una plaga de mezquitas en Europa

by

En el mundo musulmán construyen,  cada día con más frecuencia, mezquitas monumentales y palaciegas… También en Europa los musulmanes que nos invaden tienen claro que lo prioritario es construir mezquitas por doquier: es su inversión para el futuro… y probablemente las construyen con nuestro dinero, es decir con subvenciones públicas…

Sobre este tema trata un comentario aparecido en la yijad en eurabia y que transcribimos a continuación. Su autor firma Arjun:

Los musulmanes residentes en España (extranjeros o españoles de “papel”, más los conversos, que hay que llamar por su verdadero nombre de renegados) pretenden llenar nuestra geografía de MEZQUITAS. No quieren construir fábricas, montar empresas, establecer industrias, edificar centros de estudios. No desean contribuir al progreso de nuestro país, al desarrollo de nuestra comunidad, al mejoramiento de nuestra nación, al elevamiento de nuestro pueblo. No aportan nada al bienestar general de nuestra sociedad, en la que viven sin ofrecer nada positivo a cambio y generando sólo conflictos e inquietud e incluso, como ya se venía anunciando por los más lúcidos, muerte y desolación. No quieren arrimar el hombro, sino meternos la mano en el bolsillo, medrar a la sombra de nuestra suicida tolerancia y arruinarnos la existencia. Quieren algo adecuado a su mentalidad arcaica, algo acorde a su inferioridad cultural, algo consustancial a su vileza moral: MEZQUITAS.

MEZQUITAS: templos de oscurantismo y atraso espiritual, escuelas donde se enseña a discriminar a las mujeres y a odiar a Occidente, a sus valores, a sus logros, a sus ideales. MEZQUITAS: cátedras desde las cuales se fomenta el rechazo a las leyes y las costumbres del país de acogida y donde se conspira contra el orden establecido, la paz y el bienestar de una sociedad en la que los musulmanes no tienen el menor interés en integrarse y si en cambio todas las ganas del mundo de destruir. MEZQUITAS: lugares donde se predica la intolerancia, el desprecio a los derechos humanos, donde se promueve la negación de toda ide de progreso y se alecciona a los creyentes en el fanatismo más embrutecedor. MEZQUITAS: centros de conspiración antioccidental y de agitación antieuropea, cuarteles generales de la quintacolunma mahometana, bastiones del islamismo militante, tapaderas de organizaciones integristas, banderines de enganche de terroristas, oficinas recaudatorias del yihadismo: guaridas de parásitos y malhechores.

El ISLAM sólo aporta regresión, miseria, brutalidad, maldad, degradación, suciedad, decadencia, intolerancia y muerte. El ISLAM es la negación de todos los valores e ideales que sustentan la Civilización Occidental: el progreso, la igualdad entre el hombre y la mujer, las libertades individuales y colectivas, los derechos humanos, la democracia, la tolerancia, la solidaridad, la compasión cristiana. Donde llega el ISLAM con sus infinitas lacras morales, culturales, espirituales y sociales, llega el desorden, la discordia, el conflicto, la barbarie: discriminación de la mujer, burkas, miseria, fanatismo, incultura, ayatolás, talibanes, corrupción, oscurantismo, despotismo, terrorismo… Se acabó la tranquilidad, la paz, el bienestar, el progreso, la seguridad. Se acabó el orden, el respeto de la ley, la posibilidad de una existencia digna y decente. Se acabó la vida civilizada y la convivencia pacífica.

El ISLAM es como una plaga de langostas: todo lo arrasa, todo lo destruye, todo lo ensucia, todo lo envilece. El ISLAM lleva consigo una tremenda carga de energía destructiva, toda su historia no nos habla de otra cosa. Tinieblas y pestilencias medievales, odio al progreso, a la modernidad, a la igualdad, a la libertad, a la tolerancia. El ISLAM es un mundo retrógrado, un paisaje malvado y corrompido, un tiempo estancado, un universo de oscuridad antigua donde se lapidan a las mujeres, cuando no se las flagela en público, donde se mutila sexualmente a las niñas, donde se vende a las hijas de 12, 10 y hasta 6 años por un rebaño de cabras, media docena de camellos o un puñado de billetes. El ISLAM es la viva imagen del fracaso: 60 naciones bajo la terrible losa del ISLAM. Marruecos, Afganistán, Arabia Saudí, Sudán, Irán, Somalia…, países estancados, sociedades infames, enfangadas en la miseria y la abyección moral más repulsiva. ISLAM: territorio de la maldad, universo de la degradación, castigo de la humanidad. El ISLAM apesta a carroña. El ISLAM no constituye una enfermedad fija, limitada, un pantano más o menos extendido, más o menos fétido; es una especie de fluidez imposible de parar. El gran reservorio del ISLAM, la cloaca musulmana, el Magreb, Oriente Medio, Asia Central y zona adyacentes, derraman incesantemente sus hordas hediondas sobre nuestro mundo europeo, nuestro hogar cristiano, nuestro universo occidental: el territorio de la civilización.

En España (y en el resto de Europa) hemos vivido relativamente tranquilos y sin mayores problemas ni amenazas a nuestra paz y nuestra properidad hasta que los moros han llegado como una marabunta para sembrar la discordia, el conflicto y el temor. Nunca volveremos a vivir en paz y en seguridad mientras esta plaga inmunda de indeseables pulule por nuestras calles. A medida que la población musulmana crezca numéricamente (y lo hace aceleradamente), de forma pareja y simultánea aumentará la frecuencia, el tono y el calibre de sus exigencias y pretensiones. Cuando estos invasores consideren que tienen el peso demográfico suficiente (la “masa crítica” que les permita desafiarnos con posibilidades de éxito) y los apoyos necesarios entre los “compañeros de viaje” y demás tonto útiles al servicio de esta peste, complices de la infiltración incesante de este elemento de descomposición y desorden en el organismo social, su audacia y su agresividad no conocerán entonces límites, y respaldarán sus reclamaciones con la intimidación, las amenazas y la violenca. Debemos tomar conciencia del peligro y actuar en consecuencia. Estamos ante una plaga de invasores y usurpadores sin escrúpulos, que no satisfechos de hacerse un lugar preponderante en una sociedad que no han creado (sino que han tratado en destruir en épocas pasadas), quieren además modificar las costumbres y todas las leyes conforme a sus intereses y objetivos. Quieren dominarnos y ponernos a su servicio antes de acabar definitivamente con nosotros. El futuro se perfila sombrío y amenazante. Tenemos al enemigo dentro de nuestra casa, y sólo espera el momento oportuno para saltarnos al cuello. ISLAM: TOLERANCIA CERO.

Anuncios

Etiquetas: , , ,

Una respuesta to “una plaga de mezquitas en Europa”

  1. Catalina Pereira Says:

    aconsejo leer la biografia del profeta y alli te daras cuenta como empieza esto son barbaros
    amelie

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: