…milagro en KÖLN / COLONIA

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CUANDO LOS SANTOS REYES MAGOS SALVARON A LA CATEDRAL DE COLONIA

Colonia es la antigua y gran ciudad, situada cerca de la frontera oeste fue sentenciada. En el bombardeo a esta ciudad intervinieron casi todas las fuerzas disponibles de la aviación británica, el 28 de mayo de 1942 mil bombarderos fueron sacados de todas las bases y concentrados en una sola zona para realizar este magno este ataque aéreo sobre la gran ciudad alemana. Al principio la cifra de los bombarderos disponibles era de 400 aviones. A pesar de ello Churchill está de acuerdo con el plan de Harris de realizar un gran golpe contra Colonia, empleando mil bombarderos. Los 600 bombarderos que faltan son reclamados de todos los lugares; se reúnen allí todos los aviones de diferentes unidades y servicios. Para esta acción se ponen a disposición de Harris todos los bombarderos de la reservan, los que están todavía en las fábricas, aparatos nuevos que incluso todavía no han sido probados, los prototipos de aviones de las escuelas de vuelo, los bombarderos de los comandos de cazas que persiguen a los submarinos, en fin, todos los aparatos de que dispone Inglaterra son concentrados para este magno ataque que ha de realizarse contra la ciudad de Colonia. Churchill también consigue que le sean entregados, incluso, los aviones que luchan contra los submarinos. Todos son necesarios.
Es una operación muy arriesgada la que emprende Harris. Ya lo es nada más por el hecho de que en ella habrán de intervenir todos los aviadores que están en periodo de entrenamiento y el resto de personal, no totalmente preparado, es sacado de las escuelas de pilotos, pues de otra forma no es posible que puedan intervenir en la operación los mil aviones programados. Si este ataque falla, si son demasiados los aviones que la artillería alemana consigue abatir, supondrá un durísimo golpe, que incluso podría ser mortal para la R.A.F. que no volverá a rehacer su flota aérea en mucho tiempo.

La ficha fijada para el ataque es la del 27 de mayo. Las rutas, el horario de vuelo, el tiempo que cada avión ha de permanecer sobre Colonia, su regreso a las bases, las posiciones de los objetivos, todo esto y muchos más detalles más han sido calculados personalmente por Harris. Pero el 27 de mayo el tiempo reinante en Europa es pésimo. Hay frentes lluviosos que se trasladan sobre el continente y negras nubes tormentosas cubren el cielo. Por lo tanto, no puede contarse con la visión del terreno, y esto era muy importante todavía para los aviadores británicos por aquellas fechas.

El sábado, día 28 de mayo, los meteorólogos informan de un ligero cambio de tiempo. El jefe de meteorología del comando de bombarderos es quien lleva personalmente el parte a Harris.

Harris toma la decisión:
Esta noche se realizara la operación del siglo. En los hangares y en las pistas se controla el buen funcionamiento de los bombarderos y de los cañones de bombardeo, así como también las ametralladoras de a bordo. Los ingenieros vuelven a examinar detenidamente todos los aparatos; las dotaciones reciben las últimas advertencias e instrucciones previstas para un ataque nocturno bajo tiempo poco favorable, y la forma de actuar en la tormenta. Pero en realidad los aviadores ignoran aún cual es su destino. Tampoco saben en sus bases aisladas cuantos van a ser los que tomen parte en esta acción que estará compuesto por la mayor flota de toda la historia bélica. Hasta las 18 horas no se entregan las últimas instrucciones. Hasta esa hora no se enteran de la magnitud del ataque. ¡Mil bombarderos para atacar la ciudad de Colonia!

El objetivo central que les ha sido asignado es el punto más sobresaliente de Colonia: una iglesia. Esta iglesia está muy cerca de la estación principal y tiene dos agujas apuntando al cielo. Será muy fácil reconocerla.
-¿Es sobre esa iglesia donde hay que soltar las bombas? –pregunta alguien que sabe perfectamente que dicha iglesia no es otra que la mundialmente famosa catedral de Colonia donde se encuentran las reliquias de los Santos Reyes Magos que adoraron al niño Jesús recién nacido.

La expedición aérea, compuesta por mil bombarderos, en vuelo hacia Colonia, cumple su misión. Los cálculos realizados por Harris con anterioridad decían: El objetivo de la destrucción de Colonia habrá sido alcanzado cuando sobre la ciudad se hayan dejado caer 1800 Tn de bombas explosivas e incendiarias. La proporción es abrumadora: aproximadamente, cien kilos por cada 80 habitantes, aun suponiendo que solamente un cincuenta por ciento de las bombas sean efectivas y caigan en el objetivo.

Durante la noche del 29 al 30 de mayo de 1942 caen sobre Colonia 2000 toneladas de explosivos y fósforo incendiario. Este ataque infernal dura 90 minutos. Todo el cerco de baterías antiaéreas que rodean Colonia es insuficiente para repeler semejante bombardeo global que nadie podía ni siquiera imaginar.

En estos noventa minutos la antigua Colonia sucumbe bajo un fuego aterrador. Los primeros bombarderos solamente lanzan bombas incendiarias y de fósforo. Finalmente, son lanzadas también sobre la desventurada ciudad las bombas pesadas y las minas aéreas.

Colonia se ha convertido en un mar de llamas. Todo está ardiendo: viviendas, almacenes, cines, iglesias, hospitales…

También la iglesia más antigua de Colonia, la iglesia de de San Gereón, con los 300 tesoros más antiguos de Europa, está envuelta en llamas. Esta Iglesia tenía ya mil seiscientos años, era la más antigua casa de Dios del mundo cristiano. La emperatriz Helena la hizo construir en el año 400 después de Jesucristo, para honrar a San Gereón, que murió martirizado en Colonia.

Más de dos mil incendios cumplen su tarea destructora, destruyendo casi 20.000 viviendas y más de 2.000 locales comerciales. Hay 469 muertos y 5.000 heridos.
¿Pero…Harris ha vencido? Antes de este ataque ya se habían realizado 70 bombarderos sobre la ciudad de Colonia y la Catedral había salido siempre indemne. En conjunto ya habían bombardeado la ciudad más de dos mil aviones. Pero todos estos aviones no habían logrado realizar ni la cuarta parte del daño que produjo este ataque, con lo cual Harris ha demostrado que la doctrina del general Douhet era el verdadero sistema de hacer la guerra aérea. Y así es como esta táctica queda establecida y se siguirá llevando a cabo. Esta táctica de bombarderos en masa sobre las ciudades, estos ataques en masa sobre la población civil recibe el nombre de “Bombardeo de Alfombra”.

Sin embargo, pese a que todo a su alrededor fue arrasado, la Catedral casi logró salir indemne del conflicto.

Solo cayó una única bomba en una torre para demostrar su impotencia puesto que aunque esta sufrió severos a daños, no fue caoaz de derrumbarla. Lo que si causaron las ondas expansivas de las explosiones fue la pérdida – irreparable- de numerosas vidrieras que saltaron en pedazos durante aquellas noches terribles. Harris había sido vencido por los Magos.
De la obra de David Irving, “Wie Deutschlands Städte starben” (Cómo murieron las ciudades de Alemania)

 

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