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La libertad de expresión como idea fuerza de las sociedades democráticas de nuestro presente

8 abril 2018

La libertad de expresión como idea fuerza de las sociedades democráticas de nuestro presente.

Íñigo Ongay

Texto base de la intervención del autor en la II Jornadas de Nódulo Materialista en Talavera de la Reina celebradas en noviembre de 2014.

http://www.nodulo.org/ec/2014/n153p09.htm

1. Introducción: sobre la idea de «libertad de expresión» y sobre la idea de «idea fuerza».

El sintagma «libertad de expresión» o muchos de sus equivalentes en otras lenguas (freespeech por ejemplo, pero también Liberté de Expression o Meinungfreiheit, entre otras) constituye sin duda alguna uno de los rótulos más poderosos y cargados de prestigio de entre los que circulan en el ambiente ideológico de las sociedades políticas que aquí reconoceremos como «democracias homologadas». Ciertamente, se sobreentenderá en muchas ocasiones que al margen de la dicha libertad, cuyos contenidos en todo caso se darán por supuesto de un modo enteramente indefinido, la propia estructura democrática de la sociedad política de referencia quedará comprometida, aquejada diríamos de un profundo décifit que, al límite, llegará a descalificar dicha estructura como «no democrática», como «totalitaria» y aun como «barbárica» o «prepolítica».

Así por ejemplo, en España este sintagma habría quedado sancionado de la manera más rotunda a través de su consagración jurídica en el artículo 20 de la Constitución Española de 1978 a título justamente de «derecho fundamental y de libertad pública» que obligase a reconocer en todos los españoles el «derecho subjetivo» a «expresar libremente el pensamiento, las ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de difusión». Algo, que sin embargo ya habría aparecido recogido, y de modo mucho más indefinido políticamente por decirlo suavemente, en la Declaración Universal de los DDHH de 1948 ( art 6) y en la Convención Europea de DDHH (art 10) por mucho que tales «códigos» procedan reconociendo sin embargo, «límites» a tal «derecho subjetivo» �ningún derecho es absoluto según suelen decirse� aunque eso sí, esos «límites» se hagan consistir en la restante rapsodia de «derechos fundamentales». Esto es, sucede como si tales legisladores (de la Nación española o simplemente de la Humanidad) razonasen desde el supuesto de que los códigos jurídicos son sistemas axiomáticos autosuficientes capaces de quedar, por así decir, sostenidos sobre sus propios principios («lo que no está en el código, no está en el mundo»). Pero , como se verá, este mismo supuesto es el que constituye una muestra de idealismo político del que aquí comenzaremos por alejarnos.

Tiende a mantenerse asimismo, que la mencionada «libertad de expresión», tanto o más que un «derecho democrático» entre otros, haría las veces en realidad de un elemento constitutivo de la forma democrática de toda sociedad política digna de tal nombre, de suerte que cualquier democracia que mostrase graves violaciones de tal libertadestaría exhibiendo ciertamente una «baja calidad democrática», o dicho de otro modo, un déficit respecto de los estándares de una democracia plena. Así por ejemplo, parece presuponerlo en todo momento instituciones tan prestigiosas como la UNESCO o la Fundación para la Libertad de Expresión en multitud de documentos públicos en los que podemos leer cosas como las siguientes:

Sabemos que la libertad de expresión es un elemento crítico para la democracia, el desarrollo y el diálogo �sin ella ninguna de estas palabras podría funcionar o prosperar�. La libertad de expresión es un derecho universal que todo el mundo debe gozar. Todos tienen el derecho a la libertad de opinión y de expresión; éste incluye el derecho a mantener una opinión sin interferencias y a buscar, recibir y difundir información e ideas a través de cualquier medio de difusión sin limitación de fronteras, tal como lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos.{1}

Y parecería ciertamente, que la propia noción de «Libertad de expresión» comparece como uno de los principios ético-políticos clave tallados por la tradición, según todas las apariencias arquetípicamente moderna, que muchos han conocido como «liberal» (así por ejemplo, Quentin Skinner en su Visions of Politics, o entre nosotros Fernando Vallespín, con su Historia de la Teoría Política) . Esto es, se diría que sin perjuicio de que tal idea, entre otras, se abre camino en el repertorio de nociones talladas por John Locke, o por Montesquieu o por John Stuart Mill{2}, nos esforzaríamos en vano por encontrarla en el pensamiento político de Aristóteles, o mucho menos en el de Platón, en su calidad de feroces impugnadores de la democracia ateniense del demo amathes según lo ha demostrado últimamente Luciano Canfora en su apasionante libro El mundo de atenas{3}. Y ello al menos en la medida en que parezca inexcusable , para el caso de Platónevitar con todo vigor interpretar in recto palabras tan irónicas en lo tocante a la «libertad de expresión» del «pueblo soberano» como las siguientes extraídas de un trámite esencial del Protágoras:

«Yo opino , al igual que los demás helenos, que los atenienses son sabios. Y observo, cuando nos reunimos en asamblea, que si la ciudad necesita realizar una construcción, llaman a los arquitectos para que aconsejen sobre la construcción a realizar. Si de construcciones navales se trata, llaman a los armadores. Y así en todo aquello que piensan es enseñable y aprendible. Y si alguien, a quien no se considera profesional, se pone a dar consejos, por hermoso, por rico y por noble que sea, no se le hace por ello más caso, sino que, por el contrario, se burlan de él y le abuchean, hasta que, o bien el tal consejero se larga él mismo, obligado por los gritos, o bien los guardianes, por orden de los presidentes le echan fuera o le apartan de la tribuna. Así es como acostumbran a actuar en los asuntos que consideran dependientes de las artes. Pero si hay que deliberar sobre la administración de la ciudad, se escucha por igual el consejo de todo aquél que toma la palabra, ya sea carpintero, herrero o zapatero, comerciante o patrón de barco, rico o pobre, noble o vulgar; y nadie le reprocha, como en el caso anterior, que se ponga a dar consejos sin conocimientos y sin haber tenido maestro.»

De otro modo: lo que Platón estaría encareciendo en este texto , sin perjuicio de su ironía, precisamente es la «libertad de expresión» propia del vulgo amathes capaz de «expresarse», en las condiciones de una democracia que en efecto tenía mucho de «teatrocracia»{4}, sobre la administración de la ciudad sin necesidad de «conocimientos o de haber tenido maestro».

Ahora bien: es lo cierto justamente que en nuestros días, multitudes crecientes de conciudadanos se acogen , polémica o pacíficamente, al sintagma «Libertad de expresión», por ejemplo en sus protestas contra la ley de seguridad ciudadana impulsada por el Gobierno de Mariano Rajoy en los años centrales de la crisis económica. Y no es que quienes impugnan esa ley de referencia (la ley mordaza) lo hagan haciendo pie sobre aquellos contenidos expresables que la tal ley tendería a bloquear �puesto que tales contenidos, sean programas políticos o económicos o científicos o religiosos, etc, se dejan en la penumbra más indeterminada o simplemente se dan enteramente por supuestos� , dado que en realidad , y he aquí lo que nos parece más significativo, tales multitudes se oponen a la ley en nombre de la «libertad» general de expresar cualesquiera contenidos. Por ello, creemos que resulta central advertir en este sentido que la idea misma de «Libertad de expresión» estaría operando como un dispositivo ideológico formalista dotado del prestigio suficiente para ecualizar todo contenido posible precisamente en tanto que susceptible, se supone, de ser expresado. Una ecualización que representa, al mismo tiempo, el emborronamiento más enérgico de los contornos propios de dichos contenidos que ahora tenderán poderosamente a confundirse a la manera del que no distingue ocho de ochenta.

En resolución, la idea de «Libertad de expresión» se cuenta, en razón de su pregnancia en lo referente al repertorio ideológico propio de las sociedades democráticas avanzadas de nuestros días, entre aquel conjunto de ideas, en un número relativamente nutrido pero tampoco indefinidamente abundante, que el sociólogo francés del siglo XIX Alfredo Julio Emilio Foullié (cfr, La evolución de las ideas fuerza, 1890) pudo tipificar como «ideas fuerza»{5}. El propósito que va a orientar las páginas que siguen, no consiste tanto por nuestra parte en pronunciarnos de un modo más o menos terminante pero siempre gratuito sobre la conveniencia de reconocer una tal «libertad» o de recusarla (como si todo lo que nos cupiera decir sobre ella , a la manera del vasco del chiste, consistiera simplemente en que no somos partidarios �o que lo somos), cuanto en atender , por así decir, a la anatomía y a la fisiología no ya de la «libertad de expresión», sino de la idea misma de «libertad de expresión». Véamos.

2. Fenómenos de la libertad de expresión, conceptos de la libertad de expresión e ideas de la libertad de expresión.

Constataremos en primer lugar que este repertorio fenomenológico verdaderamente tan espeso concerniente a la libertad de expresión, tal y como él mismo se hace presente en las circunstancias más variadas entre las personas que reivindican su «libertad de expresión» (frente a la «ley mordaza» o frente a las decisiones ordinarias de los tribunales), los jueces que fundan sus sentencias en tal «derecho» o en sus pretendidos «límites», los periodistas que afectan ejercerla o la reclaman o simplemente, los individuos que se sienten «libres», no es, y ello sin perjuicio de su abigarramiento, suficiente para dar por sentada una noción general y coherente en sí misma de la «libertad de expresión». Esto se debe a que tales fenómenos jurídicos, periodísticos o psicológicos,se mantienen en general en un estado directamente impresentable de oscuridad y confusión, por no decir, directamente que resultan en muchos de sus tramos inconmensurables entre sí. Esto es, no ya sólo diferentes sino sencillamente incompatibles unos con otros. Y en todo caso, es lo cierto que al través de esta nebulosa ideológico fenoménica se abren camino al menos las siguientes determinaciones conceptuales de la «libertad de expresión»{6}:

a. Unas veces �y es, creemos, lo más común� aquellos quienes reclaman o defienden su derecho a la «libertad de expresión», entienden ésta misma como si se ajustara principalmente a un formato eminentemente negativo: a saber, como la propia liberación respecto de las trabas o censuras cuarteleras (de ahí la metáfora de la «mordaza») que comprometieran, asfixiándola acaso hasta el trámite de su desaparición, la posibilidad de expresión libre tal y como sucede, se dirá, en los regímenes autoritarios o aun totalitarios. A este respecto, el filósofo Gustavo Bueno ha tipificado a título de «libertad de» esta modulación conceptual de la noción de libertad que podríamos, por nuestra parte, coordinar con lo que Benjamin de Consant conoció en su momento como «la libertad de los modernos».

b. Pero otras veces, descontadas las trabas de referencia, la «libertad de expresión» podrá concebirse como la posibilidad positiva, real de sacar adelante un programa efectivo que involucre la «expresión» de un «pensamiento» dotado, aunque no sin duda en su mera condición de contenido mentalista, de un poder causal suficiente: es en este sentido como creemos que resulta necesario interpretar la célebre respuesta de Lenin al socialdemócrata filo-krausista Fernando de los Ríos («¿libertad para qué?»). Ciertamente no es que Lenin desdeñara el «valor de la libertad», como podría suponerse de una manera harto facilona desde las consabidas posiciones liberales (puesto que para empezar resultaría imprescindible comenzar por determinar tales valores en lugar de proceder dándolas por supuesto en una suerte de petición de principio), sino que más bien, apoyándose en una concepción materialista de la libertad, el autor de Materialismo y empirocriticismo habría acertado a sentar la prioridad del momento positivo («universal concreto» diríamos con Hegel) de la misma frente a las coordenadas indeterminadas y abstractas de don Fernando. En efecto, de muy poco puede valer la «libertad de expresión» en su negatividad abstracta a aquel que no tiene nada que expresar más allá de sus las más vulgares de sus regurgitaciones subjetivas a la manera como tampoco puede valerle de absolutamente nada la «libertad de pensamiento» a aquel cuyo «pensamiento» se resolviese justamente en un conjunto inconsistente de mitos oscurantistas.

Sea como sea, por mucho que tales determinaciones conceptuales de la noción general de libertad o de la idea de «libertad de expresión» comparezcan como en general disociables �tal y como de hecho las hemos disociado nosotros� , una tal disociabilidad sequndum quid no comportará una desconexión plenaria mutua entre ambos momentos. Y esta es precisamente la cuestión principal en el presente punto: que mientras que la libertad de expresión en su momento positivo parece implicar ordo essendi, el momento negativo de dicha libertad, la recíproca no se sigue de igual manera puesto que no siempre quien es «libre» negativamente para expresarse, supuesta la ausencia de «censura» o la relajación de las mismas, es de hecho capaz, positivamente, de iniciar una concatenación dotada de eficacia causal.

Asimismo, vistas ahora las cosas en el plano del ordo cognoscendi, es precisamente la «libertad de expresión» positiva �esto es: de algún modo la expresión misma cuando esta puede de hecho ser llevada a efecto� la que nos pone delante del componente negativo de dicha libertad. De otro modo, las trabas o la censura que tanto se abomina, sólo aparecerá como dotada de evidencia ante el proyecto «de expresión» que se viese comprometido por ellas, puesto que al margen de tal proyecto, y no ya cuando este simplemente se «delinea» sino cuando se lleva adelante, los límites negativos de la «libertad causal» no podrían siquiera tener lugar con un sentido mínimamente definido.

Y en todo caso , nos parecer esencial tener en cuenta la circunstancia de que muy lejos de figurar como una suerte de hipóstasis dada en lo eterno por imperativo de derecho divino por ejemplo o por derecho natural, tal y como todavía pudo entenderla J. Locke y a su través Thomas Jefferson, Benjamin Franklin o John Adams en su condición de firmantes de la Declaración unánime de los trece Estados Unidos de América en 1776), la misma libertad �incluyendo aquí desde luego la «libertad de expresión»� , resulta históricamente de la supresión real de terceras potencias que la amenazan o la bloquean. Y con ello, no estamos en modo alguno negando de plano que los hombres posean el «derecho « a la «libertad de expresión» en su sentido negativo, es decir, el «derecho a expresarse sin trabas o censuras» �un derecho que como decimos significa muy poco o directamente no significa nada al margen de la propia expresión positiva de un pensamiento consistente� , dado que en realidad lo que sostenemos es que ese «derecho» cuando efectivamente pueda darse por establecido sólo aparecerá como un resultado de la negación de la libertad causal de otros sujetos operatorios que pudiesen comprometerlo acaso hasta hacerlo desaparecer.

No perdamos de vista sea como sea que esta proximidad de la idea misma de la libertad respecto de la noción de causa, que iría orientada a subrayar los componentes , diríamos, causales de tal idea, nos obligan asimismo a mantenernos alejados de cualquier tentación de concebir la libertad como la mera elección arbitraria de alternativas como si tales alternativas operatorias no estuvieran, en todo caso, causalmente determinadas por cadenas muy firmes a efectos psicológicos, sociológicos, antropológicos, históricos o meramente etológicos, que deshacen en este punto cualquier acausalismo posible. Los escolásticos sin ir más lejos �ante todo los de tradición tomista� tendían a distinguir en esta dirección los «actos voluntarios» de los «actos libres» bajo la premisa, extraída de la Secunda secundae de la Summa Theologiae, de que sin perjuicio de las determinaciones más o menos arbitrarias que puedan mover a la «voluntad», los actos verdaderamente libres estarían orientados ad bonum pues es lo cierto, suponían, que nihil es volitum nisi praecognitum con lo que cualquier ordenación de la voluntad ad malum se resolvería en realidad en un «error» del intelecto. Y en esto , todo hay que decirlo, Santo Tomás{7} razona pisando los fundamentos que pudieron pisar Sócrates o Platón.

Bien está. Por nuestra parte no necesitamos sostener tanto, y ello por más que esta argumentación de signo intelectualista resulte, entiéndase bien este extremo, extraordinariamente aprovechable en tanto que barrenadora crítica de las pretensiones del irracionalismo voluntarista: en todo caso, será suficiente con advertir que la libertad operatoria, tal y como la entendemos desde las coordenadas del materialismo, es decir, como capacidad personal de causar sus propios actos dentro de ciertos circuitos muy determinados, no podrá desempeñarse ni bajo el peso de un «fatalismo» que desconociera la discontinuidad de los circuitos de concatenación causal ( puesto que «si todo estuviera, causalmente, conectado con todo» nadie podría estimarse como causa proporcionada de sus actos), ni tampoco en el contexto de un «acausalismo» que propendiera a sostener, por vía digámoslo así, enteramente mágica, gratuita, la desconexión universal de todas las cadenas causales posibles.

Ahora bien, esta conexión tan estrecha que mediaría entre las ideas de «libertad» y de «causalidad» según la cual toda concepción inteligible de la libertad, al menos cuando se procede desde el punto de vista de un racionalismo materialista mínimo a mil leguas de distancia de la magia en su sentido etnológico{8}, involucra por sí mismo la causalidad ( insistimos: al menos desde el momento en que tendemos a concebir la «libertad» no como la «elección» gratuita, indeterminista de unas alternativas frente a otras{9} , puede y debe hacernos reparar en lo siguiente: tal y como se entiende desde nuestras coordenadas, la idea de causalidad no podría quedar ajustada a un formato lógico binario, constituido por ejemplo por la causa y por el efecto. Sencillamente, cuando se entiende a la luz de un tal formato �y así se la ha interpretado en la mayor parte de las ocasiones a lo largo de una tradición filosófica muy nutrida que desembocaría en la crítica de D. Hume a la relación de causa a efecto�, la idea de causalidad quedaría vaciada de sus propios contenidos materiales con lo que la propia conexión material entre el determinante causal y el efecto tendería a disolverse hasta desaparecer (y no es otro , en efecto, el alcance de la terminante impugnación humeana). No. Más bien, habrá que concebir la causalidad de un modo que agradezca un tratamiento funcional que junto a un determinante causal y a un efecto, incluya también , y de modo inexcusable so pena de formalismo, un esquema material de identidad, respecto del cual el efecto mismo supondría una desviación, una interrupción o una ruptura{10}. Se comprende, de este modo, que tematizada de esta manera la propia noción de causalidad, tanto la «causa sui» o aseidad como la misma idea de «creación» en tanto «creatio ex nihilo sui et subjecti» comenzarán a aparecer como relaciones causales degeneradas, o, si se prefiere, acaso como pseudorelaciones causales. Y ello, entiéndase bien este extremo, bien sea porque la supuesta conexión causal se represente, en un caso, como posterior , según el orden cronológico, al efecto mismo ( con lo que el determinante autocausal tendría que comenzar por darse el ser agarrándose, por así decirlo, por sus propios cabellos a la manera del Barón de Münhausen), bien sea, en otro caso, por la circunstancia de que la idea de «creación» excluye formalmente todo esquema material de identidad posible diferente de la misma «nada del ser»: es decir, precisamente de aquello que en modo alguno puede subsistir como esquema material de identidad.

3. Crítica de la Idea de «libertad de expresión» como idea fuerza monadológica.

¿Y qué tiene todo esto, en cualquier caso, que ver con la «libertad de expresión?. Pues ahí está la cosa , en que tiene que ver, y mucho. Decimos esto, en la sabiduría de que la misma idea de «libertad de expresión» a la manera como suele entenderse en las sociedades democráticas de nuestro presente nos retrotrae, cuando se conceptúa en sus involucraciones con la noción de causalidad, a un horizonte ontológico en el que figuran necesariamente los pseudoconceptos causales de aseidad y de creatio ex nihilo. De otro modo: lo que vamos a defender en lo que sigue, es que la noción de «libertad de expresión» se encastra, inexcusablemente, en un sistema de coordenadas ontológicas que estaría muy próximo al delineado por Gottfried Wilhem Leibniz en su monadología. Y ello, de tal suerte, que cuando estas coordenadas monadológicas comiencen por desbloquearse, por su espiritualismo, la propia idea de «libertad de expresión» tenderá asimismo a desvanecerse hasta desaparecer sin que pueda en este sentido, subsistir entonces mayor motivo para «defender» tal libertad, pero tampoco para «oponerse» a ella a la manera como en geometría tampoco nos «oponemos» ni «defendemos» la existencia, ella misma imposible, de un sólido de diez lados regulares.

A fin de comprobar hasta qué punto es así, procederemos a advertir que la propia noción de expresión, cuando se sobreentiende que se aplica sobre contenidos, diríamos, mentales que sin perjuicio de su condición expresable{11} que en todo caso subsistirían, en una suerte de «fuero interno» intracraneano por así decir, con anterioridad e independencia de su propia expresión, cobra una forma muy próxima a la de una sustancia psicológica autocontenida que, sin perjuicio de su solapamiento sobre sí misma podría sin embargo, en un segundo momento, expresar ad extra su misma interioridad.Esto es justamente, si no nos equivocamos, lo que hacen las mónadas de Leibniz en su condición de puntos metafísicos inextensos (partes intra partes) cuya principal actividad consistiera precisamente, en su autoexpresión de tal modo que al través de la misma desplegasen ad extra lo que ellas, ya de suyo, contenían ad intra. A saber , principalmente ésto: una perspectiva de todas las otras, esto es, del universo monadológico mismo.

Ahora bien, lo que nos interesa en este punto es reconocer el grado en que concepciones del individuo como las que salen al paso , por ejemplo en el terreno de la Psicología, pero también y cada vez más abundantemente, en la Pedagogía o en la Psicopedagogía, &c, a través de consejas tales como «exprésate a ti mismo» o bien «es necesario realizar la propia personalidad», llevan aparejada una interpretación colindante con la metafísica monadológica. En efecto, « Admitir que la conciencia de los individuos es como una hoja de papel en blanco en la que podrían escribir los datos de los sentidos, pero también los propios maestros a través de aquellos, sería admitir las ilusiones de la filosofía vulgar (nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensi, nisi intellectus ipse), porque cada individuo trae ya en sí mismo el principio interno de su desarrollo (fundamento de su libertad de espontaneidad) . Y ningún aprendizaje, ningún condicionamiento de reflejos, podrán moldearlo desde fuera. Porque lo exterior, el medio, sólo suministra una materia. Pero esta materia será moldeada por cada espíritu según su propio programa.»{12}.

Pues muy bien. En esta situación se encuentra, según nos parece, quien reclama con toda la solemnidad posible, respeto por su su derecho a la «libertad de expresión», las más de las ocasiones, dicho sea de paso, sin reparar con demasiada claridad en la contradicción in adjecto, contenida en una «protesta» a pleno pulmón por la conculcación de la «libertad de expresión». Dado que, los mismos contenidos que se presupone podrían ser expresados, o bien se conceptúan como procedentes ad intra desde la interioridad subjetiva del individuo monadológico como si este pudiese de algún modo conformarlos por sí mismo a la manera de una causa sui o bien, alternativamente, proceden a entenderse como si proviniesen de la «libertad creadora» de la propia individualidad que, en este punto, comenzará a tematizarse velis nolis como una suerte de «mónada de mónadas», esto es, como la secularización misma �según las vías que la metafísica alemana adoptó a partir de su romanticismo postleibniziano� del Dios creador. Sólo entonces tendrá el menor sentido dar por supuesto que unos tales contenidos expresables son dignos de ser respetados por la razón formal de ser excogitados por alguien, cuando acaso, en virtud de su materia debieran ser considerados a título de opiniones frívolas (infundadas), delirantes (por caso: categorialmente arbitrarias en el sentido en que es arbitraria la «opinión» de quien defiende que la luna está compuesta de queso{13}) o simplemente sediciosas desde el punto de vista del buen orden de una sociedad política constituida que pueda quedar comprometida mediante la «expresión» pública en momento y lugar adecuados �por ejemplo parlamentarios� de una «opinión» secesionista.

A sensu contrario: si se defiende que todo contenido expresable, sea cual sea su naturaleza material, merece ser expresado por la mera razón formal de provenir de la inmanencia psicológica de un individuo ( «libertad de expresión de mi propio pensamiento»), será porque esa inmanencia misma se interpretará a la manera de una mónada metafísica cuya actividad consistiera en expresar su interioridad o en crear de la nada sus propias expresiones de suerte que estas quedasen, por así decirlo, inmediatamente legitimadas por su origen. Pero ello no es así, al menos fuera de la metafísica, dado que en realidad los propios contenidos de esa supuesta interioridad subjetiva proceden enteramente de la «exterioridad», por caso grupal o social o institucional, en la que ese mismo individuo estaría en todo caso necesariamente envuelto en cuanto persona. Al margen de un tal «envolvimiento», ni siquiera tendría sentido hablar de «libertad de expresión del pensamiento» toda vez que ni existiría ni podría existir un «pensamiento» lingüísticamente determinado. De ello se deduce asimismo, creemos, que si el sintagma «libertad de expresión» se hiciera coincidir con la «expresión», auto-causal o creadora, de la propia interioridad monadológica, nosotros no tendríamos por nuestra parte nada que decir en contra, pero tampoco a favor, de una tal pseudo-idea metafísica. Sino tal vez testar su pregnancia en las sociedades del presente como idea fuerza de signo monadológico. En principio, sin embargo, no cabrá como decimos mostrarse a favor, aunque tampoco en contra, de una idea de libertad de expresión entendida de este modo por la sencilla razón de que ella ni existe ni puede existir.

Ahora bien, esta es asimismo la razón principal por la que presuponemos que la «libertad de expresión» no puede establecerse en general, sobre cualquier género de contenidos expresables, sino que tendrá que definirse en función de estos mismos contenidos, según la materialidad ( científica, ética, religiosa o política) de los mismos y en virtud de sistemas de criterios muy diversos ( políticos, teológicos, morales, &c) que dependerán de los propios grupos de personas que envuelven al individuo. Tan absurdo según esto será sostener omnímodamente el «derecho universal y autoevidente» de la libertad de expresión en general, como negarlo de un modo igualmente general; y ni siquiera tendrá sentido «limitarlo» en función de su interferencia con otros «derechos» previstos en el ordenamiento jurídico, pues semejante operación , dada ante todo la indeterminación de sus presupuestos, no sería mucho más que una petición de principio. Será preciso en todo caso concluir que la «libertad de expresión» depende, en cuanto tal derecho, de la fuerza ( y no precisamente de la fuerza expresiva) causal de la persona capaz o incapaz de expresarse así como de la medida en la que los contenidos expresables puedan o no ser tolerados por la propia sociedad de personas.

Notas

{1} Oficina de la UNESCO en Montevideo: http://www.unesco.org/new/es/office-in-montevideo/comunicacion-e-informacion/libertad-de-expresion/. Hemos accedido a esta página web con fecha del 3 de noviembre de 2014.

{2} Nos referimos, por remitirnos a algunos de los lugares más clásicos, a contextos tales como puedan serlo los conformados por El ensayo sobre la tolerancia de John Locke ( más que sus Tratados sobre el gobierno civil), pero también por la Carta sobre la tolerancia de Voltaire, el Espíritu de las leyes de Montesquieu o Sobre la libertad de Stuart Mill. Así por ejemplo, Montesquieu en el capítulo 12 de la parte dos de su obra fundamental, sostiene en torno al problema de «Las palabras indiscretas» que «El delito de lesa majestad se hace aun más arbitrario cuando las palabras indiscretas se convierten en su materia. Se pueden dar tantas interpretaciones a las palabras , hay tanta diferencia entre la indiscreción y la malicia , pero tan poca entre las expresiones que emplean, que la ley no puede someter las palabras a la pena capital , al menos que declare expresamente cuáles quedan sometidas a ella.» ( cfr, El Espíritu de las leyes, Alianza, Madrid, 2003, p252), claro que poco después, el propio Montesquieu, ignorando acaso la lección platónica del Crátilo sobre lo que Austin conoció como «actos perlocucionarios», distingue de un modo netamente espiritualista, «palabras y acciones», del modo siguiente: «Así un hombre que va a la plaza pública a exhortar a los súbditos a una sublevación es reo de lesa majestad, porque las palabras van unidas a su acto y participan de él. No se castiga a las palabras, sino a un acto cometido y en el cual se emplean palabras; estas no se convierten en delito más que cuando preparan, acompañan o siguen a una acción criminal.» ( p. 253)

{3} Vid, Luciano Canfora, El mundo de Atenas, Anagrama, Barcelona, 2014. Para una revisión muy bien llevada a término por parte del investigador de la Universidad de Bari sobre las críticas a la democracia contenidas en la Constitución de los atenienses , con una reconstrucción muy fértil del trasfondo herodóteo de dichos argumentos, deben consultarse las pp 41 y ss.

{4} Volvemos a remitir para este punto a L. Canfora, op cit, pp 94 y ss.

{5} Nos han servido extraordinariamente a fin de aquilatar esta noción de Idea fuerza los magníficos análisis que Gustavo Bueno ha venido publicando en esta misma revista a lo largo del año 2014

{6} Resumimos en lo que sigue las ideas contenidas en Gustavo Bueno, El sentido de la vida, Pentalfa, Oviedo, 1996, pps 244-248

{7} De este modo, sobre la conceptualización tomista del «acto libre» en cuanto que contradistinto en el sentido dicho del «acto voluntario», contamos recientemente con una exposición verdaderamente muy competente en : Manuel Ocampo Ponce, «Aspectos fundamentales del acto libre en el pensamiento de Santo Tomás de Aquino», Sapientia vol LXX, 235, 2014

{8} Seguimos en esto, por ejemplo, el fecundo análisis ,ya clásico, de Marcel Mauss ( cfr Sociologie et Anthropologie, Presses Universitaries de France, París, 1950, vid particularmente el capítulo IV « Analyse et explication de la magie»). Para testar la medida en la que el indeterminismo acausalista nos pone delante de un irracionalismo que, sin embargo, puede cobrar históricamente efectos muy fértiles en la constitución de campos categoriales positivos , como es el caso de la mecánica cuántica, véase el célebre estudio de Paul Forman, Cultura en Weimar, causalidad y teoría cuántica 1918-1927, Alianza, Madrid, 1988.

{9} Un «indeterminismo» que, por cierto, cuando es tomado en serio nos conduce a situaciones muy próximas a las del célebre «asno de Jean Buridán», planteadas de un modo muy nítido desde sus premisas voluntaristas por los filósofos nominalistas del siglo XIV . Sobre estas temáticas, con consecuencias por cierto muy profundas en el contingentismo empirista de autores modernos como David Hume ( o bien, de una manera acaso aparentemente paradójica, el Descartes de las cartas a Merséne), quienes recibieron de lleno el influjo de los presupuestos franciscanos de un Guillermo de Occam, contamos en lengua española con una exposición muy nítida en el libro de Sergio Rábade Romeo, Guillermo de Ockham y la filosofía del siglo XIV, CSIC, Madrid, 1966. Más recientemente, Javier Pérez Jara ha dado cuenta del contigentismo nominalista presente en la concepción russelliana de la causalidad en su estupendo libro La filosofía de Bertrand Russell, Pentalfa, Oviedo, 2013.

{10} Remitimos al lector a la entrada «Efecto ( concepto de/ Esquema material procesual de identidad» del Diccionario filosófico. Manual de materialismo filosófico puesto a punto por Pelayo García Sierra.

{11} Pues si no lo fuesen, esto es, si fuesen directamente inefables al modo de la famosa segunda parte del Tractatus de Wittgenstein no tendría sentido reivindicar la «libertad de expresión respecto a ellos o dejar de reivindicarla , dado que en todo caso de lo que «no se puede hablar» ni siquiera tiene el menor sentido decir que «es mejor callar» discurriendo con ello, como si en el fondo cupiese sin embargo, «hablar de lo inefable».

{12} Cfr Gustavo Bueno, «Introducción a la Monadología de Leibniz», en Leibniz, Monadología, Pentalfa, Oviedo, 1981

{13} Por vía de ejemplo: damos por supuesto enteramente que nadie� salvo quizás un feyeberabendiano avant la lettre que procediese en nombre del principio de proliferación teórica� podría escandalizarse ante la «violación de la libertad de expresión» de conclusiones categorialmente tan extravagantes como pueda serlo esta, desde el punto de vista de la ciencia normal ( en el sentido kuhniano y post �kuhniano) , por parte, pongamos por caso, de una revista científica provista de refrees, &c, pertenecientes a una cierta comunidad científica. Adviértase en todo caso el isomorfismo estructural que mediaría entre argumentaciones en favor del «pluralismo teórico» en el Feyerabend de Against Method ( 1975) y la línea argumental de John Stuart Mill en el capítulo II ( «Of the Liberty of Thought and Discussion») de su libro On Liberty ( 1869). Acaso Richard Rorty , aunque sus razones no se dirijan directamente a estos autores, sea quien haya ido más lejos a la hora de poner negro sobre blanco el alcance, eminentemente escéptico de tal tradición pragmatista de sabor inequívocamente anglosajón: vid al respecto , el célebre texto de Richard Rorty, «Postmodernism Burgeois Liberalism», The Journal of Philosophy, vol 80 No 19, Octubre de 1983,

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AJEDREZ EN TRES MOVIMIENTOS Shoah, Council, Williamson: check in three moves

19 marzo 2018

AJEDREZ EN TRES MOVIMIENTOS Shoah, Council, Williamson: check in three moves

por Francesco Lamendola

25 de diciembre de 2017

 

La nueva religión del Holocausto y el judaísmo talmúdico: ¿los “hermanos mayores” se han convertido en los guardianes indiscutibles de la Iglesia de Cristo? Shoah, Williamson Council: registra 3 movimientos. De Roncalli al (falso) papa Bergoglio di Francesco Lamendola

 

 

 

 

Para entender lo que está sucediendo hoy en la Iglesia Católica, cualquier modernista deriva, a su manía de autodestrucción en todos los niveles, empezando por la doctrina, no puede limitarse a los hechos de que se trate como un asunto que implica solamente Mundo católico y fe católica Hay un hilo que une la fase actual, en la que el (falso) Bergoglio Papa está literalmente desgarrando lo que queda de la Novia de Cristo, Hábilmente ayudado por sus jenízaros apostatici y infieles, la paja, el Galantino, la Sosa, etcétera, las estrategias de desmantelamiento anteriores de la fe católica, comenzó bajo el pontificado Roncalli y continuar un crecimiento constante, aunque relativamente menos llamativo que hechos de los que somos testigos ahora, prácticamente todos los días.

La continuidad con la crisis interna de la Iglesia es reconocible en las tendencias modernistas, luchado vigorosamente (pero sin cortar corta en absoluto) por San Pío X, han vuelto a surgir cuando las circunstancias favorables han presentado, desde 1958, es decir, después de la muerte de Pío XII , el último gran y verdadero Papa en la historia de la Iglesia Católica.
Pero la modernidad triunfante en la Iglesia hoy en día no es simplemente el modernismo de principios de 1900, a Tyrrell, Loisy, Buonaiuti, etc., e incluso revisado y corregido en la versión más adecuada a los tiempos, es decir, con menos de Darwin y Freud, menos Renan y más Kasper. No: hay un nuevo elemento , que ha sido injertado en el anterior y que le da al neomodernismo actual su valor más característico; y este nuevo elemento no es de origen interno, sino externo a la Iglesia. En resumen, se trata del judaísmo talmúdico .

Independientemente de lo que piensen los defensores del diálogo interreligioso, los padres conciliares que escribieron la Nostra Aetate, En el que argumenta que el antiguo pacto sigue siendo válido, y el Papa Juan Pablo II, que quería hacer su solemne homenaje a llamarlos “nuestros hermanos mayores”, la verdad es que el judaísmo – no todos, pero su facción feroz y combativo – siempre ha despreciado a Cristo y los cristianos, y siempre ha sido considerado como una parte esencial de su programa apunta a “domesticar” la Iglesia Católica, para doblarlo a su estrategia y se vacía desde el interior de lo es esencial y que es su fuerza, y sobre todo en el plano natural de lo sobrenatural: la divinidad de Jesucristo .
Una vez que se elimina este elemento, explícita o implícitamente, el catolicismo se reduce a un caparazón vacío, a una forma sin sustancia, y, si uno es capaz de conducir a millones y millones de católicos hasta este punto, sin ellos si se toman en cuenta completamente, entonces es posible manipularlos al cien por cien, en cualquier terreno, como ahora, de hecho, está sucediendo, cuando se les hace creer que estar en contra de la invasión de Italia por millones de musulmanes es equivalente a ser buenos católicos.

Siempre nos habíamos preguntado qué hay detrás de la increíble furia que se ha ejercido, con el despliegue activo de todo el establishment mundial de medios, en contra de Monseñor Richard Williamson., primero dentro de la Iglesia Católica, incluso dentro de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, de la que fue expulsado el 4 de octubre de 2012, y luego fundó, dos años más tarde, al Sindicato Sacerdotal Marcel Lefebvre. Teníamos una pista teniendo en cuenta la famosa entrevista con Monseñor Williamson de la televisión sueca, que también habló sobre el Holocausto, que se grabó el 1 de noviembre de 2008, pero que se emitió hasta el 21 de enero de 2009. ¿Cómo es posible que con casi tres meses de retraso, una “gema” como esa?
Las cosas estaban claras cuando parecía que no habían sido tratados en una tarde, pero un mecanismo de relojería, volado con la sincronización perfecta: sus 21 de enero de 2009 a petición del obispo Lefebvre Bernard Fellay, se anunció la remisión de la excomunión quemado en el momento contra los obispos lefebviani, incluido Williamson (cf. nuestro artículo anterior:. el “caso Williamson” fue una conspiración para desacreditar a Benedicto XVI , publicada en el Correo de las Regiones y al poco tiempo de Arianna sitio Editrice, 29 / 07/2015).

Por lo tanto, existía fuerzas tan poderosas que tienen la competencia de toda la información mundial aparato y también se puede dictar a cualquier estado soberano: como se vio cuando, precisamente como resultado del escándalo, el presidente de Argentina, Cristina Kirchner, declaró declaraciones negacionistas “repugnantes” del obispo Williamson, que era entonces director del seminario de la Reja (pero que fue derrocado el 9 de febrero), y le dio diez días, a partir del 19 de febrero de 2009 para dejar el país Y lo que esas fuerzas se vieron, aún más claramente, cuando el tribunal de Ratisbon abrió una causa penal en su contra, nuevamente por sus presuntas declaraciones antisemitas, que terminaron con la sentencia de pagar una multa de 2.000 euros, el 16 de abril de 2010, seguido de una condena, el 11 de julio, por “incitación al odio racial”; sentencia que el Tribunal de Apelaciones de Nuremberg anuló el 22 de febrero de 2012, que anuló la decisión del tribunal regional de Regensburg y condenó al Estado de Baviera a pagar las costas judiciales.
Pero los “católicos” de Ratisbona han sin digerir esta absolución, como el obispo de emitieron una declaración – no demasiado misericordioso, al parecer, de acuerdo con los parámetros de neochiesa – en el que afirmó que las iglesias de la diócesis había prohibido Obispo Williamson, debido a sus posiciones negacionistas. El obispo en cuestión era que Gerhard Ludwig Müller, de la que ha hablado tan poco tiempo después de su despido de la Congregación para la Doctrina de la Fe, al relacionarlo con el hecho de que él había esperado, con el tiempo, una respuesta papal a dubia de los cuatro cardenales, en relación con el octavo capítulo de Amoris laetitia .

Nos preguntamos por qué tanta furia, Por todo, contra un obispo individual, por otra parte, ya expulsado de la Iglesia Católica, y suspendido a divinis, y más tarde expulsado de la Sociedad de San Pío X. Desde luego Monseñor Wiliamson es una cabeza real y un hombre orgulloso , un pastor indomable: cualquiera que escuchara sus conferencias y conferencias, aunque solo fuera a través de Youtube , podría hacerse una idea. Y, sin embargo, ¿es posible que esta inteligencia brillante e inconformista, y esta rectitud pastoral, fueran en sí mismas suficientes para atraer una persecución tan tenaz y universal contra un individuo?
Después de todo, hay relativamente pocas personas que se han tomado la molestia de leer o escuchar lo que él tiene que decir; y, cuando se ha convertido en una figura de renombre internacional, que se debe principalmente a la misma persecución, que pintó en las peores condiciones posibles, como un incorregible antisemita y, tal vez, un simpatizante del régimen de Hitler. Sin lugar a dudas, había sido elegido para golpear a alguien más o algo más alto que él; pero quien, o que?
La fraternidad ßacerdotale San Pio X, que, de hecho, se había apresurado a expulsarlo, oficialmente por razones “disciplinarias”, pero en realidad para dar satisfacción a Israel y al poderoso lobby judío judío? Pero, si hubiera sido así, Bernard Fellay había detenido el golpe, aunque con una buena dosis de cinismo, cazando a Williamson, el 4 de octubre de 2012, por falta de obediencia a sus superiores.
El otro objetivo posible, el Papa Ratzinger , había hecho un esfuerzo con una estrategia similar, incluso si, obviamente, no había sido capaz de renovar la excomunión recién revocada. Por otro lado, y bajo el formidable prensadoLa canciller Angela Merkel, el 18 de febrero del 2009, el cardenal Camillo Ruini, vicario del Papa se retiró para la diócesis de Roma, había declarado en una entrevista con Tg1 (debido a obispos, cardenales y papas, ahora, suelen decir lo que tienen que decir en entrevistas con periódicos y estaciones de televisión y no en las oficinas apropiadas de la Iglesia docente) que aquellos que niegan el Holocausto no pueden ser obispos católicos . Y fue precisamente este último hecho el que nos dio una pista más valiosa de nuestras preguntas.
El último paso fue la lectura de un artículo de Don Curzio Nitoglia, disponible en el sitio web Inter multiplices una vox , titulado:El vínculo inquebrantable entre la Shoah y el Vaticano II. Del “caso Williamson” (2009) al acuerdo holocaustico / modernista (2017) . En él se traza la línea que une el Holocausto – no el propio Holocausto, por supuesto, pero su explotación en términos políticos e ideológicos por el lobby judío del mundo – los juicios de Nuremberg (1945-46) y la fundación el Estado de Israel, poco reconocido por la ONU (1948-1949), el Concilio Vaticano II (1962-1965), sobre todo con la declaración Nostra Aetate del 28 de octubre de 1965, que establece el primer pacto de Dios esté siempre con válida el pueblo judío, por lo tanto, la no singularidad de la salvación cristianay la no indispensabilidad de la redención de Jesucristo; y finalmente, el acuerdo firmado 17 de enero de, 2017 Obispo Fellay y el (falso) Bergoglio Papa en Roma, en la casa de Santa Marta, donde Lefebvre, después de expulsar a Williamson por sus posiciones en el judaísmo, que son los de la Iglesia preconciliar, aceptan definitivamente reconocer como plenamente legítimo y operativo el Concilio Vaticano II, en todas sus deliberaciones, por lo tanto también para lo que concierne a la Nostra Aetate .

Las cosas, en este punto, están empezando a aclararse. La Iglesia Católica siempre ha sostenido que la redención de Cristo es el medio necesario e indispensable para la salvación, por lo tanto, que no hay otra verdad y otra salvación fuera de los traídos por Jesucristo.. En el Catecismo de San Pío Xse enseñó, como continuamos enseñando hasta el Concilio Vaticano II, que los judíos, después de haber rechazado a Jesucristo, se colocaron, fuera de sí mismos, fuera de la Comunión de los Santos, es decir, fuera de la Iglesia, y por lo tanto fuera de la salvación Bueno, no eran más que estas ubicaciones desde las que quería trasladar la Iglesia Católica, a través del Consejo, pivotando sobre el trauma del Holocausto y dando a entender que la Iglesia Católica era, hasta cierto punto, co-responsables del genocidio, después de haber practicado durante demasiado tiempo una una forma de antijudaísmo que luego ofreció a los nazis el terreno favorable para su “solución final”. Incluso la campaña de pretexto y venenosa sobre los llamados “silencios” de Pío XII comienza desde aquí: desde el deseo de ejercer el chantaje moral sobre la Iglesia Católica, para obligarlo a proporcionar una compensación justa contra el judaísmo. Y la compensación de vino en la forma de una declaración explícita de que el primer pacto de Dios con el pueblo de Israel siguen siendo válidos: que, por supuesto, en contra del sentido de la redención universal lograda por Jesucristo.

Los católicos, sin embargo, o la gran mayoría de ellos, no se han dado cuenta; del mismo modo que no han captado el alcance devastador de la definición de Wojtyla de los judíos como “nuestros hermanos mayores” . Ahora, si son los hermanos mayores, significa que están enraizados en la verdad de Dios, mejores y más que católicos. Pero esto es falso: es equivalente a quitarle al cristianismo toda su base, todo su valor. Si la primera alianza sigue siendo válida; si no ha sido sustituido por el segundo, representado por la Cruz de Jesucristo, entonces vale la pena convertirse en judíos , en lugar de cristianos, para acceder a la verdad y alcanzar la salvación eterna. Pero entonces, ¿qué vino Jesucristo a hacer en la tierra?¿Y por qué sufrió, por qué murió, por qué se levantó? Podría ahorrarse el problema … Pero, ¿qué tiene que ver el Shaoh con el judaísmo?

Recuerde la declaración del Cardenal Ruini: quien niega el Holocausto no puede ser un obispo católico . Por lo tanto, para tener el “derecho” de ser católico, uno no debe aceptar el Credo de Nicea, pero uno debe aceptar el hecho histórico (que es controvertido en muchos aspectos, comenzando con los números) de la Shoah, que con el cristianismo no existe. nada entra. Es extraño, es perturbador . Pero se vuelve más clara cuando se considera que, para el judaísmo talmúdico, el Holocausto no es simplemente un hecho histórico, sino un hecho teológico; según lo declarado por el director de la Liga Antidifamación de B’nai B’rith, Abraham B. Foxman: El Holocausto no es simplemente un ejemplo de genocidio, sino un ataque casi exitoso contra las vidas de los niños elegidos de Dios, y por lo tanto de Dios mismo.

Aquí, pues, porque no podemos “negar”, es decir, reducir el alcance del Holocausto, tanto en números como en su reclamo de exclusividad absoluta; y es por eso que no es lícito llamarlo “genocidio”, que es un término puramente histórico, pero debe llamarse con el término teológico “Holocausto” : porque corresponde a la nueva religiónSe quiere imponer un contexto global ya la que todas las demás religiones, evidentemente falsas, o al menos subordinados, deben renunciar voluntariamente, comenzando con la Iglesia Católica. Y por eso con tanta fuerza contra un hombre como obispo Williamson: ¿Por qué, después de haber entendido lo que el juego, y lo que está en juego reales, su fuerza se deben doblar a toda costa, y su historia deben transformarse en una advertencia permanente .
Tenga en cuenta que sus desventuras con los grupos de presión judíos comienzan muy, muy en primer lugar el famoso “incidente” de febrero de 2009: La policía canadiense llevaron a cabo una investigación sobre él desde 1989, como resultado de una conferencia celebrada en Sherbrooke, Quebec , con la hipótesis de un crimen de negación, luego archivado. En cualquier caso,los objetivos del judaísmo talmúdico se reunieron en gran medida:obligando a Benedicto XVI, con una serie de declaraciones, a aceptar el Holocausto como la premisa para poder decir católica, de hecho, se cierra el círculo abierto en 1965 con la Nostra aetate : los “hermanos mayores” se han convertido en los guardianes indiscutibles de la Iglesia de Cristo …

 

 

Francesco Lamendola


FUENTES:

http://www.accademianuovaitalia.it/index.php/cultura-e-filosofia/la-contro-chiesa/3650-scacco-in-tre-mosse

http://www.unavox.it/ArtDiversi/DIV2277_Lamendola_Scacco_in_tre_mosse.html

CICERÓN: DIALOGO SOBRE LA VEJEZ

5 agosto 2017

MARCO TULIO CICERÓN:

 

CATóN EL MAYOR…………ó

 

DIALOGO SOBRE LA VEJEZ

 

(Traducción de   Rosario Delicado Méndez )

 

Cap. XX  [ pág.  207 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

POR QUÉ DEBEN LOS VIEJOS TEMER POCO LA MUERTE

 

Siempre es inseguro en la senectud el momento final. Pese a ello, la vejez se puede vivir adecuadamente, siempre que se sea capaz de cumplir una responsabilidad e, incluso, despreciar la propia muerte. Por lo cual resulta que la vejez se esfuerza más y tiene mayor ánimo que la juventud. “Hasta la vejez”, respondió Solón al tirano Pisístrato cuando éste le preguntó hasta cuándo iba a seguir oponiéndosele tan seguro de sí mismo. El fin óptimo, sin duda, es vivir con una mente íntegra y con los sentidos en plena forma, pero la propia naturaleza destruye lo que ella creó. Con la misma facilidad que quien construye una nave, un edificio, de igual modo la naturaleza destruye al hombre, y separa lo que ella misma unió. Como toda construcción reciente mal vertebrada se desmorona con facilidad, el breve tiempo que resta de vida ni debe ser deseado con avidez, ni ser rechazado sin causa. Pitágoras prohíbe que, sin orden del emperador, es decir, de Dios, se abandone la estación y la cárcel de la vida. [ Pitágoras enseña que ninguno sin orden del general, esto es, de Dios, se aparte de la guardia y puesto de la vida.]

Del mismo modo reza el epitafio del sabio Solón, que quiere que su muerte carezca de dolor para sus amigos y que no la lamenten. Desea, creo yo, ser querido por los suyos, pero no sé si lo expresa mejor que Ennio cuando dice:

“No quiero que me adornen con lágrimas, ni que se hagan funerales con llantos”

[“Nadie en mi muerte me honre con su llanto / Que andaré vivo en boca de los hombres.]

 

No creo que la muerte deba ser luctuosa cuando a continuación se espera la inmortalidad. El miedo a la muerte puede existir para alguien en algún momento de su vida, pero por breve tiempo, especialmente para el anciano, puesto que una vez muerto ya no existe esa sensación. No obstante debe ser objeto de reflexión para la adolescencia, de tal manera que no nos olvidemos de la muerte, sin cuya reflexión nadie puede sentirse tranquilo de espíritu. Es indudable que tenemos que morir, pero es incierto hasta el último momento. Por lo tanto, ¿quién puede tener firmeza de espíritu temiendo a la muerte, siempre amenazante?

No creo necesario, después de tan larga perorata, traer a la memoria a Lucio Bruto, quien murió en defensa de la patria, ni a los dos Decios que arriesgaron su vida en una carrera de caballos para mantener la promesa dada al enemigo,[ no a M. Atilio, que fue a morir evidentemente por cumplir la palabra que dió al enemigo]; ni a los Escipiones, que quisieron hacer frente a los Cartagineses con sus propios cuerpos, ni a tu abuelo Lucio Paulo, que pagó con su muerte la temeridad de su colega en la ignominia de Cannes, ni a Marcos Marcelo, después de cuya muerte, el crudelísimo enemigo permitió que se le privara del honor de un entierro digno. Sin embargo se ha de tener en cuenta a nuestras legiones, que con frecuencia avanzan, con ánimo seguro y alegre, por donde saben que jamás regresarán, como comenté en mis Orígenes. Así pues lo que los adolescentes ignorantes, incluso también los más aldeanos desprecian, ¿es lo que van a tener los doctos ancianos?

 

En general, según yo opino, la consecución de todos los anhelos produce la satisfacción de la vida. Los caprichos de la infancia son indiscutibles, pero ¿acaso los jóvenes los echan de menos? También cuando llega la juventud tiene sus propios entusiasmos, pero ¿acaso los reclama la edad media y la adulta? Los apegos de la edad madura tampoco se buscan en la vejez. Existen también las últimas inclinaciones propias de la vejez, que van desapareciendo como sucede con los deseos propios de cada edad anterior. Sucede lo mismo con las propias voluntades de la ancianidad. Cuando llega la saciedad de la vida se crea el momento, ya maduro, para la muerte.

 

 

Cap. XXI [ pág.  209 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

PRUEBAS DE LA ETERNIDAD E INMORTALIDAD DEL ALMA

 

Yo mismo no entiendo por qué motivo no me atrevo a exponer mi opinión acerca de la muerte pues, cuanto más cerca estoy de ella, creo que vivo más consciente de su realidad. Yo pienso que vuestros padres, el tuyo Escipión, el tuyo Lelio, preclaros varones y muy amigos míos, viven su vida, una vida digna de ser llamada así. Pues mientras el alma, arrojada del domicilio celestial, y casi hundida en la tierra, lugar opuesto a la divina naturaleza y a la eternidad, está aprisionada en esta estructura del cuerpo, tenemos que realizar trabajos gravosos y obligaciones impuestas por necesidad. Sin embargo creo, que los dioses inmortales han infundido el alma en el cuerpo humano para que haya quienes vigilen la tierra, y contemplando el orden astral, imiten en el modo y constancia de la vida. A mí me impulsa a creerlo, no sólo la razón de este debate sino también la reconocida autoridad y nobleza de los mejores filósofos.

Yo había entendido que Pitágoras y los pitagóricos, a quienes se denominaban filósofos itálicos, casi colonos nuestros, jamás pusieron en duda que tuviéramos un alma emanada de la divina inteligencia universal. Lo demostraban con aquellos argumentos que Sócrates había expuesto sobre la inmortalidad del alma en el último día de su vida. Sócrates, que, según el oráculo de Apolo, es considerado el más sabio de todos los seres humanos. ¿Qué más? Estoy convencido y así pienso: puesto que tanta es la rapidez de pensamiento de las almas, tantos los recuerdos de las cosas pasadas y tanta la prudencia acerca de

las cosas venideras, tanta las artes, tanta la profundidad de los conocimientos, tantos los inventos que la naturaleza abarca, que ésta no puede ser mortal. Y, puesto que el espíritu está siempre en movimiento, y no tiene principio porque se mueve a sí mismo, tampoco tendrá fin porque nunca se abandonaría a sí mismo. Y, puesto que la naturaleza del espíritu es simple, no puede tener en sí mismo ninguna mezcla heterogénea y dispar. No puede ser dividido y por lo tanto no puede morir. Los hombres saben muchas cosas antes de nacer, puesto que los niños, no sólo aprenden las artes más difíciles, sino que también asimilan otras, que a primera vista, parece que no entienden, pero que luego son recreadas en la memoria. Estas son, más o menos, las ideas de Platón.

 

 

Cap. XXII [ pág.  210 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

DISCURSO DE CIRO POCO ANTES DE SU MUERTE

Así habló Ciro el Mayor, cuando se estaba muriendo, en la obra de Jenofonte: “No penséis, mis queridísimos hijos, que yo, cuando os deje, no voy estar en ninguna parte ni voy a ser nada. Mientras estaba con vosotros por las gestiones que llevaba acabo veíais y comprobabais que mi espíritu vivía, pues bien, debéis seguir creyendo que este mismo espíritu sigue existiendo, aunque no lo veáis.”

El honor de los varones ilustres no permanecería en nuestra memoria, después de su muerte, si sus espíritus no se hubieran esforzado por aportar algo a la humanidad. Yo nunca he estado convencido de que sus almas sólo vivían mientras estaban pegadas a sus cuerpos, ni que los abandonaban una vez muertos, ni de que sus espíritus estaban carentes de pensamientos, sino que cuando comienzan a ser puros e íntegros, liberados de su contaminación corporal, entonces llegan a ser sabios. Además, dado que la naturaleza del hombre es destruida por la muerte, es evidente hacia dónde se dirigen los restantes asuntos: hacia el origen de donde han surgido. Sin embargo el alma no se manifiesta nunca, ni cuando está presente pegada al cuerpo ni cuando está ausente.

Ciertamente conocéis que nada hay más semejante a la muerte que el sueño. Los espíritus de los que duermen expresan en grado sumo su divinidad. Por eso se comprende que prevean acontecimientos futuros, y cómo será su futuro una vez que se hayan liberado plenamente de las ataduras del cuerpo. Si las cosas son así, “alabadme como a un dios, pues si el alma ha de morir al mismo tiempo que el cuerpo, también vosotros, que veneráis a los dioses, que vigilan y gobiernan toda esta hermosura, debéis conservar nuestra memoria piadosa e inviolablemente.”

 

 

Cáp. XXIII  [ pág.  211 en  de Sociedad de Ediciones Louis-Michaud]

PRUEBAS DE LA INMORTALIDAD DEL ALMA:  CONSUELOS DE LA MUERTE

Así habló Ciro a punto de morir; nosotros, si os parece bien, consideremos nuestras opiniones. Nunca me convenció nadie, Escipión de que tu padre Paulo, ni tus abuelos, Paulo y el Africano, ni otros muchos hombres ilustres, a quienes no es necesario citar, que llevaron a cabo tan grandes hazañas habían pasado a la memoria de la posteridad, si ellos no hubieran conocido con anterioridad en su alma que la posteridad les pertenecía. ¿Acaso piensas que yo, como lo hacen otros ancianos, pueda vanagloriarme de mí mismo cuando los días de mi gloria y mi vida están a punto de finalizar, aunque he llevado a cabo tantos esfuerzos diurnos y nocturnos, en tiempo de paz y de guerra? ¿Acaso no es mucho mejor llevar una vida de descanso y tranquilidad sin ninguna inquietud ni trabajo? No obstante desconozco el modo en que el espíritu, una vez muerto, atento siempre, observa la manera que tenga que vivir la posteridad. Si no fuera así, que los espíritus no fueran inmortales, el ánimo de los mejores no se inclinaría hacia la inmortalidad y la gloria.

¿Por qué precisamente los más sabios mueren con un espíritu muy sosegado, y los necios muy desasosegados? ¿Acaso no os parece que este espíritu, que ve más y con más amplitud, se da cuenta que él se acerca a una situación mejor, por el contrario el de mirada más obtusa no lo comprende? En mi tesis expreso claramente que deseo ver a vuestros padres, a quienes veneré y aprecié, y deseo vivamente reunirme con los que conocí, y con los que escuché y leí, y también con los que escribí. Nadie me apartaría fácilmente de ese lugar, donde, sin duda, no me reconocerían, como le sucedió a Pelias. Y si algún dios me concediera volverme de esta edad a la de niño otra vez, y llorar en la cuna, me resistiría mucho, pues no quiero desde el fin de la carrera volverme otra vez al principio.

En fin, ¿qué tiene la vida de cómodo? ¿Por qué más bien nos aporta trabajo? No me parece lícito quejarme de mi vida, como hicieron con frecuencia muchos y algunos de ellos eruditos. No me arrepiento de haber vivido, pues he vivido de tal manera que no considero que mi nacimiento ha ya sido en vano. Me aparto de la vida como de una hospedería, y no como de mi propia casa. Sin embargo supongamos que la vida produzca seguridad, o satisfacción o bien límite natural, la naturaleza nos dio una posada para detenernos pero no para habitada.; ¡O día memorable, cuando yo llegue a aquella reunión de los espíritus, cuando me aleje de esta revuelta y confusión! Me uniré, en efecto, con estos hombres ilustres, de los que ya he hablado, y también me uniré con Catón, el hombre más honorable que ha existido nunca, cuyo cuerpo fue incinerado por mí, en lugar de ser yo incinerado por él, como hubiera sido lo adecuado. Pero su espíritu no sólo no me abandonó, sino que, mirando hacia atrás, se dirigió hacia aquellos lugares a donde yo llegaré también algún día. He considerado que mi espíritu va a soportar con toda fortaleza mi caída, no porque lo sobrelleve con ánimo equilibrado, sino porque yo mismo me consuelo considerando que, entre nosotros la separación y alejamiento, no serán duraderos.

Para mí, Escipión, tú y Lelio, que según me dijiste, solíais hablar sobre de estos asuntos, pienso que la vejez es breve, y no sólo no es molesta, sino que es agradable. Pues si me equivoco en esto, es decir que yo creo que el espíritu del hombre es inmortal, yerro conscientemente, y no quiero arrancar de mí este error en el que me deleito mientras vivo. En todo caso, como piensan algunos filósofos epicúreos, una vez muerto, no he de sentir, no he de temer que los filósofos se rían de mi error. Si realmente no vamos a ser inmortales, es deseable que todo hombre muera en su momento oportuno. La naturaleza tiene, como todas las cosas, un límite de existencia. La vejez es el final de una representación teatral de cuya fatiga debemos huir, sobre todo y especialmente una vez asumido el cansancio. Estos son los comentarios que os tenía que exponer sobre la vejez: Quieran los dioses que lleguéis a ella, y que la podáis experimentar y comprobar por vosotros mismos, teniendo en cuenta lo que os he comentado.

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FUENTE:

file:///C:/Users/Equipo%20HP/Downloads/de-la-vejez-bilingue.pdf

(Entre [ ] la versión del libro de papel:

Traducción de Don Manuel Valbuena; Sociedad de Ediciones Louis-Michaud. Buenos Aires / Paris)

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VERSIÓN ORIGINAL LATINA:

 

XX. 72. Senectutis autem nullus est certus
terminus, recteque in ea vivitur, quoad munus
offici exsequi et tueri possit [mortemque
contemnere]; ex quo fit, ut animosior etiam
senectus sit quam adulescentia et fortior. Hoc
illud est quod Pisistrato tyranno a Solone
responsum est, cum illi quaerenti, qua tandem re
fretus sibi tam audaciter obsisteret, respondisse
dicitur: ‘Senectute.’ Sed vivendi est finis

optimus, cum integra mente certisque sensibus
opus ipsa suum eadem quae coagmentavit,
natura dissolvit. Ut navem, ut aedificium idem
destruit facillime, qui construxit, sic hominem
eadem optime quae conglutinavit natura
dissolvit. Iam omnis conglutinatio recens aegre,
inveterata facile divellitur. Ita fit ut illud breve
vitae reliquum nec avide adpetendum senibus
nec sine causa deserendum sit; vetatque
Pythagoras iniussu imperatoris, id est dei, de
praesidio et statione vitae decedere.

73. Solonis quidem sapientis est elogium, quo se
negat velle suam mortem dolore amicorum et
lamentis vacare. Volt, credo, se esse carum suis;
sed haud scio an melius Ennius:

Nemo me lacrumis decoret neque funera fletu
faxit.

74. Non censet lugendam esse mortem, quam
immortalitas consequatur. Iam sensus moriendi
aliquis esse potest, isque ad exiguum tempus,
praesertim seni; post mortem quidem sensus aut
optandus aut nullus est. Sed hoc meditatum ab
adulescentia debet esse mortem ut neglegamus,
sine qua meditatione tranquillo animo esse nemo
potest. Moriendum enim certe est, et incertum
an hoc ipso die. Mortem igitur omnibus horis
impendentem timens qui poterit animo
consistere?

75. De qua non ita longa disputatione opus esse
videtur, cum recorder non L. Brutum, qui in
liberanda patria est interfectus, non duos Decios,
qui ad voluntariam mortem cursum equorum
incitaverunt, non M. Atilium, qui ad supplicium
est profectus, ut fidem hosti datam conservaret,
non duos Scipiones, qui iter Poenis vel
corporibus suis obstruere voluerunt, non avum
tuum L. Paulum, qui morte luit conlegae in
Cannensi ignominia temeritatem, non M.
Marcellum, cuius interitum ne crudelissimus
quidem hostis honore sepulturae carere passus
est, sed legiones nostras, quod scripsi in
Originibus, in eum locum saepe profectas alacri
animo et erecto, unde se redituras numquam
arbitrarentur. Quod igitur adulescentes, et ei
quidem non solum indocti, sed etiam rustici,

contemnunt, id docti senes extimescent?

76. Omnino, ut mihi quidem videtur, studiorum
omnium satietas vitae facit satietatem. Sunt
pueritiae studia certa; num igitur ea desiderant
adulescentes? Sunt ineuntis adulescentiae: num
ea constans iam requirit aetas quae media
dicitur? Sunt etiam eius aetatis; ne ea quidem
quaeruntur in senectute. Sunt extrema quaedam
studia senectutis: ergo, ut superiorum aetatum
studia occidunt, sic occidunt etiam senectutis;
quod cum evenit, satietas vitae tempus maturum
mortis adfert.

XXI. 77. Non enim video cur, quid ipse sentiam
de morte, non audeam vobis dicere, quod eo
cernere mihi melius videor, quo ab ea propius
absum. Ego vestros patres, P. Scipio, tuque, C.
Laeli, viros clarissimos mihique amicissimos,
vivere arbitror, et eam quidem vitam, quae est
sola vita nominanda. Nam, dum sumus inclusi in
his compagibus corporis, munere quodam
necessitatis et gravi opere perfungimur; est enim
animus caelestis ex altissimo domicilio
depressus et quasi demersus in terram, locum
divinae naturae aeternitatique contrarium. Sed
credo deos immortalis sparsisse animos in
corpora humana, ut essent, qui terras tuerentur,
quique caelestium ordinem contemplantes
imitarentur eum vitae modo atque constantia.
Nec me solum ratio ac disputatio impulit, ut ita
crederem, sed nobilitas etiam summorum
philosophorum et auctoritas.

78. Audiebam Pythagoram Pythagoreosque,
incolas paene nostros, qui essent Italici
philosophi quondam nominati, numquam,
dubitasse, quin ex universa mente divina
delibatos animos haberemus. Demonstrabantur
mihi praeterea, quae Socrates supremo vitae die
de immortalitate aminorum disseruisset, is qui
esset omnium sapientissimus oraculo Apollinis
iudicatus. Quid multa? Sic persuasi mihi, sic
sentio, cum tanta celeritas animorum sit, tanta
memoria praeteritorum futurorumque prudentia,
tot artes, tantae scientiae, tot inventa, non posse
eam naturam, quae res eas contineat, esse

mortalem, cumque semper agitetur animus nec
principium motus habeat, quia se ipse moveat,
ne finem quidem habiturum esse motus, quia
numquam se ipse sit relicturus; et, cum simplex
animi esset natura, neque haberet in se quicquam
admixtum dispar sui atque dissimile, non posse
eum dividi; quod si non posset, non posse
interire; magnoque esse argumento homines
scire pleraque ante quam nati sint, quod iam
pueri, cum artis difficilis discant, ita celeriter res
innumerabilis arripiant, ut eas non tum primum
accipere videantur, sed reminisci et recordari.
Haec Platonis fere.

XXII. 79. Apud Xenophontem autem moriens
Cyrus maior haec dicit: ‘Nolite arbitrari, O mihi
carissimi filii, me, cum a vobis discessero,
nusquam aut nullum fore. Nec enim, dum eram
vobiscum, animum meum videbatis, sed eum
esse in hoc corpore ex eis rebus quas gerebam
intellegebatis. Eundem igitur esse creditote,
etiamsi nullum videbitis.

80. Nec vero clarorum virorum post mortem
honores permanerent, si nihil eorum ipsorum
animi efficerent, quo diutius memoriam sui
teneremus. Mihi quidem numquam persuaderi
potuit animos, dum in corporibus essent
mortalibus, vivere, cum excessissent ex eis,
emori, nec vero tum animum esse insipientem,
cum ex insipienti corpore evasisset, sed cum
omni admixtione corporis liberatus purus et
integer esse coepisset, tum esse sapientem.
Atque etiam cum hominis natura morte
dissolvitur, ceterarum rerum perspicuum est quo
quaeque discedat; abeunt enim illuc omnia, unde
orta sunt, animus autem solus nec cum adest nec
cum discedit, apparet. Iam vero videtis nihil esse
morti tam simile quam somnum.

81. Atqui dormientium animi maxime declarant
divinitatem suam; multa enim, cum remissi et
liberi sunt, futura prospiciunt. Ex quo
intellegitur quales futuri sint, cum se plane
corporis vinculis relaxaverint. Qua re, si haec ita
sunt, sic me colitote,’ inquit, ‘ut deum; sin una

est interiturus animus cum corpore, vos tamen,
deos verentes, qui hanc omnem pulchritudinem
tuentur et regunt, memoriam nostri pie
inviolateque servabitis.’

XXIII. 82. Cyrus quidem haec moriens; nos, si
placet, nostra videamus. Nemo umquam mihi,
Scipio, persuadebit aut patrem tuum Paulum, aut
duos avos, Paulum et Africanum, aut Africani
patrem, aut patruum, aut multos praestantis viros
quos enumerare non est necesse, tanta esse
conatos, quae ad posteritatis memoriam
pertinerent, nisi animo cernerent posteritatem ad
se ipsos pertinere. Anne censes, ut de me ipse
aliquid more senum glorier, me tantos labores
diurnos nocturnosque domi militiaeque
suscepturum fuisse, si eisdem finibus gloriam
meam, quibus vitam, essem terminaturus?
Nonne melius multo fuisset otiosam et quietam
aetatem sine ullo labore et contentione
traducere? Sed nescio quo modo animus erigens
se posteritatem ita semper prospiciebat, quasi,
cum excessisset e vita, tum denique victurus
esset. Quod quidem ni ita se haberet, ut animi
inmortales essent, haud optimi cuiusque animus
maxime ad inmortalitatem et gloriam niteretur.

83. Quid, quod sapientissimus quisque
aequissimo animo moritur, stultissimus
iniquissimo, nonne vobis videtur is animus qui
plus cernat et longius, videre se ad meliora
proficisci, ille autem cuius obtusior sit acies, non
videre? Equidem efferor studio patres vestros,
quos colui et dilexi videndi, neque vero eos
solos convenire aveo quos ipse cognovi, sed
illos etiam de quibus audivi et legi et ipse
conscripsi; quo quidem me proficiscentem haud
sane quid facile retraxerit, nec tamquam Peliam
recoxerit. Et si quis deus mihi largiatur, ut ex
hac aetate repuerascam et in cunis vagiam, valde
recusem, nec vero velim quasi decurso spatio ad
carceres a calce revocari.

84. Quid habet enim vita commodi? Quid non
potius laboris? Sed habeat sane, habet certe

tamen aut satietatem aut modum. Non lubet
enim mihi deplorare vitam, quod multi, et ei
docti, saepe fecerunt, neque me vixisse paenitet,
quoniam ita vixi, ut non frustra me natum
existimem, ut ex vita ita discedo tamquam ex
hospitio, non tamquam e domo. Commorandi
enim natura devorsorium nobis, non habitandi
dedit. O praeclarum diem, cum in illud divinum
animorum concilium coetumque proficiscar
cumque ex hac turba et conluvione discedam!
Proficiscar enim non ad eos solum viros, de
quibus ante dixi, verum etiam ad Catonem
meum, quo nemo vir melior natus est, nemo
pietate praestantior; cuius a me corpus est
crematum, quod contra decuit ab illo meum,
animus vero, non me deserens sed respectans, in
ea profecto loca discessit, quo mihi ipsi cernebat
esse veniendum. Quem ego meum casum fortiter
ferre visus sum, non quo aequo animo ferrem,
sed me ipse consolabar existimans non
longinquum inter nos digressum et discessum
fore.

85. His mihi rebus, Scipio (id enim te cum
Laelio admirari solere dixisti), levis est senectus,
nec solum non molesta sed etiam iucunda. Quod
si in hoc erro, qui animos hominum inmortalis
esse credam, libenter erro; nec mihi hunc
errorem, quo delector, dum vivo, extorqueri
volo; sin mortuus, ut quidam minuti philosophi
censent, nihil sentiam, non vereor, ne hunc
errorem meum philosophi mortui irrideant.
Quod si non sumus inmortales futuri, tamen
exstingui homini suo tempore optabile est. Nam
habet natura, ut aliarum omnium rerum, sic
vivendi modum. Senectus autem aetatis est
peractio tamquam fabulae, cuius defatigationem
fugere debemus, praesertim adiuncta satietate.
Haec habui, de senectute quae dicerem, ad quam
utinam perveniatis, ut ea, quae ex me audistis, re
experti probare possitis.

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FUENTE:

file:///C:/Users/Equipo%20HP/Downloads/de-la-vejez-bilingue.pdf

 

 

 

Robert Lanza, el científico que postula que la muerte no existe

13 julio 2017

Robert Lanza, el científico que postula que la muerte no existe:

Su teoría biocéntrica postula que la muerte es una ilusión creada por nuestra conciencia. Así, cuando morimos nuestra vida no se acaba, explica.

Hace tres siglos años, el filósofo y empírico irlandés George Berkeley formuló una observación particularmente clarividente: Lo único que podemos percibir son nuestras percepciones, lo que significaría que la conciencia es la matriz sobre la que se aprehende el cosmos. Así, el color, sonido y temperatura sólo existirían como percepciones en nuestra cabeza, no como esencias absolutas. Pero, durante siglos, los científicos desecharon el argumento de Berkeley y lo consideraron como un espectáculo filosófico, y continuaron construyendo modelos físicos basados ​​en la hipótesis de un universo separado “allá afuera” al cual hemos llegado, cada uno individualmente. Estos modelos suponen, así, la existencia de una realidad esencial que prevalece con nosotros o sin nosotros.

Desde la década del 70′, no obstante, comenzó a desarrollarse una nueva interpretación que, en lugar de asumir una realidad que es anterior a la vida e incluso la crea, propone una imagen biocéntrica de la realidad. Desde este punto de vista, la vida – sobre todo la conciencia – crea el universo, y el universo no podría existir sin nosotros.

Robert Lanza, investigador norteamericano de la Escuela de Medicina de la Universidad Wake Forest, en Carolina del Norte, ganó bastante notoriedad en el mundo académico en el año 2009 tras lanzar su libro “El Biocentrismo – Cómo la Vida y la Conciencia son las Claves para Entender la Verdadera Naturaleza del Universo”. Esta obra llamó la atención porque mediante la teoría del biocentrismo, apoyada en nociones de la física cuántica, el académico concluía que la muerte, tal como la conocemos, es sólo una ilusión creada por nuestra conciencia. Así, de este modo, se podía concluir consecuentemente que sí hay una existencia más allá de la tumba.

“Los humanos creemos en la muerte porque nos han enseñado a creer que morimos, es decir, nuestra conciencia asocia la vida con el cuerpo, y sabemos que el cuerpo muere. Se nos enseña que la vida humana es sólo una actividad de carbono y una mezcla de moléculas, y que vivimos un tiempo y que después nos pudrimos bajo el suelo. El biocentrismo o universo de la biocéntrica, en cambio, nos explica que la muerte no puede ser tan terminal como creemos. Según esta teoría, la biología y la vida originan la realidad y el universo, y no al revés. Nuestra conciencia da sentido al mundo y puede ser alterada para cambiar nuestra interpretación. Desde el punto de vista de la biocéntrica, el espacio y el tiempo no se comportan de manera tan rígida ni tan rápida como nos presenta nuestra conciencia, porque son meras herramientas de nuestra mente. De acuerdo con el biocentrismo, el tiempo no existe independientemente de la vida que lo observa. La realidad del tiempo ha sido cuestionada por una extraña alianza de filósofos y físicos. Los primeros sostienen que el pasado no existe más que como idea en la mente, que a su vez son eventos neuroeléctricos que ocurren estrictamente en el momento presente. Entonces la muerte y la idea de la inmortalidad existen en un mundo sin límites espaciales ni lineales. Así, puede concluirse que la muerte no puede ser un evento terminal o final, tal y como la solemos considerar”.

Respecto a este punto, el doctor Lanza, que participó en los primeros experimentos de clonación y la generación de células madre, agrega que “el concepto de la muerte como la conocemos no existe en ningún sentido real, ya que no hay verdaderos límites según los cuales se pueda definir. Esencialmente, la idea de morir es algo que siempre se nos ha enseñado a aceptar, pero en realidad solo existe en nuestras mentes. La idea del biocentrismo es similar a la idea de universos paralelos, la hipótesis formulada por muchos físicos teóricos según la cual hay un número infinito de universos en los que diversas variaciones de personas y situaciones existen y ocurren simultáneamente. Todo lo que puede suceder ocurre en algún momento en todos estos multiversos o múltiples universos posibles, lo que significa que la muerte no puede existir en un sentido real. Así, podemos afirmar que cuando morimos nuestra vida no se acaba, sino que se convierte en una flor perenne que vuelve a florecer en alguno de estos multiversos o múltiples universos posibles. Porque la muerte no puede existir en un mundo sin espacio ni tiempo. Y la inmortalidad no significa la existencia perpetua en el sistema temporal, porque se encuentra completamente fuera del tiempo”.

 

 

 

La teoría biocéntrica de Robert Lanza, para algunos, nos obligaría a cuestionar algunas de las creencias que nos han enseñado desde niños, cuando somos iguales a tablas rasas o recipientes vacíos. Así, si alguien cree en la muerte durante toda su vida creará su realidad en base a esta creencia, Y, por el contrario, si alguien cree que está hecho de esencia inmortal y que sólo estamos en esta vida de paso, viviremos de una forma totalmente distinta, creando nuestra realidad en base a esa creencia, por lo demás totalmente incompatible con la anterior.

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FUENTE:

Lunes 17 agosto 2015

https://www.guioteca.com/fenomenos-paranormales/robert-lanza-el-cientifico-que-postula-que-la-muerte-no-existe-conozca-la-teoria-biocentrica/

Oh God! FXXX me Harder!: Esclavos del Placer

30 mayo 2016

Por Carlos Arturo Calderón Muñoz.- En algún punto de los años 50 del siglo XX, James Olds y Peter Milner tomaron una cámara de condicionamiento operante y la modificaron para un pequeño experimento con ratones de laboratorio. A esos curiosos mamíferos se les implantaron electrodos en su cerebro para proveerles con estimulación eléctrica directa. Para recibir el deleite instantáneo los ratones sólo debían presionar una pequeña palanca.

El placer debió ser inconmensurable, las pequeñas criaturas se convirtieron en maratonistas del hedonismo, llegando a estimularse a sí mismas 2000 veces por hora durante 24 horas consecutivas; en los casos de mayor desenfreno llegaban a producirse 7000 descargas de gozo electroquímico en 1 hora. Dejaron de comer y beber, los machos perdían interés por posibles parejas en celo y las ignoraban para continuar masturbando sus sesos; las hembras dejaban de criar a sus hijos para inyectarse dosis de electricidad. Los estudios cerebrales mostraban que toda la estructura interna, más allá del neocortex, se convertía en un entramado de choques estimulantes que no dejaban lugar sin tocar. Al final los roedores tenían que ser desconectados para que no murieran de hambre.

Era de esperarse que criaturas tan primarias, simples animales, tuvieran ese tipo de comportamiento degenerado ante el placer sin sacrificio. A diferencia nuestra, que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, no poseen la razón y la fe necesarias para actuar responsablemente. Además, en plena era de la información, nosotros no poseemos dispositivos electrónicos en los que con tan sólo presionar un botón podamos acceder a placer ficticio prácticamente gratuito. ¿Quién puede creer en tales fantasías como el internet o la pornografía?

La parte ventral del cuerpo estriado es un centro de recompensa en el cerebro, de humanos y ratas. Cuando se siente satisfacción por cualquier acción realizada como rezar, meditar, comer, follar u otras, esta parte de la biología mamífera es la responsable de la sensación de bienestar. En un estudio hecho por la universidad de Cambridge, que fuera publicado como un documental llamado “Porn on the Brain” en el canal 4 de Inglaterra en 2013, se demostró que la parte ventral del cuerpo estriado en los adictos a la pornografía tenía la misma reacción que aquellos enganchados en las drogas y el alcohol (que en sí mismo también es una droga).

No importa si somos personas sanas o adictas a cualquier cosa, esta parte del cerebro se verá activada ante situaciones de placer. La diferencia radica en la intensidad del estímulo y en el tamaño de la zona afectada, entre más poderosa es la adicción más neuronas cederán sus funciones para procesar el estímulo. Cuando una función pierde su equilibrio otras se verán afectadas, el cerebro de las ratas se reprogramó para perseguir el placer dejando de lado todas las actividades vitales y nos guste o no, ya sea que estemos cegados por el racionalismo o la fe, somos muy similares a esas criaturas que tanto perseguimos.

El archiconocido psicólogo Phillip Zimbardo realizó observaciones en más de 20,000 hombres jóvenes y su comportamiento con la pornografía y los videojuegos. Sus conclusiones nos hacen ver como la diferencia entre las ratas en las cajas y los muchachos en cuartos solitarios es sólo de forma, pues la esencia de la adicción es la misma. Zimbardo establece que la exposición prolongada en estados de soledad a los contenidos pornográficos, en los que no hay rechazo y cualquier fantasía puede ser cumplida de manera instantánea, está reconfigurando de manera digital los cerebros de los hombres jóvenes.

Phillip Zimbardo

Phillip Zimbardo

En los estudios de Zimbardo se destacan los comportamientos propios del síndrome de abstinencia. Los sujetos de estudio se sienten inquietos cuando se les priva de su dosis de gritos fingidos y dicen que cuando interactúan con mujeres preferirían estar viendo porno, ya que ahí nunca serían rechazados. A este declive en las habilidades sociales se suma el de las características físicas inherentes a la edad. Los jóvenes que, me disculpan las mujeres que lean este artículo, deberían ser máquinas de libido candente en busca de pareja, están teniendo problemas para tener una simple erección, problema tradicionalmente asociado a viejos prostáticos.

Lo anterior se debe al efecto de habituación. En otro estudio, también realizado en la universidad de profesores Lucasianos como Newton y Hawkings, se demostró que los adictos al porno sentían menos placer cada vez que veían una imagen con contenido sexual. La estimulación en sus centros de recompensa como el ya mencionado cuerpo estriado, el núcleo accumbens, la dorsal cingulada anterior y la amígdala, se hacía menor cada vez que se les mostraba la misma imagen con contenido sexual. En términos generales esto deriva en disfunción eréctil inducida por el porno, más conocido como PIED por sus siglas inglesas. Es decir que se está formando un mundo occidental con veinteañeros y adolescentes que no pueden sentir excitación por el cuerpo femenino.

La necesidad de tener una nueva descarga de placer hace que se aumente la dosis, ya sea con una raya más grande de la famosa exportación colombiana o en este caso con imágenes más fuertes. Del porno básico se pasa a versiones más duras y en poco tiempo, los tipos más degenerados, terminan en porno infantil o en el “crush porn”, en el cual preciosas mujeres se dedican a torturar animales indefensos como ratones, conejos, gatos y perros. ¿En qué momento se vuelve sexualmente deseable aplastar ratas? ¡Ni idea! pero así va la cosa.

Es tal la normalización de este tipo de conductas aberrantes que ya vemos a la prensa inglesa, y a algunos descarados sin remedio, diciendo que la pedofilia es una tendencia sexual como cualquier otra y que aquellos que la tienen deberían ser integrados a la sociedad y no tratados como monstruos. Es curioso ver como sus argumentos son tan similares a los de aquellos que secuestraron el arcoíris para hacerlo su símbolo.

Cualquiera podría argumentar que este tipo de conductas sólo pueden ser asociadas a las personas adictas a la pornografía y no al total de la población. La verdad es que una enfermedad se comporta con ritmos distintos dependiendo de la salud del organismo que infecte. Dejando de lado los casos más extremos y moviéndonos al común, aunque cada vez son más normales los comportamientos descritos anteriormente, debo citar que un reporte creado por el Instituto Alemán para el Estudio del Trabajo, conocido como IZA, y un profesor de la Universidad de Pensilvania West Chester, ha demostrado que la pornografía reduce las intenciones masculinas de contraer responsabilidades, específicamente la del matrimonio.

Entrevistas realizadas a hombres entre 18 y 35 años, entre 2000 y 2004, establecen que los hombres cada vez son menos propensos al matrimonio gracias a la facilidad con la que se obtiene placer físico. De forma cada vez más acentuada en la sociedad occidental, los hombres jóvenes prefieren apretar un botón que les de placer gratuito, o de bajo precio, que enfrentarse al mundo para recibir dosis de satisfacción a costa de carísimas obligaciones. También demuestra que los hombres son seis veces menos propensos a casarse que en los años 70 y los divorcios se han duplicado desde los 50, curiosamente cuando se hizo el experimento con las ratas.

Esta tendencia golpea todos los niveles de la realidad occidental, no sólo mandamos a la mierda al amor eterno, y junto con él a Julieta, Isolda, Parvati, Irene Klatt o Dulcinea, sino que se produce un deterioro económico y demográfico. El mismo estudio hace énfasis en la correlación que hay entre el declive de las tasas matrimoniales y de la construcción de riqueza material. Por otra parte, creo que no debemos ser muy versados en conocimientos para saber que las eyaculaciones sobre una pantalla o dentro del recto de otro hombre, no suelen tener éxito en la creación de nueva vida. Las tasas de natalidad y pirámides demográficas occidentales son, tomando prestado a Gabo, una crónica de una muerte anunciada.

Entonces ¿Podemos atribuirle a la industria pornográfica la deliberada intención de hacer colapsar las bases culturales, económicas, morales y biológicas de una sociedad? ¿O sería más honesto decir que quien esto escribe es un fanático adoctrinado que busca atacar las libertades generales para imponer su visión sectaria de la realidad?

Cuando se habla del porno en términos diferentes al sexo, se suelen mencionar las miles de películas producidas al año (13,500 en Estados Unidos en 2011), que las páginas pornográficas representan entre el 14 y el 30 por ciento de los contenidos en la web y que mueve cifras extraordinarias de dinero, que rondan en el mercado mundial entre los 4,900 millones de dólares anuales, según los más escépticos, y 100,000 millones según los más alocados.

El pornógrafo Al Goldstein: “La única razón por la que los judíos estamos en la pornografía es porque pensamos que Cristo apesta”.

Aunque son cifras importantes, es necesario hablar del factor humano detrás de esos números y para hacerlo es obligatorio hablar de los Estados Unidos de América, mayor productor y consumidor de pornografía en el mundo. La pornografía estadounidense y por lo tanto la del planeta entero, siempre ha estado bajo control de prominentes judíos, ¿la razón? Bueno, creo que la mejor forma de resumirlo sería citando al famoso pornógrafo Al Goldstein: “La única razón por la que los judíos estamos en la pornografía es porque pensamos que Cristo apesta”.

Mi objetivo no es crear una discusión religiosa, los judíos, como cualquier grupo humano han querido tomar el control. Como las sociedades occidentales poseían una serie de valores opuestos en muchas formas a ellos y estos estaban representados en la cristiandad, iniciaron una larga y diversa campaña para destruir las bases morales enemigas y así hacerse de las riquezas en medio del caos. Pero esto no es un fenómeno de odio exclusivo a la cristiandad. Europa ya ha sufrido esos embates cuando Grecia y Roma vieron sus valores destruidos por el enemigo semita que les atacó de forma similar.

No olvidemos que el inicio de la cristiandad en occidente fue producto de la intriga de hábiles judíos que querían romper con los esquemas sociopolíticos del Imperio Romano. Después ese golpe se volvió en su contra, pues la genética europea hizo de la cristiandad algo diferente a lo que hubiera hecho de ese germen la sangre semita, el Islam por ejemplo.

Con eso dicho, quiero hacer énfasis en el trabajo de Jay Gertzman, quien ha mostrado con evidencia histórica que los mayores distribuidores de libros eróticos entre 1890 y 1940, fueron los judíos provenientes de Alemania. El académico judío Nathan Abrams, en su trabajo “Triple Exthnics” relata de forma detallada el control de la industria por parte de sus hermanos de sangre. Asegura que más allá de los beneficios económicos, el motivo general de esta lucha es el de vengarse de la autoridad cristiana, por la cual los judíos sienten un odio atávico. Es según él y sus congéneres, una forma de infiltrar la moral del enemigo para luego derribarla y progresivamente destruir todos sus vestigios culturales, para que al final actúen sin un norte propio, para que sean esclavos sin orgullo.

El epicentro de los rodajes pornográficos del mundo es el San Fernando Valley, ubicado en California, también conocido como el otro Hollywood. Allí se radican los mayores estudios de esta industria fílmica, como Vivid Entertainment y AVN, y todos son propiedad de millonarios judíos como Steven Hirsch, Paul Fishbein, Irving Slifkin, Barry Rosenblat y Elli Cross entre otros. Estos hombres han continuado el legado del padrino de la pornografía, el judío Reuben Sturman. Sin embargo, con el ascenso del internet, la distribución pornográfica se ha movido de cintas y discos a la reproducción virtual.

Es aquí donde saltan a escena sitios como Pornhub, Redtube, Youporn, Tube8, Xtube, Brazzers, Pornmd, Realitykings, Mydirtyhobby, Gaytube, Sextube, Webcams entre muchos otros. Gracias a la libertad de elección que nos ofrece la democracia capitalista hoy tenemos docenas de sitios pornográficos para escoger nuestras escenas favoritas. Lo curioso, es que todos los sitios que mencioné y muchos otros más, hacen parte de un monopolio que está bajo el control de la empresa MindGeek, la cual resulta ser propiedad de David Marmorstein Tasillo y Feras Antoon. El primero de este dúo es una incógnita visual, simplemente no se encuentran imágenes de su rostro. En plena era del “Face” y siendo el propietario de un negocio que lo muestra todo, él es un anónimo más. Sin embargo, gracias a los reportes de muchos portales se sabe que es de origen judío. Pero seamos sinceros, con ese apellido no es menester aclarar sus raíces étnico-religiosas.

Moviéndonos al horrendo crimen de la pornografía infantil, debemos decir que el 55% de esta se produce en Estados Unidos y un 23% en Rusia. La colección más grande de pornografía infantil encontrada en California era de David Asimov, hijo del famosísimo Isaac Asimov, que incluía unas 4000 cintas en vídeo y cientos de discos. En octubre del 2000, se destapó en Inglaterra un caso de mafias de judíos de Italia y Rusia, que comercializaban videos en los que niños desde los 2 años eran violados hasta la muerte.

No hay que leer el Talmud, cualquier persona que tome una Biblia podrá ver que los primeros cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, que son el equivalente a la Torá judía, abundan en enseñanzas que hacen ver al pueblo de Israel, los judíos, como entes superiores que tienen derechos sobre la vida y destino de aquellos que no lo sean. Derribar civilizaciones enemigas por medio de la intriga no es difamación Nazi. Los judíos han hecho eso desde siempre y lo han reconocido abiertamente en muchas ocasiones.

Atacando masivamente el comportamiento sexual de generaciones enteras, se ha logrado que la cepa más reciente del mundo occidental esté compuesta por hombres estrogenizados y drogadictos, incapaces de salir al mundo y con tasas de fortaleza física e inteligencia cada vez más bajas. En Estados Unidos se calcula que los niños empiezan a ver porno a los 11 años, los adolescentes ven un promedio de 2 horas de pornografía a la semana, en 2011 tuvieron el peor desempeño en las pruebas académicas SAT en 40 años y muchos han terminado por convertirse en hombres que no saben sobrevivir sin sus padres.

Viendo las estadísticas del portal pornográfico más famoso del mundo, Pornhub.com, nos damos cuenta que en 2015 la humanidad vio, y no es en broma, 4,392,486,580 horas de sus contenidos. Los 10 países con mayor consumo per cápita de pornografía son parte de la civilización occidental. Por orden descendiente fueron: Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Noruega, Islandia, Australia, Suecia y Dinamarca. España está en el puesto 13.
Pues la muy golfa tiene un excelente instinto. El placer adormece, el hambre y la excitación despiertan. La naturaleza es sabia, en nuestra biología hay estructuras dedicadas a darnos placer cuando realizamos alguna actividad que lo desate, como jugar o dormir, pero mantiene un control de la cantidad de neurotransmisores liberados en cada emisión y nunca los expulsa si no se encuentra en un estado de bienestar.En dos ocasiones Ilona Staller, la legendaria actriz porno conocida como la Cicciolina, ofreció acostarse con Sadam Hussein y después con Osama Bin laden, a cambio de paz en el medio oriente. Ella aseguraba que al satisfacerlos en la cama no querrían hacer la guerra.

Cuando se conectó a los ratones se ignoraron esos filtros propios de la naturaleza, ya no era necesario hacer ningún esfuerzo para obtener el premio, por ende era innecesario hacer actividad alguna distinta al disfrute. Al destruir los valores de la civilización occidental, al eliminar el heroísmo de la ecuación, el amor por la mujer, por la tierra natal, los hijos, la divinidad y cualquier cosa que nos represente, se le quita el centro de gravedad a la masa, que rápidamente buscará un reemplazo para su vacío. Convenientemente, hay catalizadores de placer instantáneo esperando al ratón bípedo y parlante que quiera presionar la palanca.

Cuando se les ha quitado el espíritu guerrero a los occidentales, como pretendía hacerlo la Cicciolina con Saddam, será bueno invadir sus tierras con hombres tercermundistas pero con los instintos sanos. Algunos creen en Alá, otros en recuperar el oro robado, vengarse de la esclavitud o simplemente quieren vivir sin trabajar. De cualquier forma tienen la testosterona bien calibrada y aplastarán sin problema a los niñitos cuarentones que tienen miedo de que una mujer les diga “no”. Cuando el enemigo sea derrotado se aplicarán las mismas tácticas en las demás poblaciones del globo, de hecho no hay nación ajena a este veneno, pero la intensidad varía dependiendo de las prioridades de los mundialistas.

'Destrucción', de Thomas Cole, pintado entre 1833 y 1836. Resume la visión tradicional y apocalíptica sobre el fin del Imperio de Occidente.

‘Destrucción’, de Thomas Cole, pintado entre 1833 y 1836. Resume la visión tradicional y apocalíptica sobre el fin del Imperio de Occidente.

Cuando descubrimos que los promotores de la pornografía y muchos otros vicios, son de la misma tribu que promueve las guerras suicidas de los blancos y la invasión de la gente de todos los colores en territorios europeos, empezamos a tener indicios serios de que puede ser parte de un gran plan de limpieza étnica para asegurarse el domino global. Pero eso no es menester de este artículo.

Ya la permití hablar a la razón y a la lógica, ahora quiero hacerlo desde las esferas de la fe y la emocionalidad. Yo tengo fe absoluta en la vida, siento fanatismo inextinguible por el amor. Contrario a lo que dicen los datos estoy seguro, por convicción idealizada, de que los hombres occidentales dejarán de comportarse como maricas y las mujeres como zorras promiscuas. Creo religiosamente en que el amor (A-MOR) es una fuerza de alquimia transmutadora que puede vencer a la muerte y elevar a la existencia misma, aun si se manifiesta desde el silencio. Discúlpenme por ser tan retrogrado y machista, pero yo soy hombre, por lo tanto para mí no existe mayor tesoro que la mujer.

Nunca podré tratarlas como a mis iguales, porque estoy convencido de que la mujer, en su estado más puro, es la representación de la divinidad sobre la tierra y haciendo mías las palabras de Herman Hesse, creo que el ser capaz de sacrificar años esperando por la sonrisa de una mujer es felicidad. El mundo nórdico dice que la mujer es la vida y el hombre aquel que ama a la vida. No estoy dispuesto a rendirme a los cañones enemigos ni a ser esclavizado por cuerpos lujuriosos. Cuando termine la guerra que los amos del dinero desatarán, las flores volverán a nacer, los hombres volverán a ser héroes y las mujeres diosas. De mi parte y en honor a Leon Degrelle les digo: ¡Fe en el amor!, ¡Fe en la mujer!, ¡Fe en la vida!

*Desde San Bonifacio de Ibagué, Colombia

varios videos …

27 mayo 2016

https://youtu.be/5THDmys8z30

https://www.youtube.com/watch?v=5THDmys8z30

 

1st Trimester Surgical Abortion: Aspiration (Suction) D & C

 

 

 

Sufrimiento Humano: refutación (parcial) de la doctrina budista

 

https://youtu.be/NKFwMqq_Lv8

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=NKFwMqq_Lv8

 

 

 

Claves Secretas de la comunicación no verbal gay

 

https://www.youtube.com/watch?v=MkmizlNt42U

https://youtu.be/MkmizlNt42U

 

 

1st Trimester Surgical Abortion: Aspiration (Suction) D & C

 

https://youtu.be/5THDmys8z30

https://www.youtube.com/watch?v=5THDmys8z30

 

1st Trimester Surgical Abortion: Aspiration (Suction) D & C

 

El tono de voz es el espejo del alma

 

https://youtu.be/aPanX2ggKlI

https://www.youtube.com/watch?v=aPanX2ggKlI

 

 

https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

 

El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma

 

El tono de voz es el espejo del alma

 

https://youtu.be/aPanX2ggKlI

https://www.youtube.com/watch?v=aPanX2ggKlI

 

 

https://youtu.be/zBAu-0Y3qqY

 

El verdadero secreto de la Belleza es… el Alma

 

1. MAI 2015

1 mayo 2015

https://youtu.be/bRtHP25E0a4

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https://youtu.be/qUi6Ujvebx0

 

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https://youtu.be/YZUTjDhLKJE

1. Mai 2015 – NPD DEMO in Neubrandenburg

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https://youtu.be/PzFBdyJwHrk

No Comment) 1 Mai 2015 Hamburg Demo Schwere Krawalle/ Riots Hamburg

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BÉTICA

9 mayo 2013

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Ni los vándalos ni los moros son los elementos fundacionales de la actual “Andalucía”:

Eslava Galán reivindica las raíces romanas de Andalucía en detrimento de las musulmanas
Eslava Galán, en el Teatro Romano de Málaga. | J. Domínguez
Cristóbal G. Montilla | Málaga

Juan Eslava Galán asume sin ningún problema una frase que pronuncia en su último libro uno de sus protagonistas: «Lo que les debemos a los moros se ha exagerado notablemente», dice Donoso, un personaje que guarda bastante parecido físico con el escritor jiennense. Sobre él descarga el propio Eslava Galán mucha de las cosas que piensa, y las suelta en ‘Ciudades de la Bética'(Fundación Lara), un ensayo que reivindica las raíces romanas de Andalucía en detrimento de las musulmanas. «Está perfectamente comprobado que descendemos de los cristianos del norte, no tenemos sangre musulmana», sentencia el autor.

A su juicio, la creencia de que la mayor herencia de la que bebe Andalucía es la musulmana se inicia con la llegada de los primeros viajeros románticos, «que, como saben que para encontrar las raíces romanas les bastaba con ir a Italia, vienen buscando la huella de Oriente». «Lo de los musulmanes es un tópico que hemos aceptado estúpidamente, y encima hemos hecho que se convierta en una imagen de Andalucía», aseveró.

Además, el autor no se muerde la lengua, y señala a Blas Infante como uno de los encargados de propagar de forma errónea lo que hoy se sigue entendiendo como una certeza: «El padre de la patria andaluza cayó en ridiculeces como la de vestirse de moro, recorrió Marruecos buscando el pasado andalusí y se extasiaba cuando veía allí algo parecido a la Alhambra, porque desconocía que la Alhambra es una creación exportada de Al-Andalus a Marruecos, y no al revés».

A la hora de justificar lo que él entiende como un predominio de las raíces romanas que sigue vigente, el escritor aseguró que «Andalucía llegó a ser la región más culturizada del Imperio Romano, y por eso hay que intentar que tenga una continuidad». «Aquí nacieron dos de las cuatro grandes figuras romanas, Adriano y Trajano, y filósofos como Séneca o tratadistas como Columela», recalcó Eslava Galán.

Asimismo, el autor explicó que uno de los grandes motivos, por los que ha escrito este libro, es que en aquella época el territorio andaluz era muy parecido al de ahora, «ya que sólo quedaría fuera un trozo de Almería, y dentro había una parte de la provincia de Badajoz».

En esta línea, Eslava Galán reiteró que este libro está escrito con el convencimiento de que «lo primero siempre será mirar al futuro, aunque no se deben perder de vista las raíces». De ahí que haya intentado que el relato de su acercamiento a los vestigios arqueológicos de aquel período se haya materializado de la forma más divertida posible, porque no quiere «dar el coñazo con la historia». «Creo que el secreto para que la historia llegue a la gente está en contar las cosas que ocurrieron hace 2.000 años como si hubieran ocurrido ayer y, viceversa, contar lo que ocurrió ayer como si hubieran pasado 2.000 años; al menos, es lo que suelo hacer cuando escribo de la antigüedad o de la historia reciente», apostilló.

Al oírle, no extraña los saltos que, con absoluta naturalidad, se producen del pasado al presente en esta narración que parte del reencuentro de dos viejos amigos, ya jubilados y aficionados a la arqueología, que se deciden a recorrer las antiguas ciudades de la Bética, sin renunciar al placer de sus tabernas o prostíbulos, en busca de la confirmación de lo viva que sigue Roma en numerosas costumbres.

Así, en este itinerario por lo que queda de Itálica, Ronda la Vieja, Carmona, Écija o Linares, lo mismo se emplean latinajos que se le llama ‘Guarralquivir’ al río. O, incluso, los protagonistas se disponen a montarse en una cuádriga cuando, en realidad, están subiendo al Ford Fiesta blanco en el que hacen este viaje que abraza presente y pasado.

FUENTE: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/21/andalucia_malaga/1353500934.html

Shakuntala Devi, el poder de la mente…

3 mayo 2013

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Conocida como la “mujer ordenador” o la “maga de las matemáticas”, Shakuntala Devi murió el 21 de abril a los 83 años por problemas respiratorios y de corazón en un hospital de su natal Bangalore, al sur de India. Era muy respetada por sus cálculos mentales. En 1982 obtuvo un récord Guiness por multiplicar dos números de 13 dígitos en solo 28 segundos. Los números eran 7686369774870 por 2465099745779 y el resultado: 18947668177995426462773730. También podía decir en qué día de la semana había caído cualquier fecha del siglo pasado.

Otra de sus múltiples hazañas estaba el haber ganado a un ordenador a calcular la raíz 23 de un número de 201 dígitos. Aunque también era conocida por su gusto y dedicación a la astrología.

En uno de sus varios libros (Mathability: Despierta el genio matemático de tu hijo) escribió para motivar a los niños: “Las matemáticas te dan un propósito, un objetivo, un foco que te ayuda contra la inquietud”. También “te hacen más consciente, más alerta, más agudo, porque es una fuente constante de inspiración”. Otros de sus títulos son En el maravilloso mundo de los números, El deleite de los números o Supermemoria: puede ser tuya.

Shakuntala Devi describía sus habilidades como “un regalo” que recibió, con el que nació, pues no tenía educación formal de ningún tipo. “Era fascinante. Era como si ella misma no pudiera explicar cómo hacia los cálculos. Es como no poder decir cómo se mantiene el equilibrio sobre una bicicleta”, escribió el diario Mint Dilip D’Souza en su obituario.

El consejero de la Fundación Educativa Shakuntala Devi, D. C. Shivadev, asegura que la mujer computadora desarrolló unas técnicas muy efectivas para asimilar las matemáticas, pero lamenta que no sean usadas en las escuelas de India. “Es una pena que sus técnicas mueran con ella. Devi luchó por simplificar las matemáticas para los estudiantes y que superaran la fobia hacia los números”, dijo a los medios.

Su padre era un brahmán que renegaba de su alta casta y que se negó a ser sacerdote. Trabajaba en un circo como trapecista y domador de leones. Fue él quien descubrió su talento cuando Devi tenía solo tres años: le ganó en un juego de cartas porque había memorizado todos los números. Devi comenzó a mostrar sus talentos en un show en el circo y luego en presentaciones callejeras que su padre arreglaba. A los seis años dio su primera exhibición importante en la Universidad de Mysore y de ahí continuó una tras otra. Devi estuvo casada y luego se divorció tras descubrir la homosexualidad de su marido. Lejos de tenerle rencor, escribió un libro para entender la homosexualidad. Sus allegados aseguran que a pesar de su genialidad era una mujer muy abierta y amable.
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Fuente: El País (Madrid, 3 mayo 2013, pág 48)

la ideología del “Sistema” es el “antifascismo”,,,

1 mayo 2013

Recientemente hemos vivido en España un debate mediático a raíz de que la secretaria general del PP, Maria Dolores de Cospedal, dijera que los escraches (acoso a los políticos de derecha en sus domicilios) son “nazismo puro”. Los lectores de este blog ya conocemos el efecto que tiene una acusación de “nazi” o de “Hitler”: Consigue enervar e irritar a media población, y la prensa se hace eco de la noticia de manera llamativa. Así que de primeras quien hace esas acusaciones consigue su objetivo, porque los tontos ofendidos le dan cobertura. ¿Cuál es el origen de ésta practica? Pues básicamente tiene un nombre: “antifascismo”. La cuestión es muy sencilla: hacemos creer a la mitad de los jóvenes que todo lo que no les gusta es “fascismo”, que el fascismo sigue existiendo y que hay que combatirlo. ¿Pero acaso no saben éstos jóvenes que el fascismo fue derrotado en 1945? ¿Acaso no saben que contra quienes ellos luchan fueron quienes derrotaron al fascismo? Los jóvenes indignados piensan que luchan contra el fascismo, pero luchan contra el capitalismo de toda la vida, que fue el que más empeño puso en derrotar al fascismo. Por eso mismo la palabra “antifascismo” hoy en día tiene más guasa que otra cosa. Por supuesto, faltaría más, la palabra “fascismo” engloba también al nacionalsocialismo, o nazismo. Se ha conseguido que el joven rechace el nazismo ipso facto, lo cual es un logro ideológico impresionante, porque eso hace que éstos jóvenes luchen contra una ideología que no existe. Éste tipo de dislate ideológico es propio de “Rebelión en la Granja” de Orwell.

Y, si nos paramos a pensar un poco, observamos que las declaraciones de Cospedal no andan muy desencaminadas. Para Cospedal, representante de la derecha de toda la vida, acosar a un político en su domicilio es nazismo. Y puede que tenga razón, pero por otros motivos que ni a ella ni a los indignados se les ocurre: no por las prácticas sino por la ideología. Porque luchar contra el capitalismo, que es contra lo que luchan los jóvenes indignados sin saberlo (porque le llaman “fascismo”) es más propio de un nacionalsocialista o de un Hitler. No es casualidad que la extrema derecha participara en las manifestaciones del 15M. Para la mayoría de jóvenes indignados eso fue un oprobio pero la realidad es que los que se piensan “antifascistas” tienen más en común con la extrema derecha de lo que creen. Un consejo: no intentéis persuadir a un “antifascista” con todos éstos argumentos. El “antifascista” es una persona incapaz de la reflexión.

Perdón por el off topic. Me parece que podemos tener un interesante debate con el tema. Aunque también el asunto tiene mucho que ver con Hitler, por supuesto.

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Nota de TRESMONTES:
Este “post” está tomado del blog MEIN FÜHRER
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comentarios:
PANZER dijo…
No estoy de acuerdo con la participación de la mujer en la vida pública.

30 de abril de 2013 03:25
Dark Knight dijo…
Muy buen post Nacho, eso de llamar “fascismo” a cualquier cosa que huela a derechas lo vengo escuchando en mi país desde que tengo uso de razón. Al presidente que tenemos ahora, que es de centro derecha, algunos izquierdistas lo han llamado “fascista” por el uso de la fuerza policial contra las manifestaciones de estudiantes que alegan por una mejor educación (sin mencionar que dichas protestas son agitadas por dirigentes comunistas)olvidando de paso que el comunismo reprimió y reprime violentamente a cualquiera que proteste contra sus políticas.

Otro ejemplo está en las protestas anti Bush en la época de la invasión a Irak, donde asociaban al presidente de EE.UU con Hitler (las típicas pancartas de su retrato con el bigote corto) …ignorancia hasta decir basta. En fin, todo lo que sea de derecha o conservador para las masas será “fascismo”, esta palabra la usan como falacia ad hominem incluso los activistas homosexuales para atacar a quienes se oponen al matrimonio gay… a qué voy con todo esto, es que gracias al poder de unos pocos, apoyados por los medios de prensa y grupos de opinión en redes sociales no estamos muy lejos de llegar a una sociedad como la que retrató Orwell en su novela 1984.

Pasando a otro tema, pero referente a Hitler, estuve leyendo hoy lo que vendría siendo su testamento político, lo han publicado un par de contactos de mi Facebook afines al Nacionalsocialismo, y ahí se lee al Fuhrer decir que Goering y Himmler lo traicionaron porque planearon a sus espaldas una rendición ante los aliados. ¿Qué hay de cierto en eso? no recuerdo si abordaste o no ese tema en este blog.

Saludos cordiales.

30 de abril de 2013 05:09
pinfloi dijo…
Pensaba que fue la URSS, la que llevo el peso del frente occidental. Ahora resultará que los yankees entraron primero en Berlin. Todo lo de Bagration y Urano debe ser propaganda ruski.
Supongo que has debido hablar con todos los jovenes que se declaran antifascistas; por aquello de generalizar y tal.

30 de abril de 2013 05:29
Ivan dijo…
Hola, Nacho.

Sólo quería aprovechar este espacio para rendir homenaje al Führer en el día del 68° aniversario de su desaparición física.

Saludos,
Iván

30 de abril de 2013 08:16
Anónimo dijo…
Básicamente hay dos tipos de fascismo: el fascismo y el antifascismo.

30 de abril de 2013 11:08
Alberto dijo…
Es que ésto va más allá aún. Porque España sigue viviendo en una falsa recreación torticera del “guerracivilismo” que parte directamente de conclusiones equivocadas. Por ejemplo, que Franco y su régimen era “fascista”, cuando realmente fue un totalitarismo de tintes militaristas, eclesiásticos y profundamente conservadores, algo que nunca podría casar con los elementos revolucionarios que de base tiene el “fascismo”.

Pero es que es una mentira que el propio régimen de Franco ayudó a mantener, pues necesitaba de una cobertura “política” ante la sociedad que en realidad no tenía. En España sólo ha habido un verdadero “fascismo” y lo representan las JONS ramiristas. Ni siquiera el Falangismo de Jose Antonio, demasiado influenciado por un entorno determinado y unas bases demasiado elitistas podría entrar definitivamente en esa significación.

Por lo tanto, es imposible hablar de “fascismo” o “nazismo” en España porque en este país se han ocupado de equivocar, interesadamente, a la opinión pública, con “categorías” políticas que ni vienen al caso ni son reales. Un ejemplo realmente indignante es el independentismo y su figura “izquierdista” cuando ha salido siempre de la defensa de la burguesía acomodada de la región en cuestión.

Por una cuestión personal, conozco precisamente a algunos miembros de esa “extrema derecha” llamada por los medios que de derecha tiene de socialista el PSOE. Aunque demasiado liada con guerras intestinas y del ayer, me consta muy fehacientemente que hay sectores de esa mal llamada “extrema derecha” que abogan por la transversalidad de manera real, algo que es básico para entender el crecimiento del NSDAP y la llegada de Hitler al poder. Lamentablemente, en un país de “categoretas” como España, las voces de la verdadera disidencia se pierden entre insultos e intereses de partidos.

30 de abril de 2013 11:24
Anónimo dijo…
Nacho, sin duda el mejor “post” que he leido en tu blog. Has sintetizad muy bien la esencia del problema de nuestro tiempo.

Me quedo con esta frase:

“Se ha conseguido que el joven rechace el nazismo ipso facto, lo cual es un logro ideológico impresionante, porque eso hace que éstos jóvenes luchen contra una ideología que no existe”

saludos

John

30 de abril de 2013 11:37
Nacho dijo…
Alberto, coincido contigo. Muy interesante tu aportación. Estoy de acuerdo en que el franquismo no tiene nada que ver con el fascismo, de hecho es totalmente opuesto. El fascismo ( y el nacionalsocialismo ) tienen un componente digamos revolucionario del que carece el franquismo. Y en lo que quedó el franquismo, que fue básicamente Iglesia, toros y fútbol, es algo ciertamente impensable en los otros movimientos.

Es cierto que aquí se levantaba el brazo en alto y se miraba con buenos ojos a las potencias del Eje. Pero Hitler se arrepintió de haber ayudado a Franco. Incluso dijo que hubiera preferido apoyar al bando republicano porque ellos eran más fáciles de manejar. Con eso está todo dicho.

Saludos amigo

30 de abril de 2013 11:39
Nacho dijo…
Dark Knight, efectivamente Hitler nombra a Goering y Himmler como a dos traidores. Sobre eso habría mucho que discutir. En el caso de Goering, cabe la posibilidad de que Bormann influyera en la decisión de Hitler ya que parece que cuando Hitler recibió la noticia con la decisión de Goering, al principio la recibió con tranquilidad. Pero fue Bormann quien insistió en el asunto de la traición. De todas formas, en los juicios de Nüremberg, Goering no habló mal de Hitler, sino todo lo contrario. Con lo cual da mucho que pensar.

Saludos,

30 de abril de 2013 12:06
Hectópolis dijo…
Buenos días!!

Bueno, bueeeeno, vamos a parar un pelín el carro que ya el caos se va a poner tannnn gordo que va a explotar, y con él TODOS, sin excepción; a ver, primero: en España desde hace muchos años no existe eso de derecha, izquierda, blablabla, sólo existen una panda de ladrones que sucumbiendo primero al populacho en un mar de maravillas, le cuelan por atrás doblada, sin doblar e incluso a contrapelo lo que haga falta; si la señora bilderberg, esto es, la Cospe, es de derechas, yo soy de Hamburgo, y no tengo ni familiares allí. Son sólo parte del tablero de ajedrez que se impuso aquí en Europa desde 1945, precisamente hoy hace 68 años de aquello, y que en España, y gracias a la pericia de Franco, -fuera las pamplinas de clero, entretenimiento, etcétera- lo que hizo que nosotros aguantáramos TREINTA añazos más el poder ser un país, hecho justo en aquella época, me refiero a lo importante, por aquello de que seguimos bebiendo agua y demás, porque estos demonocráticos NO han dado un palo al agua, sólo robar y endeudar al país ya deshecho; que España se extendía hasta el Sáhara, chavalotes, que ya no podemos ni toser a los moros, cuando antes los teníamos más tiesos que una vela de hierro.

No, hombre, no, no es tan fácil; además para hacer una análisis de verdad hay que saber cómo se juegan las piezas que hay en ese tablero, quién las mueve de verdad, etcétera: o sea, ojalá el 15M fuera algo real, es sólo una pieza más de los sionistas, y como hay gente para todo, pues nada, también se cumple con ese escenario; para rodear al congreso luego hay que tener un PLAN, ¿la gente esta que luego de ir a una manifa se va a ver el júrgol y tomar unas cañas tiene un PLAN? NO tienen ni cerebro, y sólo hacen que dar un espectáculo para que los de la derecha piensen… si es que estos rojos… y mientras se ven banderitas republicanas… y toda clase de dislates que desde luego NO conducen a una Nación, Patria o País como lo fuimos.

Nacho, si Hitler no aguantaba a Franco sería por algo, pero no por lo malo que podamos imaginar, creo que se enfrentaron dos reyes del tablero y quedaron enrocados, y menos mal, porque llegamos a sucumbir y hubiéramos llegado a la misma derrota infame que se llevó Alemania por toda la judiada internacional.

Buff, que me paso jeje, buen día!!

30 de abril de 2013 13:36
JMC dijo…
Hola a todos.

El populacho es muy ignorante respecto a estos temas, y enseguida salta la palabra fascista, pero poca gente sabe su verdadero significado.

Yo por fascismo entiendo el movimiento nacional revolucionario que surgio en Italia de manos de Mussolini y sus camisas negras. Este y no otro,fue el verdadero fascismo, por lo tanto es erroneo que a un falangista o a un franquista se le pueda calificar de fascista.

Lo de Franco fue una dictadura militar de corte ultracatolico y conservador.
Es cierto que gracias a la dictadura Franquista nuestro pais tardo mas en verse absorbido por la marea globalizadora e idiotizante, pero tambien es cierto que nos trajo mucho atraso respecto de otras naciones.

El mal llamado Nacismo, (mas correcto seria llamarlo Nacional-Socialismo) todos sabemos en que consiste y si bien tiene puntos concordantes con el fascismo, desde luego ni es igual, ni es lo mismo.
Pero da igual, porque cuando a uno le llaman Nazi o Fascista, estas palabras en si mismas ya parecen contener en si mismas todo el mal del mundo. Y la imagen que se tiene de los fascistas en del todo erronea.

Fueron precisamente los “Nazis” y los Fascistas, los que lucharon contra el capitalismo imperante en nuestro mundo actual. Y desde luego estos estaban muy alejados de la imagen del tipico burges de clase alta y de derechas.

Por eso me repatea mucho cuando voy caminando por la calle y veo las tipicas pintadas de la svastica(normalmente mal dibujada)con una raya en medio y las palabras debajo antifascista. En fin, ignorancia pura y dura.

En cualquier caso me parece muy interesante tener la oportunidad de debatir de otros temas que se alejen un poco de Hitler y que tengan que ver con los problemas de nuestro mundo actual, del nacionalsocialismo y del III Reich.

Un saludo.

30 de abril de 2013 17:51
PANZER dijo…
Leer y releer los Protocolos de los Sabios de Sión.

Leer “la Gran Conspiración Judía” de Traian Romanescu, para
comprender mejor los protocolos y la acción “judía” en general.

Estudiar la Masonería.

Averiguar sobre el Talmud.

Para comprender a fondo el engaño del capitalismo, recomiendo “El Enigma Capitalista” de Joaquín Bochaca.

Y recomiendo, por último, para descubrir más, mucho más, el mismo trasfondo de la historia “La trascendencia humana y la sociedad perfecta” de Rodolfo Plata López.

“aborto” = asesinato voluntario de embrión humano

27 abril 2013


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Fuente:

…comprender a Heidegger…

25 marzo 2013

Cualquier “explicación”, “resumen” o “introducción” a Heidegger que no sea experimentada y vivenciada en las propias carnes como un shock, un auténtico colapso para nuestra existencia y, en fin, como la urgencia de un compromiso total, no es Heidegger. Opónense “comprender” (verstehen) y “conocer” (wissen) en el filósofo alemán. El saber es el negocio de los intelectuales; en el mejor de los casos, la exigible ciencia positiva. El filósofo en cuanto tal, en cambio, no “sabe” nada. Más todavía, comprende (versteht), precisamente, la nada. Así las cosas, empecemos por el principio. IRRUMPIR EN LA EXISTENCIA HISTÓRICA El Dasein somos nosotros, y “nosotros” se traduce como “ser ahí”, el “ahí del ser”, de la verdad, no mi cuerpo, ni mi mente, ni el “yo” individual… La filosofía entraña tomar las riendas de nosotros mismos y, por ende, irrumpir en la tempestad de la existencia histórica. Veremos que la verdad y el ser-para-la-muerte son como dos caras de la misma moneda; ésta en sí misma condénsase en el tiempo finito, un fenómeno que no podemos ver o tocar, pura proyección de fugitivas posibilidades fácticas, que cabe elegir o traicionar. Eso somos. Nuestra sustancia es el Zeit, pero no entendido como la imagen de una línea de puntos en el espacio (que se puede recorrer en las dos direcciones), sino como aquella fatalidad destinal que experimentamos al proyectarnos. ¿Pretenderá alguien que el tiempo no es real? ¿No más real que los objetos físicos? El tiempo no pasa, somos nosotros los que pasamos, dijo el poeta. ¿Qué implica hoy “nuestra existencia histórica” y qué relación tiene el Dasein así entendido -en tanto que temporalidad originaria de la historicidad– con la verdad de la muerte? Hasta la caída del muro de Berlín cualquier persona racional podía justificar el imaginario simbólico antifascistaapelando simplemente a la intrínseca criminalidad, hasta entonces nunca superada supuestamente en la historia, del sistema político nazi. Se trataba de una situación cómoda desde el punto de vista intelectual y moral, y existía una casi absoluta unanimidad sobre el valor universal del antifascismo. En la condena de Hitler confluían, en efecto, personas, grupos e instituciones de todas las ideologías, sensibilidades filosóficas, religiones y corrientes políticas, con la única y comprensible excepción de la denominada “extrema derecha” (siempre y cuando no fuera la extrema derecha judía). El antifascismo definía sin resistencias la ideología de Occidente, pero también la de los países con regímenes inspirados por Marx, de donde por lo demás era oriundo el discurso antifascista, y por supuesto la ideología desarrollista de un Tercer Mundo que se definía obligatoriamente en los términos del lenguaje políticamente correcto impuesto a todo el planeta por la poliarquía vencedora en la segunda Guerra Mundial. De suerte que, oculto tras la pugna por el dominio mundial y la confrontación ideológica entre el liberalismo y el comunismo, se detectaba un consenso axiológico, simbólico y doctrinal, algo así como la identidad en negativo de un significante hegemónico común: la maldad absoluta y metafísica de una entidad denominada “fascismo”. Semejante afirmación, que los intelectuales hacían misteriosamente compatible con el rechazo de todos los absolutos, el relativismo moral e incluso el menosprecio hacia la idea de libertad y culpabilidad aplicada a los delincuentes, se fundamentaba en una definición casi deíctica: la realidad de Auschwitz, es decir, el exterminio “industrial”de seis millones de judíos, atrocidad cuya dimensión y naturaleza superaba todos los crímenes cometidos doquiera en toda la historia de la humanidad y frente a la cual los “excesos” de los aliados angloamericanos y soviéticos empalidecían hasta desaparecer totalmente del campo de visión. Pero todo esto no era más que una fórmula para escapar a la experiencia de la temporalidad originaria, para embozarla y, con esta maniobra, alienar de sí misma la existencia de los sometidos, es decir, convertirlos en dóciles esclavos. Porque sólo el “ser para la muerte” (Sein-zum-Tode) es completamente libre.
Faurisson: la respuesta de los “demócratas”. ¿Escrache o kale borroka?

Cierto que ya antes de que se retirara el velo de la ceguera voluntaria manifestada por los intelectuales, algunas llamémosles “circunstancias” de fácil comprobación podían haber hecho reflexionar a unas personas cuya vocación profesional era supuestamente el pensamiento crítico. Por ejemplo, que la identificación entre fascismo y mal absoluto entrañaba ya un abuso del lenguaje, visto que el régimen de Mussolini, del cual procede el término “fascismo”, no había cometido ningún genocidio y ni siquiera podía ser considerado responsable de genocidios o incluso de haber impuesto un sistema totalitario (tratándose, técnicamente hablando, como reconocían los propios especialistas, de una simple dictadura donde la etnia judía aparecía ampliamente representada en el seno del propio partido fascista). Además, el caso del fascismo originario no era el único. De aceptarse, en efecto, el término para designar una amplia familia de movimientos e ideologías políticas, resultaba difícil, cuando no imposible, convertir a todos los fascistas en criminales contra la humanidad, que era lo que no obstante se pretendía. Frente a tales evidencias, cabía esperar algún signo de honestidad. Sin embargo, los intelectuales no tenían la más mínima intención de servir a la verdad pues el “fascismo” les negaba en calidad de tales, el fascismo era un “enemigo”frente al cual su capacidad de distinción y finura conceptual quedaba de pronto como bloqueada, resolviéndose inmediatamente el asunto en el lenguaje propio de un folleto de propaganda.
Un breve excurso sobre la extrema derecha. Puede haber otros motivos, y no sólo los de los intelectuales, para negarse en redondo a aceptar la verdad. Y ya hemos visto que la extrema derecha no se sumaría en principio al consenso del antifascismo, pero de ahí no se sigue, y ya explicaremos las razones, que la extrema derecha se comprometa con la verdad hasta las últimas consecuencias. Nunca lo ha hecho. Ocurre, más bien, que la extrema derecha es absolutamente incapaz de ejercer la crítica de la ideología dominante. El radicalismo derechista “de raza blanca” tiene sus propias ortodoxias y compromisos intangibles, cuya familiaridad con los de la ultraderecha judía (no podía ser de otra manera) la desautorizan completamente. De ahí que la extrema derecha europea u occidental no haya podido desmentir jamás el relato del sistema oligárquico de forma convincente, limitándose a contraponer, frente a las mentiras del poder, sus propias mentiras y dogmas incuestionables, más ridículos, si cabe, que los del judaísmo. Coherente al fin con esta realidad, una parte de la extrema derecha está ya apoyando abiertamente al Estado de Israel, es decir, haciendo causa común contra el “islamofascismo” y, por ende, con el imaginario antifascista. El destino de la destra (Fini) y de Marine Le Pen resulta a la postre de sobra conocido; antójase ocioso hurgar más en semejante bochorno. Evola: dogmática de la extrema derecha. La única excepción en todo el planeta de la que tengamos noticia empezó en este sitio. Aquí, por primera vez, y lo demostraremos día a día, fue emprendida en 2007 la crítica ilustrada integral de la ideología oligárquica sin concesión alguna a los tópicos ultraderechistas. La verdad racional es la muerte. En dicho precepto encuéntrase inviscerada la entera doctrina crítica como un comprimido semántico que sólo cabe desplegar. Ni dios, ni mito, ni raza aparecen por estos pagos. Existen algunos blogs próximos, pero a la postre estamos solos. Lejos de atribuirlo a méritos própios, el fundamento de este proyecto es la filosofía de Heidegger. Nosotros no tenemos la culpa de que en el concepto mismo de racionalidad vayan implícitos otros filosofemas, valores e instituciones que, como tales, quedan vinculados al simple ejercicio de la crítica veraz. Nos hemos limitado, conviene subrayarlo una vez más, a ser consecuentes. La otra opción sería argumentar desde las dogmáticas mágicas, paganas (“tradicionalistas”) o cristianas (en España, católicas) y, a la postre, desde un irracionalismo cualquiera, pero en esta casa nos lavamos cada mañana. Despellejar a los “intelectuales de izquierda”, acusándoles de mentirosos y cobardes, pero, en nombre del éxtasis chamánico, proclamar al mismo tiempo una nueva fe “pagana”, va más allá de nuestras posibilidades higiénicas. Que el cerdo con monóculo se ocupe de tales abyecciones.
La catadura moral de los autodenominados intelectuales no se mide, empero, sólo por la circunstancia de haber aceptado un difuso lenguaje criminal obra de aquel carnicero que fue Stalin, esto es, el lenguaje del antifascismo, ajeno a toda vocación científica y al menor asomo de rigor ético, político o filosófico, sino por haber vuelto la espalda de forma deliberada a unos hechos que llamaban insistentemente a las puertas de sus conciencias, unas aterradoras evidencias que, en función de su potencial efecto ideológico devastador sobre el imaginario simbólico del sistema político demoliberal, decidieron ignorar y silenciar. Con ello renunciaban, insistamos en este punto crucial, a la crítica y, en consecuencia, a su condición de intelectuales. Ésta comportaba ab initio el deber de desafiar los fraudes e interesadas manipulaciones del poder en aras de la ilustración, la racionalidad y la transparencia, pero al parecer tamaña impostura no les avergonzó.
Desde entonces viven cautivos de su propia decisión, un acto obsceno que explica las repetidas campañas contra la idea de verdad que salpican la historia intelectual de Occidente desde el año 1945 y que culminan en mayo de 1968, para detenerse sólo ante el Holocausto, la súbita excepción, y no precisamente casual, al patrón conductual de una forma de vida, el oficio de la objetividad, declarado obsoleto en sus ensayos de pensamiento. Así, única y exclusivamente Auschwitz sería “lo real” e incluso una realidad susceptible de ser amparada por la policía y el código penal (ese mismo “sistema represivo” que, por lo demás, en cuanto guardián de una realidad objetiva independiente o construida por las mismas instancias explotadoras hegemónicas que pagaban sus nóminas cada mes, no dejaban aquéllos de denostar en aras de la alegre transgresiónestética, política y moral). Por contra, hechos como los descritos en la obra de Solzhenitsyn les inspiraron, ya mucho antes de la caída del velo de Berlín, la socarrona sonrisa del viejo profesor posmarxista cuando pronunciaba la palabra“realismo ingenuo” ante el inocente estudiante de filosofía que todavía preguntaba por la verdad. Los intelectuales se fueron convirtiendo consecuentemente enadministradores de  información, pero no tanto en el sentido de determinar qué es o no es verdad a tenor de unos criterios racionales, cuanto en el de decidir sobre el catálogo de temas que admiten el marchamo de información válida, excluyendo aquéllos sobre los cuales sería inapropiado pretender seguir empleando el “lenguaje de la metafísica”, la “verdad”. Renunciaron voluntariamente, en definitiva, los intelectuales a ser intelectuales para convertirse en tibios híbridos, funcionarios de la burocracia docente y sacerdotes de una religión cívica universal, el antifascismo. Como vacas sagradas de la “cultura”, oficiaron la liturgia del mal radical, ejerciendo en homilías mediáticas o conmemorativas la estigmatización de las ideas, personas o grupos presuntamente fascistas, mientras dejaban reposar para siempre en el estante de la literatura de ficción los gruesos volúmenes de Archipiélago Gulag.
Comprendieron (verstanden) la verdad.
En la actualidad disponemos de una amplia documentación, aunque todavía insuficiente, sobre el mayor genocidio de la historia de la humanidad, esto es, el perpetrado, sin ninguna excepción relevante y a diferencia de los movimientos fascistas, por todos los regímenes comunistas (y sus aliados sionistas) allí donde han dispuesto del poder suficiente para llevarlo a cabo. La cifra de víctimas oscila entre los cien y los ciento sesenta millones de personas, asesinadas de forma sistemática e industrial en nombre de una ideología que no sólo se pretendía científica, sino la encarnación misma de la racionalidad. Ahora bien, si los hechos ya no se niegan, como no sea en el ámbito residual de los propios partidos comunistas, la reflexión que se deriva de tales hechos en lo que respecta a la ideología antifascista permanece encallada. El motivo es que esa reflexión conduce a una nueva serie de crímenes, a saber, los del propio liberalismo sionista occidental, y este hecho afecta directamente a la versión oficial del holocausto y, por ende, a las cátedras de quienes tendrían el deber de asumir la verdad como un acto heroico. Ante la demanda del sacrificio personal, del heroísmo, los intelectuales se escabullen, pues ¿no era eso el fascismo? Porque el heroísmo, por mucho que la extrema derecha intente explicarnos algunos mitos (cuentos) al respecto, no consiste en andar por el mundo con una espada. El héroe no es alguien que lleve en su cabeza la imagen estilizada (que incluye las dimensiones corporales y hasta el peso recomendable) de un guerrero espartano. El héroe es, para decirlo con Felipe Martínez Marzoa, “aquel que osa ser, que se atreve con la verdad y la experimenta en la forma de la ruina, la oscuridad y la muerte”. Observamos, así, un clamoroso y cobarde silencio que se prolonga ya más de una década y que sólo ha sido interrumpido aquí y allá por heroicas voces aisladas. Pues el caso es que los intelectuales no sólo no se han retractado de sus pasadas militancias, no sólo no han pedido perdón por haber legitimado con sus plumas a los mayores criminales que la memoria humana evocar pueda –sí, más incluso, por el volumen, la intencionalidad y la sistematicidad de sus fechorías, que los propios nazis-, sino que pretenden seguir ejerciendo el sacerdocio antifascista como si nada hubiera sucedido tras el hundimiento del comunismo. Para decirlo brevemente, la intelectualidad ha admitido a regañadientes la “realidad” del genocidio marxista, pero no considera cuestionable la vigencia del lenguaje y del dispositivo de valores, significantes y conceptos que hizo posible y justificó ese mismo genocidio y todos los que vinieron después bajo el dominio de la oligarquía filosionista. De ahí que pueda perpetuarse el lenguaje antifascista, herramienta principal del genocidio, incluso con declaraciones tales como que Stalin –el inventor de la jerga antifascista- era, en realidad, un fascista y no un “auténtico” marxista. Exoneración devenida lugar común pese a su incapacidad de explicar que el genocidio comenzara ya con el propio Lenin y continuara, mucho después de la desestalinización, en la obra exterminadora de Mao y de tantos otros matarifes comunistas. Por no hablar del hecho de que las propias víctimas eran calificadas, por sus victimarios, de fascistas, y que ese sigue siendo el lenguaje de las democracias liberales de occidente en tanto que instrumentos del sionismo.
Es en este contexto histórico que detectamos una creciente insistencia mediática y cultural en promover la memoria del Holocausto y  remachar su, por decirlo así, intangible irrebasabilidad criminológica. Ahora bien, en la actualidad no se trata ya sólo de sancionar penalmente la negación de los crímenes nazis, amordazando la libertad de expresión de unos cretinos ultraderechistas amantes de Jesús o de las hadas,  que, sin embargo, deberían tener derecho a exponer incluso sus ridículas pretensiones (otra cosa sería la instigación o la inducción directa a repetir dichos crímenes), sino del concepto de banalizacióndel Holocausto, en virtud del cual se fiscalizaría toda consideración sobre el lugar jerárquico que los crímenes nazis deben ocupar en la escala de las fechorías humanas, penalizando aquellas manifestaciones públicas susceptibles de cuestionar la valoración oficial emitida por las autoridades. Con ello la clase política blinda el núcleo ideológico de sus fuentes de legitimación y lanza a los intelectuales un mensaje asaz diáfano, a saber, que el reconocimiento de los crímenes perpetrados en nombre de unos valores que son al mismo tiempo, para el poder, los valores humanistas, incuestionablemente válidos, no puede ir acompañado de una consideración ética sobre su criminalidad intrínseca y que, por lo tanto, a despecho de las cifras y de las realidades, los crímenes nazis y losvalores fascistas deberán seguir siendo, en adelante y para siempre, los crímenes y los valores criminógenos por excelencia. Evidentemente, con ello se paraliza toda reflexión sobre las consecuencias éticas y políticas de los “genocidios olvidados”, refrendando estructuralmente desde las instancias políticas y las instituciones “democráticas” la que ha sido la postura psicológica espontánea de los intelectuales progresistas: admitir los hechos en silencio y actuar como si tales hechos carecieran de toda significación filosófica.

COMPRENDER HEIDEGGER

De lo dicho se desprende que, en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes. Criminalidad de la ideología, la clase política y de los intelectuales que han legitimado el asesinato de masas y su encubrimiento, o sea, en una palabra, la institucionalización de la mentira como normalidad humana cotidiana que hace posible semejante atrocidad sin par. Ya sabemos que dicha tarea no será emprendida donde debiera, a saber, en las instituciones que representan en nuestra sociedad presuntamente democrática los principios y preceptos de la ciencia, sino en los márgenes institucionales y por parte de personas ajenas a la casta intelectual profesional. De ahí no se puede concluir que todos los intelectuales profesionales, por el simple hecho de serlo, merezcan total descrédito, ni mucho menos. Pero la profesionalidad, siendo un mérito en el filósofo, sólo podrá serlo si a la condición de profesor añade la de auténtico filósofo. No puede ser de otra manera, dado que los intelectuales sólo han llegado a conquistar su estatus social después de una selección o criba político-administrativa que incluye el compromiso tácito, y a esto se llama “corrección política”, de sacrificar la verdad cada vez que “convenga” hacerlo.
Por otra parte, los interdictos políticos que sancionan la defunción definitiva de la crítica en el marco de las corruptas instituciones demoliberales, suponen al mismo tiempo el cambio del centro de gravedad de la vida cultural, la decadencia del intelectual en cuanto figura cívica y la creciente importancia de los procesos de formación de la opinión pública ajenos a la crítica. Porque ya no se trata de fijar el campo de batalla de los procesos de legitimación del poder oligárquico en el terreno de una constatación objetiva de hechos que sólo puede traer malas noticias a las élites hegemónicas. Ahora, la casta de gángsteres que nos gobierna necesita erigir y acotar ante todo un emplazamiento institucional donde ya no se decide qué hechos merecen el calificativo de tales, sino antes bien qué hechos deben ser considerados importantes al margen de todo criterio de racionalidad o equivalencia con lo que en su día fueron los criterios éticos y políticos de estigmatización del fascismo. La valoración del peso axiológico, relativo o absoluto, de los hechos probados, no puede depender así de criterios controlables desde un punto de vista racional, sino de criterios políticos definidos por el imaginario simbólico antifascista y, por lo tanto, fuera del espacio académico, condenado al silencio o, en su defecto, a la chapuza propagandística. El marco idóneo donde fijar los dispositivos de legitimación ideológica es así el llamado “mundo de la cultura”,el periodismo, los medios de comunicación, la radio, el cine, la televisión y la literatura de ficción, primando en todo momento el factor cuantitativo sobre una exigencia de calidad que limitaría los apetecidos efectos de creación de opinión a escala de masas. De manera que los intelectuales se ven paulatinamente condenados a la marginalidad, encadenados como están a lahumillante cautividad de discursos reducidos a imágenes cinematográficas cuyo epicentro simbólico es Hollywood y entorno a las cuales se construye nuestra realidad social en cuanto mundo del antifascismo.Aquí aparece la figura de Heidegger, cima del pensamiento secular y, al mismo tiempo, militante nacionalsocialista depurado por las autoridades de ocupación. Heidegger encarna el compromiso con la verdad que como tenebroso astro negro de fondo pone en evidencia, en términos de silenciosa denuncia, el perfil del podrido intelectual “progresista”.
La primera pregunta que acude a la mente es sin duda alguna la que versa sobre los motivos de una crítica del antifascismo. Criticar el antifascismo, ¿no equivaldría a legitimar el fascismo? Por tanto, dicha tarea sólo podría presuntamente plantearse desde posturas tácita o expresamente fascistas, lo que implicaría un insulto a las víctimas del Holocausto y por lo tanto un delito. Sin embargo, a  nuestro entender, es perfectamente plausible criticar el antifascismo a partir de la herencia de los valores ilustrados, los derechos humanos y la democracia, sin negar que el nazismo fuera efectivamente un sistema político criminal. En efecto, lo que se cuestiona es el grado de criminalidad genocida del nazismo por comparación con otros regímenes políticos que la historiografía oficial ampara por acción u omisión. Lo que se cuestiona también es la intrínseca criminalidad del fascismoentendido como familia de movimientos políticos e ideologías cuyo denominador común sería la negación de los valores hedonistas, la cual categoría genérica, a diferencia del marxismo-leninismo, está muy dudosamente lastrada de una acusación generalizada de genocidio. Por tanto, lejos de legitimar los crímenes del nazismo y por ende de insultar a las víctimas del genocidio perpetrado por los secuaces de Hitler, la crítica del antifascismo rechaza la utilización abyecta de esas mismas víctimas como pantalla para encubrir otro genocidio de proporciones todavía mayores. Efectivamente, la crítica del antifascismo parte de la sospecha, bien fundada, de que la reiterada e interminable condena de los crímenes nazis por parte del dispositivo publicitario antifascista no obedece a razones morales o humanitarias, sino a móviles bochornosamente  políticos. En definitiva, si la sensibilidad presuntamente ética de los operadores del antifascismo se fundamentara en la piedad hacia las víctimas, ¿cómo se explicaría entonces el olvido de los 100-160 millones de víctimas de los regímenes marxistas? ¿Y Dresden, Hiroshima, la Nakba, Vietnam o Irak? Ergo, las razones del antifascismo no puedenser morales sino de otra índole, más siniestra. Quod erat demonstrandum.
Ahora bien, una vez admitido el factum de que la “sensibilidad democrática y progresista” debería ser absolutamente incompatible -pero es compatible de facto– con el silencio entorno a los mayores genocidios de la historia, cuya impunidad clama al cielo entre los cánticos ensordecedores del humanismo institucionalizado, la siguiente cuestión que debería plantear la crítica filosófica sería la de los motivos realesde la constante campaña propagandística alrededor de “el Holocausto”. Y dichos motivos son, por una parte, de índole política, y por otra, perfectamente criminales, pues suponen ocultar, con imágenes cinematográficas de perversos alemanes asesinando judíos, la realidad de los delitos contra la humanidad, perpetrados, legitimados, silenciados o banalizados por quienes desde el año 1945 hasta la actualidad detentan el poder en el mundo. Bien entendido que el dispositivo de lavado de cerebro no consiste en negar que los vencedores hayan cometido crímenes, sino en afirmar que el mayor crimen, el crimen absoluto –tan absoluto que, según el propagandista Elie Wiesel, se ubicaría más allá del pensamiento y del lenguaje meramente humanos, en el limbo de un “silencio” místico- es el cometido contra los judíos. Este planteamiento obscenamente racista, que una vez más no versa sobre los hechos en cuanto tales sino, como ya hemos adelantado, sobre una cuestión filosófica, a saber, su importancia relativa según criterios éticos, jurídicos y humanitarios, convierte los “genocidios olvidados” (Kolymá, pero también Dresden o la Nakba) en cuestión susceptible de banalizaciónpenalmente no sancionada y socialmente promovida. La naturaleza metafísica del genocidio de los judíos posibilita la construcción social de una imagen del mal absoluto que relativiza todos los crímenes que la clase política dominante haya podido cometer y que  comete y seguirá cometiendo en el futuro con total desparpajo y en nombre del humanismo. Así, el antifascismo se nos aparece ahora, aunque ya lo fuera desde sus orígenes estalinianos, como una patente de corso para la promoción de los más turbios intereses antidemocráticos e incluso para el asesinato masivo de segmentos enteros de la población, aunque, eso sí, siempre en nombre de los valores hedonistas que el fascismo, imprudentemente, osó conculcar. Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger. El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la problemática que define nuestra “irrupción en lo histórico” en tanto que acceso a la verdad. CONTRA LOS INTELECTUALES
Una nueva crítica que permita salvar el proyecto ilustrado en tanto que compromiso con la verdad no puede limitarse a la revisión fáctica de la historia: tiene que reflexionar sobre los fundamentos de valores que han hecho posible el mayor fraude informativo y científico perpetrado jamás, pero, precisamente, perpetrado en plena “sociedad de la información”. No en vano habla Heidegger de la información como de “lo informe”: la extinción de la verdad. Porque esta barbarie que avanza cada día (“el desierto crece”, Nietzsche dixit) no sólo se cobra como víctima la historiografía científica en nombre de una memoria histórica manipulada, sino que con ella arrastra la idea misma de verdad, la ciencia en cuanto tal, el pensamiento libre (es decir, no sujeto a observancias dogmáticas de ninguna clase incluida esa coacción permanente denominada Auschwitz, pero también de los dogmas de la extrema derecha no antifascista). Porque, precisamente, el atentado a la civilización que se comete mediante la coartada del dogma “fascismo=mal absoluto” tiene sólo  una finalidad política: servir a la extrema derecha judía, o sea, abonar la exégesis o lectura extremista de una tradición religiosa concreta, la autointerpretación radical de una etnia como pueblo elegido, el racismo, el supremacismo e imperialismo colonialista de un determinado nacionalismo, antidemocrático por esencia, que no se detendrá hasta someter todo el planeta o provocar una debacle nuclear. ¿Cómo puede la extrema derecha “no antifascista” responder a ese proyecto cuando opone al déficit democrático la supresión pura y simpe de la democracia, al dogma antifascista, un nuevo dogma (llámese magia, experiencia de la suprema identidad, fe católica, héroe indoeuropeo o cualquier otra conditio sine qua non), al pueblo elegido, la raza superior y a la prostitución masónica del proyecto ilustrado, la regresión al catolicismo preconciliar o, peor todavía, al chamanismo? La cosa, en efecto, no cambiaría mucho si en lugar de los judíos colocáramos a santa Alemania y el “héroe” del Tsahal fuera desplazado por el “héroe” de la Wehrmacht en nuestro imaginario. Aquéllo que define al héroe es “lo que hace” efectivamente y no una imagen estética. El héroe es la ética, no la literatura épica. El heroísmo no consiste, como cree el skin-head uniformado o su equivalente libresco, en ir por la vida paseándose con una espada en la mano (no me cansaré de repetirlo), sino en una cuestión de orden estrictamente axiológico y espiritual (de cuya sacralidad, ciertamente, puede surgir la legitimidad de la espada, llegado el momento, pero sólo a posteriori). Héroe será quien irrumpa en la existencia histórica y esto significa: quien haga suya la verdad y nada más que la verdad, sin condiciones. Es menester comprender (verstehen) -y no sólo inteligir a la francesa, cartesianamente- cómo ha sido posible el fraude cósmico en que vegetan narcotizadas las sociedades occidentales y la relación de la impostura sionista con otros valores que acompañaron al valor verdad en la fundación del proyecto ilustrado. Comprender Heidegger significa, por tanto, ir más allá del mero “relato de los hechos”. La filosofía de Heidegger no puede, por ende, ser resumida en forma de un mero quantum de información. Heidegger no es un intelectual. Si alguien quiere “información” sobre Heidegger, puede encontrarla en cualquier enciclopedia al uso. Pero la finalidad de la información es dar por satisfecha una curiosidad, tras lo cual el efecto antipedagógico de esta operación  deformativa será el contrario al presuntamente buscado si de veras se pretendía facilitar la comprensión de Heidegger: desmotivar a los que creen que ya “saben” qué es  Heidegger y añadir la ficha correspondiente de la colección a las de Aristóteles, Platón, Kant, Hegel… No obstante, ya para el propio Heidegger comprender (verstehen) es otra cosa que memorizar unos datos, nada que ver la adquisición de información con la verstehen, acto que comporta una suerte de “conversíón” del existente, del Dasein, a la verdad. Los intelectuales encarnan, de todo punto, la negación, la subversión descarada y a veces consciente de semejante proceso. La enseñanza institucional académica de la filosofía es así una prueba, no de un aprendizaje, sino de cómo se destruye el sentido mismo del filosofar. El pensamiento heideggeriano aporta, por el contrario, las claves para que la experiencia de la verdad desencadene esa transmutación interna, de carácter ontológico-constituyente, que equivale al surgimiento ante nosotros de un mundo nuevo, de nuestra enterrada patria ancestral.
En consecuencia, no “resumiré” en diez frases o cien o mil la filosofía de Heidegger para aplacar de cualquier manera, y a la postre saciar, la saludabilísima sed de “comprender Heidegger” expresada por jóvenes disidentes que han encontrado en este filósofo un camino hacia su liberación frente al dispositivo oligárquico. Y añado: este anhelo no lo van a cumplir en ninguna institución oficial gestionada por intelectuales profesionales. Sólo a uno puedo recomendar y es a Eugenio Gil Borjabad. El propio Heidegger intentó transformar la universidad de su tiempo, pero las inercias del cuerpo docente abortaron el proyecto. Las grandes aportaciones a la filosofía hace ya décadas que proceden del exterior de la universidad. Casi todos los pensadores relevantes, después de Hegel, eran filósofos, no profesores de filosofía (=funcionarios): Marx, Kierkegaard, Nietzsche… Una excepción es Heidegger, pero precisamente la característica diferencial de Heidegger consiste en el intento de introducir de nuevo el pensamiento filosófico, devenido exangüe  a manos de los intelectuales, en una institución académica refundada. El Discurso del Rectorado, famosa pieza de oratoria de Heidegger, refleja esa voluntad, erróneamente confundida con la del nazismo más mostrenco, pero “fascista” a la postre.
Nosotros no creemos ya en las instituciones oligárquicas actuales y el propio Heidegger se dio cuenta muy pronto de que poco quehacer quedaba en ellas. El abajo firmante lo ha comprobado también una y otra vez, tras amargas experiencias que le muestran a catedráticos de filosofía como seres capaces de mentir a sabiendas con la más alegre ligereza. Uno de ellos es Alberto Buela, pero podría dar una lista muy larga de mendaces profesionales de la “verdad”. Los intelectuales, incluso cuando se pretenden heideggerianos, redúcense por lo general a meros administradores de una información y a funcionarios deseosos de promoción jerárquica al servicio del poder de turno (o de cualquier otro que le sustituya, por mezquino que sea, en el ámbito de la “extrema derecha”). No son libres, ni pueden serlo, para el compromiso incondicional -existencial- con la verdad, de ahí que la mayoría de ellos puedan mentir sin sentir que hayan traicionado nada.  El intelectual encarna la secularización moderna del sacerdote cristiano, léase: del mentiroso por excelencia, pues todo su ser arraigó en la fábula de la resurrección de Cristo (tras de Jesús, como sabemos, otras fábulas judías ocuparán su lugar…). Necesita, el intelectual, una vida tranquila, unas pautas cotidianas que no van a variar, en lo sustancial, tanto si en su cabeza circula  “información” relativa a Heidegger, como si es Kant, Platón, Marx (o la mismísima figura del héroe) el objeto de sus elucubraciones… Siempre será, al margen de los contenidos teóricos, idénticos contenidos prácticos, la misma vida, a saber, la del intelectual. El estamento sacerdotal es tan antiguo como la civilización y se remonta al Egipto faraónico, donde los sacerdotes controlaban valiosas informaciones matemáticas que les permitían manipular la entera sociedad egipcia. En la actualidad, poco ha variado el rol del sabio, siervo de los poderosos. Pero semejante figura del espíritu nada tiene que ver con la filosofía porque la filosofía es ya una forma de vida en las antípodas del somnoliento rumiar del intelectual y de las servidumbres políticas inherentes a ése su planteamiento existencial constitutivo.
El proyecto “Comprender Heidegger” que se está llevando a cabo en este sitio no se limita, en fin, a proponer un “cursillo” de filosofía, sino a promover aquéllo que Heidegger entendía por existir filosófico, una decisión heroica que reclama romper con la institución filosófica oficial y sus sempiternos modelos humanos de erudición académica. Las fantasías épico-heroicas acompañan a la existencia burguesa (por supuesto, en el desván de la imaginación), pero el héroe filosófico es un héroe trágico, no épico. De ahí que nos hayamos dirigido a militantes nacional-revolucionarios para emprender el proyecto, porque no se trataría de una propedéutica ahormada a una ideología política, sino de algo completamente diferente, a saber, que la filosofía de Heidegger, la filosofía como tal, condujera por sí sola sin distorsión externa al compromiso nacional-revolucionario porque es ese compromiso el que constituye la condición de posibilidad hermenéutica -y epistemológica- de la comprensión (he expuesto esta cuestión en el ensayo Verdad y muerte I. Introducción a los fundamentos filosóficos del nacionalismo revolucionario, Madrid, 2012).  De tal suerte que el Discurso de Rectorado no se concibe aquí como un elemento extraño, “político”, añadido al pensar “propiamente” filosófico de Heidegger, sino como filosofía en estado puro, con el mismo rango que el resto de su obra. La meta de Heidegger: acabar de una vez por todas, y para siempre, con el dominio de los intelectuales en la universidad, para que la verdad sin condiciones pueda volver a ser posible. Y este evento no significa sólo producir una nueva teoría, sino, repitámoslo por última vez, la irrupción en la existencia histórica (inseparable, hoy, del tema de “el Holocausto”) y, por ende, las consecuencias políticas represivas que de ese acto se derivan, el riesgo de muerte. Quienes tengan miedo o deseen “vivir felices”, eviten pues “comprender Heidegger” o consuélense con “información” sobre sus textos.
Jaume Farrerons
22 de marzo de 2013
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13 comentarios:

Vailos Laros dijo…

[Parte 1 de 2.]
Ha sido una buena coincidencia que este texto de Jaume Farrerons, “Comprender Heidegger”, tan interesante como revelador, se publicara cuando todavía estaba leyendo otros que Eugenio Gil Borjabad había publicado en su blog Todo fluye, todo fluye… (http://www.todofluyetodofluye.blogspot.com.es/):  “¿Heidegger difícil?” y otros.  Tras la lectura de “Comprender Heidegger” me gustaría plantear algunas dudas, a la par que hacer algunas puntualizaciones.  En el instituto prácticamente no tocamos nada de Heidegger, así que con mis preguntas y puntualizaciones sólo pretendo acercarme al pensamiento de Heidegger (que es casi un gran desconocido para mí) y captar mejor la esencia de su mensaje.
¿Verdad y ser-para-la-muerte se corresponden, respectivamente, con Sein (“ser” o “estar”) y Dasein (“ser-ahí” o “estar-ahí”)?  ¿Zeit (“tiempo”), en cuanto sustancia, se correpondería con la verdad, esto es, con el Sein?  Si el tiempo no pasa, sino que somos nosotros los que pasamos una existencia acotable (histórica), ¿entonces es que el tiempo es el ser por antonomasia?
¿Debo inferir que la pregunta que se plantea al principio (“¿Qué implica hoy ‘nuestra existencia histórica’ y qué relación tiene el Dasein así entendido –en tanto que temporalidad originaria de la historicidad— con la verdad de la muerte?”) queda respondida, tras una exposición de una especie de “estado de la cuestión” de la ideología antifascista, en el hecho de que el poder actual rehúye esa “existencia histórica” para evitar que surjan héroes verdaderos, es decir, hombres libres conscientes de la “tragedia” de su “temporalidad”, de su condición de ser-para-la-muerte, y, de esta manera, dominar a una masa de esclavos?  Si es así, entonces lo que yo, por paráfrasis, llamaría el “olvido del ‘ser-ahí’ (o del ‘estar-ahí’)” ¿lleva implícito el “olvido del ser”?  ¿O el proceso es a la inversa?
Más adelante se dice:  “Pues bien, este fenómeno, que fija los parámetros del “estado de interpretado” (Heidegger) vigente, sólo puede ser comprendido (verstehen) por y desde la filosofía de Heidegger.  El pensamiento heideggeriano es el envés filosófico del haz historiográfico de la problemática que define nuestra ‘irrupción en lo histórico’ en tanto que acceso a la verdad”.  Y también:  “(…) en la presente coyuntura histórica, la tarea primordial de la filosofía y de los filósofos no será sólo abundar en la objetividad de la investigación historiográfica, evidentemente imprescindible para poder emitir juicios éticos sobre la realidad política actual, sino en transgredir las interdicciones irracionales del poder y comenzar la ingente tarea de extraer las conclusiones fulminantes que se siguen de la probada idiosincrasia criminógena de los valores vigentes“.  Me pregunto entonces si esto no se practicaba también antes que Heidegger; quiero decir que si, por ejemplo, Sócrates, con su dialéctica (y, por tanto, con su búsqueda racional de la verdad), hubiera vivido en la época actual, no sería un héroe al enfrentarse al stablishment actual como se enfrentó al de su tiempo (y por lo que fue condenado a muerte por envenenamiento con cicuta).  En definitiva, estos párrafos me hacen plantear la siguiente cuestión: ¿qué diferencia hay entre el simple mortal que, en pos de la verdad, y sin ser heideggeriano, emplea el rigor científico o la filosofía crítica (racional),  y el que adopta la filosofía heideggeriana?
8:03 p.m.

Vailos Laros dijo…

[Parte 2 de 2.]
Sabía que en Italia había fascistas de etnia judía, como también que había incluso algunos jefes de la mafia en puestos del Partido Nacional Fascista (eso sí, en el sur de Italia sobre todo, donde la mafia tenía –y sigue teniendo– más arraigo); pero ¿tan “ampliamente representada” estaba esta etnia?  El fascismo italiano no se había planteado el “problema judío” porque, sencillamente, no existía.  Sin embargo, en 1938, poco después de la visita de Hitler a Mussolini, se dictó en Italia una Ley de Defensa de la Raza casi a imagen y semejanza de las leyes raciales de Núremberg de 1934.
Es curioso que el hecho de que esos “intelectuales” vendidos eliminaran la objetividad es sus ensayos, coincida con el fin de la “modernidad” y con el principio de la “postmodernidad”, que, como se sabe, defiende la subjetividad.
Y respecto a la “mutación” de Stalin en “fascista” en virtud de la ingeniería semántica asumida por esos “intelectuales”, me gustaría añadir que incluso en las “democracias”, el “fascista” era el que torturaba, el sádico, el violento…  Dos películas pueden servir como ejemplo de ello: Fuerza bruta (1947), dirigida por Jules Dassin y protagonizada por Burt Lancaster, y Brigada 21 (1951), dirigida por William Wyler y protagonizada por Kirk Douglas.  Se diría que los críticos de cine se pusieron de acuerdo en calificar al villano de la primera y al protagonista de la segunda de “fascistas”.  Y es que el demócrata liberal, por definición, es un ser de comportamiento impecable y que nunca ha roto un plato, y, por lo visto, la tortura, el sadismo, el machismo y demás maldades sólo nacieron con el fascismo…  A este respecto, no puedo evitar recordar una frase de Drieu La Rochelle:  “Debemos recuperar la palabra ‘fascista’ de la boca de nuestros adversarios, de toda la palabrería democrática y antifascista, y hemos de retomar esta palabra como un desafío”.
Sobre el énfasis en los crímenes de los fascistas y la relativización de los crímenes de los antifascistas (tanto liberales como comunistas), hay un “argumento” que suelen esgrimir a menudo los “intelectuales” al servicio del poder:  “Se puede pensar el marxismo sin el gulag, pero no el nazismo sin Auschwitz”.  Sin embargo, frente a esto ¿sería válido argüir que el strasserismo (o sea, el “nacionalsocialismo de izquierdas”) vendría a demostrar que el nacionalsocialismo fue una cosmovisión de la que el hitlerismo sería sólo una interpretación, errónea a su juicio?
Efectivamente, los judíos se hallan hoy situados en un plano superior respecto de los demás, y para nada en un plano de igualdad.  Cuando alguien hace un comentario despectivo sobre los rumanos o sobre los andaluces, por ejemplo, aquí no pasa nada; sin embargo, cuando lo hace sobre los judíos, ya es un “antisemita”, y el antisemitismo ha sido elevado al rango de categoría a tener en cuenta en el ámbito legal o penal.  Primero se instituye la “palabra maldita” (“antisemitismo”), y, a partir de ahí, por sugestión, se condiciona la libertad para expresarse…
Me ha sorprendido el comentario sobre Alberto Buela.  Hace un tiempo leí de él un libro publicado por ENR (y cuyo nombre no recuerdo ahora), y también lo he escuchado en unas Jornadas de la Disidencia, y por eso pensaba que, como nosotros, era un disidente; pero, igual que me ha pasado con Alain de Benoist, tal vez me he perdido algún texto suyo donde se ponga en evidencia que no es de los nuestros.  ¿Entonces Alberto Buela es un intelectual que, en el fondo, sirve al poder de turno?
Es posible que mis preguntas resulten impertinentes, pero sólo intento…, pues eso: comprender a Heidegger.
Un saludo.
8:07 p.m.

Augusto dijo…

Alberto Buela y Marcos Ghio (traductor y editor de Evola) son de los pocos ideólogos que le quedan vivos a la extrema derecha argentina. Ambos en nombre de la filosofía, claudican, uno al integrismo católico antisemita (Buela), y el otro a la defensa del fundamentalismo islámico con argumentos evolianos (Ghio). Comparten una visión religiosa de fondo, antidemocrática, y están en las antípodas de lo que se plantea aquí en Filosofía Crítica. Marcos Ghio raya lo delirante y por ello está cada vez más sumergido en la soledad de su desierto proislámico. Buela es más peligroso porque sabe como llenarse la boca de palabras seductoras para los que no tienen suficiente formación filosófica. Sigue las temáticas de moda en la europa ‘identitaria’, y reformula esas temáticas en un tono ‘criollo’ para vender en el mercado de habla hispana. En España podrá pasar por disidente (habría que preguntarle de qué), pero en Argentina las cosas son distintas porque se nutre y surge del ámbito de ultracatólico y reaccionario vinculado a la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina, organización clandestina muy similar a la Red Gladio europea y antecedente represivo inmediato de la última dictadura militar). Esto le impide tener algún eco. En Argentina esta gente es letra muerta, por suerte. Los verdaderos nacional revolucionarios ya ni hablamos de ellos más que para reirnos. De más está aclarar que no tienen NINGÚN TIPO DE RECONOCIMIENTO ACADÉMICO en la Universidad de Buenos Aires, ni en el ámbito de la filosofía en general. Tengan cuidado también con la letra de Juan Pablo Vitali, otro escriba del MSR, que se perfila como un ‘sucesor’ de Buela. La exportación del peronismo que hacen ambos, a la medida del MSR y el sitio ‘el manifiesto’, y el tufillo nostálgico-conservador con que habla de la hispanidad lo vuelve realmente patético. Cualquier autor marxista de la Izquierda Nacional argentina es mucho más nacional-revolucionario que éstos payasos. Es que el peronismo, pero en general, la historia argentina es mucho más rica que lo que expresan estos sectarios, y lo es en la actualidad también. Así lo demuestra a cualquiera que se interese por leer un poco que pasa en nuestro país y compararlo con las sesudas opiniones de estos dinosaurios. No vivimos en el paraíso (como quisieran los Buela) pero si en una realidad más dinámica y pujante, que la del país en ruinas del 2001 que dejó el neoliberalismo. La crisis que hoy tienen en España parece un calco de lo que fue aquella, la nuestra. Saludos.
9:35 p.m.

Anónimo dijo…

He leído muy poco de Ceresole, apenas un libro, “CAUDILLO, EJÉRCITO, PUEBLO. LA VENEZUELA DEL COMANDANTE CHÁVEZ.”, pero no lo tenia dentro de la concepción, ni siquiera remota, de que fuese sionista, o no se si a eso se refería con “Pero se trata de una minoría dentro del radicalismo religioso y, por razones obvias, Naturei Karta no puede ser incluida en el concepto de extrema derecha judía o nacional-judaísmo postsionista (Norberto Ceresole).” Si es así, me gustaría, por favor, que me remitiesen a algunas fuentes para comprobar dicha cuestion. Gracias.
10:40 p.m.

Vailos Laros dijo…

Augusto: muchas gracias por tu aportación.  Sencillamente es que no conocía mucho a Buela, y menos todavía a Ghio.
3:20 a.m.

ENSPOdijo…

Primero quisiera aclarar el tema de Norberto Ceresole. Cuando se le cita es para hacer nuestro su concepto de nacional-judaísmo postsionista. O sea que la cita entre paréntesis de su nombre es sólo una referencia a la oriudez del concepto en cuestión.
3:46 a.m.

ENSPOdijo…

Por lo que respecta a Buela. Nuestra crítica a este señor en el texto de la entrada se refiere a una cuestión personal, a saber, nos consta que Buela, siendo filósofo profesional, miente con una facilidad bochornosa, pero también lo hacen otros profesionales de la filosofía. Cuando hablo de mentiras me refiero a cosas que han dicho y que puedo probar documentalmente que son falsas y que ellos saben falsas, a pesar de lo cual no tienen empacho en sostenerlas.
Esta crítica PERSONAL no quería entrar en las posturas filosóficas y políticas de Buela, pero ya otro usuario ha hecho una aportación al respecto con la cual muestro mi total acuerdo en términos generales.
Saludos.
3:50 a.m.

ENSPOdijo…

Respondiendo a Vailos Larios:
Cuando hablo de que nuestra sustancia es el tiempo, la palabra sustancia es totalmente inadecuada, pero lo hago a efectos pedagógicos, puesto que en el lenguaje imperante el sustancialismo se ha identificado siempre con: somos nuestro cuerpo, nuestros brazos, piernas, corazón, cerebro o, a lo sumo, psique, mente. Incluso cuando se habla del alma, ésta es una especie de sustancia tenue, y a eso se le denomina “espiritualidad”, un materialismo atenuado de un ente que se separa del cuerpo y garantiza la inmortalidad (que es uno de los más produndos deseos del cuerpo y nada espiritual, por cierto…).
Por tanto, se trata de una metáfora. Somos tiempo significa que nuestro ser es la temporalidad, pero no una temporalidad concebida en términos espaciales (línea de puntos sucesiva), como hace el sustancialismo, sino esa temporalidad que experimentamos en la proyección histórica de posibilidades del “nosotros” en tanto que “ahí del ser” o Dasein. Empleo el lenguaje sustancialista y digo que esa es nuestra única  “sustancia” para enfatizar la prioridad, pero ahora aclaro que el tiempo es el fenómeno más alejado posible a cualquier fundamento ontológuco de un  sustancialismo. De hecho, el sustancialismo se ha basado siempre en la percepción presente de la cosa “ante los ojos” y define la antípoda del filosofar  heideggeriano.
La conclusión no es que el tiempo sea el ser por antonomasia, sino que el problema de la temporalidad representa la puerta de acceso a la cuestión del ser. Significa que hemos de pensar en términos no sustancialistas o caeremos en versiones malas de cosmovisionalismos científicos. El filósofo no es un generalista de tesis científicas, sino que se plantea la pregunta por el SER de la verdad, el tema de en qué consiste que la verdad SEA. Éste es su “único” “objeto”, empleando otra vez un lenguaje incorrecto, pero sólo para que me entiendan a título provisional.
4:01 a.m.

ENSPOdijo…

Siguiendo con Vailos Larios:
La cuestión del Dasein no queda respondida con la descripción del “estado de interpretado” de nuestra situación histórica. Pero es inseparable de ésta. Lo que quiero que entiendan es que comprender Heidegger, además de entender conceptual e intelectualmente algunos conceptos filosóficos, que también, es ante todo una auto-interpretación constituyente del propio Dasein comprensor, una suerte de CONVERSION, y aquel sólo puede realizar esta aprehensión existencial de sí mismo, que precede a la reflexión teórica y a la autoconciencia intelectual, por medio de la inmersión en historicidad yy la resolución del “ser para la muerte”. Les he descrito cuál es la “tempestad” que define nuestra historicidad y es en el marco de esa tempestad que uno “comprende” Heidegger, además de “conceptualizar” o “saber”, en el sentido teórico, unos contenidos doctrinales (por ejemplo, los que resume Eugenio Gil).
Respondo pues a su pregunta: la experiencia del “estado de interpretado” del “nosotros” es un requisito o condición necesaria de posibilidad de recuperar la memoria, de “superar” el olvido del ser, pero no es condición suficiente. Digamos que hay que pasar por ella para llegar allí donde tenemos que llegar en tanto que filósofos que no sólo “experimentamos” la verdad sino que la conceptualizamos racionalmente. Pero sin previa experiencia del paisaje trágico de la patria ancestral germánica de donde brotan los filosofemas heideggerianos, no hay pensamiento teórico que valga.
Hay que hacer un viajecito a la Alemania espiritual, invisible para el pensar sustancialista.
4:11 a.m.

ENSPOdijo…

Tercera respuesta al primer post de Lairos Valios.
Como ya le digo en el post anterior, tenemos por un lado la experiencia de la verdad y luego su conceptualización. Para el no filósofo, esa experiencia es posible al margen de la filosofía. Pero el filósofo conceptualiza la experiencia y la hace consciente, expresa, un camino por el que ha de pasar si quiere institucionalizarla. En la Grecia presocrática no era necesario institrucionalizar lo trágico porque la cultura ya era trágica por sí misma. Nosotros tenemos que hacer la revolución y no la haremos si no elevamos la experiencia de la verdad a doctrina filosófica y, en un segundo paso, a doctrina política.
Creo que con ello respondo a todos sus planteamientos, pero también advierto que estas cuestiones hay que empezar a tratarlas en el foro cerrado del blog.
Saludos.
4:15 a.m.

ENSPOdijo…

Respondo al segundo post de Vailos Larios:
La etnia judía estaba muy representada en el fascismo por motivos evidentes a poco que se reflexione. El fascismo inicial era nietzscheano y nacional, pero el Vaticano había sido uno de los principales obstáculos para la unificación de Italia como nación y además un enemigo de los judíos. Los judíos italianos querían una nación italiana lo más nietzscheana posible para poder respirar, o eso pensaban ellos. Preferían un entorno social nietzscheano a un entorno católico tradicional.
Respondiendo a otra cuestión que plantea expresamente: sí, creo que el nazismo hitleriano es como la versión estalinista del comunismo, una posición política concreta, y que la tarea de la izquierda nacional es reconstruir el nacionalismo revolucionario originario y a partir de este “suelo” plantear una alternativa “fascista” sin complejos, aunque no parece muy recomendable el uso del vocablo en cuestión como rótulo o sigla política.
El señor Buela es un “trepa” que tiene contactos en el Opus Dei de Barcelona y que, para hacer un favor a esos contactos, sacrificó a un alumno nacional-revolucionario de doctorado en el contexto de la venganza de un profesor al que dicho alumno había denunciado por plagio. Puedo ACREDITAR y acredito que Buela no merece ninguna confianza política o siquiera moral, y que su presunta filosofía ni siquiera es digna de un comentario, si no fuera porque el hecho de haber estudiado en La Sorbona le da mucho caché entre los grupos de extrema derecha, poco acostumbrados a tratar con gentes que ostentan títulos. Pero si usted lee lo que escribe Buela verá que eso no es filosofía, como mucho es periodismo nacional-católico y antisemita de sacristía.
4:24 a.m.

ENSPOdijo…

Confirmo el comentario de Augusto.
4:25 a.m.

ENSPOdijo…

No ha habido ninguna pregunta impertinente, sólo les animo a debatir estos temas en un foro cerrado, pues los materiales que debo manejar comienzan a ser demasiado delicados y especializados para ventilarlos en un blog.
Para que se pueda abrir el foro cerrado, necesito sus currículos académicos resumidos, que ya les he solicitado y sigo a la espera de recibir.
También aclarar que no es una coincidencia el tema de “Heidegger difícil” con Eugenio Gil Borjabad. Simplemente he querido matizar algunas de las cuestiones que Gil expusiera en su blog. Es evidente que los planteamientos pedagógigos de Gil y los nuestros son casi opuestos, y esto sin entrar en la materia espinosa de las respectivas interpretaciones de Heidegger.
Pero si beben de ambas fuentes, por lo demás complementarias, pueden obtener una visión más rica de Heidegger. Nosotros no sólo le hemos ofrecido a Gil un puesto de profesor en el curso, sino que le propusimos nada menos que la presidencia del grupo de investigación, y ello a pesar de las señaladas diferencias interpretativas y pedagógicas  existentes. Gil ha rechazado todas estas generosas ofertas nuestras por razones personales en las que no puedo entrar aquí por motivos de privacidad.
Saludos.
4:36 a.m.
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Fuente: FILOSOFIA CRÍTICA

La interpretación que Heidegger hace de la historia de Europa. El olvido del ser.

8 marzo 2013

Las ideas en Platón
El acto de Aristóteles (enérgeia) y su transformación en actualitas
La transformación de la verdad en certeza
La época de la representación matemática del mundo
La consumación del nihilismo. Nietzsche
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Las ideas en Platón
Hace mucho tiempo que el paisaje ha dejado de ser paisaje, ahora es suelo urbanizable; la montaña ya no es montaña, es piedra para construir; el bosque ya no es bosque, es madera; el mar ya no es mar, es criadero de peces… Nos alejamos del auténtico ser de las cosas, no dejamos ser a las cosas como son y el alejamiento del ser es la nada. ¿Cuándo ha empezado esta nada que nos inunda?, ¿cómo nos hemos olvidado del ser?, ¿cuándo han empezado las cosas a dejar de ser como son?, ¿cómo nos están manejando?, ¿quién?, ¿por qué?
La historia de Europa desde los griegos es la historia de un manejo que comienza con el racionalismo platónico. “Іδέα (Idéa)” era en el sentido usual del griego clásico “aspecto” y “apariencia”. Pero, tanto en griego como en español o en alemán, extendemos de manera espontánea estos aspectos visuales más allá de las cosas a casi todo lo cognoscible. Por ejemplo decimos que no vemos la solución, que vemos lo que quieres decir y que vemos cuál es la idea. Trasladamos la exterioridad del ver a procesos y conceptos que no son visuales. Este sentido derivado en el que nosotros utilizamos “ver” relacionado con conceptos es el que utilizaba Platón cuando llamó a los conceptos “ideas”. La idea platónica es una fijación de los aspectos permanentes de las cosas en un aspecto visual, que nos dice qué es un ente.
Hagamos una comparación entre la naturaleza griega (phísis) y la idea platónica (Іδέα: Idéa) que nos lleve a aclarar el comienzo del olvido del ser. Por una parte, la phísis es el surgir lleno de posibilidades, muestra una de las posibilidades, pero mantiene las otras en lo oculto, no las destruye –de ahí la ocultación–. Sin embargo la idéa es sólo lo que muestra, ya no tiene otras posibilidades debajo, las ha eliminado, ha reducido la realidad y el ser al puro resplandor externo. Ocurre con las ideas lo que con las estatuas, muestran siempre lo mismo, son todo exterioridad visual, no tienen posibilidad de mostrar una potencialidad interior de cambio. La phísis oculta y desoculta al mismo tiempo; la idéa no oculta nada, es puro des-ocultamiento. Por otra parte, el aparecer del ente a partir de la phísis es surgimiento originario, es el mismo ser presentándose. No hay a prioris anteriores a la presentación. El ser se crea en la misma presentación. Por el contrario, el aparecer de un ente bajo la perspectiva de las ideas ya no es surgimiento, es una copia degenerada de una idea. Bajo la perspectiva platónica, los entes necesitan del a priori previo de las ideas.
Con este alejamiento de la plenitud de la phísis es como empiezan los problemas de manejo y olvido del ser. Una cosa es esta mesa, este bolígrafo y esta idea (cosas, entes) y otra distinta es el ser de esta mesa, de este bolígrafo y de esta idea. Según Heidegger, Platón hace consistir el ser de todas las cosas en algunas propiedades de unos entes como las ideas, que, como hemos visto, son una fijación permanente de unos aspectos visuales. Se está confundiendo una de las manifestaciones de la phísis, muy manejada y muy restrictiva -las ideas-, con el ser que se genera en el surgir de la phísis. dicho de otra manera, se pone el ser y la verdad en un mundo artificial creado por el hombre y manejado por el hombre y no en las cosas tal y como se presentan. Y los manejos no son inocentes. La historia de Occidente es la historia de estos manejos que ya están implícitos en Platón.
Algunas consecuencias de este primer manejo son las siguientes:
1. La verdad deja de referirse al surgir de la naturaleza para referirse a las ideas. Las ideas son arquetipos que han recogido todo el ser. Las cosas tienen ser, realidad y verdad en cuanto dependientes de las ideas.
2. Lo constante-permanente-inmutable de las ideas da lugar al humanismo. Cuando el ser del hombre se deposita en universales como “hombre” y “humanidad”, ocurre lo siguiente. Desde el punto de vista ético, las notas del universal “hombre” definen completamente al hombre particular y concreto, lo que niega la libertad de la diferencia. Además, el universal “hombre”, convenientemente manejado por la Ilustración, se convierte en un ideal moral. Desde el punto de vista metodológico, el sujeto humano como razón se convierte en el tribunal último de validez.
3. Las ideas generan mundos artificiales -cielo platónico, cielo cristiano- donde se olvida el ser y se sustituye por algún ente. Esta sustitución no es inocente, obedece a intereses.
4. La naturaleza constante y permanente de las ideas dará lugar después a la representación matemática del mundo. El mundo se reduce a la representación matemática que tenemos de él. La imposición de la estructura matemática ideal al mundo se debe, en último término, a las características de los conceptos. El racionalismo moderno es esencialmente dependiente de la constancia de las ideas tal como la pensó Platón. En Platón está prefigurada toda la metafísica de Occidente.

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El acto de Aristóteles (enérgeia) y su transformación en actualitas
Suele concebirse el acto de un ente en Aristóteles como su realidad y su existencia actual por contraposición a su potencialidad. Acto es lo que las cosas son de hecho ahora. Por ejemplo, el trozo de madera se ha convertido de hecho ahora en una puerta. Esto lleva a la consecuencia de que el ser no se encuentra en las ideas universales sino en los entes particulares y concretos. El ser es de lo singular. Tal postura acerca a Aristóteles a la phísis originaria.
Pero Heidegger no se fía de la interpretación latina de enérgeia (acto) como “existencia actual”, porque se entiende como realidad efectiva y entonces nos lleva a una efectuación, a una relación causa-efecto. Efectuar es llevar a cabo algo previo con arreglo a un plan, realizar una idea a través de un hacer. La esencia de la obra efectuada termina siendo la idea o plan previo que se pretende llevar a cabo. “Dios crea” significa que Dios causa acto a partir de su propio acto y de las ideas previas tomadas como esencias. Bajo esta perspectiva, que algo existe de hecho significa que ha sido eficazmente logrado según un cálculo de causa y efectos. Esta interpretación no abandona el platonismo en absoluto.

La transformación de la verdad en certeza
La Edad Media cristiana parte en su concepción de la verdad de la adecuación de la cosa (creada) a un entendimiento racional (divino) que es el verdadero fundador. Se está entendiendo la verdad como rectitud/conformidad de la cosa con las ideas previas. A pesar de que luego se sustituirá el entendimiento divino por el entendimiento humano, Platón sigue como trasfondo.
Tener la seguridad de que las cosas se ajusten a las ideas es esencial a esta concepción de la verdad. La seguridad es un problema de la conciencia de un sujeto, un cálculo de ajuste a un previo. De ahí que la verdad termine pasando a la subjetividad y convirtiéndose en certeza a cargo de un sujeto. La metafísica de la certeza busca un aseguramiento último –un absoluto, un tribunal último– porque le permite un dominio perfecto sobre todo lo existente; a través de él se justificaría la determinación de la realidad y del ser. Este tribunal último lo encontrará, primero, en Dios y, después, en la razón. La llamada “posesión de la verdad” a cargo de la Iglesia es en realidad certeza incondicionada que asegura la determinación del ser. En el Renacimiento se desplazó a Dios por la razón: en vez de la relación de las cosas con las ideas en la mente de Dios, la relación de las cosas con las ideas en la razón humana; pero el mecanismo de la certeza sigue siendo el mismo. La modernidad de la certeza ya estaba prefigurada en el cristianismo: “la cultura moderna, incluso cuando se vuelve no creyente, es cristiana” (1)
Dentro ya de la temporada del racionalismo, Descartes escribe al comienzo de la tercera meditación: “Puedo establecer por regla general que todas las cosas que concebimos clara y distintamente son verdaderas”. Dos observaciones sobre el texto. Primera: la verdad es un problema del concebir humano, es subjetiva. Segunda: la verdad consiste en claridad y distinción, que son las notas con las que caracteriza Descartes a la certeza. Algo verdadero es algo que una razón lleva ante sí misma de modo claro y distinto, dicho de otra manera: de modo seguro. Certeza es la seguridad del representar (2).

La época de la representación matemática del mundo
Saumells, mi profesor de filosofía de la naturaleza, decía que para muchas escuelas racionalistas modernas, una silla es un montón de integrales y de números. Pero una silla es una silla. Los entes creados por Dios a través de las ideas son entes racionalmente pensados de antemano. Sustituir a Dios por la razón no altera el racionalismo platónico–cristiano, los entes siguen siendo racionalmente pensados de antemano, solo que en este caso pensados a través de una racionalidad matemática.
Heidegger caracteriza el conocimiento físico-matemático como la elevación de los caracteres permanentes de las cosas al auténtico ser de esas cosas. Los caracteres permanentes son las cualidades matematizables. Esto está ya en Descartes y en Galileo. Hay cualidades variables de las cosas (cualidades secundarias) –color, olor, sabor…– y cualidades constantes (cualidades primarias) –extensión, peso, densidad…–, que siempre siguen encontrándose en la cosa mientras esta varía sus cualidades secundarias. Podemos variar la densidad de un trozo de cera si la calentamos, podemos variar su forma si la moldeamos, pero siempre permanecen constantes un volumen y un peso debajo de estas modificaciones. Las cualidades constantes de las cosas son las cualidades matematizables. Para el mundo moderno, el verdadero ser de las cosas consiste en estas cualidades matemáticas racionalmente pensables en el modo de la certeza: una cosa se define por su estructura físico–material.
El procedimiento de la ciencia es la objetividad. Pero “objetividad” no significa atenerse a la realidad originaria de los objetos que se presentan, sino constitución a cargo de un sujeto. El conocimiento científico es representación que pone ante sí misma unos objetos reduciéndolos a la seguridad de sus características calculables. El ser se agota en ser objeto construido por la representación de un sujeto. Ser objetivo significa en realidad ser subjetivo en el modo de la certeza: estar seguro de que el objeto responde al cálculo. Conocimiento significa subsumir cualquier suceso en un representar explicativo y verdad significa certidumbre del representar. Solo es real lo dominable mediante el cálculo.
El ser y la realidad ya no se encuentran en el ultramundo platónico-cristiano, sino en el ultramundo ideal de la matemática. El manejo sacerdotal pasa a ser manejo científico.

La consumación del nihilismo. Nietzsche
Nietzsche dice en uno de sus más tempranos fragmentos: “Mi filosofía es un platonismo invertido: cuanto más lejos se está del ente verdadero, tanto más pura, bella y mejor es la vida” (3). Platón representa lo ultra–mundano, lo universal, lo supra–sensible y lo abstracto. Nietzsche lo mundano, lo particular, lo sensible y lo concreto. La filosofía de Platón es el alma y el cielo, la de Nietzsche el cuerpo y la tierra. La valoración del platonismo popular (cristianismo) es la jerarquía de la bondad, misericordia, humildad, paz…, la trans–valoración de Nietzsche es la jerarquía de la fuerza, guerra, orgullo, violencia… Pero platonismo invertido no quiere decir abandono de Platón. Puede que los valores sean los contrarios, pero el modo de pensarlos en cuanto a la constitución ontológica es el mismo. En el caso de Platón, el ser de los entes se reduce a lo que estos tengan de ideales. En el caso de Nietzsche, el ser de los entes se reduce a lo que tenga de valor puesto por la voluntad de poder. En ambos casos, se da el ser desde entidades jerárquicamente valoradas que no atienden a lo que se presenta, sino a un manejo con vistas al dominio.
La voluntad de poder es lucha de fuerzas por el poder. No hay otra cosa según Nietzsche. Cuando la voluntad de poder actúa, no puede actuar más que sobre sí misma, es voluntad de voluntad. ¿Cómo ejerce el poder?: a través de los valores. ¿Qué tiene esto que ver con el ser de los entes y con el olvido del ser?: la voluntad de poder da el ser a los entes a través de los valores. El ser de un ente es el valor que tiene para dominar. Ser consiste en valer, los entes son en tanto que valen. La época actual proyecta las características de la voluntad a las cosas a través del valor. El ser se pierde en el valer.
Si solo son reales las ideas, solo son reales porque en el fondo proporcionan control. Si solo es real lo calculable, solo es real porque con ello se puede dominar. Lo propio de la voluntad de poder es el dominio incondicionado. La consumación del nihilismo subraya el elemento de dominio que estaba implícito en las épocas anteriores de la metafísica.
¿Cuál es la forma actual de manejo para dominar?: la técnica. La voluntad de poder impone el cálculo y la organización técnica para asegurarse a sí misma. Metafísica consumada es técnica y técnica es metafísica consumada. De esta manera la naturaleza se convierte en objetos disponibles, la cultura en periodismo de masas y la política en falsificación de la organización de la comunidad.
¿Cómo lo hace?: a través de la política. Capitalismo, comunismo y totalitarismo son otras tantas formas de dominio de la técnica moderna. Los políticos han aprendido a ejercer el poder a través del enorme potencial de la técnica y de la ciencia. Una característica importante de la metafísica consumada es su extensión por todo el planeta. La técnica se impone más allá de las culturas y de los pueblos. Comunismo y capitalismo se enfrentan solo superficialmente; en el fondo son el mismo descontrol técnico que arrasa el planeta. Estamos dentro de una rueda que se alimenta a sí misma y que es ciega para todo aquello que no sea el auto–aseguramiento del poder. La explicación del mundo actual es la estructura del dominio planetario de la técnica.
Todo fluye

Eugenio Gil

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Notas

(1) Heidegger, Nietzsche II, Pfullingen, 427. (Nietzsche II, Destino, 348)
(2) Heidegger, Nietzsche II, Pfullingen, 427. (Nietzsche II, Destino, 349)
(3) Nietzsche, SW 7 [156]
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Fuente: TODO FLUYE
http://www.todofluyetodofluye.blogspot.com.es/2013/03/la-interpretacion-que-heidegger-hace-de.html

gobierno mundial

2 marzo 2013

las Verdades de Don Claudio Sánchez Albornoz “van a Missa”

20 febrero 2013

“Zarpax” me escribe una carta con el siguiente texto:

Seguimos con Don Claudio Sánchez-Albornoz (Presidente de la República en el exilio):<>

http://historiasdehispania.blogspot.com.es/2011/03/las-opiniones-de-don-claudio.html

El primer aserto aquí arriba es sólo cierto hasta la época actual del panfilismo creado por la opulencia de la sociedad de consumo o Estado del bien-estar… Hoy impera la “felicidad canalla” (por ejemplo el panfilismo antitaurino creador -por el poder- de gayriquitas).

José Mª Rodríguez Vega.

Ultraje de un activista marroquí a…España y a Don Juan de Austria

9 febrero 2013

Don-Juan bProtest mit roten Rosen

Don Juan und sein Türkenschädel

Rosen, Protest-Rufe und ein Großeinsatz: Fast drei Stunden musste die Polizei am Dienstag auf einen Mann einreden, der in Regensburg auf das Standbild von Don Juan d’ Austria geklettert war. Er fordert die Entfernung des Denkmals.

„Nein zu Faschismus. Nein zu Terrorismus. Aber das muss weg.“ Protest am Zieroldsplatz. Fotos: Uli Teichmann

„Frieden! Frieden“, ruft der junge Mann immer wieder, der auf dem Sockel der Don Juan-Statue am Zieroldsplatz steht, während nach und nach Polizeiautos, Rettungssanitäter und die Feuerwehr eintrudeln. „Nein zu Faschismus. Nein zu Terrorismus. Aber das muss weg“, wiederholt er immer wieder, während er den Polizeibeamten und Schaulustigen, die den zwischenzeitlich mit Absperrbändern gesicherten Platz umringen, ab und an Rosen zuwirft.

Das, was da weg soll – das ist besagte Statue von Don Juan d’ Austria. Der „Sieger der Seeschlacht von Lepanto“ 1571 wird gemeinhin als Retter des Abendlandes und in Regensburg als „großer Sohn der Stadt“ gefeiert. Entstammt er doch einer außerehelichen Liaison von Kaiser Karl V. und der Regensburgerin Barbara Blomberg.

Heute zieren den Feldherren grün-weiße Marokko- und türkische Halbmond-Flagge. Rund um den abgeschlagenen Türken-Kopf mit verzerrtem Gesicht, auf den er seinen Fuß setzt, brennen ein paar Grablichter. Der Sockel ist mit Zetteln beklebt, auf denen „Frieden“, „Freiheit“ oder „Demokratie“ steht und am Rand lehnt noch das kleine Holzregal, über das der Rufer hochgeklettert ist. Er hat sich für seine Aktion offenbar viel Zeit genommen.

„Was diese Moslems sich alles erlauben“

Einige Zeit braucht auch die Regensburger Polizei. Beamte der Polizeiinspektion Süd und der hinzugerufenen Verhandlungsgruppe reden bereits seit über einer Stunde auf den Mann ein. „Er könnte ein Messer haben“, sagt ein Polizist. Zuvor habe er gedroht, sich aufzuschlitzen, sollte man ihn mit Gewalt herunterholen wollen. Entsprechend hat die Feuerwehr ihre Leiter wieder eingekurbelt. Stattdessen wird eine Sprungmatte am Fuß der Statue ausgebreitet – falls der Mann sich plötzlich entschließen sollte, von dem fünf Meter hohen Sockel zu springen. Doch der ruft lieber weiter in die Menge, die dem Ganzen teils belustigt, teils empört zuhört. „Was diese Moslems sich alles erlauben“, echauffiert sich eine Mitsechzigerin. „Wenn ich das im Iran machen würde, dann würde ich hingerichtet werden.“ Ein paar andere dagegen applaudieren. Die Statue ist nämlich nicht völlig unumstritten.
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http://www.regensburg-digital.de/don-juan-und-sein-turkenschadel/05022013/

El …. ANGEL ASESINADO…

23 enero 2013

ruina angelAngeldelaPaz_1964 (1) ORIGINAL
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TRESMONTES copia del blog El rincón de Paisano el siguiente texto:
También llamado el Angel de la Victoria:
Esteban Lopez Vega se dedicó a asfaltar y adecentar el entorno…
El monumento no es de Valdepeñas, sino de la Diputación…en su base ponía, La provincia de Ciudad Real al CAudillo….
como homenaje de gratitud…en recuedo de sus mártires de 1936-1939.
Fue inagurado el 16 de noviembre de 1964 y destruido parcialmente
el 18 de julio de 1976 por el FRAP.
La reconstrucción se estimó en varios millones de pesetas, si bien
ahora yo creo que es casi irrecuperable….
El cuadro de El Angel (con la hiedra) creo que está en la Igleisa
de la Asunción…
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angel de la pag big 1angel big bib big
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viewer
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En 1964 se inauguró el monumento al “Ángel de la Paz”, erigido en honor al Ejército español, obra de Juan de Ávalos, se situó en el Cerro de las Aguzaderas, muy próximo y visible desde la carretera nacional IV, hoy autovía A-4. En la actualidad este monumento está casi totalmente destruído, por haber sido objetivo de un atentado terrorista. La obra había sido realizada en chapa de cobre repujada, sobre una armadura interior de hierro.7

Esta escueta información de arriba, en Wikipedia, nos viene a revelar el atronador silencio y censura que los medios de INcomunicación han impuesto sobre temas y hechos que “los que mandan” consideran deben ser desconocidos por la gente, incluso por los observadores más inquisitivos de la realidad social de España y de Europa.

…Lo más escandaloso es que un monumento artístico de colosales proporciones haya sido dinamitado por terroristas “talibanes” –es decir, los que se autotitulan “antifranquistas”– sin que ninguna institución cultural o política se haya dado por enterada. El silencio cómplice es elocuente del fanatismo y estulticia de los así llamados
“revolucionarios” y “progresistas” que se consideran oposición al Sistema, cuando los hechos demuestran que son la esencia misma de ese Sistema que creen combatir.
-…Como detalle interesante de las características del monumento llamado El Angel de la Paz, en la reproducción fotográfica de arriba puede observarse la silueta de una figura humana. Curiosamente, esta colosal estatua –ahora destruida y profanada– recuerda a la Estatua de la Madre Rusia, erigida cerca de Stalingrado, para conmemorar la batalla del mismo nombre. En Rusia se conservan y respetan tanto los monumentos de la época “soviética” como los símbolos de la Rusia Imperial de los Zares. Putin ha sabido reparar los excesos iconoclastas del también “talibanesco”
régimen “comunista”. Por el contrario, en España, los fanáticos revanchistas de la llamada “Memoria Histórica” demuestran cada día su ignorancia y estupidez tratando de borrar los testimonios dejados en piedra y arte por el
período histórico que transcurrió desde 1936 a 1975.
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Nota de TRESMONTES: Para informarse sobre el tema de este gran monumento, obra del escultor Juan de Avalos, hay que entrar en este enlace: https://docs.google.com/file/d/0BwH8_Ruh5yOLUVVUa2taR0RuS2M/edit?pli=1

25 DIC 2012 EROTISMO SANTO

26 diciembre 2012

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Europäische Völkermord der Tyrannei des Goldenen Kalbes

5 diciembre 2012

Europäische Völkermord der Tyrannei des Goldenen Kalbes

5 de diciembre de 2012 by

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Ich schließe Alberto Granados Artikel, die diese Woche in Digital Alarm erschienen und ich wollte mit Ihnen teilen. Bereits in meinem Buch “Rufen Sie nicht BLACK, Sub-Sahara nennen ihn. Leitfaden zur Vermeidung von political correctness “und erklärte den Weg, dass die Europäische Union unaufhaltsam nach und das ist nichts anderes als die in der 20-Nikolaus Graf Coudenhove Kalergi markiert, großer Feind Europas und der weißen Rasse insbesondere hatten die mit Schwarzen und Asiaten gekreuzt werden, um zu dominieren und fertig machen es formbar und multirassische Gesellschaft reichende (Textual …) Lesen und denken …

Alberto Granados -. Die EU als Maastricht, mit Sitz in Brüssel gegründet, ist auf den Zweck “pan” (eigentlich anti-europäische) der Tschechischen Coudenhove-Kalergi im Jahr 1924 begann (siehe seine Diplomarbeit geschrieben und mehrere Bücher gesammelt, Hervorhebung Praktischer Basis Idealismus).

Alle Beweise, Dokumente und Aussagen von einigen europäischen Beamten, wie Juncker von Luxemburg, der Kanzler Helmut Kohl selbst (der die Auszeichnung mit dem gleichen Namen erhalten), und weniger bekannten Abgeordneten als Iñigo Méndez Vigo, die vor ein paar Jahren lobte die Errungenschaften der Kalergi Sicherstellung ihrer Leitlinien, die wurden in europäischen Konventionen folgen, lassen keinen Zweifel daran.

Durch diesen Prozess etabliert langfristige, besteht darin, organische und partizipative Demokratie (eigentlich, was heute mit der Fernbedienung eine Demokratie ist) und Nationen zu beseitigen, erstellen ein Konglomerat untergeordnet den USA als einen Schritt, um sie zu führen Weltstaat und damit die Tyrannei des goldenen Kalbes.

NICOLAUS KOUDENHOVE-Kalergi Wir sind Zeugen eines Aktes dementen beispiellose Vernichtung der europäischen Nationen und von allem, was einmal gemeint West. Das Ziel der zerfallenden Grenzen, Ethnien, Kulturen und Traditionen, auf der europäischen Bevölkerung liegt, aber nicht nur gegen Europa gerichtet, sondern gegen alle Kontinente. Als Globalismus mit ihm besessen ist und kann nur behalten Macht Planer von erzwungener Migration den europäischen Völkern (oder eurodescendientes) sind sich der Böse sie tun: Jahr für Jahr die Ausgaben die Wirtschaft mehr als acht Mal so viel wie sie Subventionen Geburt kostete verletzt. Von Anfang an wussten sie, dass ihre “Familienpolitik” ein Verfahren zur Verringerung nativen Geburt, den Völkermord in der Herstellung ist. Ermutigen Abwicklung von Masseneinwanderung, nicht aus Mitleid oder aus humanitären Gründen, sondern zu stören und zerfallen die europäischen Nationen und nach Europa bringen. Seine repressive Maßnahmen (Erstellung von Ad-hoc-Gesetze) der Diskriminierung “positive” (eigentlich anti-europäischen Rassismus) oder Kriminalisierung des gewaltfreien Dissens (dh rechtliche und demokratische) charakterisiert und klar lässt die reale perfidy ihre Absichten.

Diejenigen, die sich “Demokraten” nennen nur demoliberal Globalismus globalist Diktatur dienen. Im Namen der “Unentgeltlichkeit” Programme begannen mit ihren “re-education”. Im Namen der “Menschenrechte” wurde gefälscht und geschriebene Geschichte Lügen. Im Namen der “freien Presse” und der “sozialen” begann Propaganda, die wachsende tercermundialización und Verschuldung. Aber wenn die gleiche Bildungs-oder Pressefreiheit wird nicht in ihre Richtung, sie laufen die Lüfte (fälschlicherweise) libertären (Freiheit raubende tatsächlich). Unter dem Deckmantel des “Anti-Rassismus” ist die größte Plan desarollando ethnocidal Weltgeschichte auf dem europäischen Nationen: sie nennen es “Integration”, aber sie bedeuten Desintegration. Einige Daten über ihre Politik – Die Vermittlung bei der Bevölkerung, dass der Rückgang der Geburtenrate ist “unumkehrbar” (Förderung individualistischen Hedonismus, die abortionism, etc), um dadurch Platz für Neuankömmlinge. Zum Beispiel am Ende des Jahres 2000 gab die Medien die Empfehlung des UN bis 650 Millionen Migranten in der Europäischen Union innerhalb von 50 Jahren willkommen “für die niedrige Geburtenrate in den westlichen Ländern zu kompensieren.” Aber die Wahrheit ist, dass es Europa ist, dass brauchen dies, brauchen soziale Ingenieure versuchen, zerfallen. Wenn Sie solche ausländischen Flut Projekte zuhören würden, wäre die europäische Bevölkerung noch verzichten Reproduktion friedlich übergeben ihre Länder und ihre Kultur zu anderen ethnischen Gruppen. – Im Gegenzug die Gurus der Rating-Agenturen, so versprechen das wäre Altersversorgung zu gewährleisten, für Neulinge Neulinge nicht nur selbst finanziert werden, sondern auch für unsere Senioren und argumentieren, Kassen soziale Sicherheit. Eine groteske Lüge, die es nicht ertragen hat die geringste Analyse, denn in Wirklichkeit, Masseneinwanderung nicht die Mittel, die Fähigkeit oder den Willen zu einer wohlhabenden Rente in den letzten zwei Generationen von Europäern zu gewährleisten. Nicht einmal ihre eigenen, wie es in keiner Studie ehrlich mit den Zahlen in der Hand bemerkbar. Als Einblick in die Arbeit der politischen demografischen (proinmigracionista) Rainer Munz, der “Entvölkerung des Westens” wurde schon seit einiger Zeit geplant, erklärt in einem Fernsehkanal (2002), dass jeder Europäer müssten bis zum Alter von 78 arbeiten, aber verstärkte Zuwanderung (!). Wie ersichtlich, dass es einen Punkt, an dem die Zunahme von Fremdarbeitern geklebt, während die Gesamtmenge des fremden steigt erheblich erhalten. In anderen Worten bedeutet dies, dass es einen Punkt gibt, wo Ausländer nicht kommen, einen Job zu besetzen, aber nicht zu arbeiten, und statt in den Arbeitsmarkt eintreten, in das soziale System Wenn diese Theoretiker pagapensionistas ehrlich waren, sollten sie erkennen, dass, wenn die Einwanderung weiterhin in diesem Tempo sie Postulat, bald jeder Europäer würde arbeiten müssen, um hundert Jahre, um es zu finanzieren. Allerdings, eine Änderung in der Familienpolitik und birthstone, kostet nur ein Fünftel von dem, was es die Masseneinwanderung kosten. – Die Propheten dieser Politik, deren oberstes Ziel ist es logisch europäischen Nationen, soll den Prozess der kulturellen Bereicherung versüßen zu beseitigen liegt: dass unsere Kunst, unsere Traditionen und unsere Sitten, fecundarían ist, und statt mit einem Einzel-und Kultur hätte mehrere langweilig! werfen Blumen in die Luft. Aber nur für einen multikulturellen Schwarm schauen, um dissonant Monotonie und Mangel an Kreativität und künstlerischen und kulturellen Qualität ist der Brief zu überprüfen. In jedem Fall entsteht Antikultur – Demagogie Ein weiterer Grund ist der “Mangel an Arbeitskräften”, um die Arbeitsplätze, was wir tun zu füllen. Und Spanien ist ein gutes Beispiel dafür, wie diese Praxis zu einem Höhepunkt geführt. Auf der Suche nach ungelernten Arbeitskräften und billigen mittelfristig immer weh, die Wirtschaft und die Struktur eines Landes. Der einzige positive Zuwanderung wäre die Eingliederung von Menschen mit Ausbildung und Erfahrung in hoch qualifizierte Arbeitsplätze sein, wenn es besser ist ethnokulturellen Affinität, doch ist diese Voraussetzung zu sein, ist die einzige Voraussetzung, um zur Steigerung der Lebensqualität in diesem Land beitragen, und wir leiden die dritte Weltbevölkerung (ein großer Prozentsatz) und die nur dazu dienen, mit den Schichten in ungelernten Arbeitern konkurrieren, verletzt die Rechte der spanischen, der Wettbewerb noch härter semimileurista zum Arbeiten, Leben und der sich verschlechternden die spanischen Vierteln mit Kriminalität, Nachbarschaftskonflikte unterbewertet Häusern gefüllt … Es war eine gute Gelegenheit, hob den Lebensstandard in Spanien haben und nieder Grundlagen der Wohlstand für die Bevölkerung, und erzielt dadurch eine Geburt, aber die Freunde des Regimes demoliberal bugsiert uns 8 Millionen Ausländer (und immer noch up, nicht für oder mit der Krise) zerstören das Land für immer Gott weiß es. – Die derzeitige Politik orientiert sich nicht an einer angeblich bestellt Harmonie, sondern in Richtung einer geplanten irremediable Spannungen schließlich zur Verzweiflung der Gesellschaft. Nur wenn ein Staat jeweils andere Männer und Frauen, alt und jung, religiösen und Atheisten, etc kämpfen, dann eine kleine Minderheit pflegen können oligarchischen Macht überall dicht, und die finanzielle und media control. – Seit einiger Zeit wurden die derzeitigen Herrscher ruhig ändernde Gesetze und das Konzept der Staatsangehörigkeit. Sie begründete diesen Schritt bedenkt, dass der Begriff der Nationalität auf Herkunft, Kultur und Sprache, “veraltet” sei und durch eine ersetzt werden “Nation der modernen Bürger.” So, anstatt über die Staatsangehörigkeit der Bevölkerung mit den Anleihen der natürlichen Ordnung basiert, sollte anstelle von “Verfassungspatriotismus” bestehen. Holy Orders und natürlich zu einer “Nation” künstlich erzeugt. Diese falsche Vorstellung von “Staatsangehörigkeit”, geschaffen, um es zu verschenken, als ob es Süßigkeiten waren, ist auch eine Bedrohung für alle Völker der Welt. Wenn dies Vorrang vor richtig, dann werden wir ancontraríamos dass keine Kurden in der Türkei, nur Türken in den Vereinigten Staaten würde nicht Indianer, wäre Amerikaner nur in Tibet Tibeter nicht nur chinesische, und die Liste könnte endlos verlängert werden. – Es wird oft gesagt, dass die Leute nicht brauchen dienen der Verfassung, aber die Verfassung dem Volk zu dienen. Aber wenn ein Volk eine Verfassung verletzt wird und vor verliert das Recht, jene Punkte, die weh tun zu ändern, stoppen Sie ist ein Instrument der Service und wird zu einem Bondage auferlegte, die die Souveränität der Menschen bedroht, sondern die Demokratie selbst vermeintlich lobt. – Wir finden also, dass all diese Annahmen Philosophie der EU falsch sind, und sollten die europäischen Nationen, deren Niedergang ist gut selbst finanziert, auf Kosten ihrer Kinder und ihre Zukunft zu brechen, Kosten der Wirtschaft und ihre Kultur. Hier gibt es keinen Raum für humanitäre Gedanken, auch der Verweis auf die Ausländer, werden sie Instrumente in das Spiel der Unterwerfung des Westens. === SOURCE:

http://felipebotaya.espacioblog.com/post/2012/04/29/del-etnocidio-europeo-la-tirania-del-becerro-oro-os#c5576649 EUROPA89 Hinweis: Die obige Beitrag ist original Botaya Philip, Autor des Blogs ENIGMATIKA reproduziert

JRANIA yrania europa89 fuegofrio hirania hirania89

 

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Ich schließe Alberto Granados Artikel, die diese Woche in Digital Alarm erschienen und ich wollte mit Ihnen teilen. Bereits in meinem Buch “Rufen Sie nicht BLACK, Sub-Sahara nennen ihn. Leitfaden zur Vermeidung von political correctness “und erklärte den Weg, dass die Europäische Union unaufhaltsam nach und das ist nichts anderes als die in der 20-Nikolaus Graf Coudenhove Kalergi markiert, großer Feind Europas und der weißen Rasse insbesondere hatten die mit Schwarzen und Asiaten gekreuzt werden, um zu dominieren und fertig machen es formbar und multirassische Gesellschaft reichende (Textual …) Lesen und denken …

Alberto Granados -. Die EU als Maastricht, mit Sitz in Brüssel gegründet, ist auf den Zweck “pan” (eigentlich anti-europäische) der Tschechischen Coudenhove-Kalergi im Jahr 1924 begann (siehe seine Diplomarbeit geschrieben und mehrere Bücher gesammelt, Hervorhebung Praktischer Basis Idealismus).

Alle Beweise, Dokumente und Aussagen von einigen europäischen Beamten, wie Juncker von Luxemburg, der Kanzler Helmut Kohl selbst…

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Diez lecciones de etnopolítica

2 diciembre 2012

etnopolitica-300x214Guillaume Faye.- Cuando sobre un territorio dado en cualquier parte del mundo, desde que el homo sapiens ha emergido del phylum de la línea antropoide, una tribu, una raza, una nación, una etnia procrea menos hijos sobre su territorio nativo que un grupo concurrente, el primero desaparece de ese territorio y el territorio cambia de propietario. La tierra no pertenece más que a los que la invaden, la pueblan y la sumergen demográficamente. El derecho de ocupación del suelo nunca podrá ser más abstracto, “moral” o bien “histórico”; está indefectiblemente ligado a la realidad biológica del poblamiento, por lo tanto a la fecundidad femenina.

Ciertamente la geopolítica es muy importante porque tiene en cuenta la noción geográfica de “tierra”, de patria geográfica, en la esfera histórica y política. Sin embargo, es insuficiente: es necesario añadirle la noción etnopolítica que introduce la noción de “pueblo”, en el sentido de grupo antropológico creador de una cultura. Porque son los hombres concretos quienes hacen la historia. Y los hombres, partes integrantes de la vida, están gobernados por las leyes de la biología, aun más desiguales y creadoras de diferencias que las de la geografía.

Pero son pocos los pensadores, los intelectuales, los sociólogos, los políticos, los geopolíticos, los economistas perdidos en las nubes de la abstracción, en el ideal de una eternidad histórica fijada, los que se preocupan de las realidades básicas biológicas y demográficas. Se diserta sobre Alemania, España, Francia, Bélgica, Holanda, Serbia, Italia, Portugal, Gran Bretaña, Rusia y la Europa que nos engloba a todos como si fueran realidades eternas. Pero éstas desaparecerán a toda velocidad (y para siempre) si su natalidad continúa cayendo y si las prolíficas poblaciones llegadas del Tercer Mundo continúan poblándolas ante la indiferencia y la inconsciencia general, reemplazando a los pobladores autóctonos por los suyos. En una sola generación, Kosovo y Macedonia han dejado de ser países eslavos y ortodoxos para convertirse en musulmanes a causa del diferencial demográfico (5 niños por familia por un lado, uno solo por el otro). Si nada cambia, del hecho de la inmigración y de este diferencial de natalidad, del hundimiento de la demografía autóctona europea, pero también del mestizaje, muchos países de Europa occidental (entre ellos: Francia, Bélgica, Italia, España, Alemania, Países Bajos, etc…) ya no serán mayoritariamente ni de raza blanca ni de tradición europea mucho antes de la mitad de este siglo. Es inútil decir que ya no se podrá seguir hablando de Francia, de Alemania, ni tampoco de Europa. Esas entidades habrán desaparecido en el abismo de la Historia. Nuestros contemporáneos parecen completamente ciegos antes este cataclismo histórico que no tienen parangón en toda la historia de los pueblos europeos.

Cuando España fue conquistada por los moros, la fecundidad de los españoles de origen permaneció fuerte y las mezclas fueron raras, esto permitió la Reconquista. Cuando el Imperio romano se hundió, mientras que poblaciones alógenas venidas de Oriente habían entrado masivamente en sus muros, la civilización europea pudo continuar gracias a la reserva demográfica dinámica de celtas y germanos. Hoy no hay nada parecido. Todos los países de Europa tienen actualmente un déficit demográfico, y más de la mitad de entre ellos es presa de una inmigración de asentamiento por poblaciones extra-europeas, musulmanas en un 80%. El resultado de este proceso, es la desaparición pura y simple de la civilización europea multimilenaria. Porque toda civilización reposa sobre una base bio-antropológica y genética, y no sobre una “cultura pura”. Frente a ese peligro, ningún gobierno europeo afronta una política natalista a favor de los autóctonos, ninguno busca seriamente limitar le invasión migratoria, pero todos tienen un enemigo común: el racismo. Como en la totalitaria URSS, en la neo-totalitaria Europa, las palabras tienen un significado oficial diferente del sentido común. El delito de “racismo” es el de defender la propia identidad, el derecho a la perpetuación biológica. Dicho de otra forma, los pueblos europeos, en todo caso sus elites, se vuelven culpables de un suicidio, de un auto-genocidio.

De estas consideraciones, se derivan diez lecciones:

1- Un territorio pertenece a quien lo puebla, el derecho del primer ocupante es una quimera.

2- La mayor potencia militar invasora es mucho menos peligrosa que la inmigración pacífica de poblaciones con una fuerte fecundidad. La mayor fuerza de resistencia de un pueblo ante una ocupación o una invasión es su fecundidad.

3- La potencia cultural, económica y tecnológica no tienen ninguna eficacia a largo plazo si no se apoya en un dinamismo demográfico y en una población joven.

4- La esencia de un pueblo, de su cultura, de su identidad, de su ser reside en la persistencia de su homogeneidad biológica, en sus genes. La cultura no es más que una superestructura.

5- La cultura de un pueblo –como agregado biológico y genético- no puede transmitirse a otro sin una radical metamorfosis.

6- El poder histórico de una civilización reposa, como condición necesaria, sobre el dinamismo demográfico de su núcleo antropológico.

7- Le desigualdad entre los pueblos no se explica por factores ambientales (recursos naturales, clima, topografía) ni por los avatares históricas, sino por su propia capacidad genética.

8- Las cualidades genéticas y biológicas no son suficientes: un pueblo puede hundirse interiormente y rehusar a reproducirse por declive del querer vivir, y dejarse dominar por pueblos menos dotados.

9- Sin embargo, la historia está abierta: no es un largo río tranquilo. Los europeos pertenecen a una civilización metamórfica, que hasta el presente siempre se ha regenerado, como el Fénix que renace de sus cenizas. El pesimismo, como el fatalismo, son siempre malas respuestas a los problemas reales.

10- La solución a los problemas que hoy afrontamos no podrá encontrase más que en una inversión de los valores dominantes y en la selección, en el seno del abanico extremadamente rico de la cultura europea, de una moral que tendrá que ver más con el platonismo que con los preceptos cristianos. La razón contra la compasión.

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