente y profundamente totalitaria porque:

1)      Esos tres poderes los acapara esa gran bestia tiránica que es el Estado.

2)      El Estado no tiene en cuenta ninguna limitación: ni ético-moral, ni jurídico-foral, ni jurídico constitucional.

Con los planteamientos defendidos por Bodino, el Estado se hace a sí mismo única fuente del derecho y usurpa el derecho al pueblo. El Estado se convierte en solutus legibus, esto es:

Él mismo crea leyes, él mismo ejecuta esas leyes y él mismo juzga a quienes no cumplen esas leyes.

Pero, ¿acaso los individuos que conforman el cuerpo social son tenidos en cuenta a la hora de crear esas leyes? No.
Resultado del proceso es ese Gran Leviatán, estado totalitario camuflado con la palabrería de libertad e igualdad, pero que aplasta la idiosincrasia e impide a los hombres cubrir sus necesidades particulares

Resultado del proceso es ese “Gran Leviatán”, estado totalitario camuflado con la palabrería de libertad e igualdad, pero que aplasta la idiosincrasia e impide a los hombres cubrir sus necesidades particulares

A diferencia del sistema tradicional, desde entonces ha sido aquí una misma bestia quien ha impuesto a todos unas leyes y quien sigue persiguiendo a quien no las cumple. Apareció así el “Gran Leviatán” de Hobbes, que inventó un imaginario pacto al que todos los individuos llegan, renunciando a su libertad por el temor a una muerte violenta y por su egoísmo utilitarista y creando un “poder común”.

Así, todo y todos quedan sujetos a ese “poder común”: sólo ese poder común de oligarcas podrá legislar y sólo él será quien determine lo justo y lo injusto.

Locke vino a completar esos delirios de Hobbes o Bodino al inventar una nueva ficción: la teoría de la división de poderes.

Ahora bien: tal división es absurda porque, en tales concepciones supremacistas estatistas y esencialmente antinaturales, esos tres poderes están acaparados por el Estado.
La división de trs poderes es utópica e inexistente, pues el Estado arrebata su soberanía a los cuerpos sociales y además acapara los poderes en la misma cúpula burocrática del sistema

La división de tres poderes es utópica e inexistente, pues el Estado arrebata su soberanía a los cuerpos sociales y además acapara los poderes en la misma cúpula burocrática del sistema

Así pues, el Estado arrebata a los cuerpos sociales su soberanía social, la fusiona con la soberanía política y después divide en fragmentos (los supuestos tres poderes) para oponerlos unos a otros; de este modo, un límite que debería estar fuera, lo buscan dentro.

Así que no existen esos tres poderes, sino que son una ficción que intenta esconder una realidad: la Bestia del Estado acaparando todo el poder.

Después apareció Rousseau con su solemne sandez de la “bondad natural del hombre”, redundando en lo anterior y exaltando el Estado y diciendo que la sociedad corrompe al hombre. Ese envanecido tipejo era tan contradictorio que, para encajar sus ficciones en unas nociones erradas y contradictorias de libertad, llegó a defender con su palabrería el absurdo de que el Estado “obligue a cada individuo a ser libre”. Entonces, algo tan vago como la “voluntad general”, erigida en un Estado (artificial, nuevamente y, en la misma línea de sus predecesores), se convierte en fuente de todo derecho, sin tener en cuenta la necesaria autogestión de los distintos individuos, instituciones y cuerpos sociales y aplastando la idiosincrasia y necesidades particulares de todos los hombres, que deben cubrirse para que la sociedad sea verdaderamente libre y justa.
En el Régimen de Cristiandad, TODO PODER se hallaba encerrado dentro de unos límites hacia abajo.

En el Régimen de Cristiandad, TODO PODER se hallaba encerrado dentro de unos límites hacia abajo.

¡Qué diferente de estas falsificaciones modernas es la clásica sociedad cristiana! ¡Y qué realista! ¡Y qué conocimiento tan profundo del hombre y de las fecundas posibilidades de la política y de lo social!

En el Régimen de Cristiandad, la suprema auctoritas implicaba que todo poder (incluso el poder político central) se hallaba encerrado dentro de unos límites hacia abajo.
Eso fue lo que intentaron abolir Rousseau, Hobbes y otros; y la Revolución lo consiguió. Como no podía ser de otro modo, al conseguir esto, lo que consiguieron fue aplastar toda posibilidad de sociedad libre, naturalmente jerarquizada, justa y equitativa.

Los liberales, en efecto, ejecutaron sangrienta y totalitariamente esa revolución antinatural y filosóficamente anticristiana; una vez llevada a cabo tan mortífera revolución, fusionaron todas esas ideologizaciones que idolatran al Estado y las aderezaron con esa funesta invención de la libertad, igualdad y fraternidad, que no son sino un constructo ideológico de palabras vacías enderezado a engañar a los tontos.

Con el liberalismo y el positivismo jurídico que le es inherente, existen unos “poderes” legislativo y ejecutivo acaparados por la tiranía de un gabinete de políticos; y se crea un pretendido ‘poder judicial’ que no es más que  un artefacto artificial de control social, en que la ley, expresión de la voluntad del poder totalitario del Estado liberal, absorbe al Derecho y todo lo puede.

Los límites de esta legalidad soberana no están puestos desde afuera del Estado (principio de subsidiariedad, naturaleza humana, naturaleza de las cosas, ley natural, la espontaneidad de la vida social, etc.), sino desde el Estado mismo, cuyo criterio en definitiva será esa misma soberanía estatal.
Con el Estado liberal, os poderes se ven en manos de las oligarquías de politicastros, siervos del más absoluto positivismo jurídico

Con el Estado liberal, los poderes se ven en manos de las oligarquías de politicastros, siervos del más absoluto positivismo jurídico

¿Hasta cuándo habrá que soportar la vigencia de ese mito de los tres poderes?

¿Cuándo las gentes honradas se pondrán en marcha de verdad para restablecer la necesaria autonomía de la soberanía social respecto de la soberanía política?

¿Cuándo se satisfará la urgente necesidad de reconstruir la sociedad natural, sociedad construida desde su base?

No. La civilización no está por inventar ni la ciudad nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la Civilización Cristiana, es la Ciudad Católica. San Pío X

“No. La civilización no está por inventar ni la “ciudad” nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la Civilización Cristiana, es la Ciudad Católica.” San Pío X

“No, la civilización no está por inventar ni la “ciudad” nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe; es la civilización cristiana, es la “ciudad” católica. No se trata más que de establecerla y restaurarla sin cesar sobre sus fundamentos naturales y divinos contra los ataques, siempre renovados, de la utopía malsana, de la rebeldía y de la impiedad: Omnia instaurare in Christo”

destrucción de iglesias y silencio internacional

12 diciembre 2009

Es necesario saber que en pleno siglo XX un estado europeo que se autocalificaba de “democrático” se dedicara a demoler decenas de iglesias –parece que al menos 48– de valor monumental, artístico y cultural –y por supuesto, religioso– y sin que ningún organismo internacional hiciera una declaración de protesta.   De este hecho que debería ser escandaloso y conocido por todo el mundo, nos hemos enterado al leer en el blog HURANIA un post titulado:

Iglesias demolidas en la DDR


Lo interesante es saber que muchos de los templos cristianos eran grandes y sólidas edificaciones de piedra, algunas de las cuales casi llegaban a un milenio de antigüedad.  No eran edificios irrecuperables, pues si bien estaban dañados a causa de los bombardeos aéreos masivos sufridos por Alemania, podrían haber sido rehabilitados.  También debemos tomar nota de que cuando hoy, en Europa, se dan todas las facilidades posibles para que se establezcan entre nosotros ritos y costumbres que ofenden la sensibilidad y la moral de los europeos (degollación de animales, poligamia, ablación de clítoris, etc.), por otra parte el titulado Tribunal de Estrasburgo sentencia que se debe evitar la presencia del signo de la cruz cristiana en lugares públicos… Está claro que, como mínimo, se intenta debilitar la cohesión social, cultural y religiosa de los europeos.  Es obvio que desde hace muchos años, todas las medidas políticas, incluidas las más contrarias a los valores morales tradicionales, se hacen en nombre de “la libertad”, por ejemplo, en España el gobierno introduce la novedad del “derecho” a abortar, ignorando el en la práctica inexistente “derecho a nacer” del proyecto de hombre que es el por los romanos llamado “nasciturus”.

Aunque no lo parezca, la destrucción del patrimonio histórico europeo, primero por los bombardeos (por ejemplo la destrucción del Monastrerio de Montecassino) y después mediante demolición, va muy vinculada a la destrucción de la natalidad y de la familia, es decir del matrimonio tradicional. Ambas destrucciones persiguen el mismo fin: la destrucción de Europa y de la Cristiandad.

Nota de IRANIA: Es debido señalar que la información  sobre las iglesias demolidas, tomada de HURANIA, a su vez procede de  Nueva Europa y de otras web de Alemania.

el juramento de los Pontífices…

12 septiembre 2009

El juramento de un pontífice en su coronación suscita una consideración:  Dicho juramento se registra ya en la elección del papa San Agatón, del año 678, aunque su origen se supone más antiguo, muy probablemente en el comienzo de la era constantiniana. Parece que todos los papas lo hicieron, inclusive S. S. Paulo VI. Según parece, Juan Pablo II fue el primero que no lo hizo…

La versión española del texto original latino del juramento es:

“Prometo:

No cambiar nada de la Tradición recibida, y en nada de ella, tal como la he hallado, guardada por mis predecesores gratos a Dios, y no inmiscuirme ni alterarla ni permitir innovación alguna.

Por el contrario juro con afecto ardiente, como su sucesor fiel de verdad, salvaguardar reverentemente el bien transmitido, con mi máximo esfuerzo.

Juro expurgar todo lo que está en contradicción con el orden canónico, si apareciere tal; juro guardar los Sagrados Cánones y Decretos de nuestros Papas como si fueran la ordenanza divina del Cielo, porque soy consciente de Ti, cuyo lugar tomo por la Gracia de Dios, cuyo Vicariato poseo con Tu sostén, y sujeto me sé a severísima rendición de cuentas ante Tu Divino Tribunal acerca de todo lo que confesare.

Juro a Dios Todopoderoso y a Jesucristo Salvador que mantendré todo lo que ha sido revelado por Cristo y todo lo que los primeros concilios y mis predecesores han definido y declarado.

Juro que mantendré, sin merma de la misma, la disciplina y el rito de la Iglesia. Pondré fuera de la Iglesia a quienquiera que ose ir contra este juramento, ya sea algún otro, o yo mismo.

Si yo emprendiere actuar en cosa alguna de sentido contrario, o permitiere que así se ejecutare, Tú no serás misericordioso conmigo en el terrible Día de la Justicia Divina. En consecuencia, sin exclusión, sometemos a severísima excomunión a quienquiera —ya sea Nos, u otro— que osare emprender novedad alguna en contradicción con la constituida Tradición evangélica y la pureza de la Fe Ortodoxa y Religión Cristiana, o procurare cambiar cosa alguna con esfuerzos opuestos, o se conviniere con aquellos que emprendiesen tal blasfema aventura.»

(LIBER DIURNUS ROMANORUM PONTIFICUM)

Nota de IRANIA: Esta información está tomada de un artículo firmado por Pedro Rizo titulado “Pablo VI y la demolición de la Iglesia” y publicado en www.minutodigital.com

destruyen iglesias y construyen mezquitas…!

27 julio 2009

 
 
 Hoy, 27 de julio, la prensa informa que en Sevilla y en Barcelona han pintado en las fachadas de las iglesias frases amenazadoras. En Barcelona, con motivo del centenario de la semana trágica de 1909, se proclama: “1909-2009: la lucha continúa”. Otras típicas frases son el conocido eslogan anarquista: “la única iglesia que ilumina es la que arde”… Esto en cuanto a lo que ya se llama catolicofobia… En Francia,esta vez, por parte de los inmigrantes musulmanes, la agresividad anticristiana es más Obscena. Lo que sigue es información copiado del blog Nueva Europa: Diálogo de civilizaciones: los musulmanes construyen mezquitas y destruyen iglesias! el.wordpress.com/2009/07/27/francia-dialogo-de-civilizaciones-los-musulmanes-construyen-mezquitas-y-destruyen-iglesias-en-francia/ Hoy, 27 de julio, la prensa informa que en Sevilla y en Barcelona han pintado en las fachadas de las iglesias frases amenazadoras. En Barcelona, con motivo del centenario de la semana trágica de 1909, se Proclama ..que “La lucha continúa”. Otras típicas frases son el conocido eslogan anarquista: “la única iglesia que ilumina es la que arde”… Esto en cuanto a lo que ya se llama catolicofobia… En Francia,esta vez, por parte de los inmigrantes musulmanes, la agresividad anticristiana es más Obscena. Lo que sigue es información copiado del blog Nueva Europa: Diálogo de civilizaciones: los musulmanes construyen mezquitas y destruyen iglesias!

http://rincondetolkien.blogspot.com

3 julio 2009

Es muy reconfortante descubrir un blog como el que se titula

Rincón de Tolkien

http://rincondetolkien.blogspot.com

“…feto” …NO!…. mejor decir “Niño hecho” !

25 junio 2009

Tengo la intuición, no comprobada, que hasta ahora en castellano llamabamos al embrión humano… “feto” queriendo decir… niño …hecho… (del latín, facere= hacer).  Dada la manipulación del lenguaje que hacen los medios de comunicación  para introducir capciposamente su ideología (Así, llaman “interrupción del embarazo” al “aborto”, palabra ésta que en sí misma tampoco señala precisamente que se trata de matar al ser vivo que está en vias de gestación) nos parece excelente idea que la Jerarquía de la Iglesia proponga que al mal llamado “feto” se le llame “niño”. Lo que sigue lo copiamos de crux et gladius:

 feto 1feto_ 2

 

Propone que al ser en gestación se lo llame “niño”

El Vaticano pide que no se use más la palabra “feto”

 

El Vaticano quiere que al feto se lo llame niño y tiene su argumento: “En el nombre que damos está el juicio que tenemos de las cosas”, escribió en el diario oficial L’Osservatore Romano el neonatólogo italiano Carlo Bellieni, y explicó: “No se trata de revolucionar el vocabulario sino de llamar las cosas por su nombre”.

El especialista sostuvo que la distinción entre los términos “niño”, que se utiliza para denominar al hijo nacido, y “feto”, que se restringe a la fase anterior al parto, es reciente.

El neonatólogo se encargó, además, de detallar su idea del feto: “La luz ya se filtra en parte a través del útero, el niño ya oye sonidos, se chupa el pulgar, tiene hipo, tiene un corazón que funciona a la perfección y un cerebro que elabora sensaciones e incluso sueña y siente el dolor”. Por eso, a su juicio, la utilización generalizada de la palabra “feto” es “estigmatizante”.

Para reforzar su teoría, el experto se remonta a los escritos del artista Leonardo Da Vinci, que estudió en profundidad la anatomía del ser humano en todas sus fases. “Una misma alma gobierna estos dos cuerpos, y los deseos y los miedos y los dolores son comunes, ya sea a esta criatura como a todos los demás miembros animados”, anotó alguna vez Da Vinci al costado de uno de sus bocetos.

Según Bellieni, lo que impresiona de estas notas es que “nunca aparece la palabra feto” sino que el artista se refiere a “esta criatura” con la palabra “hijito” o “amorcito” (“putto”, en italiano), término con el que las artes plásticas se refieren al niño alado que representa a Cupido.

Por su lado, Benedicto XVI deploró ayer la “infidelidad” de los sacerdotes. “Hay, por desgracia, situaciones, jamás suficientemente deplorables, en las que es la misma Iglesia la que sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros. Son motivos de escándalo para el mundo y de rechazo”, dijo el Papa en la carta enviada a los presbíteros con motivo del año sacerdotal, que comenzará hoy(19 de junio) en el Vaticano. En el escrito, precisa que este año, que concluirá el 19 de junio de 2010, pretende contribuir a una renovación interior de todos los sacerdotes.

 Fuente original:

http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=26197

atentan contra la naturaleza del hombre y de la mujer

17 marzo 2009

Irania tiene el honor de copiar parcialmente el siguiente artículo editorial de EL CRUZADO:

La semana del 22 de Diciembre del 2008, SS. Benedicto XVI habría hecho una declaración pública contra la teoría de género. Esta teoría, es un sofisma que busca lograr la aceptación de la conducta homosexual y otros vicios en la sociedad contemporánea.
La teoría de género desvincula el concepto de sexo masculino/femenino de la naturaleza de hombre/mujer. Esta teoría (que siendo tal, se define como “no demostrada”) sostiene que el rol sexual –”género”- es cultural y no biológico; es social y no determinado en la propia naturaleza humana por un designio de Dios; es una construcción social o un paradigma y no una condición natural del hombre. Así, el rol masculino puede ser tomado por una mujer o viceversa.
Un lector optimista, se manifestaba extasiado por la noticia en un correo que nos envió, ya que su esperanza – nos comentaba – era que Benedicto XVI fuera un restaurador de la Iglesia Católica en estos momento de profunda crisis en el mundo católico y en quienes dirigen el rebaño.
La agencia ANSA (el 22 de Diciembre recién del 2008) informó que Benedicto XVI “recordó hoy la naturaleza humana de ‘hombre’ y ‘mujer’, contra la categoría ‘gender’ (género)”. Dijo aún el Pontífice, en el discurso a la Curia romana, en la audiencia de intercambio de felicitaciones con motivo de la Navidad: “No es una metafísica superada si la Iglesia habla de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer y pide que este orden de la creación sea respetado”(1) .
Concordamos plenamente con lo que indica Su Santidad. En un mundo en el que el relativismo moral rige a la opinión pública – incluso en los medios católicos más “conservadores” – una declaración del Papa orientando a los católicos frente a la teoría de “género” y sus desviaciones, es más que acertada. ¡Cómo no alegrarse al oír un Papa conservador haciendo eco, cual catedral medieval, del infalible Magisterio Tradicional de la Iglesia! Sin embargo, esta conclusión podría ser prematura…
 

¿Cómo comprender entonces, la postura del Vaticano apoyando la despenalización de la sodomía frente a la ONU?
 Segundo, debe comprenderse qué implica que la sodomía sea despenalizada 
Las normas derivadas del Magisterio Tradicional de la Iglesia, invariablemente, benefician al hombre. Lejos de impedir el ejercicio de la verdadera libertad (y no el endiosado libertinaje), estas enseñanzas son un medio para que los hombres se perfeccionen y alcancen el fin por el cual han sido creados.
Estas normas enseñadas por la Iglesia, constituyen, adicionalmente, barreras “de contención” – podríamos llamarlas así – para alejar a los hombres del error. Entendido así, la despenalización de la sodomía constituye un enorme triunfo estratégico para la causa pro-homosexual en el mundo, ya que es el primer paso para la aprobación total de las demandas de estos grupos de presión. Es por constituir un enorme triunfo estratégico para esa causa, que consideramos particularmente desconcertante la declaración de la delegación vaticana en la ONU, por la cual pidió a las naciones que la sodomía sea despenalizada.
El efecto de ese apoyo es análogo al efecto de agrietar un dique.
En cuestión de tiempo, el dique se romperá y las aguas avanzarán. La pregunta, simplemente, es cuándo. Con una fuerza multiplicadora – también análoga a la fuerza hidráulica – proseguirá (como ha sido hasta ahora) la escalada homosexual. La protección jurídico-legal tiende a ampliarse: derechos laborales, derechos civiles (como herencia), seguro social, etc. El paso siguiente, (evito decir “naturalmente”) claramente, será la legalización del llamado “matrimonio” homosexual, equiparado al legítimo matrimonio cristiano entre hombre y mujer. Después de esos triunfos de reconocimiento, le sucede el triunfo que contempla la adopción de niños (¡!) para formar una “familia”…
Preguntas que un católico debe hacerse frente al apoyo del Vaticano para la despenalización de la sodomía
Entendemos que la delegación del Vaticano en la ONU representa, naturalmente, la posición de la Santa Sede (y la del Papa, por supuesto).
 Siendo esto así, cabe preguntarse:
¿Desconoce el Vaticano la enseñanza tradicional de la Iglesia respecto al pecado contra natura?
¿O no comprende la Santa Sede qué clase de éxito estratégico constituye su declaración por la “despenalización” de la sodomía para los grupos de presión pro-homosexual?
¿Por qué el Vaticano apoya, con su declaración, el lobby homosexual?
 
¿Qué pensar frente a este confuso y trágico escenario?
Sin duda, hemos documentado malas noticias para quienes se ilusionaron, para aquellos que pensaron, de buena fe, que Benedicto XVI sería un baluarte del conservadurismo. La ambigua posición vaticana y la contradicción de su delegación, se traduce en un apoyo para la propagación del pecado contra natura.
Desde el Concilio Vaticano II, es cada vez mayor la propagación de una nueva moral permisiva y relativista, tanto en el rebaño como en los pastores. Y es tal vez bajo las normas de esa nueva moral – que desconocemos como auténtica – que se puede explicar la posición de la delegación vaticana frente a la ONU. Tal vez bajo los preceptos de esa supra moral universal – de corte mundialista y dictatorial- intenten justificar los abominables casos de pedofilia en el alto clero norteamericano, últimamente denunciados. O tal vez se intente explicar el apoyo que innumerables autoridades de la Iglesia han venido dando al comunismo, al socialismo y otras sectas anticristianas en las últimas cinco décadas. E incluso se intente explicar el misterioso silencio de la conferencia episcopal norteamericana respecto a las elecciones que darían por vencedor a un senador oficialmente “abortista”; silencio, dicho sea de paso, que tuvo como consecuencia el apoyo del 54% de los católicos a dicho candidato (7). Los límites que definen la extensión de este artículo, dejan fuera cientos de otros “tal vez” que podrían – infundadamente- ser explicados por esa nueva moral mundialista y totalitaria.
Y si ha habido un colaborador por omisión a este proceso de dictadura mundialista y “seudo-moralista”, han sido todos los católicos que confiados en vivir cómodamente en el “nuevo orden mundial”, permiten indiferentes el avance de las puertas del infierno. ¿Hasta cuándo ocurrirá esto?
Esto ocurrirá, naturalmente, hasta que Nuestra Señora, la Reina del Cielo y de la Tierra, quiera, con su voluntad soberana hacer realidad la promesa que hizo al mundo en Fátima: “Por fin, Mi Inmaculado Corazón triunfará”. Hasta ese triunfo, cuya fecha y hora está fijada en los designios de María, los católicos auténticos deberán resistir de frente. ¿Qué resistir? Resistir con heroísmo católico la aceptación de la impureza desatada. Rechazar con sabiduría cristiana, la nueva orientación pastoral cuya contradicción vital, tanto aleja a las almas de Dios.
 
NOTAS:

 

 

(1) ANSA, 22 de Dic. 2008.

 

(4) III Concilio Ecuménico de Letrán (Lateranense), cán. 11, In Mansi, XXII.

(5) Cfr. San Alberto Magno, In Evangelium Lucae XVII, 29, apud. J. Mc Neill

(6) S. Th. Il-IIae, q. 154, a. 11; Graciano, D. II, XXXII, 7, caps. 12 y 14

 

Enviado por jzamora el Mar, 03/17/2009 – 00:14.

 

(3) Concilio de Ancira (Ancyrense), Decreto 16, 17. Cfr. C. H. Turner, Ecclesiae occidentalis monumenta iuris antiquissima, Oxford 1909, Vol. IX, p. 19.

 

(7)  http://pewforum.org/docs/?

 
(2) Agencia Reuters

la familia cristiana

24 enero 2009

Del Blog de Pio Moa reproducimos el siguiente artículo:


En otros tiempos algunos denunciábamos la “familia burguesa”, represora de la sexualidad, transmisora de los valores e ideología del explotador sistema capitalista y opresora de la mujer. Esa familia, con la propiedad privada, la religión y la patria o nación también burguesa, eran los objetivos clave de nuestras ofensivas. Tras las experiencias del siglo XX pocos atacan tan directamente la propiedad privada, pero las otras instituciones siguen recibiendo fuego graneado de las tendencias progres y más o menos rojos o libertarios.

La familia burguesa era en realidad la familia cristiana, antigua de casi dos mil años, apoyada en los pilares de una estricta monogamia, del “compañera y no sierva”, de la fidelidad conyugal a ser posible de por vida y la atención a la prole. Preceptos nunca cumplidos del todo, ni muchísimo menos, pero que marcaban un ideal y frenaban otras formas como la poligamia o el llamado libertinaje sexual, poco o nada compatible con la noción misma de familia estable.

Sugiere Paul Diel que la superioridad de la cultura occidental proviene de ese tipo de familia, la cual facilita mejor la educación de los hijos, la transmisión generacional de los valores morales y una individuación y noción de la libertad personal más sólida que en otras culturas. ¿Cabe hablar de superioridad cultural? La ideología progre considera tabú tal pretensión, pero la realidad salta a la vista.

Los ataques de las ideologías utópicas a la familia invocaban antaño el “amor libre”, sin papeles ni más compromiso que la atracción momentánea. Sus experimentos han funcionado mal (la URSS volvió pronto a una especie de puritanismo), y hoy se combinan esas viejas ideas con la igualación de cualquier tipo de “familia”, incluso la homosexual. Ni ellos creen tales cosas, solo las utilizan como arietes contra la familia cristiana, a la que tanto detestan.

 

CRISTO y… el Anti-Cristo

21 enero 2009

 

CRISTO    y     Anticristo 

 [Traducido al castellano del post original, escrito en portugués,  de la mejor manera que he sabido. (Nota de IRANIA)]

Por haber sido Navidad hace pocos días, voy a ser amable con la Iglesia católica. Ya que una parte de mi educación, cultura familiar y formación universitaria lo permiten, ofrezco una pastilla canónico contra el Islam. Bueno, poniendo un poco de lado la razón, también puedo utilizar el sistema analítico religioso para componer el brillante trabajo que sigue aquí. Aprovechenlo bien, pues no serán todos los días Navidad.

Un punto de vista antropológico, entre todos los conceptos imaginado por mi especie animal, dotada de raciocinio, según algunos analistas, hay uno que siempre me fascinó. El concepto de apocalipsis. En casi todas las culturas, el fin del mundo, o de era, se siente obligado a venir como un pedo en la majestuosa obra de la creación, con la destrucción repenteina de todo en menos tiempo que Dios tomó para hacer el universo. De repente, pero de manera rotunda como una película americana llena de efectos especiales, de muchas legiones satánicas y de tropas blandiendo espadas de fuego. Hay un concepto que demuestra claramente que lo que define ante todo al primate sapiens es su innato sentido del espectáculo. Pero no sólo.

De hecho, gran parte de los individuos de nuestra especie animal, especie narcisista hasta el punto de creer es el único centro de la capacidad infinita de la creación divina, sacudida en este enorme océano de la existencia de balsas de la euforia de las crestas y los valles de la depresión, son incapaces de entender cualquier escala histórica fuera de la cobertura de su propia y corta vida. Por lo tanto la creación como el fin del mundo debe necesariamente surgir durante la existencia de los mismos o de su reciente especie.

Un punto de vista general que se aplica en particular a nuestra cultura judeo-cristiana. Si el Mesías no ha descendido del cielo en un carro de fuego de Elías con un ejército de ángeles para liberar a Israel, eso significa que aún no ha llegado. Del mismo modo, si Satanás aún no ha abierto las puertas de un dragón sobre el horizonte, capaz de convertirse en cenizas en un solo destello de los ojos todos los ámbitos de la Tierra, esta es la prueba de que su reino aún no ha gobernado el mundo.Pobres criaturas de los Hombres, a pesar de su amor por el cine, tal como se desprende de su falta de imaginación y la incapacidad de proyectar en el tiempo y el espacio. Suponiendo que Satanás existe, ¿por qué no sería él paciente? ¿Por qué no conquistaría las naciones una tras otra? Por qué no utilizar la misma política y militar de estratagemas que se nos han enseñado? Con una gran ventaja sobre nosotros. El tiempo. De esta manera, y continuando un punto de vista puramente religioso y cristiano, si Jesús de Nazaret es el Cristo, el Mesías de las Escrituras, ¿por qué no el Anticristo habría venido, no habría instalado su reino en la tierra después de tener abiertas las puertas del infierno en uno de los más áridos rincones de este planeta. Así pues, ¿por qué este antagonista de Jesús no podía ser Muhammad? El “hombre de pecado”, el “hijo de perdición” (2 de 2:3) de que “niega que Jesús es el Cristo resucitado” (1Joao 2:22).

Desde un punto de vista religioso, todo opone a Mahoma, el profeta del desierto, a Jesús, el profeta que resistió al desierto. ¿Pruebas? He aquí algunas. Jesús convertía mediante la palabra, ofreciendo la mejilla izquierda cuando golpearan la del lado derecho. Mohammed no dudó en sacar sus espadas, cortando los brazos y las lenguas que le golpearan. Haciendo asesinar a sus oponentes o los poetas que se han beneficiado de ella, y masacrar tribus enteras. Espadas con las que fue enterrado y que se utilizan para unificar su reino del desierto, mientras que el reino de Jesús “no es de este mundo”. Espada por espada, algunos ignorantes o mentirosos dicen que Jesús dijo una vez: “Yo no traigo la paz sino la espada” y que gozan de latir. Quienes conocen la parábola de la hoja de la espada saben que ésta nunca fue el instrumento del poder de Jesús sobre los hombres sino un símbolo de la división que produciría la radicalidad de su mensaje de amor. Capaz de romper los lazos familiares. Con mucho, el látigo ó palo que ha utilizado para desalojar a los comerciantes del templo de Jerusalén, sirvió simplemente para derribar las mesas y nunca para derramar sangre. Los mismos comerciantes con los que Muhammad negociaba. Mahoma era un comerciante. Un comerciante que Jesús habría echado de la casa de Dios.

Jesús era soltero; Mahoma era polígamo. Jesús sanaba y resucitaba. Mohammed hería y mataba. Mohammed hacía de las piedras armas, Jesús mandaba bajar los brazos a quienes querían servirse de las piedras como armas arrojadizas. Jesús bendijo a los niños, Mohammed violó la infancia al casarse con Aicha, una niña de nueve años. Jesús predicó la paz y el amor; Mahoma predicó la guerra y la sumisión. Jesús es la alianza; Mohammed es una esclavitud. Un inventario abierto a concluir aquí con Jesús es la Luz y el Agua de Vida, Mahoma es el desierto y la estrella de la noche, los dos cuernos de la bestia unidos en forma de Creciente de la Luna.

“Reconocereis al árbol por sus frutos”,  dijo Jesús. Ya van catorce siglos, es los que cada día vemos los frutos de el profeta de Alá …
Sabiendo y viendo todo esto, es totalmente incongruente pensar y creer que Jesús y Mahoma servián al mismo dios. Alá, el dios de Mahoma, sólo puede provenir de la raíz de la m-Al, raíz de donde viene el nombre de varios demonios, Alocer y Alastor, gobernadores de los infiernos. Alá no es Dios.
Algunas personas dicen que la mayor astucia del diablo está en hacer creer que no existe. Yo creo que su mayor estrastagema fue de disfrazarse como siendo el mismo Dios y, por lo tanto, robando todo el patrimonio judeo-cristiano. Convertirse en Dios y renunciar a un profeta a la imagen de su locura. Por si Muhammad es la forma en que quería “el sello de la profecía”, es el Saloio que abrió las puertas del infierno. Puertas de las que salieron desde entonces las tropas de Alá, diabólicamente humanas, invadiendo, avanzando rápidamente o lentamente, con la ira ó con paciencia, siempre con malicia.
Para aquellos que gustan de los números simbólicos, es interesante ver que sumando el número 33, la edad de Cristo cuando murió crucificado, a la cifra del año en el que Mahoma murió, a alrededor de 632, resulta 666, el número la Bestia, la marca del Diablo. Así que los satanistas no buscan ya más en la Biblia, y el legendario perdido “Necronomicon”, pues existe y el muy real y diabólico Alcorán.
En conclusión, si el Islam es un fascismo desde un punto de vista político, desde el punto de vista religioso sólo puede aparecer como un satanismo. Así, mientras nosotros nos ocupamos de la parte política del problema,  los servidores de Dios, del Amor, de la Vida, o de cualquier espiritualidad positiva que sea, deben asumir la responsabilidad de orar por nuestros hermanos musulmanes sometidos a este mensaje mórbido para que encuentren la fuerza de liberarse.  Amén y Vade retro Allah–stor!
São SILpriano.

 

 

y
 

 

 

¿Será beatificado el Papa Pio XII?

11 diciembre 2008

200px-piusxii240px-papa_benedetto-265-papa-de-la-iglesia

3075736330_222096dbb8_m

En un blog alojado en PeriodistaDigital, Juan Fernández Krohn, escribe un ilustrativo artículo titulado 

 Pio XII: una beatificacion controvertida…y comprometida (prueba crucial para el pontifice alemán) 

y que aquí reproducimos casi íntegramente:

El diario francés « Le Figaro », en su número de hoy, publica en su segunda página un artículo/reportaje a todo destaque bajo el titulo ruidoso (se me reconocerá) : «¿Por qué Benedicto XVI no acaba de decidirse a beatificar a Pío XII ? » Y lo menos que se puede decir es que el tema -y el articulo igualmente- se prestan a comparaciones…Pio XII forma parte de la infancia de muchos católicos españoles, a mi generación me refiero por supuesto. Cuando falleció en 1958 -tenía yo nueve años- el luto que se impuso por todas parte, al interior incluso de muchas familias españolas (como la mía), quedaría grabado a fondo en la memoria colectiva. (…/…) Pio XII –aun secretario de Estado al estallar la guerra civil española- quedaría asociado en el recuerdo a la pastoral colectiva del episcopado español que refrendarían todos los obispos católicos en el mundo entero (con una o dos..tres excepciones -tres-… españolas y harto ilustrativas cada una de ellas). Pero Pio XII –en mi opinión- fue sobre todo el papa que contribuyó decisivamente a salvar y a garantizar la sobrevivencia del régimen de Franco, aislado internacionalmente tras la derrota de los nazi/fascismos a seguir al 45. Fue el que le prestó al régimen de Franco gran parte de la poca cobertura internacional de que disfrutar pudo en todos aquellos aquellos años difíciles del bloqueo, hasta la firma –en el 53- del acuerdo con los Estados Unidos. Se dirá que no podía hacer menos que eso pero no es cierto, porque mantener una actitud como aquella, tan atípica, tan insólita, en el clima hostil a España y a su régimen que se respiraban por todas partes en aquellos años de la postguerra no fue sin duda tarea fácil, de cara a extraños como tampoco de puertas a dentro. Un detalle altamente sigificativo: la actitud apenas oficiosa del entonces Nuncio en Paris, justo terminada la guerra (mundial) el cardenal Roncalli, futuro Juan XXIII (el ”buen papa” Juan) que no disimulaba sus aversión a los representantes diplomáticos españoles a los que no ahorraba desplantes en las recepciones diplomáticas, algo que yo empecé a oir como moneda en curso de labios de algunos de mis compañeros (franceses) en el seminario de Econe con todos los visos de credibilidad en principio : no eran españoles ¿que interés tendrían en decir aquello? Y de hecho –signos de los tiempos entonces- con el buen papa Juan empezaron a soplar en España vientos de guerra (psicológica)…Un chascarrillo que corría en Italia en los años que siguieron al Concilio tras la introducción (en 1965) de su causa de beatificación se pasa de comentarios y fue que el mayor « milagro » del buen papa Juan lo eran las montañas de papeletas electorales de votantes católicos -« in crescendo » durante los años de su pontificado- que iban a engrosar en cada elección las listas de los partidos de izquierda. Un grandioso milagro electoral desde luego. Se habla sobre todo –fuera de España mucho más que dentro, es mi impresión al menos- « del silencio de Pio XII », lo cual traduce si no una ambigüedad si una ambivalencia, y es que si Pio XII no condenó el antisemitismo nazi como después «a posteriori » se le reclamaría, tampoco se prestó nunca a explicarse de modo ninguno sobre su pasado personal –de una primera fase de su carrera- de nuncio en Munich (puesto clave, de envites cruciales y delicados de siempre para la diplomacia vaticana pero sobre todo en aquel entonces, en donde fue testigo directo de primera mano (super) privilegiado del ascenso irresistible del nacional/socialismo a seguir a la derrota de los imperios centrales en la gran guerra. ¿Por qué ese silencio, sobre su propio pasado, sobre si mismo? ¿Lapsus de memoria como tantos de los que adoleció la Iglesia –que me diga la Roma pontificia- a lo largo de su historia o más bien sintomático y revelador de secretos de iglesia (y de Estado) que el papa Pacelli se llevaria consigo a la tumba? En un articulo en « ABC » un tanto sibilino, calco de su estilo mas tipico, por vuelta del dos mil, venia a decir Carlos Luis Alvarez (« Candido ») que muchos católicos habian sido en el siglo XX victimas de los complejos de culpa –de autoimmolacion decía- que la Iglesia les habia legado y sin duda alguna que hablaba en primer lugar « pro domo », de sí mismo, hijo de padre fusilado por los rojos durante la guerra civil española… Los católicos españoles y, a imágen de ellos, el resto de la grey católica a escala del planeta acabarían –salvo excepciones (que confirman la regla)- « fascistizando » (o fascitizandose) más o menos en la década de los treinta….En zona nacional la fusion simbólica e ideológica se produjo a gran escala y con intensidad variable pero no menos intensa… A unos partidos « fascistizados » (la expresión, acertada, la acuño Ramiro Ledesma) corresponderian unos electorados igualmente fascistizados que lo llegarían a ser mucho mas (o del todo) con el estallido de la guerera civil española. Y la ilustración immejorable la ofrece esa imagen o más bien esa matriz fotografica –reproducida en un sin fin de fotos de periódico de los largos años del régimen de Franco- de manifestaciones, actos y ceremonias y solemnidades publicas, civiles como religiosas, con el telón de fondo siempre presente de muchedumbres, católicas por propia definición todas ellas, saludando (siempre) el brazo en alto, el saludo fascista (o fascistizado)… Los vascos nacionalistas que también eran católicos, no cuentan ya digo sino en confirmación de la regla, e incluso una actitud tan insólita igualmente, de católicismo antifascista militante (a partir solamente « grosso modo » de 1942) como la de Plinio Correa de Oliveira –el profesor Plinio -, a la que en este blog se habrá hecho ya alusión, fue bastante excepcional por no decir (casi) única en el seno del catolicismo…en el mundo (luso) hispánico por lo menos. Y sin duda que los motivos profundos que llevaron a aquella actitud al conjunto del catolicismo mundial se verían rodeadas hasta hoy de tabúes espesos e inviolables, a la medida sin duda del envite histórico e iedeológico que suponen o representan : y es por lo que ocultan o traicionan (a la vez) del conjunto de medias verdades…o para decirlo en crudo –sin eufemismos- del poso o del fondo de verdad, de verdades ca-to-li-cas, indesmentible y operante de una forma u otra en los totalitarismos vencidos tanto en el fascismo como en el nacional/socialissmo aleman incluso…
¿Malo todo él, conjunto de maldades sin mezcal de bien alguno, el nacionalsocialismo? «¿ Intrinsecamente perverso » (Divinis redemptoris) igual que el comunismo ateo; tal y como se propagó en la grey universal –y en España no digamos…- a seguir al concilio vaticano segundo? En materia de arte, del arte que floreció en Alemania durante los años del régimen nazi hay que atreverse a decir ya –al calor de esta polémica iconoclasta que estamos viviendo- que las artes plásticas del periodo nazi marcaron una ruptura neta, liberadora, con la iconoclasia rampante que destilaba el arte contemporáneo al nacer -por vuelta de la primera guerra mundial y de la inmediata postguerra- en todas y casi todas sus tendencias, como acabó (ya queda dicho tambien) por denunciarlo en un memorable ensayo el maestro Ortega. El estatuario gigantesco que acabaría plagando plazas y calles y todo tipo de recintos y lugares públicos de la Alemania nazi al borde de la guerra seria más tarde denunciado y convicto de leso paganismo desde todas los cuadrantes y todas las esquinas; no estaba menos provisto de credenciales artísticas de una Europa barroca y renacentista (y no menos católica)…Pero el argumento «a contrario » irrebatible lo ofrecería el bombardeo (por su perversidad arquetípica) de Dresde, que fue un holocausto de inocentes –ancianos, mujeres y niños en su inmensa mayoría, como lo habrá demostrado en sus escritos el historiador británico David Irving-…y a su vez una hecatombe inconoclasta (como lo serían también en cierto modo los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki) : en Dresde precisamente, joya barroca a orillas del Elba, florón sin igual en suelo alemán de Contrarreforma (católica, y española…)…Una tragedia que vino sin duda a « enmurar » (aun mas, con razón) al papa Pio XII… en sus silencios… El papa Pio XII –es un hecho- no tenía en Econe, entre mis compañeros seminaristas, muy buena prensa. Sin duda en el fondo –algo que sólo vendría a calibrar mucho más tarde- por el tufo germanizante que –justificado o no- sentían en él, pero se le reprochaba en concreto algo que hoy se le alaba y elogia en cambio «urbi et orbe» –incluso entre sus detractores- y lo es la herencia doctrinal y disciplinar que le dejaría a la Iglesia institucional como legado, que iba a preparar de cierta manera el concilio y las reformas que de él se seguirían (es cierto): en materia de estudios bíblicos, en liturgia, en doctrina (en el tema –melindroso- de la evolución) o en muchas de sus directrices pastorales…. Toda una serie de trincheras de las que los católicos integristas franceses habían hecho su principal caballo de batalla, en torno a una revindicación primera e irrevocable, la defensa del misal de San Pio X –«codificado según el rito de San Pío V »- en el que se venían a requintar y a condensar siglos de tradición litúrgica (francesa, y galicana). La misa real de Henri Dumont, las piezas litúrgicas para órgano de Marc-Antoine Charpentier, los polifonistas barrocos (franceses solo, Couperin sobre todos ellos) en pleno auge del galicanismo en la Iglesia de Roma, en el « Grand Siècle » ; incluso la música romántica de Cesar Franck, belga (y francófono, o afrancesado) –en honor todos ellos a Econe cada domingo en el seminario d Econe cuando yo allí estuve- apenas unos botones de muestra en la lista larga de agravios (litúrgicos) que los integristas franceses le reprochaban a Pío XII… Pero Pío XII fue sobre todo el papa de la “guerra fría”, del no (« niet ») al comunismo (de Stalin), de la encíclica « Divini redemptoris », de la cruzada católica anti-comunista de la posguerra europea que salvó lo que salvarse podía…En Italia para comenzar, donde un partido comunista en pleno auge (de ferrea obediencia estaliniana) se aprestaba ya al asalto al poder; lo que pareció a punto de consumarse tras el atentado (fallido) contra Palmiro Togliatti, en el 48. ¿Y qué fue lo que lo impidió, lo que hizo « in extremis » que cambiasen las tornas, hasta el punto que el malherido líder comunista acabase sintiendose obligado a hacer aquel llamamiento tan dramático a través de las ondas radiofónicas («¡Italianos volveros a vuestras casas, todavía no ha llegado la hora! »)? A ciencia cierta no se sabe sin duda aun hoy y el tema permanece al alcance y merced de investigadores pero no es gratuito el afirmar que detrás del anticomunismo resuelto de una mayoria de italianos que acabaron oponiendo un dique salvador se encontró entonces no tanto el partido mayoritario llamado entonces a representarlos sino la Iglesia misma, la iglesia católica de Pío XII. Y lo que ocurrió en Italia se vería reflejado en otros países católicos o en el catolicismo de países oficialmente protestantes como lo fue el de los Estados Unidos. Catolicismo militante de conversiones (a la fe católica) del primado de los Estados Unidos, el cardenal Spelman bendiciendo las tropas norteamericanas a punto de embarque cuando la guerra de Corea… Y la misma actitud de firmeza y de intransigencia (anti/comunista) fue la suya también en lo que se llamoó« la Iglesia del silencio », de los paises católicos caídos en la órbita soviética de resultas del desenlace de la segunda guerra mundial o en virtud de los acuerdos de Yalta. El húngaro Miszendty, el ucraniano Slipy, el croata Stepinac, pudieron contar todos ellos con el apoyo y el respaldo sin fallas del Vaticano y de la santa/sede…(solo) hasta la muerte de Pío XII… Un argumento «a contrario» tal vez me oponga aqui algún experto o erudito en el tema, y lo es el pacto –o « protocolo » discreto –que denuncie siempre desde mi detencion en Fátima yo solo (casi) hasta hoy («vox clamantis in deserto»), que concluyó el primado de Polonia cardenal Stefan Wyszinski con el régimen comunista (estaliniano) en Polonia, firmado –pequeño detalle que no escapará a algunos de mis lectores- el 14 de Abril del 1950 (aniversario de la proclamación de la II República española…) Pero cabe decir de inmediato («sed contra») que fue algo que el primado polaco impuso –o le hizo tragar- a la Curia vaticana y de rebote al mismísimo Pío XII al socaire de una serie de medidas equívocas, de concesiones sospechosas que acabaron desembocando en el apartamiento de la curia y en el cese en sus funciones del sustituto en la secretaria de estado, monseñor Montini, futuro Pablo VI (algo que te explicaban con pelos y señales –y documentacion copiosísima acompañando) en el seminario de Econe de Monseñor Lefebvre, que sin duda sabía mucho de aquello… Comparaciones odiosas. La causa de beatificación del sucesor de Pío XII, Juan XXIII, incoada al mismo tiempo que la suya –el 18 de noviembre del 1965- hace ya que llegó a buen puerto en cambio, en el 2000 «annus horribilis» bajo el pontificado (interminable) del papa polaco. Juan XXIII, el “buen papa” Juan fue –dicho sea de entrada- bien acogido de españoles, (…/…). Juan XXXIII- hay que reconocerlo- trajo consigo una imágen de rejuvenecimiento inmortalizada en aquella frase de «abrid las puertas para que entre el viento fresco» lo cual suponía una dosis de autocrítica excepcionalmente osada (e inaudita) para la época (¿Por qué no hacían igual autocritica los demás, las demás iglesias ? ¿Por qué sobre todo no se preguntaria el papa Juan, eso precisamente, nunca ?). El «quid » -el pero- es que el aire, la atmósfera que se respiraba entonces en las relaciones internacionales, no estaba poco cargada de radioactividad como la vista retrospectiva tras medio siglo ya transcurrido as exige el reconocerlo…. Como quiera que fuese, al viento fresco del buen papa Juan (por las puertas de par en par) sucedería apenas una década más tarde -y ni siquiera- « el humo de Satanás » que con acentos tan patéticos denunciaría su sucesor el papa Pablo VI, en el interior de la iglesia «di Dio». Y es que la figura de Juan XXIII –beatificaciones aparte- permanece indisociada en la memoria de la de su sucesor Pablo VI (…).
(…/…) Pablo VI, ya lo he declarado hace poco en una estrevista pubicada en Religiondigital (en youtube) pasaria a la historia como un papa (legitimo)…de izquierdas, para muchos católicos españoles que lo sufrieron de una manera tan sufrida…y tan española a la vez (porque quisieron). (…/…)
Tampoco muchos católicos españoles parecieron recibirle tan bien como lo habían hecho con su predecesor, digamos que se las atragantaría desde el principio no poco; y otro chascarrillo que muchos recordaran hizo fortuna entonces, y era aquello que «a Montini lo habían hecho papa y a Franco papilla», en alusión al pasado político (conocido) del que había sido arzobispo de Milán hasta, antes de ser elegido papa, cuando la campaña internacional en contra del régimen con motivo del juicio y posterior ejecución del comunista Julian Grimau en la que se habia visto asociado (por su pedido de indulto) para nadie era un secreto –y no pretendo escandalizar a nadie aquí- que el candidato del régimen español lo fue entonces el cardenal Siri, arzobispo de Génova, representante del ala derecha del cónclave como también del concilio en curso entonces (a quien se prestaba el propósito de suspender por las buenas la marcha de la asamblea en cuanto que resultase elegido…) Ciertos lobbies pujantes (judíos) se oponen de siempre como de todos es sabido a la beatificación de Pio XII –y algunas personalidades concidas entre ellos incluso- y para llevar a buen fin hasta el final su designio no dudarán en tener bien preparadas sus baterias para cuando llegue el momento decisivo, apuntando todas ellas sin pestañear lo mas mínimo hacia la figura –y la persona- de Benedicto XVI, y sobre todo hacia su pasado controvertido, en concreto a su militancia de muy jóven en las filas de las Juventudes Hitlerianas, grabada al agua fuerte, «in aeternum », en una foto celebre. Y aquí es donde cobran actualidad las palabras -proféticas pese a su estilo oscuro y siblino- de Carlos Lus Alvarez («Candido») a las que aludí antes. ¿Le vencerá, se dejará sepultar una vez más Benedicto XVI y con él el catolicismo a escala del planeta- por ese pesado sentimiento de culpa que acompaña a los católicos del mundo entero –con pocas excepciones- desde el final de la Segunda Guerra Mundial en relación con el nacional/socialismo? Benedicto XVI dicho sea de entrada no tiene por que sentirse culpable de nada. Por muchisismas razones históricas, ideológicas, doctrinales, morales de todo tipo, pero sobre todo porque él también tiene sus valedores, como los demás tenemos los nuestros (y como yo tengo los míos). Y en su caso concreto Bendicto XVI cuenta con unos abogados, valedores -en lo universal-, ante lo Alto y ante la Historia, él que sirvió de adolescente en la defensa anti-aerea al final de la guerra… Y lo son las víctimas inocentes de Dresde y de todos los bombardeos salvajes de objetivos y blancos civiles durante la II Guerra Mundial por cuenta de la democracia, en Alemania, y no sólo…En Bélgica también por ejemplo. En zona flamenca sobre todo, -como dejó testimonio de ello, lo más crudo y estremecedor- la obra narrativa de Hugo Claus, el más grande escritor belga flamenco contemporáneo; pero también (pequeño detalle… todo, menos trivial) el saldo mortífero de cerca de doscientas cincuenta victimas civiles de un bombardeo «por error» de la aviación aliada junto a la estación ferroviaria de Etterbeek (de cercanias), en el centro de Bruselas…. La beatificacion de Pío XII: piedra de escándalo y envite supremo (de órdago a la grande) para el pontificado actual. De su desenlace dependerá la actitud de muchos católicos sin duda hacia el pontificado actual y también –apuesto- la suerte del pontificado… ¿Batalla perdida de antemano (como siempre en esos casos…)?: gran ocasión más bien al alcance de la mano, al tiempo. Ordalía (grande) como quiera que sea en el campo sagrado de la memoria… (Dresde, 13 de Febrero del 45: holocausto de inocentes y hecatombe iconoclasta. Sus víctimas todas ellas, se yerguen hoy de oráculos de la Memoria y de valedores –en lo universal, todas ellas- del papa alemán, Benedicto XVI)

la perversión democrática

31 agosto 2008

Este es el título de un libro que se ha publicado en Argentina por un autor cuyo catolicismo  militante es sin duda molesto para quienes pretenden simultánear su fe cartólica con su ideología demócrata.

El Dr  Antonio Caponnetto, a lo largo de 336 páginas demuestra que ambas doctrinas son incompatibles y concluye con un anexo titulado “La posibilidad de una democracia tradicioinal”.

Este libro sirve para que quienes presumen de ser cristianos y a la vez demócratas comprueben si sus intereses mundanos son o no más fuertes que su pretendida fe religiosa.  Ocurre que hoy, cuando quien declara  declara abiertamente no creer en la democracia como sistema viable de gobierno es convertido en paria, todos quieren beneficiarse de alguna forma de las ventajas de estar con el “poder”… Incluso nadie se atreve a afirmar que las presuntas democracias son un fraude, una ilusión…  Todo el mundo sabe que la última guerra mundial se hizo para imponer la democracia en el mundo… pero pocos llegan a pensar que imponer algo a sangre y fuego no es precisamente democrático…

En fin, no vamos a divagar más. Aquí está un resumen del contenido del libro que comentamos. Quien lo quiera leer tendrá que pedirlo a la revista Cabildo.

Este es el índice analítico:
Capítulo I:
Reflexiones doctrinales
sobre la perversión democrática.
La polémica con Cosme Beccar Varela

1. La democracia es una religiosidad subvertida

2. La democracia es un conglomerado de perversiones

3. La democracia y el Magisterio de la Iglesia

4. Lo principal y lo subalterno en la perversión democrática
5. La elección de los gobernantes

6. La democracia en concreto

7. Epílogo provisorio

8. Las reacciones de dos hombres de bien

9. La reacción de un obtuso

10. Las enseñanzas de Sardá y Salvany

Capítulo II:
Los principios olvidados

1. Un católico no puede ser democrático

2. Un católico no puede profesar una religiosidad subvertida

3. Un católico no puede aprobar el sufragio universal

4. Un católico no puede admitir la soberanía popular

5. Un católico no puede creer en el constitucionalismo moderno

6. Un católico no puede integrar la partidocracia

7. Un católico dedicado a la política, no puede omitir
la doctrina de la Realeza Social de Jesucristo,
ni el carácter confesional de su misión

8. Juicio moral conclusivo

Capítulo III:
Cuestiones disputadas

1. La inevitabilidad del sistema y del presente,
y el carácter de medio de algunos hechos políticos,
como la formación de partidos, otorgan legitimidad

2. Los hechos políticos como el sufragio universal
y el ordenamiento constitucional liberal,
impuestos por el tiempo,
hallan su legitimidad en tal imposición
y en su perdurabilidad cronológica

3. La obligación moral de votar
y de participar en el sistema es el remedio
para evitar el error del abstencionismo político

4. Los partidos políticos son irreemplazables
y el único medio que tenemos de participar en la vida cívica

5. El mal menor

6. La apelación a los personajes prestigiosos

7. El relativismo pragmatista

 

 


A %d blogueros les gusta esto: